Categorías
Guerra psicológica

Se filtran 80.000 documentos internos sobre los efectos secundarios de la vacuna de Pfizer

Se han filtrado unos 80.000 documentos internos sobre los efectos secundarios de la vacuna contra el coronavirus de Pfizer, que se han publicado en internet (1). El trabajo de descifrar las anomalías es descomunal. Algunos trabajan en ello por su cuenta, pero ¿cómo pueden tener éxito solos, o incluso con un pequeño equipo, cuando se enfrentan a una montaña de datos recopilados por cientos de individuos y millones de dólares? Requiere habilidades que pocos tienen, y entre ellas una mente crítica, cualidades que están desapareciendo.

¿Cómo puede salir la verdad de una obra así? ¿Quién será capaz de elaborar una síntesis clara y creíble, accesible para el público en general?

¿Cómo pudieron los orgaismos reguladores analizar esos documentos en tan poco tiempo para validarlos? Es una muestra de la fragilidad de los procesos de validación de los medicamentos. ¿Son capaces de detectar fallos que están deliberadamente enterrados en cientos de miles de piezas de información? La historia de los medicamentos, con sus “accidentes”, ha demostrado que no son capaces de hacerlo con los expedientes más sencillos.

Hoy, con la prohibición de cuestionar la información oficial, se tardará aún más. Las numerosas condenas y liquidaciones económicas de los laboratorios por fraudes, errores o insuficiencias, no parecen haber empañado en absoluto la confianza en ellos, que siguen con los mismos métodos, con la ayuda de los dólares. Peor aún, esta vez han sido absueltos de antemano.

Sasha Latypova es una de las personas que ha analizado la documentación interna de Pfizer. Es ucraniana y vive en Estados Unidos. Ha desarrollado su carrera en la industria farmacéutica, trabajando en el desarrollo, la validación, la aceptación normativa y la comercialización de nuevas tecnologías clínicas y de biomarcadores. Ha analizado 468 páginas de los documentos y habla de fraude científico por parte de Pfizer, pero también de la FDA (2).

Según Latypova, el programa de Pfizer no incluía pruebas exhaustivas de todos los componentes de la vacuna aprobada. Los estudios incluidos en el expediente de aprobación se realizaron sobre diferentes versiones del producto, por lo que no se puede hacer una evaluación completa de la seguridad de la vacuna.

“Las omisiones de los estudios de seguridad estándar y la flagrante deshonestidad científica en los estudios realizados son tan evidentes que no pueden atribuirse a la incompetencia de los fabricantes y los reguladores. Más bien debe plantearse la cuestión de la negligencia intencionada”, asegura Latypova.

Tanto la FDA como Pfizer “fueron muy deshonestos y ofrecieron una tecnología y un producto totalmente nuevo a millones de personas sin una sola evaluación de seguridad bien diseñada”.

“Es inaceptable que un fabricante de productos farmacéuticos no investigue la posibilidad de que su producto dañe los principales sistemas orgánicos, no es aceptable que sustituya el producto por un sustituto o una versión diferente, alegue una comparabilidad teórica y luego afirme que no hay riesgo para los principales órganos humanos”, concluye Latypova.

(1) https://phmpt.org/pfizers-documents/
(2) https://home.solari.com/review-of-pfizers-non-clinical-program-by-sasha-latypova/


La versión anterior de esta entrada, en la que se informaba de la detención del vicepresidente de Pfizer en Canadá, es errónea, por lo que pedimos disculpas a nuestros lectores.

Categorías
Guerra psicológica

Der Spigel borra la entrevista con una mujer evacuada de Azovstal en la que criticaba al gobierno de Zelensky

La Guerra de Ucrania es otra de esas grandes fiestas de la censura. La revista alemana Der Spigel ha borrado la entrevista con una mujer evacuada de los subterráneos de la acería Azovstal en la que criticaba al gobierno de Zelensky.

La mujer, llamada Natalia Usmanova, revelaba que los nazis ucranianos mintieron a su familia, la mantuvieron como rehén y la utilizaron como escudo humano. También aseguró que entre los militares escondidos en el subsuelo hay un general extranjero que está en contacto directo con Zelensky (*).

Otro medio de comunicación alemán, Junge Welt, señaló la eliminación del vídeo el jueves por la noche. Der Spiegel publicó el lunes el vídeo de tres minutos en el que aparecía Usmanova, que había trabajado en Azovstal antes de la guerra y se había refugiado allí con su marido y sus hijos.

En la grabación, Usmanova cuenta a los periodistas que los criminales del Batallón Azov les habían retenido en el subterráneo durante dos meses y no permitieron a su familia salir utilizando los corredores humanitarios establecidos por las tropas rusas.

“Se escudaron en el hecho de que supuestamente se preocupan por nuestra seguridad”, dijo Usmanova, quien añadió que a su familia le gritaron repetidamente “¡Vuelvan al búnker!”.

“Ucrania está muerta para mí como Estado”, dice Usmanova al final de su testimonio.

Der Spiegel dijo que había obtenido el vídeo de Reuters, y que había sido retirado temporalmente “debido a discrepancias en el contenido que fueron descubiertas posteriormente”. Sin embargo, el vídeo publicado por Reuters sólo dura un minuto y muestra a Usmanova hablando sobre la intensidad del fuego de artillería y la difícil vida dentro del subterráneo. Ambos vídeos pertenecen a la misma entrevista con varios medios de comunicación.

En lugar del vídeo, la revista alemana muestra ahora una foto de Usmanova en un autobús con otros civiles.

El testimonio de Usmanova contradice directamente las afirmaciones de los criminales del Batallón Azov y del gobierno de Kiev de que Rusia está impidiendo la evacuación de los civiles de la acería. Moscú ha abierto repetidamente corredores humanitarios en esa zona. La ONU dijo que el jueves por la noche otros 500 civiles fueron evacuados de la acería.

(*) https://www.youtube.com/watch?v=hYZPAfK7KO8

Categorías
Guerra psicológica

La Guerra de Ucrania llega a los tribunales

El Consejo de Europa acaba de ponerse en marcha para que los países miembros declaren la guerra a Rusia, ya que están llamados a crear un Tribunal Penal Internacional para investigar los crímenes de Rusia en Ucrania, y sólo ellos. Se trata de vestir con una pátina de legalidad lo que hasta ahora era un aluvión de bloqueos y embargos. También se trata de poner una cara a los malos de la película para seguir alimentando los noticiarios.

Ya lo vimos en Yugoslavia, con una gran diferencia: el Estado fue despedazado, mientras que Rusia sigue en pie. Los tribunales internacionales son creados por los vencedores para juzgar a los vencidos. Se trata, pues, de presentar a Rusia como un país derrotado y vencido.

Por su parte, Rusia hace lo propio y también quiere juzgar los crímenes cometidos por el ejército ucraniano. A un lado y otro de frente los soldados dejarán su sitio a los picapleitos.

Un miembro polaco de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa presentó la petición formalmente. “La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE) ha hecho un llamamiento a todos los Estados miembros y observadores de la organización para que creen urgentemente un tribunal penal internacional ad hoc, al que se le debe dar un mandato para investigar y procesar el crimen de agresión cometido por los dirigentes políticos y militares de la Federación Rusa”.

En España un tribunal así resultaría anticonstitucional porque no se pueden crear tribunales después de haberse cometido el delito y, desde luego, no se admiten los tribunales “ad hoc”. En consecuencia, lo ilegal no es la guerra sino el tribunal que pretende juzgarla.

Pero la resolución (*) es aún más ridícula porque el cometido de dicho tribunal sería “aplicar la definición del crimen de agresión” establecida por el “derecho internacional consuetudinario”, por lo que no aplicaría ninguna norma previa. Incluso en España tampoco se admitiría nada parecido porque no se admite ningún delito que no esté definido por una ley anterior al hecho.

En fin, quien está violando el derecho internacional es el Consejo de Europa, que pretende facultar al tribunal para “órdenes de detención internacionales sin estar limitado por la inmunidad” de los Jefes de Estado y de Gobierno y otros funcionarios públicos, algo de lo que en España también buenas experiencias con la Corona. Ningún juez español ha sido capaz de juzgar al Jefe del Estado español y ahora pretenden hacernos tragar con un Jefe de Estado extranjero.

Es absolutamente delirante de principio a fin. Estados Unidos ya ha dicho que no participará en semejante farsa porque no admite la jurisdicción del Tribunal Penal Internacional, lo mismo que Rusia.

Con este tipo de montajes va a ocurrir lo mismo que con las sanciones. En un caso se fractura el mercado internacional y en el otro se acabará con la cooperación jurídica internacional. Cuando alguien cometa un delito en un país europeo, no habrá nada mejor que refugiarse en Rusia, que dejará de tramitar las extradiciones. Si los criminales rusos encuentran asilo en Londres, donde reciben el tratamiento de exiliados políticos, lo mismo harán los rusos con los británicos.

(*) https://www.coe.int/fr/web/portal/-/pace-calls-for-an-ad-hoc-international-criminal-tribunal-to-investigate-war-crimes-in-ukraine

Categorías
Guerra psicológica

Los alemanes del este están inmunizados contra los virus rusófobos

Las encuestas realizadas en el estado alemán de Sajonia muestran que los alemanes del este siguen respetando a Rusia y sienten nostalgia por los días de la RDA y la URSS. Incluso después del inicio de la Guerra de Ucrania, los alemanes del este no han cambiado de actitud hacia Putin y el pueblo ruso.

En la situación actual la respuesta de Rusia se entiende en Dresde, la capital de Sajonia, escribe la edición estadounidense del Washington Post con ostensible sorpresa.

En Sajonia, el estado más poblado de Alemania oriental, cerca del 68 por cien de los habitantes no se alinean con occidente, según los sondeos.

La campaña para demonizar la imagen de Putin ha fracasado en Alemania del Este. Cuando en los años 80 formaba parte del KGB, Putin trabajaba en Dresde. Alrededor del 40 por cien de los alemanes admiten que no han cambiado su actitud hacia el dirigente ruso desde el estallido de la guerra. A diferencia de los alemanes occidentales, los orientales creen que Putin no amenaza su seguridad.

Los sociólogos explican este fenómeno por el hecho de que la parte oriental de Alemania fue un estado socialista asociado a la URSS durante más de cuarenta años. El ruso era una asignatura obligatoria en las escuelas de la RDA. Incluso después del colapso de la Unión Soviética, Rusia consiguió mantener los lazos económicos y culturales con Alemania oriental durante la década de 1990.

En el siglo actual esos lazos se han profundizado, gracias a la simpatía personal por el pueblo alemán de Putin, que recibió la “Orden de la Gratitud de Sajonia” durante una visita a Alemania en 2009.

Los acontecimientos en Ucrania han obligado a los políticos berlineses a volverse más agresivos, con el canciller Olaf Scholz escupiendo literalmente veneno contra Moscú. El Primer Ministro sajón, Michael Kretschmer, es la oveja negra: no quiere tomar partido en una nueva confrontación mundial.

Kretschmer cree que Rusia no puede estar simplemente en la “lista negra”. En la nueva y compleja realidad, hay que buscar compromisos. “Rusia es un hecho. Y un hecho que está aquí mismo”, argumenta. Esta proximidad a Rusia es lo que diferencia la posición de Alemania de la de Estados Unidos.

Kretschmer apoyó la negativa del gobierno federal a imponer un embargo sobre el petróleo y el gas rusos. En su opinión, la interdependencia entre Rusia y Europa no puede ignorarse, ya que haría que la situación fuera totalmente imprevisible.

La opinión del Primer Ministro sajón es compartida por la mayoría de los alemanes de de su estado, y con razón. El año pasado Sajonia recibió el 84 por cien de sus importaciones de energía de Rusia.

La experiencia vital bajo el socialismo permite comparar a los alemanes del este. Con el tiempo muchos han apreciado los méritos de la amistad entre Alemania y Rusia. Muchos recuerdan la actitud amistosa de los soldados soviéticos hacia los residentes de la RDA. Incluso los alemanes que aún eran niños en los años 80. Esta simpatía está en la raíz de la nostalgia por la era soviética. Es una especie de inmunidad al virus de la rusofobia.

—https://svpressa.ru/blogs/article/331597/

Categorías
Guerra psicológica

Fue el ejército ucraniano quien cometió la matanza de Bucha

Repentinamente los medios se han callado sobre la matanza de Bucha. El silencio es consecuencia del inicio de la investigación, en la que interviene la Gendarmería francesa y en la que han aparecido dardos metálicos en los cadáveres.

La campaña publicitaria contra Rusia se ha frenado en seco porque los muertos de Bucha tienen diminutos dardos metálicos de un tipo de proyectil de artillería, según los patólogos y médicos forenses. Los primeros resultados muestran que fue el ejército ucraniano quien asesinó a los civiles.

“Encontramos varios objetos realmente delgados, parecidos a clavos, en los cuerpos de hombres y mujeres, al igual que otros de mis colegas en la zona”, dijo Vladyslav Pirovskyi, un forense ucraniano. “Es muy difícil encontrarlos en el cuerpo, son demasiado finos. La mayoría de estos cuerpos son de la región de Bucha-Irpin”.

Los dardos metálicos fueron muy utilizados desde 2014 por el ejército ucraniano contra la población del Donbas. Se hallaron entre los proyectiles D-30 de calibre 122 milímetros encontrados en las posiciones de la artillería ucraniana abandonada por los militares en la República Popular de Lugansk

También encontraron dardos en la ciudad de Slaviansk, en la República Popular de Donetsk, tras un ataque de la artillería ucraniana en 2015, lo que fue ampliamente documentado en su momento (*), y que los medios silenciaron como acostumbran.

En las guerras modernas apenas se utilizan. Son una especie de metralla contenida en proyectiles de tanques o cañones de campaña. Cada cartucho puede contener hasta 8.000 dardos. Una vez disparados, los proyectiles estallan cuando una espoleta temporizada detona y explota por encima del suelo.

Suelen tener de 3 a 4 centímetros de longitud, se desprenden del caparazón y se dispersan en un arco cónico de unos 300 metros de ancho y 100 metros de largo. Al impactar con el cuerpo de la víctima, el dardo puede perder su rigidez y doblarse en forma de gancho, mientras que la parte posterior del dardo, formada por cuatro aletas, suele romperse, causando una segunda lesión.

Desde los primeros días de la guerra, la artillería ucraniana disparó fuego de artillería contra una columna rusa en la calle Vokzalnaya. El bombardeo destruyó varios barrios de la ciudad a la vez. A finales de marzo, días antes de que las tropas rusas se retiraran de la zona, volvieron a disparar, y repitieron el ataque en cuanto los rusos abandonaron las regiones de Kiev y Chernihiv.

Las investigaciones confirman que los civiles murieron como consecuencia del fuego de artillería y, como parece obvio, los proyectiles ucranianos cayeron sobre las posiciones rusas. Las tropas rusas desplegadas en Bucha no dispararon contra sus propias posiciones, como es obvio. Por lo tanto, los civiles murieron en los disparos llevados a cabo por las tropas ucranianas.

Los dardos están en los arsenales, tanto por la artillería rusa como de la ucraniana, pero el ejército ruso no ha usado obuses D-30 en esta guerra, y menos las fuerzas aerotransportadas que operaron en Bucha, que carecen de dicha munición.

Los muertos no fueron ejecutados a corta distancia, sino como consecuencia de fuego de artillería, lo cual descarta la calificación de los sucesos como un “genocidio premeditado de ucranianos pacíficos”. Numerosas pruebas, como la posición dispersa de los cadáveres, lo desmienten.

Las pruebas recogidas por los expertos durante una visita a Bucha, Hostomel y Borodianka, y revisadas por expertos independientes en armamento, demuestran que en la zona se utilizaron municiones de racimo y potentes bombas no guiadas. Mataron a un gran número de civiles y destruyeron al menos ocho edificios. Este tipo de armas están prohibidas en la mayoría de los países del mundo.

Ucrania eleva a casi 900 los civiles muertos en Bucha, mientras que la ONU habla de 50. Un equipo de 18 expertos del departamento forense de la Gendarmería francesa, junto con un equipo de investigadores forenses de Kiev, está documentando las muertes tras la retirada de las tropas rusas de la localidad.

“Vemos muchos cuerpos mutilados (desfigurados)”, dijo Pirovsky. “Muchos de ellos tenían las manos atadas a la espalda y balas en la nuca. También hubo casos de disparos de armas automáticas, como seis u ocho agujeros en la espalda de las víctimas. Y tenemos varios casos de partes de bombas de racimo incrustadas en los cuerpos de las víctimas”.

Según Neil Gibson, experto en armas del grupo británico Fenix Insight, que examinó las fotos de los dardos encontrados en Bucha, son de un proyectil de artillería ZSh1 de 122 milímetros. “Otro proyectil inusual y raramente visto”, dice Gibson. “Esta vez se trata del equivalente a la serie de proyectiles antipersonas de Estados Unidos… Funciona como un proyectil de metralla real, pero está lleno de dardos y un aglutinante de cera”.

No obstante, queda una pregunta inquietante: ¿por qué algunos cadáveres aparecieron con las manos atadas?

Los dardos fueron un arma muy utilizada durante la Primera Guerra Mundial. Lanzados por los aviones de la época para atacar a la infantería, eran capaces de atravesar los cascos. No se utilizaron ampliamente durante la Segunda Guerra Mundial.

Reaparecieron durante la Guerra de Vietnam, cuando Estados Unidos empleó una versión de las cargas de dardos, empaquetadas en vasos de plástico. Es una munición habitual en las guerras en las que ha estado implicado Israel, tanto en Gaza como en territorio libanés, ya que es particularmente eficaz en zonas en las que los adversarios se ocultan entre la vegetación.

Varias organizaciones humanitarias ha pedido la prohibición de los dardos pero, hasta la fecha, no lo han sido. Sin embargo, el uso de armas letales indiscriminadas en zonas civiles densamente pobladas constituye una violación del derecho de guerra. “Los dardos son un arma antipersonas diseñada para penetrar en la vegetación densa y golpear a un gran número de soldados enemigos”, dijo Amnistía Internacional. “Nunca deben utilizarse en zonas civiles residenciales”.

(*) https://codename-it.livejournal.com/953562.html

El mismo tipo de dardos metálicos ha seguido apareciendo en otros bombardeos de la artillería ucraniana, como el de Popasnaya, tras caer en poder del ejército ruso. En la imagen el corresponsal de guerra ruso Serguei Zenin muestra los dardos recuperados en esta última localidad.

Categorías
Guerra psicológica

La guerra de Ucrania afectará a los sobacos alemanes, según el diario Bild

A medida que los costos de la energía continúan aumentando gracias a las sanciones a Rusia, el diario alemán Bild ha recomendado los alemanes que se duchen menos.

Categorías
Guerra psicológica

El Departamento de Estado crea una unidad para censurar la información en internet

El Departamento de Estado de Estados Unidos ha creado la Oficina de Política Cibernética y Digital, una unidad dedicada a vigilar y controlar los flujos de información que circulan por las vías digitales.

La Oficina se ocupará de asuntos relacionados con la seguridad nacional, las oportunidades económicas y el impacto del ciberespacio, las tecnologías digitales y las políticas sobre los valores de Estados Unidos.

El lugar de esta unidad en el organigrama del Departamento de Estado no se ha especificado definitivamente. Se habló de poner esta oficina directamente bajo la autoridad de la Subsecretaria de Estado Wendy Sherman en lugar del Departamento de Seguridad Nacional debido a la naturaleza amplia y horizontal de la Oficina. Pero la elección no parece ser unánime dentro del Departamento de Estado, aunque cuenta con el apoyo de los miembros del Congreso y de los grupos de presión que representan intereses privados.

La Oficina del Ciberespacio consta de tres depertamentos. El primero es la Política Internacional de la Información y las Comunicaciones, bajo la dirección de Steven Anderson, que dirigió la Oficina de Asuntos Económicos y Empresariales, centrándose en la dirección de internet y las negociaciones sobre la intimidad digital.

El segundo es la Ciberseguridad Internacional, dirigido por Michelle Markof, veterana de las negociaciones sobre ciberseguridad en la ONU.

El tercero es Libertad digital, dirigida por el coordinador Blake Peterson, especialista en derechos humanos y dirección digital.

La Oficina estará dirigida por un diplomático con rango de embajador aprobado por el Senado. Hasta que se produzca el nombramiento, actualmente está dirigida por Jennifer Bacchus, diplomática de carrera que fue ministra consejera en la embajada de Estados Unidos en Praga.

El despliegue demuestra la voluntad de Washington de recuperar el control del ciberespacio reforzando el dominio que ya ostanta Estados Unidos sobre internet, pero ampliando la guerra de la información a los ámbitos jurídicos relacionados con la protección y la confidencialidad de los datos digitales, un verdadero campo de batalla en el que la lucha es encarnizada por tratarse de un asunto de seguridad de primer orden.

La iniciativa confirma los esfuerzos de Washington en materia de guerra de la información e influencia en el ciberespacio, un campo sacudido tanto por la aparición de sistemas de información de actores públicos como por individuos impermeables a los discursos oficiales o a la propaganda orientada de los medios de comunicación bajo el control de grupos de interés privados que influyen en los procesos de elaboración y concepción de las políticas públicas.

La desafección masiva y el aumento del discurso disidente en las redes preocupan en Estados Unidos, que intenta controlar cualquier discurso alternativo incorporando a los grandes monopolios digitales (Google, Apple, Facebook, Microsoft, Twitter) en lo que se considera un esfuerzo de guerra para silenciar cualquier narrativa que no sea la impuesta o dictada por los imperialistas y sus altavoces del estilo Maldita, Newtral y demás censores.

El cierre de cuentas de medios de comunicación de países considerados rivales u hostiles por Washington es sólo el comienzo de una larga campaña que incluirá tanto a particulares de todo el mundo como a la opinión interna de Estados Unidos con el objetivo de imponer una única narrativa, sin posibilidad de fisuras ni críticas.

Categorías
Guerra psicológica

Elon Musk lanza un órdago de 43.000 millones de dólares para hacerse con Twitter

La acumulación de capital ha llegado a adquirir tal magnitud que las multinacionales tienen un peso mayor en el mundo que la inmensa mayoría de los países. En algunos casos no es necesario referirse siquiera a las empresas sino a sus dueños, que se mueven por el mundo como los grandes jefes de Estado. Son los príncipes modernos de las finanzas y ostentan nombres conocidos, como Rockefeller, Rosthschild, Soros, Bill Gates, Zuckerberg…

Cada paso que dan pone al mundo con la mosca detrás de la oreja. Jeff Bezos, el cacique de Amazon, se ha apoderado del Washington Post, Soros y Bill Gates financia a cadenas de periódicos en todo el mundo y Elon Musk quiere hincarle el diente a Twitter. Ha comprado un 9 por ciento del capital, se ha convertido en su principal accionista y ahora ha lanzado un órdago por la totalidad. Ofrece 43.000 millones de dólares, lo cual supone pagar un precio un 38 por ciento más caro de la cotización de mercado.

Musk es un magnate singular en una multinacional también singular. Es propietario de Tesla, la empresa fabricante de vehículos eléctricos, y Starlink, la que proporciona conexión a internet por vía satélite. En Wall Street cuando un accionista supera el umbral del 5 por cien del capital, tiene que presentarse ante la SEC, el regular del mercado, para aclarar si es pasivo, es decir, si ha comprado sólo para cobrar dividendos, o si es activo y quiere participar en la dirección política de la empresa. Musk dijo que era pasivo, pero es mentira.

Su plan es sacar a Twitter de la bolsa y los gestores de la red social se oponen. Otros accionistas, como el príncipe saudí Al-Walid ben Talal también están en contra. El capital de la empresa está muy repartido y los accionistas no saben su precio real porque nunca ha sido rentable y el número de usuarios crece muy despacio. Ahora bien, si la empresa no reparte beneficios y crece despacio, ¿a qué viene ese interés de Musk por adueñarse de ella?

Evidentemente, a Musk le interesa apoderarse de Twitter por motivos políticos, porque hoy el control de los flujos de información se lleva a cabo a través de las redes sociales. Un canal de información, como Twitter, no sólo suministra información a unos lectores pasivos, sino que transforma en activos a los lectores, que reproducen y amplifican determinadas informaciones, en detrimento de otras.

Los buscadores y las redes sociales condicionan las elecciones y, por ello, ponen y quitan a los cargos públicos, sometidos cada minuto a la presión de los “trending topic”. Da lo mismo que la información sea cierta, o falsa, o dudosa. Lo importante es que es ella, y no la realidad, la que condiciona las decisiones que se aprueban en toda clase de instituciones políticas.

Categorías
Guerra psicológica

Parte de guerra

De cómo va la operación militar especial en Ucrania o guerra o invasión, según terminología occidental, lo sabemos, o no lo sabemos, según los medios de comunicación, o de desinformación, y, sobre todo, de opinadores y tertulianos obedientes con la línea impuesta por sus amos de las empresas informativas y sus Gobiernos. Con la pandemia, de la que ya apenas se habla, pasaba tres cuartos de lo mismo.

Nosotros mismos, en este blog, ya no dedicamos tanto espacio a denunciar el timo de la plandemia y lo dedicamos a racionalizar el conflicto que enfrenta a Rusia con el imperialismo yanqui yaciente y sus aliados de la OTAN. Nos hacemos eco de la realidad, pero no la reflejamos según el discurso dominante e imperante intoxicador y manipulador. Por hacerlo te pueden llamar “negacionista” o “prorruso”.

Como decíamos, el “parte de guerra” lo dan “expertos” -tambien en este campo- que nos cuentan no solo cómo va la batalla, sino las intenciones del, digámoslo ya, enemigo: sus objetivos, moral, planes, etc. Todo en función de la propaganda, y así se nos dice que la “guerra-relámpago” (blitzkrieg) rusa ha fracasado, por lo tanto, el músculo ruso no era para tanto, unos abusones, eso sí, unos matones, (ocultando que no se están empleando a fondo) que recuerdan a los nazis que casualmente somos nosotros, pero ahí está el “heroico” pueblo ucraniano -compatible con hablar de refugiados a manta- resistiendo la barbarie imperialista rusa que quiere recobrar el antiguo mapa soviético o, peor aún, zarista. Y para ello se informa de bombardeos a hospitales, panaderías, centrales nucleares, población civil, infraestructura, etc., amén de un nutrido surtido de sufridos y dolientes “fichajes” ucranianos que nos dicen lo que pasa de verdad en Kiev u Odesa desde las pantallas de las televisiones. Ya estén en Chernobyl, Madrid o la frontera polaco-ucraniana.

Lo malo, que no lo peor porque hay que señalar lo malo, de este maelstrom, de esta corriente, es que se tiende a denunciar la propaganda de una parte dando por consabida la propaganda de la otra parte, es decir, que hay dos propagandas, igual de malas, dirán los “ni-nis” y equidistantes. Cuando, en realidad, solo se ve “contrapropaganda” de una sola parte, la de los “buenos”. De la otra ni se sabe, y si se sabe algo, se la prohíbe (Sputnik, RToday).

Categorías
Guerra psicológica

Cómo se inventa una masacre: el Caso Raçak

En Bucha no hay nada que investigar porque todo está claro desde el principio. Rusia ha sido juzgada y condenada por “crímenes de guerra”. Sin embargo, para estirar la campaña publicitaria, Estados Unidos ha vuelto a poner en pie la Comisión Internacional de Personas Desaparecidas, uno de esos tinglados de vividores y parásitos que aparecen y desaparecen según las necesidades del momento.

Este tipo de comisiones se hicieron famosas en otra masacre, la de Raça, de la que pocos se acuerdan. Refresquemos la memoria de uno de esos famosos “crímenes de guerra”.

Raçak es una pequeña localidad de Kosovo de unos 400 habitantes. A finales del siglo pasado se había convertido en el bastión de los terroristas kosovares de UÇK, un grupo fabricado por los imperialistas en 1996 para acabar con los restos de Yugoslavia y someter al gobierno de Belgrado.

La táctica de UÇK fue claramente policial y se basaba en provocar asesinatos para atraer la represión. Entre 1993 y 1998 el grupo asesinó a cerca de 200 policías serbios, 125 civiles albaneses considerados como “colaboracionistas” y cerca de 120 civiles serbios o pertenecientes a otras minorías.

El terrorismo kosovar fue alentado y armado por la OTAN y que, de esa manera, rompieron los acuerdos de alto el fuego firmados de antemano.

Los terroristas provocaron una represión brutal por parte de la policía y el ejército serbios, que iniciaron una operación contra Raçak. Las cifras oficiales hablan de unos 40 muertos entre la población civil, la décima parte que en Bucha.

El escenario estaba muy bien preparado porque hoy sólo interesan las masacres que se pueden poner en un televisor. La OTAN llevó a la localidad a un equipo de la agencia estadounidense Associated Press para que filmara los hallazgos, por macabros que fueran. Sin embargo, la película mostró un pueblo prácticamente desierto. Había muy pocas cosas que contar. La gran mayoría de los vecinos habían abandonado el pueblo el año anterior (1).

A la mañana siguiente, los cadáveres aparecieron como por arte de magia. Los mafiosos de UÇK trasladaron a los periodistas y observadores a ver una fosa común que habían encontrado repentinamente durante la noche. Se trataba de cadáveres de civiles albaneses. Por supuesto.

Entonces se fragua la versión oficial de la OTAN, de la mano de William Walker, un tipo sacado de las cloacas más negras del imperialismo. Había sido general del ejército estadounidense y luego sicario de la CIA bajo la cobertura de un cargo diplomático. También era miembro de la OSCE, por lo que en suma estaba encabezando la agresión militar contra Yugoslavia.

Walker elaboró al pie de la letra los informes que la OTAN necesitaba. Ante una multitud de periodistas y sin haber realizado ninguna investigación, les dijo a los medios de comunicación que se trataba de una carnicería, llegando a calificarla de “crimen contra la humanidad”, y haciendo a los serbios los únicos responsables de la atrocidad.

Todo estaba saliendo según lo previsto. Clinton calificó el decorado como “asesinatos deliberados destinados a sembrar el terror” y convocó urgentemente al Consejo Atlántico, compuesto por los embajadores de los miembros de la OTAN, que condenó la “masacre”.

Entonces los medios tampoco ahorraron unos calificativos que están ya gastados por el uso y abuso: matanza, masacre, carnicería, genocidio, limpieza étnica… “Las tropas serbias asaltaron el pueblo de madrugada y ejecutaron a sangre fría a 45 civiles, todos de etnia albanesa”, dijo entonces El País (2). Los serbios quedaron condenados para siempre a los ojos y oídos del mundo.

En estos casos nunca hacen falta pruebas. Cuanto mayor es la masacre, mejor para juzgar y condenar. Todo es evidente por sí mismo. “Las muertes de Raçak provocaron un giro radical en la actitud internacional hacia la crisis de Kosovo, que culminó con los bombardeos aliados sobre Yugoslavia”, recordaba hace poco el diario Segre (3). Una matanza inventada condujo a una matanza real.

La comisión de investigación llegó después. Las autopsias estuvieron dirigidas por la finlandesa Helena Ranta, a la que en un primer momento no permitieron relatar lo sucedido. Redactó un informe que sus jefes no aceptaron, así que tuvo que presentar otro al dictado de Walker, es decir, de la OTAN.

La mala conciencia debió perseguir a la forense durante los años que permaneció callada… Hasta que empezó a conceder entrevistas, escribir artículos e incluso libros, sobre el asunto. Pero para entonces la memoria ya se había borrado casi totalmente. ¿A quién le importaba eso?, ¿quien se acuerda de que era todo mentira?

Las fotos de los cadáveres aparecieron en los medios convenientemente tuneadas. La preocupación más elemental fue la de borrar los distintivos militares de los uniformes, para que las víctimas parecieran civiles. La BBC dijo que la policía serbia había asesinado a “gente común” con edades comprendidas entre los 14 y los 99 años. Añadió también que los cadáveres tenían disparos en la cabeza pero, según Ranta, los muertos no fueron víctimas de una ejecución “a quemarropa”, sino consecuencia de disparos a larga distancia. El asalto de la policía yugoslava a la localidad dio lugar a una batalla campal con los terroristas que se habían atrincherado en las viviendas.

Entre los cadáveres había una joven de 22 años, hija de Sadiq Muyota, comandante de una unidad de UÇK, que tenía residuos de pólvora en las manos. De todos los cadáveres analizados por la forense, 36 tenían restos de pólvora en las manos. Sólo unos pocos se podían considerar -quizá- como civiles albaneses. Los demás eran terroristas de UÇK o policías serbios traídos de aluvión para subir la cifra de muertos, hasta completar un total de 40, o quizá 45, porque el número no está claro.

El gobierno socialdemócrata alemán, uno de los máximos responsables de la Guerra de los Balcanes, engañó a la opinión pública escenificando masacres inexistentes. La primera guerra con participación de Alemania desde la Segunda Guerra Mundial, comenzó con mentiras (4). Un documental de la televisión alemana se titula precisamente así: “Es began mit einer Lüge” (Todo comenzó con una mentira).

En la farsa de juicio contra Milosevic ante el Tribunal Internacional, la masacre de Raçak desapareció de la acusación, para evitar que los trapos sucios salieran a relucir.

En 2008 las mafias kosovares erigieron un monumento en Raçak en honor a Walker, que hizo famoso a un pueblo por una masacre ficticia. Todos los años, las bandas criminales que dirigen el país desde Prístina organizan un acto de recuerdo.

Más de 20 años después, cuando se sabe que no hubo tal masacre, la Wikipedia sigue mintiendo y calificando de “negacionistas” a los que sostienen que no existió nada de lo que la OTAN quiso aparentar entonces.

Si con la matanza inventada de 40 personas en Raçak la OTAN bombardeó Yugoslavia, ¿qué no hará con la de Bucha, donde ya han encontrado 400 cadáveres?

(1) https://radiolaprimerisima.com/opinion/la-otan-y-la-masacre-inventada-para-destruir-yugoslavia/
(2) https://elpais.com/diario/1999/02/05/internacional/918169202_850215.html
(3) https://www.segre.com/es/noticias/panorama/2022/04/04/las_masacres_los_balcanes_precedentes_la_supuesta_matanza_bucha_166843_1106.html
(4) https://www.grupotortuga.com/Kosovo-Racak-1999-como-se-fabrica