La web más censurada en internet

Autor: Redacción (página 942 de 1372)

Los imperialistas bombardean de nuevo las ciudades de Siria

Eran las 4:47 horas de la madrugada en Siria cuando Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña han bombardeado tres ciudades de Siria, incluida Damasco, la capital, donde han escuchado más de 20 explosiones.

Hasta el momento se registran tres heridos en la provincia de Homs producto de la agresión bélica, basada en el envío de más de 100 misiles de crucero y misiles aire-tierra.

La defensa antiaérea ha interceptado al menos 13 de los misiles en la localidad Al Kiswah, al sur de Damasco, donde civiles y militares celebraron el fracaso del ataque. No obstante, dos de ellos han alcanzado a un centro de investigación científica y un aeropuerto militar.

La agresión ha provocado la reacción de decenas de ciudadanos sirios, que han salido a las calles de Damasco con banderas de la República Árabe y de Rusia para celebrar el fracaso del ataque. “Hemos resistido el ataque”, declaró un representante del ejército sirio citado por la agencia Reuters.

Estados Unidos ha atacado Siria desde 2014 en reiteradas ocasiones y ha apoyado a los yihadistas para derrocar por la fuerza al gobierno presidido por Bashar Al-Assad.

En días pasado Trump había advertido a Rusia a través de un mensaje en Twitter de que atacaría a Siria con misiles con el pretexto de unos falsos ataques químicos en Duma por parte del ejército de Damasco registrados el pasado sábado en la ciudad siria de Duma.

Entre otros países, Siria y Rusia solicitaron una investigación internacional para aclarar la falsedad del ataque químico. El bombardeo se ha producido antes de la llegada de la delegación de la
OPAQ encargada de investigar el supuesto ataque químico, que estaba
prevista para hoy mismo.

Sin esperar a los resultados, Trump decidió volver a bombardear el país árabe, apoyado por la Primera Ministra británica Theresa May y el Presidente francés Emmanuel Macron.

Rusia advirtió con antelación al ejército sirio del ataque, que evacuó todas las instalaciones militares hace unos días.

La agresón ordenada por Trump no ha sido aprobada por el Congreso de su país. “Estos ataques son inconstitucionales, ilegales y temerarios”, denunció el parlamentario Justin Amash.

“Es el Congreso, no el presidente (…) quien tiene la competencia para autorizar la acción militar (…) Al bombardear ilegalmente Siria, el presidente ha negado una vez más al pueblo estadounidense, cualquier supervisión o rendición de cuentas en esta guerra interminable”, aseveró la congresista republicana, Barbara Lee.

“Estos ataques son inconstitucionales, ilegales y temerarios”, agregó el parlamentario Justin Amash.

Asimismo, 88 parlamentarios republicanos y demócratas exhortaron a Trump de abstenerse de atacar a Siria, ya que no existe ninguna amenaza directa contra Estados Unidos, además de inventarse un inexistente ataque químico.

Huelga de hambre de los presos políticos de las FARC

Los presos políticos de las FARC se han declarado en “desobediencia pacífica” y huelga de hambre por tiempo indefinido, en solidaridad con el dirigente del partido Jesús Santrich.

A través de un breve comunicado publicado en las redes sociales, los antiguos guerrilleros encarcelados añaden que la huelga fue inicia también en protesta por el incumplimiento de los acuerdos de paz, en lo relativo al derecho a su liberación.

La víspera el Consejo Político Nacional de la FARC trasmitió un mensaje de solidaridad a Santrich, uno de los principales dirigentes de la antiguo movimiento guerrillero, que fue detenido por la fiscalía colombiana por su supuesta implicación en el delito de narcotráfico.

La dirección de las FARC, que calificó la detención de montaje orquestado por Estados Unidos con el concurso de la fiscalía local, respaldó la decisión de Santrich de iniciar una huelga de hambre y llamó a que esa medida fuera acompañada por el resto de los antiguos guerrilleros que siguen encarcelados.

“Libertad para Santrich. Todos somos Santrich”, declaró Iván Márquez, el dirigente de las FARC, al dar a conocer la posición del partido en relación con lo sucedido. “Nuestra solidaridad con Santrich. Su voluntad es de acero. Todo nuestro apoyo a la huelga de hambre que ha iniciado y a su llamado a que sea acompañada por los prisioneros y prisioneras de guerra que aún se encuentran en las cárceles del régimen”, agregó Márquez.

Unos 1.000 antiguos combatientes de la FARC permanecen aún en prisión, pese a la ley de amnistía vigente desde diciembre del 2016.

El jefe de la delegación de paz de las FARC en La Habana citó la locución latina “Pacta sunt servanda” (lo pactado obliga), para indicar que “no cumplir el acuerdo es engañar”. “No queremos engaños, queremos que se cumplan los acuerdos. Nosotros hemos cumplido totalmente”, recalcó Márquez en una rueda de prensa.

Márquez se equivoca: los pactos siempre los cumplen los mismos. Estados Unidos y el gobierno colombiano ya tienen lo que querían. Ahora a ellos les queda echarse a llorar. Se llama “derecho al pataleo” y es una de esas formas de “desobediencia pacífica” que preconizan.

Oriente Medio: el imperialismo tensa pero no rompe la cuerda

Un soldado ruso monta guardia en Alepo
Cada vez son más los que sostienen que estamos en vísperas de una nueva guerra mundial. La situación mundial nunca ha sido tan explosiva; ni siquiera en los peores tiempos de Guerra Fría. Las noticias hablan de un inminente ataque estadounidense contra Siria que provocaría una respuesta de los aliados de Damasco, desencadenando así una escalada bélica.

Es el contexto típico de cualquier guerra: amenazas y contraamenazas, acusaciones mutuas y colapso total del Consejo de Seguridad de la ONU.

Sin embargo, este escenario no es nuevo; se viene repitiendo desde 2011 cada vez que el ejército regular sirio logra importantes avances militares, lo cual es un dato a tener en cuenta. El ejército regular sirio y sus aliados (Irán, Rusia, Hezbollah) son la columna vertebral de la resistencia contra el imperialismo en Siria y, por extensión, en Oriente Medio.

Desde que la Batalla de Alepo desequilibró el balance de fuerzas de manera definitiva sobre el terreno, los planes de los imperialistas y sus secuaces locales, se desploman uno tras otro y tratan de encubrirlo con montajes propagandísticos cada vez más burdos para distraer la atención.

Es propio de estúpidos creer que un ejército, como el sirio, que está ganando la guerra, incluso en los barrios de la Guta, decida utilizar armas tóxicas contra criminales que negocian un acuerdo de evacuación.

Esta tensión, lo mismo que la impuesta a Corea del norte recientemente, no significa que esté a punto de estallar una nueva guerra, y menos a escala internacional. Hasta la fecha el imperialismo viene recurriendo tanto a la intoxicación como a la tensión, manteniendo la presión hasta los últimos extremos, tanto en Oriente Medio (Siria) como el Extremo Oriente (Corea, China).

La experiencia acumulada durante la Guerra Fría lo que demostró es que la mayor parte de las veces al imperialismo le basta con mostrar y hacer exhibiciones de fuerza, más que en utilizarla. Cuestión diferente es que las potencias hegemónicas sean capaces de mantener una situación así, sin que se le vaya de las manos. Con la guerra no pueden jugar ni siquiera los ejércitos más poderosos, como el de Estados Unidos, que por su propia exhuberancia tienen tendencia a pasarse de rosca.

Para los imperialistas el riesgo es tanto mayor en cuanto que sobre el terreno se rodean de unos cómplices, especialmente Israel y Arabia saudí, que tienen su propios planes y han dado sobradas muestras de que intentan provocar a Estados Unidos para que vaya mucho más lejos. Da la impresión de que es eso lo que explica montajes reales o inventados, como el ataque tóxico del sábado pasado.

La llegada de Trump a la Casa Blanca está favoreciendo las provocaciones militares de Israel, que busca una guerra contra Siria e, indirectamente, contra Irán, en Oriente Medio, un propósito en el que coincide con los sátrapas saudíes. Ambos, sionistas y saudíes, creen que nunca van a tener una oportunidad mejor para sus propósitos que con Trump al frente del gobierno de Estados Unidos.

En particular, Israel esta jugando con fuego con ataques como el desencadenado contra el aeropuerto T4, que causó la muerte de sirios e iraníes.

Pero la experiencia demuestra también que en Oriente Medio no hay manera de mantener una guerra limitada, y ahora menos que nunca, cuando Siria y sus vecinos tienen el territorio más militarizado del mundo. Más en concreto: no hay manera de desatar un ataque a Siria sin entrar en guerra con Rusia, lo cual son palabras mayores.

El embajador ruso en Beirut ha advertido con claridad que su ejército responderá a cualquier ataque imperialista contra Damasco. Por su parte, a pesar de las amenazas de guerra de Trump, ahora mismo el Pentágono es reacio a un ataque así. A pesar de las agresivas acusaciones lanzadas contra Rusia, Estados Unidos ha eludido cuidadosamente un choque directo, para lo cual tienen abiertos numerosas canales, civiles y militares, a fin de evitar “malos entendidos”. El Pentágono prefiere seguir presionando a través de sus sicarios yihadistas y kurdos.

En la ecuación queda una incóginita, Turquía, cuya evolución diplomática no ha podido ser peor para los planes imperialistas. Erdogan no cae simpático a nadie, pero aún no ha acabado de jugar todas sus cartas, aunque todo indica que la OTAN no puede contar con quien hasta ahora con un ejército que hasta ahora había sido un perro muy fiel. Más bien al contrario, los negocios con Rusia van viento en popa, sobre todo en dos aspectos tan capitales, como los oleoductos y las centrales nucleares. A ello hay que unir, en el terreno político, una luna de miel en la que entra Irán.

En la última cumbre, Turquía ha admitido la derrota de los yihadistas en la Guta oriental y se ha comprometido a evacuar a los dirigentes -que son sus propios peones- hacia Jarablus.

A pesar de la verborrea, la escalada de la tensión en Oriente Medio es muy contenida, tanto que su objetivo se focaliza ahora en Irán, donde ya han emprendido las típicas acciones de desestabilización y protestas, al tiempo que Trump anunciaba su retirada del acuerdo nuclear.

El plan imperialista es el siguiente: una parte muy importante de los yihadistas que están abandonando Siria se están instalando en Afganistán en una región fronteriza con Irán, Baluchistán, poblada principalmente por sunitas. Es el talón de Aquiles de Irán y el foco de la desestabilización de los últimos meses.

Trump cancelará el acuerdo nuclear con Irán el próximo mes, coincidiendo con una nueva “primavera” de protestas al estilo de las de 2011 en los países árabes. A cambio de aflojar la trensión, los imperialistas exigirán que las unidades militares iraníes se retiren de Siria y Líbano. Sería una manera indirecta de aislar a Siria y Hezbolah y alejar el fantasma de una guerra generalizada.

China y Estados Unidos: de la guerra comercial y monetaria a la guerra sin más

Liaoning, el único portaviones chino
La Marina de Guerra de Estados Unidos ha desplegado tres grupos tácticos de combate frente al único portaviones chino, el Liaoning, en el Mar de China Meridional.

Las imágenes obtenidas vía satélite mostraban al Liaoning flanqueado por otros 40 buques de guerra y submarinos, que realizaban ejercicios de fuego real sin precedentes en el Mar de China Meridional. Por primera vez se pudo observar un ejercicio naval chino a gran escala, un despliegue disuasorio inusual para la Armada del Ejército Popular de Liberación.

A la luz de los recientes acontecimientos y de la guerra comercial con Estados Unidos, es claro que se trataba de una advertencia.

Era la primera vez que el Liaoning participaba en ejercicios con fuego real para ponerr a prueba su fuerza de combate, así como las habilidades de las operaciones conjuntas entre el portaaviones y otras naves de la flota.

Según el South China Morning Post, mientras Pekín muestra su fuerza naval, Estados Unidos se prepara para lanzar su propia demostración de fuerza en el Pacífico, muy cerca del Liaoning. El Pentágono envió a la zona una fuerza sin precedentes, compuesta por tres grupos navales de combate y a principios de la próxima semana llegará a Singapur la flotilla del USS Theodore Roosevelt.

Además, el USS Carl Vinson y su flotilla acaban de realizar su primera visita a la ciudad costera vietnamita de Da Nang desde el final de la guerra de Vietnam, una medida que, según expertos militares chinos, tiene como objetivo contrarrestar la influencia de Pekín en la región.

Para repeler cualquier posible ataque de los portaviones estadounidenses a las ciudades costeras, el corazón económico del país, China desplegó el DF-21D, apodado “asesino de portaviones”, en los Mares de China Oriental y Meridional.

En el Pacífico se ha pasado de la guerra comercial y monetaria a la guerra sin más. La superposición de los ejercicios de guerra naval es el síntoma de un rápido deterioro de las relaciones diplomáticas y económicas entre Estados Unidos y China. Los dos países han anunciado subidas de aranceles, causando ondas de choque en los mercados mundiales.

El secretario de Hacienda Steven Mnuchin advirtió que existe la posibilidad de una guerra comercial con China. En 72 horas China respondió a la amenaza arancelaria de Trump de 50.000 millones de dólares subiendo sus propios aranceles sobre las exportaciones de Estados Unidos, incluyendo la industria aeroespacial, automotriz, de defensa e incluso de soja. En represalia, el jueves Trump impuso a China otros 100.000 millones de dólares en impuestos.

Sobre la guerra comercial entre Estados Unidos y China, en el Power Lunch de CNBC Mnuchin dijo el viernes lo siguiente: “Nuestro objetivo sigue siendo no entrar en una guerra comercial [con China]. Soy cautelosamente optimista de que seremos capaces de resolver este problema”. Sin embargo, “existe el potencial para una guerra comercial”.

Las guerras comerciales son la antesala de las guerra sin más. Esa es la experiencia de las políticas económicas proteccionistas de los años treinta que, finalmente, unos años más tarde, contribuyeron al estallido de la Segunda Guerra Mundial.

Google diseña los crímenes que el Pentágono comete por medio de drones

Google está diseñando aplicaciones para el programa ilegal de guerra de drones del ejército estadounidense. La denuncia del New York Times el mes pasado causó indignación entre los trabajadores del monopolio informático. Más de 3.000 de ellos firmaron una carta a la dirección exigiendo el fin de sus vínculos con el Pentágono.

El programa, conocido como Proyecto Maven, involucra el uso de sistemas de inteligencia artificial para analizar imágenes de aviones no tripulados, que ayudan al Pentágono a identificar objetivos para cometer asesinatos con drones. El programa ya ha costado la vida a decenas de miles de personas en Oriente Medio y el norte de África. La participación de Google en el programa asesino fue revelada por Gizmodo el mes pasado.

La carta de los trabajadores, dirigida al director general, Sundar Pichai, afirma: “Creemos que Google no debería estar en el negocio de la guerra. Por lo tanto, exigimos que el proyecto Maven sea cancelado, y que Google escriba, publique y haga cumplir una política clara de que ni Google ni sus contratistas construirán nunca tecnologías de guerra”.

Respondiendo a críticas anteriores de los trabajadores de Google, Diane Greene, ejecutiva de la subsidiaria de computación en nube de la multinacional, dijo el mes pasado, que las aplicaciones no se utilizarán “en la operación o pilotaje de aviones no tripulados” y “no será utilizado para disparar armas”.

La carta rechaza estas débiles excusas, afirmando: “Aunque esto elimina un conjunto limitado de aplicaciones directas, la tecnología está en construcción para los militares y, una vez entregada, podría utilizarse fácilmente para colaborar en esas tareas”.

El programa de asesinatos con drones del gobierno de Estados Unidos, que implica el asesinato de personas sin juicio, viola el derecho internacional e involucra a Google en actividades que podrían conducir a un procesamiento criminal. No obstante, el New York Times, que difundió la carta por primera vez, no pudo encontrar ni un solo trabajador dispuesto a testificar públicamente, como consecuencia del clima de intimidación y represión dentro de la multinacional.

La carta advierte que las actividades de la multinacional “dañan irreparablemente la marca Google”. El argumento de que otras empresas informáticas, como Microsoft y Amazon, también participan no excusa la responsabilidad de Google.

Los vínculos de Google con los militares no son nuevos. Eric Schmidt, presidente ejecutivo de Google de 2001 a 2017, ocupa un puesto en la Junta Asesora de Defensa del Pentágono, junto con el vicepresidente de Google, Milo Medin.

La relación de Google con los militares está vinculada a su participación, con Facebook y otras multinacionales tecnológicas, en la campaña de censura de internet. Ya en abril, Google modificó sus algoritmos de búsqueda para “resaltar el contenido autorizado” para contrarrestar la divulgación de noticias falsas.

Los censura introducida por Google en su buscador ha limitado el acceso a sitios independientes, progresistas y antimperialistas. La caída en el número de visitas a este sitio, que no es nada fiable para Google, ha sido del 90 por ciento desde enero de 2017.

Un grupo de ataque naval de la Marina de Guerra de Estados Unidos zarpa hacia el Mediterráneo

Un grupo de ataque naval de la Marina de Guerra de Estados Unidos, capitaneado por el portaviones Harry Truman, se dirige hacia el Mar Mediterráneo, informa el periódico Stars and Stripes.

La agrupación naval incluye el crucero Normandy, así como los destructores Arleigh Burke, Bulkeley, Forrest Sherman y Farragut. Más tarde, se les unirán los destructores Jason Dunham y The Sullivans.

De momento, se desconoce el objetivo de esa misión norteamericana.

El 9 de abril, ciertos medios estadounidenses informaron que cerca de las costas de Siria ya se encontraba el destructor Donald Cook.

Fiel a su repugnante estilo, Washington había amenazado con una acción militar en Siria, con o sin el visto bueno del Consejo de Seguridad de la ONU.

Ayer Trump canceló su primera visita a América Latina para seguir la respuesta de su país al último ataque químico que han inventado en la Guerra de Siria.

Trump afirmó que decidirá sobre la respuesta de Estados Unidos al ataque químico ficticio en las próximas 24 ó 48 horas. “Todos pagarán un precio”, expresó el truhán de la Casa Blanca. “No se descarta ninguna acción”, añadió.

Los farsantes denominados “Cascos Blancos”, una de las marcas de Al-Qaeda en Siria, acusaron el sábado 7 de abril al ejército regular de arrojar una bomba de barril que contenía gases tóxicos sobre civiles en la ciudad de Duma, último reducto yihadista en la región de Guta Oriental.

El gobierno de Damasco negó que las fuerzas gubernamentales hubieran lanzado un ataque químico y calificó estas informaciones de “intento descarado de obstaculizar el avance del ejército” regular en la Guta oriental.

La Cancillería rusa, por su parte, tildó de “fabricadas” las informaciones sobre el uso de armas químicas, porque citan “a la destacada ONG Cascos Blancos”, una organización “acusada en varias ocasiones de tener vínculos con terroristas”.

Ayer el ejército regular sirio y sus aliados movilizaron a sus tropas para repeler un posible ataque estadounidense. La comandancia envió telegramas a sus unidades para poner en alerta durante 72 horas en todas las bases y aeropuertos castrenses de Damasco y su periferia.

Los aliados extranjeros del ejército sirio, entre los que hay rusos, iraníes y libaneses, también recibieron instrucciones de permanecer alerta.

Un frente activo de las FARC ejecuta a tres periodistas ecuatorianos que mantenía capturados

El guerrillero Walter Artízala ‘Guacho’
El Frente Oliver Sinisterra, un grupo de las FARC que sigue activo en Colombia y Ecuador, se ha atribuido la ejecución del periodista Javier Ortega, de 32 años, el fotógrafo Paúl Rivas, de 45, y el conductor, Efraín Segarra, de 60, capturados el 26 de marzo.

En un comunicado, el Frente acusa a los gobiernos de Ecuador y Colombia de las muertes: “No quisieron salvarle la vida a los tres retenidos y se fueron por la vía haciendo desembarcos en varios puntos donde se encontraban los retenidos lo cual produjo su muerte”.

El 26 de marzo, el equipo de periodistas se desplazó desde Quito a la provincia de Esmeraldas (noroeste) para recoger testimonios sobre la situación en la zona fronteriza, escenario de ataques contra fuerzas ecuatorianas atribuidos a grupos armados, cuando fueron secuestrados por el frente activo de las FARC que dirige “Guacho”.

El dirigente guerrillero es ecuatoriano y la inteligencia militar identifica su nombre real como Walter Artízala, de 35 años. Es un dirigente guerrillero de las FARC desde hace 15 años, tiempo durante el cual se especializó en explosivos y finanzas.

Tras apartarse del acuerdo de paz, se quedó al frente de un grupo de entre 70 y 80 hombres y se mueve entre ambos países por un área selvática.

El gobierno de Ecuador emitió un comunicado instantes después de que el Frente de las FARC declarara haber ejecutado al equipo de informadores. “Se está verificando la autenticidad de este documento y los hechos descritos”, explicaron.

Regresó a Brasil el papel tutelar de los militares

Ernesto López
La destitución del Dilma Rousseff se consumó el 30 de agosto de 2016.
Poco apegado a derecho, polémico y contumaz, el Senado concluyó un
proceso que había comenzado nueve meses antes. No existía prueba
suficiente sobre la implicación de la presidenta en el delito por el que
se la acusaba, que pudiera justificar su impeachment. Sin
embargo ocurrió. Un anticipo de lo que terminaría resultando pudo verse
en la sesión de la Cámara de Diputados que trató el asunto. Una mezcla
de insustancialidad y malicia, en ambos casos políticamente orientada
–aunque casi payasesca— fundamentó los votos. “Por mi esposa Paula”,
argumentó uno; “por mi nieto Gabriel”, explicó otro; “por la tía que me
cuidó de pequeño”, arguyó un cuarto; “por los militares del ’64” indicó
un quinto, y así de seguido. El capitán retirado y también diputado Jair
Bolsonaro, actual candidato a presidente, dedicó el suyo al coronel
Brilhante Ustra, un destacado torturador de la última dictadura militar
brasileña.
En este primer momento hubo algo así como una aquiescencia silenciosa
de los uniformados que hicieron llegar por vías no públicas sus
opiniones (o presiones) a diputados y senadores. Boaventura de Sousa
Santos calificó como neogolpe a lo sucedido e indicó: “Hay una
presencia no muy obvia, discreta pero evidente de los militares”, en
declaraciones que ofreció en medio del proceso a BBC Mundo (13/05/17).
Algunos analistas prefirieron hablar de golpe palaciego o legislativo y
otros –entre los que me cuento— de golpe blando. Es que la ausencia de
una participación activa de los uniformados que impusiera por la fuerza
una alteración del orden político vigente descartaba la figura clásica
del golpe militar.
La ofensiva contra Luis Ignacio Lula Da Silva, segunda fase
del ya consumado golpe blando (o como se prefiera llamarlo), no se
desenvolvió en el plano parlamentario sino en el judicial. Y en esta
oportunidad los militares han tenido un papel más perceptible.
Con el proceso contra el ex presidente ya iniciado, pasaron a operar
más abiertamente. El 17 de septiembre de 2017 el general Antonio
Hamilton Mourão, entonces a cargo de la Secretaría de Economía y
Finanzas del Ejército, desarrolló una conferencia realizada en Brasilia
ante una asociación masónica.
Mencionó en ella tres veces la palabra intervención con
referencia a los uniformados. En su parte más saliente afirmó: “O las
instituciones solucionan el problema político por la acción del Poder
Judicial retirando de la vida pública a esos elementos envueltos en
todos los ilícitos o entonces nosotros tendremos que imponer eso
[eufemismo que reemplaza a intervenir (E.L.)]. Entonces si tuviera que
haber, habrá [intervención]. Pero hoy consideramos que las
aproximaciones sucesivas tendrán que ser hechas”. Un tanto elíptico en
aquel entonces, este aviso –transmitido mediante una exposición oral, no
en forma escrita— se hace completamente claro hoy en día y revela una
elaborada maquinación. Ante tamaña expresión de un subordinado, el
general Eduardo Vilas Boas, comandante del Ejército, se mantuvo
impasible en aquel momento. Consultado por los medios se limitó a
elogiarlo en el plano profesional: “Es un buen soldado”, dijo. Mourão,
por su parte, no se detuvo. En diciembre de 2017 volvió a hacer una
defensa de la intervención militar como solución a la crisis política de
Brasil. Entre otras cosas aclaró que el Ejército podría desarrollar un
papel “moderador y pacificador”.
Lo ocurrido en estos días –la negativa del Supremo Tribunal Federal a conceder el hábeas corpus
al ex presidente y la casi inmediata decisión del juez Moro de disponer
su encarcelamiento— pone en evidencia que Mourão no era un antojadizo
opinador castrense sino el expositor de un plan preconcebido que se
había puesto en marcha. En su tramo final vinieron a corroborarlo las
palabras de Vilas Boas, dadas a conocer por Twitter el día previo a la
reunión (y a la decisión) del antedicho Tribunal: “Aseguro a la Nación
que el Ejército Brasileño busca compartir el anhelo de todos los
ciudadanos de bien, de repudiar la impunidad y de respetar la
Constitución, la paz social y la democracia, y el ejército se mantiene
atento a sus misiones institucionales”. Por la misma vía le respondieron
inmediatamente tres generales en actividad: “Tengo la espada al lado,
la silla equipada, el caballo listo y aguardo sus órdenes” (general
Chagas); “Comandante, estamos juntos en la misma trinchera” (general
Miotto); “Estamos juntos comandante” (general Freitas). Otros lo harían
un poco más tarde.
El mensaje estaba mandado. El momento crucial de la acción anunciado
por Mourão había llegado: el Poder Judicial en su más alta instancia
debía retirar de la vida pública a Lula. Sutil –malgré la
grosería de sus tres adláteres, que hacían público lo que el jefe del
Ejército camuflaba—, Vilas Boas, como al acaso, apretó el acelerador.
Anunció que el ejército estaba preparado para intervenir en caso de ser
necesario. La advertencia estaba a flor de agua: o las instancias
judiciales limpiaban el camino para que las instituciones políticas
aceptables retomaran el rumbo o el ejército intervenía. El círculo se
había cerrado y la presión sobre los altos magistrados se hizo muy
intensa. Finalmente fue conseguida la mayoría que se necesitaba para
denegar el hábeas corpus solicitado por la defensa de Lula:
seis a cinco a favor de esto último. (Queda para discernir con
prolijidad y un poco más de tiempo la coherencia del comportamiento de
esos once magistrados; da la impresión prima facie que uno de ellos/as cambió su voto respecto de desempeños anteriores.)
No es del todo sorprendente la actitud del ejército brasileño. El
politólogo norteamericano Alfred Stepan –fallecido en septiembre del año
pasado— dedicó dos de los cuatro capítulos de su acreditado libro Brasil: los militares y la política al
examen de lo que llamó la “pauta moderadora”, esa facultad tutelar,
arbitral e intervencionista de ser necesario que tuvieron los
uniformados entre 1945 y 1964 (años de la caída de Getulio Vargas y del
golpe militar respectivamente). Stepan invoca como antecedentes el
“poder moderador” reservado al emperador en el siglo XIX y algunas
disposiciones de la constitución de 1937 sancionada en tiempos de
Vargas. Dicha pauta caducó durante la larga dictadura militar por la
obvia razón de que los uniformados eran gobierno. Con el desarrollo de
la democracia, la propensión moderadora (o tutelar) menguó pero no
desapareció e hizo una progresiva rentrée ya en tiempos de los gobiernos del PT.
Da la impresión de que llegó para quedarse junto a otros giros
efectuados por los uniformados, como aceptar la realización de
ejercicios antinarcóticos combinados en la Triple Frontera amazónica con
Perú, Colombia y los Estados Unidos, asumir una participación sostenida
en el plano de la seguridad interior y aceptar sin objeciones una vía
de desenvolvimiento neoliberal abierta, por ejemplo, a la explotación
privada del petróleo off shore y de los minerales amazónicos. Son todas decisiones castrenses que se entrelazan con la re-asunción plena del papel tutelar.
Habrá que ver cómo termina de desovillarse el hilo de los
acontecimientos en curso. Aun en el peor de los escenarios habrá
elecciones generales en octubre próximo y en este terreno no está dicha
aun la última palabra.

De los Juegos Olímpicos hitlerianos de 1936 a la Copa del Mundo de Fútbol 2018

Afortunadamente, los diplomáticos británicos, viejos zorros del imperialismo, ya no son lo que eran. Su mejor ejemplo es el mentecato de Boris Johnson, cabecilla actual del Foreign Office que hace unos días comparó a Putin con Hitler y ha reincidido en otra comparación del mismo nivel: la Copa del Mundo de Fútbol de este año en Moscú con los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936.

El 14 de marzo la Primera Ministra británica Theresa May dijo que ningún alto funcionario o miembro de la familia real británica viajaría a Rusia este verano para la Copa del Mundo de 2018.

El intelecto de los miembros del gobierno de Londres no da para más. Cuando la semana pasada se lo contaron a Maria Sajarova, la portavoz de la cancillería rusa, volvió a responder de una manera ingeniosa, dando la vuelta al asunto. No hay tal equiparación: los diplomáticos británicos estuvieron presentes en los Juegos Olímpicos del III Reich pero no irán a la Copa del Mundo de Moscú.

Además de los representantes diplomáticos que en 1936 estuvieron presentes como parte de sus obligaciones, varios políticos y funcionarios británicos fueron allá por su propia voluntad, dijo Sajarova. “Conseguimos encontrar un folleto titulado ‘Los invitados de honor de los XI Juegos Olímpicos’. Lo tengo en mis manos. ¿Quién representó al Reino Unido en los Juegos Olímpicos de 1936?”, añadió la portavoz rusa, que leyó una lista de ocho asistentes.

“¿Qué hacían esos señores en casa de Hitler”, volvió a preguntar Sajarova. Era retórica: los británicos fueron a Berlín a mantener contactos con los dirigentes nazis.

“Las personas mencionadas participaron en eventos oficiales relacionados con los Juegos Olímpicos. Estaban en el estadio, estaban presentes en la ceremonia de inauguración. Habían mantenido contactos activos con funcionarios alemanes en Berlín”, resumió Sajarova.

A diferencia de los representantes del cuerpo diplomático acreditados en aquel momento en Alemania y presentes en los eventos deportivos como parte de sus funciones, “los miembros de la clase dirigente británica habían venido a Alemania por su propia voluntad”.

“Quiero destacar: en Berlín, en Hitler, en 1936, vinieron como representantes de la clase dirigente británica, como miembros de la Cámara de los Lores, como aristócratas. Quiero recordar que en 1936 Alemania todavía estaba envenenada por la ideología que conocemos”, dijo la portavoz, antes de recordar que el sistema de campos de concentración ya existía y que las leyes raciales de Nuremberg se aplicaban a quienes se oponían al régimen nazi, a los elementos que éste consideraba antisociales, etc.

Por razones políticas e ideológicas, la URSS no participó en los Juegos Olímpicos hasta 1952. Una de ellas fue la negativa del Comité Olímpico Internacional a tener contacto directo con la Unión Soviética, el mismo Comité Olímpico Internacional que había “apreciado mucho el nivel de organización de los Juegos Olímpicos de Berlín”, explicó Sajarova.

“Sr. Boris Johnson, ¿no le parece vergonzosa o nauseabunda la participación de tantos funcionarios británicos en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de 1936? Todas esas honorables personalidades británicas, esos señores, ¿qué hacían en la casa de Hitler? Explícaselo a tus ciudadanos”, concluyó Sajarova.

Las huelgas paralizan el transporte aéreo en Europa

Hoy la aerolínea alemana Lufthansa ha cancelado la mitad de los vuelos, unos 800, debido a la huelga del personal de tierra que está negociando un nuevo convenio colectivo.

La huelga forma parte de una serie de paros en el sector público y de servicios que viene afectando a la administración, hospitales y jardines de infancia, entre otros. El sindicato de funcionarios públicos y de servicios Verdi exige un seis por ciento de aumento salarial para unos 2,3 millones de trabajadores.

La huelga de Lufthansa ha afectado a cuatro aeropuertos alemanes, entre ellos el de Frankfort, que es el mayor del país, y a unos 90.000 pasajeros. La cancelación ha alcanzado a 58 vuelos intercontinentales.

En Francia, la huelga de los trabajadores de Air France el sábado obligó a la aerolínea a cancelar un 30 por ciento de sus vuelos. Los sindicatos del grupo exigen una subida del 6 por ciento de los salarios, coincidiendo con una mejora de los resultados de la empresa.

El sábado por la mañana, el programa de vuelos seguía conforme a las previsiones, con la anulación del 25 por ciento de los de largo recorrido, el 35 por ciento de los de media distancia desde y hacia el aeropuerto parisino de Roissy-Charles de Gaulle y del 30 por ciento de los de corto recorrido en el de Paris-Orly y en el resto del país.

Se trata de la tasa de anulación más elevada desde el inicio de la movilización de febrero en defensa de los salarios.

La empresa estima que la quinta jornada de huelga fue seguida por el 34 por ciento de los pilotos, el 26,2 por ciento de los asistentes de vuelo y el 18,7 por ciento del personal de tierra.

Por ahora están previstas otras seis jornadas de huelga, las próximas este martes y mañana miércoles.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies