La web más censurada en internet

Categoría: Guerra psicológica (página 18 de 45)

La industria de la desinformación es un sector económico en auge (y 2)

El “Equipo Jorge”, la empresa israelí de intoxicación, no sólo fabrica perfiles falsos en las redes sociales sino que también recluta a periodistas verdaderos de los principales medios de comunicación mundiales, como Rachid M’Barki, un conocido presentador de la televisión francesa que aparece en la foto de portada.

M’Barki ha trabajado en Euronews, Bloomberg y, finalmente, en la cadena de televisión BMF, de donde fue despedido a mediados del mes pasado por “injerencia extranjera”.

Los lectores peor pensados pueden relacionar su caso con el de los eurodiputados que espiaban para Marruecos en Bruselas y habrán recorrido mucho en poco tiempo. Si además piensan en Cambridge Analytica, Pegasus y el Mosad también avanzarán muy rápido.

A través de M’Barki, la cadena de televisión BFM difundía informaciones falsas. Se trataba de pequeños reportajes (textos de unos 40 segundos sobre un fondo de imágenes ilustrativas) suministrados llave en mano por el “Equipo Jorge”. M’Barki ha admitido su participación en las operaciones de manipulación.

La empresa israelí de intoxicación factura a sus clientes hasta 20.000 euros por una publicación, de los que 3.000 se pagan en metálico al periodista. Un vídeo de 19 de septiembre del año pasado muestra a M’Barki hablando de las dificultades experimentadas por la industria náutica en Mónaco tras la aplicación de las sanciones contra Rusia. Una vez emitido, el vídeo fue redifundido masivamente en Twitter por la plataforma Aims, con el fin de hacerlo viral.

La página web “News365” difunde este tipo de intoxicaciones. Su redactor jefe es un avatar y en ella escribe Jean Pierre Duthion, a quien M’Barki designó como el que le proporcionaba los textos y las imágenes que se difundían por la televisión.

Duthion es un empresario sirio que se define a sí mismo como “mercenario” y reconoce abiertamente estar detrás de la difusión de las intoxicaciones de BFM. “Recibo encargos sin conocer al cliente final”, afirma. “No me hago preguntas. Hago lo que me dicen. Cuanto menos sepa, mejor”.

Otro periodista de BFM afirma haber sido contactado por Duthion en 2020, quien le confesó: “Estoy encargado de pagar a periodistas para que transmitan información […] Conozco vuestros sueldos. Sé quién puede necesitarlos”, le dijo. “Gracias a mí, pueden permitirse vacaciones, porque sé que el final de mes puede ser difícil”.

‘Jorge’ es un antiguo miembro del ejército israelí

El cerebro de estas operaciones, “Jorge”, también se hace llamar “Michael”, “Joyce Gamble” o “Coral Jaime”. Tiene varias direcciones de correo electrónico y números de teléfono en distintos países. Su verdadero nombre es Tal Hanan y dirige dos empresas de seguridad e inteligencia: Sol Energy y Denoman. En la página web de esta última, se describe como un especialista en explosivos que sirvió en las fuerzas especiales del ejército israelí y como oficial de enlace con el Mando de Fuerzas Especiales de la Sexta Flota de Estados Unidos.

Ha dirigido operaciones de protección de ejecutivos de alto riesgo en México, Colombia y Venezuela, y programas de formación antiterrorista para el gobierno estadounidense. Es licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad Hebrea de Jerusalén y se le describe como “un solicitado conferenciante que ha pronunciado discursos ante el Congreso de Estados Unidos, numerosos gobiernos extranjeros y empresas internacionales. Ha sido entrevistado en varios medios de comunicación en línea y en importantes periódicos como el Washington Post en 2006.

Los correos electrónicos demuestran que entre 2015 y 2017 Tal Hanan buscó trabajo para Cambridge Analytica, otra empresa dedicada a manipular elecciones. Es capaz de crear entre 3.000 y 5.000 perfiles falsos a la semana en las redes sociales. También se ofrece a “echar una mano en Kenia”, donde pronto se celebrarán elecciones presidenciales.

En 2017 explicó al director de Cambridge Analytica, Alexander Nix, que sus servicios son tan eficaces que, para gestionar una situación de crisis, uno de sus clientes estaba “muy contento” de pagar un millón de euros. Nix rechazó sus propuestas. “Ya tenemos nuestra propia productora de medios”, respondió, “y ninguno de nuestros clientes aceptará pagar entre 400.000 y 600.000 dólares al mes por la gestión de una crisis”.

La industria de la desinformación es un sector económico en auge (1)

Si alguien creía que era el Kremlin quien se dedicaba a manipular las elecciones, andaba muy descaminado. Los manipuladores de elecciones están en otro país: Israel. Un equipo internacional de periodistas, “Forbidden Stories”, ha destapado la existencia del “Equipo Jorge”, una empresa israelí dedicada a manipular elecciones en cualquier país del mundo.

La empresa no tiene existencia legal. Sus miembros se presentan como antiguos oficiales del ejército o de los servicios de inteligencia israelíes, expertos en información financiera, cuestiones militares, guerra psicológica o medios de comunicación social.

“La mayoría de las veces los clientes no quieren que aparezcamos”, explica un directivo de la empresa. “Nos gusta estar entre bastidores. Ese es nuestro punto fuerte”, afirma. Su empresa está activa en todos los continentes: “Hemos participado en 33 campañas electorales a nivel presidencial. Dos tercios de ellas en el África anglófona y francófona. Veintisiete tuvieron éxito”, afirma. Sólo se abstienen de intervenir en tres ámbitos: la política nacional estadounidense, Rusia e Israel.

El centro de su actividad es la desinformación en línea. Desde hace seis años, el “Equipo Jorge” desarrolla una plataforma digital llamada Aims, siglas de “Advanced Impact Media Solutions”. Un acrónimo que también significa “objetivos a alcanzar”. La aplicación permite crear perfiles falsos y activarlos en las principales redes sociales. La empresa ha vendido Aims a varios servicios de inteligencia gubernamentales.

La aplicación fabrica avatares, personas que no existen pero que tienen una apariencia real en internet. Los perfiles falsos publican sus supuestas opiniones para influir en el mayor número posible de usuarios de las redes sociales. A principios de enero de este año, el sistema tenía en funcionamiento 39.213 perfiles falsos diferentes, que pueden consultarse en una especie de catálogo. Sus rostros son retratos de personas reales extraídos de internet, y sus apellidos son una combinación de miles de nombres y apellidos almacenados en una base de datos.

Para dar credibilidad a los avatares, Aims puede abrir cuentas en Amazon o incluso Airbnb, y dejar comentarios debajo de vídeos de YouTube. A continuación, las cuentas se validan por correo electrónico o por SMS. Para ello, Aims genera números de teléfono virtuales para recibir o enviar mensajes de texto.

Un algoritmo se hace pasar por un ser humano

Pero no basta con tener una enorme base de datos de perfiles falsos para que sean creíbles. También es necesario que estén animados. Por eso Aims los hace interactuar regularmente en las redes sociales (Twitter, Facebook, Instagram) y en los bucles de Telegram. Esas interacciones las controla automáticamente la plataforma.

El Equipo Jorge difundió una información falsa: la muerte en Estados Unidos de una subespecie de ave, un emú llamado “Emmanuel” que es muy conocido en Twitter. Los días 29 y 3 de julio del año pasado, Aims difundió en Twitter y Facebook el hashtag #RIP_Emmanuel en referencia a un vídeo del ave datado el 27 de julio.

En pocas horas, cientos de cuentas gestionadas por Aims se activaron para difundir la noticia de la muerte del animal. Otras cuentas reforzaron la operación publicando comentarios. El resultado es asombroso. Una información falsa se convirtió en tendencia en Twitter en países como Eslovaquia, obligando a la dueña del avestruz a desmentir la afirmación ante sus seguidores.

Las cuentas de Twitter utilizadas para difundir la falsedad fueron activadas en una veintena de otras operaciones de desinformación mucho más graves que la falsa muerte del ave. Aims es capaz de generar detalles técnicos que le permiten hacerse pasar por un un ser humano.

Seis millones de euros para aplazar unas elecciones

En un vídeo enviado a sus clientes que resume su pericia, los miembros del Equipo Jorge se jactan de haber participado también en el sabotaje de varias elecciones, incluido el primer referéndum sobre la independencia de Cataluña, celebrado el 9 de noviembre de 2014. En ocasiones, el Equipo Jorge refuerza su automatismo contratando redactores (estudiantes que saben escribir y hablar lenguas extranjeras) en los países donde tiene previsto operar. A cambio de un salario mínimo local, se convierten en las “manitas” de las futuras campañas digitales.

Para conseguir el aplazamiento de unas elecciones en un país africano, el Equipo Jorge cobró seis millones de euros. La empresa activó su plataforma Aims e inundó las redes sociales. Pero la campaña también se lleva a cabo con mensajes SMS que transmiten mensajes políticos. Hasta dos millones de SMS en una semana: “El objetivo es crear una atmósfera sobre el terreno e internacional que haga que el aplazamiento de las elecciones parezca la mejor solución”.

Otra parte de la operación consiste en sembrar la discordia dentro de los clanes que controlan los resortes del poder. “Tenemos que ser muy astutos para provocar enfrentamientos entre los generales y sus familias. Entre cada jefe tribal”. De ahí la necesidad de contar con la ayuda -por no decir la complicidad- de empleados de compañías telefónicas locales para pinchar objetivos con el fin de “averiguar lo que piensan los líderes del bando contrario”. Las escuchas se pagan a 50.000 euros cada una.

También organizan grupos de presión específicos. Lo que menos quiere la gente es inestabilidad. En Europa piensan que si hay inestabilidad, habrá oleadas de emigrantes, y eso preocupa. Mientras que en Estados Unidos, preocupa más que los acontecimientos hagan subir el precio de la energía. Para transmitir estos mensajes, el Equipo Jorge se apoya en figuras conocidas como el israelí Ilan Mizrahi, ex director adjunto del Mossad y ex asesor de seguridad nacional del Primer Ministro Ehud Olmert, o Roger Noriega, ex diplomático de los gobiernos de Reagan y Bush hijo.

La inteligencia artificial será la Nueva Inquisición

Desde el 30 de noviembre, fecha en que se puso a disposición de los usuarios, la “revolución” ChatGPT ha sacudido el panorama informático, dando una pequeña noción de las aplicaciones posibles de la inteligencia artificial.

Entre otras cosas, ChatGPT es un motor conversacional basado en un modelo lingüístico que se ha entrenado con millones de documentos en línea. Es capaz de generar textos de forma fluida, simulando una conversación humana convincente.

Cuando salió al mercado, el número de usuarios creció rápidamente, hasta el punto de que en la actualidad la utilizan más de cien millones de internautas. Es la aplicación informática que ha atraído más atención en menos tiempo. Lo más sorprendente es la capacidad de la máquina para imitar un diálogo, para dar respuestas que son, si no exactas, al menos superficialmente coherentes.

Ante el éxito, OpenAI, la empresa emergente que ha desarrollado el chatbot, ha lanzado una versión de pago. Por 20 dólares al mes, los estadounidenses primero, y luego el resto del mundo, podrán interactuar con el robot y obtener respuestas sobre los temas que se le pregunten… si es capaz de ello.

Microsoft, que ya tenía una participación en OpenAI, ha invertido más dinero en el negocio: 10.000 millones de dólares. Dado el éxito y el interés de Microsoft, Google entró en pánico. La empresa es muy consciente de la importancia del robot conversacional y de su impacto en las búsquedas en internet, el negocio principal de Google.

También ha avanzado mucho con su propia versión, Bard, con la que pretende hacer la competencia a ChatGPT, ofreciendo la posibilidad de que los usuarios interactúen con el chatbot. Pero Bard decepcionó y los especuladores sacaron su dinero rápidamente. Las acciones de Alphabet cayeron hasta un 8,9 por cien el miércoles. Ha sido la mayor caída de las acciones de la empresa en los últimos tres meses.

Pero la inteligencia artificial ya es un negocio especulativo. Otras empresas del gremio se han subido rápidamente a la cresta de la ola. Incluso se ha creado un fondo cotizado en bolsa en torno a esta moda. Como las demás tecnologías, la fiebre puede durar tanto como la especulación.

ChatGPT ha sido entrenado con preguntas cuidadosamente seleccionadas y, por lo tanto, con el sesgo asociado a ellas. Un desliz podría ser costoso para la marca comercial, por lo que orienta las respuestas para evitar ser políticamente incorrecto. Es la robotización intelectual.

La inteligencia jamás puede ser artificial. Es lógico que en internet los robots se hagan pasar por personas. Para eso se han creado. Lo sorprendente no es eso, sino que las personas funcionen como robots.

Lo mismo que los buscadores, ChatGPT expresa la ideología dominante de manera mecánica. En internet no hay más que una pregunta y una respuesta relevantes:

— Pregunta: ¿A dónde va Vicente?
— Respuesta: A donde va la gente

La uniformidad y la corrección política de los buscadores son una forma de censura, de la misma naturaleza que la que ya existe en las redes sociales. Algunos malintencionados ya han empezado a medir el sesgo introducido en las bases de datos de las que ChatGPT extrae sus respuestas.

En un futuro próximo la inteligencia artificial será la Nueva Inquisición y el nuevo juez del decoro, lo mismo que la Wikipedia, las universidades, los colegios profesionales… y la Guardia Civil.

Atentado terrorista en el Mar Báltico: todos lo sabían pero siguen callados

Desde que Hersh explicó que el gobierno estadounidense estaba detrás de la voladura de los gasoductos Nord Stream en el mar Báltico el pasado mes de septiembre, confirmando la hipótesis más probable de este acto de sabotaje, las redes sociales han bullido.

La decisión se tomó ya a finales de 2021, antes de la invasión de Ucrania. En junio del año siguiente, buzos de la Armada estadounidense habrían colocado explosivos en los oleoductos en el marco de las maniobras de la OTAN Baltops 2022, que fueron detonados a distancia en septiembre.

La operación fue ordenada por Biden y llevada a cabo bajo la dirección de la CIA. En ella se utilizaron específicamente buzos de la Armada -no personal de las Fuerzas Especiales-, ya que las operaciones encubiertas de las Fuerzas Especiales no son responsabilidad exclusiva del mando militar, sino que deben ser notificadas al Congreso y comunicadas con antelación a sus dirigentes.

El reportaje de Hersh no ha sido una sorpresa para nadie y, como involucra directamente a la Casa Blanca en un atentado terrorista, las cadenas de intoxicación se han callado como perros.

No ha sido una sopresa porque en enero del año pasado la subsecretaria de Estado, Victoria Nuland, ya había amenazado con destruir el gasoducto: “Quiero dejarles muy claro hoy que si Rusia invade Ucrania, Nord Stream 2 quedará bloqueado de una forma u otra”.

A partir de ahí la CIA elevó el nivel de confidencialidad de la operación, evitando así la supervisión parlamentaria. Así pues, la responsabilidad de la decisión recayó exclusivamente en Biden.

Ayer el Parlamento alemán debatió el ataque, ya que son los máximos perjudicados por el mismo.

Por su parte, la Casa Blanca ha respondido al reportaje como cabía esperar. La portavoz del Consejo de Seguridad Nacional ha asegurado que “es totalmente falso y una invención total”.

La CIA ha dicho lo mismo: “Esta afirmación [de Hersh] es completa y totalmente falsa”.

El Ministro de Asuntos Exteriores noruego repite que el reportaje de Hersh es “falso”.

Pero en el mundo nadie cree ni a la CIA, ni a la Casa Blanca, ni al Departamento de Estado, ni a Noruega. Todos sabían de antemano quién es el autor del atentado, salvo en el caso de Noruega. Lo que Hersh ha aportado no es quién sino cómo se llevó a cabo.

Quedan varios flecos en el relato de Hersh, que el tiempo irá matizando. El más importante de ellos es el papel de los británicos en el sabotaje. Es dificil creer que no tuvieron ninguna participación.

El baile de cifras sobre los muertos, los desaparecidos y los heridos en la guerra

En varias entradas hemos calificado a las tropas ucranianas como “carne de cañón” de la OTAN. Pero la cifra de bajas de Ucrania es difícil de concretar. Se infla o desinfla según las necesidades de la propaganda.

El hecho es que el mando militar ya ha procedido a seis levas en masa para enviarlas al campo de batalla. La última de ellas moviliza a los ancianos mayores de 60 años.

Estas tropas no están entrenadas para la batalla y, desde luego, más allá del número carecen de la experiencias de las rusas. Son milicias territoriales reconvertidas en tropas de choque, ya que Ucrania reserva las unidades de élite que el quedan para la ofensiva que la OTAN le exige.

La manipulación de la cifra de bajas ucranianas se completa con la de bajas rusas, convirtiendo la intoxicación periodística en un chiste sin gracia. El New York Times dice que Rusia ha perdido 200.000 soldados en la guerra.

El 22 de enero, en la televisión noruega, el general Eirik Kristoffersen, Jefe de Defensa de Noruega, aseguró que Rusia había sufrido unos 180.000 muertos y heridos, mientras que Ucrania tenía 100.000 muertos o heridos en combate, y 30.000 civiles muertos.

La ridícula conclusión es que Rusia mata mucho menos disparando mucho más. Tienen que tener muy mala puntería para fallar sus blancos de esa manera tan burda.

Otra explicación muy habitual de los “expertos” consiste en decir que en una guerra urbana el defensor tiene ventaja y sufre menos bajas que el atacante. También es falso.

Un ejército a la defensiva, como el ucraniano, se refugia en las ciudades porque carece de tanques y otro armamento pesado. Pero un campo de batalla urbano sólo es favorable a la defensa con un adiestramiento militar especializado y con el apoyo de blindados.

El coronel Doug Macgregor expone otros números, que posiblemente se acerquen más a la realidad. Estima en 122.000 los muertos ucranianos, más 35.000 desaparecidos en combate que, posiblemente, también estén muertos. El número de rusos muertos asciende a 16.000-25.000, con otros 20-40.000 heridos.

Por su parte, cuando el general ucraniano Valeriy Zaluzhny estuvo en Estados Unidos, confesó al Secretario de Defensa, Lloyd Austin, y al general Milley unas cifras terroríficas de bajas: desde el comienzo de la guerra, Ucrania había perdido 257.000 soldados.

Las estimaciones del Mossad sobre las bajas rusas y ucranianas a mediados de enero, según publicó el periódico turco Hürseda Haber el 25 de enero (*), son que Rusia había tenido 18.480 fallecidos y Ucrania 157.000. El número de heridos era de 44.500 rusos, frente a 234.000 ucranianos.

(*) https://hurseda.net/gundem/246987-iddia-mossad-a-gore-ukrayna-ve-rusya-kayiplari.html

La CNN cambia la versión oficial sobre la Guerra de Ucrania

Las versiones oficiales se elaboran muy rápidamente y se cambian o se destruyen a la misma velocidad. Los mismos que las escriben, las desmienten posteriormente sin ninguna case de complejos. Es el caso de la CNN, típico portavoz de los imperialistas.

El miércoles la cadena dio un volantazo a lo que había venido diciendo desde que empezó la guerra: las poderosas armas que van a enviar Estados Unidos y sus aliados a Ucrania, acabarán con el ejército ruso en un menos que canta un gallo. El curso de la guerra quedará sentenciado por esas nuevas armas en cuanto lleguen al campo de batalla.

Ahora la CNN dice otra cosa muy distinta: el gobierno de Kiev pide muchas armas y ya nos estamos cansados de su medicidad. “¿Se compromete Occidente a ayudar a Ucrania a expulsar al invasor [ruso] de todo su territorio? ¿O está limitando sus esfuerzos a dar a Ucrania acero suficiente para sobrevivir, pero no para ganar?”, pregunta la CNN (*).

Es una clara alusión a la incapacidad de los países de la OTAN para abastecer a Ucrania a un ritmo adecuado para un tipo de guerra intensiva, reconocida por el Secretario de Marina de Estados Unidos la semana pasada: Estados Unidos pronto tendrá que elegir entre satisfacer sus propias necesidades militares o las de Kiev.

La cantidad de dinero entregada al corrupto gobierno de Kiev, que no tiene precedentes, está causando una gran controversia en Estados Unidos, y se espera que la Cámara de Representantes, dirigida por los republicanos, recorte aún más la ayuda.

La liberación de Soledar fue un acontecimiento verdaderamente significativo a pesar de toda la retórica de los principales medios de comunicación. “Se acerca el punto de inflexión en la Guerra de Ucrania”, dijo ayer el Secretario de Defensa de Estados Unidos en la cumbre celebrada en la base aérea de Ramstein, en Alemania.

La batalla de Soledar también llevó al primer ministro polaco, y luego a la CNN, a cambiar irreversiblemente la versión oficial de la guerra. El viaje del Primer Ministro polaco a Berlín poco después de la liberación de Soledar estuvo motivado por el pánico. En el futuro los discursos oficiales tienen que decir algo parecido a lo siguiente: no es que Rusia haya ganado la guerra; la hemos perdido nosotros. Pudimos ganarla, pero la crisis económica nos impidió enviar más armas al campo de batalla…

El giro de la CNN marcha en paralelo con la destitución de Oleksii Arestovych, uno de los asesores más cercanos de Zelensky, antiguo oficial de inteligencia y jefe de comunicación estratégica del gobierno de Kiev. Se le escapó decir una verdad: el ataque con misiles contra un edificio residencial en Dnepropetrovsk no fue obra de los rusos sino de la defensa antiaérea ucraniana.

Ha sido destituido fulminantemente. En una guerra es imperdonable decir la verdad, ni siquiera involuntariamente.

(*) https://www.cnn.com/2023/01/18/politics/biden-ukraine-new-tipping-point/index.html

Donbas: la fábula de la zorra y las uvas

En la fábula de Esopo, cuando la zorra no podía alcanzar la uvas, desistía diciendo que no estaban maduras. Lo mismo ocurre en el Donbas. Cuando han perdido Soledar y están a punto de abandonar Bajmut, dicen que no son importantes. Entonces, ¿por qué las fortificaron? ¿por qué han intentado retomar Soledar los últimos días?

Están preparando los ánimos para la retirada con frases como “Bajmut no cambiará el curso de la guerra”. El ejército ucraniano podría abandonar la localidad tranquilamente.

Es más, hacen de la necesidad virtud: deben abandonar Bajmut porque están preparando una contraofensiva en otra sección del frente.

Presentan a Bajmut, un importante nudo de comunicaciones, como una posición de importancia estratégica menor y, al mismo tiempo, aconsejan a los ucranianos que reserven fuerzas para ejecutar un contraataque en otra dirección del frente.

El comandante en jefe del ejército ucraniano lo ha admitido abiertamente: todos los intentos de contraatacar en Soledar han fracasado. Si los rusos toman ahora Bajmut, detrás caerán Konstantinovka, Druzhkovka, Kramatorsk, Slavyansk y otras ciudadades, lo que supone el colapso del ejército ucraniano en el Donbas.

Twitter consintió la difusión del bulo sobre la injerencia rusa en Estados Unidos

En enero de 2018 el bulo sobre la injerencia rusa estaba en pleno apogeo. A diferencia de otros, aquel bulo estaba siendo difundido deliberadamente por las grandes cadenas de comunicación, que sabían que era falso. Naturalmente, los “verificadores de hechos” se callaron la boca como buenos perritos falderos que son.

El núcleo de aquella imbecilidad era que Trump era un agente de Moscú o servía a sus intereses, al más puro estilo de la Guerra Fría.

La publicación de los archivos internos de Twitter muestra claramente que el equipo directivo de la red social no pudo identificar nunca ninguna actividad significativa vinculada a Rusia en relación con las elecciones presidenciales ni con ninguna otra actividad de la vida política estadounidense.

“Los funcionarios de Twitter estaban consternados al no encontrar pruebas de influencia rusa”, afirma el periodista estadounidense Matt Taibbi, encargado de revisar la documentación de la red social. “Alimentamos a los trolls del Congreso”, decía uno de los mensajes. Los diputados demócratas estaban contando metiras y la red social se dedicaba a propagarlas con plena conciencia de que eran mentira.

“Twitter advirtió a políticos y medios de comunicación no solo de que carecían de pruebas, sino de que tenían pruebas de que las cuentas no eran rusas”, asegura el periodista.

Durante aquel periodo, la dirección de Twitter empezó a desconfiar de ciertos tinglados, como la Alianza para Garantizar la Democracia (ASD), un equipo de intoxicación formado en julio de 2017 por antiguos altos cargos del gobierno de Obama para contrarrestar la supuesta influencia rusa en la política estadounidense.

La ASD llegó a crear una herramienta informática, Hamilton 68, para evaluar en tiempo real la influencia de Rusia en Twitter. “Os animo a ser escépticos con las interpretaciones de Hamilton 68 sobre [una supuesta campaña rusa en Twitter], que, por lo que sé, es la única fuente de estas historias […] Es un truco de comunicación de la ASD”, escribía un cabecilla de Twitter a sus colegas.

Hamilton 68 no publica las cuentas que componen su cuadro de mandos, por lo que nadie puede verificar que [se trata de] cuentas automatizadas rusas”, añadió, al tiempo que señalaba que era “extraordinariamente difícil” que entidades ajenas a Twitter y, por tanto, sin acceso al programa informático interno de la plataforma fuerza capaz de detectar la influencia rusa, como aseguraba la ASD.

“Todo este alboroto se basa en Hamilton”, decía el jefe de seguridad de la red social en ese momento.

El tinglado ASD aseguraba que la etiqueta #ReleaseTheMemo formaba parte de una vasta campaña de desestabilización organizada por Rusia. Pero los cabecillas de Twitter sabían que era mentira: estaban vinculadas a cuentas occidentales muy importantes, sin ninguna relación con Moscú.

Por lo tanto, aunque Twitter sabía que no existía ningún intento de Rusia por influir en las elecciones estadounidenses, permitió la circulación del bulo. “A pesar de la creencia interna universal de que no había rusos en la historia, Twitter continuó siguiendo un patrón servil de no cuestionar formalmente las afirmaciones [sobre] Rusia”, señala Taibbi.

La postura de la red social permitió que las afirmaciones infundadas calaran en el panorama mediático mundial, que las sigue repitiendo periódicamente como si fueran ciertas.

En Ucrania también ha estallado una guerra de religión para dividir al mundo ortodoxo

La guerra contra Rusia no se ha librado sólo en los terrenos comercial, económico, político, diplomático, militar y cultural, sino también en el religioso. Estados Unidos lleva tiempo fomentando la ruptura entre las diversas iglesias ortodoxas nacionales (autocéfalas, es decir, autónomas) con el Patriarcado de Moscú.

La ruptura ha dado lugar a la imposición en Ucrania de la celebración de la Navidad el 25 de diciembre en lugar del 7 de enero, como es tradición en el mundo ortodoxo, que sigue el calendario juliano.

La manipulación política de la religión no es nueva. Ya ocurrió en los ochenta del siglo pasado, cuando el papa Wojtyla utilizó a los católicos para desestabilizar Polonia.

En los Balcanes el espionaje occidental también dividió a las iglesias ortodoxas y fomentó la ruptura con la Iglesia Ortodoxa Rusa. El gran artífice fue Geoffrey Pyatt, quien, junto a Victoria Nuland, dirigió el Golpe de Estado fascista de 2014, cuando era embajador en Kiev.

Tras hacer sus deberes en Ucrania, Pyatt fue trasladado por el Departamento de Estado a Grecia, donde se dedicó a presionar al Patriarca Bartolomé de Constantinopla, hasta que cedió.

En 2018 Estados Unidos declaró que apoyaba la autocefalia en Ucrania y consideraba al Patriarca Bartolomé como la voz de la tolerancia en el mundo. Dicho y hecho. Al año siguiente Bartolomé reconocía la autocefalia de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana.

La colaboración entre Bartolomé y sus nuevos padrinos culminó en un viaje de doce días a Estados Unidos el pasado otoño. Doce días repletos de reuniones y recepciones, durante los cuales el patriarca “ecuménico” habló de los tópicos de siempre, incluso de vacunar a todo el planeta contra el “covid”.

Otro tópico de los discursos del patriarca: calificar a Biden como un “hombre de fe”, que ofrecerá a un maravilloso país -Estados Unidos- y al mundo los mejores consejos y orientaciones.

Bartolomé también mencionó el llamamiento a la protección del medio ambiente realizado “por primera vez en la historia del cristianismo” por el Papa Bergoglio y el arzobispo de Canterbury.

Solo de pasada hizo una referencia a la diferente actitud de Estados Unidos hacia el papa Benedicto XVI, recién fallecido, cuya “firme voluntad de lograr una reconciliación histórica con el Patriarcado de Moscú” había que combatir, hasta el punto de obligarle a dimitir en 2013.

Las maniobras para dividir al mundo ortodoxo han llevado al gobierno ucraniano a emprender una auténtica caza de brujas. Hace unos días en el pueblo de Ovadnoe, en la región de Volyn, el abad se negó a trasladar el templo del Patriarcado de Moscú al de Kiev y los nazis de Praviy Sektor le prendieron fuego a la iglesia en represalia.

El clero que no admite la autocefalia es calificado de “traidor”, se producen agresiones físicas, como el apuñalamiento del arcipreste Kovtonyuk frente al altar de su iglesia, hay redadas en los lugares de culto, como el monasterio de la Gruta de Kiev, detenciones de clérigos y monjas, amenazas contra creyentes de la observancia moscovita y cierre de iglesias de rito ruso.

Finalmente, el 2 de diciembre del año pasado se promulgó el decreto de prohibición de la Iglesia ucraniana prorrusa, que se suma a la prohibición de los partidos políticos y el cierre de medios de comunicación que no siguen el dictado de Zelensky y los suyos.

La guerra por el control de la información llega a la Wikipedia

Los servicios secretos de todo el mundo se han embarcado en una guerra abierta por el control de la información. En numerosos países las grandes redes de noticias en línea están sometidas a la presión de la policía y las fuerzas de seguridad.

Arabia Saudí se ha infiltrado en Wikipedia y ha colocado administradores dentro de la enciclopedia, según una declaración conjunta de Democracia para el Mundo Árabe Ahora (Dawn) y Smex (*), dos organizaciones que tienen su sede en Washington y Beirut, respectivamente.

En diciembre la Fundación Wikimedia, la matriz de Wikipedia, reconoció haber llevado a cabo una investigación interna y despidió a todos sus administradores saudíes. “La investigación de Wikimedia reveló que el gobierno saudí se había infiltrado entre los miembros de más alto rango del equipo de Wikipedia en Oriente Medio.

“La infiltración del gobierno saudí en Wikipedia con agentes del gobierno que actúan como editores independientes y el encarcelamiento de editores independientes demuestran el uso continuado de espías en organizaciones internacionales, así como los peligros de intentar producir contenidos independientes en Arabia Saudí”, afirmó Sarah Leah Whitson, directora de Dawn.

Dawn es una ONG fundada por el fallecido Jamal Kashoggi, el periodista cercano a los Hermanos Musulmanes que fue asesinado en 2018 por los servicios secretos saudíes.

La semana pasada Wikimedia afirmó que la declaración de Dawn y Smex contiene “inexactitudes”. No hay pruebas de infiltración en la plataforma por parte del espionaje saudí para influir en su contenido. La enciclopedia se limitó a decir que algunos de los usuarios ahora retirados de sus puestos “podían ser saudíes”.

Sin embargo, anunció la expulsión de 16 voluntarios “que tenían conflictos de intereses en la edición de proyectos (páginas) de Wikipedia en la región de Oriente Medio y Norte de África”.

De forma un tanto elíptica, y sin hacer acusaciones contra ningún país en particular, Wikimedia afirmó que “una serie de usuarios cercanos a actores externos estaban modificando la plataforma de forma coordinada para promover la agenda de dichos actores”.

“Aunque no sabemos exactamente dónde residen, las acciones dirigidas contra los voluntarios, que pueden haber sido saudíes, formaban parte de un esfuerzo mucho más amplio […] en toda la región”, declaró Wikimedia.

El gobierno saudí parece haber hecho algo más que colocar espías en la enciclopedia. En septiembre de 2020 detuvo a Osama Jalid y Ziyad Al-Sofiani, dos administradores de Wikipedia, y los condenó a 32 y ocho años de prisión, respectivamente.

Fueron encarcelados por proporcionar información considerada crítica con la persecución de militantes políticos dentro de Arabia Saudí.

El año pasado un tribunal de San Francisco condenó a tres años y medio de prisión a Ahmad Abouammo por espiar para Arabia Saudí. Era un ciudadano con doble nacionalidad estadounidense y libanesa que supervisaba la asociación de Twitter con medios de comunicación en la región de Oriente Medio y norte de África.

(*) https://smex.org/saudi-arabia-government-agents-infiltrate-wikipedia-sentence-independent-wikipedia-administrators-to-prison/

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