La web más censurada en internet

Categoría: Economía (página 51 de 101)

Nueve rondas de sanciones a Rusia han tenido un impacto inferior a cero

Las sanciones impuestas por la Unión Europea a Rusia son un “tiro en el pie”. Nueve rondas de sanciones desde el inicio de la guerra en Ucrania no han servido para nada, salvo para perjudicarse a sí mismos.

Las 13.000 sanciones no han tenido el impacto previsto. “El efecto es inferior a cero”, ha confesado el eurodiputado austriaco Guy Verhofstadt (*). Pero no tienen mas remedio que seguir adelante con los faroles. Así lo exigen los jefes de la Casa Blanca.

Para el gobierno austriaco no hay alternativa. Este verano el canciller Karl Nehammer dijo que no tenía intención de cambiar la política de sanciones contra Rusia. El vicecanciller, Werner Kogler (Verdes), declaró a la cadena ORF que estaba “a favor de la continuación máxima de las sanciones”. El noveno paquete de sanciones ha sido bien acogido por el gobierno austriaco.

Las sanciones son la forma moderna de los viejos asedios medievales, cuando los ejércitos acampaban delante de una fortaleza y no dejaban entrar ni salir a nadie. Pero sobre todo no dejaban entrar nada.

¿Qué sentido tiene continuar con un asedio a Rusia que no sirve para nada? Aunque Rusia tiene problemas económicos, en general, le va bien con las sanciones. Poco antes de fin de año, Viacheslav Volodin, presidente de la Duma rusa, declaró que “el colapso esperado por Bruselas y Washington no se ha producido”.

El año pasado el producto interior bruto (PIB) de Rusia sólo cayó un 2 por cien, mucho menos de lo esperado. Rusia registró un superávit por cuenta corriente, el segundo mayor después de China. Las cosechas récord de cereales, los altos precios de las materias primas rusas, el descenso del desempleo y la inversión en construcción de viviendas y carreteras demuestran el fracaso de las sanciones.

De febrero a agosto, todas las importaciones de la Unión Europea procedentes de Rusia aumentaron en valor, salvo las de los países bálticos, los países escandinavos e Irlanda. Austria ocupa el cuarto lugar, con un 139 por cien. Las importaciones sólo han aumentado en términos de valor, lo que significa que hemos tenido que pagar más por menos bienes.

Al mismo tiempo, el rechazo de las fuentes de energía rusas ya está costando a los europeos cantidades inimaginables de dinero. Pero, según Bloomberg, la crisis aún está en sus inicios y se espera que dure al menos hasta 2026.

El miércoles la Cámara de Comercio de Baja Austria, en plena campaña electoral, afirmó que la economía exportadora había escapado hasta ahora con “un ojo morado”. Pero en este año las sanciones contra Rusia entrarían plenamente en vigor “y a largo plazo podría perderse el mercado ruso”.

Mientras el gobierno austriaco se aferra firmemente a esta política fatal, los ciudadanos son mucho más razonables. Sólo el 57 por cien de los austriacos aprueba las sanciones contra Rusia, frente al 73 por cien en el conjunto de la Unión Europea.

(*) https://www.unzensuriert.at/165450-nach-neun-sanktionspaketen-gegen-russland-der-effekt-ist-weniger-als-0/

De los bancos de alimentos a los bancos de calor

La situación en Gran Bretaña es alarmante. Corren tiempos difíciles, sobre todo porque los precios de la energía están por las nubes. El 60 por cien de los británicos tiene que restringir la calefacción y uno de cada cuatro ni siquiera puede encenderla. Son 4,3 millones de familias obreras pasando frío.

Los bancos de alimentos ya no son los únicos que ayudan a una población empobrecida. Varios ayuntamientos, en colaboración con asociaciones caritativas y la Iglesia, han habilitado numerosos lugares (teatros, bibliotecas, iglesias, cuarteles, cafés) para calentarse durante unas horas.

Es el caso de una madre que ahora acude a la biblioteca de Ipswich (1). La temperatura es de 21°C y ofrecen bebidas calientes. Una trabajadora que acude regularmente a un banco de calor en Birmingham relata su experiencia. Tiene dos trabajos, pero cuando no trabaja, no se puede quedar sola en casa durante el día. “Aquí hace más calor que en casa. Hace demasiado frío en mi casa. Cuando mi marido trabaja, cuando los niños están en el colegio, no enciendo la calefacción para mí”, dice.

Los bancos de calor se han convertido en puntos de encuentro, como la biblioteca de Ipswich, que está repleta de un público que no puede encender la calefacción en su casa, ni la nevera, ni la lavadora, ni el agua caliente…

Algunos centros empaquetan bolsas de peras, manzanas, plátanos y patatas, que se venden por dos libras. Otros habilitan duchas y lavadoras. En esos lugares, hay quienes buscan un poco de calor, pero también quienes, escasos de dinero, buscan alimentar a sus hijos cada día.

Entre los asiduos de estos bancos de calor hay muchos trabajadores que tienen un empleo estable, pero al que sus salarios no alcanzan. De todas las edades, a veces son remitidos al banco de alimentos cuando no pueden permitirse comprar comida todos los días del año.

En Suffolk, las 45 bibliotecas se han convertido en bancos de calor, abiertos a todos. El Ayuntamiento de Ipswich también proporciona espacios calientes en los centros deportivos.

En Bristol, el alcalde laborista, Marvin Rees, advirtió de la gravedad de la situación: “Casi parece la guerra, pero trabajaremos con las organizaciones comunitarias para habilitar lugares cálidos donde la gente pueda acudir si lo necesita”. Consideradas una idea brillante, estas zonas cálidas también horrorizan a otros, ya que nunca deberían implantarse. “Me parece desconcertante que mi pareja y yo, que tenemos trabajos a jornada completa, tengamos que venir aquí cada semana a por fruta y verdura”, dice Libby, una trabajadora de 23 años. Ella y su pareja sólo encienden la calefacción una hora al día por la noche para calentar el piso.

En los cafés o bibliotecas donde hay libros disponibles, no se presiona a la gente para que lea o tome prestados libros. Todos son bienvenidos. Más que lugares para sentir calor, son también lugares para hablar, para olvidarse de las dificultades.

En internet se ha abierto una página para encontrar el banco de calor más cercano de un domicilio (2). Cada día la web aumenta el número de visitas. Ya hay más de 4.000 sitios registrados donde poder pasar el invierno.

“Somos la quinta economía mundial. Es una acusación contra el gobierno”, afirma Jason Baldry, el administrador de la web. “Ni siquiera debería existir” una web asi, añade.

El dinero procede de la baneficencia. Los ayuntamientos acogen con satisfacción esta oleada de solidaridad pero, al mismo tiempo, temen que la necesidad de bancos calientes se convierta en algo permanente, típica de cada invierno.

(1) https://www.theguardian.com/business/2022/dec/13/hot-drinks-free-coats-cold-hungry-children-the-shocking-reality-of-britains-winter-warm-banks
(2) https://warmspaces.org/

Europa aumenta las importaciones procedentes de Rusia a pesar de las sanciones

Mientras los países de la Unión Europea han reducido sus exportaciones a Rusia desde que se introdujo el bloqueo, las importaciones procedentes de Rusia han aumentado masivamente en paralelo, en algunos países incluso hasta porcentajes de tres dígitos.

Austria, por ejemplo, importó productos rusos por valor de 3.900 millones de euros entre febrero y agosto de 2022. Esto representa un aumento del 139 por cien en comparación con el mismo periodo del año anterior. El valor de las importaciones rusas en Austria se ha más que duplicado en estos siete meses en comparación con 2021, a pesar del deterioro de las relaciones económicas.

El aumento fue similar en Hungría (+132 por cien) y Grecia (+142 por cien), y especialmente fuerte en Luxemburgo (+262 por cien) y Eslovenia (+346 por cien). Las importaciones rusas a Alemania (+33 por cien) y Polonia (+24 por cien) aumentaron en menor medida, pero de forma significativa. Sin embargo, los volúmenes ya son elevados en estos dos países: Alemania importó productos rusos por valor de 20.700 millones de euros, Polonia es el segundo mayor cliente de Europa con 10.450 millones de euros, a pesar de que es un beligerante de facto, con miles de mercenarios en el teatro de operaciones ucraniano.

Sólo Finlandia (-7 por cien), Letonia (-8 por cien), Estonia (-14 por cien), Irlanda (-20 por cien), Lituania (-25 por cien), Dinamarca (-44 por cien) y Suecia (-60 por cien) registraron un descenso de las importaciones procedentes de Rusia.

La evolución es distinta de la que habían imaginado los feroces guerreros económicos occidentales. Poco después del inicio de la guerra, en febrero, la ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock (Verdes), afirmó que las sanciones pretendían arruinar la economía rusa. Pero no es así. Aunque las sanciones de la Unión Europea han limitado las exportaciones de productos de alta tecnología a Rusia, el valor de las importaciones ha aumentado considerablemente, sobre todo en el campo de la energía y otras materias primas, es decir, en sectores de la economía rusa.

El 67 por cien de los bienes comerciados con Rusia son combustibles, gas y otros materiales relacionados. Las economías europeas no pueden prescindir de ellos en la medida deseada. La razón del aumento global del valor de las importaciones se debe principalmente a la explosión de los precios del gas.

El valor mensual de las importaciones alcanzó su punto álgido en marzo y luego descendió de forma constante, volviendo en octubre a su nivel anterior a la crisis, debido a la enorme subida de precios registrada entretanto. El comercio en otros sectores cayó en general, pero no tanto como se esperaba.

Rusia, en particular, se benefició de los cuellos de botella en plena crisis energética. Para bajar los precios, Europa debería haber aumentado el suministro de energía. Si los precios del gas vuelven a bajar, se debe sobre todo al clima templado y a la menor demanda en Europa.

La segunda razón es importante: indica que la desindustrialización de los centros económicos europeos, temida por muchos expertos, ya ha comenzado, lo que significa que un número significativo de empresas habría reducido o detenido completamente su producción.

—https://zuerst.de/2023/01/05/der-ruin-der-russischen-wirtschaft-findet-nicht-statt-europaeer-importieren-mehr-aus-russland-trotz-sanktionen/

El ejército austriaco se prepara para los apagones de luz

En Austria, el gobierno se prepara intensamente para un posible apagón de luz. En una entrevista con Die Welt, la ministra de Defensa, Klaudia Tanner, afirma que “la cuestión no es si se producirá un apagón, sino cuándo ocurrirá”.

El gobierno, explica la ministra, prepara medidas y el ejército realiza regularmente simulacros de crisis por apagones de luz.

“De aquí a 2025, invertiremos un total de 180 millones de euros en la ampliación de 100 de los llamados cuarteles autosuficientes, que contarán con un suministro de energía adecuado y podrán valerse por sí mismos durante al menos dos semanas”.

Doce cuarteles militares ya han instalado “islas de seguridad” para que puedan mantener el contacto con el gobierno y la policía en caso de crisis.

—https://www.welt.de/politik/ausland/plus242887157/Stromausfall-Die-Frage-ist-nicht-ob-ein-Blackout-kommt-sondern-wann-er-kommt.html

Ucrania no sólo quiere ingresar en la OTAN sino en BlackRock

Ucrania no sólo quiere ingresar en la OTAN sino en BlackRock. Si el Ministerio de Defensa de Ucrania es la OTAN, el de Economía es BlackRock. Es lamentable para un país que en 1991 lo tenía todo y se ha quedado sin nada. Fue saqueado implacablemente desde el primer instante de su “independencia”. No necesitó la guerra para vaciar la despensa. Podía haber sido el primer país de Europa y se ha quedado sin nada. Casi la mitad de la población ha emigrado.

Ahora empieza la subasta de los restos bajo el patrocinio de BlackRock. El miércoles de la semana pasada Zelensky mantuvo una videoconferencia con el consejero delegado de BlackRock, Larry Fink para “reconstruir un país devastado por la guerra”, “coordinar las inversiones” y bla, bla, bla, bla, bla…

El sitio web de Zalensky califica al fondo buitre como “uno de los principales gestores de inversiones del mundo”, señalando que “gestiona aproximadamente 8 billones de dólares en activos de clientes” (*).

“Zelensky y Larry Fink acordaron centrarse a corto plazo en coordinar los esfuerzos de todos los posibles inversores y participantes en la reconstrucción de nuestro país, canalizando las inversiones hacia los sectores más relevantes e influyentes de la economía ucraniana”, señala la web.

Algunos ejecutivos de BlackRock visitarán Ucrania este año para ponerse al frente del Ministerio de Economía. “El equipo de BlackRock lleva varios meses trabajando en un proyecto para asesorar al Gobierno ucraniano sobre cómo estructurar los fondos de reconstrucción del país”, asegura el gobierno ucraniano.

Como ya informamos en su día, uno de estos acuerdos preliminares entre BlackRock y Ucrania fue un memorando de entendimiento firmado por el Ministerio de Economía ucraniano y BlackRock en Washington el 10 de noviembre del año pasado.

El comunicado de prensa de BlackRock sobre la nota del 10 de noviembre está lleno de palabrería vacía. Los buitres trabajarán con Ucrania “para establecer una hoja de ruta para la aplicación del marco de inversión, incluida la identificación de opciones de diseño para la configuración, estructura, mandato y gobernanza previstos”.

Este verano el Wall Street Journal afirmó que BlackRock era una de las muchas grandes empresas de inversión que distorsionaban el mercado inmobiliario. Están utilizando sus fondos para comprar viviendas unifamiliares, elevando así los precios.

¿De donde sacará el gobierno ucraniano el dinero para pagar el asesoramiento de BlackRock. Ucrania no sólo no tiene sino que debe grandes cantidades de dinero. Tendrá que vender lo poco que le queda -si es que queda algo- a precio de saldo.

Pero ese el negocio de los fondos buitres: aprovecharse de las dificultades para comprar gangas y luego revenderlas. Pura especulación.

(*) https://www.president.gov.ua/en/news/prezident-obgovoriv-z-generalnim-direktorom-blackrock-koordi-80105

Una nueva herramienta del capital monopolista moderno: la normalización

Dos de las herramientas más importantes del moderno capital monopolista son las patentes y la normalización. Los grandes monopolios y sus respectivos Estados tratan de dominar el mercado imponiendo sus cánones. El estándar de una empresa puntera se convierte en el estándar del mundo, o sea, de los mercados mundiales.

Las patentes y la normalización protegen el mercado de la llegada de nuevos competidores y, al mismo tiempo, difunden ciertas tecnologías en detrimento de otras. Son un elemento clave de la competencia monopolista y del acceso a los grandes mercados. El que no fabrica con arreglo al canon, queda relegado a un segmento pequeño del mercado. Es como si sus mercancías tuvieran algún defecto de fábrica. Por el contrario, la etiqueta de “normalidad” es señal de calidad, e incluso de excelencia.

Cada país tiene sus propias normas e incluso sus propias instituciones dedicadas a la normalización. En España existe AENOR, la Asociación Española de Normalización, que es privada. Además hay organismos europeos, como el ETSI (Instituto Europeo de Normas de Telecomunicaciones), e internacionales, como la ISO, la Organización Internacional de Normalización.

Imponer las reglas del juego o influir sobre ellas otorga una ventaja competitiva. Quien domina los mercados mundiales, impone su estándar y casi todas las empresas del mundo fabrican siguiendo esas normas. Mantener la norma es mantener el mercado. La norma es a un mercado o una tecnología lo que la gramática es a la lengua. La norma permite a las empresas de un mismo mercado operar siguiendo técnicas comunes y mutuamente intercambiables.

La norma no es sólo una herramienta de influencia comercial, sino también tecnológica y estratégica. En un contexto de guerra económica entre las grandes potencias, como la actual, la normalización es un medio fundamental para imponer tanto los intereses públicos de los Estados, como los privados de los monopolios.

Las grandes potencias se apoyan en sus empresas (y viceversa) para dictar las reglas de la competencia monopolista por medio de normas, ocupando el mayor número posible de puestos en los comités internacionales de normalización y recurriendo incluso a métodos mafiosos cuando no al chantaje y al fraude, sobre todo cuando una nueva tecnología comienza a abrirse camino en el mercado. Entonces no sólo compiten mercancías, ni tampoco tecnologías, sino normas.

Así, desde hace unos pocos años, todos los cargadores de móviles son iguales, a diferencia de las primeras etapas, cuando cada marca tenía el suyo propio. La normalización crea una cierta homogeneidad entre las mercancías para hacerlas intercambiables entre sí. A medida que las fuerzas productivas se internacionalizan, el canon pasa del ámbito local al continental y luego al mundial.

Por ejemplo, Alemania ha logrado imponer un canon único de enchufe para todos los coches eléctricos de la Unión Europea, desbancando a la tecnología francesa. Si Suiza no aceptara el canon europeo, los vehículos eléctricos no se podrían recargar allá.

Hasta la fecha todos los cánones de las nuevas tecnologías los ha impuesto Estados Unidos y sus empresas. Silicon Valley mantiene a los mercados mundiales cautivos de sus tecnologías y sus normas. Parece que no hay otras tecnologías ni normas, o que son las mejores. Las innovaciones se construyen sobre esa infraestructura porque (casi) todos en su móvil tienen Android y (casi) todos en su ordenador tienen Windows. Dos empresas privadas tienen una fuerza normativa de facto, aunque nadie las haya aprobado como tales.

China está haciendo un esfuerzo enorme para que esa situación no se reproduzca en los nuevos mercados. El apoyo del gobierno de Pekín a sus grandes conglomerados y a la investigación, va acompañada de una ofensiva normativa para dominar el sector de las nuevas tecnologías, según se describe explícitamente en el plan “China Standards 2035”.

Un ejemplo de esa estrategia es el empleo de la Nueva Ruta de la Seda para difundir las normas chinas en las nuevas tecnologías. En 2019 nada menos que cuarenta y nueve países firmaron un acuerdo de reconocimiento de los estándares chinos. De esa manera la infraestructura de transporte ferroviario que construye China convierte en incompatibles a todos trenes que no admitan su canon.

Estados Unidos se esfuerza por mantenerse a la cabeza de la guerra económica. Su mejor arma normativa son las grandes empresas tecnológicas, como Google, Apple, Microsoft o Amazon. Un buen ejemplo de normalización por los hechos consumados es el caso de Google con TenserFlow, el aprendizaje profundo, adoptado desde el principio por casi todo el mercado y convirtiéndose en la referencia sobre la que se desarrollará la inteligencia artificial en el futuro.

Una vez que los monopolios tecnológicos han establecido unas normas de facto, es decir, una vez que la tecnología estadounidense se ha extendido lo suficiente edn el mercado mundial, el ANSI (Instituto Nacional Estadounidense de Normalización) las registra como tales y las defiende en los organismos internacionales de normalización, movilizando considerables recursos, presiones y chantajes para que se aprueben oficialmente.

El precio del oro alcanza su cotización máxima

El precio del oro alcanzó un nuevo máximo desde junio de año pasado, 1.836,9 dólares la onza, antes de estabilizarse en 1.825 dólares tras la publicación de unas cifras de inflación en Estados Unidos más débiles de lo esperado, del 7,1 por cien en noviembre.

El índice de referencia de los futuros del oro para febrero en el Comex de Nueva York se situó en 1.825,5 dólares la onza, con una subida de 33,20 dólares, casi un 2 por cien. El máximo de la sesión de 1.836,9 dólares fue el más alto para el oro Comex desde el 27 de junio, marcando un máximo de casi seis meses.

El oro ganó unos 200 dólares desde el nivel de 1.600 dólares alcanzado a principios de octubre del año pasado.

Antes de esa subida, los precios del oro habían vuelto a un punto de apoyo clave, lo que provocó el movimiento alcista de diciembre hasta nuevos máximos de cinco meses, pero los precios están volviendo a situarse por debajo de un nivel de resistencia clave.

A 10 de diciembre, en los últimos 30 días, el precio del oro había ganado un 5,34 por cien, alcanzando los 1.807,4 dólares por onza.

Desde mediados del año pasado hasta ahora, el oro se ha correlacionado inversamente con el dólar estadounidense. A medida que subía el dólar, bajaba el oro, y viceversa.

Con el Banco Central Europeo detrás de la Reserva Federal, es probable que el diferencial de tipos de interés entre el dólar y el euro se reduzca, lo que apoyará al euro y presionará al dólar, empujando a los inversores hacia el euro frente al dólar. Lo que puede hacer descarrilar este movimiento es cualquier escalada brusca de la Guerra de Ucrania o un desbordamiento de las tensiones geopolíticas hacia otros países europeos, algo imposible de predecir a principios de este nuevo año.

El aumento del gasto deficitario durante la pandemia ha provocado la inflación actual. La Unión Europea y la zona euro se han visto muy afectadas por el retorno de la inflación desde julio de 2021. La tasa de inflación anual de la zona euro se situó en el 10,6 por cien en octubre del año pasado, frente al 9,9 por cien de septiembre. Un año antes, la tasa era del 4,1 por cien.

La tasa de inflación anual de la Unión Europea fue del 11,5 por cien en octubre de 2022, frente al 10,9 por cien de septiembre. Un año antes, la tasa era del 4,4 por cien. La inflación anual en Estados Unidos alcanzó el 7,1 por cien en noviembre, tras el 7,7 por cien de octubre y el 8,2 por cien de septiembre.

A medio gas: el viejo sueño de vender poco y ganar mucho

Las potencias occidentales se frotan las manos porque creen que sus sanciones contra Rusia han tenido el efecto esperado: el gigante Gazprom ha perdido muchos clientes, vende menos gas y reconoce abiertamente que ha sido un año “muy difícil”.

Sí, vende menos gas, pero recauda más dinero, lo cual no deja de ser una ventaja. Es el viejo sueño de los tenderos: vender poco y ganar mucho. También es cierto: Gazprom ha perdido a sus clientes europeos, pero ahora mismo los mercados están en los países asiáticos.

“Me gustaría subrayar de entrada que 2022, por supuesto, ha sido muy, muy difícil”, ha admitido el jefe del monopolio ruso, Alexei Miller, durante una conferencia de prensa celebrada ayer.

El año pasado Rusia era el mayor exportador de gas del mundo y el mayor proveedor de la Unión Europea, pero desde entonces los 27 Estados miembros han reducido en gran medida sus importaciones.

Las exportaciones al bloque occidental han caído incluso un 44,5 por cien en comparación con el mismo periodo del año pasado, hasta 95.200 millones de metrós cúbicos de gas.

Las sanciones han obligado a Gazprom y, de rebote, a Rusia, a buscar nuevos mercados en países emergentes, como Turquía, que se relame de gusto. Erdogan quiere convertir a su país en un centro gasístico internacional. Recientemente el viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, declaró que Moscú estaba estudiando entregas adicionales de gas a través de Turquía.

Moscú también pretende aumentar sus ventas a China. Miller se congratuló de la inauguración, el 21 de diciembre, del yacimiento de gas de Kovykta, un vasto depósito situado en Siberia que debería permitir un aumento significativo de las exportaciones a China. “Ahora, el oleoducto Fuerza Siberiana, que une Rusia y China, funciona en toda su longitud, es decir, más de 3.000 kilómetros”, declaró Miller ayer.

La explotación de ese yacimiento iniciará “una verdadera dinámica de desarrollo” y señala que “se está creando un complejo industrial potente y estratégico en el este de Rusia”, dijo Putin durante su inauguración. Además, prosiguió Putin, la puesta en servicio de este emplazamiento permitirá “garantizar el suministro fiable de gas […] tanto a las empresas rusas como a nuestros socios extranjeros”.

A partir de 2024 Rusia también planea construir el gasoducto Fuerza Siberiana 2 para abastecer a China a través de Mongolia, otra señal de que la estrategia energética rusa ha dado un giro hacia el este.

A pesar de la guerra, Rusia está dispuesta a reanudar el suministro de gas a Europa a través del gasoducto de Yamal, según declaró el domingo el viceprimer ministro a la agencia de prensa Tass. Tradicionalmente el gasoducto de Yamal ha abastecido de gas a Europa Occidental a través del este.

Finlandia quiere salir del apuro comprando gas licuado

Pero en un combate no basta con hablar de los golpes que uno da, sino también de los que recibe. Es la parte de la pelea que agobia a los países europeos, que se han disparado un tiro en el pie imponiendo sanciones “para reducir la dependencia de las importaciones rusas”.

Finlandia es un vecino que lo está pasando muy mal y lo va a pasar peor en el futuro. “El gas puede proceder de cualquier lugar del mundo donde se suministre GNL, pero no de Rusia”, declaró Olli Sipila, cabecilla de Gasgrid, el operador finlandés de gas.

Ayer Gasdrid anunció la llegada del primer buque terminal de gas licuado. Es una solución provisional que tendrán que pagar a precios prohibitivos. Además del gas hay que pagar el alquiler del barco.

Finlandia ha movido cielo y tierra para instalar la terminal flotante. El nuevo buque, con capacidad para unas 68.000 toneladas de gas, lo han alquilado por un periodo de diez años.

Pero el año pasado Gazprom suministró 1.490 millones de metros cúbicos de gas a Finlandia, es decir, el doble de lo que puede procesar el terminal.

Además, Finlandia ha prometido que el buque va a suministrar gas también a los países del Báltico, e incluso a Polonia, a través del gasoducto Balticconnector, que une Finlandia y Estonia.

No hace falta echar números para entender que en Helsinki vuelven a contar el cuento de la lechera.

Terminales flotantes de gas alrededor de las costas europeas

Alemania, que dependía en un 55 por cien de las importaciones de gas ruso antes de la guerra, también acaba de abrir su primera terminal de procesamiento de gas licuado. En 2023 le seguirán otras cinco terminales flotantes.

Francia, que cuenta actualmente con cuatro terminales portuarias de importación de gas, a saber, dos en Fos-sur-Mer, una en Montoir de Bretagne y otra en Dunkerque también quiere reforzar su infraestructura con un nuevo emplazamiento en Le Havre, que tampoco puede suplir las importaciones de gas ruso.

Lo mismo que Finlandia son medidas desesperadas e improvisadas. La nueva terminal se desmantelará “en cuanto se hayan superado las tensiones de suministro”, según ha confesado la empresa Total, encagada del proyecto.

Además, el rápido giro de Europa hacia el gas licuado está duplicando las infraestructuras enérgéticas, lo que va a elevar los precios hasta cifras insostenibles. Unas instalaciones crecientes para un demanda decreciente es algo que desafía las leyes del mercado y denota que la desesperación ha cundido entre los países europeos. Están dispuestos a cualquier disparate antes de admitir que Rusia tiene razón.

Europa no tendrá el gas ruso pero tampoco el qatarí

El Parlamento Europeo ha decidido prohibir el acceso de los qataríes a la Eurocámara y, por su parte, el emirato del Golfo ha dejado claro que el giro de los acontecimientos no augura nada bueno para Europa, y sobre todo para Italia.

La exculpación de Marruecos y la inculpación del emirato del Golfo por el Parlamento Europeo “afecta negativamente a la cooperación regional y mundial en materia de seguridad”, dicen los jeques de Doha. Europa no tendrá el gas ruso, pero tampoco el qatarí.

Qatar es uno de los principales proveedores de gas licuado de Bélgica e Italia y la campaña de descrédito podría repercutir en los acuerdos de suministro de gas natural recién firmados.

El país del Golfo es, junto con Estados Unidos, uno de los mayores exportadores de gas licuado del mundo y sigue siendo esencial para el éxito del embargo europeo contra Rusia.

Según los últimos datos de la Comisión Europea, Qatar representa actualmente menos del 5 por cien de las importaciones totales de gas de la Unión Europea. Pero la dimensión energética de Doha va a crecer en los próximos años, paralelamente al crecimiento de su capacidad de licuefacción gracias al maxiproyecto North Field, un proyecto lanzado en dos fases, North Field East y North Field South, que debería estar terminado en 2026 y 2027.

La empresa italiana ENI tiene intereses en el proyecto, asociada con la francesa Total para la explotación del inmenso yacimiento.

Más allá de la presencia de ENI y Total en North Field, Qatar sigue siendo un actor energético importante para Italia porque posee, a través de QatarEnergy, el 22 por cien de Adriatic LNG, la empresa que gestiona la terminal de regasificación de Porto Viro (Rovigo), en el norte de la península italiana.

En el primer semestre de este año Italia se abasteció de gas principalmente de Argelia (con una cuota en torno al 30 por cien), de Rusia (26 por cien) -que preserva su cuota de mercado, con contratos a varios años- y de Noruega y los Países Bajos (10 por cien).

La contribución de Qatar en el capítulo del gas licuado asciende a un total del 17 por cien e incluye también a Estados Unidos.

https://www.algeriepatriotique.com/2022/12/22/pourquoi-litalie-et-la-puissante-europe-craignent-le-petit-emirat-du-qatar/

Rusia y China almacenan cantidades crecientes de oro

Entre julio y septiembre de este año los bancos han comprado tanto oro como en 1967. Es inusual porque el sistema de Bretton Woods para organizar las relaciones monetarias internacionales y los acuerdos comerciales seguía vigente en aquella época. El dólar estadounidense seguía estando -aunque ya parcialmente- respaldado por el metal precioso.

El precio del oro -que había subido significativamente incluso antes del inicio de la pandemia, y especialmente durante la misma- se disparó en marzo tras el estallido de las hostilidades en Ucrania. A continuación, descendió y se estabilizó. Actualmente, está por debajo de 1.800 dólares la onza troy.

Lo más probable es que esto no dure mucho, como afirma Evgeny Kogan, banquero de inversiones: “En las divisas vemos la mayor volatilidad. No entendemos en absoluto las tendencias futuras, porque el sistema financiero mundial se encuentra en un estado de desequilibrio. El oro es un producto alternativo muy versátil. Muchos entienden que en esta situación, cuando la entropía aumenta, el oro es una respuesta muy buena. Hay que recordar que los bancos centrales están dirigidos por funcionarios. ¿Y cuál es la función de un funcionario? Asegurarse de que no hay problemas. En situaciones de máxima entropía, aumentar las reservas de oro siempre es positivo. Mi estimación personal: el año que viene veremos 2.100 dólares y 2.300 dólares, y puede que incluso 2.500 dólares”.

Según el World Gold Council, unas 300 toneladas de las compras actuales, es decir, las tres cuartas partes, han ido a parar a las cuentas de los bancos centrales, que no facilitan información sobre sus reservas de oro o lo hacen de forma irregular. De hecho, aún no está claro quién está detrás de la mayoría de estas compras. Los participantes en el mercado sugieren que China y Rusia podrían ser compradores anónimos.

Alexey Vyazovsky, vicepresidente de la empresa de inversiones Golden Mint, comenta: “Todo el mundo sospecha de China. Publican datos del departamento de aduanas sobre las importaciones de metales del extranjero. También hay cifras sobre el volumen de negocio de la Bolsa de Shanghai. Y ahí también hay un gran aumento. China ha sacado conclusiones de la situación en la que ha caído Rusia con las sanciones, es decir, el bloqueo de sus activos. Ahora bien, China tiene una historia similar en torno a la cuestión de Taiwán. Ha invertido hasta 2 billones de dólares sólo en bonos del Tesoro estadounidense. Nuestros 2,3 billones de toneladas, que están almacenados en reservas, por ejemplo en la calle Neglinnaya, están protegidas de embargos. Así que resultó que no pasó nada con el tercer inversor en oro”.

El volumen total mundial de reservas de oro, según el Consejo Mundial del Oro, es de casi 37.000 toneladas. El volumen de compras anónimas de este verano no llega al 1 por cien. Respondiendo a los rumores -que circulaban activamente por las redes sociales- de que el oro ruso estaba físicamente almacenado en el extranjero y había sido bloqueado, el Viceministro de Finanzas Alexei Moiseev declaró en una reunión del Consejo de la Federación en junio que las reservas de oro estaban almacenadas dentro de Rusia y que en los últimos siete años no había sido exportado de ninguna manera. Según él, el oro está almacenado en dos lugares del país: en los Urales y cerca de Moscú. Los volúmenes del metal precioso no han hecho más que aumentar en los últimos años, añadió.

Andrei Jvirblis https://k-politika.ru/zoloto-uxodit-v-neizvestnye-ruki/

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies