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Si Rusia afloja en Siria, aflojará en todos los frentes

Con muy poco los yihadistas han hecho mucho en Siria. La intervención de Turquía, otro actor por delegación, no es pretexto suficiente para explicar el fracaso del ejército regular, pero también de Rusia e Irán, que tenían la cabeza puesta en otros lugares.

No se puede dejar ningún trabajo sin terminar, y menos una guerra. No se puede dejar a los terroristas a sus anchas en Idlib, bajo la tutela de de un país como Turquía. Que no hayan proclamado un califato no es excusa. Los han dejado prepararse durante cuatro años y en tres días han capturado Alepo, que es la segunda ciudad más grande de Siria.

Rusia no puede caer otra vez en la trampa de dejar el trabajo sin terminar en Ucrania. No puede congelar la guerra. Debe terminarla definitivamente y enviar un aviso a sus vecinos, desde el Báltico hasta el Cáucaso. De lo contrario los imperialistas no les van dejar un minuto de tranquilidad.

Además, si Rusia quiere hacer las cosas bien, debe hacerlas por sí misma. No puede contar con aliados y socios circunstanciales. Los iraníes estaban demasiado ocupados con Palestina y Líbano.

Erdogan le ha apuñalado por la espalda, y no es la primera vez. Turquía nunca ha dejado de trabajar para la OTAN, ni tampoco de dirigir a los yihadistas que operan en el norte de Siria. Sin el MIT, su servicio de inteligencia, el ataque terrorista contra Alepo habría sido imposible.

Los acuerdos internacionales son papel mojado si no están respaldados por la fuerza bruta. Los últimos ejemplos son los de Misk de 2014 o el firmado en 2020 en Astaná. La captura de Alepo es una burla directa a un trato que convirtió a Rusia, Irán y Turquía en países garantes de Siria, un papel que ninguno de ellos ha cumplido.

Los días 11 y 12 de noviembre se celebró en Astaná la 22 reunión internacional sobre Siria en el “formato Astaná”, y sobre sus resultados se emitió una declaración conjunta. Más papel mojado.

La caída de Alepo no se pudo producir sin la traición de los generales sirios, sin la huida de sus subordinados, sin que el frente quedara expuesto y sin que muchas armas quedaran se abandonadas en manos de los yihadistas. Es poco probable que esto hubiera sido posible si Damasco hubiera sido plenamente consciente de la situación, incluida la lealtad y el profesionalismo de sus oficiales superiores.

Para que los dirigentes sean conscientes de la situación es necesario tener fuentes de información sobre el terreno y un organismo capaz de recopilarlos, analizarlos y transmitirlos de manera oportuna.

Rusia no puede ceder en Siria. Si lo hace, sucumbirá en todas partes. La coincidencia en el tiempo de acontecimientos como la escalada en Ucrania, los ataques de largo alcance contra el interior de Rusia, el ataque al sistema bancario ruso, la crisis en Abjasia, la desestabilización en Georgia y la crisis en torno a Alepo no son accidentales.

Al imperialismo los nievos misiles Oreshnik no le han impresionado en absoluto y ha respondido intensificando significativamente sus esfuerzos para presionar a Rusia en todos los frentes.

El éxito en Alepo puede alentar a los imperialistas a atacar en otros puntos. Rusia debe mantener unidas todas sus líneas y estar preparada para afrontar nuevos desafíos.

Si Rusia todavía tenía dudas sobre la pertinencia de las negociaciones, la situación actual en Siria debe haberles convencido de que tienen que abordar la cuestión ucraniana de forma definitiva, que no deje lugar a dudas.

Israel financia a siete grupos terroristas que operan en Siria

La ofensiva de Siria la han desatado -fundamentalmente- dos grupos yihadistas coordinados. Uno es el Ejército Nacional Sirio (“Al-Jays al-Watani As Suri”) y el otro la Organización de Liberación de Levante (“Hayat Tahrir Al Sham”).

Son dos facciones islamistas diferentes creadas por iniciativa de Turquía tras su operación “Escudo del Éufrates” lanzada en marzo de 2017. En aquel momento Ankara pretendía impedir que los kurdos del PKK controlaran el norte de Siria y la frontera entre ambos países. Los miembros del ANS actuaron entonces como carne de cañón de Turquía para crear una zona de amortiguamiento en la región.

El carácter ideológico de este “ejército” es una mezcla variopinta de yihadismo y neotomanismo. Hay quienes son cercanos a la Hermandad Musulmana y consideran que Erdogan es hoy el dirigente de ese movimiento. Pero no hay que engañarse. Ante todo son mercenarios, carne de cañón. Van donde les pagan.

Se estima que cuenta con entre 50.000 y 100.000 hombres, completamente armados y entrenados por Turquía. La mayoría de sus miembros son árabes, pero también tiene una fuerte minoría de turcomanos y, lo que es más sorprendente, de kurdos.

Siria no es el único escenario donde participan sus mercenarios. Son enviados a dondequiera que los intereses turcos estén amenazados, especialmente en Libia, más recientemente en Azerbaiyán en la guerra de Nagorno-Karabaj contra las tropas armenias, pero también en el Sahel, donde ahora protegen a los buscadores de oro turcos.

El otro componente mercenario es la “Organización de Liberación de Levante” o “Hayat Tahrir Al Sham”. Fundado oficialmente en enero de 2017, este movimiento es resultado de la fusión de varias organizaciones yihadistas, la más importante de las cuales fue la anteriormente conocida como Frente Al Nosra.

Esta organización se beneficia del apoyo financiero de Qatar, lo que significa que la mano de Washington no está lejos.

Desde el punto de vista ideológico, Hayat Tahrir Al Sham es una organización abiertamente yihadista cuyo núcleo fundador del Frente Al Nusra estuvo afiliado a Al Qaeda hasta 2017. Su número se estima en alrededor de 30.000 mercenarios.

¿De dónde cobran los terroristas?

Con excepción del grupo llamado “Ejército Nacional Sirio”, cuyo dinero es claramente de origen turco, es muy difícil rastrear las fuentes de financiación de las demás organizaciones, aunque la prensa israelí ha sido muy locuaz al respecto. Así, según una investigación de Elisabeth Tsurkov para el periódico Haaretz de 21 de febrero de 2018, Israel proporciona apoyo financiero directo a siete grupos terroristas en Siria.

Algunos de estos grupos que comenzaron a recibir ayuda de Israel a finales de 2017 fueron financiados previamente por el Comando de Operaciones Militares, un centro operativo gestionado por la CIA. Hasta 2018 este centro pagaba los sueldos de decenas de miles de miembros del frente sur del Ejército Libre de Siria, proporcionándoles armas y municiones.

Youssef Hindi recuerda, por su parte, que el dinero estadounidense terminó en 2018 por decisión de Trump, lo que obligó a Israel a asumir el control, si no quería que esas facciones desaparecieran de la guerra.

Todas mis fuentes, afirma Tsurkov, “han confirmado la identidad de al menos siete grupos [de yihadistas sirios] que reciben apoyo israelí, con la condición de que no se nombren los grupos”.

De la guerra regional al ‘gran juego’ internacional

Atascado en Gaza y el Líbano, donde el ejército israelí apenas ha destacado por sus hazañas militares (salvo el paréntesis de los ataques con los buscapersonas contra los dirigentes de Hezbollah), Israel y muy probablemente las redes belicistas estadounidenses que seguirán en el gobierno hasta el año que viene, parecen haberse vuelto contra el gobierno sirio. La pregunta es por qué.

Para Washington se trataría de romper la coalición entre Hezbollah, Siria e Irán, con la perspectiva de debilitar a Rusia en su flanco sur, sacar a Moscú de su acceso al Mediterráneo, bloquear la nueva “Ruta de la Seda” de China y provocar un atolladero que penalizaría al futuro gobierno estadounidense.

Los problemas estadounidenses son tanto externos, parte del “gran juego” político internacional, como internos, con un relevo del mando entre dos gobiernos con puntos de vista aparentemente opuestos.

Qatar y Turquía desempeñan el papel de intermediarios en ese juego y explotan, de manera más o menos abierta, a los nuevos ejércitos de mercenarios yihadistas.

El derrocamiento de Bashar Al Assad y el caos que seguiría en Siria lograrían los objetivos del actual gobierno israelí de remodelar la región en beneficio de un Israel más grande. Esto sólo puede suceder con la destrucción de los Estados de la región, que es donde las organizaciones terroristas resultan útiles.

Para convencerse de ello basta releer las declaraciones del actual ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, quien indicó que las fronteras de Israel deben extenderse hasta Damasco. Esa perspectiva también la comparten los sectores mesiánicos sobrerrepresentados dentro del sionismo, sino también los evangelistas estadounidenses.

El oscuro papel de Turquía en la nueva ofensiva contra Siria

El 18 de noviembre Ronen Bar, el jefe del Shin Bet en Israel, se reunió con los jefes del MIT, el servicio de inteligencia turco.

Una semana después Mark Rutte, secretario general de la OTAN, se reúne con Erdogan.

Al dia siguiente los yihadistas reunidos por Hayat Tahrir al-Sham (HTS), apoyados por los servicios de inteligencia turcos, desatan un ataque fulminante contra Alepo.

La ofensiva rentista yihadista comenzó en Idlib. Allí se refugiaron decenas de miles de yihadistas, según la estrategia conjunta de Damasco, Moscú y Teherán de 2020, cuyo fracaso se demuestra ahora. Turquía tuvo que aceptar el plan a regañadientes. Los yihadistas son mercenarios que cruzaron la frontera desde Turquía: uigures, uzbekos, tayikos, ucranianos e incluso miembros del Califato Islámico.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, confirmó a principios de esta semana que la ofensiva yihadista está siendo coordinada por Estados Unidos e Israel.

Baghaei no mencionó a Turquía, e incluso señaló que el ataque terrorista se produjo inmediatamente después de que Israel acordara un alto el fuego con Hezbollah y después de que Netanyahu acusara públicamente a Bashar Al Assad de “jugar con fuego” al permitir el tránsito de misiles y equipos militares iraníes a través de Siria hacia Hezbollah.

Justo antes del alto el fuego, Tel Aviv destruyó prácticamente todas las líneas de comunicación entre Siria y Líbano. Posteriormente, Netanyahu subrayó que la atención debe centrarse ahora en “la amenaza iraní”, esencial para romper el Eje de Resistencia.

Según una fuente de los servicios especiales sirios, los asesores ucranianos desempeñaron un papel clave en la captura de Alepo, proporcionando drones, sistemas de navegación por satélite estadounidenses y equipos de guerra electrónica, así como entrenando a colaboradores sirios y agentes del Turkestán Islámico.

Las comunicaciones del ejército regular quedaron completamente bloqueadas por los sistemas de guerra electrónica. Los grupos de asalto y los drones estaban equipados con dispositivos GPS cifrados y hacían un uso extensivo de la inteligencia artificial, de modo que el uso y la navegación de los drones de ataque y los drones kamikazes viene de lejos.

El sistema se puso en marcha hace varios meses. Kiev tiene un trato claro con los yihadistas: drones a cambio de mercenarios para la guerra contra Rusia.

Erdogan vuelve a sentarse en el banquillo

El papel de Turquía en la ofensiva yihadista de Idlib no puede ser más oscuro. El fin de semana pasado, el ministro de Asuntos Exteriores, Hakan Fidan, antiguo jefe de la inteligencia, negó la participación de su país. Fuera de la esfera de la OTAN, nadie se lo cree. Ningún yihadista en el noroeste de Siria puede encender una cerilla sin el permiso de los servicios de inteligencia turcos, porque es Ankara quien los financia y arma.

La posición oficial de Turquía es apoyar a los yihadistas, mientras deplora vagamente la ofensiva en Idlib. Es una estrategia clásica. Sin embargo, la conclusión lógica es que Ankara puede haber enterrado el proceso de Astaná, traicionando a Rusia e Irán.

Hasta ahora Erdogan y Hakan Fidan no han logrado explicar cómo Estados Unidos/Israel pudieron montar una operación tan sofisticada con yihadistas a sueldo sin que Turquía lo supiera.

De facto se ha abierto un nuevo frente contra Irán. La estrategia de “divide y vencerás” de Estados Unidos e Israel probablemente destruirá por completo el acuerdo de 2020 entre Teherán y Ankara, y los recursos rusos, principalmente aeroespaciales, tendrán que ser desviados de Ucrania para apoyar a Damasco.

Desde hace años Ankara se desvive por controlar Alepo, incluso indirectamente, por estabilizar la ciudad para los negocios, en beneficio de las empresas turcas y también para permitir el regreso de un gran número de refugiados, relativamente ricos, que actualmente viven en Turquía. Al mismo tiempo, la ocupación de Alepo es también un proyecto estadounidense para socavar el Eje de Resistencia en beneficio de Tel Aviv.

Erdogan, ahora socio de Brics, está una vez más en el banquillo. Peor aún: se encuentra frente a dos miembros clave de los Brics. Moscú y Teherán esperan muchas explicaciones detalladas.

Erdogan tomó la iniciativa de llamar a Putin, introduciendo un nuevo factor: las relaciones económicas entre Rusia y Turquía. Tras las sanciones contra Rusia, Turquía se convirtió en el puente clave y privilegiado entre Moscú y Occidente. Además, las inversiones rusas en Turquía son sustanciales: gas, energía nuclear, importaciones de productos alimenticios. Los dos actores siempre han abordado la Guerra de Siria en relación con la economía.

Las bandas yihadistas son el juguete favorito de Occidente

Puede que HTS, el antiguo Frente Al Nosra, no sea estrictamente el Califato Islámico. Es, más bien, un Califato Islámico turco. El comandante Abu Mohammed Al Julani, su emir, abandonó todas las variantes de Al Qaeda y del Califato Islámico para formar HTS. Está a la cabeza de un grupo de yihadistas a sueldo, la mayoría de los cuales proceden de regiones del corazón de Europa. Es uno de los favoritos del MIT turco y, como tal, un favorito de la OTAN e Israel.

La CIA y el Pentágono, cada uno con su propia red, han armado a 21 de las 28 milicias sirias yihadistas, organizadas por el MIT turco en una especie de ejército mercenario en Idlib.

El analista sirio Kevork Almassian asegura que antiguos dirigentes israelíes han admitido haber proporcionado a HTS fondos, armas, municiones e incluso tratamiento médico en Idlib.

El antiguo coronel del ejército israelí, Mordejai Kedar, ha admitido abiertamente su apoyo a los “rebeldes” para “eliminar el triángulo formado por Hezbollah, Irán y Assad”. Los “rebeldes”, dijo, incluso expresaron su deseo de “abrir embajadas israelíes en Damasco y Beirut”.

HTS es la última encarnación de uno de los juguetes favoritos del Occidente colectivo, los “rebeldes moderados” de Obama y Hillary, cuya lealtad es casi 100 por cien hacia Ankara. Odian a los chiítas y alauitas y dirigen una vasta red de prisiones.

Fueron los yihadistas de HTS quienes forzaron la rendición total de Alepo, sin luchar, y se filmaron frente a la legendaria ciudadela. De 2012 a 2016, solo unas pocas docenas de soldados del ejército regular lograron defender con éxito la ciudadela, incluso cuando estaba completamente rodeada.

Desde el inicio de la guerra en 2011, Damasco nunca ha sufrido una derrota tan devastadora como la caída de Alepo. Irak experimentó algo trágicamente similar con la caída de Mosul en 2014. La mayoría de los sirios se opone al acuerdo de 2020 entre Rusia, Turquía e Irán, que impidió la liberación de Idlib, un error estratégico importante.

Pero la cosa empeora, porque el problema en realidad se remonta a 2018, cuando los turcos ni siquiera estaban en Afrin y la liberación de Hama/Idlib se interrumpió en favor de la liberación de los barrios de Damasco. Desde allí decenas de miles de yihadistas se trasladaron a Idlib.

En 2020 ya era demasiado tarde: Idlib estaba defendida por el ejército turco.

El ejército sirio es un desastre

En cuanto al ejército sirio, en Idlib ha demostrado que es un verdadero desastre. No ha modernizado sus defensas, ni ha integrado el uso de drones, ni ha preparado defensa táctica contra drones kamizake FPV y drones de observación, ni ha prestado atención a los espías extranjeros. No es de extrañar que los yihadistas a sueldo no encontraran resistencia a la hora de capturar la mayor parte de Alepo en 48 horas.

Después del acuerdo de 2020, Irán y las fuerzas proiraníes abandonaron Siria, especialmente en las provincias de Alepo e Idlib. La defensa de estas zonas se encargó al ejército sirio. En cuanto a las empresas rusas, que ya no querían ser sancionadas por ir en contra del bloqueo occidental contra Damasco, fueron desairadas por los clanes, tribus y familias locales.

Hacía meses que era evidente que HTS estaba preparando una ofensiva. Se enviaron advertencias a Damasco, pero los sirios confiaban en el acuerdo con Turquía y en el restablecimiento de las relaciones con los países árabes. Fue un grave error.

A Rusia esto le permite extraer al menos dos lecciones importantes. De ahora en adelante, pase lo que pase, Moscú tendrá que disciplinar las redes sirias perversas y corruptas para contribuir a la defensa de la soberanía del país. Además, lo ocurrido en Idlib demuestra que la guerra contra los nazis ucranianos tendrá que llegar hasta el río Dniester y no detenerse en las fronteras del Donbas.

En Oriente Medio las guerras siguen a las carreteras

Hasta ahora los grupos yihadistas agrupados en HTS y no están cometiendo demasiados errores. Están tratando de bloquear todas las carreteras que conducen a Alepo para alejar los combates lo más posible de la ciudad y así tener tiempo de conquistarla por completo.

En Oriente Medio las guerras son cuestión de carreteras, ya sea con caballos en el desierto o con Toyotas. Las minas son raras y el barro no existe, a diferencia de Ucrania. Por lo tanto, la guerra evoluciona constantemente, y siempre por carretera. HTS ya utiliza la autopista M4 desde Idlib y está avanzando en tramos de la crucial autopista M5, que conecta Alepo con Damasco.

Mientras tanto, se están poniendo en marcha los elementos de una contraofensiva. Desde Irak, decenas de miles de milicias chiítas, yazidíes y cristianas de Hezbollah Kataib, la brigada Fatemiyoun y las Hashd Al Shaabi (las Unidades de Movilización Popular, muy experimentadas en la lucha contra el Califato Islámico) han entrado en Siria por el al noreste a través del punto fronterizo de Al Bukamal.

La 25 División/Fuerzas Tigre del comandante Suhail Al Hassan, las mejores del ejército sirio, están en movimiento junto con las milicias tribales.

Siria es un centro de conectividad absolutamente esencial, que recuerda a la antigua Ruta de la Seda. Si el combo Estados Unidos/Israel logra su eterno sueño de un cambio de régimen en Damasco, bloqueará el crucial punto de tránsito de Irán hacia el Mediterráneo oriental.

Además, Qatar podría verse obligado a construir un gasoducto para transportar gas natural a Europa a través de Siria, una de las estratagemas de Brzezinski para sustituir el gas natural ruso.

La táctica no es nueva: intentar crear una distracción centrándose en Siria, presionando a Moscú y aliviando la presión sobre Ucrania, justo antes de firmar el vínculo estratégico mundial entre Rusia e Irán.

Sin embargo, Estados Unidos puede enfrentar factores agravantes. Arabia saudí, que demostró apoyar el terrorismo al principio de la guerra contra Siria, cambió su política después de que Rusia se involucrara en 2015. Ahora Riad también es un socio de los Brics, que todavía sigue hambriento. Arabia saudí, Egipto y Emiratos Árabes Unidos, en particular, apoyan a Assad contra los secuaces de HTS.

Siria es absolutamente crucial para la estrategia general de Rusia en Oriente Medio y África. Damasco es un vínculo esencial entre Rusia y África, donde Moscú despliega de facto todo su poder internacional.

Rusia e Irán, miembros de los Brics, no tienen otra opción: deben remediar, por todos los medios necesarios, la incompetencia demostrada por Damasco y el ejército sirio, para poder mantener su acceso al Mediterráneo oriental, a Líbano, a Irak y más allá. Eso implica una maniobra muy delicada: Rusia debe retirar activos clave de la batalla del Donbas para preservar una Siria relativamente soberana.

El ejército ruso sólo dejó a 120 hombres en Alepo

Actualmente, el ejército sirio parece haber establecido una línea de defensa aún frágil en las aldeas del norte de Hama. El legendario general Javad Ghaffari, antiguo número dos del general Soleimani, especialista en todos los sectores de la guerra contra el terrorismo, llegó desde Irán para echar una mano. En 2020 quería llegar hasta Idlib y por eso Assad exigió su salida. Damasco optó por congelar la guerra. Hoy la situación es completamente diferente.

Los yihadistas a sueldo de la OTAN no tienen ninguna defensa aérea. Ahora están siendo atacados casi continuamente por aviones de combate rusos y sirios.

La situación en Alepo es dramática. Las bandas terroristas encabezadas por HTS controlan casi toda la zona, y los pocos sectores que se salvaron de la invasión están bloqueados. También están progresando en el frente de Alepo-Raqqa, igual que los kurdos, respaldados por Estados Unidos, lo que significa un progreso de la OTAN. En el desierto todo está extrañamente tranquilo.

El ejército ruso tenía sólo 120 hombres en Alepo. Los que sobrevivieron se han ido. ¿Qué le espera a Rusia? El mejor escenario posible a medio plazo sería centrarse en Latakia, adiestrar a los soldados sirios a luchar al estilo ruso y enseñarles a liberar a su propio país.

El primer paso será medir las desastrosas consecuencias de haber ofrecido refugio a decenas de miles de terroristas en Idlib en 2020. El siguiente será comprender plenamente que si Moscú negocia una especie de Minsk-3 con la OTAN –que es esencialmente lo que Trump propugna– Kiev se convertirá en un Idlib 2.0 y los nazis ucranianos garantizarán la creación de una nueva Alepo dentro de Rusia.

El ataque a Idlib es parte de una operación compleja e interconectada -con el caos desplegado como herramienta preferida- destinada a poner patas arriba a Oriente Medio y literalmente inflamarla.

Pepe Escobar https://strategic-culture.su/news/2024/12/04/the-syria-riddle-how-it-may-turn-into-the-first-brics-war/

Horas después de que los yihadistas atacaran Alepo, el comandante de la agrupación de tropas rusas en Siria, el general Serguei Kisel, fue destituido de su cargo y sustituido por Alexander Chaiko, que fue el artífice de la liberación de Alepo en 2017.

Palestina solicita unirse a los Brics

Cada vez más países muestran interés por unirse al grupo Brics y sus instituciones financieras, como Palestina, que se perfila como un nuevo actor diplomático que desea asociarse.

Las perspectivas de integración de Palestina se basan en sólidas relaciones históricas y diplomáticas. Según Mahmoud Al Habbash, asesor cercano del presidente palestino Mahmoud Abbas, el país mantiene vínculos privilegiados con varios miembros fundadores de los Brics, en particular Rusia, China y Sudáfrica. Estas conexiones diplomáticas constituyen una base potencial para su futura incorporación.

Las pretensiones palestinas quedaron claramente expresadas en una importante reunión diplomática. El presidente Mahmoud Abbas habló personalmente de su deseo de unirse al grupo durante una entrevista con Putin al margen de la cumbre que los Brics mantuvieron en octubre. La entrevista demostró la voluntad palestina de diversificar sus asociaciones económicas y políticas.

El interés de Palestina por los Brics es parte de una estrategia de reposicionamiento internacional. El objetivo parece ser obtener el estatus de miembro, cualquiera que sea su forma, lo que podría ofrecer nuevas oportunidades diplomáticas y económicas al territorio palestino.

Las discusiones actuales aún no especifican las modalidades concretas de su posible incorporación. Las negociaciones tendrán que definir las condiciones precisas de la integración, tanto legal como estructuralmente, dentro de una organización internacional en clara expansión.

Las bases militares de Estados Unidos en Siria revalorizan su ubicación

El 10 de septiembre de 2014 Estados Unidos anunció la formación de una coalición internacional con la participación de 86 países para erradicar al Califato Islámico, que se había establecido en Siria a finales de junio.

Las operaciones militares comenzaron en Siria e Irak a principios de 2015. Sin embargo, fue más que una simple campaña contra el terrorismo: las operaciones sirvieron para el avance de las ambiciones estratégicas de Estados Unidos en Oriente Medio, incluido el establecimiento de bases militares para asegurarse la influencia en el este de Siria y proteger los intereses de Israel.

Washington explotó la campaña contra el Califato Islámico para desplegar alrededor de 2.000 tropas en Siria, una ocupación que viola el derecho internacional. En 2016 las fuerzas estadounidenses impusieron su presencia en Al Tanf, una base militar ubicada en la triple frontera entre Siria, Irak y Jordania. Esa posición, al sur del Éufrates, domina una ruta de suministro vital entre Teherán, Damasco y Beirut, que Estados Unidos considera crucial para el control de la región.

La base de Al Tanf se estableció inicialmente en 1991, antes de la Segunda Guerra del Golfo, se reactivó durante la invasión de Irak en 2003 y luego se cerró después de que las fuerzas estadounidenses consolidaron su control en Irak. Fue reabierta en 2016 tras la salida del Califato Islámico de la región.

Desde entonces, Al Tanf ha servido no solo como base de entrenamiento para los mercenarios de Maghawir Al Thawra respaldados por la CIA, sino también como piedra angular de intereses estadounidenses más amplios.

Se suponía que Al Tanf facilitaría la lucha en curso contra el Califato Islámico, contrarrestaría las actividades iraníes y mantendría influencia en las negociaciones sobre el futuro de Siria. Sin embargo, el papel de la base va mucho más allá de estos objetivos declarados. Las fuerzas de ocupación estadounidenses en Al Tanf participan en operaciones de inteligencia ofensivas y defensivas mientras apoyan a grupos mercenarios que combaten al gobierno sirio.

La base es el núcleo del Centro de Operaciones Militares (MOC), un dispositivo común a varios estados destinado a coordinar actividades militares en el sur de Siria, con el objetivo en última instancia de socavar la soberanía siria y a aliados como Irán.

Una zona de amortiguamiento para Israel

Más allá de su papel militar, la posición estratégica de Al Tanf apoya una zona de amortiguamiento controlada que incluye al cercano campo de refugiados de Rukban. La zona ayuda a los objetivos estadounidenses e israelíes al crear una barrera física entre Siria e Irak.

La base también facilita las operaciones israelíes en el espacio aéreo sirio, proporcionando apoyo logístico a las misiones de la fuerza aérea que eluden las defensas aéreas sirias. La colaboración entre Estados Unidos e Israel ha sido bien documentada, con Al Tanf sirviendo como punto de lanzamiento para ataques aéreos israelíes en el interior de Siria, que quedarían mucho más expuestos en otras circunstancias debido a los sistemas antiaéreos sirios.

Un informe de 2021 del Instituto Washington indicó que la presencia estadounidense en Al Tanf benefició directamente a Israel, apoyando su “batalla entre guerras”, un enfoque estratégico diseñado para minimizar los riesgos y explotar las debilidades de las defensas sirias.

La presencia estadounidense en Siria sirve para proteger a Israel, ya sea cortando los lazos geográficos entre miembros del Eje de la Resistencia o desplegando radares y sistemas avanzados de defensa aérea para proteger los intereses del gobierno de Tel Aviv.

Un escudo aéreo de Israel en Siria

La base facilita de manera crucial los ataques de la Fuerza Aérea israelí contra objetivos en el interior de Siria, ataques que no podrían haberse llevado a cabo desde Líbano o los Altos del Golán ocupados debido a la distancia. Desde 2018, cuando las defensas aéreas sirias derribaron un F-16 israelí, el ejército israelí ha evitado absolutamente entrar en el espacio aéreo sirio desde su lado occidental.

La importancia de esta base radica tanto en la existencia de una zona de amortiguamiento como de un escudo aéreo con un radio de 55 kilómetros. Estas zonas se crearon tras el acuerdo de no beligerancia entre Rusia y Estados Unidos en Siria. La base también jugó un papel en la lucha contra los ataques con drones y misiles iraníes durante las Operaciones Promesa Verdadera 1 y 2, ya sea proporcionando vigilancia por radar o intentando derribarlos, como el papel desempeñado por otras bases estadounidenses en Siria y en toda la región.

Los aviones de combate israelíes ya han utilizado el corredor a lo largo de la frontera entre Jordania y Siria y el espacio aéreo alrededor de Al Tanf para entrar en el espacio aéreo sirio con el fin de desencadenar ataques.

La importancia de Al Tanf fue evidente durante la primera presidencia de Trump, quien a menudo habló de retirar las tropas estadounidenses de Siria. Sin embargo, la situación sobre el terreno tenía algunos matices importantes. Cuando Trump hacía declaraciones públicas sobre la retirada de tropas, los miembros de su gobierno, incluido el asesor de seguridad nacional, John Bolton, se preocupaban de mantener posiciones clave, como Al Tanf. Bolton dijo que cualquier retirada de Siria estaría condicionada a un acuerdo con Rusia para reemplazar las fuerzas estadounidenses en Al Tanf, garantizando así que se salvaguarden los intereses de seguridad israelíes.

Una tentación para las milicias irakíes y sirias

Con el inminente regreso de Trump a la Casa Blanca, están resurgiendo preguntas sobre el futuro de la participación militar estadounidense en Siria. Se espera que, a pesar de cualquier retórica renovada sobre la reducción del compromiso militar, Al Tanf siga siendo un punto clave para mantener la influencia estadounidense en Siria y la región.

El año pasado el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Mark Milley, visitó Al Tanf, destacando su importancia para la seguridad de Israel y confirmando que no hay planes de retirada a la vista. Al Tanf seguirá desempeñando un papel clave en la estrategia de Washington en Oriente Medio, incluso cuando disminuya su presencia en otras partes de Siria.

Sin embargo, ¿es viable es la presencia estadounidense en Al Tanf, dada la creciente resistencia regional? Algunas milicias irakíes y sirias están atacando posiciones estadounidenses, debilitando así la capacidad de Washington para mantener el control sobre Al Tanf.

El gobierno de Damasco podría aprovechar su propia “resistencia popular” para presionar, obligando así a las tropas estadounidenses a abandonar Siria, como ocurrió a principios de año con el levantamiento tribal en Deir Ezzor.

Violentos combates del ejército sirio con los yihadistas en Hama

En el discurso que anunciaba el alto el fuego en Líbano, Netanyahu dijo que Assad estaba “jugando con fuego”. Menos de una semana después, el gobierno de Damasco ha recibido un golpe importante en el noroeste del país.

El 27 de noviembre el grupo yihadista Hayat Tahrir Al Sham (HTS) lanzó una brutal ofensiva en Alepo. Durante el fin de semana el ejército sirio, apoyado por las tropas rusas, infligió grandes pérdidas a los yihadistas en las provincias de Alepo, Idlib y Hama. Según el ejército sirio, cientos de terroristas, “entre ellos varios extranjeros, han sido eliminados en las últimas horas gracias a ataques precisos”.

La operación militar conjunta, llevada a cabo mediante ataques aéreos, fuego de artillería y misiles, también neutralizó posiciones de artillería pesada, sistemas de lanzacohetes múltiples y almacenes que albergaban drones. Estos éxitos militares marcan un progreso en la lucha contra los terroristas, que, según fuentes militares sirias, “ya están empezando a huir de sus posiciones ante las considerables pérdidas sufridas”.

Los esfuerzos coordinados de Siria y Rusia han dado como resultado la destrucción de varios objetivos estratégicos, incluidos cinco cuarteles generales, siete depósitos de armas y varios centros de mando utilizados por los islamistas. “El ejército sirio está dispuesto a continuar sus tareas hasta que se restablezca el control sobre cada centímetro de tierra profanada por los terroristas”, afirmó el mando sirio en un comunicado difundido en sus canales oficiales.

El mando sirio se muestra decidido: “No prestaremos atención a los rumores sobre un supuesto colapso de las líneas sirias. Los resultados sobre el terreno demuestran que la lucha contra el terrorismo está avanzando eficazmente”.

Ayer los yihadistas lanzaron una ofensiva contra Hama, una ciudad estratégica en la carretera que une Alepo, en el norte, con la capital, Damasco. El ejército regular envió refuerzos a la región para frenar el avance y se estaban produciendo enfrentamientos violentos. Apoyado por la aviación rusa, las tropas sirias intentaban bloquear el acceso a la ciudad y llevaron a cabo decenas de ataques contra las posiciones yihadistas.

Los combates y bombardeos en el noroeste del país, los primeros de esta escala desde 2020, han dejado 514 muertos desde el 27 de noviembre, entre ellos 92 civiles.

Hasta el sábado, más de 48.500 personas habían sido desplazadas en las regiones de Idlib y el norte de Alepo, más de la mitad de ellos niños, informó el lunes la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).

En Alepo los yihadistas patrullan algunas calles de la ciudad, cerca del centro histórico, o toman posiciones en el aeropuerto. Los vecinos hacen cola para recibir comida distribuida por una asociación. «Estamos en la incertidumbre, no sabemos qué pasará», dijo el lunes un vecino de Alepo. “Nadie se molestó”, según él, “pero algunos milicianos dijeron a las niñas que se cubrieran con el velo”.

El presidente sirio, Bashar Al Assad, afirma que la escalada terrorista tiene como objetivo “redefinir el mapa regional de acuerdo con los intereses y objetivos de Estados Unidos y Occidente”.

Putin y el Presidente iraní, Massud Pezeshkian reafirmaron su apoyo “incondicional” a Assad y pidieron coordinación con Turquía, que apoya a los terroristas.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó ayer el apoyo de Rusia a su aliado sirio. “Por supuesto, seguimos apoyando al presidente sirio Bashar Al Assad”, dijo durante una rueda de prensa en Moscú. Peskov destacó que Rusia está analizando la situación actual en Siria y “está trabajando en el desarrollo de una posición estratégica destinada a estabilizar la región”.

El portavoz del Kremlin comentó con cautela los ataques ocurridos en varias ciudades importantes de Siria, recordando que «las conversaciones con Damasco están en marcha y que se adoptará una posición concreta para responder a esta escalada».

La invasión militar de Siria

Como conescuencia de la guerra de agresión iniciada en 2011, Siria ha sido invadida, entre otros por el ejército de Estados Unidos. El espacio aéreo sirio sigue siendo una importante zona de tensión. Estados Unidos viola repetidamente los protocolos establecidos para resolver la guerra, exacerbando los riesgos de incidentes aéreos. Sólo en noviembre se denunciaron hasta 345 violaciones del espacio aéreo sirio por parte de aviones de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. “Estas acciones irresponsables continúan creando condiciones propicias para accidentes y empeorando la situación en la región”, dijo un representante militar sirio.

Hasta la fecha, la guerra de agresión contra Siria ha dejado alrededor de medio millón de muertos.

Antes de la ofensiva de la semana pasada, el noroeste de Siria disfrutaba de una calma relativa gracias a un alto el fuego establecido en 2020, bajo el patrocinio de Ankara y Moscú.

Tras la tregua en Líbano los imperialistas relanzan la Guerra de Siria

El miércoles, terroristas de Hayat Tahrir Al Sham (HTS), una sucorsal de Al Qaeda en Siria, lanzaron una ofensiva contra las posiciones del ejército regular en Alepo, en el oeste del país.

El ataque no es más que otra etapa de la guerra del imperialismo contra Gaza y Líbano, una continuación de la que comenzó contra Siria en 2011 y con los mismos objetivos. Coincide con el alto el fuego en Líbano entre Israel y Hezbollah, una organización aliada del gobierno sirio.

Las operaciones están coordinadas por una célula compuesta por estadounidenses, sionistas, turcos, británicos y ucranianos. Estaban preparadas para el caso en el que Siria apoyara a Hamas o Hezbollah. El periódico ruso Izvestia precisa que el ataque estaba previsto inicialmente para marzo, pero se lanzó antes de lo previsto en respuesta a los acontecimientos en Líbano.

Esta escalada es la más importante desde la firma del acuerdo de alto el fuego hace cuatro años. El acuerdo firmado entre Turquía y Rusia el 5 de marzo de 2020 tenía como objetivo reducir la tensión en la provincia de Idlib, la última gran zona controlada por los terroristas.

El ejército sirio ha detenido el avance del grupo terrorista y ha anunciado que sus contraataques les ha causado pérdidas devastadoras, que se calculan en unos mil efectivos.

El viernes el ministro de Asuntos Exteriores sirio, Bassam Sabbagh, dijo que la ofensiva yihadista se enmarca “dentro de los objetivos de la entidad de ocupación israelí y sus organizadores”.

Sabbagh destacó el papel de Israel en el patrocinio de los grupos yihadistas, como HTS en Siria, señalando que el gobierno de Damasco “siempre ha advertido de la evidente coincidencia entre los ataques de la ocupación [israelí] y los de los grupos terroristas”.

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, expresó el apoyo de su país al gobierno, al pueblo y al ejército sirios en la lucha contra el terrorismo y el establecimiento de la seguridad y la estabilidad en la región.

En una conversación con su homólogo sirio, el viernes Araghchi sostuvo que la reactivación de los grupos terroristas, que se afianzaron en Siria durante la guerra de Estados Unidos contra Damasco a partir de 2011, es un “plan estadounidense tras la derrota de Israel en Líbano y Palestina”.

Desde el miércoles los terroristas de HTS, anteriormente conocido como Frente Al Nosra, han capturado un territorio considerable en el oeste de Alepo y el viernes lograron penetrar en algunos barrios de la ciudad.

Algunos vecinos han comenzado a huir de la ciudad, temiendo que se repitan los acontecimientos de 2012, cuando militantes del Ejército Libre de Siria, respaldados por Estados Unidos, Israel, Turquía y los países del Golfo, unieron fuerzas con Al Nosra para invadir, saquear y aterrorizar los barrios orientales de la ciudad.

Un comandante de campo de la 25 División de las Fuerzas de Misión Especial del ejército regular, las Fuerzas Tigre, en Alepo dijo que la situación está bajo control.

Los terroristas del HTS, junto con células durmientes del interior de la ciudad, lograron penetrar en algunos barrios de los suburbios de Alepo, donde algunos soldados sirios abandonaron sus posiciones. “Esperemos que la situación vuelva a la normalidad mañana”, subrayó el comandante.

El periodista sirio Kevork Al Massian asegura que los refuerzos del ejército regular están en camino. “El número de efectivos del ejército sirio en camino a Alepo es considerable, como lo confirman las personas que viajan de Alepo a Damasco, lo que indica que la misión no sólo trata de recuperar territorios recientemente perdidos, sino que es parte de una ofensiva más amplia.

Se han difundido rumores de que los terroristas han entrado en Hama y Damasco, lo que ha sido desmentido por la cadena de televisión Al Ajbariya y el periodista sirio Haydar Mustapha.

David Carden, coordinador de la ONU para Siria, dijo 27 civiles habían muerto en los combates, mientras que los medios públicos sirios informan que cuatro civiles, incluidos dos estudiantes de ingeniería de la Universidad de Alepo murieron cuando el campus fue objeto de fuego de artillería por parte de HTS.

¿Un mensaje para Putin?

72 horas, después del alto el fuego en el frente libanés, Israel ataca el pulmón que suministra oxígeno a Hezbollah, utilizando a sus peones yihadistas, asegura Nasser Charara, redactor jefe de la revista Al Hadeel (1).

Dirigir la guerra hacia Siria concentrándola en Alepo obliga a los aliados del gobierno sirio a desplazarse desde la zona de guerra con Israel y el sur de Damasco, lindando con las fronteras del Golán ocupado, hacia las provincias del norte.

Charara afirma que el ataque de Alepo es un mensaje dirigido contra Rusia, una advertencia para confrontar a Putin con la posibilidad de un giro hacia uno de cada dos frentes de lucha: Ucrania y Siria. Intentan hacerle entender de que tiene que hacer concesiones a Israel y Estados Unidos en Siria, así como concesiones al gobierno de Trump y a los europeos en Ucrania. Es la única manera de extinguir los incendios que asedian a Rusia.

El ejército ruso ha enviado aviones de combate para atacar a los terroristas en Alepo. Las fuerzas aéreas sirias y rusas, así como los drones iraníes, quieren imponer una zona de exclusión aérea en el norte de Siria.

La Guerra de Líbano se traslada a Siria

El viernes Nasser Kandil, antiguo parlamentario libanés y editor jefe del diario Al Binaa, publicó un artículo titulado: “La guerra de Líbano se traslada a Siria” (2).

No es casualidad que los terroristas atacaran Alepo tan pronto como la Brigada Golani entró en cuidados intensivos tras su fracaso en la guerra contra Líbano, dice Kandil. La guerra contra la resistencia libanesa se ha pospuesto desde la derrota del ejército israelí en 2006 a la espera del momento oportuno.

La guerra es, de hecho, un plan permanente para Israel, como demuestra lo que la región ha estado padeciendo desde la Operación Inundación de Al Aqsa, y los crímenes que Israel ha cometido contra los países de la región no habrían sido posibles sin una planificación conjunta con Estados Unidos.

Si la guerra contra Siria hubiera logrado sus objetivos, añade Kandil, no habría habido guerra contra la resistencia en Líbano, y si la guerra contra Líbano hubiera tenido éxito esta vez, no habría habido una nueva guerra contra Siria inmediatamente después del alto el fuego anunciado el 26 de noviembre.

Turquía aparenta que no es parte del problema sino de la solución

Izvestia asegura que el actual ataque de HTS contra Alepo ha sido coordinado por los servicios de inteligencia turcos, ucranianos y franceses, con el apoyo de Israel y la aprobación de Estados Unidos. Los terroristas de HTS están recibiendo información de los servicios de inteligencia turcos, afirma por su parte el periódico Times of Israel (3).

Fuentes de la oposición en contacto con la inteligencia turca dicen que Erdogan dio luz verde a la ofensiva. Un corresponsal de la AFP en Idlib, una ciudad controlada por HTS, también asegura que “los yihadistas y sus aliados respaldados por Turquía recibieron órdenes de un comando de operaciones conjuntas”.

Durante la guerra respaldada por Estados Unidos contra Siria que comenzó en 2011, la CIA y otras cenrales de inteligencia establecieron salas de operaciones conjuntas en el sur de Turquía y Ammán, la capital de Jordania, para dirigir los ataques de los yihadistas contra el gobierno sirio.

Turquía exige la participación de Al Nosra en una “solución política” para Siria desde que los terroristas cambiaron de nombre, dado que hasta entonces aparecía en las listas negras. Es la misma organización que lanzó ayer el ataque, cubierto por el fuego de drones turcos, contra las posiciones del ejército regular sirio.

El ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, lo niega todo. Dice que su país no está involucrado en el ataque, pero que están tomando precauciones para evitar una posible ola de desplazados.

Entonces, ¿de dónde vino el armamento pesado utilizado al inicio del ataque terrorista? ¿De Estados Unidos? ¿De Ucrania? ¿De Francia como afirman algunas fuentes? ¿De Turquía? ¿De todos esos países?

La arteria que mantiene vivos a los grupos terroristas en la región está en manos de Estados Unidos, sin cuyo apoyo no pueden seguir avanzando durante más de tres días, añadió Fidan, en referencia a los kurdos. Turquía no permitirá jamás que una “organización terrorista” en el norte de Siria, el PKK kurdo, se convierta en un estado.

Con la llegada de Trump y la posibilidad de una retirada militar estadounidense de Siria, Erdogan busca convertirse en la clave de la solución política entre los terroristas y el gobierno sirio, del mismo modo que busca convertirse en el responsable de resolver la complicada situación en el norte de Siria y supervisar los acuerdos de seguridad en las fronteras de Siria con Irak y Turquía.

No es una coincidencia que Turquía, un miembro de la OTAN, no haya roto sus vínculos con Israel por solidaridad con Gaza como lo han hecho los países latinoamericanos.

La Segunda Batalla de Alepo

La Guerra de Siria nunca fue una lucha por el poder, ni un asunto interno, ni una guerra civil. Por eso la Segunda Batalla de Alepo trata de cambiar los resultados de la Primera, con la esperanza de que el ejército sirio y sus aliados estén agotados o desintegrados después de años de guerra. Se supone que Al Nosra debe compensar lo que el ejército israelí no ha logrado en el sur de Líbano y necesita recuperar sus fuerzas, motivo por el cual Netanyahu habría aceptado el alto el fuego.

En 2015 HTS conquistó por primera vez la provincia de Idlib. En aquel momento la organización se llamaba Jabhat Fatah Al Sham. Esta delegación de Al Qaeda expulsó al ejército sirio de Idlib utilizando terroristas suicidas entrenados por las tropas estadounidenses y equipados con misiles antitanque TOW suministrados por la CIA a los grupos aliados de Al Qaeda.

En un comunicado de prensa Al Nosra anunció el cambio de nombre a Hayat Tahrir Al Sham (HTS) después de presentarse como la sucursal de Al Qaeda en Siria y haber jurado lealtad a su dirigente, Ayman Al Zawahiri. Es la misma organización a la que el antiguo ministro de Guerra israelí Moshe Yalon reconoció como aliado en una declaración de 2014, por su contribución a la protección de las fronteras orientales de Israel.

Es la misma organización que Estados Unidos buscó integrar en el gobierno de Siria al incitar al antiguo enviado de la ONU, Staffan de Mistura, a presentar un proyecto de “solución política” que le otorgaría autonomía en las áreas sirias bajo su control.

(1) https://alhadeel.net/article/704709/
(2) https://www.al-binaa.com/archives/420118
(3) https://www.timesofisrael.com/jihadists-turkish-backed-allies-enter-aleppo-in-lightning-assault-on-syrian-regime/

Israel aprueba la oferta estadounidense de alto el fuego en Líbano

Anoche el Consejo de Seguridad israelí aprobó por 10 votos a 1 la propuesta estadounidense de alto el fuego en Líbano, anunció la oficina de Netanyahu. “Israel aprecia la contribución de Estados Unidos al proceso y mantiene su derecho a actuar contra cualquier amenaza a su seguridad”, dice el comunicado.

“Esta tarde presentaré al gabinete para su aprobación un proyecto de alto el fuego en Líbano”, declaró Netanyahu en un discurso de diez minutos en el que elogió la agresión contra Líbano. “Estos logros son fuente de asombro y admiración en todo el mundo y proyectan el poder de Israel en todo Oriente Medio”, dijo.

“Responderemos con fuerza a cualquier violación”, advirtió el primer ministro israelí, si Hezbollah violara el alto el fuego o “si obtuviera armas para disparar contra nosotros en el futuro”. Esta tregua permitirá a Israel “centrarse en la amenaza iraní”, dijo, además de dar “algo de respiro a nuestras fuerzas y reponer existencias”, así como “separar los dos frentes y aislar a Hamas”.

En un discurso desde la Casa Blanca, Biden ha saludado el acuerdo. “Según el acuerdo alcanzado hoy, que entrará en vigor mañana a las 4 de la mañana hora local, los combates en la frontera libanesa-israelí terminarán”, afirmó el presidente estadounidense. “Se trata de un cese permanente de las hostilidades”, añadió.

A menos de dos meses del final de su mandato, Biden afirmó también que “en los próximos días, Estados Unidos volverá a encabezar un esfuerzo con Turquía, Egipto, Qatar, Israel y otros países para lograr un alto el fuego en Gaza, la liberación de rehenes y el fin de la guerra sin Hamás en el poder”.

El acuerdo incluye un “período de transición” de 60 días, durante el cual el ejército israelí debe retirarse del sur de Líbano y el ejército libanés desplegarse allí. Hezbollah debe trasladar su armamento pesado al norte del río Litani. Durante una conferencia de prensa al margen de la reunión de ministros de Asuntos Exteriores del G7 en Italia, Antony Blinken declaró que Israel “siempre tendrá derecho a responder a las amenazas contra su seguridad como cualquier otro país”.

El 23 de septiembre, el ejército israelí inició una intensa campaña de bombardeos contra la infraestructura de Hezbollah en los cuatro rincones del Líbano. Un conflicto abierto que siguió a casi un año de hostilidades transfronterizas. Según el Ministerio de Sanidad libanés, Israel ha asesinado a casi 3.800 personas en el país desde el 8 de octubre del año pasado.

El ejército israelí no logra avanzar en el sur de Líbano

Durante el fin de semana Hezbollah impidió que el ejército israelí avanzara hacia las aldeas de Jiam y Shamaa, en el sur de Líbano. “En defensa de Líbano y su pueblo, los combatientes de la resistencia islámica atacaron a las tropas del ejército enemigo israelí al este de la ciudad de Jiam a las 12:45 p.m. de hoy, lunes 18 de noviembre de 2024, con una salva de cohetes”, informaron los portavoces de Hezbollah.

Los soldados israelíes intentaron avanzar hacia Jiam y Shamaa por varios ejes, pero Hezbollah logró frenarlos, infligiendoles grandes pérdidas. Sus combatientes han atacado “a un ejército israelí reunido al sur de la ciudad de Jiam, por cuarta vez, con una salva de cohetes”.

Los enfrentamientos se intensificaron el domingo y el lunes por la mañana. Las tropas israelíes fueron alcanzadas nueve veces mientras intentaban avanzar hacia Jiam. Pero después de seis días de combates, no han logrado sus objetivos.

Era el segundo intento. A principios de noviembre ya lo intentaron en Jiam, pero no lo lograron a pesar de los intensos bombardeos.

En Shamaa, los soldados israelíes presentes en la aldea se retiraron a cierta distancia y Hezbollah les impidió tomar posiciones. Hasta el momento las pérdidas en su intento fallido de controlar la localidad ascienden a cinco muertos, 30 heridos y dos tanques.

“Tres días después del ataque israelí, el ocupante fue ayer emboscado por Hezbollah en las afueras occidentales de Shamaa, causando bajas entre las fuerzas de ocupación, que tuvieron que ser evacuadas. Luego, otra unidad avanzó hacia el frente oriental de la ciudad, y la resistencia la golpeó con proyectiles de artillería, obligándola a evacuar a los heridos antes de continuar su intento de avance”, dijo el comandante de la unidad.

En los últimos días Hezbollah ha lanzado intensos ataques con cohetes, misiles y drones contra la zona de la bahía de Krayot-Haifa e instalaciones militares cercanas. La semana pasada la milicia libanesa anunció que había atacado el sitio de Kirya Defense, en el corazón de Tel Aviv.

El ejército de ocupación confirmó el lunes que Tel Aviv fue blanco de varios misiles avanzados, causando daños importantes y cortes de energía en partes de la ciudad.

Muchas personas resultaron heridas y al menos dos murieron. Los resultados finales aún no se conocen.

Según los medios israelíes, el misil lanzado desde Líbano que impactó en Tel Aviv es un Fateh 110. Es un misil tierra-tierra, reconocido por su importante capacidad destructiva y está diseñado para atacar objetivos críticos con una precisión de unos 10 metros.

Los medios israelíes informaron que al menos un misil impactó en Ramat Gan, una ciudad cercana a Tel Aviv, provocando un corte de energía.

La resistencia Libanesa también continuó disparando cohetes contra los asentamientos del norte de Israel, así como hacia el interior de Israel.

Ayer un cohete de Hezbollah dañó gravemente la infraestructura agrícola en el asentamiento de Margaliot.

Más de 100 soldados israelíes han muerto, más de 1.000 han resultado heridos y decenas de tanques y vehículos han sido destruidos por Hezbollah desde que comenzó la invasión israelí a principios del pasado mes de octubre.

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