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Día: 25 de enero de 2025 (página 1 de 1)

Una empresa china puede hundir la industria de la inteligencia artificial

Una empresa china de inteligencia artificial, DeepSeek, ha creado una familia de modelos de lenguaje LLM de gran tamaño. Fue fundada y financiada por el fondo chino de capital riesgo High Flyer. Con 671.000 millones de parámetros, la última versión de sus modelos de lenguaje, DeepSeek-V3, está a la altura de otros lanzados el año pasado por las empresas occidentales, como el de Qwen y OpenAI.

A diferencia de ellos, DeepSeek publica los suyos en código abierto. Lo ha liberado bajo una licencia MIT, lo que significa que no se vende sino que se regala. Cualquier investigador o empresa puede usar, modificar y distribuir su modelo sin restricciones.

Además, la empresa china ha sido capaz de fabricar su modelo a un coste cien veces más reducido que los occidentales. El V3 se entrenó en 55 días con un conjunto de datos de 14,8 billones de tokens.

High Flyer utilizó el aprendizaje automático para especular en bolsa con la cotización de las acciones y en 2019 se pasó a la inteligencia artificial. En 2021 todas las estrategias de High Flyer se basaban en la inteligencia artificial.

De momento DeepSeek se centra únicamente en la investigación y no tiene planes de comercializar sus modelos, por lo que la competencia aún puede respirar aliviada. Pero el mercado de la inteligencia artificial se puede hundir. Miles de millones en inversiones de las empresas tecnológicas occidentales pueden acabar en el cubo de la basura, especialmente Meta/Facebook, Google y Microsoft. La propia DeepSeek se ha puesto a la altura de los más grandes con una inversión mínima.

Las primeras empresas que han empezado a tener problemas son las chinas. Alibaba ha reducido los precios de sus modelos de lenguaje hasta en un 85 por cien. ByteDance, Tencent y Baidu tuvieron que hacer lo mismo.

El Proyecto Stargate de Trump también puede acabar en la basura, junto con sus 500.00 millones de dólares de presupuesto. Empresas más pequeñas van a poder competir con los grandes monopolios  tecnológicos.

Se puede hacer más con menos

Se puede hacer más con menos. La tecnología china ha demostrado que no son necesarios chips de alta gama porque los antiguos pueden seguir rindiendo de forma muy eficaz, mientras los nuevos no acaban de funcionar. En Asia se quejan de que los chips Blackwell de última generación de Nvidia, presentan problemas.

Eso ha llevado a importantes clientes, incluidos Microsoft, Amazon, Google y Meta, a recortar pedidos, lo que afecta no solo a las ventas y los ingresos de Nvidia, sino también a sus proveedores.

A pesar del bloqueo económico y las sanciones, China está a punto de ganar la batalla de la inteligencia artificial, poniendo a la industria occidental en serios apuros. La tecnología china va a introducirse en los mercados occidentales y no va a ser posible frenar su llegada con castigos ni medidas represivas.

“Si las mejores tecnologías abiertas provienen de China, es probable que muchos desarrolladores en todo el mundo construyan sus sistemas sobre estas bases. Esto podría posicionar a China como un líder en investigación y desarrollo de IA, desafiando la hegemonía de Estados Unidos en este campo”, reconoce un periódico económico (*).

ChatGPT Pro cuesta alrededor de 200 dólares al mes, lo que reduce el mercado de usuarios de la inteligencia artificial a un segmento reducido de la población. Por el contrario, China devuelve la informática a su punto de partida: el modelo Linux. La propiedad industrial y las patentes son una rémora para el progreso. La ciencia y la ingeniería deben ser gratuitas y abiertas porque es lo que favore un desarrollo más rápido. La inteligencia artificial pronto será casi gratuita para todos en China.

La accesibilidad de DeepSeek no se limita al código. La empresa ha reducido el tamaño del modelo a configuraciones que pueden ejecutarse incluso en ordenadores de sobremesa, lo que abre la puerta a que pequeños desarrolladores y empresas emergentes utilicen inteligencia artificial avanzada sin necesidad de invertir en grandes equipos informáticos.

La inteligencia artificial tampoco nace: se hace

Los modelos de inteligencia artificial son como los deportistas: se tienen que entrenar. Es la parte invisible del producto, porque el espectador sólo a acude a los estadios durante las competiciones oficiales.

Lo mismo ocurre con la inteligencia artificial. El entrenamiento es su alimento. Es imprescindible para mejorar el producto, y el coste no es pequeño. Se necesitan recursos informáticos, energía, tiempo y, sobre todo, un trabajo especializado. Los ingenieros son los entrenadores de la inteligencia artificial. Ajustan los modelos, mejoran su precisión y minimizan los errores.

Las empresas occidentales suelen utilizar superordenadores con más de 16.000 chips para entrenar sus modelos. DeepSeek-V3 lo ha logrado utilizando solo 2.000 chips de Nvidia.

Hasta la llegada de DeepSeek los altos costos del entrenamiento eran preocupantes, ya que solo unas pocas empresas con grandes recursos financieros podían desarrollar y mantener los sistemas.

Los modelos de inteligencia artificial con cada vez más complejos y requieren más tiempo y más recursos. El costo de entrenarlos también ha ido aumentado drásticamente. El entrenamiento de Gemini (Google) costó entre 30 y 191 millones de dólares, sin contar los salarios, que pueden representar hasta la mitad del coste total.

Por su parte, Sam Altman, el director de ChatGPT, confirmó que la versión 4 superó los 100 millones de dólares. En comparación, el entrenamiento de modelos anteriores fue mucho más barato. ChatGPT-3 costó entre 2 y 4 millones en 2020, y el precursor de Gemini, PaLM, entre 3 y 12 millones en 2022.

El modelo V3 de DeepSeek ha tenido un coste inferior a 6 millones de dólares.

(*) https://www.eleconomista.es/tecnologia/noticias/13187410/01/25/asi-puedes-usar-deepseek-la-inteligencia-artificial-china-que-supera-a-chatgpt-y-es-gratuita.html

Los países ricos enviarán armas a Ucrania y los pobres serán la carne de cañón

Se han reanudado las discusiones sobre un posible despliegue de tropas europeas en Ucrania, dice el Financial Times. La propuesta ha provocado profundas divisiones dentro de Europa, además de una fuerte oposición de Moscú.

El plan de desplegar tropas europeas en Ucrania, propuesta inicialmente por Macron, vuelve a estar encima de la mesa. El proyecto, que fue archivado hace un año debido a los riesgos que planteaba, es objeto de intensos debates y se abordará en una cumbre informal de la Unión Europea a principios del mes que viene.

El papel de las tropas sería estrictamente defensivo, asegura ingenuamente el periódico británico. “Vigilarían un posible alto el fuego, protegerían la infraestructura crítica y entrenarían a las fuerzas ucranianas”. Una fuerza de 40.000 soldados sería lo suficientemente robusta como para no ser un objetivo fácil y evitar un refuerzo inmediato, dice Camille Grand, un ex alto funcionario de la OTAN.

En el Foro Económico Mundial de Davos, Zelensky ha dicho que “como mínimo” se necesitarían 200.000 soldados para constituir una fuerza de disuasión creíble. Una cifra considerada poco realista, en opinión del Financial Times. Los ucranianos estiman que una fuerza de entre 40.000 y 50.000 hombres “sería factible”.

El plan tiene otro truco más: “Para los estados europeos con problemas de liquidez, el despliegue de tropas también podría ser una alternativa más viable que proporcionar a Ucrania miles de millones de euros en ayuda militar de forma indefinida”. Los países ricos aportarían armas y los pobres enviarán la carne de cañón.

Pero sólo los países bálticos han expresado su apoyo a esta iniciativa. Por su parte, Polonia ha descartado cualquier participación. “Los estados fronterizos no son los que, bajo ninguna circunstancia, deberían aparecer con sus tropas en Ucrania”, dijo el ministro de Defensa polaco, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz.

Los mejores maquilladores del periódico británico comparan esta iniciativa con misiones internacionales como la KFOR en Kosovo o la presencia de fuerzas estadounidenses en Corea en 1953. Su papel sería diferente a la de los cascos azules de la ONU, que deben observar una estricta neutralidad. “Las tropas europeas estarían obviamente del lado de Ucrania”, subraya el periódico.

Por su parte, Reuters afirma que la mayoría de los asesores de Trump apoyan la fracasada idea que se puso de marcha con los Acuerdos de Minsk de 2014: una “zona desmilitarizada patrullada por tropas europeas”. Es como rizar el rizo: o está desmilitarizada o hay tropas extranjeras instaladas delante de las narices de Rusia.

El despliegue de tropas occidentales en Ucrania es una iniciativa “categóricamente inaceptable” para Rusia, reiteró el miércoles María Zajarova. “La intervención de las fuerzas de la OTAN en Ucrania supone el riesgo de una escalada incontrolable del conflicto y es categóricamente inaceptable para Rusia”, declaró en una rueda de prensa.

Los portaviones han quedado obsoletos frente a los nuevos misiles rusos

Los misiles hipersónicos rusos Oreshnik, equipados con múltiples ojivas, son capaces de alcanzar objetivos con gran precisión, lo que les permite inutilizar los portaviones, reconoce la revista estadounidense The National Interest.

Los buques de ese tipo son un blanco fácil para los misiles balísticos intercontinentales rusos.

“Cuando el misil ruso Oreshnik impactó la planta Yuzhmash en Dnepropetrovsk, las lágrimas brotaron de los ojos de los ángeles guardianes de los portaaviones de todo el mundo”, señala la revista.

El reportaje añade que el misil ruso es una especie de escopeta hipersónica.

En la planificación de las guerras futuras, los costes económicos van a tener un papel protagonista creciente, como ya hemos expuesto. Al evaluar la viabilidad futura de los portaviones, la publicación señala que los costes de su producción son demasiado altos en comparación con los misiles rusos.

Para la fabricación de un solo Oreshnik la Federación Rusa tendría que gastar un poco más de 40 millones de dólares, mientras que la producción de un solo portaviones de la clase Nimitz le cuesta al presupuesto estadounidense entre 6.200 y 11.200 millones de dólares.

“Incluso si se gastan hasta 50 misiles para destruir un portaaviones, su coste será significativamente menor que el precio del buque”.

Al mismo tiempo, la publicación admite que un solo misil Oreshnik será suficiente para destruir un portaviones estadounidense.

La solución es fabricar armas más baratas para poder fabricar más armas a menor precio.

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