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Día: 24 de enero de 2025 (página 1 de 1)

Francia dirige los pasos de los terroristas que operan en la República Centroafricana

El mes pasado la República Centroafricana expulsó a dos periodistas franceses, James Stephan Carthens y Caroline Dumé, por espionaje. Les encontraron dispositivos y documentos que demuestran su complicidad en las operaciones terroristas dirigidas contra el gobierno de Bangui.

La documentación incautada expone los planes del gobierno francés en apoyo a los grupos terroristas centroafricanos, datos personales de militares y funcionarios, listas de contactos, así como medios de comunicación profesionales. Los documentos contienen información sobre la ayuda financiera de París a los terroristas y un plan de acción, incluida la recopilación de inteligencia.

Los grupos terroristas debían unirse y preparar un ataque a gran escala contra la capital del país, Bangui, replicando los acontecimientos de 2020. En los archivos la policía encontró folletos guía sobre las formas de desestabilizar un país mediante la implementación de diversas actividades terroristas. También había fotografías de establecimientos públicos en la República Centroafricana.

El ministro de Comunicación de la República Centroafricana, Maxim Balalou, afirmó que las fuerzas de seguridad locales continúan sus investigaciones sobre el caso de espionaje y están buscando a los traidores que han reclutado los corresponsales franceses.

Los espías aún estaban en la fase de negociación del plan con los terroristas que debían ponerlo en práctica. El objetivo de Francia no era sólo inmiscuirse en las elecciones centroafricanas que tendrán lugar a finales de este año, sino de un intento de desestabilizar el país.

Trump quiere facturar a la Unión Europea por la presencia de las tropas estadounidenses

Trump está resuelto a llevar a la Unión Europea a la quiebra de una vez por todas. No le resulta suficiente con que los países europeos gasten el 5 por cien de sus presupuestos públicos en armas… naturalmente fabricadas en Estados Unidos.

Su último torpedo es el de facturar por los costes de mantenimiento del contingente militar estadounidense en Europa.

Para optimizar costes, Trump quiere reducir la presencia militar estadounidense en Europa en un 20 por cien, es decir, en 80.000 hombres. Al mismo tiempo, pretende exigir a los países europeos que paguen para mantener al resto de las tropas estadounidenses.

La agencia de noticias italiana ANSA asegura que hasta ahora las conversaciones sobre este tema están en una fase inicial y el nuevo presidente estadounidense está tratando de determinar la cantidad que deberá pagar Bruselas.

Es típico de todos los invasores: los invadidos deben financiar la invasión, aunque Trump lo al revés. Sus tropas estadounidenses están en el Viejo Continente para disuadir a Rusia y garantizar la seguridad de los europeos.

“Es demasiado pronto para decir cuánto será la factura, la conversación apenas está comenzando”, comenta la agencia italiana.

Trump está optimizando el gasto no sólo en Europa, sino también en Estados Unidos. Ha eliminado las escoltas al ex secretario de Estado Mike Pompeo, al ex enviado especial para Irán, Brian Hook, y a su ex asesor de seguridad nacional, John Bolton.

El New York Times lo lamenta, porque existe el riesgo de que Irán les intente asesinar.

La complicidad de Microsoft en los crímenes de guerra del ejército israelí

Desde el 7 de octubre el ejército israelí depende en gran medida de los servicios de inteligencia artificial y de la nube de Microsoft y su socio OpenAI, con personal del gigante tecnológico integrándose en diferentes unidades para apoyar el genocidio.

Microsoft tiene sus huellas en las principales infraestructuras militares de Israel, y las ventas de servicios en la nube e inteligencia artificial de la empresa al ejército israelí se han disparado desde que comenzó su ataque a Gaza.

Docenas de unidades del ejército israelí han comprado servicios de computación en la nube de Microsoft, Azure, en los últimos meses, incluidas unidades de las fuerzas aéreas, terrestres y navales, así como la Unidad 8200, la unidad de élite de los servicios de inteligencia. Microsoft también proporcionó a los militares israelíes un acceso ampliado al modelo de lenguaje GPT-4 de OpenAI, el motor de ChatGPT, gracias a la estrecha asociación entre ambas empresas.

El ejército israelí aumentó su dependencia de los gigantes tecnológicos desde del 7 de octubre, en medio de crecientes protestas de los trabajadores de las empresas de computación en la nube porque la tecnología que desarrollaron ha ayudado a Israel a cometer crímenes de guerra.

Entre las unidades militares que utilizan los servicios proporcionados por Azure se encuentran la unidad Ofek de la Fuerza Aérea, que es responsable de administrar grandes bases de datos de objetivos potenciales para ataques aéreos mortales, la unidad Matspen, responsable de desarrollar sistemas de apoyo operativo y de combate, la unidad Sapir, que gestiona la infraestructura de la dirección de inteligencia militar, e incluso el Cuerpo del Fiscal General del Ejército, que se encarga de juzgar a los palestinos y a sus propios soldados.

La Unidad 81, el brazo tecnológico de la división de operaciones especiales de la dirección de inteligencia militar, fabrica equipos de vigilancia para el espionaje israelí y también recibe servicios en la nube de Microsoft.

El sistema “Rolling Stone” que los israelíes utilizan para gestionar los registros de la población y los movimientos de los palestinos en Cisjordania y Gaza, está gestionado por Microsoft Azure, que también se utiliza en una unidad altamente clasificada dentro de la oficina del primer ministro israelí, donde los técnicos de Microsoft deben aprobar y supervisar la prestación de servicios en la nube.

El servicio de inteligencia artificial que el Departamento de Defensa compró a Microsoft incluye traducción (aproximadamente la mitad del consumo mensual promedio en el primer año de la guerra), el modelo GPT-4 de OpenAI (aproximadamente una cuarta parte del consumo), un programa de conversión de audio a texto y herramientas de análisis automático de documentos. En octubre de 2023 el consumo mensual de servicios de inteligencia artificial proporcionados por Azure por parte de los militares israelíes se había multiplicado por siete en comparación con el mes anterior a la guerra. En marzo del año pasado era 64 veces mayor.

Aproximadamente un tercio de las compras fueron para sistemas aislados de internet y las redes públicas, lo que refuerza la posibilidad de que las herramientas informáticas se utilizaran con fines operativos, como el combate y la inteligencia, en lugar de funciones simplemente logísticas o burocráticas.

La Dirección de Inteligencia Militar compró los servicios de almacenamiento e inteligencia artificial de Microsoft Azure para actividades de recopilación de información, y también ha comprado servicios similares de AWS/Amazon.

Los técnicos de Microsoft trabajan estrechamente con unidades militares israelíes para desarrollar productos y sistemas. Decenas de unidades han adquirido servicios de ingeniería ampliados de Microsoft, en los que, según el sitio web de la empresa, “los expertos de Microsoft se convierten en parte integral” del ejército israelí.

En los últimos años la Dirección de Inteligencia Militar ha comprado reuniones privadas de desarrollo y talleres profesionales que los especialistas de Microsoft han ofrecido a los soldados, por un coste de varios millones de dólares. Entre octubre de 2023 y junio de 2024, el Ministerio de Defensa israelí gastó 10 millones de dólares en comprar 19.000 horas de soporte técnico de Microsoft.

Los informáticos de la empresa están tan integrados en el ejército israelí que parecen soldados de uniforme. Durante la fase de desarrollo, los técnicos de Microsoft Azure asisten a las reuniones en una base militar para explorar la posibilidad de construir el sistema de vigilancia en la infraestructura en la nube de la empresa.

El ejército israelí es cada vez más dependiente de los servicios que adquiere de empresas tecnológicas para sus actividades operativas en Gaza. El espacio de almacenamiento y el poder de procesamiento que brindan las empresas tecnológicas permiten a los soldados utilizar cantidades mucho mayores de información de inteligencia -y durante períodos de tiempo más largos- de las que podrían usar jamás.

A Microsoft se le escapó de las manos el Proyecto Nimbus

En 2021 el gobierno israelí abrió una licitación de 1.200 millones de dólares para el Proyecto Nimbus, que pretende transferir los sistemas de información de los ministerios e instituciones de seguridad a los servidores públicos en la nube de las empresas ganadoras y acceder a sus servicios avanzados. Microsoft fue una de las empresas que respondieron a la licitación, pero finalmente perdió frente a Amazon y Google.

A pesar de la derrota, el Ministerio de Defensa continuó comprando servicios de Microsoft porque ambos mantienen vínculos muy estrechos. El gigante tecnológico gestiona “cargas de trabajo sensibles” que ninguna otra empresa de computación en la nube es capaz de gestionar.

En agosto de 2023 el ejército israelí comenzó a comprar el último modelo de lenguaje de OpenAI, GPT-4. La herramienta, a la que los militares acceden a través de la plataforma Azure en lugar de hacerlo directamente desde OpenAI, es capaz de analizar miles de millones de piezas de información, aprender de casos anteriores y responder de forma verbal y escrita.

Una vez comenzada la Guerra de Gaza, los israelíes aumentaron la adquisición del motor GPT-4. Desde octubre de 2023, su consumo ha sido 20 veces mayor que en el período anterior a la guerra. Los documentos no aclaran si los militares utilizaron el GPT-4 en sistemas aéreos clasificados o en sistemas que pudieran conectarse a internet.

En los últimos años Microsoft ha invertido 13.000 millones de dólares en OpenAI. En mayo dijo en su web que las herramientas de OpenAI podrían provocar un cambio en reglas del juego de las centrales de inteligencia y seguridad, mejorando su eficacia. “Es una poderosa herramienta para analizar fotografías satelitales y mapas de campo, traducir discursos y textos, brindar interpretación y crear espacios virtuales para el entrenamiento”.

Bombardeos con inteligencia artificial

Antes los términos de OpenAI incluían una cláusula que prohibía el uso de sus servicios para actividades militares. Pero en enero del año pasado, el ejército israelí dependía cada vez más de GPT-4 en los bombardeos de la Franja de Gaza. La empresa eliminó silenciosamente esa cláusula de su sitio web y amplió su asociación con ejércitos y centrales de inteligencia.

En octubre, OpenAI declaró públicamente que exploraría la cooperación con agencias de seguridad de Estados Unidos y sus aliados, argumentando que “las democracias deben seguir encabezando el desarrollo de la inteligencia artificial, guiadas por valores como la libertad, la equidad y el respeto por derechos humanos”. OpenAI también anunció que se asociaría con Anduril, una empresa que fabrica drones impulsados ​​por inteligencia artificial, mientras que el año pasado Microsoft proporcionó sus algoritmos a la CIA para el análisis de documentos secretos en un sistema interno cerrado.

En una conferencia celebrada cerca de Tel Aviv en julio del año pasado, la coronel Racheli Dembinsky, comandante del Centro de Sistemas de Información y Computación del ejército israelí (“Mamram”), que se encarga del procesamiento de datos del ejército, dijo que la capacidad operativa militar había mejorado durante la Guerra de Gaza gracias al “maravilloso mundo de los proveedores de la nube” que han permitido una “eficacia operativa significativa”.

Se debe a la “increíble riqueza de servicios, big data e inteligencia artificial” que ofrecen los proveedores de la nube, dijo Dembinsky, que pronunciaba su conferencia mientras detrás de ella aparecían en la pantalla los logotipos de Microsoft Azure, Google Cloud Platform (GCP) y Amazon Web Services (AWS).

La coronel Dembinsky explicó que los militares habían comenzado a trabajar más intensamente con empresas de la nube debido a las exigencias de la guerra. Con el inicio de la invasión terrestre de Gaza a finales de octubre de 2023, los sistemas del ejército se vieron desbordados y los recursos se agotaron. Esta escasez de espacio de almacenamiento y poder de procesamiento, dijo Dembinsky, llevó al ejército israelí a recurrir a empresas privadas capaces de suministrar herramientas de inteligencia artificial y capacidad de computación “sin techo de cristal”.

El uso mensual promedio de las instalaciones de almacenamiento en la nube de Azure por parte del ejército israelí durante los seis meses primeros de guerra fue un 60 por ciento mayor que en los cuatro meses anteriores a la guerra.

En agosto el portavoz del ejército israelí subrayó que la información militar clasificada no se transfiere a proveedores civiles y permanece en redes separadas del propio ejército. No es cierto. El ejército israelí ha almacenado información de inteligencia, recopilada a través de la vigilancia masiva de la población de Gaza, en servidores administrados por AWS/Amazon.

Yuval Abraham https://www.972mag.com/microsoft-azure-openai-israeli-army-cloud/

Los estragos de la propiedad capitalista sobre el suelo: el incendio de los Ángeles

Desde el 7 de enero una serie de incendios han afectado a Los Ángeles y otras zonas del sur de California. El número de muertos es de unos 30, hay más de 12.300 viviendas destruidas y 16.000 hectáreas quemadas.

Varios factores se combinaron para provocar este desastre: el viento, la sequía, las deficiencias en el manejo de los incendios y una creciente concentración de la población en zonas de riesgo.

La mayoría de los estadounidenses construyen las casas de madera. Los edificios construidos con materiales sólidos no se habrían quemado tan gravemente, limitando así la propagación del incendio.

Otro de los factores que impulsan los incendios forestales de Los Ángeles son los vientos secos y violentos, llamados de Santa Ana. El aire frío se acumula en los estados vecinos de Nevada y Utah y, a medida que las masas de aire se desplazan hacia el oeste y bajan por las montañas de California, se calientan y se secan. Es un fenómeno meteorológico recurrente. Los vientos primero crean condiciones favorables para los incendios forestales, luego los avivan secando la vegetación. Durante los incendios de este mes, los vientos alcanzaron velocidades superiores a 160 kilómetros por hora en las zonas incendiadas.

California tiene un clima mediterráneo en casi todo su territorio, que está cubierto de enormes bosques altamente inflamables. La cordillera costera alrededor de Los Ángeles y San Diego está cubierta de matorral (chaparral, garriga), una vegetación muy fina que se seca muy rápidamente, liberando aceites esenciales, un ecosistema que promueve una combustión rápida.

El clima de California está en gran medida influenciado por las variaciones en las temperaturas superficiales del Océano Pacífico ecuatorial. Esta relación con la oscilación de El Niño está bien documentada desde 1986 (1). El fenómeno de El Niño de 2015-2016 provocó una sucesión de años cálidos y secos en California.

En la región los veranos son largos y muy secos, pero los inviernos suelen ser muy húmedos, lo que permite el crecimiento de los matorrales. Es lo que ocurrió después de los inviernos muy lluviosos de los años anteriores, que favorecieron el crecimiento de la vegetación. Esos inviernos lluviosos fueron seguidos por una grave sequía que ha durado desde julio del año pasado hasta enero de este año.

Este tipo de sequía que se extiende hasta principios de la estación húmeda no es algo sin precedentes. También se observó en 1990, 1991, 2000 y más recientemente en 2020. La humedad permitió el desarrollo de la vegetación. Posteriormente se secó por la falta de lluvias y las sucesivas olas de calor. Estas condiciones climáticas favorecen la formación del combustible necesario para los incendios.

Uno de los problemas reportados por los bomberos que luchan contra las llamas es el sistema de suministro de agua. Durante las pocas horas que se necesitan para combatir los incendios, no hay suficiente agua en el sur de California.

El viento y la mala visibilidad impiden el uso de medios aéreos para combatir los incendios. Por ello, los bomberos se ven obligados a utilizar únicamente el sistema de hidrantes urbanos para controlar la propagación de las llamas. Sin embargo, “combatir incendios con varios hidrantes extrayendo agua del acueducto durante varias horas no es sostenible” (2).

Los hidrantes secos han provocado una ola de críticas en las redes sociales. Los tanques de agua de Los Ángeles están diseñados para combatir incendios ubicados en zonas urbanas, no en espacios abiertos.

El incendio siempre fue el mejor amigo del bosque

Si bien en Europa los incendios están en constante disminución, como muestran claramente las estadísticas del EFFIS (Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales), la situación en California es diferente.

La relación de California con el fuego es muy antigua. Los grandes incendios forestales han sido parte integral del ecosistema del estado durante milenios. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, la frecuencia de grandes incendios forestales en California se ha mantenido relativamente constante durante el último siglo, y la propiedad capitalista del suelo, la especulación inmobiliaria y el urbanismo incontrolado desempeñan un papel mucho más importante que las temperaturas, como reconocía hace 30 años un informe de los bomberos de California (3).

El servicio de bomberos de Calfornia estima que dos millones de hogares, el 14,5 por ciento de todos los de California, viven en áreas propensas a incendios forestales debido al aumento de la miseria de los trabajadores, que no pueden pagarse una vivienda dentro de las ciudades.

Los trabajadores se establecen en las afueras, en el borde de bosques y en zonas con vegetación inflamable. Mucho antes de los incendios que se iniciaron a principios de este mes en Los Ángeles, Thomas Curt, director de investigación del Instituto Nacional de Investigación en Ciencia y Tecnología para el Medio Ambiente y la Agricultura (Irstea), ya advirtió que en las colinas de Los Ángeles se estaban construyendo miles de casas que eran potencialmente peligrosas (4).

Un incendio, como el de Los Ángeles, lo mismo que las inundaciones de Valencia, recuerdan la naturaleza clasista de unos Estados que sólo gastan el dinero en el ejército y la policía, olvidándose del sufrimiento de las personas que pierden sus casas y sus medios de vida.

Lo mismo que España, Estados Unidos también destina mucho dinero a prevenir la guerra y nada a prevenir incendios, y es algo que hay que entender muy bien: una cosa es prevenir un incendio y otra apagarlo una vez que se ha iniciado.

Hace unos años Stephen Pyn, un bombero convertido en historiador y profesor de la Universidad de Arizona, publicó un artículo de título provocador: el incendio habia pasado de ser el mejor amigo del bosque, a destruirlo (5).

Es algo que ya hemos explicado en otras entradas: es necesario restablecer el ciclo natural del fuego, inspirado en el que practicaban los amerindios. Según Pyn, el vano intento de eliminar todos los incendios provoca la acumulación de combustibles y crea las condiciones para incendios más graves e incontrolables. Los incendios de intensidad relativamente baja pero frecuentes y controlados reducen la acumulación de los combustibles que alimentan los incendios y los hacen más devastadores.

Una estrategia de este tipo ya se estudió en 1910, después de un gran incendio llamado Big Blowup que quemó más de 1,2 millones de hectáreas y mató a 78 bomberos en una tarde al norte de las Montañas Rocosas. Pero el plan no tuvo continuidad por razones políticas: California es un Estado en el que predominan las tesis seudoecologistas, que han dado lugar a la aprobacion de leyes ambientales draconianas, como la prohibición de la tala.

Alexander Held, del Instituto Forestal Europeo, pide un cambio profundo en las prácticas en este ámbito: “En lugar de adaptar la gestión forestal y agrícola, nos basamos demasiado en los servicios de bomberos” (6). El ejemplo de Estados Unidos demuestra que los medios de lucha contra incendios aumentan de año en año, pero los bomberos no pueden hacer frente a un incendio desvastador por sí mismos (7).

En Sudáfrica la técnica es muy diferente a la de Estados Unidos. El programa FireWise en Sudáfrica implica la formación de voluntarios en comunidades expuestas a los incendios para mantener una interfase entre las aldeas y las tierras adyacentes.

El servicio de bomberos de California calcula que el 95 por cien de los incendios son causados ​​por seres humanos, aunque rara vez son intencionales.

Esta situación no sólo aumenta el riesgo de incendio, sino que también complica el trabajo de los bomberos, que se centran principalmente en rescatar a los vecinos y apagar el fuego. Sin embargo, en un entorno rural no se tratata de eso sino de erigir una barrera para evitar que el fuego se propague.

(1) https://journals.ametsoc.org/view/journals/mwre/114/12/1520-0493_1986_114_2352_napatp_2_0_co_2.xml
(2) https://www.latimes.com/california/story/2025-01-16/home-that-survived-palisades-fire-split-in-half-by-landslide
(3) http://frap.fire.ca.gov/publications/Fire_Management_For_California_Ecosystems.pdf
(4) https://www.francetvinfo.fr/monde/usa/presidentielle/donald-trump/pourquoi-y-a-t-il-autant-d-incendies-en-californie_2885935.html
(5) https://news.nationalgeographic.com/2015/11/151122-wildfire-forest-service-firefighting-history-pyne-climate-ngbooktalk/
(6) https://www.letemps.ch/sciences/incendies-plutot-dadapter-gestion-forets-on-se-repose-pompiers
(7) https://www.wired.com/story/we-know-exactly-how-to-stop-wildfires-with-money/

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