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El ejército francés no puede intervenir en una guerra de alta intensidad

Recientemente Macron planteó la posibilidad de enviar tropas a Ucrania, lo que provocó fuertes reacciones en todo el mundo. Sin embargo, unas declaraciones tan bélicistas no están en sintonía con la realidad del ejército francés, dice el coronel Guillaume Ancel (*).

“Hoy no tenemos un ejército capaz de luchar en las condiciones de Ucrania”, afirma Ancel. El ejército francés se ha ido transformando progresivamente en una “fuerza expedicionaria superligera”, adaptada a intervenciones puntuales en teatros de operaciones lejanos, pero mal equipada para un conflicto prolongado e intenso a las puertas de Europa.

No tiene equipo pesado ni municiones. El Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Thierry Burkhard, ha reconocido ante los parlamentarios que “si quisiéramos involucrarnos en una guerra como la de Ucrania, tendríamos 15 días de municiones”.

La escasez se explica por las decisiones estratégicas tomadas tras el fin de la Guerra Fría. La profesionalización del ejército, con el fin del servicio militar en 1997 permitió constituir una fuerza de élite, pero a costa de una reducción drástica de su número y de una especialización excesiva. “Formamos un ejército de élite, pasando de 600.000 hombres a 200.000 soldados”, explica Ancel. Esta decisión provocó el cierre de numerosas bases y el abandono de determinadas fuerzas, en particular en el ámbito del combate blindado mecanizado.

El coronel pide un cambio de paradigma. Recomienda la adquisición de tanques modernos, como el Leopard II, utilizado por varios países europeos. Para él, es necesaria una defensa europea coordinada y bien equipada para afrontar los desafíos actuales.

Aunque Macron anunció un aumento significativo del presupuesto de guerra, Ancel cree que estas inversiones no serán suficientes si no van acompañadas de una profunda revisión del modelo de ejército.

En un momento en que las tensiones internacionales están aumentando, Francia se enfrenta a un gran desafío: modernizar rápidamente su ejército para adaptarlo a un mundo donde la guerra convencional, lejos de desaparecer, ha regresado.

(*) https://www.lunion.fr/id621137/article/2024-07-14/entretien-guillaume-ancel-ancien-lieutenant-colonel-nous-navons-pas-aujourdhui

La propuesta de la OTAN para las negociaciones de paz en Ucrania

Con ocasión de la cumbre de la OTAN que se ha celebrado en Washington y el 75 Aniversario de la fundación de la Alianza, la revista Foreign Affairs publicó un artículo con una insólita referencia a una petición de Putin a la OTAN, antes del comienzo de la Guerra de Ucrania, para que no colocara misiles de largo alcance en las proximidades de la frontera rusa (*).

No es la única confesión sorprendente del artículo, donde se puede leer también un breve inciso sobre la incorporación de Noruega al final de la Segunda Guerra Mundial.

Como tantos otros países europeos, en 1945 Noruega se liberó de la ocupación nazi gracias al Ejército Rojo. Por lo tanto, no tenía ningún motivo para temer nada de la URSS. Si la URSS no invadió Noruega en 1945, cuando pudo hacerlo, ¿por qué se incorporó a la OTAN? ¿de quién tenía miedo?

Las amenazas soviéticas y rusas siempre han sido así. Noruega, que aún hoy debería seguir haciendo reverencias al Ejército Rojo, no quiso declararse neutral y se pasó al bando de los que pretendían cercar a la URSS, exactamente igual que Ucrania 75 años después.

Pero el artículo lo que propone es que, en unas negociaciones de paz, debe ser Ucrania quien decida el territorio que debe ceder a Rusia, aunque pone a Alemania como ejemplo: en 1945 se dividió pero en 1990 se reunificó. La frontera con Rusia quedaría congelada provisionalmente. Ucrania debería “aguantar” unos años con la promesa de una futura reunificación.

Además, Ucrania también debería aceptar algunas “autolimitaciones”. No podría estacionar tropas extranjeras de manera permanente, así como tampoco armas nucleares, con la advertencia noruega de que estos límites sólo serán válidos mientras Ucrania no sea atacada o amenazada.

