Además de explotar a los trabajadores, los capitalistas violan a su hijas como hacían los señores feudales

Trump, Epstein y la alcahueta Maxwell
En 2016 se publicó un libro que relataba las violaciones de menores en la que se vieron involucrados Bill Clinton y Donald Trump, enemigos políticos pero amigos de las orgías pedófilas.

El libro se titulaba “Filthy Rich” (Extremadamente rico) y su autor, James Patterson, es uno de los escritores de novela negra más conocidos de Estados Unidos.

La historia ha vuelto a salir a la estela del pedófilo Jeffrey Epstein, condenado por organizar orgías entre menores de edad y millonarios de renombre en una isla privada del Caribe a la que llamaban Isla Orgía.

El pasado sábado el FBI detuvo a Epstein cuando volvía de sus vacaciones en Europa por proxenetismo, tráfico, explotación y violación de menores. Incluso las pagaban para que buscaran a otras adolescentes.

Las sospechas de que trabajaba para el Mosad se ciernen también sobre Epstein, sobre sus orgías pedófilas y sus amistades de alto nivel (1).

Las niñas, que acudían a las citas engañadas bajo promesas laborales como modelos, denunciaron las violaciones y señalaron a algunos de los capitalistas más poderosos del planeta, entre los que también destaca el príncipe Andrés de Inglaterra, como invitados a las orgías.

La hija del magnate británico Robert Maxwell, Ghislaine, ejercía de alcahueta. A Virginia Roberts le ofreció un trabajo como masajista para Epstein cuando tenía 16 años. Epstein y la alcahueta empezaron a tocarla. Luego, la obligaron a ella a tocarles. Al día siguiente querían que se lo hiciera a otros: millonarios, políticos, altos funcionarios… Después le pidieron que tuviese relaciones sexuales con el príncipe Andrés de Inglaterra. Hasta en tres ocasiones tuvo relaciones sexuales con el príncipe, una de ellas en una orgía.

Bill Clinton voló 26 veces a bordo del “Lolita Express”, los viajes en avión que utilizaba la red de pedófilos estadounidenses de alta gama (2).

Trump ya se ha enfrentado varias veces a denuncias por violación, incluidas menores de edad. Durante la investigación policial de uno de los casos, una joven de 14 años aseguró que tanto el magnate como Epstein habían abusado de ella en la isla privada, aunque los hechos no se demostraron y fueron archivados.

En 2005 Epstein también fue denunciado por violar a una niña de 15 años. Tres años después le sentaron en el banquillo por violar a varias adolescentes en su mansión de Palm Beach, en Florida. El acusado mantuvo que él creía que todas eran mayores de 18 años y que el sexo era consentido.

Cuando sucedieron los hechos las víctimas que le llevaron a los tribunales tenían entre 14 y 16 años.

Logró eludir las acusaciones de proxenetismo con el típico chanchullo con el fiscal, por el que aceptó 13 meses de cárcel y ser inscrito en el registro federal de delincuentes sexuales. Se libró así de una posible condena de cadena perpetua por llevar, precisamente en su avión privado, a menores a sus fiestas con fines sexuales.

El fiscal involucrado en aquel acuerdo era Alexander Acosta, que luego fue Secretario de Trabajo en el gobierno de Trump y dimitió. Fue un cambalache en toda regla: a cambio Epstein se convirtió en testigo clave en una denuncia por fraude contra dos ejecutivos de la empresa de inversiones Bear Stearns.

Un extenso reportaje del periódico Miami Herald, que analizó más de 2.000 documentos, correos y pruebas de la investigación federal, descubrió que las niñas procedían en su mayoría de entornos desfavorecidos (3).

Los burgueses se casan con las de su misma clase pero a quien violan es a las hijas del proletariado.

El caso se destapó en 2005 cuando los padres de una niña de 14 años acudieron a la policía de Palm Beach para denunciar que Epstein había violado a su hija en su casa. La niña contó lo ocurrido e identificó a otras dos menores que estaban en la casa ese mismo día, que a su vez identificaron a otras.

Antes de que la policía de Florida trasladara el caso al FBI ya habían identificado a 30 posibles víctimas.

El atestado policial concluyó que la casa de Palm Beach estaba llena de cámaras, que se encargaban de filmar a los invitados de Epstein en sus continuas orgías.

En 1982 Epstein lanzó su propia empresa de especulación bursátil, que solo aceptaba clientes con activos que superaran los 1.000 millones de dólares.

Uno de sus cómplices es Les Wexner, el fundador de marcas de ropa conocidas como Victoria’s Secret.

(1) https://israelpalestinenews.org/giraldi-did-pedophile-jeffrey-epstein-work-for-mossad/
(2) https://www.foxnews.com/us/flight-logs-show-bill-clinton-flew-on-sex-offenders-jet-much-more-than-previously-known
(2) https://www.bbc.com/mundo/noticias-48915078

Más información:
– De la alta sociedad a la más baja política
 

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