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Autor: Redacción (página 751 de 1360)

Más de 190.000 cadáveres: una de las mayores matanzas de la historia se está produciendo en Colombia

Por primera vez, esta semana los tribunales colombianos han acreditado al Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) y a la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acin) como víctimas colectivas del terrorisno de Estado.

Los pueblos del Cauca han cargado con una parte importante de la brutalidad del Estado: 124.785 cadáveres, según los datos oficiales. El número corresponde a miembros de 31 Resguardos y Cabildos Indígenas del Pueblo Nasa que han sido golpeados por el terror.

El caso, que en la Justicia Especial de Paz se conoce como el 005, lo dirigen los magistrados Raúl Eduardo Sánchez Sánchez y Belkis Izquierdo Torreses. Es tan gigantesco que jamás se podrá obtener una resolución individual de cada uno de los crímenes.

Los campesinos han soportado tomas, masacres, asesinatos selectivos y violaciones por parte de la Tercera División del Ejército y el Bloque Calima de las Autodefensas.

El Caso 005 investiga 2.308 crímenes de desplazamiento forzado, conductas que afectan la libertad, violencia sexual, muertes productos del terror, confinamiento y siembra de minas antipersonas, reclutamiento ilícito, desaparición, ataques a la población y amenazas.

Se han acreditado 20.205 víctimas pertenecientes a 47 Consejos Comunitarios Afrodescendientes agrupados en la Asociación de Consejos Comunitarios del Norte del Cauca y otras organizaciones Afro del Sur del Valle.

Los tribunales han reconocido más de 190.000 víctimas del terror, aunque en el listado se incluyen, como no podía ser de otra forma, las acciones guerrilleras, en el mismo plano que las del Estado.

Dentro de los siete casos priorizados por la JEP se han presentado miles de colombianos para ser acreditados como víctimas: 9.264 en el caso 001 (Retención ilegal de personas por parte de las Farc-EP, 48712) en el caso 002 (graves violaciones a los derechos humanos y al DIH en los municipios de Tumaco, Ricaurte y Barbacoas), 885 en el caso 003 (Muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate por agentes del Estado), 15 en el caso 004 (Urabá), 124.785 en el caso 005 (situación territorial del Norte del Cauca y el Sur del Valle), 6.226 en el caso 006 (genocidio de la Unión Patriótica) y 451 en el caso 007 (Reclutamiento y utilización de niñas y niños en el conflicto armado). En total la JEP ha reconocido más de 190.000 víctimas del conflicto armado que ya están teniendo una participación muy activa en todas las audiencias.

El terrorismo de Estado y de las bandas parapoliciales no ha parado en ningún momento. El 15 de enero el comunero Jaiber Alexander Quitumbo, de 30 años, murió tiroteado.

Cinco días antes hubo un doble asesinato en el corregimiento El Palo, sobre la vía que comunica a los municipios Caloto y Corinto. Ahí fueron atacados con arma de fuego los campesinos Juan Pablo Dicué Guejía, de 18 años, y Amparo Guejía Mestizo, de 41 años.

Una empresa pone miles de millones de fotos al servicio de la policía

Clearview es una empresa tecnológica que ha creado una aplicación de reconocimiento facial a partir de miles de millones de imágenes capturadas en las redes sociales.

Es ilegal, pero ha sido un chollo para más de 600 cuerpos de policía, FBI, servicios secretos y espías. Los propios usuarios facilitan la labor policial, aunque dentro de poco cualquiera podrá utilizarla: le tomas una foto en la calle al primero que pasa y averiguas su nombre; luego no tienes más que introducirlo en un buscador para saberlo todo sobre ella.

Fundada en 2016, Clearview ha construido una gigantesca base de datos de miles de millones de imágenes tomadas de Facebook, Twitter y YouTube. Cada imagen está vinculada a su fuente: la red social de la que procede.

De momento la empresa sólo vende su técnica (“smartcheckr”) a la policía, pero no descarta ponerlo a disposición de un mercado más amplio en el futuro.

La aplicación puede identificar a una persona aunque lleve sombrero o gafas, independientemente del ángulo desde el que sea fotografiada. La base de datos se ha formado con fotos en formato de retrato policial, de frente, con fines de identificación o durante una detención.

Pero la empresa también recopila imágenes de personas sin ninguna clase de antecedentes penales.

Desde luego que ni la policía ni la empresa pidieron permiso a los interesados para que utilizaran su imagen. Desde luego que aquí los jueces tampoco pintan absolutamente nada.

Para evitar las críticas, Clearview ha estado funcionado en secreto. Su sitio en internet, que es deliberadamente pobre en información, sólo fue lanzado en 2020, cuando su negocio ya estaba bien establecido. A pesar de ello, se han empezado a levantar voces que se oponen a esta manipulación.

https://www.nytimes.com/2020/01/18/technology/clearview-privacy-facial-recognition.html

Operación Cóndor: el terrorismo de Estado en Latinoamérica se conoce gracias a la participación de Estados Unidos

Más de 7.000 registros secretos de Estados Unidos sobre la guerra gucia en Argentina fueron desclasificados en abril pasado. Por primera vez aparecieron documentos que vinculan directamente a Augusto Pinochet y Manuel Contreras con asesinatos selectivos planificados y ejecutados por la Red Cóndor, creada y dirigida por Contreras para coordinar la represión de los servicios de inteligencia de las dictaduras del Cono Sur. En julio de 1976 un informe de la CIA informó que una de las operaciones de Cóndor era “liquidar individuos seleccionados” y que Chile tenía “muchos objetivos en Europa”. Otro cable secreto de la CIA indicó que Contreras y Pinochet coordinaban las “listas de objetivos”. También incluyen revelaciones sobre los crímenes de Letelier-Moffitt y el general Prats y su esposa, ejecutados por la DINA en Washington y Buenos Aires.

Entre julio y principios de agosto de 1976, pocas semanas después de que el régimen de Pinochet fuera anfitrión de una reunión clave de la Operación Cóndor en Santiago, la CIA obtuvo información que vinculó al general Pinochet directamente con las operaciones de asesinatos que planificó y ejecutó la Red Cóndor. Una fuente de la CIA informó que entre los planes de Cóndor (coordinación de los servicios secretos de las dictaduras del Cono Sur) estaba el “liquidar individuos seleccionados” en el extranjero. “Chile tiene ‘muchos objetivos’ (no son identificados) en Europa”, le informó una fuente a la CIA a fines de julio de 1976.

En otro cable secreto de inteligencia de la CIA, la misma fuente entregó información adicional sobre los complots para ejecutar asesinatos: “Juan Manuel Contreras, el hombre que originó todo el concepto de Cóndor y ha sido el catalizador en su creación, coordinará los detalles y las listas de objetivos con el presidente chileno Augusto Pinochet Ugarte”.

Por esta precisa razón, la CIA estimaba que mientras algunos líderes de los países que integraban la Operación Cóndor “no serían informados de estos planes de operaciones de asesinatos en Europa”, era poco probable que esa situación se repitiera en Chile.

Estos reveladores reportes de inteligencia sobre la Operación Cóndor fueron desclasificados en abril pasado, junto con cerca de 47.000 páginas de archivos secretos de la inteligencia estadounidense sobre la guerra sucia en Argentina. Más de 7.000 registros de la CIA, el FBI, el Pentágono y el Consejo de Seguridad Nacional (NSC) arrojan nueva y cuantiosa luz sobre el estado de terror que existía en Argentina entre 1976 y 1983, cuando los militares estaban en el poder.

Los detallados documentos, desclasificados por el gobierno de Donald Trump, entregan nueva y extensa evidencia de la infraestructura de la represión, el destino de cientos de desaparecidos que fueron secuestrados, torturados y asesinados. Además, detallan el rol de Argentina en la campaña de terrorismo internacional conocida como Operación Cóndor.

Algunos de esos documentos -hasta ahora desconocidos- revelan también importante información sobre el rol de la dictadura chilena en la coordinación de la represión criminal que se ejecutó a través de la Operación Cóndor.

El “Proyecto de Desclasificación de Argentina”, como es conocido oficialmente en los círculos del gobierno estadounidense, es uno de los raros casos en que el presidente Donald Trump no revirtió una política iniciada por su predecesor (Barack Obama), sino que la completó. Fue durante la preparación de la visita de Estado que realizaría el presidente de Argentina Mauricio Macri a Estados Unidos, en abril de 2017, cuando Fernando Cutz, director senior del Consejo Nacional de Seguridad para Asuntos del Hemisferio Occidental, informó a Donald Trump que Macri le había pedido personalmente a Obama esa desclasificación especial cuando este visitó Buenos Aires un año antes.

Trump tenía antiguos vínculos personales con Macri. Décadas antes, habían salido juntos de bar en bar en Nueva York mientras sus padres hacían negocios inmobiliarios. Años más tarde, la Organización Trump buscó la ayuda de Macri para concretar su plan de construir una Torre Trump en Buenos Aires. Esa relación, “ayudó a poder presentar el proyecto como una solicitud de Macri en lugar de una iniciativa de Obama”, recordó Cutz.

Aunque hay que decir que la verdadera génesis del “Proyecto de Desclasificación de Argentina” comenzó con un error de programación presidencial. En efecto, todo se originó en la primavera de 2016, cuando la administración Obama organizó un viaje histórico de dos días para el presidente a La Habana y luego un viaje de tres días a Argentina. Las fechas de las visitas de Estado de alto perfil fueron determinadas, en parte, por el hecho de que eran las vacaciones de primavera de las dos hijas de Obama y ​​él quería que ellas pudieran disfrutar de unas cortas vacaciones en Cuba y en la Patagonia, en el sur de Argentina.

Pero el anuncio de la Casa Blanca de que el presidente de Estados Unidos estaría en Buenos Aires el 24 de marzo de 2016, coincidiendo con el 40 aniversario de la sangrienta toma de control militar, provocó una protesta de las agrupaciones de derechos humanos en Argentina. Estados Unidos era percibido, en palabras del Premio Nobel de la Paz argentino Adolfo Pérez Esquivel, como “un cómplice de golpes de Estado en esta región”. Las protestas masivas, con pancartas que decían “El Día de la Memoria: Fuera Obama”, fueron vistos como una amenaza.

Fue entonces que, en una reunión con el presidente Mauricio Macri, activistas de derechos humanos, liderados por las famosas Abuelas de Plaza de Mayo, le exigieron que le pidiera a Obama que desclasificara los registros de inteligencia que podrían ayudarlas a localizar a sus hijos e hijas desaparecidos. También a los nietos que habían nacido en centros de detención secretos y luego adoptados por familias militares después de que sus madres fueron ejecutadas.

Para corregir esta grave afrenta a las familias de las víctimas, la Casa Blanca y el gobierno de Macri organizaron una ronda de “diplomacia de la desclasificación”: el uso de documentos secretos de Estados Unidos para avanzar en las relaciones bilaterales. Así, en la mañana del 24 de marzo de 2016, Obama y Macri visitaron el Parque de la Memoria en Buenos Aires para presentar sus respetos a las víctimas de la guerra sucia.

“Hoy, en respuesta a una solicitud del presidente Macri, y para continuar ayudando a las familias de las víctimas a encontrar algo de la verdad y la justicia que merecen, puedo anunciar que el gobierno de los Estados Unidos desclasificará aún más documentos de ese período, incluyendo, por primera vez, registros militares y de inteligencia. Creo que tenemos la responsabilidad de enfrentar el pasado con honestidad y transparencia”, declaró Obama en un discurso conmovedor.

Solo tres meses más tarde, en junio de 2016, la Casa Blanca emitió una “tarea” para todas las agencias de seguridad nacional de Estados Unidos, titulada “Proyecto de Desclasificación de Argentina”: ordenó una búsqueda de archivos durante 18 meses y una revisión de los registros relevantes. “La Administración continúa apoyando los esfuerzos para aclarar los hechos que rodean las violaciones de derechos humanos, los actos de terrorismo y la violencia política en Argentina durante el período de la Guerra Sucia de 1975 a 1984”, se lee en la directiva, en la que, además, se pidió a las agencias “que prioricen el apoyo para este esfuerzo”.

Según John Fitzpatrick, quien dirige la Oficina de Administración de Registros de la NSC, casi 400 archiveros, analistas, oficiales de FOIA (Ley de Libertad de Información) y administradores de registros provenientes de 16 agencias gubernamentales diferentes participaron en la búsqueda y el procesamiento de los documentos, usando aproximadamente 30.000 horas de trabajo para completar el proyecto.

Antes de que Barack Obama dejara la presidencia de su país, su administración publicó las dos primeras partes de los registros. Luego, en abril de 2017, durante su propia reunión cumbre con Mauricio Macri, el presidente Trump le entregó personalmente un pendrive que contenía la tercera parte. Como era de esperar, Donald Trump marcó el lanzamiento final de estos documentos proclamándolo como el más grande de la historia.

“La publicación de los registros constituye la mayor desclasificación en la historia de los registros del gobierno de los Estados Unidos directamente a un gobierno extranjero”, escribió Trump en una carta enviada a Macri el 11 de abril de 2019.

Cuando los documentos de inteligencia se desclasifican, generalmente están repletos de párrafos tachados: franjas de información ocultas en virtud de la seguridad nacional o para proteger “fuentes y métodos” encubiertos. Pero debido al meticuloso control de calidad ejercido por un administrador de registros NSC llamado John Powers, los últimos registros publicados por la CIA, el FBI y la Agencia de Inteligencia de Defensa en Argentina están mucho menos censurados que las desclasificaciones especiales anteriores. Esta transparencia excepcional los ha convertido en documentos mucho más valiosos para los historiadores, así como para los investigadores legales que continúan persiguiendo estos crímenes contra la humanidad.

Como colección, los documentos constituyen un catálogo del sadismo que caracterizó el terrorismo de Estado en Argentina. Por ejemplo, un cable de la CIA informó que varios meses después del golpe de Estado de 1976, la policía federal detuvo y asesinó en masa a 30 militantes y luego dispersó partes de sus cuerpos -utilizando dinamita- en un campo abierto “como una advertencia a los extremistas de izquierda”.

Otro informe del FBI proporcionó detalles sobre cómo las fuerzas de seguridad interceptaron y robaron una carroza fúnebre con los restos de Marcos Osatinsky, líder del grupo guerrillero Montoneros, “para evitar que el cuerpo fuera sometido a una autopsia, la que habría demostrado que había sido torturado”.

Al menos media docena de cables del FBI y la CIA registran una operación del SIDE (Servicio de Inteligencia del Estado que tuvo en Argentina una función similar a la DINA en Chile), para secuestrar, torturar y ejecutar a dos oficiales de la embajada cubana sospechosos de ayudar a militantes de izquierda en Argentina. Después de que los cubanos fueron asesinados, según un informe del FBI marcado como “Secreto / solo para sus ojos”, “sus cuerpos fueron arrojados con cemento en un gran tambor de almacenamiento y arrojado al río Luján”, cerca de Buenos Aires.

Otro cable del Departamento de Estado describió cómo los agentes de seguridad argentinos detuvieron y torturaron a una psicóloga en silla de ruedas para obtener información sobre uno de sus pacientes.

La tortura fue rutina, afirmó Patricia Derian, subsecretaria de Estado para los Derechos Humanos durante la administración del presidente estadounidense James Carter, después de un viaje de investigación a Argentina.

“La picana eléctrica, algo así como una picana de ganado sobrecargada, sigue siendo aparentemente una herramienta favorita de tortura, como lo es el tratamiento del ‘submarino’ (inmersión de la cabeza en una tina de agua, orina, excremento, sangre o una combinación de estos)”, según el resumen de abusos que surgen de los documentos desclasificado que hizo Derian. “Ya no hay ninguna duda de que Argentina tiene el peor historial de derechos humanos en América del Sur”, concluyó.

Muchos de los documentos recientemente desclasificados van más allá de una descripción de las violaciones de los derechos humanos e identifican a los infractores. “Estos documentos entregan nombres. Identifican a los perpetradores y a sus víctimas”, observa mi colega Carlos Osorio, analista senior del Archivo de Seguridad Nacional, quien proporcionó una amplia experiencia y apoyo al “Proyecto de Desclasificación de Argentina”.

Debido a que entregan esos nombres, proporcionan un nivel de verdad y responsabilidad que muchos otros proyectos de desclasificación no han logrado, afirma Osorio.

Por ejemplo, un informe de la CIA sobre una reunión de los participantes de la Operación Cóndor en diciembre de 1976, realizada en Buenos Aires, “para discutir operaciones de guerra psicológica”, proporciona los nombres de los dos oficiales de la DINA que asistieron: el teniente coronel Enrique Cowell Mansilla, quien se desempeñó como subdirector de Operaciones Psicológicas de la DINA; y el teniente Arturo Mejías, del mismo departamento de la DINA chilena.

Además, cientos de cables del agente del FBI Robert Scherrer, quien constantemente proporcionó la información más detallada sobre las operaciones y los abusos de las fuerzas de seguridad argentinas, contienen las identidades no censuradas de sus fuentes confidenciales, proporcionando así una lista maestra de las personas que presenciaron, tuvieron conocimiento o estuvieron directamente involucrados en el aparato de represión. Aunque muchas de sus fuentes han fallecido, los registros sin censura permitirán a los investigadores de derechos humanos determinar quién dentro del Ejército, los Servicios de Inteligencia y la policía argentinos tenían conocimiento en detalle sobre atrocidades específicas. Esa información ayudará ahora a avanzar en una serie de investigaciones en curso sobre derechos humanos.

No obstante tener su sede del FBI con asiento en Buenos Aires, Robert Scherrer se convirtió en el investigador principal del asesinato con un coche bomba del ex embajador chileno Orlando Letelier y su colega en el Instituto de Estudios de Política, Ronni Moffitt, de tan solo 25 años. El atentado terrorista tuvo lugar en Washington el 21 de septiembre de 1976.

El famoso informe de “Chilbom” [bombardeo de Chile] de Scherrer fue el primer –y durante años el único– documento parcialmente desclasificado que mencionaba la participación de la Operación Cóndor, identificándola como una “organización [recientemente establecida] entre los servicios de inteligencia cooperantes en América del Sur”. La inteligencia que Scherrer reunió sugería que el asesinato de Letelier y Moffitt era una posible misión de “fase tres” de Cóndor, encabezada por el general Augusto Pinochet de Chile y su policía secreta, la DINA.

El cable “Chilbom” de Scherrer ahora ha sido desclasificado por completo, y la identidad de su fuente revelada: un agente de Inteligencia del Ejército argentino involucrado en los esfuerzos de los escuadrones de la muerte en Europa. “La fuente es el Dr. Arturo Horacio Poire, quien es miembro del grupo especial argentino que posiblemente participará en la tercera fase de la ‘Operación Cóndor’”, se lee en el informe de Sherrer. La identificación de Poire ha abierto la puerta a una nueva investigación sobre los esfuerzos de Cóndor para extender su represión al exterior.

Pero la versión no editada del cable de Scherrer es solo uno de las docenas de registros excepcionalmente detallados del FBI y la CIA sobre la Operación Cóndor que se encuentran en la colección de Argentina. Proporcionan una historia mucho más completa de la infraestructura y la capacidad operativa de Cóndor de lo que se conocía anteriormente.

Argentina -y no el Chile de Pinochet, país que ideó por primera vez el concepto de colaboración de las policías secretas de las dictaduras del Cono Sur-, fue designado “Cóndor 1”. Los registros desclasificados de la CIA dejan en claro que los “distintivos de llamada” numéricos para los países miembros eran en realidad alfabéticos: Argentina fue Condor-1; Bolivia, Cóndor-2; Chile, Cóndor-3; Paraguay, Cóndor-4; Uruguay, Cóndor-5. Estas designaciones se usaron en comunicaciones encriptadas entre los países miembros de Cóndor.

Luego del asesinato de Orlando Letelier y Ronnie Moffit en Washington, altos oficiales de las Fuerzas Armadas argentinas se preocuparon porque la investigación en Estados Unidos renovara la atención en otro asesinato similar y el rol de militares argentinos en ese hecho: el atentado con un carro bomba que acabó con la vida del general Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert en Argentina, en septiembre de 1974.

La CIA supo que el comandante en jefe de la Armada argentina, almirante Emilio Massera, recibió varios reportes sobre el asesinato de Letelier que discutían “el probable curso de la investigación, cómo esta afectaría al régimen chileno, y la posible aparición de información sobre el asesinato de Prats”. De acuerdo a fuentes de la CIA en Argentina, las Fuerzas Armadas estaban preocupadas de que el gobierno del entonces presidente de EEUU, Jimmy Carter, “va a intentar crear un escándalo por el caso Prats en Argentina” y decidieron que “deben adoptarse medidas para ocultar cualquier responsabilidad de Argentina” en el asesinato del ex comandante en jefe chileno y su señora.

La “oficina central de archivos” de la Operación Cóndor se estableció en Santiago, según fuentes de la CIA. Pero Argentina fue la sede operativa de un programa especial de Cóndor llamado “Teseo” (el mítico rey griego que mató al temible Minotauro y otros enemigos del orden social), cuya misión era “liquidar individuos seleccionados” en el extranjero. Los cables secretos de la CIA describen a “Teseo” como “una unidad establecida por la organización cooperativa Cóndor de servicios de inteligencia sudamericanos para realizar ataques físicos contra objetivos subversivos”, primero en París y luego en otras ciudades europeas.

En septiembre de 1976, las naciones de Cóndor firmaron un acuerdo titulado “Regulación de Teseo, Centro de Operaciones”, para ratificar su cooperación en planificación, financiamiento, logística, comunicaciones y “selección de objetivos”. La CIA obtuvo una copia del acuerdo que describe, con detalles banales, cómo cada servicio de inteligencia contribuiría al programa internacional de asesinatos. El Centro de Operaciones estaría compuesto por “representantes permanentes de cada servicio participante”. Su horario de trabajo sería de 9:30 a.m. a 12:30 p.m. y de 2:30 p.m. a 7:30 p.m. Cada país haría una contribución de US$10.000 para gastos operativos, con cuotas mensuales de US$200 pagadas “antes del 30 de cada mes”.

Los equipos para ejecutar asesinatos enviados a Europa estarían compuestos por cuatro individuos, “eventualmente con una mujer incluida” presumiblemente para ayudar a proporcionar cobertura para la misión. “Los costos operativos en el extranjero se estimaron en US$3.500 por persona durante diez días”, describió el acuerdo, “con US$1.000 adicionales para la primera vez, para asignación de ropa”. En la sección clave titulada “Ejecución del objetivo”, el acuerdo establece que los equipos operativos “a) interceptarán el objetivo, b) llevarán a cabo la operación y c) escaparán”.

Los funcionarios de la CIA vieron estos complots de Cóndor para asesinar en Europa como un posible escándalo para la agencia y se movieron proactivamente para frustrarlos. “Los planes de estos países para emprender acciones ofensivas fuera de sus propias jurisdicciones plantean nuevos problemas a la Agencia”, escribió Ray Warren, entonces jefe de la División de América Latina. A fines de julio de 1976, Warren activó la alarma del subdirector de la CIA: “Se deben tomar todas las precauciones para garantizar que la Agencia no sea acusada injustamente de ser parte de este tipo de actividad”.

Un mes después, Warren volvió a advertir a sus superiores de las “ramificaciones políticas adversas para la Agencia en caso de que Cóndor participe en asesinatos y otras violaciones flagrantes de los derechos humanos”. Pero también informó sobre la “acción” que los agentes de la CIA estaban realizando para “evitar” esas ramificaciones “en caso de que los países de Cóndor procedan con el aspecto europeo de sus planes”.

Si bien esa sección del memorándum de Warren todavía está censurada, otro documento desclasificado basado en el memorándum de Warren y otros registros de la CIA -un informe del Senado sobre Cóndor calificado como de alto secreto-, fue publicado sin modificaciones. “La CIA advirtió a los gobiernos de los países en los que es probable que ocurran los asesinatos, Francia y Portugal, que a su vez advirtió los posibles objetivos”, se lee en el informe sin censura. “La trama fue frustrada”, concluye.

Estos registros revelan la habilidad de la CIA para contrarrestar las misiones asesinas de Cóndor en Europa, y revive las preguntas sobre por qué y cómo fracasó en detectar y disuadir una misión similar en el centro de Washington, DC: el atentado con coche bomba de septiembre de 1976 que cobró la vida de Letelier y Moffitt.

Hasta ahora, “la Operación Cóndor ha sido un misterio mortal”, dice el periodista de investigación John Dinges, que está utilizando los registros desclasificados para reeditar su libro pionero “Los años del cóndor”. “Durante décadas, tanto la CIA como el FBI nos mantuvieron en la oscuridad sobre lo que sabían y cuándo lo supieron”. Pero con los documentos recientemente publicados, “esa pregunta central puede ser respondida, y es vergonzoso para el gobierno de los Estados Unidos”, afirma Dinges.

Hubo un enlace íntimo de la CIA con los funcionarios de Cóndor, y una amplia inteligencia temprana de los planes de Cóndor que pudieron haber evitado el asesinato en Washington, concluyó.

Como muchos registros, en el “Proyecto de Desclasificación de Argentina”, los documentos sobre la Operación Cóndor entregan nombres, fechas, lugares de reunión y descripciones vívidas de los programas clandestinos llevados a cabo por los servicios de inteligencia y seguridad de las dictaduras del Cono Sur.

Este tesoro de nuevas evidencias ayudará a los investigadores de derechos humanos en Chile, Argentina y los otros países de Cóndor que continúan persiguiendo los delitos de terrorismo patrocinados por el Estado en la era de los regímenes militares.

De hecho, desde que se publicaron los documentos en abril de 2019, equipos de funcionarios argentinos los han evaluado por su valor probatorio en los enjuiciamientos de derechos humanos. A mediados de septiembre, según funcionarios de la embajada argentina, el Ministerio de Justicia de ese país transmitió un conjunto de consultas y solicitudes de aclaración a Washington. Los funcionarios estadounidenses que trabajaron en el proyecto de desclasificación están ahora examinando esas preguntas.

Los documentos “ya fueron aportados en causas en curso tanto en etapa de investigación como de juicio”, según un comunicado del Ministerio Público Fiscal en Argentina. Han revelado “nuevos datos sobre el funcionamiento de las instituciones durante la última dictadura“, así como “datos sobre la responsabilidad de funcionarios que participaron en violaciones masivas a los derechos humanos”.

Las organizaciones de derechos humanos, así como las familias de las víctimas, para quienes los documentos pueden proporcionar un cierre triste pero conmovedor, también están revisando este material. Y con mucho interés y expectativa ya que gran parte de los propios archivos de la represión de Argentina también han desaparecido: fueron quemados, enterrados o tal vez arrojados al océano, al igual que muchas víctimas.

Como dijo Carlos Osorio en la audiencia con motivo de la publicación de los registros, el 12 de abril pasado: “En varios casos estos documentos proporcionarán a esas familias la única evidencia que hayan tenido sobre el destino de sus seres queridos”.

https://ciperchile.cl/2020/01/09/operacion-condor-los-asesinatos-selectivos-que-implican-a-pinochet-y-a-manuel-contreras/

La nueva política de asesinatos selectivos de Estados Unidos apunta hacia los dirigentes rusos y chinos

El secretario de Estado, Mike Pompeo
Trump ha puesto el asesinato de Putin sobre la mesa como parte de una nueva política terrorista, y no de manera indirecta. No se trata sólo de una política general contra aquellos a quienes Washington considera enemigos, sino que Rusia ha sido citada específicamente como objetivo de asesinatos al más alto nivel con vistas a la desestabilización del país.

En un discurso político en el Instituto Hoover de la Universidad de Stanford, pronunciado el 13 de enero, el Secretario de Estado, Mike Pompeo, esbozó esa nueva política. El título del discurso era “El restablecimiento de la disuasión, el ejemplo iraní”.

La Institución Hoover tiene una larga historia de vínculos con la CIA y recibe fondos privados secretos de varios fundaciones abiertamente fascistas y racistas cuyo objetivo siempre ha sido la destrucción de la URSS y ahora la de Rusia.

En su discurso en el Instituto Hoover, Pompeo afirmó claramente que un ataque a Rusia, a sus dirigentes e incluso a Putin, forma parte de la nueva política estadounidense que encabeza él mismo.

“La importancia de la disuasión no se limita a Irán. En cualquier caso, debemos defender la libertad. Ese es el objetivo del trabajo del presidente Trump para hacer que nuestro ejército sea el más fuerte que jamás haya existido”, dijo.

“La supresión de Suleimani es un ejemplo de una nueva estrategia estadounidense para disuadir a sus oponentes. Esto también se aplica a Irán, China y Rusia”, añadió Pompeo.

“Los Estados se están dando cuenta de las posibilidades de la posición más firme que hemos tenido con respecto a Irán. Sólo lo estamos reteniendo por ahora. Pero para proteger verdaderamente la libertad, es importante contener a todos los enemigos. Ese es el objetivo del trabajo del Presidente Trump. Por eso está trabajando para hacer que nuestro ejército sea el más fuerte que jamás haya existido”, continuó el secretario de Estado.

La cuestión es hasta qué punto la retórica de Pompeo es real y hasta qué punto está fanfarroneando, como su jefe. El discurso lo pronunció antes de que los misiles iraníes penetraran en las defensas Patriot de Estados Unidos en Irak. Cuando Irán arrasó la mayor base estadounidense en Oriente Medio, Estados Unidos dio marcha atrás y volvió a la política de sanciones económicas.

Los diseñadores de las torturas de la CIA testificarán en Guantánamo por primera vez

Los psicólogos James E. Mitchell y John “Bruce” Jessen, que crearon para la CIA e implementaron métodos de interrogatorio como la bañera (ahogamiento simulado), la privación de sueño, el confinamiento en pequeñas cajas del tamaño de un ataúd o las palizas, testificarán esta semana en la base naval de Guantánamo en audiencias previas por el caso de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Sus testimonios podrán influir en el destino de los sospechosos de los ataques terroristas si se demuestra que la CIA y el FBI fueron cómplices en torturar a los detenidos y las “técnicas de interrogatorio avanzadas” se implementaban a nivel gubernamental en violación de sus derechos humanos.

Se espera que Mitchell y Jessen comiencen a testificar a partir de hoy en las audiencias preliminares contra Khalid Sheikh Mohammed y cuatro hombres más imputados por ayudar a planificar y prestar asistencia en los atentados. Los cinco acusados podrían ser condenados a la pena de muerte si los hallan culpables, y ahora la pregunta clave es si el tribunal decide excluir de las pruebas en su contra sus testimonios obtenidos bajo torturas.

La Amnistía Internacional subraya que los procedimientos de las comisiones militares que dictarán su veredicto final no cumplen las normas internacionales en materia del juicio justo, y “las repetidas demoras” en el proceso de los sospechosos “han contribuido directamente a la ausencia de la justicia y el remedio reales para las víctimas del 11-S y sus familiares”.

La organización, así como los abogados de los imputados, esperan que por lo menos dos de los responsables de las torturas y tratos inhumanos por fin rindan cuentas ante la justicia, aunque técnicamente sus prácticas no se consideraban ilegales durante su implementación bajo la Administración de George W. Bush, por lo cual ambos psicólogos insisten en que no hicieron nada mal y solo hicieron lo que les pidieron y lo que se consideraba absolutamente legítimo.

Según un informe secreto de la CIA sobre el papel de los médicos en su programa de torturas entre 2002 y 2007, publicado en 2018 por ACLU (Unión Estadounidense por las Libertades Civiles), los experimentos con torturas de los detenidos fueron legitimados gracias a los médicos contratados por la CIA.

Así, el equipo legal de la CIA había convencido al Departamento de Justicia de legalizar el ahogamiento simulado (“pese a que el ahogamiento simulado constituye un riesgo de muerte inminente”, no causaba “daño mental prolongado” que duraría meses o años, con lo cual el procedimiento “no constituiría una tortura” bajo los Convenios de Ginebra). La ONU, así como numerosos defensores de los derechos humanos, insiste en que esta práctica “equivale a tortura”.

“En lugar de ser obligados a rendir cuentas, las personas responsables del programa de torturas de Estados Unidos —incluidos Mitchell y Jessen— han sido protegidos y en algunos casos incluso ascendidos. El hecho de que estén testificando en estas audiencias de alto nivel muestra el fracaso de la CIA para erradicar los abusos de los derechos humanos en el corazón de su programa antiterrorista”, sostuvo Julia Hall, experta principal de Amnistía Internacional en materia de la lucha antiterrorista, que asistirá a los testimonios de los psicólogos.

“La tortura nunca se justifica y cualquiera que la utilice debe rendir cuentas”, agregó, al constatar que “esta impunidad es una mancha en la historia de Estados Unidos” y “el trabajo perverso de estos ‘psicólogos’ ha hecho retroceder en la lucha global contra la tortura”.

http://laprensademonclova.com/2020/01/20/arquitectos-de-torturas-de-la-cia-testificaran-en-guantanamo-por-primera-vez/

Más información:
– Se publica el manual de torturas de la CIA
– Gina Haspel: la reina de las torturas de la CIA irá a los tribunales
– Las torturas de la CIA: guía ilustrada por un prisionero del campo de concentración de Guantánamo
– Las técnicas de terror y tortura utilizadas por Estados Unidos en la cárcel de Guantánamo
– Las víctimas de las torturas de la CIA se querellan contra sus verdugos ante los tribunales

El Día del Juicio Final será financiero

Los actuales niveles de deuda mundial son insostenibles por dos motivos: una deuda sólo es sostenible si se utiliza con fines productivos y si crece más despacio que la economía. Ninguna de ambas condiciones se dan hoy en día.

La mayor parte de la deuda mundial que acumulamos no se utiliza para fines productivos sino para lograr beneficios empresariales, intereses y gastos discrecionales, según Jim Rickards (1).

La deuda mundial va continuar creciendo. En 1999 era de unos 80 billones de dólares y se espera que a finales de este año supere los 255 billones de dólares, según el Instituto de Finanzas Internacionales (2).

A finales de año la deuda mundial será aproximadamente equivalente al 330 por ciento del PIB mundial (3). Todo un récord.

El Banco Mundial ha analizado las cuatro fases principales de aumento de la deuda en más de 100 países desde 1970: la crisis de la deuda en América Latina en la década de los ochenta, la crisis financiera asiática de finales de los noventa y la crisis financiera mundial de 2007 (4).

La conclusión es que ahora estamos en la cuarta fase y los pronósticos son malos. La gestión de la deuda mundial ha sido un fracaso. En esta cuarta etapa el aumento de la deuda ha sido mayor, más rápido y más generalizado que en las cuatro anteriores.

Es un indicador de la futura crisis financiera, según el Banco Mundial (5), cuyo detonante serán los tipos de interés.

Los tipos de interés reducidos facilitan los niveles de deuda insostenibles, al menos en el corto plazo. Pero con tanta deuda en los libros de contabilidad, incluso los aumentos modestos de los tipos harán que los niveles de deuda y los déficits se disparen a medida que se busquen nuevos préstamos únicamente para cubrir los pagos de los intereses.

Si estos niveles y déficits de deuda se salen de control, no se necesitará mucho para desencadenar una crisis de deuda muy superior a la de 1929.

El Presidente del Banco Mundial, David Malpass, envió otra señal alarma: las economías emergentes y en desarrollo son ahora más frágiles de lo que eran antes de la última crisis (6).

(1) https://dailyreckoning.com/rickards-world-on-knife-edge-of-debt-crisis/
(2) https://www.reuters.com/article/us-global-markets-debt-idUSKBN1XP1FB
(3) https://www.zerohedge.com/economics/global-debt-end-2019-record-high-255-trillion-330-global-gdp
(4) https://www.zerohedge.com/markets/world-bank-warns-wave-debt-could-unleash-historic-crisis-crush-global-economy
(5) https://www.worldbank.org/en/research/publication/waves-of-debt
(6) https://www.worldbank.org/en/events/2019/12/16/global-waves-of-debt-causes-and-consequences

Conferencia de Berlín sobre Libia: la alineación

Antes de que empiece el partido, los comentaristas enumeran la alineación, los que juegan y los que se sientan en el banquillo. Lo mismo ocurre con una Conferencia internacional, como la de Libia, que se celebra muy lejos: en Berlín. Hay que ver los que están y los que no.

En los ocho años de guerra nunca ha sido posible reunir a todos los actores. A veces ni siquiera han logrado que estén presentes los extranjeros, tan importantes en una guerra calificada como “civil”.

¿Por qué es Alemania quien convoca la conferencia? Primero, porque no había ningún otro país de la Unión Europea capaz de hacerlo, ya que forman parte del problema más que de la solución, especialmente Francia.

Según, porque Alemania quiere entrar en el Consejo de Seguridad de la ONU y Merkel ha aparecido flamante en la foto con Guterres, el Secretario General.

Ni Haftar ni Sarraj se reunieron ni estuvieron presentes juntos en la misma mesa, una señal inequívoca del estado real de la situación.

Estuvieron los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad (China, Francia, Rusia, Gran Bretaña, Estados Unidos).

También estuvieron la Unión Europea (Josep Borrell), la Unión Africana y la Liga Árabe, más Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Italia, Congo, Turquía y Argelia.

No estuvo Túnez, un protagonista con un papel importante, al que sólo invitaron dos días antes de la reunión, lo mismo que a Argelia. Es la típica actitud neocolonial por parte de la cancillería alemana.

Italia estuvo porque, además de ser la antigua potencia colonizadora, tiene intereses petroleros enfrentados con los de Francia, lo que se traduce en lo siguiente: mientras Italia apoya a Sarraj, Francia apoya a Haftar. “En Libia tiene lugar una guerra por el poder europeo”, dice un comentarista en la prensa alemana.

Los extranjeros (léase imperialistas) quieren que los libios no luchen entre sí, dice también la prensa alemana; pero, ¿cómo lo van a lograr si ellos tambien se pelean?

El propósito de la conferencia era estabilizar el escenario del crimen. Según la prensa alemana, el secretario de Estado Mike Pompeo “supervisó” las negociaciones para que “los europeos, incluida Alemania, no se dejaran engañar por Rusia y Turquía”.

Los demás países no engañan, y si intentan engañar no hace falta supervisor porque se les nota a distancia. Es posible que por eso mismo tampoco estuviera Irán, que también es otro país que engaña, incluso a los más avisados.

Para que los libios no se maten entre ellos, Merkel quiso volver al punto de partida: alto el fuego más embargo de armas. Hasta ahora no ha servido de nada y en el futuro es posible que ocurra igual. Pero no hay que ser tan pesimistas…

Merkel dice que la conferencia ha sido un éxito porque “no hay posibilidad de encontrar una solución militar”. Lo podía haber dicho en 2011 cuando la OTAN destruyó al país y a Gadafi con él.

Los participantes acordaron poner fin a la injerencia extranjera (armas, mercenarios), pero no es posible decir si al petróleo lo consideran como un arma. En cualquier caso, todo aquel que lo viole será sancionado por la ONU, según vuelven a prometer en vano: la ONU no sanciona a “todos”; de hecho siempre sanciona a los mismos.

La diplomacia alemana comprometió a los participantes a una declaración de 55 puntos en cinco rondas de negociaciones.

Para el Junge Freiheit, los europeos han perdido el tren: “Las discusiones dirigidas por el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, sobre una fuerza de la UE para supervisar un alto el fuego y un embargo de armas son las habituales ilusiones exageradas de los tecnócratas que trabajan en los palacios de cristal de Bruselas y Nueva York” (1).

El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Heiko Maas, anunció una próxima conferencia sobre Libia a principios de febrero (2).

(1) https://jungefreiheit.de/debatte/kommentar/2020/diplomatie-und-gefechtsfeld/
(2) https://www.bundeskanzlerin.de/bkin-de/aktuelles/ pressekonferenz-zum-abschluss-der-berliner-libyen-konferenz-1713884

‘La ciencia y el comunismo son inseparables’

Ciencia y comunismo son inseparables
Alexandra Elbakian es la fundadora del sitio Sci-Hub que desde 2011 pone a diposición de los lectores, en abierto, toda clase de publicaciones universitarias. Sci-Hub ha puesto más de 64 millones de artículos en la red a disposición de los investigadores. Totalmente gratis.

En 2016 la revista científica Nature la clasificó en su escalafón de las diez personas más influyentes en la ciencia durante el año.

Nació en 1988, en los últimos instantes de la URSS, en Kazajistán, y eso se nota mucho en su concepción de la divulgación científica: en 2015 un tribunal de Nueva York la declaró culpable de piratería.

Tres años después otro tribunal de Virginia ordenó a los buscadores de internet, sitios de alojamiento de páginas y proveedores de servicios que no indexen
las publicaciones de Sci-Hub.

La divulgación científica está en manos de grandes monopolios editoriales, como Elsevier o Springer, que obtienen sus beneficios de eso que llaman “propiedad intelectual”, por lo que los calificativos que Elbakian recibe en Estados Unidos son comprensibles.

El sitio Ars Technica la compara con Aaron Swartz, el cofundador de Reddit (1). Sus esfuerzos por hacer que millones de documentos sean accesibles al mayor número de personas posible sin someterse a la privatización del conocimiento le han valido el apodo de “Robin Hood de la ciencia”.

Alexandra Elbakian
Otros calificativos no son tan inofensivos. A finales del año pasado el repugnante periódico Washington Post
insistió en lo mismo de siempre: Elbakian está conectada con el
espionaje ruso (2).

El New York Times la compara con Snowden por su deseo de difundir información a gran escala y porque reside en Rusia, donde afortundamente se saltan a la torera lo que digan los tribunales gringos.

“Es cierto: robo a los editores para dárselo a los científicos”, decía un artículo de El País en 2017 (3).

Para Elbakian, lo mismo que para cualquier científico de verdad, la ciencia debe ser ampliamente difundida, una práctica muy conocida en los países de la antigua URSS donde, se ponía en práctica lo que dice en ruso el cartel: “La ciencia y el comunismo son inseparables”. Según Elbakyan, el comunismo y la ciencia comparten una misión común, a la que ella denomina “comunismo científico” (4).

Se puede decir de muchas maneras. Una de ellas es que la divulgación científica forma parte de la ciencia misma. Cuando la divulgación científica es un desastre, como en la España actual, es porque la ciencia es igual de desastrosa: a cualquier cosa le llaman ciencia.

La ciencia no es un club reservado sólo para los socios que pagan una cuota. En muchos países del mundo los estudiantes y los investigadores no pueden leer artículos científicos, reservados sólo para unos pocos. Incluso en los países capitalistas que consideramos como “más avanzados”, sólo las universidades de élite tienen acceso pleno a la ciencia.

La ciencia tampoco es una mercancía. No puede estar en manos de monopolios editoriales, como Elsevier, Springer y otros, sino en la de piratas como Elbakian. De momento van ganando los piratas, es decir, va ganando la ciencia. En 2018 más de 200 universidades alemanas se negaron a renovar su contrato con Elsevier.

Sci-Hub ha puesto a disposición de todos nosotros dos tercios de todas las investigaciones publicadas. Es el mayor recurso académico de acceso abierto del mundo.


(1) A los 14 años Aaron Swartz ayudó a crear la tecnología RSS, que facilita la suscripción a contenidos de
internet. Trabajó en CreativeCommons y fue uno de los fundadores de Reddit y de Open Library. Fue detenido en el 2011, tres años después de descargar 20 millones de páginas de
texto del sistema Pacer (registros judiciales de su país) y justo cuando pretendía hacer lo mismo con el Jstor (archivo en línea de publicaciones académicas). Después de casi dos años de
batalla legal y antes de ir a juicio, Swartz se suicidó el 11 de enero del 2013, a los 26 años.

(2) https://www.washingtonpost.com/national-security/justice-department-investigates-sci-hub-founder-on-suspicion-of-working-for-russian-intelligence/2019/12/19/9dbcb6e6-2277-11ea-a153-dce4b94

(3) https://elpais.com/elpais/2017/02/06/ciencia/1486399819_243966.html
(4) https://www.theverge.com/2018/2/8/16985666/alexandra-elbakyan-sci-hub-open-access-science-papers-lawsuit

Estados Unidos traslada a los yihadistas de Siria hacia Irak para justificar su intervención militar

En un esfuerzo por mantener su presencia en Irak a toda costa, Estados Unidos está trasladando en helicóptero a los comandantes del Califato Islámico a Irak desde Al-Tanf y Hassakah en Siria, reveló el sábado Qusai Al-Anbari, el jefe de la oficina de la organización Badr en Anbar.

Inicialmente los estadounidenses trasladaron a los comandantes de nacionalidad extranjera, que están siendo ubicados en el valle de Huran. Las fuerzas han sido adiestradas en Al-Tanf por los comandos de operaciones especiales del Pentágono.

A diferencia de 2014, las fuerzas armadas irakíes no están dispuestas a permitir que eso se repita, después de haberse liberado del yugo de los terroristas tras la operación conocida como “Voluntad de victoria”, dirigida por Hachd Al-Shaabi.

“Después de las operaciones de desminado, las fuerzas estadounidenses presentes cerca del valle están trabajando para facilitar el movimiento de los elementos del Califato Islámico y llevarlos al valle de Huran y al desierto occidental abriendo las carreteras para ellos o mediante operaciones de helicóptero”.

Tanto con las movilizaciones en la calle, como con el traslado de yihadistas, Estados Unidos intenta presionar y desestabilizar a Irak para justificar su presencia militar.

La noticia llega cuando las fuerzas de Hashd Al-Shaabi frustraron un ataque del Califato Islámico en la ciudad de Al-Hawija, cerca de Kirkuk, en la tarde del sábado.

En la operación murieron dos yihadistas que intentaban subir a un vehículo para atacar un puesto de seguridad en los alrededores de la ciudad, que está controlada por las unidades Hashd Al-Shaabi, que se prepara para nuevos enfrentamientos.

El traslado demuestra que Washington ignora el acuerdo del Parlamento irakí para sacar a sus tropas. El plan incluye presentar ante la ONU un informe asegurando que Irak representa una amenaza para la seguridad mundial, lo que podría justificar la continuación de la “coalición” capitaneada por Washington.

El ejército irakí se prepara para reforzar su presencia en diferentes puntos del país, en el marco de las intensas negociaciones del gobierno sobre la compra de los sistemas de defensa antiaérea rusos SS-400, y también para llegar a un acuerdo con Pekín y Moscú sobre el suministro de globos de reconocimiento y cámaras térmicas de largo alcance para vigilar los movimientos yihadistas.

Los países africanos no creen en la transición energética

Las tonterías sobre la descarbonización y la transición ecológica son propias de las grandes potencias, satisfechas con su posición hegemónica en los mercados mundiales de la energía y deseosas de que no aparezcan competidores.

Dichas políticas se enfrentan a los planes de los países en desarrollo, como los africanos, que financian planes muy ambiciosos para impulsar la producción de gas natural licuado (GNL).

En un informe publicado en noviembre del año pasado, la CAO (Cámara Africana de la Energía) indicó que en la última década, los descubrimientos de enormes reservas de gas natural en Mozambique, Tanzania, Senegal y Mauritania han cambiado la fisonomía del Continente Negro. Ahora África puede suministrar dos tercios de la oferta mundial de gas durante unos 20 años.

El mayor productor de GNL de África es Nigeria, cuyo monopolio (Nigeria LNG) ha anunciado inversiones del orden de 10.000 millones de dólares, “para igualar a nuestros pares en todo el mundo”, según Osobonye LongJohn, Presidente del Consejo de Administración de la empresa, en la que participan Chevron, Total y NNPC, la petrolera pública, entre otros.

Pero otros países del continente también están desarrollando proyectos para explotar sus yacimientos. Entre ellos se encuentra Mozambique, que pondrá en marcha dos proyectos de licuefacción en 2024, con una inversión de más de 50.000 millones de dólares.

En la frontera marítima de Senegal y Mauritania se descubrieron hace cuatro años varios campos de gas natural que entrarán en funcionamiento en 2023.

Este año entrará en funcionamiento en Etiopía un proyecto de licuefacción flotante.

Tanzania ya produce de gas natural para el mercado interno pero negociacia la construcción de la planta de licuefacción de gas natural de Lindi y tiene un enorme potencial de recursos descubiertos en el mar por grandes empresas como Exxon, Shell y Equinor, pero una mala gestión política está ralentizando el desarrollo de los proyectos.

Costa de Marfil quiere importar y regasificar GNL antes de introducirlo en las centrales eléctricas que actualmente están paralizadas. El proyecto se ha adjudicado al consorcio CI-GNL compuesto por Total, el operador que posee el 34 por ciento del proyecto, mientras Petroci, la empresa petrolera pública, tiene el 11 por ciento.

Togo, Burkina y Ghana están considerando la posibilidad de importar GNL de Guinea Ecuatorial como parte del proyecto LNG2Africa iniciado por el gobierno de Guinea Ecuatorial.

El año que viene la empresa francesa Total instalará en la costa de Benin una unidad de importación y regasificación de GNL (FSRU).

Senegal también va a instalar una planta flotante de generación de energía en alta mar utilizando la tecnología GNL para la generación de energía a partir de 2023. Cubrirá el 15 por ciento de la demanda de electricidad de Senegal a precios mucho más baratos que los actuales de fuel.

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