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Mes: junio 2025 (página 9 de 10)

No hay responsabilidades por el desastre de 2011 en la central nuclear de Fukushima

En 2011 Fukushima fue escenario de un desastre nuclear debido a un terremoto de magnitud 9.0 golpeó la costa noreste de Japón, provocando un tsunami que alcanzó alturas de hasta 40 metros en algunas áreas.

El tsunami inundó la planta nuclear de Fukushima Daiichi, lo que causó fallos en los sistemas de refrigeración de los reactores. Esto llevó a la fusión parcial de tres núcleos de reactores y la liberación de materiales radiactivos a la atmósfera. Como resultado, se ordenó la evacuación de miles de personas en un radio de 20 kilómetros alrededor de la planta.

El desastre tuvo consecuencias significativas para la salud pública y el medio ambiente, así como un impacto profundo en la política energética de Japón, entre otros países, llevando a una revisión de su dependencia de la energía nuclear.

La planta nuclear era propiedad de de Tokyo Electric Power Company (Tepco) y los accionistas interpusieron una demanda contra cuatro directivos. Los demandantes argumentaban que el desastre se habría podido evitar si hubieran tenido en cuenta las investigaciones geológicas y hubiera implementado medidas preventivas, como la instalación de una fuente de energía de emergencia a gran altura.

Por su parte, los demandados alegaron que los riesgos eran impredecibles y que los estudios citados no eran fiables.

En 2022 los directivos fueron condenados a pagar 84.000 millones de euros. Fue la mayor multa jamás impuesta en una demanda civil en Japón. En 2015, la petrolera británica BP fue condenado a pagar 18.800 millones de euros por el derrame de petróleo en el Golfo de México, en lo que se describió en su momento como la mayor multa jamás impuesta a una empresa en la historia de Estados Unidos.

Esta mañana un tribunal de apelación de Tokio ha anulado la multa. “No se puede considerar que los demandados tuvieran la oportunidad de prever este terremoto”, ha declaró el tribunal.

La multa impuesta a los ejecutivos de Tepco tenía como objetivo cubrir los costos del operador por el desmantelamiento de los reactores, la compensación a los residentes afectados y el proceso de descontaminación.

El tribunal de apelación sostiene que el tsunami no era un evento previsible.

Si bien el terremoto y, aún más importante, el tsunami causaron la muerte de 18.500 personas, el desastre nuclear no causó víctimas inmediatas. Sin embargo, fue indirectamente responsable de varios miles de muertes relacionadas, reconocidas por las autoridades japonesas como muertes debidas al deterioro de las condiciones de vida de las numerosas personas evacuadas de la región.

En marzo los tribunales japoneses confirmaron la absolución de dos exejecutivos de Tepco acusados ​​de negligencia profesional durante el desastre de marzo de 2011.

La sentencia pone fin al único juicio penal derivado del accidente nuclear más grave del mundo desde Chernóbil, Ucrania, en abril de 1986.

China responde al bloqueo de Estados Unidos cerrando fábricas en todo el mundo

Donde las dan las toman. Es un principio de cualquier guerra, y también de la guerra económica. Estados Unidos intenta bloquear a China, que responde imponiendo autorizaciones previas a las exportaciones de tierras raras, de las cuales ostenta un cuasi-monopolio: controla más del 60 por cien de la minería de tierras raras y el 92 por cien de su producción refinada a escala mundial.

En medio de la guerra económica, Pekín exige desde principios de abril a las empresas chinas que soliciten una autorización antes de exportar estos materiales, incluidos los “imanes de tierras raras” esenciales para el sector automotriz, a cualquier país.

Se esperaba una flexibilización de las autorizaciones tras las negociaciones chino-estadounidenses celebradas en Suiza el mes pasado. Sin embargo, las autorizaciones no se han reanudado lo suficiente, lo que ha llevado a Washington a denunciar un incumplimiento del acuerdo de Ginebra.

Desde principios de abril se han presentado cientos de solicitudes de autorizaciones de exportación a las autoridades chinas, pero solo una cuarta parte se ha aprobado.

Ciertas tierras raras (neodimio, disprosio, etc.) se utilizan para fabricar potentes imanes, el 90 por cien de los cuales se producen a nivel mundial en China. Los imanes desempeñan un papel esencial en motores eléctricos, sensores de dirección asistida, sistemas de frenado regenerativo, entre otras características avanzadas de los vehículos.

La situación pone de relieve la fuerte dependencia del resto del mundo: la Unión Europea importa el 98 por cien de sus imanes de tierras raras de China y busca impulsar su producción de tierras raras. Sin embargo, Europa tienen dificultades para competir con las empresas chinos en términos de costes y están lejos de satisfacer la demanda del sector automovilístico.

Los esfuerzos europeos para diversificar el suministro no ofrecen una solución a corto plazo. Una solución sería fabricar motores de automóviles en China antes de exportarlos. Pero los fabricantes de equipos originales (OEM) tendrían que reajustar sus cadenas de suministro, lo que podría requerir nuevas autorizaciones.

La industria europea ya está sufriendo. Con una cadena de suministro mundial profundamente entrelazada, las restricciones chinas están paralizando la producción de los OEM europeos. Ya han provocado el cierre de varias líneas de producción y fábricas y se esperan nuevas repercusiones en las próximas semanas a medida que se agoten las existencias.

La lentitud de los trámites aduaneros en China es otro problema. Si la situación no cambia rápidamente, ya no se pueden descartar retrasos o incluso pérdidas de producción. Suzuki anunció ayer en Tokio que ha suspendido la producción de ciertos modelos debido a la escasez de componentes, como tierras raras.

En Estados Unidos, Ford tuvo que cerrar su planta de Chicago, donde produce el SUV “Explorer”, durante una semana debido a la escasez, según informa Bloomberg. Consultado por AFP, Ford declinó comentar sobre cualquier problema de suministro.

En India el fabricante de scooters Bajaj Auto advirtió que en julio las restricciones chinas podrían afectar su producción.

Las empresas alemanas podrían agotar sus existencias a finales de junio. La industria electrónica, un importante consumidor de tierras raras, también podría verse afectada. La preocupación crece rápidamente, ya que muchas empresas solo disponen de recursos suficientes para unas pocas semanas o meses, explicó el presidente de la asociación industrial alemana.

Los estibadores del puerto de Marsella bloquean un cargamento de armas a Israel

El sindicato general de estibadores del puerto de Fos, cerca de Marsella, impidió el miércoles la carga de un envío de armas francesas fabricadas por Eurolynx con destino a Israel. El envío estaba previsto para ayer a través del puerto de Fos.

El bloqueo surge tras una investigación publicada por Disclose, que reveló la presencia de “un cargamento de 19 palés con 14 toneladas de eslabones de munición, probablemente destinados a ametralladoras utilizadas por el ejército de ocupación israelí”.

El sindicato confirmó que “los estibadores no cargarían el barco con destino al puerto de Haifa”, denunciando “la complicidad de Francia en el apoyo al arsenal militar de Israel”. El comunicado denunció que “estos eslabones de Eurolynx son piezas de repuesto para ametralladoras utilizadas por el ejército israelí para continuar sus masacres contra el pueblo palestino”.

El sindicato envió un mensaje contundente: “Lo repetimos constantemente: no participaremos en el genocidio orquestado por el gobierno israelí”.

Por su parte, la CGT, que representa a los trabajadores del puerto de Fos, anunció que “esta acción forma parte de su firme postura a favor de la paz y su rechazo a la explotación capitalista y las guerras en el mundo”.

Disclose revela que el buque israelí Contship Era, propiedad de la empresa Zim, tenía previsto entregar este cargamento al puerto de Haifa ayer por la noche. El cargamento incluía piezas metálicas utilizadas para el ensamblaje de cartuchos de ametralladora Negev 5, producidos por Eurolynx en Marsella y destinados a Israel Military Industries (IMI), filial de Elbit Systems, la principal empresa proveedora del ejército israelí.

Este cargamento es el tercero de este tipo desde principios de año, a pesar de los llamamientos internacionales para suspender las exportaciones de armas a Israel debido a su uso contra civiles en Gaza.

Se realizaron entregas similares el 3 de abril y el 22 de mayo, y se determinó que los componentes suministrados eran compatibles con las armas utilizadas por el ejército israelí durante la “masacre de la harina” de febrero del año pasado, en la que más de 100 palestinos murieron mientras esperaban un convoy de ayuda humanitaria.

A pesar de las declaraciones del ministro francés del ejército, Sebastien Lecornu, de que las licencias de exportación de Eurolynx solo permitían la reexportación de componentes a clientes extranjeros y que el ejército israelí no estaba autorizado para utilizarlos, la investigación confirmó la ausencia de un mecanismo de control real para garantizar este compromiso.

El boicot ha reavivado el debate sobre la transparencia de las exportaciones de armas francesas, contradiciendo las declaraciones de dirigentes franceses, encabezados por Macron, que han pedido el cese de los envíos de armas a Israel, afirmando: “No podemos pedir un alto el fuego y seguir suministrando armas”.

‘Al Qaeda está de nuestro lado en Siria’

Hasta hace muy poco la versión oficial sobre la Guerra de Ucrania decía que era un choque entre Rusia y Ucrania y que los demás países del mundo eran ajenos, especialmente Estados Unidos, la Unión Europea y la OTAN.

Lo mismo cabe decir de la Guerra de Siria, que oficialmente fue un levantamiento popular contra un gobierno despótico de Bashar Al Assad, en el que las potencias imperialistas no tenían nada que ver y los yihadistas tampoco. Incluso las potencias imperialistas rondaban por Oriente Medio para acabar con Al Qaeda, el Califato Islámico y similares.

El antiguo embajador estadounidense en Siria, Robert Ford, ha empezado a cambiar las arengas de los medios de intoxicación al confesar sus entrevistas con el dirigente yihadista Ahmed Al Sharaa, a pesar de que no le había dado muestras de arrepentimiento.

Ford explicó que acudió a la reunión con Al Sharaa invitado por una “organización no gubernamental británica especializada en resolución de conflictos” para “ayudarlos a sacar a este tipo [Al Sharaa] del mundo terrorista y llevarlo a la política regular”. El 22 de mayo Independent Arabia reveló que se trata de Inter-Mediate, una empresa privada fundada en 2011, al comienzo de la Guerra de Siria, por Jonathan Powell, jefe de gabinete del antiguo primer ministro británico Tony Blair entre 1997 y 2007 (1).

En noviembre del año pasado, pocos días antes de que los yihadistas tomaran el poder en Siria, a Powell lo nombraron asesor de Seguridad Nacional de Keir Starmer, para coordinar “la política exterior, seguridad, defensa, asuntos europeos y económicos internacionales de Reino Unido desde el número 10 de Downing Street” (2).

En 2003 Powell estuvo estrechamente involucrado en la criminal invasión de Irak por parte de Estados Unidos y Reino Unido, lo que Blair calificó como “intervencionismo liberal”. Lo mismo que Al Sharaa, Powell tampoco se ha arrepentido, ni de aquella guerra, ni de las mentiras que la ampararon (3). Mantiene las mismas convicciones hoy en día porque Saddam Hussein “era un dictador despiadado que oprimía a su pueblo” y, como es natural, el papel de los británicos es el de liberar al mundo de tales personajes.

La ‘guerra contra el terrorismo’ empieza en Irlanda y sigue en Irak

Powell fundó la empresa para “compartir las lecciones aprendidas de las conversaciones de paz de Irlanda del norte y ayudar a otros dirigentes que enfrentan dilemas similares”. El objetivo declarado de la empresa es “promover la resolución de conflictos y la reconciliación mediante el diálogo y la mediación para lograr soluciones duraderas a conflictos violentos y complejos”. Se jacta de su capacidad para aprovechar los recursos “de gobiernos e instituciones internacionales que gastan miles de millones de dólares anualmente para abordar las consecuencias de los conflictos”.

Inter-Mediate afirma que promueve “el diálogo entre las partes en conflicto”, no “impulsa la agenda de ninguna de las partes”, mientras busca “soluciones sostenibles a largo plazo para los conflictos mundiales”, fomentando la participación de todas las partes clave en los procesos de diálogo. La empresa también se compromete a garantizar la confidencialidad en todo momento, “dada la naturaleza sensible de muchos conflictos”. Reconoce que, “en circunstancias inestables […] el coste potencial de las negociaciones, tanto políticamente como en términos de la seguridad personal de los involucrados”, significa que “a menudo es necesario un proceso confidencial para que se lleven a cabo las conversaciones iniciales”.

Sería un propósito maravilloso si se hubiera puesto en marcha en 2011 para promover una negociación entre el gobierno de Al Assad y los yihadistas. Pero las negociaciones que Inter-Mediate quería promover eran entre los yihadistas y sus padrinos occidentales para acabar con el gobierno legítimo de Siria.

Una máscara del MI6

En marzo de 2012, un correo electrónico interno enviado a Jake Sullivan, asesor principal de Clinton, reveló que Jonathan Powell era “el fundador de una nueva ONG que ya ha iniciado algunas actividades muy interesantes entre bastidores” y que buscaba vender sus servicios a altos funcionarios del Departamento de Estado.

El correo electrónico indica que Inter-Mediate era una de las máscaras del MI6, la inteligencia exterior británica. En una carta adjunta Powell declaró que Inter-Mediate había establecido “canales encubiertos entre insurgentes y gobiernos” en varios países y se preparaba para trabajar en Birmania, Somalia, Siria y Yemen.

Powell añadió que Inter-Mediate estaba colaborando estrechamente con el Ministerio de Asuntos Exteriores británico, el Consejo de Seguridad Nacional y el MI6. El personal de la empresa no solo está compuesta por antiguos diplomáticos, sino que, además, recibió más de 4 millones de libras esterlinas entre 2010 y 2020 del Ministerio de Asuntos Exteriores (4).

El hecho de que Powell ofreciera los servicios de su empresa al Departamento de Estado estadounidense en Siria en ese momento demuestra claramente que, más de una década antes de la caída de Basahar Al Assad, Inter-Mediate buscaba derrocar a su gobierno para sustituirlo por las hordas yihadistas.

Un correo electrónico enviado el mes anterior por Sullivan a Hillary Clinton, la antigua secretaria de Estado estadounidense, demuestra que las potencias occidentales conocían muy bien a las fuerzas que luchaban contra el gobierno de Bashar Al Asad en su nombre: “AQ [Al-Qaeda] está de nuestro lado en Siria” (5).

El destacado papel del gobierno británico en la desestabilización de Siria

Gracias a la larga relación del MI6 con los yihadistas a través de Inter-Mediate, Reino Unido fue el primer país occidental en darles la bienvenida cuando llegaron al poder en Damasco. Keir Starmer recibió con entusiasmo la noticia, afirmando que la toma de control por el grupo implicaba “un papel más activo” para Londres en la región. En diciembre de 2024, diplomáticos británicos se reunieron formalmente con los yihadistas, aunque HTS aún era una organización terrorista prohibida por la legislación británica.

El 19 de febrero The National reveló que el gobierno británico ejercía una influencia considerable en la Siria posterior a la caída de Bashar Al Assad, mediante una combinación de conexiones políticas, operaciones benéficas y una diáspora de repatriados bien conectada.

Powell es una pieza clave de esa red, con sólidas conexiones en el país que se remontan a antes de la guerra iniciada en 2011. Su hermano, Charles Powell, es un cabecilla de la Fundación Said, del filántropo británico-sirio Wafic Said, quien se reunió con Al Sharaa a mediados de enero en el palacio presidencial de Damasco. Estas conexiones personales y la labor de la Fundación Said le han proporcionado a Powell las llaves de Siria, según The National (6).

Entre los contactos del espionaje británico en Siria se encuentran los Cascos Blancos, otra máscara creada por la inteligencia británica. Tras una reciente visita a Damasco, Hamish de Bretton-Gordon, un agente del MI6, propuso que los Cascos Blancos gestionaran los servicios de emergencia en todo el país. HTS “no necesita que le digamos lo qie tiene que hacer” dentro del gobierno sirio, pero “necesita orientación y recursos” para lograr sus objetivos. “La revolución que derrocó a la vieja guardia en Damasco nació en el noroeste de Siria, y el presidente interino […] parece ser un dirigente viable. Sirios cercanos a mí, algunos de los cuales trabajan estrechamente con el nuevo equipo, me dicen que son sinceros. Gran Bretaña está en una posición privilegiada, gracias a la diáspora sirio-británica, para marcar una diferencia real, y la apertura de la embajada británica en Damasco no tardará en llegar”, escribió Bretton-Gordon.

Al menos desde 2013, este espía británico participó en una operación del MI6 para sacar ilegalmente muestras de suelo de Siria y demostrar al gobierno estadounidense que las fuerzas de Al Asad habían utilizado armas químicas, con la esperanza de desencadenar una intervención a gran escala contra Damasco. Un informe de prensa sobre estas actividades, publicado seis días después del ataque químico en Guta en agosto de ese año, citó a una “fuente occidental de alto rango” anónima que afirmaba que “el MI6 desempeñó un papel fundamental” en la recolección de muestras: “El ejército estadounidense quiere más pruebas antes de concluir que Asad se pasó de la raya al utilizar armas químicas. La pregunta es qué hará Occidente ahora. Si nadie reacciona, las pruebas habrán servido de poco”.

El complot para llevar al poder a los yihadistas sirios se orquestó desde Londres. De esa manera el MI6 evitó desencadenar una invasión militar al estilo irakí organizando ataques químicos con la ayuda de Bretton-Gordon, los Cascos Blancos y otros sicarios parecidos.

(1) https://beeley.substack.com/p/the-blair-bush-project-in-syria-that
(2) https://www.independent.co.uk/news/uk/politics/politics-explained/jonathan-powell-national-security-adviser-starmer-b2643829.html
(3) https://web.archive.org/web/20241127050356/https://morningstaronline.co.uk/article/media-silence-over-jonathan-powells-bloody-hands
(4) https://www.declassifieduk.org/former-un-envoy-to-yemen-linked-to-mi6-a-party-to-the-war/
(5) https://wikileaks.org/clinton-emails/emailid/23225
(6) https://www.thenationalnews.com/news/mena/2025/02/19/britains-influence-spreads-through-new-syria/

Los nuevos campos de concentración electrónicos

Los presupuestos para la guerra de la información aumentan. Los últimos datos de Estados Unidos, Reino Unido y sus aliados, incluida la OTAN, confirman el interés creciente por fortalecer la fuerza ofensiva y defensiva en el ciberespacio. Para justificarlo y aumentar los presupuestos militares, se están difundiendo bulos sobre unas supuestas amenazas rusas y chinas, aunque uno de los objetivos es el control sobre los propios ciudadanos.

La OTAN ha propuesto incluir el gasto en ciberseguridad y medidas relacionadas con la protección de fronteras y costas para cumplir con el nuevo objetivo de destinar el 1,5 por cien del PIB a la militarización y la guerra (1). La Alianza ya ha iniciado negociaciones con los países miembros sobre los gastos autorizados en virtud del nuevo objetivo, que planea aprobar en la cumbre convocada para este mes. El objetivo de gasto será del 5 por cien del PIB, incluyendo el 3,5 por cien para gastos de defensa importantes y el 1,5 por cien para gastos relacionados con ella.

Los gastos que podrían cubrirse con el 1,5 por cien incluirán la protección de infraestructuras críticas, los servicios de inteligencia no relacionados con la defensa y las actividades espaciales.

La OTAN cree que una definición más amplia de lo que constituye “gasto relacionado con la defensa” facilitaría a los países el logro del objetivo, y algunos presionan para incluir gastos como la “lucha antiterrorista”. Hay que rellenar el despilfarro como sea, incluso militarizando la policía.

La ciberguerra se basará en programas informáticos de código abierto

El secretario de Defensa británico, John Healey, ha anunciado que su ejército unificará las operaciones cibernéticas y electrónicas bajo un solo mando como parte de una importante reorganización del equipo militar de alta tecnología. El Ministerio de Defensa planea invertir más de mil millones de libras en el desarrollo de un sistema basado en inteligencia artificial para analizar y filtrar la gran cantidad de datos generados por el ejército.

El Mando Cibernético y Electromagnético estará subordinado al Mando Estratégico, que ya es responsable de las fuerzas informáticas ofensivas y defensivas del Ministerio (2). Junto con las Fuerzas de Operaciones Especiales, este mando encabezará las operaciones cibernéticas defensivas y ofensivas con las Fuerzas Cibernéticas Nacionales, según el comunicado oficial del departamento.

Bajo el nuevo programa acelerado anunciado en febrero de este año, los cibersoldados británicos solo realizarán un curso de entrenamiento básico reducido, de cuatro semanas en lugar de las diez habituales, y luego dedicarán tres meses a desarrollar habilidades cibernéticas militares.

El ejército estadounidense también están experimentando reformas exhaustivas. El Pentágono está especialmente centrado en las redes 5G y las futuras 6G para optimizar las cadenas de suministro y controlar los robots de combate, y no quiere verse obligado a depender de un pequeño grupo de los grandes monopolios tecnológicos que actualmente dominan el mercado. Por lo tanto, pronto presentará ofertas para desarrollar un prototipo de código abierto al que cualquier empresa pueda acceder libremente e implementar en sus dispositivos (3).

El Congreso ha ordenado que la Red de Información del Cuartel General de la Fuerza Conjunta-Departamento de Defensa (JFHQ-DODIN) se subordine al Mando Cibernético (4). Es coherente con la Guía Estratégica Provisional de Defensa Nacional de este año, que prioriza las misiones del mando para garantizar la seguridad, el funcionamiento y la protección de la misión de la red de información del Departamento de Defensa y permitir que las fuerzas estadounidenses tengan un impacto letal cuando más se necesita.

La CIA se queda sin espías

Mientras tanto, la CIA quiere mejorar la recopilación de inteligencia. El reclutamiento de extranjeros para transmitir secretos a Estados Unidos ha disminuido drásticamente en los últimos años (5). El número de nuevos agentes ha disminuido significativamente desde 2019. La inteligencia recopilada por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), incluyendo llamadas telefónicas, mensajes de texto y correos electrónicos interceptados, constituye la base de la recopilación de inteligencia y es la que se utiliza en la mayor parte de las notas informativas diarias del presidente.

Sin embargo, un programa de espionaje eficaz requiere inteligencia humana y electrónica, así como otros medios técnicos de recopilación de datos, como imágenes.

Trump ha firmado nuevos contratos con Palantir, que anteriormente recibió más de 113 millones de dólares del gobierno a través de adjudicaciones del Departamento de Seguridad Nacional y el Pentágono. Además, existe un contrato de 795 millones de dólares que el Departamento de Defensa firmó con la empresa el pasado mes de mayo.

Desde su fundación en 2003, Palantir ha estado vinculada a la CIA y al ejército estadounidense. Su producto estrella es Foundry, que ha presentado a cuatro departamentos, incluyendo el de Salud y Servicios Humanos. La Casa Blanca cree que la implementación generalizada de Foundry, que recopila y analiza datos, ayudará a unificar la información de diferentes instituciones públicas.

El objetivo es crear perfiles detallados de los ciudadanos estadounidenses a partir de datos públicos, incluyendo sus números de cuenta bancaria, deudas, historiales académicos, médicos, vacunas y otros.

La recopilación de datos y la creación de un campo de concentración electrónico en Estados Unidos continúa. El objetivo utilizar la información con fines políticos y ya se han presentado demandas para bloquear el acceso a los datos, lo que pone en duda la capacidad del gobierno para utilizar la información personal como arma.

(1) https://www.bloomberg.com/news/articles/2025-05-28/nato-floats-cybersecurity-to-be-included-in-new-spending-target
(2) https://www.gov.uk/government/news/uk-to-deliver-pioneering-battlefield-system-and-bolster-cyber-warfare-capabilities-under-strategic-defence-review
(3) https://breakingdefense.com/2025/04/pentagon-seeks-open-source-software-for-5g-6g-networks/
(4) https://defensescoop.com/2025/05/30/cybercom-jfhq-dodin-dcdc-designated-sub-unified-command/
(5) https://www.washingtonpost.com/national-security/2025/05/28/cia-spy-china-russia-ratcliffe/

‘Cúpula dorada’: grandes proyectos militares y poco dinero para financiarlos

El proyecto “cúpula dorada”, el escudo de defensa antimisiles impulsado por Trump, revive un plan demagógico de la Guerra Fría para militarizar el espacio exterior, convirtiéndolo en una zona de guerra.

La Casa Blanca presupuestó el proyecto en 175.000 millones de dólares y está compuesto por una vasta red de satélites y armas desplegadas en la órbita terrestre.

Si bien las principales potencias espaciales como Estados Unidos, Rusia y China han lanzado satélites militares y de inteligencia desde la década de los sesenta, la mayoría lo han hecho en secreto.

Bajo la presidencia de Biden, el ejército estadounidense expuso la necesidad de fortalecer la fuerza espacial ofensiva para intimidar a Rusia y China. Sin embargo, cuando Trump mencionó en enero por primera vez el proyecto “cúpula dorada”, cambió de estrategia, señalando su disposición a desplegar una tecnología muy costosa y no probada en el espacio que, sin embargo, podría multiplicar los beneficios de la industria estadounidense de defensa.

El proyecto prevé el despliegue de misiles en el espacio, que podrían lanzarse desde satélites en órbita para interceptar misiles convencionales o nucleares disparados desde la Tierra, aunque nadie ha considerado las consecuencias a largo plazo de un despliegue de misiles en el espacio.

La “cúpula dorada” podría animar a otros países a colocar sistemas similares en órbita o a desarrollar armas sofisticadas capaces de evadir los escudos antimisiles, lo que desencadenaría una carrera armamentística en el espacio.

China reaccionó enérgicamente al anuncio de Trump, argumentando que su proyecto tiene “fuertes implicaciones ofensivas” y aumenta los riesgos una carrera armamentística y de militarización del espacio exterior.

Rusia ha sugerido iniciar conversaciones con Washington sobre el control de armas nucleares.

La “cúpula dorada” resucita un antiguo proyecto de los años ochenta de la Guerra Fría: la Guerra de las Galaxias (Iniciativa de Defensa Estratégica) de Ronald Reagan, que resultó un farol para consumo de los medios de comunicación.

La Guerra de las Galaxias preveía el despliegue de una constelación de satélites y potentes armas láser en órbita baja terrestre, teóricamente capaces de interceptar un misil balístico nuclear lanzado desde cualquier punto de la Tierra.

La financiación de la “cúpula dorada” es una quimera. Algunos congresistas han propuesto algo mucho más modesto, que costaría 25.000 millones de dólares, una cantidad suficientemente sustanciosa como para atraer el interés de empresas como SpaceX, Palantir y el fabricante de drones Anduril.

 

Alemania ha exportado armas a Israel por valor de 500 millones de euros desde el 7 de octubre

En respuesta a una pregunta parlamentaria del partido Die Linke, el gobierno confirmó la emisión de licencias individuales de exportación de armas y equipo militar por valor de 485.103.796 euros entre el 7 de octubre de 2023 y el 13 de mayo de 2025.

Las entregas incluyen armas de fuego, municiones, piezas de armas, electrónica militar, sistemas navales y vehículos blindados. Las exportaciones se clasificaron en 21 categorías de armas distintas, lo que pone de relieve la magnitud y la diversidad del apoyo militar de Alemania a Israel.

La revelación se produce en medio de las crecientes críticas internacionales a los crímenes de Israel en Gaza y a las órdenes de detención del Tribunal Penal Internacional contra los dirigentes israelíes.

Desde el fin de un breve alto el fuego en marzo de 2025, Israel ha reanudado los ataques a gran escala en Gaza. Según algunos informes, el 80 por cien de las personas fallecidas en Gaza son mujeres y niños, mientras que Israel también ha bloqueado la ayuda alimentaria al territorio y ha amenazado con una devastación total, como han declarado dirigentes israelíes, incluyendo ministros de defensa y primeros ministros actuales y anteriores.

Estos acontecimientos han planteado serias dudas sobre la participación de Alemania en el genocidio. El grupo parlamentario de Die Linke preguntó al gobierno alemán cómo garantiza que sus armas no se utilizan para cometer crímenes de guerra.

Alemania no puede ignorar las consecuencias de sus exportaciones de armas. El gobierno alemán se ha negado a revelar el desglose mensual de los envíos ni los nombres de los fabricantes, escudándose en la “seguridad del Estado”.

A la luz de las recientes órdenes de detención emitidas por el Tribunal Penal Internacional contra Netanyahu y el anterior ministro de Defensa, Yoav Gallant, la comisión de investigación también cuestionó si Alemania cumpliría con estas órdenes si alguno de ellos viajara a territorio alemán. El gobierno no hizo comentarios directos, pero se remitió a respuestas anteriores sobre sus obligaciones legales.

A medida que continúa el genocidio en Gaza y se deteriora la situación humanitaria, aumenta la presión sobre Berlín, el segundo mayor proveedor de armas del Estado ocupante, para que revise sus entregas de armas a Israel.

Volkswagen: 35.000 trabajadores despedidos y el resto con los salarios congelados

El holding automovilístico alemán Volkswagen planea recortar 35.000 empleos en Alemania para 2030, sin cerrar fábricas ni realizar despidos forzosos. Alrededor de 20.000 trabajadores ya han decidido abandonar la empresa.

De momento, el plan de rescate es negociado y por eso la empresa habla de que “vamos por buen camino” con un tercio menos de la plantilla y un aplazamiento de la puesta en marcha de la Agenda 2030.

Es un síntoma de la bancarrota de la industria automotriz europea. No está en condiciones de fabricar vehículos eléctricos porque no puede competir con las marcas chinas.

El plan incluye el aplazamiento de ciertas bonificaciones y la congelación salarial en 2025 y 2026. En su lugar, se abonará un aumento salarial del 5 por cien en dos etapas a un fondo destinado, entre otras cosas, a financiar modelos de trabajo flexibles.

Finalmente, los trabajadores han tenido que aceptar el fin de la producción del Golf con motor de combustión interna en Wolfsburg, que se trasladará a México. La planta alemana seguirá produciendo los modelos eléctricos ID.3 y Cupra Born.

Los malos tiempos para Volkswagen empezaron en 2015, cuando se descubrió que había manipulado las emisiones de CO2 a gran escala. La multinacional instaló deliberadamente una aplicación informática en sus vehículos diésel para falsificar las pruebas de emisiones.

La aplicación informática, conocida como “dispositivo de desactivación”, permitía a los vehículos detectar cuándo se les estaban realizando pruebas de emisiones y ajustar su rendimiento en consecuencia para cumplir con las normas ambientales.

Sin embargo, en condiciones reales de conducción, estos vehículos emitieron niveles significativamente más altos de contaminantes, como óxido de nitrógeno (NOx), que lo permitido por la normativa ambiental.

Los ataques ucranianos contra las bases rusas comprometen las negociaciones sobre desarme nuclear

Los ataques del domingo contra los aeródromos estratégicos rusos plantea muchas preguntas, sobre todo si se tiene en cuenta que en la trastienda están los tratados de desarme entre Estados Unidos y Rusia sobre armas nucleares, que suponen tanto las posibilidad de realizar inspecciones “in situ”, como los “cielos abiertos”, es decir, poniendo los vectores nucleares a la vista de los aviones y satélites del adversario.

Si Rusia puso los cazabombarderos Tu-95 sobre la pista es en cumplimiento de los tratados de desarme nuclear, lo que pone a Estados Unidos en un serio aprieto: ¿informó Ucrania a la Casa Blanca de los ataques con antelación? El domingo los portavoces de la Casa Blanca declararon que no habían recibido notificación previa de los ataques ucranianos y no los han comentado oficialmente.

Por nuestra parte, dejamos apuntada la información de Axios, que es afirmativa. Pero luego la modificó para decir lo contrario: Ucrania no informó previamente a Estados Unidos (1).

Aunque huele a podrido, la cuestión no cambia mucho porque el SBU, que se ha adjudicado los ataques, es una extensión de la inteligencia estadounidense. Si la operación se preparó durante un año y medio, como dicen los ucranianos, era sobradamente conocida en ciertos círculos.

La tuerca se puede retorcer aún más, teniendo en cuenta la bronca dentro de la burocracia de Washington, el complejo militar-industrial y los servicios de inteligencia, que han demostrado constituir una fuerza paralela a la Presidencia capaz de sabotear los circuitos de información. Según NewsNation (2), Trump no fue informado, lo cual sólo es verosímil si la CIA y demás centrales de inteligencia le están ocultando información.

Todo cuadra: es obvio que Estados Unidos conoció el ataque de antemano, pero no puede decir otra  cosa distinta de lo que dice, y lo que más le conviene a la Casa Blanca es que la CIA le oculte información.

También hay que tener en cuenta la pugna a tres bandas entre Estados Unidos, la Unión Europea y la OTAN, que se desarrolla de múltiples maneras. Desde enero los planes de la Unión Europea pasan por obligar a Estados Unidos a regresar a la Guerra de Ucrania y torpedear cualquier tipo de negociaciones. A Bruselas le encantaría una respuesta rusa a la altura de los ataques del domingo.

La política de ‘cielos abiertos’

Desde los años ochenta del siglo pasado los Tratados Start convirtieron en una práctica política habitual los “cielos abiertos” como muestra de confianza: los bombarderos nucleares de ambos países se deben aparcar únicamente en ciertas bases, deben estar “a la vista” para comprobar que no están cargados con armas nucleares ni se disponen a despegar.

Ucrania ha podido acabar con este política, exponiendo al mundo ante una situación de riesgo máximo. Ahora mismo Estados Unidos está ofreciendo todo tipo de explicaciones de que no ha tenido nada que con los ataques y que no conoció de antemano su preparación.

Trump se retiró del Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF) en 2019 y Rusia hizo lo mismo poco después. Las inspecciones “in situ” se detuvieron al año siguiente y desde entonces no se han reanudado.

El último acuerdo de control de armas estratégicas entre Estados Unidos y Rusia, el Nuevo Tratado Start, expira el 5 de febrero del año que viene. Las negociaciones para un nuevo acuerdo no han comenzado y el tiempo se agota.

El Nuevo Tratado Start es el último firmado entre Estados Unidos y Rusia. Establece el límite de ojivas nucleares estratégicas desplegadas en 1550 y limita el número de portaaviones a 800, con solo 700 de ellos permitidos para su despliegue.

La última ronda de negociaciones entre Estados Unidos y Rusia se celebró en vísperas del inicio de la Guerra de Ucrania y Moscú puso encima de la mesa el ingreso de Ucrania en lal OTAN, por lo que todo vuelve al punto de partida.

Hay un tratado específico de “cielos abiertos”, firmado en 1992 y vigente desde 2002, que permite a Estados Unidos y Rusia realizar vuelos de vigilancia sin armas con poca antelación para recabar información sobre las fuerzas e instalaciones militares del adversario, contribuyendo así a las inspecciones de control de armamento de armas ofensivas convencionales y estratégicas.

Fue el tercer gran acuerdo de seguridad que Estados Unidos abandonó en los últimos años. Ya había denunciado el Tratado INF, un pacto histórico de 1987 con Rusia que prohíbe toda una clase de misiles terrestres de alcance medio con capacidad nuclear, así como el acuerdo nuclear con Irán.

No hay que perder de vista que en 2020 la OTAN se opuso a que Estados Unidos abandonara el acuerdo, ya que, con la vista puesta en la Guerra de Ucrania, los vuelos de reconocimiento sobre Rusia se acabarían. La OTAN estaba muy interesada en vigilar los movimientos del ejército ruso, y no sólo en el Donbas.

(1) https://www.axios.com/2025/06/01/ukraine-drone-strikes-russia
(2) https://thehill.com/homenews/administration/5327835-trump-ukraine-attack-russia/

El ejército de Estados Unidos quiere escuchar los sonidos de los océanos

Estados Unidos trabajan en un sistema de vigilancia militar descentralizado p“ara costas, océanos, estrechos y sitios estratégicos como portaaviones, utilizando receptores básicos en organismos marinos vivos como peces, corales, mejillones, medusas o pulpos. El programa, bautizado Sensores de Vida Acuática Persistente (PALS), lo inició en 2018 la Oficina de Tecnologías Biológicas de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (Darpa) durante una conferencia en Arlington, Virginia, con la participación de centros universitarios, institutos de investigación y laboratorios que participan en el proyecto.

El programa PALS fue una respuesta al anuncio de Rusia de seis “superarmas”, es decir, sistemas de armas nucleares o fuerzas de transporte de cargas nucleares. El sistema de misiles hipersónicos “Avangard”, el misil de crucero intercontinental “Burevestnik”, el misil hipersónico antibuques “Zircon”, el misil hipersónico Kinjal” disparado por un MiG-31, el sistema intercontinental “Sarmat” y el sistema de misiles autónomo submarino “Poseidón”. Si este último fuera detonado cerca de la costa estadounidense, provocaría un tsunami radiactivo. La detección de “Poseidón” por los sistemas convencionales es prácticamente imposible.

Los ingenieros, técnicos y oceanógrafos involucrados en el programa llevan a cabo investigaciones físicas, químicas, biológicas y utilizando inteligencia artificial para identificar y tratar señales y cambios de comportamiento en los organismos marinos vivos, con el fin de proporcionar información sobre la presencia de submarinos, drones y buzos en áreas vigiladas. Las señales deben ser detectados y caracterizadas por dispositivos apropiados, y luego transmitidos en tiempo real a las unidades de vigilancia y mando en forma de indicadores y gráficos mostrados en monitores.

PALS aprovecha la reactivación de los organismos marinos ante las señales visuales, acústicas, mecánicas, eléctricas, magnéticas y químicas. La utilización de receptores de organismos marinos permite una vigilancia a gran escala, todo ello cumpliendo con la identificación por parte de los factores de detección, que son simplemente parte de la biosfera local. La extensión del espectro de observación y la reducción de costos también son facilitadas por la presencia de organismos en nichos inhóspitos para el ser humano, a alta temperatura, en la oscuridad o bajo una presión extrema.

El objetivo del programa es observar, caracterizar y clasificar el comportamiento de los organismos marinos, distinguiendo especialmente sus reacciones a las perturbaciones naturales y a los vehículos submarinos. También se trata de diseñar equipos, aplicaciones informáticas y sistemas analíticos para observar su comportamiento, filtrar la información para evitar falsas alarmas y transmitir señales de alerta a los centros de vigilancia y mando militares. El diseño y la fabricación del material han sido confiados a Northrop Grumman y a entidades académicas, industriales y militares involucradas en PALS. El material incluirá, entre otros, hidrófonos, sonares, cámaras y sensores magnéticos, cinéticos y acústicos.

El programa consta de dos fases. en el primero, los organismos marinos detectan la presencia de un vehículo submarino o de otro factor perturbador en el entorno y reaccionan mediante una señal o un comportamiento observable. En el segundo, un sistema desarrollado por el hombre observa, registra e interpreta estas reacciones, y transmite señales de alerta categorizadas a los usuarios finales a distancia. Por razón de su omnipresencia, su autonomía y su autorreplicación, estos organismos deben constituir un sistema discreto, omnipresente, permanente, pequeño y fácil de desplegar.

Se formaron cinco equipos de investigación como parte del proyecto, estudiando, respectivamente, la respuesta luminosa de microorganismos bioluminiscentes a las corrientes de agua causadas por submarinos; la migración de ciertos microorganismos a áreas de baja presión magnética cerca de submarinos; la detección de señales de baja frecuencia emitidas por el pez termovisor goliat Itajara en respuesta a la presencia de buzos, drones o submarinos (Universidad Atlántica de Florida); la propagación de sonidos crepitantes emitidos por el camarón Alpheidae, que rebotan en objetos en movimiento y pueden usarse como señales de sónar; y la variación en la velocidad y dirección de los bancos de peces en respuesta al paso de objetos cercanos.

Además, el Centro de Guerra Submarina Naval está estudiando la respuesta de los arrecifes de coral a la presencia de drones. PALS no requiere grandes inversiones financieras, pero sí materiales, aplicaciones informáticas y algoritmos específicos. Darpa no revela detalles de su investigación, pero su objetivo es determinar si los organismos marinos reaccionan de forma diferente a otras criaturas o submarinos que se mueven cerca. Uno de los objetivos es catalogar las señales emitidas por los animales para detectar su movimiento a una distancia de 500 metros. No se descarta la modificación genética de organismos marinos con fines defensivos en zonas restringidas. Se utilizará inteligencia artificial para el procesamiento avanzado de señales, la clasificación y la extracción de características con el fin de determinar el tipo y las propiedades del objeto que emitió la señal.

A finales de 2020 Darpa anunció que cuatro equipos de investigación habían demostrado que los organismos marinos pueden detectar la presencia de objetivos militares submarinos y responder con señales o comportamientos específicos y científicamente medibles, y que estas señales pueden extraerse del ruido del entorno marino. En la segunda fase, estos sistemas de detección debían demostrar su eficacia en condiciones reales durante un período de treinta días. La tercera fase, prevista para noviembre de 2021, debía demostrar su eficacia en condiciones reales durante un período de sesenta días.

Un desafío importante del programa será, sin duda, el filtrado de señales (distinguiendo entre respuestas a incursiones militares y otras) y la vulnerabilidad del sistema a interferencias. El programa tiene una duración prevista de cuatro años y está previsto que se integre en Internet de las Cosas (IoT) Subacuático, pero se desconoce su estado actual. Parece improbable que PALS pueda neutralizar un ataque con el “Poseidon”, que alcanza velocidades de 185 kilómetros por hora.

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