La web más censurada en internet

Día: 7 de noviembre de 2025 (página 1 de 1)

Muere otro palestino preso en las cárceles israelíes

Unas semanas después de la liberación de cerca de dos mil presos palestinos, las condiciones en las cárceles israelíes siguen siendo brutales. Un prisionero de 63 años, Muhammad Hussein Ghawadra, falleció el domingo en la prisión de Janout, en Israel, según el Comité de Asuntos de Prisioneros y Ex Prisioneros Palestinos. Con esta muerte, el número de palestinos fallecidos bajo custodia asciende a 81.

Llevaba detenido desde agosto del año pasado y era originario de Yenín, en Cisjordania. Uno de sus hijos permanece encarcelado bajo detención administrativa (sin juicio), mientras que otro fue liberado a principios de octubre como parte del acuerdo de alto el fuego firmado entre Israel y Hamas.

Hace unas semanas, cerca de dos mil prisioneros palestinos fueron liberados dentro del acuerdo de alto el fuego firmado el 10 de octubre. Numerosos testimonios publicados en los medios de comunicación detallan las duras condiciones de su detención y las torturas que sufrieron. Abusos, privaciones de todo tipo… Para un palestino, estar encarcelado en las prisiones israelíes es como descender a los infiernos.

Según el Comité de Prisioneros Palestinos, la represión se ha intensificado aún más tras esta oleada de liberaciones, a pesar de la atención mediática recibida: “La administración penitenciaria de ocupación ha intensificado sus crímenes y violaciones, ya que los testimonios de los prisioneros liberados constituyen prueba concluyente de torturas y ejecuciones acumuladas dentro de las prisiones, lo cual quedó claramente reflejado en los cuerpos de los mártires entregados como parte del acuerdo”. Desde 1967, 318 palestinos han muerto en prisiones israelíes.

Un comunicado publicado el domingo por el Comité advierte sobre el deterioro de las condiciones de vida en la prisión de Megido desde la entrada en vigor del alto el fuego. Con repetidas palizas y una represión cada vez más intensa, el ambiente se ha vuelto insoportable: “La atención médica es prácticamente inexistente y los detenidos solo pueden ducharse durante su breve periodo de ejercicio”. La cantidad de alimentos distribuidos a los detenidos se ha reducido, al igual que los productos de higiene: apenas un cuarto de taza de champú y un rollo de papel higiénico por semana por preso, dice el abogado del Comité, que describió esas prácticas como “una flagrante violación de los derechos humanos y legales de los presos palestinos” e hizo un llamamiento a la intervención de las instituciones internacionales para presionar a Israel.

Lejos de considerar la mejora de las condiciones de detención de los presos palestinos, el gobierno israelí parece avanza hacia un endurecimiento de la legislación que les afecta. Recientemente fue aprobado un proyecto de ley por el Parlamento israelí.

Con el apoyo de Netanyahu, el Comité de Seguridad Nacional del Parlamento votó el lunes a favor de una ley que establece la pena de muerte para quienes cometan “ataques terroristas”, en clara referencia a los presos palestinos. Esta medida también cuenta con el respaldo del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, uno de los políticos más fanáticos del gobierno de Tel Aviv. De hecho, fue Otzma Yehudit, miembro del partido de Ben-Gvir, quien presentó el proyecto de ley.

Para los presos palestinos, la aprobación de la ley representa “un paso más en la legalización de un crimen que se ha practicado durante décadas”. Según ellos, “la ocupación nunca ha cesado de ejecutar a palestinos fuera de todo marco legal, ya sea mediante detenciones, interrogatorios, asesinatos selectivos o negligencia médica deliberada, que se ha convertido en un método sistemático de eliminación lenta”.

Los debates en torno a la ley se desarrollan en un contexto de tensión, tras la detención de la abogada militar Yifat Tomer-Yerushalmi. La policía sospecha que filtró un vídeo de una cámara de seguridad en agosto del año pasado. El vídeo muestra a una prisionera palestina siendo violada en grupo por aproximadamente diez soldados israelíes en el campo de detención de Sde Teiman, célebre por el terror que perpetran los carceleros contra los presos palestinos. De los soldados que aparecían en el vídeo, cinco fueron finalmente detenidos el miércoles pasado gracias a la acumulación de pruebas.

El caso ha causado revuelo en Israel. La polémica sobre las condiciones de detención de los presos palestinos se ha reavivado con los últimos avances en la investigación. De ahí la importancia del proyecto de ley. Según los presos palestinos, el gobierno israelí “ha condicionado la supervivencia política de su coalición a la aprobación de esta ley”.

—http://www.presos.org.es/index.php/2025/11/07/muere-otro-palestino-preso-en-las-carceles-israelies-y-van-81-por-juanma-olarieta/

‘El libre comercio no es una religión’

Los capitales occidentales ya no saben cómo contener la avalancha de empresas chinas que se instalan delante de sus narices, acaparando los centros comerciales más conocidos de las grandes capitales y apoderándose de las redes de distribución.

Los casos de Huawei, TikTok, Nexperia y DJI han sido los más conocidos, pero no los únicos. Los chinos se apoderan de las marcas e incluso de los edificios del centro de las grandes capitales occidentales. Ahora le llega el turno al centro mismo de la moda, como París y sus emblemáticas Galerías Lafayette.

La marca comercial Galeries Lafayette y los grandes almacenes BHV están gestionados por la Société des Grands Magasins (SGM). Se trata de empresas tradicionales y prestigiosas: moda francesa, calidad, lujo, desfiles y elegancia tradicional.

Es pura fachada. Las marcas francesas están en la ruina. Necesitaban aliviar sus deudas, por lo que aceptaron ceder sus instalaciones y sus marcas para ponerlas al servicio de la cadena china Shein. El miércoles la empresa china abrió en París su primera tienda física permanente en Europa, con el proyecto de expandirse a otras cinco tiendas en otras tantas ciudades francesas.

Es un intento de revitalizar sus centros comerciales, que enfrentan dificultades financieras, y generar un impacto publicitario.

El martes se rompió la baraja gracias a una espectacular campaña. Esta vez el pretexto no es la “seguridad nacional“, pero es igualmente ridículo: Shein vende muñecas sexuales con apariencia infantil y el escándalo mediático está servido.

La fiscalía de París abre una investigación contra la empresa china, similar a otra ya en curso contra AliExpress. El miércoles la gendarmería detiene a un hombre que compró una de esas muñecas por internet.

La empresa china devalua una marca comercial “prestigiosa” porque vende en línea, lo que supone un cambio en el modelo de negocio. Las Galerías son un sitio para “ir de compras”, no para que te lleven las compras a casa.

Las tiendas deberían haber cambiado de cartel de la fachada el miércoles, aunque el día anterior ambas partes anunciaron la ruptura. La marca comercial Galerías Lafayette se retira y el holding SGM seguirá explotando las tiendas bajo una nueva identidad, que se dará a conocer próximamente.

Pero el conflicto no es sólo comercial, ni tampooco privado, y por eso el gobierno francés ha metido las narices en contra la empresa china, iniciando varios procesos judiciales.

El jueves salió a la palestra el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean Noel Barrot, pidiendo auxilio a la Comisión Europea: debe sancionar a la empresa china porque “incumple claramente las normas europeas“.

Por si la campaña no fuera suficiente, al ministro se le ocurrió otro argumento más: las tiendas Shein destruyen el pequeño comercio. “Si dejamos que suceda, veremos desaparecer las pequeñas tiendas de nuestros centros urbanos y de nuestros pueblos y será la muerte de nuestros pueblos y aldeas”, dijo, aunque se le olvidó decir que ocurre lo mismo con otras empresas de venta en línea, como Amazon.

El ministro de Economía, Roland Lescure, también ha saltado al ruedo, denunciando la “invasión comercial de un mercado que permanece abierto y debe protegerse”. Su charlatanería suena a novedosa: “El libre comercio no es una religión, sino un conjunto de reglas de mercado que solo funcionan si todos las respetan. Y aquí en Europa, somos los últimos en hacerlo”, lamentó el ministro, quien se escudó en la protección de los niños y -sobre todo- de la industria.

Lescure ha repasado el catálogo de ventas de la empresa, donde ha encontrado un poco de todo: resulta que Shein también vende armas que ya han servido para cometer crímenes.

El ministro del Interior, Laurent Nuñez, no podían faltar a una cita así y ha interpuesto una demanda para solicitar el bloqueo de la página web de la empresa china, “para detener definitivamente el grave daño al orden público causado por las deficiencias de Shein”.

El acoso es espectacular. La empresa china es objeto de dos procedimientos de suspensión, iniciados por el primer ministro Sebastien Lecornu para exigirle que retire las armas, “en las próximas 48 horas”.

Pero a pesar de la insistente campaña en contra, cuando el miércoles se abrieron las puertas de la tienda, la asistencia de público se multiplicó, formándose largas colas para poder entrar.

Así funcionan las tiendas reales y las virtuales: los ministros dicen una cosa, pero los clientes van en la dirección contraria.

La CIA intentó retrasar el estallido de la Guerra de Ucrania

En 2021, Bill Burns, antiguo embajador estadounidense en Moscú, asumió la dirección de la CIA. Su primera medida fue resucitar la “Casa Rusia”, la unidad responsable de vigilar al Kremlin, desmantelada seis años antes, cuando Washington creía que había triunfado. La URSS ya no existía y Ucrania había caído en sus zarpas un año antes.

Fue un giro estratégico, relata el periodista estadounidense Tim Weiner en su libro The Mission, una investigación sobre la reorganización institucional de la central estadounidense de espionaje (*). La CIA volvía a sus raíces, que seguían ancladas en la URSS, primero, y Rusia, después.

No hacía falta ser un entendido para pronosticar la guerra porque la CIA la estaba preparando desde 2014. En otoño aparecieron las primeras señales de un despliegue militar ruso, cuando las tropas llegaron a Belgorod, una ciudad cercana a la frontera con Ucrania. La logística ferroviaria comenzó a moverse y la central captó comunicaciones codificadas inusuales.

Rusia se preparaba para la guerra, pero la CIA debía tener cuidado porque su larga mano también era más que evidente. Las cosas no debían aparecer como realmente eran o, como se dice ahora, había que emepzar ganando la “batalla del relato”. Pero, sobre todo, no había que perder la paciencia; no había que provocar a Rusia porque el tiempo jugaba a favor de Ucrania.

Weiner relata la escena de una reunión en la Casa Blanca a finales de noviembre de 2021. En lugar de mantener sus datos en secreto, la CIA y la NSA apostaron por una publicidad máxima. Durante tres meses, de diciembre de 2021 a febrero de 2022, la CIA orquestó una serie de filtraciones controladas. Los medios difunden gráficos con los movimientos de tropas, los planes de ataques de falsa bandera, las operaciones de desestabilización orquestadas por el FSB… Aparecieron mapas de la invasión en el Washington Post, circularon “informes reservados” sobre planes de operaciones especiales entre los aliados de la OTAN y proliferaron los comunicados del Departamento de Estado.

Lo llaman “inteligencia preventiva”. Los informes, normalmente confinados en el “Informe Diario al Presidente”, se publican, comparten y comentan en los medios, más intoxicadores que de costumbre. Tim Weiner relata: “Los analistas, entrenados para guardar silencio, tuvieron que aprender a hablar. Fue un cambio cultural tan profundo como un cambio en la doctrina militar”.

Era un mensaje dirigido al Kremlin: “no ataqueis todavía porque conocemos vuestros movimientos y estamos preparados”.

Burns viajó urgentemente a Moscú para entregar personalmente a Putin las pruebas de la inminente invasión e intentar disuadirlo. Fue recibido en un ambiente gélido. Para Putin la reunión no fue una advertencia estadounidense, sino la confirmación de que Washington ya había emprendido la guerra sicológica.

Esta estrategia, inicialmente concebida como defensiva, se convirtió en un arma preventiva. El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso acusó a Washington de “propaganda agresiva”, y la televisión pública habló de un “nuevo Irak de Occidente”.

Pero la anticipación estadounidense no disuadió a Moscú de retrasar su “operación especial”. Según Weiner, el propio Burns admitió posteriormente que la divulgación de las pruebas no había disuadido a Putin del ataque, aunque al menos había preparado a los medios para preparar la retórica que ahora escuchamos repetidamente.

Cuando los tanques rusos cruzaron la frontera el 24 de febrero de 2022, la CIA ya había establecido los canales de comunicación con la GUR (inteligencia militar ucraniana) y el SBU (inteligencia civil) a través de una red de centros conjuntos en Polonia, Alemania y una docena de bases a lo largo de la frontera con Rusia. Los informes de la CIA contenían detalles increíblemente precisos sobre las inminentes operaciones rusas.

“Fue la primera guerra en la que un analista en Washington pudo, en tres minutos, corregir la puntería de un proyectil ucraniano en Jerson”, señala Weiner. Se establece un circuito de toma de decisiones instantáneo entre las dos capitales, Washington y Kiev.

(*) https://www.nytimes.com/2025/07/15/books/review/the-mission-tim-weiner.html

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies