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Día: 20 de julio de 2025 (página 1 de 1)

El hundimiento económico de Francia arrastrará consigo a los demás países europeos

La situación económica de Francia es desesperada. Con un déficit público del 6,3 por cien del PIB el año pasado, es el país de la eurozona con el mayor agujero, muy por delante de Italia (2,3 por cien) o incluso de Grecia, que ahora registra superávit.

La gran pregunta es hasta qué punto el hundimiento de Francia arrastrará consigo a los demás países europeos.

Ninguna campaña de rearme ni de histeria antirrusa va a lograr encubrir la quiebra. El gobierno tiene que sacar la tijera no sólo para las armas, sino también para pagar la gigantesca deuda. La crisis exige trabajar más y cobrar menos y, sobre todo, una buena campaña de intoxicación para que los franceses lo acepten sin barricadas, con buen talante.

Algunos hablan ya de prolongar la jornada laboral, acabar con los días de fiesta y las vacaciones. Para Amelie de Montchalin, ministra de Contabilidad Pública, trabajar más eliminando los días festivos “es una especie de pacto colectivo”.

El periódico Le Monde pide una “movilización general de los franceses” para ahorrar de 43.800 millones de euros en el presupuesto de 2026. Pero las cifras no cuadran: cada segundo la deuda aumenta en 5.000 euros.

Las demás medidas son harto frecuentes: subidas de impuestos, aumento de tarifas, recortes de las pensiones y de las prestaciones sociales, sanitarias, educativas, vivienda, transporte… Las consecuencias son obvias: los jubilados, que hasta ahora apoyaban a Macron, piensan en votar a la “extrema derecha”, indican los sondeos.

“Francia está entre la espada y la pared”, confiesa Sophie Primas, portavoz del gobierno. El primer ministro, François Bayrou, compara la situación de Francia con la de Grecia en 2008, con la diferencia de que la Unión Europea no puede asumir la deuda de Francia, por su tamaño.

Los capitalistas franceses no tienen mucho donde recortar. Los índices de pobreza ya son muy altos, los más elevados en treinta años.

Si queda algún dinero público, irá a parar a las empresas de armamento. En plenas políticas de austeridad, Macron ha anunciado un gasto militar adicional de 6.500 millones de euros. Al Presidente francés le acusan de preocuparse más por Ucrania que por su propio país.

Los recortes presupuestarios pasarán por encima del Parlamento y de los debates públicos. El primer ministro va a recurrir a una disposición constitucional para aprobarlos por decreto y es probable que eso desate una moción de censura contra el gobierno.

En la Unión Europea los periodistas comen de la mano de los políticos

En España las instituciones públicas destinan enormes cantidades de dinero a financiar a ciertos medios de comunicación, principalmente a través de publicidad institucional, subvenciones directas y programas de apoyo, como los enfocados en la digitalización.

En 2022 la financiación pública total a medios (publicidad institucional y subvenciones) alcanzó aproximadamente 1.100 millones de euros. El gobierno central, las comunidades autónomas, los ayuntamientos y las diputaciones destinaron aproximadamente 723 millones de euros en publicidad institucional.

El Plan “España, Hub Audiovisual de Europa” (2021-2025) prevé movilizar 1.603 millones de euros, de los cuales 240 millones se destinan al fomento de la producción y promoción audiovisual, incluyendo medios de comunicación.

El dinero sirve para el autobombo de gobiernos, partidos e incluso personajillos del teatro político hispánico. Lo mismo ocurre con el dinero procedente de Europa, que no está contabilizado en las cifras anteriores, y que sirve para promocionar las políticas europeas más execrables.

Uno de los pretextos de las subvenciones públicas a los medios de intoxicación es la desinformación que, como demuestra el reciente caso de Torre-Pacheco, tiene su origen en Rusia. “Verificadores profesionales de Newtral han rastreado su origen y han comprobado que se ha creado por primera vez en Telegram y en páginas webs ligadas a grupos prorrusos” (1). A Putin se le notaba muy preocupado por la situación de los emigrantes en la localidad murciana y decidió engañar a los españoles con falsedades, como acostumbra.

El periódico alemán Berliner Zeitung sostiene que la Unión Europea está dificultando la difusión de información que no le gusta recurriendo a los cazadores de bulos (2), esa nueva especie de parásitos del periodismo posmodernos.

El pasado mes de mayo la Unión Europea aprobó la Ley Europea de Libertad de Prensa para “fortalecer la independencia, la transparencia y el pluralismo de los medios de comunicación”, añadiendo que “los ciudadanos y las empresas tengan acceso a una pluralidad de puntos de vista y fuentes de información fiables”.

Sin embargo, la semana pasada se debatió en el Parlamento Europeo una moción de censura contra Ursula von der Leyen -precisamente- por la falta de transparencia en la adquisición de vacunas contra el coronavirus. La prensa subvencionada por ella nunca se hizo eco de esa falta de transparencia y con el debate adoptaron la misma postura: defensa a ultranza de Von der Layen contra la “extrema derecha”.

Así es como los medios le hacen un favor tras otro a la famosa “extrema derecha”, ocultando el tema de fondo, que es la falta de transparencia informativa. Los medios y sus periodistas cobran para salva la cara de la Unión Europea ante este tipo de situaciones.

En un informe de 84 páginas publicado a principios del mes pasado el periodista italiano Thomas Fazi ha abordado las subvenciones europeas a los medios de intoxicación. Su informe se titula “La maquinaria mediática de Bruselas: La financiación europea de los medios y la configuración del discurso público” (3).

Cada año la Unión Europea gasta millones de euros en sobornos mediáticos. “Solo el año pasado, la Unión Europea destinó alrededor de diez millones de euros a los medios ucranianos”, dice el Berliner Zeitung. Uno de sus objetivos es acabar con los “euroescépticos”, que son especialmente fuertes en Europa central y a quienes también se vincula a la omnipresente “extrema derecha”. Como dice Fazi, el dinero europeo se desrmbolsa en nombre del gran mito moderno de “combatir la desinformación”.

Fazi afirma que, además, de medios, la Union Europea también soborna a ciertas ONG y ciertos centros de investigación para pregonar sus políticas y su ideología “europeísta”. Los proyectos se presentan como promotores de la libertad de prensa, el pluralismo o los valores europeos. No obstante, en la práctica sirven para marginar la disidencia y los puntos de vista críticos y construir una esfera pública europea desde arriba.

Uno de los organismo parasitarios es el Observatorio Europeo de Medios Digitales (EDMO), que tambiñen se dedica a “combatir la desinformación”. Ha recibido al menos 27 millones de euros en los últimos cinco años, que ha dedicado a la “caza de bulos” y a que se acepten las políticas y las decisiones de la Comisión Europea.

A finales de junio Euractiv confirmaba que la Unión Europea había inyectado 35 millones de euros al año en “determinados medios de comunicación” (4). Según un informe elaborado el año pasado por el Centro de Investigación de Medios y Periodismo, la Unión Europea prometió 99 millones de euros para proyectos de periodismo solo en 2022, casi tres veces más que dos años antes. Entre 2014 y 2023 Euronews recibió alrededor de 227 millones de euros en financiación europea, una media de 25 millones de euros al año.

Las subvenciones de la Unión Europea a los medios convierten a los periodistas en dependiantes de los políticos, concluye el Berliner Zeitung.

(1) https://www.lasexta.com/noticias/sociedad/supuestas-fotografias-agresores-falso-comunicado-ayuntamiento-culpando-migrante-bulos-que-alientan-violencia_202507136873a719525aa26f9a4b42e0.html
(2) https://www.berliner-zeitung.de/politik-gesellschaft/geopolitik/eu-finanziert-medien-wird-durch-millionen-ein-positives-image-gekauft-li.2339309
(3) https://brussels.mcc.hu/uploads/default/0001/01/10af81f9f28a04dbcb2e9fb98bf28a7c9f16a07a.pdf
(4) https://www.euractiv.de/section/innenpolitik/news/eu-pumpt-jaehrlich-35-millionen-euro-in-ausgewaehlte-medien/

Caso Epstein: siguiendo la pista del dinero

El gobierno de Trump quiere pasar página en el caso Epstein, que no es sólo un asunto de naturaleza sexual. El senador Ron Wyden lleva tres años investigando su vertiente financiera, dice el New York Times, y ha tenido acceso a documentos confidenciales que arrojan luz sobre las colosales sumas que Epstein canalizó a través del sistema bancario para financiar su vasta red de chantaje y sexo.

En sólo cuatro bancos (JPMorgan, Bank of America, Deutsche Bank y Bank of New York Mellon) Epstein movió más de 1.500 millones de dólares con miles de transferencias bancarias para la compraventa de obras de arte de sus amiguetes, además de pagos a numerosas mujeres. Los informes bancarios se redactaron tras la detención de Epstein en 2019, acusado de violación y proxenetismo.

El dinero se movió por países extranjeros mediante empresas poco conocidas.

El gobierno de Trump no ha querido divulgar la información incautada por el FBI en los domicilios de Epstein o recopilada en los bancos del país. Antes de que el Departamento de Justicia anunciara la semana pasada el cierre de la investigación sobre Epstein, Wyden presionaba a la fiscal general Pam Bondi para que entregara registros bancarios y otra información sobre los millonarios y las instituciones financieras de la red de Epstein.

Trump, que fue un estrecho colaborador de Epstein, declaró esta semana que dejaría que Pam Bondi decidiera qué documentos debían hacerse públicos. Bondi expresó su apoyo al informe oficial que establecía que no se podía justificar la divulgación de más información sobre el caso. Entre esa documentación se encontraban los informes de los cuatro bancos que han entregado los a papeles a Wyden.

Una maquinaria financiera gigantesca

Los informes bancarios confidenciales ofrecen la visión más completa hasta la fecha de la enorme maquinaria financiera sobre la red de proxenetismo de Epstein en Nueva York, Florida y las Islas Vírgenes.

Los informes fueron presentados por los bancos varios meses después de la detención de Epstein en 2019 por violación y proxenetismo. En Estados Unidos los bancos están obligados a presentar informes sobre transacciones sospechosas (SAR) dentro de los 60 días posteriores a su identificación como casos de lavado de dinero o tráfico sexual.

En 2008 Epstein se declaró culpable en Florida de proxenetismo con una menor y recibió una pequeña sentencia de prisión. Los fiscales llegaron a un acuerdo con él, por lo que debía registrarse como depredador sexual aunque, al mismo tiempo, logró inmunidad ante futuros procesos judiciales.

El chanchullo fue criticado por las víctimas, ya que los fiscales sabían que Epstein había violado a decenas de adolescentes. La mayoría de los millonarios, famosos y políticos que trabajaron con Epstein a lo largo de los años han declarado, en entrevistas o declaraciones, que desconocían la magnitud de sus delitos hasta su segunda detención en 2019.

Miles de páginas de documentos

Wyden cree que el sistema de denuncias SAR necesita una reforma, en particular en lo que respecta a la vigilancia de clientes bancarios adinerados. Si los bancos presentan esos informes después de que delincuentes como Epstein están muertos o en prisión, no sirve de nada, afirma.

El senador inició su investigación hace unos tres años, centrándose en los más de 158 millones de dólares pagados por un especulado,r Leon Black, a Epstein por servicios de consultoría fiscal y de planificación patrimonial. Black, estrecho colaborador de Epstein, fue cofundador de la empresa de capital privado Apollo Global Management.

A principios de 2021 renunció a todos sus puestos directivos en la empresa tras revelarse los pagos y sus estrechos vínculos con Epstein. Los abogados de Black han dicho que el trabajo de Epstein les ahorró casi 2.000 millones de dólares en impuestos y que no hubo irregularidades al pagarle.

A principios del año pasado, Wyden fue autorizado por el Tesoro para revisar las declaraciones de divulgación confidencial de los cuatro bancos. Le presentaron miles de páginas de documentos, aunaque no le permitieron hacer copias sino solo tomar notas manuscritas.

El mayor informe sobre transacciones sospechosas que revisaron fue presentado a finales de 2019 por JPMorgan, que involucró 1.100 millones de dólares. El informe abarcó 4.700 transacciones que datan de 2003, incluyendo pagos a mujeres de Bielorrusia, Rusia y Turkmenistán.

Muchas de las víctimas de Epstein eran mujeres jóvenes de países de Europa oriental. Luego le siguieron el informe de Deutsche Bank por aproximadamente 400 millones de dólares, el de Bank of New York Mellon por 378 millones de dólares y, finalmente, el de Bank of America, que se refería a los pagos de Leon Black a Epstein.

En 2023 JPMorgan pagó 290 millones de dólares a las víctimas de Epstein. Por su parte Deutsche Bank pagó otros 75 millones de dólares para resolver demandas que alegaban que los bancos ignoraron las señales de alerta de proxenetismo.

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