En 2011 el desastre nuclear de Fukushima, en Japón, aceleró los planes de las grandes potencias capitalistas para frenar una crisis galopante, reestructurar su aparato productivo y reducir su dependencia de los combustibles procedentes de terceros países. La reconversión en marcha es lo más parecido a una economía de guerra, que impone enormes sacrificios a […]