Finalmente, también debería comprometerse a no utilizar la fuerza militar más allá de la frontera provisional.

Una vez que el gobierno ucraniano realice estas concesiones, la OTAN podría ampliar la declaración unilateral de Kiev con una declaración similar. El objetivo es que Ucrania se incorppore a la OTAN lo antes posible, antes del 20 de enero del año que viene porque es la fecha en la Trump tomará posesión de la Presidencia.

El objetivo es comprometerle, presentarle ante los hechos consumados.

La posibilidad de que Rusia acepte unas negociaciones de paz sobre los fundamentos que propone la revista Foreign Affairs son nulas. Ni siquiera van a lograr que siente a la mesa.

(*) https://www.foreignaffairs.com/ukraine/better-path-ukraine-and-nato

Polonia se prepara para una ‘guerra a gran escala’

La OTAN ha cruzado deliberadamente todas las líneas rojas para provocar una reacción de Moscú. Ha convertido a Ucrania en un saco de boxeo para poner a prueba la fuerza militar de Rusia. Se suponía que Ucrania sería el tercer miembro más poderoso de la OTAN, en caso de incorporación, pero ha convertido en un vertedero del equipamiento militar occidental.

En la OTAN hay otros candidatos a cumplir el papel que Ucrania no ha podido, como Polonia. La semana pasada el jefe del Estado Mayor del ejército polaco, el general Wieslaw Kukula, pidió al gobierno que preparara las tropas para una “guerra a gran escala”.

El ejército polaco no se debería centrar en una guerra asimétrica, sino en un choque frontal con un adversario, que no mencionó, pero que todo el mundo conoce: Rusia.

Hace años que el ejército polaco está llevando a cabo una escalada militar en la frontera con Bielorrusia, el aliado más cercano de Rusia y miembro de prácticamente todas las organizaciones multipolares internacionales, como la propia Rusia, incluidas la OTSC y la OCS (Organización de Cooperación de Shanghai).

El general polaco habló en una rueda de prensa acompañado del viceministro de Defensa Pawel Bejda, quien dijo que en agosto el número de tropas que custodian la frontera oriental con Bielorrusia se incrementará a 8.000 efectivos desde los 6.000 actuales, con una retaguardia adicional de 9.000 capaces de montarse en un plazo de 48 horas.

Minsk y Moscú forman parte del Estado de la Unión. Aunque de facto todavía no se ha implementado, esa institución supranacional postsoviética brinda seguridad a ambos países frente a amenazas externas. Rusia ha advertido repetidamente que atacar a Bielorrusia supone atacar a la propia Rusia.

A partir del año que viene el gobierno polaco gastará en la guerra el 5 por cien de su PIB, mucho más de lo que exige la OTAN. En aproximadamente 10 años el presupuesto de defensa polaco habrá aumentado un 95 por cien, lo que convierte a su ejército en uno de los más dotados del continente europeo.

Polonia está invirtiendo miles de millones en construir defensas, particularmente a lo largo de la frontera con Bielorrusia y Rusia.

También ha aumentado el número de tropas, una tendencia que es completamente opuesta a lo que está sucediendo en la gran mayoría de los demás países miembros de la OTAN. El tamaño actual del ejército polaco se estima en 190.000 soldados, pero el gobierno quiere que crezca hasta 300.000 en los próximos años. Una expansión tan masiva también indica que Varsovia se prepara para “algo grande”.

El último acuerdo entre Polonia y Ucrania permitirá a Varsovia apuntar a los misiles rusos, convirtiendo a Polonia, y por lo tanto a la OTAN, en parte beligerante de la Guerra de Ucrania.

En Varsovia deben saber que Bielorrusia puede utilizar las armas nucleares rusas estacionadas en el país en caso de agresión extranjera. Polonia no debería permitir que sus altos oficiales militares hablen tan descaradamente de los preparativos para una “guerra total”.

Desde luego que tampoco debería derribar los misiles rusos que circulan por el espacio aéreo ucraniano.

El ejército francés no puede participar en una guerra de alta intensidad

Recientemente Macron planteó la posibilidad de enviar tropas a Ucrania, lo que provocó fuertes reacciones en todo el mundo. Sin embargo, unas declaraciones tan bélicistas no están en sintonía con la realidad del ejército francés, dice el coronel Guillaume Ancel (*).

“Hoy no tenemos un ejército capaz de luchar en las condiciones de Ucrania”, afirma. El ejército francés se ha ido transformando progresivamente en una “fuerza expedicionaria superligera”, adaptada a intervenciones puntuales en teatros de operaciones lejanos, pero mal equipada para una guerra prolongada e intensa en Europa.

El antiguo oficial señala la evidente falta de equipo pesado y municiones. Se refiere a las alarmantes declaraciones del Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Thierry Burkhard, que declaró ante los parlamentarios: “Si quisiéramos involucrarnos en una guerra como la de Ucrania, tendríamos 15 días de municiones”.

La escasez se explica por las decisiones estratégicas erróneas tomadas tras el fin de la Guerra Fría. La profesionalización del ejército, con el fin del servicio militar en 1997 permitió constituir una fuerza de élite, pero a costa de una reducción drástica de su número y de una especialización excesiva. “Formamos un ejército de élite, pasando de 600.000 hombres a 200.000 soldados”, explica Ancel. Esta elección provocó el cierre de numerosas bases y el abandono de determinadas fuerzas, en particular en el ámbito del combate blindado mecanizado.

El coronel pide un cambio de paradigma. Recomienda la adquisición de tanques modernos, como el Leopard II, utilizado por varios países europeos. Para él, es necesaria una defensa europea coordinada y bien equipada para afrontar los desafíos actuales.

Aunque Macron anunció un aumento significativo del presupuesto de guerra, Ancel cree que estas inversiones no serán suficientes si no van acompañadas de una profunda revisión del modelo de ejército.

En un momento en que las tensiones internacionales están aumentando, Francia se enfrenta a un gran desafío: modernizar rápidamente su ejército para adaptarlas a un mundo donde la guerra convencional, lejos de haber desaparecido, parece volver.

(*) https://www.lunion.fr/id621137/article/2024-07-14/entretien-guillaume-ancel-ancien-lieutenant-colonel-nous-navons-pas-aujourdhui

La OTAN declara la guerra Rusia e impone una zona de exclusión aérea en Ucrania

La aprobación de una zona de exclusión aérea sobre Ucrania es el acuerdo más importante tomado en la cumbre que la OTAN ha mantenido en Washington. El histórico documento aparece formalizado en el tratado de defensa firmado entre Polonia y Ucrania, simultáneo a la cumbre.

Ucrania concede a Polonia la facultad de derribar cualquier objeto (drones, aviones, misiles) que vuele sobre los cielos del oeste de Ucrania y considere peligroso.

Previamente los rusos declararon que si uno de sus aviones o misiles fuera alcanzado por las defensas antiaéreas desplegadas más allá de la frontera de Ucrania, tomarán represalias.

Los rusos se rigen por el principio “el que avisa no es traidor”. Siempre advierten a los occidentales de las consecuencias que se desprenden de sus acciones. Para que no se llemen a engaño, puedan meditar mejor sus decisiones y saber a lo que se exponen.

El principio de previsibilidad implica que lo declarado se debe ejecutar siempre que se cumplan las condiciones estipuladas. Por lo tanto, si los rusos son atacados desde territorio polaco harán lo que han declarado previamente. Sin ningún género de dudas.

Proteger a los cazas que van a ser cazados

La otra clave de la cumbre la reveló Blinken, el secretario de Estado: los cazas F-16 de Dinamarca y Países Bajos sobrevolarán los cielos de Ucrania occidental a partir de este verano. Por eso era urgente facultar a Polonia para atacar los aviones que sobrevolaban los cielos de Ucrania occidental: es necesario proteger a los cazas que van a ser cazados.

Los polacos también tendrán que proteger con fuego antiaéreo los aeropuertos del oeste de Ucrania desde donde despegarán los F-16 y donde serán armados y reparados.

Los F-16 no van a despegar de los aeródromos ubicados en territorio de la OTAN porque Moscú ya ha advertido: si eso sucede, atacarán esos aeródromos.

De lo expuersto se desprende que la OTAN ha establecido una zona de exclusión aérea en el oeste de Ucrania. Esa zona será patrullada por los cazas rusos por otra advertencia que ya emitieron hace más de un año: consideran que los F-16 son capaces de transportar armas nucleares tácticas y, en consecuencia, los consideran como vectores potenciales de un ataque nuclear y deben ser derribados a toda costa.

La provocación de la OTAN no puede ser mayor. El plan es obligar a Moscú a disparar el primer tiro y asumir la responsabilidad de desencadenar una guerra abierta. Si eso se produce no habrá vuelta atrás posible.

Es la temida escalada, la única posibilidad que tiene Biden de ganar las elecciones y, sobre todo, orquestar otra “sorpresa de octobre” como la de 1979 para mantener a Ucrania en guerra a toda costa.

En Estados Unidos no hay nada mejor que una guerra en cualquier luiugar del mundo para mejorar los resultados electorales.

El nuevo Primer Ministro británico, el laborista Keir Starmer, ha autorizado a Ucrania para utilizar los misiles de crucero británicos Storm Shadow para atacar el territorio ruso en profundad.

Los rusos ya le han respondido: si los ucranianos utilizan armas británicas para atacar territorio ruso, responderán contra Reino Unido, posiblemente contra los buques que tiene en el Mar Rojo u otras instalaciones militares.

El Secretario General de la OTAN ha pedido a los países de la Alianza nuevos sistemas antiaéreos. Es evidente que los estrategas militares de la OTAN quieren cubrir Ucrania occidental con una cúpula de hierro, que les gustaría que fuera impenetrable.

El escenario no puede ser más sombrío. Las piezas ya están sobre el tablero claramente situadas.

En el documento final que preparan en Washington, China queda definida por los países de la OTAN como el “cómplice decisivo” de Rusia y, para que nadie tenga ninguna duda, ha posicionado un contingente militar en Brest, Bielorrusia, para unas maniobras militares, justo después de que Minsk se haya incorporado a la OCS (Organización de Cooperación de Shanghai).

Vuelvan a tomar buena nota: en Europa no se habían visto soldados del Lejano Oriente desde la época de Genghis Khan, o sea, desde hace casi mil años.

—https://www.sinistrainrete.info/articoli-brevi/28503-giuseppe-masala-vertice-nato-di-washinton-la-no-fly-zone-nell-ucraina-occidentale-formalizza-l-entrata-in-guer

La OTAN no tiene unidades suficientes para cumplir sus objetivos militares

Durante la cumbre de Vilna de julio del año pasado, los miembros de la OTAN adoptaron nuevos planes de defensa regionales, establecidos sobre la base de los planes estratégicos y planes de dominio existentes, con el objetivo de poder hacer frente a “todas las amenazas, incluso sin o con poca antelación”, utilizando una perspectiva de “360 grados”.

Sin embargo, para ello los miembros se han comprometido a poner a disposición de la OTAN todas las “fuerzas, capacidades y recursos necesarios”. Eso plantea varios desafíos, comenzando por poder desplegar entre 35 y 50 brigadas adicionales (1).

Los efectivos de una brigada varían de 3.000 a 5.000 efectivos, lo que da una idea del esfuerzo de reclutamiento que tienen que realizar. El esfuerzo que debería recaer en parte en el ejército alemán, como reveló recientemente Der Spiegel, refiriéndose a un informe interno del Ministerio de Defensa alemán (2).

El Bundeswehr tendría que aumentar sus efectivos a 272.000 hombres, reclutando 75.000 reclutas adicionales. De ahí el plan de restablecer un servicio militar de seis meses al menos, basado en voluntarios, que cada vez parece más difícil porque, como hemos informado en entradas anteriores, el ejército alemán no es capaz de mantener sus efectivos, ni siquiera con emigrantes.

Dada su posición geográfica, que la convierte en zona de tránsito y centro logístico en caso de guerra, Alemania ocupa un lugar único en los planes de defensa desarrollados por la OTAN. De ahí el esfuerzo requerido no sólo en el ámbito del reclutamiento sino también en el de la defensa aérea. El Bundeswehr tenía hasta 36 unidades equipadas con sistemas Patriot durante la Guerra Fría, antes de la reunificación con la República Democrática Alemana, y podía contar con un mayor apoyo de la OTAN. Actualmente sólo le quedan nueve.

Un funcionario de la Alianza militar también indicó que los planificadores de la Alianza habían identificado las necesidades que se deberían satisfacer prioritariamente. Además de la defensa aérea, se habla de incendios profundos, logística y “grandes formaciones de maniobra terrestre”.

La OTAN probablemente establecerá objetivos de capacidad más exigentes para los Aliados a medida que desarrollen fuerzas capaces de implementar unos planes cada vez más ambiciosos.

(1) https://www.reuters.com/world/nato-will-need-35-50-extra-brigades-under-new-defence-plans-source-says-2024-07-08/
(2) https://www.opex360.com/2024/06/10/la-bundeswehr-aurait-besoin-dau-moins-75000-soldats-de-plus-pour-tenir-ses-engagements-envers-lotan/

El ‘camino irreversible’ de Ucrania no conduce a la OTAN sino al desastre

La OTAN ha celebrado en Washnigton su cumbre y, tras la misma, los medios de comunicación han reproducido fielmente el comunicado final, redactado por Andriy Yermak, director de la oficina de Zelensky, y Jake Sullivan, asesor de seguridad nacional de Estados Unidos.

El comunicado dice que la OTAN ofrece a Ucrania un camino “irreversible” hacia su incorporación… con la condición de que implemente reformas contra la corrupción. Los miembros de la OTAN que pregonan la incorporación de Ucrania insistieron en la inclusión del término “irreversible” para mostrar que Kiev se ha acercado a la Alianza desde la cumbre de Vilnius del año pasado.

En voz baja algunos de los participantes reconocen que la expresión es más simbólica que sustancial.

Inicialmente Biden rechazó el término afirmando repetidamente desde la Oficina Oval que Kiev aún necesita mucho trabajo en la lucha contra la corrupción antes de poder unirse a la OTAN.

Pero al equipo de Zelensky no le basta. No oculta su decepción por la redacción y le gustaría recibir una invitación formal para unirse a la Alianza. En Kiev consideran que su objetivo más ansiado, la incorporación, sigue siendo inalcanzable.

La mayoría de los países de la OTAN no quieren aceptar a Ucrania, especialmente mientras esté luchando activamente contra Rusia, lo que podría arrastrarlos a una guerra mayor, dice ABC News.

La semana pasada, Natalia Halibarenko, jefa de la misión de Ucrania en la OTAN, expresó el deseo de Kiev de recibir una propuesta “irreversible” de incorporación en la cumbre de Washington. Zelensky dijo que a Ucrania “le gustaría ver algo parecido a una invitación”.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo en una entrevista con CBS News que nadie dijo nunca que Ucrania se convertiría en miembro de la OTAN en diez años. “Pero es obvio que se trata de un problema muy grave para Ucrania, porque actualmente se encuentra en estado de guerra”, afirmó. Destacó que lo más importante que hay que hacer ahora es fortalecer el apoyo de la OTAN a Kiev y asegurar su victoria, lo que calificó como “una condición previa para cualquier futura incorporación de Ucrania”.

En su entrevista con Tucker Carlson, Putin dijo que Rusia nunca aceptó la expansión de la OTAN, y mucho menos la incorporación de Ucrania a la Alianza. “No aceptamos que se instalaran bases de la OTAN sin discutirlo con nosotros. Hemos estado rogando durante décadas: no hagan esto”, dijo.

El mes pasado el Presidente ruso esbozó sus condiciones para poner fin a la guerra, incluida la retirada de las tropas ucranianas de los territorios de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, las regiones de Zaporiya y Jerson, así como la renuncia de Kiev a unirse a la OTAN.

¿Han comenzado las negociaciones de paz sin la intervención de Estados Unidos?

En su última crónica el periodista estadounidense Seymour Hersh asegura que las negociaciones para un alto el fuego en Ucrania han comenzado sin la participación de la Casa Blanca.

“Un alto funcionario estadounidense me dijo que Putin se ha salido con la suya en Ucrania y pospuso una ofensiva total contra Jarkov, la segunda ciudad más grande de Ucrania, mientras se llevan a cabo negociaciones sobre un posible acuerdo [de alto el fuego]. Además, no se sabe nada sobre la participación directa de la Casa Blanca, afectada por la crisis”, dice Hersh en su blog.

Hersh afirma que el futuro del “decepcionado presidente de Ucrania, Vladimir Zelensky”, no está claro. El periodista también cree que nadie sabe qué pasará con el Presidente ucraniano.

Por su parte, el SVR, el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia, asegura que Estados Unidos busca un sustituto para Zelensky. Los candidatos son el anterior presidente Piotr Poroshenko, el alcalde de Kiev, Vitali Klichko, el jefe de la oficina del presidente, Andrei Yermak, el general Valeri Zaluzhny y el expresidente del Parlamento, Dmitri Razumkov.

Anteriormente Zelensky declaró sorpresivamente que si Trump tiene un plan para poner fin a la guerra en Ucrania lo antes posible, debería anunciarlo.

Estas palabras se pronunciaron porque el anterior Presidente de Estados Unidos habló repetidamente de algún tipo de solución que lograría instantáneamente la paz entre Moscú y Kiev.

Rusia descubre un laboratorio de fabricación de armas químicas en Ucrania

Durante la inspección realizada por ingenieros militares en la zona industrial de uno de los asentamientos cerca de Avdeievka, que recientemente pasaron a estar bajo control ruso, en uno de los edificios medio destruidos, se descubrió un laboratorio con equipos químicos.

Un equipo de tropas de protección contra la radiación y agentes químicos y biológicos fue enviado al lugar para inspeccionar el lugar y analizar los hallazgos, según un comunicado del Ministerio de Defensa de Rusia.

En el laboratorio encontraron un rotavapor semiindustrial, una campana de filtración, reactores químicos, botellas de CO2 y estantes que contenían utensilios y reactivos de laboratorio. También se encontraron máscaras antigás, incluidos modelos de fabricación estadounidense, así como un traje protector de fabricación polaca.

Los análisis de las sustancias presentes en los contenedores del laboratorio mostraron la presencia de ácido sulfúrico y cianuro de sodio, lo que sugiere que el uso de los equipos encontrados estaba destinado a la producción de sustancias tóxicas.

En el laboratorio podría trabajar un equipo de 2 a 3 personas, produciendo al menos 3 kilos de sustancias tóxicas al día. La nota del Ministerio de Defensa destaca que la dosis letal por inhalación de este tipo de sustancia tóxica es de aproximadamente 70 a 80 miligramos para una persona.

La Convención sobre Armas Químicas prohíbe el uso de cianuro de hidrógeno. Esta sustancia química tóxica provoca mareos, aumento del ritmo cardíaco, vómitos, convulsiones, parálisis de los músculos respiratorios y la muerte. En el frente, se ha registrado en varias ocasiones el uso por parte de Ucrania de municiones caseras que contienen esta sustancia. La mayoría de las veces, estas municiones se lanzan sobre posiciones rusas mediante drones️.

La artillería rusa de precisión destruye otro tanque Abrams

La semana pasada unidades del ejército ruso destruyeron uno de los últimos tanques M1A1 Abrams que le quedaban al ejército ucraniano en la región de Avdeievka, después de que el vehículo fuera localizado por un dron de reconocimiento. “Los equipos de artillería del centro del grupo de batalla utilizaron munición inteligente Krasnopol para destruir otro tanque Abrams M1 en la región de Avdeievka”, informó el Ministerio de Defensa.

Ha sido una de las varias destrucciones llevadas a cabo de tanques Abrams utilizando sistemas de artillería guiados de precisión. Las imágenes de drones publicadas a principios de mayo mostraron que basta un único disparo de un proyectil de artillería 2K25 Krasnopol para destruir un tanque Abrams.

Anteriormente los tanques alemanes Leopard y los Challenger británicos no fueron la solución milagrosa que la OTAN esperaba y también tuvieron que ser retirados del frente, después de padecer numerosas bajas.

A partir de septiembre del año pasado Ucrania recibió 31 tanques M1A1 y, después de retenerlos durante cinco meses, los blindados entraron en combate por primera vez a finales de febrero. Al primer combate confirmado el día 23 del mes le siguió, tres días después, la destrucción confirmada del primer tanque, seguida de grandes pérdidas de otras unidades.

A finales de abril el ejército ucraniano retiró los tanques Abrams que le quedaban de las posiciones de primera línea debido a su vulnerabilidad. Según un informe de CNN de 29 de mayo, el personal ucraniano estaba insatisfecho con las prestacione de los tanques, citando no sólo sus problemas técnicos, incluida la vulnerabilidad de los componentes electrónicos a la condensación, sino también su vulnerabilidad al fuego ruso.

Una fuente militar estadounidense citada por la agencia de noticias Associated Press observó que debido al avance ruso en la capacidad para detectar y seleccionar objetivos “no hay terreno abierto que se pueda cruzar sin temor a ser detectado”. Otra fuente señaló que “los drones rusos han hecho las cosas demasiado difíciles” para que los tanques Abrams operen sin ser detectados ni atacados».

El vicepresidente del Estado Mayor Conjunto, el almirante Christopher Grady, proporcionó más detalles sobre la decisión del ejército ucraniano. “Cuando piensas en cómo ha evolucionado el combate, los blindajes masivos en un entorno donde los sistemas aéreos no tripulados son omnipresentes pueden estar en riesgo”.

Además de la artillería, los tanques Abrams también sufrieron pérdidas por ataques con drones, armas antitanques portátiles y cañones de tanques T-72 durante varios enfrentamientos.

Las pérdidas en Ucrania han generado preocupación entre otros ejército del mundo que han comprado estos tanques que, como se demostró durante la Guerra de Irak, quedaban a merced de las armas antitanque del ejército rival.

<p style=»font-size: x-small;»>—https://militarywatchmagazine.com/article/russian-precision-artillery-abrams</p>

El polvorín sigue acumulando combustible: China envía tropas a Bielorrusia

Es un acontecimiento verdaderamente sorprendente: China ha enviado tropas de su ejército a Bielorrusia para participar junto con las tropas bielorrusas en unas maniobras militares en una frontera caliente donde la OTAN tiene 115.000 soldados estacionados.

El sábado los radares de la OTAN detectaron un avión no identificado en el espacio aéreo bielorruso. Había comenzado a emitir una baliza transpondedora, pero no se identificaba.

El avión aterrizó en una base militar en Bielorrusia y rápidamente la inteligencia militar echó un vistazo. No fue necesario porque Rusia y Bielorrusia lo hicieron público: se trataba de un avión de carga del Ejército Popular de Liberación de China que desplazaba tropas.

Poco después del aterrizaje, un pequeño contingente de soldados del ejército chino desembarcó y fue recibido calurosamente por oficiales militares bielorrusos.

La advertencia a la OTAN no es nada sutil: China apoya a Rusia y las líneas rojas enpiezan en Bielorrusia.

El aterrizaje demostraba otra sorpresa: las fuerzas combinadas de los tres países son interoperables, algo que aún no había sido confirmado por la OTAN.

La presión de la OTAN contra Rusia tiene por objeto inmovilizar alrededor de las 300.000 tropas estacionadas en la frontera con Ucrania. Ahora China entra en la partida y Rusia puede utilizar esos 300.000 soldados en Ucrania sin tener que preocuparse de que la OTAN entre en Bielorrusia.

Se trata de un cambio muy significativo en la balanza de fuerzas en Europa del este. El polvorín sigue acumulando combustible.

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