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Categoría: Guerra psicológica (página 11 de 45)

La Unión Europea estrecha la censura sobre los medios ‘ligados al Kremlin’

A Bruselas no le basta la censura que arrastran los europeos desde hace más de dos años. Ni siquiera la reconocen como tal, ya que incluyen la censura dentro de las “sanciones económicas” contra Rusia, es decir, que consideran la información como cualquier otro mercado y a los espectadores como si fueran consumidores de mermelada.

Esta vez la Inquisición alcanza a cuatro nuevos medios de comunicación, entre ellos tres rusos, acusándolos de ser “redes de propaganda ligadas al Kremlin”, según los términos utilizados por la vicepresidenta de la Comisión Europea encargada de Valores y Transparencia, la checa Vera Jourova. Los objetivos son Voice of Europe, RIA Novosti, Izvestia y Rossiskaia Gazeta.

Hay que tomar nota de que quien se encarga de la censura en Bruselas presume de “valores” y de “transparencia”. Nada más y nada menos…

El acuerdo lo ha aprobado el Comité de Representantes Permanentes, que se encarga de preparar los trabajos del Consejo de la Unión Europea. Si este último lo asume, los cuatro medios de comunicación censurados no podrán transmitir a partir del 25 de junio.

RIA Novosti forma parte del grupo mediático Rossia Segodnia. Es una de las tres principales agencias de noticias rusas, junto con Tass e Interfax. En cuanto a Rossiiskaia Gazeta, fue fundada por el gobierno ruso y publica leyes y textos reglamentarios, como el Boletín Oficial del Estado en España, además de informaciones generales y políticas. El diario Izvestia es hoy propiedad del National Media Group, una empresa privada del multimillonario Alexei Mordashov.

El otro medio que va a entrar en la lista negra, Voz de Europa, es un portal de información multilingüe con sede en la República Checa. En Praga le acusan de estar vinculado a una campaña de influencia rusa contra la “integridad, la soberanía y la libertad” de Ucrania.

Las futuras sanciones también pretenden prohibir a los medios de comunicación, a las ONG y a los partidos políticos aceptar cualquier financiación rusa, afirmó Jourova. Como es una medida equivalente a la que ha aprobado el Parlamento de Georgia, esperemos que en Bruselas los europeos se manifiesten como han hecho en Tbilisi.

La diplomacia es simétrica. Donde las dan las toman. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajarova, ha advertido que Rusia responderá “inmediata y muy dolorosamente” a cualquier medida coercitiva dirigida contra los medios y periodistas rusos dentro de la Unión Europea.

“Quiero recordar a todos estos exaltados de Bruselas que hay decenas de periodistas de países de la Unión Europea que viven muy bien y cómodamente en Rusia”, dijo. “Sentirán nuestra respuesta”, añadió.

La Inquisición se ha apoderado de Europa, como en los peores tiempos medievales. A finales de febrero de 2022, tras el inicio de la Guerra de Ucrania, la Comisión Europea censuró los medios públicos RT y Sputnik “y sus filiales” dentro de la Unión Europea, con el fin de “prohibir su desinformación tóxica y dañina”.

Unos días más tarde, el Consejo de la Unión Europea concretó esta suspensión, acusando a RT y Sputnik de realizar propaganda para el gobierno ruso. Como no lo consideraron suficiente, congelaron sus cuentas bancarias, dentro del noveno paquete de sanciones contra la empresa matriz de RT, Ano TV Novosti.

Desinformación y censura: Washington redacta la propaganda que llega desde Ucrania

La lucha de Ucrania contra Rusia se lleva a cabo con el apoyo de Estados Unidos no sólo en las trincheras, sino también en los corazones y las cabezas. Desde el inicio de la guerra, 175 publicaciones ucranianas se financian con dinero estadounidense (1) y, como es natural, quien paga manda: Washington dicta directamente su política intoxicadora.

Los demás son censurados e insultados como propagandistas rusos.

Las cadenas que reciben más dinero son La Nueva Voz de Ucrania, VoxUkraine, Detector Media, el Instituto de Información de Masas y la Compañía Pública de Radiodifusión de Ucrania, entre otras. Los fondos proceden de la Usaid. Es un paquete de ayuda de 44.100 millones de dólares destinado a las “necesidades civiles” de Ucrania.

Entre los sicarios no podían faltar los equivalentes a los inquisidores de Newtral o Maldita, que se dedican a buscar “noticias falsas”. En Ucrania el tinglado se llama Detector Media y en febrero se dedicó a atacar al New York Times por una reportaje sobre los cientos de ucranianos desaparecidos o capturados durante la Batalla de Avdeievka (2). Un político ucraniano calificó el reportaje de “operación sicológica rusa” (3).

Pero, a diferencia de muchos programas de apoyo a los medios de comunicación de Medio Oriente, en Ucrania la Usaid fabrica mucho contenido en inglés para que la intoxicación retorne al público estadounidense como si estuviera elaborada in situ en Ucrania.

Por ejemplo, VoxUkraine actúa como censor de contenidos de la “desinformación rusa” en Facebook, Instagram y WhatsApp, una paranoia que sirve de cortina de humo para tapar la desinformación propia.

Estados Unidos ha creado centros de análisis y organismos de control de los medios de comunicación ucranianos, para lo cual ha reclutado y formado a especialistas en relaciones públicas, guerra sicológica y consultores políticos.

Las revelaciones muestran que el gobierno estadounidense y sus contratistas, encargados de reformar las instituciones ucranianas, dictan directamente la agenda de los medios ucranianos.

En septiembre del año pasado, se filtró un informe de Open Information Partnership a Zinc Network (4) que, con el apoyo de los miembros de la OTAN, ayuda a coordinar la desinformación procedente de varias ONG antirrusas en toda Europa, incluida Detector Media.

El gobierno ucraniano colabora ​​con los especialistas estadounidenses para fabricar unas noticias y acallar otras, promover a ciertos periodistas y marginar a otros. Incluso antes del inicio de las hostilidades, en febrero de 2021 Zelensky cerró los canales de televisión 112, NewsOne y ZIK, propiedad de Viktor Medvedchuk y su socio Taras Kozak, antiguos diputados de la Plataforma de Oposición Bloque Por la Vida, por mantener vínculos con el Kremlin.

Posteriormente, en diciembre, el Comisionado de Derechos Humanos de la ONU criticó la represión de los periodistas en Ucrania y la expresión pacífica de opiniones. Su informe menciona explícitamente el cierre de los canales de difusión de la oposición política (5).

La red de medios financiada por Estados Unidos salió en defensa de Zelensky. La decisión de cerrar los canales, explicó Detector Media, no fue en ningún caso un ataque a la libertad de expresión, ya que proporcionaban “apoyo mediático a las acciones de Rusia contra Ucrania”.

En mayo de 2022 el gobierno de Kiev siguió con la censura, declarando ilegal a la oposición política. Zelensky prohibió 11 partidos políticos con el mismo pretexto: sus vínculos (reales o ficticios) con Rusia. Con 44 escaños en el Parlamento, la Plataforma por la Vida acabó fulminada.

En un informe titulado “Las inversiones a largo plazo en Ucrania están dando sus frutos”, el Fondo Nacional para la Democracia (NED) señala que los grupos que reciben apoyo de Estados Unidos desempeñan un papel crucial en el cambio de la legislación interna de Ucrania (6), es decir, que la política interna de Ucrania también se dicta desde Washington.

(1) https://www.usaid.gov/sites/default/files/2023-02/Feb242023_OneYearLater_0.pdf
(2) https://www.nytimes.com/2024/02/20/us/politics/ukraine-prisoners-avdiivka-russia.html
(3) https://english.nv.ua/nation/how-many-ukraine-soldiers-fell-into-enemy-hands-in-avdiivka-sources-in-the-hur-and-armed-forces-50396212.html
(4) https://techinquiry.org/docs/OIP-DisinfoUkraine.pdf
(5) https://www.ohchr.org/en/statements/2022/01/interactive-dialogue-oral-update-ukraine
(6) https://www.cima.ned.org/wp-content/uploads/2022/10/CIMA_Ukraine-Working-Paper_web-150ppi.pdf

Campaña de la CIA contra el gobierno chino en las redes sociales

La CIA organizó una campaña secreta para minar la confianza de la población china en su gobierno, dice la agencia Reuters (*). Durante la operación, iniciada en 2019, en tiempos de Trump, la CIA creó cuentas falsas en las redes sociales chinas, difundiendo rumores y críticas contra el gobierno de Pekín.

Los objetivos de la operación trascendieron las fronteras de China, buscando también sembrar dudas entre los propios dirigentes chinos. La maniobra quería obligar a asignar recursos considerables para rastrear las infiltraciones en el ciberespacio y debilitar el control que ejerce la inteligencia china sobre las redes sociales.

Además de socavar la confianza de los ciudadanos y funcionarios chinos, la CIA apuntó a otras regiones del mundo, como el Sudeste Asiático, África y el Pacífico Sur, con el objetivo de remodelar la opinión sobre China a escala mundial por medio de las redes sociales.

El Ministerio de Asuntos Exteriores chino ha condenado esta operación, calificándola de flagrante manipulación de la información destinada a engañar al mundo con información sesgada y manipulada.

Para la CIA las redes sociales son un campo de batalla. Detrás de las pantallas de los móviles y ordenadores el eco de los disparos no se apaga nunca. La guerra de la información es una herramienta estratégica de importancia creciente.

Por lo demás, el operativo no sorprende en absoluto y abunda en el deterioro imparable de las relaciones entre China y Estados Unidos. La reunión entre Biden y Xi Jinping en noviembre del año pasado fue un fracaso.

La tensión se ve exacerbada por numerosos frentes, incluida la guerra económica, la pandemia y el sabotaje tecnológico, por no aludir a las tensiones en el Mar de China Meridional y el Estrecho de Taiwán.

(*) https://www.reuters.com/world/us/trump-launched-cia-covert-influence-operation-against-china-2024-03-14/

Los oscuros contratos de Elon Musk con la inteligencia estadounidense

Elon Musk ha adquirido una cierta imagen de proscrito. Parece que va a su bola y que defiende la libertad de expresión en X/Twitter. Tras el inicio de la Guerra de Gaza, la Unión Europea le ha presionado para que censure las cuentas que muestran su solidaridad con Palestina.

Al mismo tiempo, las centrales de inteligencia estadounidenses le adjudican contratos por valor de varios miles de millones. El mes pasado el Wall Street Journal destapaba los suculentos contratos que habían firmado Space X y Starlink con “patrocinadores públicos no identificados” en el ámbito de la inteligencia (*).

Space X ha firmado un contrato de 1.800 millones de dólares con el gobierno de Estados Unidos, sellando así la creciente cooperación entre los servicios aeroespaciales del multimillonario y las centrales de inteligencia.

Musk ha creado Starshield, una empresa a medida dedicada a lograr contratos gubernamentales en el campo de las comunicaciones bajo la dirección de un antiguo general de aviación. El verano pasado, Starshield se adjudicó un contrato de 70 millones de dólares con el Pentágono para garantizar las comunicaciones con decenas de sus socios.

Estas relaciones no son nuevas, ya que Space X fue creada en 2002 para cumplir un contrato de defensa con un servicio nunca especificado del gobierno estadounidense.

¿Se aprovecha Rusia de Starlink?

Desde el inicio de la guerra, Ucrania se benefició de la red de satélites Starlink de Musk, para contrarrestar los avances militares rusos. Las terminales Starlink han permitido a Ucrania garantizar comunicaciones de banda ancha fiables en el campo de batalla, a pesar de los intentos de Rusia de interrumpir las redes de comunicaciones tradicionales.

La conectividad ha jugado un papel crucial en la coordinación de las operaciones militares y el mantenimiento de líneas de comunicación abiertas, lo que dio al ejército ucraniano una ventaja tecnológica crítica en las primeras etapas de la guerra.

Desde hace algún tiempo, Starlink ha sido acusada de prestar indirectamente sus servicios a Rusia. La controversia plantea dudas sobre la responsabilidad de las empresas en las zonas de guerra, en unos ejércitos cada vez más privatizados, como los de la OTAN.

Dos miembros de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Jamie Raskin y Robert García, han iniciado una investigación. Cuestionan las medidas adoptadas por Musk para impedir que Rusia utilice Starlink con fines militares. Los detalles de la investigación plantean dudas sobre el uso potencial de tecnología estadounidense por parte del ejército ruso, particularmente en el este de Ucrania, donde el ejército ruso han desplegado terminales Starlink.

La preocupación es el uso de terminales Starlink fuera de las fronteras internacionalmente reconocidas de Rusia, que según Raskin y García representaría una amenaza significativa para la seguridad de Ucrania y Estados Unidos. Los congresistas han expresado su consternación por los informes que sugerían que Rusia adquirió estas terminales a través de intermediarios en países árabes, lo que llevó al gobierno ucraniano a pedir a SpaceX que prohibiera el uso ruso de las terminales en Crimea y el Donbas.

Por su parte, Musk ha desmentido las acusaciones, aclarando que Starlink nunca había vendido directamente tecnología a Rusia, subrayando la postura de la empresa ante las acusaciones de complicidad con Rusia en la Guerra de Ucrania.

Hacer la competencia a YouTube en la televisión

El magnate quiere revolucionar el panorama de las redes sociales y el streaming de vídeo en línea. Recientemente reveló su intención de lanzar una aplicación para los televisores inteligentes de Amazon y Samsung, con el objetivo de transformar la red social X/Twitter en una plataforma de vídeo capaz de competir con gigantes como YouTube.

La iniciativa marca un paso importante en la estrategia de desarrollo de X/Twitter, cuya cotización bursátil lleva tiempo cayendo y busca ampliar su presencia en el mercado del vídeo en linea. Según la revista estadounidense Fortune, la aplicación de X/Twitter debería estar disponible la próxima semana para los usuarios de televisores de Amazon y Samsung.

Desde su adquisición de la red social en 2022, el multimillonario ha seguido multiplicando los anuncios e iniciativas destinadas a transformar la plataforma en una superaplicación completa, que abarca mensajería, pagos y ahora retransmisiones de vídeo en las redes sociales y televisores.

Esta decisión se enmarca en el deseo de Musk de competir directamente con YouTube, que encabeza el mercado de vídeo en línea. De hecho, el magnate nunca ha ocultado su ambición de desafiar el dominio de la plataforma Google.

Para lograrlo, X/Twitter ha forjado alianzas estratégicas con peersonajes influyentes de la televisión estadounidense, como Tucker Carlson y Don Lemon, con el objetivo de diversificar sus contenidos y atraer a un público más amplio.

A pesar de sus esfuerzos, la plataforma tiene dificultades para retener anunciantes, que han abandonado en masa a Musk. Para remediar la situación, la empresa reveló recientemente planes para permitir a los anunciantes publicar anuncios de vídeo junto con creadores de contenido seleccionados, con la esperanza de rejuvenecer sus fuentes de ingresos publicitarios.

Con el inminente lanzamiento de su aplicación de televisión de Amazon y Samsung, la red social lucha por hacerse un hueco en el mercado del vídeo en línea.

(*) https://www.wsj.com/tech/musks-spacex-forges-tighter-links-with-u-s-spy-and-military-agencies-512399bd

El Tratado de Pandemias de la OMS es el nuevo libro sagrado del imperialismo

La Organización Mundial de la Salud, que desde enero de 2020 ha recibido 782 millones de dólares en subvenciones de la Fundación Bill y Melinda Gates, es una agencia de las Naciones Unidas financiada por corporaciones y presionada por grupos de presión sin jurisdicción legal sobre los territorios de sus 194 estados miembros, sobre los que actúa teóricamente con carácter consultivo, pero eso va a cambiar pronto. Leer más

Israel quiere hacer apología del genocidio en el festival de Eurovisión

La participación de Israel en el festival de Eurovisión, que tendrá lugar en mayo en Malmö, Suecia, está a punto de ser anulada debido a una canción demasiado “cargada políticamente”. La letra de “Lluvia de Octubre” tiene demasiadas reminiscencias sobre lo que está ocurriendo en Gaza.

La canción glorifica la guerra en el mismo momento en el que bombardea a la población palestina del enclave. Pero nadie la había escuchado aún cuando los periódicos israelíes anunciaron que había sido elegida para representar al país en uno de los festivales más penosos del panorama musical internacional.

En las redes sociales algunos israelíes se quejaron de que la canción se refería claramente al 7 de octubre y no debería representar a un país dividido en torno a la guerra actual.

En Gaza han muerto 30.000 personas y hay, además, 70.000 heridos. Las mujeres y los niños son el 70 por cien de las víctimas. Gaza es hoy el lugar más peligroso del mundo para un niño.

La matanza no merece una canción estimulante para el ejército asesino y las voces críticas se comienzan a escuchar, en particular las de los cantantes islandeses y la emisora ​​finlandesa.

Un portavoz de la Unión Europea de Radiodifusión, que organiza el bodrio, dijo que si la canción se considera inaceptable por cualquier motivo, las emisoras tendrán la oportunidad de cambiarla de acuerdo con las reglas del concurso.

Kan, la cadena pública de Israel que emite el festival, ha iniciado negociaciones con la Unión Europea de Radiodifusión sobre la idoneidad de “October Rain”. Pero no quiere cambiar la letra ni la canción, incluso si Israel no participa este año.

El Ministro de Cultura y Deportes israelí, Miki Zohar, dice que es “escandaloso” que no se permita competir a Israel.

Más escandaloso fue que en la edición de 2015 Israel vetara la canción “Wars for nothing” que representaba a Hungría en el festival de aque año. Israel impuso su veto porque la canción denunciaba a los niños víctimas de la brutal agresión de Israel a Gaza el año anterior.

Es lógico en un esperpento que se declara “apolítico”… a pesar de que se fundó por iniciativa de la OTAN. Ucrania ganó el festival en 2016 con una canción anticomunista y que en seis años después lograra lo mismo, en plena guerra.

Los prorrusos tienen los días contados en Europa

El belga Luc Michel dirigía una cuenta en las redes sociales cuya influencia iba en aumento, sobre todo en el continente africano. En cualquier otra circunstancia le hubieran admirado por ser un “influencer” al uso. Pero se dedicaba a defender a Rusia y el cerco se estrecha sobre este tipo de publicaciones.

La campaña antirrusa empieza a adoptar tintes histéricos en la Unión Europea. A medida que las políticas belicistas de Bruselas fracasan y no consiguen lavar el cerebro en masa, aparecen más espías del Kremlin que en los peores tiempos de la Guerra Fría, desde periodistas como Pablo González hasta eurodiputados como Tatiana Zdanoka o Puigdemont.

Determinadas expresiones, como “rusosfera”, adquieren carta de naturaleza y quienes las promocionan son acusados de ser agentes de Moscú y difundir propaganda anticolonial, especialmente en África, donde algunos países se han sacudido de encima la dominación francesa. Macron quiere tomarse la revancha y ha comenzado una ofensiva intoxicadora que coloca a Michel, un “stalinista” de 65 años, como el zar de la rusosfera (1).

La propaganda prorrusa es cada vez más activa e influyente y su éxito preocupa a los inquisidores de Bruselas, que empiezan a tomar cartas en el asunto. La Fundación Konrad Adenauer asegura que “la desinformación rusa ayudó a expulsar a las fuerzas francesas de los países del Sahel, particularmente de Burkina Faso” (2).

Luc Michel

Michel no es un recién llegado porque lleva casi 40 años denuciando los crímenes de los colonialistas belgas y franceses en África. Fue asesor del presidente de Burundi, Pierre Nkurunziza.

Lo nuevo es que el “stalinismo” vuelve a estar de moda, incluso en Rusia, por lo que los servicios secretos belgas han tomado cartas en el asaunto (3). El caso de Michel y otros no es tanto competencia de la policía como del espionaje.

La guerra no sólo está entablada en Ucrania sino también en Youtube, X/Twitter y otros medios virtuales que tienen éxito porque explotan el odio al colonialismo que hay en África, dice la cadena belga RTBF (4). El cierre de RT y Sputnik no ha servido para nada. Fue “un error catastrófico”.

Los inquisidores de Bruselas ya no propugnan la censura, pero no porque la libertad de expresión haya desaparecido de Europa. Ahora la moda es hablar de “regulación” con el pretexto de acabar con las “noticias falsas”.

Bélgica es el modelo porque el control de la desinformación es competencia de los servicios seceretos. Sin embargo, cuando procede de países extranjeros, las atribuciones pasan a la inteligencia militar (SGRS) que, como es natural, lo niega todo: ni los servicios de seguridad ni el SGRS vigilan a Michel o la rusosfera belga.

Pero del último informe de seguridad, publicado el pasado mes de enero, se desprende algo bien diferente. Los inquisidores explican que los métodos de injerencia rusa han evolucionado: “Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero de 2022, muchos países europeos han expulsado a varias decenas de oficiales de inteligencia rusos que operaban bajo cobertura diplomática, generalmente declarándolos persona non grata. Esta operación conjunta, en la que también participó Bélgica, tuvo un fuerte impacto en la capacidad rusa de espionaje e injerencia en Europa […] Como consecuencia de ello, los servicios de inteligencia y seguridad rusos han tenido que cambiar su enfoque y diversificarse. Los agentes de inteligencia intentan acceder a información útil por otros medios. Además, el uso de tácticas de guerra híbrida por parte de los servicios rusos con la orquestación de campañas de desinformación es un hecho notorio. La necesidad de que los servicios de inteligencia y seguridad rusos diversifiquen su enfoque es al mismo tiempo un reto para los servicios de inteligencia europeos y occidentales, que a su vez tienen que adaptarse al nuevo modus operandi de Rusia”.

Según el servicio secreto belga, la desinformación y el espionaje van de la mano: “Lo que nos importa es que actores nacionales o extranjeros abusen de nuestras libertades para perseguir sus propios objetivos estratégicos. El objetivo de la seguridad del Estado es establecer una imagen clara de la amenaza de injerencia a través de la desinformación. ¿Quiénes son los protagonistas? ¿Qué posibilidades tienen? ¿Cuáles son sus intenciones? ¿Cómo operan?”.

Para la inteligencia militar no basta con tomar medidas, más o menos burocráticas. Es necesario que la sociedad reaccione contra la desinformación y la propaganda prorrusas: “Más allá del trabajo de los servicios de inteligencia, también debemos ser conscientes de que debemos poner poner las cosas en marcha a nivel social”, explica Michel Van Strythen, comandante del SGRS. “Debemos contribuir al desarrollo del pensamiento crítico entre nuestros jóvenes, lograr que la gente comprenda que lo que está en las redes sociales no es necesariamente la verdad. Los medios de comunicación, y en particular los de servicio público, también tienen un papel que desempeñar”.

Sobre las acciones de los rusos y las cuentas activas en Bélgica, precisa el militar belga afirma: “Debemos comprender la doctrina rusa. Esta doctrina se basa en el deseo de desestabilizar la confianza en las autoridades occidentales. Rusia utiliza hechos sociales existentes, como el debate sobre Evras o el descontento de los agricultores por ejemplo, para desviar y distorsionar los hechos”.

El Evras es un programa educativo sobre la vida de relaciones afectivas y sexuales dirigido a alumnos adolescentes que ha suscitado una enorme oposición social en Bélgica. Los que se oponen al Evras ponen a Rusia como modelo a seguir para impedir que la llamada “educación sexual” prospere en las escuelas.

(1) https://www.euractiv.com/section/africa/news/belgian-stalinist-revealed-as-russian-fake-news-tsar-in-africa/
(2) https://www.bbc.com/news/world-africa-64451376
(3) https://www.sudinfo.be/id795406/article/2024-02-20/le-carolo-pro-poutine-luc-michel-propagandiste-inquiete-nos-services-secrets-le
(4) https://www.rtbf.be/article/site-de-propagande-pro-russe-dirige-par-un-belge-cest-un-discours-efficace-et-extremement-dangereux-11332465

Navalny: trayectoria política de un hombre de paja

El viernes murió en una prisión rusa Alexei Navalny. Cumplía una condena de 19 años de cárcel por “actividades extremistas”. En Rusia era un “don nadie”, pero en occidente están empeñados en decir que era la cabeza visible de la oposición política a Putin, lo cual es absolutamente falso.

Navalny se licenció en derecho en 1998 y en finanzas en 2001. Entre 2000 y 2007 fue miembro del partido liberal Yabloko, antes de cofundar un pequeño grupo racista llamado “Narod”.

En 2021 Amnistía Internacional le retiró la condición de preso político por sus comentarios fascistas y racistas en el pasado de los que siempre se negó a retractarse (*).

En un vídeo de YouTube difundido por el colectivo, defendía el derecho a portar armas para luchar contra las “moscas y cucarachas”, en referencia a los musulmanes del sur del Cáucaso. En otro comparaba a los inmigrantes de las regiones islámicas con la caries dental.

En agosto de 2008 Navalny respaldó la intervención rusa contra Georgia en nombre de la asediada Osetia del sur. Posteriormente participó en tres manifestaciones anuales de la “Marcha Rusa” con grupos racistas. Evgenia Albats dijo más tarde que había incitado a Navalny a asistir a estas manifestaciones para utilizar el racismo contra el Kremlin.

En 2010 Albats copatrocinó la estancia de seis meses de Navalny en Estados Unidos dentro del programa Yale World Fellows.

Luego Navalny empezó a utilizar sus estudios financieros para crear un equipo de especuladores llamado “Unión de Accionistas Minoritarios”, que intentó socavar a grandes empresas como Rosneft, Gazprom, Lukoil y otras.

Su ONG, Fundación contra la Corrupción (FBK), fue registrada en septiembre de 2011 y al año siguiente el FSB grabó en vídeo a un ayudante suyo, Vladimir Ashurkov, pidiendo dinero a un espía del MI6, James William Thomas Ford, para desestabilizar Rusia. La reunión se celebró en un bar de Moscú y en ella Ashurkov pedía al gobierno británico entre 10 y 20 millones de dólares anuales.

Ashurkov era el director de la fundación de Navalny y Ford actuaba bajo cobertura diplomática, como segundo secretario de asuntos políticos de la embajada británica en Moscú.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictaminó en 2016 que sus acciones eran “indistinguibles de actividades comerciales legítimas”. Lo que quería decir, era que el chantaje comercial era una de sus fuentes de financiación.

Su “lucha contra la corrupción” era rentable. Acusaba al gobierno de Moscú, a los gobernadores regionales y a las empresas de fraude, corrupción y estafa, por lo que fue demandado por difamación varias veces.

En febrero de 2011 volvió a la arena política. Atacó al partido gobernante Rusia Unida, calificándolo de grupo de “malversadores y ladrones”, y en diciembre afirmó que el partido había cometido un fraude electoral.

Gracias a su campaña contra la corrupción, los medios de comunicación occidentales lo auparon como cabecilla de la oposición rusa. Organizó una serie de protestas en las que pronunció discursos incendiarios.

El punto culminante de su carrera política fueron las elecciones para alcalde de Moscú de 2013, donde obtuvo el 27,24 por cien de los votos, pero fue derrotado por Serguei Sobianin.

Pero no pudo presentarse a las elecciones presidenciales de 2018 debido a sus antecedentes penales.

La primera condena penal de Navalny fue por malversación de fondos para Kirovles, una empresa forestal de propiedad pública. En 2013 fue condenado a cinco años de prisión, pero la sentencia fue posteriormente sustituida por la libertad condicional.

Durante el juicio, Navalny denunció que las acusaciones tenían motivaciones políticas y criticó el “repugnante sistema feudal” en el que “un centenar de familias” saqueaban Rusia.

Navalny y su hermano Oleg, un trabajador de correos, fueron acusados de malversación de fondos en 2012, por defraudar a la sucursal rusa del gigante francés de cosméticos Yves Rocher. Ambos fueron declarados culpables en diciembre de 2014, pero a Alexey le concedieron la libertad condicional de nuevo, por lo que no ingresó en prisión.

En 2019 el gobierno ruso calificó a su fundación FBK de “agente extranjero”, limitando severamente sus financiación y actividades.

En 2020 cayó enfermo durante un vuelo entre Tomsk y Moscú y fue trasladado a Alemania para recibir tratamiento. En Berlín los médicos afirmaron que fue víctima del agente nervioso “novichok”, lo que era falso. A su regreso a Rusia, fue detenido por violar las condiciones de su libertad condicional y enviado a la cárcel.

Fue acusado de fraude y desacato al tribunal y condenado a nueve años más en 2022. Al año siguiente fue condenado a 19 años más de prisión por instigar, financiar y llevar a cabo actividades extremistas y defender a los nazis. La fundación FBK fue clausurada por orden del gobierno.

En diciembre del año pasado fue trasladado a una colonia penal en la región de Yamalo-Nenets, en el norte de Siberia.

(*) https://www.bbc.com/news/world-europe-56181084

Los embustes del New York Times sobre la Guerra de Gaza le dejan con el culo al aire

Desde que el 7 de octubre comenzaron en Gaza las grandes matanzas, Israel exigió demasiado a quienes estaban dispuestos a ponerse de su lado. Los sionistas piden lo que muchos no pueden darles, mientras asesina, mata de hambre y deporta a millones de palestinos, al tiempo que convierte su tierra en inhabitable.

Los israelíes asumieron el riesgo y perdieron. Ahora vemos vídeos de soldados israelíes festejando sus crímenes en vivo y en directo. Cantan y bailan mientras asesinan a ancianos y niños, detonan edificios enteros y se burlan de sus víctimas en un carnaval de depravación grabado para la posteridad. El ejército sionista patrocina encubiertamente un canal de redes sociales que difunde esos contenidos con el fin de provocar el espanto. Israel nunca recuperará el lugar de honor que disfrutaba en el mundo periodístico. Se ha pasado al bando de los parias.

Los medios de intoxicación también han apostado y perdido. Su cobertura de la Guerra de Gaza ha sido tan manipuladora que su credibilidad se ha hundido. Es especialmente evidente en el New York Times. Su redacción ha estallado en mil pedazos. Los que aún conservan una pizca de dignidad abandonan y denuncian públicamente la manipulación. Es posible que el periódico nunca restablezca plenamente su reputación anterior.

Alguno creerá que es uno de los mayores escándalos mediáticos de nuestro tiempo. Pero no es así. No hay nada nuevo. En los años cincuenta Aurthur Hays Sulzberger, editor del periódico, firmó un acuerdo con la CIA para que sus periodistas pudieran tener dos empleos: podían trabajar para el periódico y para el espionaje imperialista al mismo tiempo (*).

El New York Times no es más que propaganda sionista. Su punto de partida es que en Gaza ha estallado una guerra contra Hamas, no contra los palestinos, que Israel lucha en “defensa propia” y que Hamas es una organización terrorista, por lo que no es necesario explicar nada más.

El 22 de enero publicó un artículo de David Leonhardt, uno de esos reporteros que escriben al dictado. El plumífero aseguraba que desde principios de diciembre las muertes palestinas habían disminuido casi a la mitad. Los lectores debían celebrar que el número de palestinos muertos sea de 150 diarios en lugar de 300. Pero no encontraron otra forma de suavizar la masacre de Gaza…

Los manuales de manipulación siempre proponen humanizar al amigo y deshumanizar al adversario. La mejor manera de hacerlo es personalizar al amigo, con su nombre, su foto, su familia, mientras el adversario es anónimo. El ataque del 7 de octubre es un ejemplo de lo primero. Los israelíes sufren y lloran ante las cámaras. Los palestinos son cifras, un recuento anónimo y una estadística.

Si no hay pruebas, se inventan

Casi todos los reportajes que salen de Israel se basan en pruebas que los corresponsales del New York Times han obtenido del ejército sionista, de funcionarios del gobierno sionista, de la policía sionista o de aquellos que representan a algún tramo de la estructura de poder sionista. En ocasiones, los reporteros siguen una pista que le proporcionan los administradores israelíes de la información y luego hacen su propio reportaje para disfrazar el artículo como si fuera una obra independiente.

Desde el principio los israelíes han manipulado las imágenes de la guerra y han tratado de controlar lo que califican como “pruebas”, para concluir que su relato está demostrado, mientras que el de los palestinos es la consabida “teoría de la conspiracion”. Los corresponsales no la han podido corroborar por otras vías.

Los israelíes proporcionan los relatos y los corresponsales las convierten en noticias. Son reportajes de una sola fuente, un viejo truco del New York Times y de otros medios de comunicación convencionales que los convierte en lo que son: propagandistas de una causa.

Jeffrey GettlemanSecuestradas y violadas

Es el caso del corresponsal Jeffrey Gettleman que el 7 de octubre viajó aceleradamente de Ucrania a Israel para relatar historias inverosímiles, como las violaciones cometidas por los miembros de Hamas contra los hombres y mujeres isralíes que fueron capturados. Al plumífero no le bastó hablar de “secuestro” sino que era necesario añadirle una carga sexual.

Naturalmente, la responsabilidad no es sólo suya, ni tampoco de la maquinaria de propaganda sionista, sino también del periódico, que fue quien difundió el embuste con conciencia plena de que estaban propagando una noticia falsa a los cuatro vientos, es decir, al mundo entero.

El 4 de diciembre Gettleman aseguró a los lectores que había “pruebas considerables” de las violaciones, procedentes de testigos, fotografías y equipos médicos de emergencia, y citaba a un policía diciendo que docenas de hombres y mujeres habían sido violados el 7 de octubre. Los defensores de los derechos de las mujeres reunidos en la ONU en aquel momento añadieron algo de su propia cosecha para inflar la historia: las violaciones formaban parte de un patrón, son el “modus operandi” típico de los terroristas, o sea, de los palestinos.

El fraude fue cayendo en cuanto algún curioso empezó a mirar debajo del felpudo. No hubo autopsias, fue difícil localizar a los testigos, las personas en el lugar de los incidentes no vieron ninguna violación y, finalmente, las víctimas no eran tales. No fueron violados.

Entonces Gettleman deció subir un peldaño más: las acusaciones estaban respaldadas por “amplios testimonios de testigos y pruebas documentales de asesinatos, incluidos vídeos publicados por los propios combatientes de Hamas”, escribió con desparpajo y se metió de cabeza en el peor de los berenjenales.

El intoxicador no volvió a aparecer en el periódico hasta el 28 de diciembre, cuando su fraude apareció bajo un titular sensacional: “Gritos sin palabras: El 7 de octubre Hamas convirtió la violencia sexual en un arma”. El engaño giraba en torno a una mujer vestida de negro. Era un cadáver encontrado y filmado en vídeo el 8 de octubre en la cuneta de una carretera. La mujer, escribía Gettleman, aparecía acostada boca arriba, “con el vestido roto, las piernas abiertas y la vagina expuesta. Su rostro está quemado hasta quedar irreconocible y su mano derecha cubre sus ojos”.

Se llamaba Gal Abdush, tenía 34 años, era madre de dos hijos y el 7 de octubre estaba de fiesta con su marido en la frontera con Gaza. Fue asesinada junto con su marido. “Basándose en gran medida en la evidencia en vídeo, que fue verificada por el New York Times, los funcionarios de la policía israelí dijeron que creían que la Sra. Abdush fue violada y que se ha convertido en un símbolo de los horrores sufridos por las mujeres y niñas israelíes durante los ataques del 7 de octubre”, escribió Gettleman.

Un lector atento se quedaría pasmado: finalmente lo único cierto de la historia es lo que la policía israelí creía, o sospechaba, o suponía, o imaginaba… En cuanto al vídeo, naturalmente, no mostraba absolutamente nada. Aunque Gettleman dice que “se volvió viral”, ha desaparecido de internet.

En Israel nadie recuerda a Abdush como “la mujer del vestido negro” y la policía israelí afirma que no ha encontrado testigos oculares de las violaciones del 7 de octubre. Por su parte, la propia familia de Abdush acusa al periodista de distorsionar las pruebas en sus reportajes. “Ella no fue violada”, escribió Mira Alter, hermana de Gal Abdush, en las redes sociales unos días después de la publicación de Gettleman. “No había pruebas de que hubiera habido violación. Fue sólo un vídeo”.

Los desmentidos nunca sirven para nada

Desde entonces, en público el periódico guarda silencio, aunque internamente hay una gran marejada porque han quedado con el culo al aire para siempre. Sin embargo, desde el 7 de octubre la redacción es un hervidero de protestas por la cobertura de la guerra.

El editor ejecutivo del periódico, Joe Kahn, promocionó el artículo “Gritos sin palabras” en un informe interno, en el que lo calificaba como un reportaje “sensible y detallado” y lo ponía como “ejemplo emblemático de la guerra entre Israel y Hamas”.

Quisieron seguir difundiendo el fraude. El periódico tiene una sección de audio, The Daily, que programó relanzar el reportaje para el 9 de enero. No se llegó a editar porque los productores se dieron cuenta inmediatamente del embuste. Lo revisaron por completo y, hasta la fecha, aún no han acabado de retirarlo de la programación. Está en espera porque la revisión amenaza con desacreditar el artículo, y con él al propio periódico.

Pero ya es muy tarde; cualquier periodista sabe que los desmentidos nunca sirven para nada. La CNN, el Guardian, MSNBC y todas las grandes cadenas de intoxicación han repetido hasta la saciedad la historia de las violaciones que escribió Gettleman.

La conclusión que se deriva de la intoxicación es que Hamas y los palestinos, además de terroristas, son violadores y, en consecuencia, no tienen nada que decir; no se puede prestar atención a sus palabras porque, en caso contrario, sería “apología del terrorismo”, es decir, un delito.

Hay que tomar nota de intoxicadores del estilo Gettleman: si en Gaza fue capaz de inventarse historias tan rocambolescas, excusamos entrar a detallar sus crónicas sobre la Guerra de Ucrania.

(*) https://www.carlbernstein.com/the-cia-and-the-media-rolling-stone-10-20-1977

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