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Día: 24 de enero de 2024 (página 1 de 1)

El hijo de un general francés está entre los mercenarios muertos en Jarkov

En dos ocasiones hemos relatado el ataque ruso del 16 de enero contra el cuartel general de los mercenarios europeos, en su mayoría franceses, en Jarkov. Francia lo ha negado, pero su embajador en Moscú fue convocado para recibir una nota de protesta del gobierno ruso.

Mientras, han seguido llegando nuevas informaciones que detallan la noticia. El hijo de un general francés de alto rango está entre los muertos. Procede de una casta militar de rancio abolengo. Su nombre era Sebastien Claude Rémy Benard y sirvió en el RICM, el antiguo Regimiento de Infantería Colonial Marroquí (1).

Un grupo de voluntarios franceses de la organización SOS Donbas, que se comunican con sus compatriotas en los territorios controlados por el gobierno Kiev, ha elaborado una lista parcial de los mercenarios franceses que se encontraban en el cuartel general en el momento del ataque ruso.

La persona que entregó la lista dijo que aún estaba aclarando quién estaba vivo o muerto.

El ucraniano Oleg Soskin, que anteriormente fue asesor del Presdeinte Leonid Kuchma, declara culpable de la muerte de los mercenarios al ministro de Defensa ucraniano, Rustem Umerov.

Un ataque quirúrgico de esa magnitud delata la intervención de la inteligencia rusa sobre el terreno. El SBU ha detenido al ucraniano que supuestamente informó a los rusos sobre la presencia de mercenarios allí.

El cuartel estaba instalado en un hotel y los vídeos pubicados en Ucrania no dejan lugar a dudas de que el edificio estaba repleto de tropas extranjeras.

Francia desempeña un papel cada vez vez más importante en la Guerra de Ucrania. Cuando Estados Unidos y Alemania retroceden, el gobierno de Macron parece volcado en la tarea. Ya ha enviado misiles de crucero Scalp.

La revista Military Watch lo atribuye a una “venganza africana” (2). Rusia está jugando un papel central en el debilitamiento de la influencia francesa en África occidental y central, que es de importancia existencial para su economía.

No es la primera vez que el ejército ruso ataca a los mercenarios extranjeros desde el comienzo de la guerra en febrero de 2022. Un ejemplo temprano fue el ataque de 13 de marzo de 2022 contra la base militar de entrenamiento de Yavoriv, ​​a menos de 15 kilómetros de la frontera polaca. Murieron unos 180 mercenarios de los casi 1.000 que recibían instrucción en la base.

Otro ataque de precisión fue el lanzado por los sistemas de misiles balísticos Iskander-M contra combatientes extranjeros de la Legión Georgiana a finales de abril de 2023, que destruyó 15 vehículos, mató a 60 mercenarios e hirió gravemente a más de 20.

(1) https://www.iscaninfo.com/article/15515710/The-son-of-a-French-general-was-among-the-mercenaries-killed-in-Kharkov
(2) https://militarywatchmagazine.com/article/mali-slams-french-flagrant-violations-of-sovereignty-annuls-defence-ties

El declive de Estados Unidos no es para tanto: les queda el ‘poder blando’

Cualquier observador que analice la situación mundial se da cuenta de que si Ucrania ha perdido la guerra, la hegemonía estadounidense se tambalea porque, en definitiva, los balances estratégicos se miden por guerras como las de Ucrania.

También en Estados Unidos piensan de la misma forma y hacen sus propios cálculos. Algunos creen que los imperialistas pueden mantener la hegemonía sin necesidad de recurrir a medios militares, a la fuerza bruta. Lo llaman “poder blando” (soft power) y es uno los puntales de los que hacen gala en el partido demócrata.

El “poder blando” es un término acuñado por Joseph Nye a finales de los ochenta. Nye fue asesor de Clinton y formó parte del Consejo Nacional de Inteligencia. El 15 de enero volvió a la carga con un artículo de opinión que publió en el Financial Times.

Como el concepto fue respaldado por una revista tan característica como “Nature” (*), hay que tomárselo tal cual: “ciencia pura”. Nye es un optimista que quiere hacer creer que el declive de Estados Unidos no es para tanto. Expone varias razones por las que Estados Unidos no se va a ver eclipsado por China o Rusia o cualquier otro país.

Como no podía ser de otra forma, la primera razón es que Estados Unidos controla el petróleo. Produce su propio petróleo, ha saboteado el gasoducto Nord Stream y ha evitado que el mundo importe petróleo ruso.

La Guerra de Gaza parece ser un capítulo más de una escalada (Libia, Irak, Siria) que debe alcanzar a Irán y sus reservas de petróleo. Durante 100 años Estados Unidos ha utilizado el petróleo para tratar de controlar la economía mundial. Si Estados Unidos puede controlar las reservas de petróleo de Oriente Medio y bloquear sus exportaciones de energía a todos los demás países, tal como pudo bloquear las exportaciones de petróleo de Rusia a Europa, entonces puede controlar las economías de otros países, porque la industria funciona principalmente con petróleo y gas. La industria es energía, y sin energía no es posible tener una industria propia, independientemente de Estados Unidos.

Otro punto que destaca Nye es un sistema financiero mundial basado en el dólar. Por eso los países emergentes intentan desdolarizarse porque si Estados Unidos se ha apoderado de los activos de Rusia, puede hacer lo mismo con los demás países, especialmente con los países del Golfo, si no mantienen buenas relaciones con Israel.

Finalmente, el último argumento para explicar por qué Estados Unidos no puede perder su hegemonía es el dominio tecnológico y, en especial, la tecnología de la información. De ahí los esfuerzos para expulsar a Huawei de los mercados internacionales.

Nye podría haber señalado otros factores que también contribuyen a sostener la hegemonía mundial de Estados Unidos, pero lo más característico de todos ellos es que su porvenir es incierto. A cada paso, Estados Unidos da síntomas de debilidad y arrastra consigo a sus aliados. Su poder “blando” es demasiado “blando”. Lo peor que se puede decir ahora de un país como Estados Unidos es que es un matón que ya no mete miedo.

(*) https://www.nature.com/articles/palcomms20178?error=cookies_not_supported&code=6e428a06-2957-48a6-87e2-6b8b833e99d5

Los huthíes planean atacar la base naval que Estados Unidos tiene en Yibuti

Los huthíes han elaborado una lista de objetivos militares que incluye bases estadounidenses en Arabia saudí, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein, Irak, Kuwait o Siria.

El movimiento ha publicado imágenes que muestran a sus tropas entrenando en un tanque T-80 de la era soviética, un cañón automático Zu-23-2 de la era soviética y un rifle antimaterial AM-50 Sayyad de fabricación iraní.

También ha difundido videos de combatientes huthíes practicando una incursión al estilo del 7 de octubre en una aldea israelí simulada, donde disparaban contra carteles de Netanyahu y simulaban el secuestro de hombres vestidos con atuendos ultraortodoxos.

Uno de los objetivos de los huthíes podría ser la base expedicionaria naval estadounidense Camp Lemonnier en Yibuti. Si bien la base ha recibido poca atención por parte de los representantes iraníes en el pasado, es uno de los objetivos más importantes de la región y está ubicada a sólo ochenta millas al otro lado del estrecho de Bab El Mandeb desde Yemen.

El sitio, que actúa como base principal de operaciones para el Comando de África de Estados Unidos (Africom) en el Cuerno de África y alberga aproximadamente a 4.000 soldados de Estados Unidos y países aliados, se ha utilizado para operaciones contra los huthíes durante años.

El movimiento también podría apuntar al cercano aeropuerto de Chabelley, donde el ejército ha operado drones Predator y Reaper desde que los trasladó de Lemonnier en 2013.

Los hutíes afirman que poseen un misil de propulsión líquida con un alcance de hasta 1.200 millas, por lo que una base estadounidense crítica a menos de 100 millas de distancia parece un objetivo fácil.

Además, la base no está construida para defenderse ni resistir ataques con drones o misiles que los huthíes probablemente estarían planeando.

Washington parece ser consciente de que los hutíes podrían atacar a Lemonnier en poco tiempo. Durante una entrevista, el primer ministro de Yibuti, Abdul Qadir Kamil Muhammad, dijo que a Estados Unidos se le permitió desplegar sistemas de defensa aérea Patriot en Camp Lemonnier para protegerse contra el ataque yemení, lo que indica que Estados Unidos está tratando de proteger su única base permanente en África.

Sin embargo, si algo mantiene a Yibuti a salvo de los ataques hutíes es el voraz apoyo del país a Palestina desde el 7 de octubre y mucho antes del ataque. En la entrevista, Muhammad también confirmó que Yibuti no permitirá que Estados Unidos despliegue lanzadores de misiles en el país ni que los utilice como base para operaciones contra los huthíes, ya que considera los ataques marítimos del movimiento “un alivio legítimo para los palestinos”.

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