Categorías
Economía

El dinero acompaña al fusil: los bancos franceses también se van de África

La seudopolítica moderna se alinea entre quienes, como Milei, son partidarios de adelgazar el Estado para mejorar el (“libre”) mercado, mientras que otros, los “progres”, quieren lo contrario. Es un dilema falso y, a medida que la etapa imperialista del capitalismo se profundiza, la unión de ambos es cada vez más estrecha.

Si el ejército francés abandona sus antiguas colonias, los bancos hacen lo mismo. En abril Société Générale vendió sus negocios en Marruecos, agrupados en Société Générale Marocaine de Banques y sus filiales, así como La Marocaine Vie, una compañía de seguros. El comprador fue el grupo Saham, con sede en Casablanca.

La venta sigue a otras anteriores, como su participación en más de la mitad de la Union Internationale de Banques, con sede en Túnez. El banco justifica su salida por un plan estratégico aprobado en septiembre del año pasado.

Las ventas se producen en un momento en el que muchos otros bancos franceses están tomando medidas similares para retirarse del mercado financiero africano.

A principios de mayo, BNP Paribas, el banco más grande de la zona del euro, anunció que ya no ofrecería servicios de banca corporativa y de inversión en Sudáfrica, como parte de sus esfuerzos por consolidar sus negocios en los mercados europeos y asiáticos y centrarse en sus principales mercados. El banco francés también vendió sus filiales en Burkina Faso, Mali, Guinea, Senegal, Túnez y Costa de Marfil.

Lo mismo ocurrió con Crédit Agricole. En abril de 2022 el banco vendió su participación de casi el 80 por cien en su filial Crédit du Maroc a la empresa marroquí Groupe Holmarcom. El banco encargó a una consultora financiera la búsqueda de compradores potenciales para sus empresas en Túnez, Camerún y Ghana.

Cuando el ejército se marcha, el riesgo bancario aumenta. Los bancos que operan en el África occidental francófona y en el Sahel, donde los bancos franceses tienden a tener la mayor presencia, están ahora expuestos a un riesgo mayor.

Los “expertos” lo explican al revés: a quien afecta la salida de los imperialistas franceses del Sahel no es a los bancos, sino a las economías de Burkina Faso, Malí y Níger, dijo en febrero, Fitch Ratings. El abandono de la Cedeao podría conducir a aranceles más altos, lo que a su vez provocaría una mayor inflación, así como la interrupción de las cadenas de suministro y los flujos de capital. “Esto podría generar más préstamos morosos y una mayor presión sobre los balances de los bancos que operan en la región”.

Sin nosotros, los africanos no son nada, piensan en las grandes metropolis, como si los imperialistas fueran repartiendo prosperidad por el mundo.

Es al revés. Los africanos se empiezan a hacer cargo de su propio dinero. Algunos grupos bancarios con ambiciones panafricanas, como Coris Bank International o Vista Bank han adquirido filiales de bancos franceses. En diciembre del año pasado Standard Chartered vendió sus actividades de banca personal en Costa de Marfil al Coris Bank, con sede en Uagadougu. El banco también ha llegado a acuerdos para hacerse cargo de todas las actividades de Société Générale en Chad y Mauritania.

El capital financiero internacional siempre ha tenido dificultades para establecerse en África porque tienden a aplicar criterios y reglas operativas occidentales, sin comprender el mercado local. Conocer las necesidades de sus clientes, que requieren una identificación legal, un domicilio y una prueba de ingresos, plantea barreras importantes para muchos africanos porque una gran parte de la población no tiene nada de eso. No puede acreditar una identidad y trabaja en empleos informales.

Los informes financieros abundan en el aumento de costes que está experimentado el mercado financiero africano, cuya consecuencia es la reducción de los beneficios. Para impedir las fugas de capitales y el lavado de dinero negro, los países africanos han multiplicado los controles (públicos) de los bancos (privados), lo que supone una carga financiera. Es más barato mirar para otro lado.

Categorías
Economía

Estados Unidos ha perdido todas las batallas económicas que ha emprendido contra China

Cada vez que tiene un micrófono delante de la boca, la secretaria de Comercio de Estados Unidos, Gina Raimondo, cuenta bulos sobre los vehículos eléctricos chinos, que -según dice- podrían convertirse en armas de destrucción masiva en las carreteras de Estados Unidos.

El director del FBI, Christopher Wray, asegura en que los piratas informáticos chinos del equipo “Volt Typhoon” han puesto en peligro la infraestructura estadounidense.

El Pentágono advierte que quizá las grúas de carga de fabricación china incorporen instrumentos de espionaje camuflados.

El Congreso insiste en que TikTok, o sea, los chinos, se ha apoderado del cerebro de los adolescentes estadounidenses…

Vuelve el “peligro amarillo”, y es lógico que en Washington estén histéricos porque han perdido todas y cada una de las batallas que han emprendido contra China. Su estrategia tecnológica, que es de naturaleza militar, ha fracasado. Los aranceles, sanciones y presiones han incentivado al país asiático a desarrollar sus propias alternativas locales.

El “peligro amarillo” ha dado paso al “peligro de la tecnología de doble uso”, dicen los paranoicos de la seguridad y la defensa, que durante mucho tiempo han argumentado que los sistemas avanzados de China podrían pasar del uso civil al militar con sólo presionar un interruptor.

La prensa especializada no ahorra calificativos para describir el fracaso. The Economist titula que Estados Unidos lo ha intentado todo para “asesinar” a Huawei (*) y lo que ha logrado es que el monopolio se reinvente a sí mismo.

Ademas de Huawei, Estados Unidos ha tenido que atacar a sus lacayos, como los europeos, y a las empresas suministradoras para bloquear a la empresa china. Incluso en 2018 ordenó a sus sicarios canadienses que detuvieran a la directora financiera, Meng Wanzhou, que también era hija del fundador del monopolio tecnológico. “No hay forma de acabar con Huawei”, dijimos hace dos años.

Huawei reaccionó reemplazando los componentes fabricados en el extranjero con los suyos propios, desde sistemas operativos hasta semiconductores. Lo logró en sólo tres años. En lugar de quedar fuera del negocio de los móviles, la empresa presentó el Mate60 Pro+, que tiene un 70 por cien de sus componentes fabricados en China y es prácticamente indistinguible de sus homólogos 5G de vanguardia.

Las máquinas de litografía de semiconductores

Ahora Washington intenta lo mismo con las máquinas de litografía de semiconductores, a las que consideran como el último cuello de botella para la producción de chips avanzados. Estados Unidos presiona a sus lacayos para que limiten el acceso de China a esta técnica. Un representante del Ministerio de Comercio se fue a Países Bajos a apretar las tuercas a la empresa ASML (Advanced Semiconductor Materials Lithography), el mayor productor de litografías, y a Japón para intimidar a los dirigentes de Tokyo Electron, la segunda empresa en el escalafón. Necesitaba convencer a los gobiernos de ambos países y a ambas empresas para que se unieran a la guerra tecnológica contra China en la que está empeñada Estados Unidos.

Actualmente los chinos representan casi la mitad de las ventas totales de ASML, al margen las máquinas de litografía ultravioleta más avanzadas. China todavía tiene muchos equipos de litografía de inmersión DUV altamente sofisticados de ASML, la segunda línea de productos más avanzada de la empresa holandesa. Lo mismo ocurre con Tokyo Electron, donde China representa el 47 por cien de los ingresos mundiales de la empresa. Es ridículo creer que el cliente más grande de los dos principales productores de litografía del mundo no pueda permitir que sus técnicos realicen ingeniería inversa en sus almacenes de productos ASML y Tokyo Electron para desarrollar alternativas que contrarresten el bloqueo estadounidense.

El nuevo móvil de Huawei no tiene un microprocesador de 4 nm como el iPhone 15, pero tiene uno de 7 nm que ofrece prestaciones 5G completamente funcionales. Se trata de una segunda mejor solución que ofrece a los consumidores chinos un producto excepcional.

En el laboratorio de investigación de Huawei trabajan 114.000 trabajadores, el 55 por cien de su fuerza de trabajo, que movilizan un presupuesto de 23.000 millones de dólares (el 23 por cien de los ingresos de la multinacional). No necesitarán esforzarse mucho para fabricar mercancías de última generación.

Lo mismo puede decirse del potencial de la fabricación litográfica local de China. Una empresa local de litografía china, Naura Technology Group, está produciendo una alternativa a las herramientas ultravioleta extremas más avanzadas de ASML. La empresa china ha desarrollado una nueva técnica llamada SAQP (Patrón cuádruple autoalineado) que graba múltiples líneas en obleas de silicio, mejorando tanto la densidad como el rendimiento de los microprocesadores.

No hay más que presionar un poco a China para que resuelva un problema, por difícil que sea. Si lo presionas más, lo resolverá más rápidamente. Es una civilización muy antigua con una revolución muy reciente. En 1949 era un país pobre que -como mucho- se desplazaba en bicicleta. Hoy China está conectada a la red ferroviaria de alta velocidad más grande del mundo.

(*) https://www.economist.com/briefing/2024/06/13/americas-assassination-attempt-on-huawei-is-backfiring

Categorías
Economía

China es la primera potencia económica mundial, muy por encima de Estados Unidos

El PIB de China crece por encima de Estados Unidos, según los datos del Banco Mundial. Pero las cifras están trucadas. Las estadísticas del Banco Mundial subestiman el desarrollo chino, aunque el Banco le da la vuelta al asunto: no es que nuestros datos sean erróneos; quien los falsifica son los chinos.

Es algo que los portavoces del imperialismo repitieron a lo largo de la Guerra Fría: como la URSS inflaba sus cifras de crecimiento económico, los “expertos” y las facultades de economía elaboraban las suyas propias. No es así porque a China no le gusta aparentar. Lo que le interesa es seguir figurando como un país en desarrollo con cifras económicas más bien modestas.

Por ser elegantes diremos que cada cual, China y Estados Unidos, cuenta las cosas de manera distinta. En economía y en virología dos y dos no son cuatro.

Las 10 primeras potencias del mundo siguen siendo las 10 primeras, pero la ventaja de China sobre Estados Unidos aumentó un 5,6 por cien, India se acercó a China, Japón mantuvo su escalafón aunque cayó, Rusia ha superado a Alemania y Francia ha superado a Reino Unido.

Los rusófilos pueden alegrarse por el aumento del 13 por cien en el PIB, en términos de paridad de poder adquisitivo, y los británicos deberían preocuparse por quedar fuera de los 10 más grandes, a pesar de que el consumo de drogas ilegales, los juegos ilegales, los atracos y la prostitución forman parte de su PIB.

Como no se fían de las cifras oficiales, los economistas del Banco Mundial visitaron 16.000 tiendas en China para recopilar datos sobre precios. La última evaluación fue de 2021, cuatro años después de la encuesta de 2017, y la conclusión es que el PIB de China estaba subestimado en 1,4 billones de dólares, por lo que en 2022 lo elevó del 119 por cien del de Estados Unidos al 125 por cien.

En China no sacaron pecho; ni siquiera pestañearon. La Oficina de Estadísticas de Pekín siguió con el mantra oficial: China sigue siendo una “economía en desarrollo”. Sin embargo, las cifras no cuadran: el PIB de China no puede ser sólo un 25 por cien mayor que el de Estados Unidos. El año pasado China produjo el doble de electricidad que Estados Unidos, 12,6 veces más acero y 22 veces más cemento. Los astilleros chinos representaron más de la mitad de la producción mundial, mientras que la producción estadounidense fue insignificante. Fabricó 30,2 millones de vehículos, casi tres veces más que los 10,6 millones de vehículos producidos en Estados Unidos.

Por el lado de la demanda, el año pasado se vendieron 26 millones de vehículos en China, un 68 por cien más que los 15,5 millones vendidos en Estados Unidos. Los consumidores chinos compraron 434 millones de teléfonos inteligentes, tres veces más que los 144 millones vendidos en Estados Unidos. Como país, China consume el doble de carne y ocho veces más pescado que Estados Unidos. Los compradores chinos gastaron el doble en artículos de lujo que los estadounidenses.

El año pasado los viajeros chinos tomaron 620 millones de vuelos, un 25 por cien menos que los 819 millones de vuelos tomados por los estadounidenses, pero los viajeros chinos también realizaron 3.000 millones de viajes en tren de alta velocidad (y 685 millones en trenes tradicionales), significativamente más que los 28 millones de Amtrak, algo parecido a la Renfe de Estados Unidos.

El Sistema de Cuentas Nacionales de la ONU recomienda explícitamente que los mercados negros se incluyan dentro del PIB. Pero la Oficina china de estadísticas sigue la vieja escuela contable, heredada de la URSS: tanto si son legales como ilegales, los servicios no suponen una creación real de valor sino que son costos de la producción material.

En los años ochenta del siglo pasado China contabilizó algunos servicios en el PIB, pero las cifras son siguen siendo muy bajas. Si la contabilidad se llevara a cabo como en Estados Unidos, el PIB chino sería mucho mayor y, desde luego, muy superior al de Estados Unidos.

Mientras en los países occidentales padecen importantes subidas de precios, en China ocurre lo contrario, incluso en mercancías de alta tecnología, como los vehículos eléctricos o las baterías de iones de litio. Por ejemplo, el año pasado el precio de los paneles solares se ha redujo a la mitad y las empresas de informática regalan los modelos lingüísticos LLM para los programas de inteligencia artificial.

La contabilidad occidental es curiosa en función del organismo que hace las sumas y restas, porque si el PIB está infravalorado para que China no aparezca omo la primera potencia económica mundial, los presupuestos bélicos están muy inflados. De lo contrario, los intoxicadores no podrían mantener la ficción del “peligro amarillo”. En otras palabras, cuando se trata de evaluar el gasto militar, los “expertos” de las potencias occidentales infravaloran su propio gasto e inflan el de China.

El billón de dólares al año que Estados Unidos gasta en defensa (incluidos programas de inteligencia y del Departamento de Energía) ha llevado a una reducción de la Armada estadounidense, mientras que con la cuarta parte del presupuesto, 236.000 millones de dólares, China ha construido la Armada más grande del mundo por número de barcos, como ya hemos expuesto en una entrada anterior.

Los economistas son como los virólogos. No es posible que China represente el 30 por cien de la producción industrial mundial pero sólo el 13 por cien del consumo de los hogares. China supone entre el 20 y el 40 por ciento de la demanda mundial de casi todos los bienes de consumo, pero la mayor parte de los servicios han sido excluidos de los balances.

Si la contabilidad china se llevara a cabo como la estadounidense, el PIB sería muy superior… aunque no contaran el mercado negro, el crimen organizado, la prostitución, los robos, las drogas…

Categorías
Economía

Las empresas en quiebra se multiplican en la zona euro

El número de quiebras de empresas sigue disparada desde la pandemia en varios países de la zona del euro, según Coface, una empresa de aseguramiento de créditos.

Los confinamientos, la Guerra de Ucrania (las sanciones a Rusia) y la inflación han terminado por agotar a un tejido empresarial que ya estaba en situación agonizante. En 2019 los medios especializados hablaban de “empresas zombis”, pero gracias a las subvenciones y los bajos tipos de interés, las empresas pudieron tomarse un respiro.

Durante la pandemia las ayudas públicas permitieron sobrevivir a muchas empresas. Al principio los juzgados mercantiles fueron indulgentes. Pero aquello se ha acabado. El dinero fácil ya no existe. Hay que devolver los préstamos y el Banco Central Europeo ha endurecido la política monetaria. “La economía de la eurozona ha tocado fondo”, afirma Coface.

La actividad económica no ha recuperado el nivel anterior a la pandemia, asegura el informe. Las sanciones a Rusia han disparado el precio de la energía y los indicadores se ponen en rojo uno tras otro. Muchas empresas han parado las máquinas.

Porcentualmente, España es el país de la Unión Europea donde más han crecido las declaraciones de quiebra desde 2020, año en el que comenzó la pandemia. El total de empresas que cerraron las puertas creció un 163 por cien.

En los cuatro años previos a la pandemia (2016-2019) en España se registraron menos de 15.000 quiebras; en los cuatro posteriores el número se ha duplicado. Es un incremento del 100 por cien.

En Alemania hubo 5.209 empresas que se declararon en quiebra en los primeros tres meses de este año, lo que supone un aumento del 26,5 por cien en comparación con el cuarto trimestre anterior.

En Estados Unidos la situación es la misma. El número de quiebras aumentó un 17 por cien en agosto del año pasado con respecto al mes anterior como consecuencia del alza de los tipos de interés.

Categorías
Economía

Las empresas agrarias españolas se trasladan a Marruecos

Las empresas agrarias españolas se trasladan a Marruecos huyendo de las políticas impuestas por la Unión Europea con pretextos seudoecologistas, afirma el Instituto Español de Exportaciones e Inversiones (Icex).

Más de 360 ​​empresas españolas han trasladado su producción a Marruecos. De ellas, alrededor del 10 por cien se dedican directa o indirectamente a la industria agroalimentaria, con varios gigantes de la alimentación como Ebro Foods (Brillante, SOS) y Borges (frutos secos).

Algunas han deslocalizado su producción mientras que otras operan a través de sus filiales o asociándose con empresas marroquíes, y eso se debe a la simplificación de los procedimientos aduaneros. De este modo, el número total de empresas  deslocalizadas podría superar el millar.

Los exportadores de la Unión Europea se beneficiarán en última instancia de la eliminación de los derechos de aduana marroquíes sobre las importaciones del 70 por cien de los productos agrícolas y pesqueros, una medida que permitirá un ahorro estimado de 100 millones de euros en derechos de aduana.

El Icex destaca que España es el mayor socio comercial de su vecino norteafricano, por delante de Francia y China en términos de exportaciones e importaciones. Las exportaciones españolas a Marruecos alcanzaron en 2021 la cifra récord de 9.500 millones de euros.

En 2012 Marruecos y la Unión Europea firmaron un acuerdo sobre medidas recíprocas para liberalizar el comercio de productos agrícolas y pesqueros.

Es un nuevo éxodo rural. Durante el invierno las revueltas agrarias sacudieron Europa. Los agricultores de los países del Viejo Continente se quejan de competencia desleal de países de fuera de la Unión. En occidente se quejan de Marruecos y en oriente de Ucrania, que no están sujetos a las mismas reglas. También protestan contra una burocracia y unos normativas consideradas como laberínticas.

Las políticas agrarias europeas han creado superproducción y las “verdes”, por el contrario, suponen una destrucción de las fuerzas productivas. Han pagado a los agricultores por destruir los campos, quemar los cultivos y cerrar las explotaciones. La alternativa es marcharse de Europa.

Categorías
Economía

El fin del petrodólar marca el comienzo de la crisis financiera de Estados Unidos

En 2005 el Pacto de Quincy, que garantizaba la subsistencia del régimen saudí fue renovado por otros 60 años por el Presidente Bush y el rey Abdullah Ben Abdelaziz Al Saud. Un país vendía su futuro a cambio del petróleo y de Aramco, la mayor empresa del mundo, que lo comercializa.

En 1973 la guerra de los países árabes con Israel cambió la ecuación que hasta entonces había fundamentado la posguerra aún más sólidamente que los acuerdos de Bretton Woods. Los imperialistas dieron un paso más hacia el parasitismo: el petróleo fue sustituido por el petrodólar.

Ha pasado a la historia como “la crisis del petróleo”. Los países árabes productores embargaron las ventas de petróleo a Estados Unidos y a los países cómplices de Israel. Sólo duró sólo cuatro meses, pero la crisis petrolera nunca remitió. Tuvo un efecto devastador en la economía mundial.

La crisis culminó el 20 de enero de 1974 con un discurso amenazador del Presidente Nixon ante el Congreso. El régimen saudí tuvo que dar marcha atrás y levantar el embargo a cambio de la promesa de una solución a la guerra árabe-israelí. Israel debía retirarse de todos los territorios palestinos ocupados en la guerra de 1967.

El compromiso nunca se cumplió porque Israel nunca cumple con sus obligaciones y nadie es capaz de conseguir que lo haga.

El 9 de junio de 1974 a la crisis del petróleo se le añadió un segundo componente estratégico: durante cincuenta años Arabia saudí se comprometió a fijar el precio de su petróleo en dólares y a invertir las ganancias en bonos del Tesoro.

Así nació el petrodólar que condujo a Estados Unidos a subsistir a cambio de llevar su economía al parasitismo. Desde entonces el capital financiero es lo más parecido a un casino, aunque en lugar de apuestas emite deudas de todo tipo: públicas y privadas, internas y externas. El dinero fiduciario y, en particular, el dólar, ha inflado los mercados mundiales. Estados Unidos imprime dólares y países, como Arabia saudí, se quedan con ellos y los ponen en circulación.

El proceso se desarrolla en paralelo al abandono del patrón oro, es decir, al reconocimiento de la quiebra por parte de Estados Unidos. Es la diferencia entre una bicicleta de carretera y una estática: por más que el ciclista mueva los pedales, no trata de ir ninguna parte sino de sudar.

El régimen saudí llenaba el mundo de petróleo y Estados Unidos lo llenaba de dólares. El petróleo servía para impedir que las emisiones desenfrenadas de papeles hundieran el dólar. Una elevada cotización de la divisa estadounidense abarataba las importaciones y, por lo tanto, mantenía el alto nivel de vida, el consumo y el despilfarro económico.

Lo mismo ocurría con el sector público: con los ingresos del petróleo los saudíes compraban bonos del Tesoro de Estados Unidos. Las instituciones públicas podían gastar a manos llenas porque el derroche se pagaba con más papeles y deudas.

Ahora uno de los dos grifos se ha cerrado. El Pacto de Quincy sigue vigente, pero el petrodólar pierde terreno. El acuerdo entre Estados Unidos y Arabia saudí expiró la semana pasada y el muro de silencio ha sido la nota característica. Las noticias de las agencias de prensa se han limitado a consignar que a partir de ahora China pagará en yuanes el petróleo procedente de Arabia saudí.

Además, el comercio internacional prepara otros medios de pago. Por ejemplo, el Banco Central saudí se ha unido al proyecto de moneda digital del Banco de Pagos Internacionales, mBridge, para permitir pagos transfronterizos instantáneos.

También hay otras fuentes de energía, además de petróleo. Por supuesto, hay más países productores, como Rusia, que han limitado la fuerza de los tradicionales, coaligados en la OPEP. Las políticas “verdes” sancionan esta nueva correlación de fuerzas y tratan de reforzarla: lo que a Occidente no le gusta no es exactamente el petróleo sino los países que lo producen.

¿Ha nacido el petroyuan?

En 2022 China y Arabia saudí empezaron a negociar el pago de las compras de petróleo en yuanes. En enero del siguiente año el ministro de Finanzas saudí, Mohammed Al Jadaan, anunció que estaban dispuestos a cobrar en monedas distintas del dólar. “No hay ningún problema en discutir cómo resolveremos nuestros acuerdos comerciales, ya sea en dólares estadounidenses, euros o riales sauditas”, dijo.

En noviembre China y Arabia saudí firmaron un acuerdo de intercambio de monedas nacionales por valor de 7.000 millones de dólares para facilitar la cooperación económica mutua.

Un mes después, el Wall Street Journal informó que el año pasado alrededor del 20 por cien de las transacciones petroleras mundiales se liquidaron en monedas distintas del dólar. Pero el porcentaje se queda muy corto. Es posible que más de la mitad del comercio mundial de petróleo ya no se esté pagando en dólares, lo perjudica tanto al sistema financiero estadounidense como al dólar, que en última instancia podría perder un tercio o la mitad de su valor actual.

Los sistemas de pago digitales

La decisión de Arabia saudí de convertirse en miembro de la plataforma mBridge facilitará la desdolarización del comercio petrolero. Riad se ha sumado a más de 26 miembros observadores, incluido el Banco de la Reserva de Sudáfrica, al que este mes se le dio luz verde como miembro.

Estos acontecimientos se están produciendo en un momento en que la deuda de Estados Unidos supera los 34 billones de dólares, lo que le cuesta al Tesoro la friolera de 660.000 millones de dólares en intereses.

No obstante, lo realmente significativo es que el dólar comienza a abandonar el mercado mundial, y si la demanda de su divisa se sigue reduciendo, los mercados financieros de Estados Unidos, como Wall Street, perderán el magnetismo que los ha mantenido con vida desde 1945. La cuenta atrás ya ha comenzado.

Categorías
Economía

El G7 concede un préstamo a Ucrania garantizado por las propiedades robadas a Rusia

Cualquiera pide un préstamo si es un tercero quien lo garantiza con sus propiedades. En la Guerra de Ucrania los generosos no son los países occidentales, que tanto dicen venerar a Zelensky y su gobierno. No hay ninguna “ayuda”. No gastan un céntimo; todo son préstamos a devolver. Tampoco garantizan nada; para ello ponen los activos de Rusia.

Hasta finales de este año el G7 ha aprobado un préstamo de 50.000 millones de dólares a Ucrania, garantizado por los intereses futuros generados por los activos rusos embargados.

Apenas había aterrizado ayer Zelensky en la cumbre del G7 cuando la Casa Blanca le anunció que había llegado a un “acuerdo político” sobre los activos rusos embargados: un préstamo de 50.000 millones de dólares para el bolsillo con el que podrá comprarse otro casino.

Hasta entonces Washington había propuesto la confiscación pura y simple de los bienes rusos porque los defensores de la propiedad privada son así: todo depende de quién sea el propietario.

Los europeos no querían robarlo todo, sino sólo los intereses generados por los bienes.

El “acuerdo político” fue anunciado por los miembros de la Unión Europea a principios de mayo con el objetivo de “armar a Ucrania”. Detrás le siguió el gobierno de Biden.

Los activos rusos representan 300.000 millones de euros, de los cuales 5.000 millones los ha robado Estados Unidos y cerca de 200 la Unión Europea, principalmente en las cuentas de la empresa belga Euroclear, uno de los mayores sistemas de liquidación y compensación del mundo. El grupo logró generar el año pasado unos ingresos de 4.400 millones de euros.

Estados Unidos está dispuesto a prestar hasta 50.000 millones de dólares, pero habrá otros prestamistas, lo que significa que la verdadera cifra estadounidense es menor.

Los ministros de Finanzas del G7 afirman, además, que los activos rusos no serán devueltos en caso de que se llegue a un acuerdo de paz. Permanecerán embargados “hasta que Rusia pague por los daños causados ​​a Ucrania”. En otras palabras, nunca habrá un acuerdo de paz porque Rusia nunca va a admitir el robo xde sus propiedades.

El atraco parece un chollo, pero no lo es. La propia Euroclear teme que la incautación incite a los grandes inversores, especialmente chinos, a retirar sus activos de Europa por miedo a los robos. “Si nuestros clientes creen que ya no se respeta la ley y que sus bienes corren el riesgo de ser confiscados, se abre una caja de Pandora”, advirtió su presidenta Valerie Urbain a principios de mayo.

El Kremlin ya ha advirtido de que la decisión constituye “un nuevo paso en la violación de todas las reglas y normas del derecho internacional”, que conducirá a adoptar medidas de represalia. En marzo Lavrov calificó el embargo de las reservas rusas en Europa como un “robo de Estado” porque la Unión Europea tenía como objetivo no sólo los fondos de personas particulares, sino también los activos del Estado.

Categorías
Economía

La Bolsa de Moscú suspende oficialmente todas las transacciones en dólares y euros

En respuesta a una nueva ronda de sanciones impuesta ayer a Rusia, la Bolsa de valores de Moscú ha suspendido todas las transacciones en dólares y euros. El principal centro financiero de Rusia dijo que también cesarían las transacciones bursátiles y del mercado monetario en ambas monedas.

Lo había advertido de antemano, así que no ha habido sorpresas. La suspensión se implementó tras las nuevas sanciones económicas impuestas a Rusia por el Departamento del Tesoro, que han afectado a más de 300 entidades.

En un comunicado de prensa, la Bolsa precisó que las sanciones van mucho más allá y apuntan a la infraestructura financiera de Rusia.

El dólar se ha convertido en una trampa mortal para todos aquellos países que quieren escapar de los tentáculos que Occidente ha tendido desde 1945. La desdolarización avanza lentamente porque es un proceso que irá ligado -necesariamente- a la reducción del peso de las economías occidentales en el mercado mundial y, en consecuencia, al avance de China, principalmente.

La Bolsa de Moscú es insignificante en los mercados financieros mundiales. El mayor impulso que la desdolarización ha recibido hasta la fecha se lo dan las propias potencias occidentales, embarcadas en una economía de guerra. Los embargos y sanciones transmiten al mundo entero la consigna de que “cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar”. Las potencias occidentales ya no son fiables. Lo que están haciendo con Rusia (robos y sanciones), pueden hacerlo con los demás mucho más fácilmente.

Paralelamente, los países vuelven a mirar al oro cien años después. Las exportaciones se pagan en oro y las reservas de los bancos centrales se forman con el mismo metal, en detrimento del dinero fiduciario. Más que la desdolarización, el mejor termómetro de la crisis es el oro.
.
Sin embargo, el termómetro no está bien calibrado. Los gráficos sobre la distribución de las reservas internacionales, por ejemplo, omiten el oro y sólo tienen en cuenta el dinero fiduciario, como si las monedas de unos países compitieran con las de otro. La cotización del dólar se mide en yenes o en euros exclusivamente, por ejemplo. De ahí que los análisis comienzan con la introducción del euro en 1999.

La desdolarización sería aún más acusada si se tuviera en cuenta al oro, que recientemente -por cierto- desplazó al euro en la formación de las reservas mundiales. De esa manera, cuando sólo se tienen en cuenta las monedas fiduciarias, el dólar es el 58 por cien de las reservas; si se tiene en cuenta el oro, es el 48 por cien.

Por el contrario, el oro era el 11 por cien de las reservas en 2008 y el año pasado era el 18 por cien.

Ése el verdadero índice de la desdolarización.

Categorías
Economía

La burbuja especulativa en las nuevas tecnologías

Desde el principio de internet, las empresas de nuevas tecnologías fueron una burbuja, un puro movimiento especulativo ligado a grandes campañas de prensa, a cada cual más sensacionalista. La especulación es una forma de financiación, de atraer capitales hacia las empresas emergentes.

De aquellas empresas ya no queda nada. La empresa destinada a convertirse en la más importante de la nueva era digital, Global Crossing, se fundó en 1997. Debía controlar el centro neurálgico de internet, la transmisión de datos. Quebró en 2002.

La “nueva economía” es idéntica a la antigua. Con el cambio de siglo, las empresas digitales, las “punto com” que llegaron a formar auténticos imperios económicos de la noche a la mañana, empezaron a anunciar pérdidas con la misma celeridad que antes proclamaban beneficios: portales de noticias, buscadores, servidores de correo electrónico…

Ahora dicen lo mismo de Nvidia, que ocupa el primer lugar en la carrera de la inteligencia artificial. Sus ventas han aumentado un 600 por cien en el primer trimestre de este año en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Hace apenas cuatro años, Nvidia estaba valorada 150.000 millones de dólares. Hoy vale veinte veces más. Junto con Apple y Microsoft, es una de las tres empresas más grandes del mundo. Juntas, estas tres empresas valen más que el PIB anual de Alemania, Japón o cualquier país del mundo, excepto dos: China y Estados Unidos.

En lo que va del año, los inversores de Nvidia han obtenido unos beneficios del 132 por cien.

Es un crecimiento meteórico y muchos esperan que continúe indefinidamente (*).

Nvidia fabrica tarjetas gráficas para ordenadores, que son las más utilizadas en los videojuegos. Pero la clave no está ahí: las tarjetas gráficas son capaces de realizar cálculos simultáneos que las CPU tradicionales no pueden, lo que las hace más capaces de manejar operaciones informáticas sofisticadas.

Por novedosa y prometedora que sea la inteligencia artificial, Nvidia no se puede valorar en tres billones de dólares, es decir, estamos en presencia de una de tantas especulaciones bursátiles ligadas a las nuevas tecnologías.

Para mantener la cotización, esta mañana ha dividido el valor de sus acciones por 10 en las bolsas estadounidenses. Por cada acción, los especuladores recibirán diez títulos, cuyo valor se dividirá por diez.

Cuando un medio de comunicación habla de tal o cual revolución tecnológica, hay que sospechar que hay un especulador detrás.

(*) https://es-us.finanzas.yahoo.com/noticias/acciones-nvidia-burbuja-041000415.html

Categorías
Economía

Las inmobiliarias chinas siguen en cuidados intensivos

Continúan los reveses para la promotora china Evergrande, con una deuda astronómica, y que se ha convertido en un símbolo de la crisis inmobiliaria de China. El holding fue multado con 532 millones de euros por diversas infracciones, anunció el viernes el regulador del mercado de valores chino.

El grupo Evergrande, cuyo descenso a los infiernos suele ser noticia, tenía a finales de junio del año pasado un balance colosal estimado en más de 300.000 millones de euros.

Dada su deuda, no está claro cómo pagará la multa. El pasado mes de enero, un tribunal de Hong Kong ordenó la liquidación del holding, que, sin embargo, continúa sus actividades. Sin embargo, su cotización en bolsa está suspendida.

Entre 2019 y 2020, Evergrande Real Estate, la filial inmobiliaria del grupo, infló su facturación y sus beneficios, lo que provocó una emisión fraudulenta de bonos en bolsa. Omitió publicar sus resultados anuales, como sin embargo está obligado a hacerlo, y por no haber comunicado su “incapacidad para pagar” sus deudas.

El fundador del grupo, Xu Jiayin, se enfrenta a una multa de 6 millones de euros, que le excluye de por vida de la bolsa de valores. También conocido por su nombre cantonés Hui Ka Yan, el gerente se encontraría bajo arresto domiciliario, según algunas fuentes.

El grupo inmobiliario admitió, sin embargo, que su antiguo director fue objeto de medidas coercitivas por sospechas de delito o infracciones contrarias a la ley, sin dar más detalles sobre la naturaleza de los hechos alegados. El término “medidas coercitivas” generalmente se refiere en China a una forma de privación de libertad para garantizar el buen desarrollo de los procesos penales.

Desde 2020 los reveses de Evergrande han alimentado la desconfianza en un sector inmobiliario, durante mucho tiempo muy lucrativo pero ahora rechazado, en un contexto de desaceleración económica y viviendas sin terminar.

El descenso del grupo a los infiernos también provocó una crisis de confianza del mercado en China, que superó a grupos que antes se consideraban financieramente sólidos. Como Country Garden, uno de los principales competidores de Evergrande o Vanke, la segunda promotora del país, que vio caer su beneficio neto un 46 por cien el año pasado y su calificación de solvencia rebajada por las agencias de calificación Moody’s, S&P y Fitch.

Si Evergrande es sólo la punta del iceberg y los riesgos de contagio se materializan, podría estallar una crisis de confianza en los mercados de deuda, que hasta ahora han evitado muchos impagos, y conducir a una grave desaceleración.

Impulsados ​​por la rápida urbanización del país y el aumento del nivel de vida de la población, el sector inmobiliario ha representado durante mucho tiempo, en sentido amplio, más de una cuarta parte del PIB de China y ha constituido una importante fuente de empleo. Pero este sector clave está ahora en crisis, con la caída de los precios, lo que disuade a los chinos de invertir en el ladrillo.

Ante esta situación, el gobierno ha puesto en marcha medidas de apoyo. En particular, ha endurecido las condiciones de acceso al crédito para los promotores inmobiliarios, con el fin de reducir su deuda. Otras medidas han sido que la contribución necesaria para una primera compra se ha reducido al 15 por cien del precio de la propiedad y han facilitado a los gobiernos locales la recompra de viviendas no vendidas o no entregadas.

A escala local, la ciudad de Shanghai tomó la decisión de hacer elegibles para comprar una propiedad a las personas que han vivido allí durante al menos tres años, en comparación con los cinco años anteriores. Este límite pretendía calmar la fiebre especulativa inmobiliaria que entonces reinaba en la metrópoli económica de unos 25 millones de habitantes.

El plan de recuperación inmobiliaria china es uno de los más ambiciosos hasta el momento. Pero su impacto positivo aún está por verificarse.