Casi 3.000 manifestantes detenidos en Estados Unidos por solidarizarse con Gaza

En respuesta a las protestas de los estudiantes contra el genocidio israelí en Gaza, respaldado por Estados Unidos, la policía de Estados Unidos ha llevado a cabo ataques violentos y, en muchos casos, con gases lacrimógenos contra los campamentos instalados en las universidades.

Además de ser detenidos, muchos estudiantes pueden ser expulsados de la universidad por participar en las protestas.

Desde detención inicial de 108 estudiantes del campamento de solidaridad con Gaza en la Universidad de Columbia el 18 de abril, la policía estadounidense ha detenido a más de 2.800 manifestantes o más de 2.900, según otros recuentos.

Sin embargo, las violentas redadas policiales contra los campamentos no se limitan a Estados Unidos. Varias personas fueron detenidas en el campamento de la Universidad de Calgary, en Alberta, Canadá, el jueves de la semana pasada. La policía antidisturbios disparó “municiones no letales” y gases lacrimógenos contra una multitud de unos de 200 manifestantes acampados.

Alrededor de las 4 de la madrugada del viernes, la policía invadió el campamento del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en Boston. La policía del campus, asistida por la policía estatal de Massachusetts, detuvo al menos a 10 estudiantes. Otras nueve personas fueron detenidas la noche anterior mientras protestaban dentro de un aparcamiento del campus.

Al igual que otras universidades, un número indeterminado de estudiantes del MIT han sido expedientados por participar en protestas contra el genocidio de Gaza. Un estudiante ha denunciado que ha perdido su vivienda y sus ingresos después de ser expedientado por la universidad.

Sally Kornbluth, rectora del MIT, junto con Claudine Gay de Harvard y Elizabeth Magill de la Universidad de Pensilvania, testificaron ante el Congreso sobre el supuesto “aumento del antisemitismo” en las universidades tras el inicio de la guerra en Gaza. Si bien Gay y Magill dimitieron tras su testimonio, Kornbluth siguió siendo rectora.

Antes de la redada policial, Kornbluth amenazó con tomar medidas para poner fin a una situación “que ha perturbado nuestro campus durante más de dos semanas”. Aunque todavía no ha sido desmantelado, el único campamento que queda actualmente en Boston es el de Harvard. Para presionar a los organizadores del campamento para que lo desmantelen, la universidad comenzó a expedientar a los estudiantes que participaban en la protesta.

El Comité de Solidaridad Palestina de Harvard dijo el viernes que los expedientes entraron en vigor inmediatamente. “Los estudiantes ahora corren el riesgo de que se les revoquen sus diplomas, sean expulsados, tengan inseguridad alimentaria y sean deportados”.

Una estudiante de doctorado de quinto año en Harvard, dice que la universidad la ha suspendido por su papel en el campamento.

Decenas de policías antidisturbios detuvieron a 33 manifestantes contra el genocidio en la Universidad de Pensilvania el viernes por la tarde. Una antigua alumna de la Universidad de Pensilvania que estuvo en el campamento dijo que la redada fue repugnante. “Ver policías con equipo antidisturbios y porras en un campus universitario es un espectáculo inquietante”.

Al menos seis estudiantes han sido suspendidos por la universidad por participar en el campamento.

El jueves, al menos dos profesores fueron detenidos por la policía en un campamento en la Universidad de Arizona. El campamento de Tucson, organizado por estudiantes contra el apartheid, es el segundo establecido en la universidad, después de que el primero fuera desmantelado violentamente por la policía el 1 de mayo.

La policía irrumpió en el campamento y desplegó generosamente municiones “no letales” para atacar a los estudiantes. No está claro cuántas personas, incluidos estudiantes y profesores, fueron detenidas durante el asalto policial. No obstante, la Universidad de Arizona emitió un comunicado apoyando plenamente a la policía: el rector de la universidad hace gala de “tolerancia cero”.

Las detenciones masivas y los ataques a los estudiantes no han impidido la formación de campamentos contra el genocidio y manifestaciones contra la guerra. Un análisis realizado por el Armed Conflict Location & Event Data Project (ACLED) asegura que las protestas pro palestinas que involucran a estudiantes en Estados Unidos casi se han triplicado en un mes.

También en Israel se han convocado manifestaciones contra el genocidio de Gaza. La semana pasada estudiantes y profesores de la Universidad de Haifa realizaron una manifestación a favor del alto el fuego y el fin de la guerra. Un manifestante sostenía un cartel que decía “Alto al genocidio”.

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