La web más censurada en internet

Día: 14 de mayo de 2024 (página 1 de 1)

Georgia: los imperialistas tiran la piedra y esconden la mano

El fracaso en la Guerra de Ucrania ha llevado a los imperialistas a tentar otra vez las fronteras de Rusia en el Cáucaso, que es un hervidero desde la desaparición de la URSS en los noventa. Han estallado guerras dentro y fuera de las fronteras de Rusia, empezando por Chechenia y siguiendo por Nagorno-Karabaj.

Lo mismo ocurre ahora en Georgia, otro foco de desestabilización que comenzó con la “revolución rosa” de 2003. A lo largo de 20 años el espionaje occidental ha perfeccionado la metodología de los golpes de Estado. En Georgia han creado unas 20.000 ONG para reforzar sus tentáculos sobre el país.

Como en otros países, en Georgia la intrincada red de ONG foráneas es una gangrena política y social a la que el Parlamento de Tbilisi ha intentado poner límites, creando un registro de agentes extranjeros. Cuando más de un 20 por cien de los fondos de una organización local proceden de fuera, debe inscribirse en el registro e identificar a los donantes.

Hasta el más torpe puede entender que algo así no hace más que mejorar la transparencia de las asociaciones y colectivos sociales. No hay argumentos para oponerse a ello. Tampoco es algo característico de Rusia, como dicen los medios de intoxicación occidentales. Incluso en 1938 Estados Unidos creó algo parecido: la ley FARA sobre el Registro de Agentes Extranjeros.

Sin embargo, en las calles de Tbilisi los imperialistas han desatado una campaña de desestabilizadora contra el registro, para lo que no dudan en invocar la “democracia” en lo que no es más que un intento de ocultación de los manejos imperialistas en el Cáucaso.

Lo que las movilizaciones de Tbilisi demuestran es que las potencias occidentales no quieren que se vea su larga mano sobre Georgia, a la que quieren convertir en una segunda Ucrania.

Casi 3.000 manifestantes detenidos en Estados Unidos por solidarizarse con Gaza

En respuesta a las protestas de los estudiantes contra el genocidio israelí en Gaza, respaldado por Estados Unidos, la policía de Estados Unidos ha llevado a cabo ataques violentos y, en muchos casos, con gases lacrimógenos contra los campamentos instalados en las universidades.

Además de ser detenidos, muchos estudiantes pueden ser expulsados de la universidad por participar en las protestas.

Desde detención inicial de 108 estudiantes del campamento de solidaridad con Gaza en la Universidad de Columbia el 18 de abril, la policía estadounidense ha detenido a más de 2.800 manifestantes o más de 2.900, según otros recuentos.

Sin embargo, las violentas redadas policiales contra los campamentos no se limitan a Estados Unidos. Varias personas fueron detenidas en el campamento de la Universidad de Calgary, en Alberta, Canadá, el jueves de la semana pasada. La policía antidisturbios disparó “municiones no letales” y gases lacrimógenos contra una multitud de unos de 200 manifestantes acampados.

Alrededor de las 4 de la madrugada del viernes, la policía invadió el campamento del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Boston. La policía del campus, asistida por la policía estatal de Massachusetts, detuvo al menos a 10 estudiantes. Otras nueve personas fueron detenidas la noche anterior mientras protestaban dentro de un aparcamiento del campus.

Al igual que otras universidades, un número indeterminado de estudiantes del MIT han sido expedientados por participar en protestas contra el genocidio de Gaza. Un estudiante ha denunciado que ha perdido su vivienda y sus ingresos después de ser expedientado por la universidad.

Sally Kornbluth, rectora del MIT, junto con Claudine Gay de Harvard y Elizabeth Magill de la Universidad de Pensilvania, testificaron ante el Congreso sobre el supuesto “aumento del antisemitismo” en las universidades tras el inicio de la guerra en Gaza. Si bien Gay y Magill dimitieron tras su testimonio, Kornbluth siguió siendo rectora.

Antes de la redada policial, Kornbluth amenazó con tomar medidas para poner fin a una situación “que ha perturbado nuestro campus durante más de dos semanas”. Aunque todavía no ha sido desmantelado, el único campamento que queda actualmente en Boston es el de Harvard. Para presionar a los organizadores del campamento para que lo desmantelen, la universidad comenzó a expedientar a los estudiantes que participaban en la protesta.

El Comité de Solidaridad Palestina de Harvard dijo el viernes que los expedientes entraron en vigor inmediatamente. “Los estudiantes ahora corren el riesgo de que se les revoquen sus diplomas, sean expulsados, tengan inseguridad alimentaria y sean deportados”.

Una estudiante de doctorado de quinto año en Harvard, dice que la universidad la ha suspendido por su papel en el campamento.

Decenas de policías antidisturbios detuvieron a 33 manifestantes contra el genocidio en la Universidad de Pensilvania el viernes por la tarde. Una antigua alumna de la Universidad de Pensilvania que estuvo en el campamento dijo que la redada fue repugnante. “Ver policías con equipo antidisturbios y porras en un campus universitario es un espectáculo inquietante”.

Al menos seis estudiantes han sido suspendidos por la universidad por participar en el campamento.

El jueves, al menos dos profesores fueron detenidos por la policía en un campamento en la Universidad de Arizona. El campamento de Tucson, organizado por estudiantes contra el apartheid, es el segundo establecido en la universidad, después de que el primero fuera desmantelado violentamente por la policía el 1 de mayo.

La policía irrumpió en el campamento y desplegó generosamente municiones “no letales” para atacar a los estudiantes. No está claro cuántas personas, incluidos estudiantes y profesores, fueron detenidas durante el asalto policial. No obstante, la Universidad de Arizona emitió un comunicado apoyando plenamente a la policía: el rector de la universidad hace gala de “tolerancia cero”.

Las detenciones masivas y los ataques a los estudiantes no han impidido la formación de campamentos contra el genocidio y manifestaciones contra la guerra. Un análisis realizado por el Armed Conflict Location & Event Data Project (ACLED) asegura que las protestas pro palestinas que involucran a estudiantes en Estados Unidos casi se han triplicado en un mes.

También en Israel se han convocado manifestaciones contra el genocidio de Gaza. La semana pasada estudiantes y profesores de la Universidad de Haifa realizaron una manifestación a favor del alto el fuego y el fin de la guerra. Un manifestante sostenía un cartel que decía “Alto al genocidio”.

Ucrania encadena malas noticias una detrás de otra

El ejército ucraniano sufrió recientemente otra pérdida de un tanque M1A1 Abrams en el sector de Avdeievka. Una fuente prorrusa ha publicado un vídeo que muestra la destrucción del tanque, atribuida a la eficacia combinada del dron Orlan-30 y el proyectil guiado por láser Krasnopol.

Este tipo de munición, desarrollada por Rusia, es de alta precisión contra objetivos estacionarios y en movimiento, y está causando daños importantes a los ucranianos.

La pérdida del tanque se produjo en una zona donde las fuerzas rusas lograron romper las líneas ucranianas, en particular cerca de la ciudad de Ocheretyno. Los Abrams, utilizados principalmente por la 47 Brigada Mecanizada del ejército ucraniano, han sufrido pérdidas significativas desde su despliegue en febrero. De hecho, Ucrania perdió una cuarta parte de sus tanques Abrams, lo que pone de relieve s fragilidad.

Ante esta crítica situación, aprovechando su superioridad numérica, el ejército ruso ha intensificado sus ataques en los alrededores de Jarkov. La ofensiva, aunque limitada, ha provocado tensiones dentro del mando ucraniano debido a la falta de fortificaciones adecuadas y de medidas defensivas suficientes. Los soldados ucranianos en el terreno expresan su frustración por la falta de preparación, enfatizando la falta de medios para contrarrestar el avance ruso.

La situación en Vovchansk, al noreste de Jarkov, sigue siendo crítica, con combates en curso e intentos de cerco por parte de los rusos. Las evacuaciones de civiles se han intensificado, reconocen las fuentes ucranianas. Las tropas rusas utilizan una amplia gama de armamento, lo que hace que la situación sea particularmente difícil para los defensores ucranianos.

El mando ucraniano ha reconocido los “éxitos tácticos” rusos en la región, donde Moscú ha desplegado hasta cinco batallones. Continúan las evacuaciones y entre los desplazados hay muchos ancianos. Los incesantes bombardeos y ataques con drones han hecho que la situación sea insostenible, lo que ha obligado a los gobiernos locales a organizar evacuaciones de emergencia.

Mientras, Alemania sugiere que los países de la OTAN ayuden a derribar los drones rusos para aliviar las defensas antiaéreas ucranianas. Nico Lange, experto en la Conferencia de Seguridad de Munich, y Gorst-Heinrich Braus, ayudante de campo del Secretario General de la OTAN, sugieren implicar a la defensa antiaérea de Polonia y Rumanía para crear una zona segura de hasta 70 kilómetros.

Varios partidos alemanes, en particular el Partido Democrático Libre (FDP) y la Unión 90/Los Verdes, apoyan la propuesta. “Aliviaría la defensa aérea ucraniana y le permitirá proteger el frente. El ejemplo de Israel demuestra que, en una situación así, los Estados asistentes no se convierten automáticamente en partes del conflicto”, señala Roderich Kiesewetter, miembro de la oposición Unión Cristianodemócrata (CDU).

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies