La web más censurada en internet

Día: 11 de diciembre de 2025 (página 1 de 1)

El Ministerio de Defensa británico confirma la muerte de uno de sus soldados en Ucrania

En febrero del año pasado, en medio del debate sobre un posible despliegue de tropas occidentales en Ucrania, Olaf Scholz, entonces jefe del gobierno alemán, justificó su negativa a entregar misiles de crucero aire-tierra Kepd-350 Taurus al ejército de Kiev.

“Es un arma de muy largo alcance, y lo que hacen los británicos y los franceses en cuanto a objetivos y escolta no lo puede hacer Alemania. Sería irresponsable por nuestra parte participar de la misma manera”, declaró en una entrevista con la Agencia de Prensa Alemana (DPA), en alusión a los misiles Scalp/Storm Shadow entregados al ejército ucraniano por París y Londres.

“Lo que hacen otros países, países con tradiciones e instituciones constitucionales diferentes, es algo que nosotros no podemos hacer a la misma escala”, añadió Scholz.

El paracaidista George Hooley

En Reino Unido el comentario de Scholz fue objeto de un aluvión de críticas de los medios, que pedían más carnaza. Entonces el gobierno de Londres se quitó la careta, confirmando la presencia de “un pequeño número” de soldados en Ucrania, aclarando que algunos participaban en “entrenamiento médico”, mientras que otros se encargaban de proteger al personal diplomático. Este reconocimiento oficial tenía como objetivo principal evitar que Moscú explotara las declaraciones del canciller alemán.

Sin embargo, el 9 de diciembre, el Ministerio de Defensa británico anunció la muerte de uno de sus militares en Ucrania, tras “un accidente” durante una prueba de una nueva arma realizada por el ejército ucraniano “lejos del frente”. Se trataba del cabo George Hooley, de 28 años, del Regimiento de Paracaidistas.

El primer ministro británico, Keir Starmer, se sumó a las condolencias. “Estoy profundamente entristecido por el fallecimiento de un militar británico en Ucrania”, dijo también John Healey, el secretario de Defensa.

“Este trágico incidente es un duro recordatorio de los riesgos que enfrentan quienes sirven a nuestro país, incluso lejos del frente de batalla. Felicito su profesionalismo y compromiso”, comentó Tanmanjeet Singh Dhesi, presidente del Comité de Defensa de la Cámara de los Comunes.

Pero la muerte del cabo Hooley es el chocolate del loro. Los británicos han tenido muchas más bajas, que poco tienen que veer con su “labor humanitaria lejos del frente de batalla”. Según The Guardian, un monumento conmemorativo ucraniano enumera actualmente a “cuarenta soldados británicos que murieron defendiendo Ucrania”. Sin embargo, «ninguno de ellos servía en las fuerzas armadas de Reino Unido” en el momento de su muerte, es decir, que se trata ded soldados que se dieron de baja antes de incorporarse al cuerpo expedicionario.

Pero los medios siguen con sus fantasías. La cadena Sky dice que la muerte del paracaidista es un “caso excepcional”. A los propagandistas del imperialismo no les falta razón: necesitan impedir que se demuestre la veracidad de las informaciones procedentes de los medios rusos, porque en la Guerra de Ucrania quien han intoxicado hasta el ridículo han sido los lameculos del imperialismo.

Así se explican los temores de la cadena: “Es probable que el Kremlin explote esta tragedia para amplificar las falsas acusaciones sobre el despliegue de fuerzas de la OTAN en Ucrania”.

Se declara en bancarrota otra joya de la industria automotriz alemana

La empresa alemana Kiekert tenía una dilatada trayectoria que se remontaba a su fundación en Baviera en 1857 y hoy era el mayor proveedor mundial de cerraduras de puertas para automóviles. Siempre ha mantenido un 30 por cien de cuota de mercado en este sector de la industria. El dominio del mercado lo convirtió en un campeón indispensable en la cadena de suministro del mercado automotriz.

Vendía más de 40 millones de cierres de puertas en todo el mundo a prácticamente todos los fabricantes de automóviles y era propietaria de 850 patentes. Tiene instalaciones de producción en 11 países, incluidos Alemania, China y México, y emplea a aproximadamente 4.500 trabajadores en todo el mundo, incluidos 700 en su sede en Heiligenhaus, Alemania. Sus clientes incluyen fabricantes de automóviles convencionales como Volkswagen, BMW y Mercedes-Benz, y sus ventajas tecnológicas se encuentran en áreas de alta gama como cilindros de cerradura electrónica y sistemas de apertura sin llave.

En 2018 los chinos aprovecharon la decadencia de la industria automotriz alemana para comprarla a buen precio. Pasó a ser una filial del holding Lingyun, que cuenta con 10.000 trabajadores, 40 fábricas en China y unos 700 millones de dólares en ingresos. Es una empresa que opera dentro del holding público Norinco, que generó 7.300 millones de dólares en ingresos.

Pues bien, en septiembre Kiekert se declaró en bancarrota y, a partir de ahí, caben varias hipótesis, que son compatibles entre sí. La primera es que el hundimiento de la industria alemana es imparable. La segunda es que los chinos compraron la empresa sin dinero, contrayendo deudas para pagar otras deudas: las de la empresa alemana. La tercera es política: si Alemania bloquea a China, los asiáticos también pueden hacer lo mismo y dejar caer una joya de su industria.

Lo peor es que la bancarrota de Kiekert ha tenido un efecto dominó en la cadena de suministro automotriz del mercado mundial, lo que está afectando particularmente a los ciclos de entrega de los modelos de gama alta.

Como ya hemos expuesto, el “modelo alemán” se derrumba. Los datos que llegan sobre la calamitosa situación de la industria alemana son cada vez peores. Este año el 22,2 por cien de las empresas alemanas se declararon en bancarrota, incluidos gigantes como First Brands.

La industria automotriz de Alemania padece una la caída de la demanda, altos costos de la energía y la costosa transición a los vehículos eléctricos, lo que está llevando a los capitalistas al cierre de fábricas o los despidos y recortes de plantilla.

En definitiva, el proletariado se empobrece y la población alemana tambien. El 25 por cien de los trabajadores alemanes ganando menos de 9,15 euros por hora, la proliferación de miniempleos, la disminución de la natalidad y, por primera vez, la disminución de la esperanza de vida en la Unión Europea.

Las empresas alemanes, o bien cierran, o bien son absorbidas por empresas chinas. Kiekert fue el quinto proveedor alemán de automoción en pasar a manos chinas en muy poco tiempo. Empezó con el especialista en juntas SaarGummi, que también fue adquirida por capitalistas chinos. Luego le llegó el turno a Preh, un grupo de cabecera mundial en electrónica integrada. KSM Casting (componentes de motor y transmisión) pasó a ser propiedad de la empresa china CDWM y Sellner (especialista en interiores de automóviles) también pasó a manos de NBHX, otra empresa china.

El banco belga Euroclear está dispuesto a defender a Rusia en los tribunales

Es otro golpe para Ursula von der Leyen y su Comisión Europea. En una entrevista Valerie Urbain, directora del banco Euroclear, considera peligroso embargar los activos rusos y afirma estar dispuesta a impugnar esta decisión ante los tribunales.

No le convencen quienes argumentan que la propuesta de la Comisión Europea, tras las sanciones contra Rusia, de utilizar los 185.000 millones de euros en valores rusos embargados en Euroclear para financiar un préstamo de reparaciones a Ucrania es sólida. “En su estado actual, esta propuesta no es realista”, dijo.

“Es una solución que conlleva riesgos de quiebra para Euroclear y riesgos para Bélgica”, añadió la directora del banco. Los 185 000 millones de euros en fondos rusos “representan entre el 10 y el 15 por cien del PIB de Bélgica”, añadió.

Pero el problema es realmente la estabilidad de los mercados financieros. “Dado el riesgo, dado el papel sistémico de Euroclear en los mercados financieros europeos y, de hecho, mundiales, cualquier cuestionamiento de la confianza en la infraestructura de mercado que representamos […] podría desestabilizar por completo la salud financiera de nuestros países, pero también a escala mundial”, advirtió.

Urbain señala que “los intereses de estos activos rusos ya se han utilizado para Ucrania” y que “eso suponen 5.000 millones de euros en los últimos dos años”, y que, de hecho, son “intereses, ingresos que pertenecen a Euroclear”.

“A diferencia de los pagos de intereses, que se utilizan como préstamos, depositar la totalidad de los 185.000 millones de euros en fondos rusos que posee el banco público ruso en Euroclear no sería una solución realista”, insiste.

Esta objeción legal se hace eco de los argumentos del primer ministro belga Bart De Wever y del ministro de Asuntos Exteriores Maxime Prevot: el embargo del dinero ruso es un atraco en toda regla.

Si bien Ursula von der Leyen declaró esta semana que su equipo había tenido en cuenta casi todas las preocupaciones de los belgas y había desarrollado importantes salvaguardias para proteger tanto a Bélgica como a Euroclear, Urbain rechaza esta decisión y se declara dispuesta a impugnarla judicialmente si es necesario, ya que se trata de una solución que no respeta el derecho internacional. “Espero sinceramente que no lleguemos a eso. Pero, por supuesto, tendremos que utilizar todos los medios posibles para seguir protegiendo a Euroclear”.

“Euroclear se arriesga a la quiebra y Bélgica a sanciones”, advierte la directora, quien menciona acciones legales en Rusia y la “confiscación de los activos que aún conservamos en nombre de nuestros clientes. Esto representa aproximadamente 17.000 millones de euros en valores que aún se conservan en Rusia”. Bélgica sería “el blanco directo de represalias económicas contra las empresas belgas”.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies