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Mes: enero 2024 (página 1 de 12)

La Guerra de Ucrania prueba los nuevos drones kamikazes dotados con inteligencia artificial

El antiguo director de Google, Eric Schmidt, ha creado su propia empresa, llamada White Stork, para fabricar drones kamikaze de bajo coste. Los aparatos costarían alrededor de 400 dólares y funcionarían con inteligencia artificial.

Antes de ser utilizados por el ejército estadounidense, los nuevos drones se entregarán a Ucrania, que es laboratorio de ensayo de este tipo de artilugios bélicos.

White Stork se creó para competir con los drones chinos, que son -con diferencia- los más vendidos del mundo. La empresa asegura que los drones son capaces de operar incluso cuando hay interferencias del GPS por la guerra electrónica.

El precio reducido de que estos drones es una verdadera oportunidad para Ucrania, que así podrá garantizar un flujo continuo de armas, sin tener que gastar grandes cantidades de dinero. La guerra se prolonga, los arsenales se reducen y la financiación de los socios de la OTAN también.

La Guerra de Ucrania ha puesto a los drones en los campos de batalla. Se han vuelto imprescindibles, lo mismo que la inteligencia artificial.

La “cigüeña blanca” (White Stork) es el ave nacional y símbolo de Ucrania, un país del que Schmidt es asesor y financiero en tecnología de defensa. En Ucrania, Schmidt ha recorrido fábricas y campos de pruebas y se ha puesto en contacto con otras empresas emergentes en el campo de la guerra.

Hasta setiembre del año pasado la empresa operaba anteriormente como una LLC llamada Swift Beat Holdings. En Estados Unidos una LLC es una empresa que protege a sus propietarios de la responsabilidad personal por sus deudas y obligaciones. En otras palabras, se quedan con los beneficios pero no quieren saber nada de las pérdidas.

La empresa se constituyó en Estonia, que es una especie de “paraíso fiscal” para quines quieren trabajar de manera encubierta para sostener la Guerra de Ucrania.

El mayor exportador mundial de automóviles es China

Desde 2017 Japón era el mayor exportador mundial de automóviles. Ahora China acaba de ponerse a la cabeza.

El año pasado las empresas japonesas tuvieron muy buenas cifras de exportaciones, con 4,42 millones de vehículos (automóviles, camiones y autobuses) vendidos, un aumento del 16 por cien en comparación con el año anterior.

Pero las empresas chinas vendieron aún más, con 4,91 millones de vehículos exportados, un 57,9 por cien más respecto al último año.

Si Japon hubiera mantenido la primera posición, no hubiera ocurrido nada, pero las prensa económica habla de “preocupación” porque se trata de China. Algunos dicen que se trata de un “dumping” típico: el gobierno de Pekín subvenciona masivamente a los fabricantes para permitirles producir vehículos baratos y atacar el mercado mundial con precios sin competencia.

El “dumping”, añaden, no es sostenible a largo plazo. Las empresas chinas se verán obligadas a hacer lo mismo que Japón: diversificar y producir directamente en el extranjero.

Otros dan una explicación rocambolesca: las sanciones y la crisis internacional beneficia a las empresas chinas, que aprovechan las buenas relaciones entre Moscú y Pekín para inundar el mercado ruso. Desde el inicio de la guerra en Ucrania, el número de exportaciones de vehículos de China a Rusia se ha disparado.

No es algo tan sorprendente. China ya era la máxima potencia industrial en el sector del automóvil, pero su gigantesco mercado interno absorbía prácticamente la totalidad de su producción.

Por lo demás, las exportaciones chinas son tan “chinas”. En buena parte son fabricantes extranjeros que producen allí sus automóviles, como la estadounidense Tesla, que ha exportado desde China nada menos que 90.000 coches a otros mercados de todo el mundo, siendo la marca que más ha aumentado sus envíos entre todas las que fabrican en China.

Acabar con la UNRWA para acabar con el derecho al retorno

Hace años que Israel y Estados Unidos quieren acabar con la UNRWA porque es la manera de acabar con el núcleo central del problema palestino: los cinco millones de refugiados. Durante décadas, en las negociaciones entre Israel y Palestina nunca ha faltado una reivindicación esencial: el regreso de los refugiados palestinos, aunque fuera en una cantidad simbólica.

En enero Netanyahu dijo que la UNRWA pretendía perpetuar “la narrativa del llamado derecho de retorno, cuyo objetivo real es la destrucción del Estado de Israel”. Por lo tanto, la UNRWA debe “desaparecer de este mundo”. El objetivo estratégico es “relegar al olvido” la cuestión del derecho palestino al retorno. Los refugiados nunca podrán volver a su tierra y la limpieza étnica iniciada en 1948 se habrá consumado.

El plan israelí consiste en que la UNWRA transfiera su cometido al ACNUR, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.

Hace cuatro años los palestinos revivieron la cuestión de su derecho a, retorno organizando marchas simbólicas a sus antiguas aldeas. Era un asunto de un día: el Día de la Tierra.

Aquel primer día, miles de personas se reunieron en Arraba, en el norte de Israel, en Sawawil, una aldea beduina en el Neguev, así como unas pocas decenas en Jabaliya, en Gaza. Sólo había 70 manifestantes frente a la Puerta de Damasco en Jerusalén Este, y al anochecer todo había terminado.

Las protestas que han tenido lugar en lo que va de año, en cambio, han movilizado a decenas de miles de palestinos. 33 de ellos murieron y cientos más resultaron heridos por francotiradores estacionados en la frontera con Gaza para imponer la zona de exclusión. Han surgido campamentos de protesta a 700 metros de la valla fronteriza. No hay señales de que la protesta esté disminuyendo y todavía faltan varias semanas para el aniversario de la Nakba en mayo.

Inicialmente, el ejército israelí quedó desconcertado al ver a 30.000 manifestantes desarmados marchando hacia la valla fronteriza el primer día de la manifestación. 773 palestinos recibieron disparos con munición real.

Todo es ETA, todo es Hamas

La historia de la limpieza étnica en Palestina está plagada de crímenes de guerra. Hoy, además de pensar que no tienen nada por qué disculparse, los israelíes se regocijan por los asesinatos de palestinos.

El ministro de Defensa israelí, Avigdor Lieberman, se inspiró en la doctrina de la Audiencia Nacional (“Todo es ETA”) cuando dijo: “No hay gente inocente en Gaza. Todo el mundo está conectado con Hamas. Todo el mundo recibe un salario de Hamas y todos los militantes que intentan desafiarnos y cruzar la frontera son militantes del brazo armado de Hamas”.

Un vídeo tomado el 22 de diciembre por un francotirador israelí fue transmitido en el Canal 10 con el mismo comentario. En el vídeo uno de los soldados grita emocionado mientras un palestino recibe un disparo en la cabeza: “¡Vaya, qué vídeo! ¡Sí! Toma eso, hijo de puta”.

El ministro de Educación, Naftalí Bennett, dijo a Ynet: “¿Desde cuándo juzgamos a un soldado por la elegancia de su lenguaje? Prefiero un soldado feliz a un padre afligido”.

El ministro de Seguridad Pública, Gilad Erdan, del partido Likud de Netanyahu, dijo a Ynet: “Creo en la pureza de las armas de los soldados y en la ética del combate. Por tanto, mi principio es siempre defender, de hecho, a los soldados que están en el campo de batalla”.

Las protestas violentas no valen, las pacíficas tampoco

Del lado palestino se están añadiendo nuevos elementos a esta forma de protesta. A diferencia de la Segunda Intifada o incluso de la Primera, hasta ahora ha sido completamente pacífica. Ningún soldado israelí recibió disparos ni resultó herido. El arsenal de armas caseras de Gaza permaneció en casa.

Asimismo, esta protesta no tiene dirección. Al principio Hamas se mostró reacio a involucrarse, aunque la organización reconoció que algunos de sus miembros habían sido asesinados. Lejos de apoyar las protestas en Gaza, Mahmoud Abbas, el presidente palestino aislado de Washington por su oposición al reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, sigue negándose a pagar los salarios de los funcionarios de Gaza.

En otras palabras, mientras decenas de miles de palestinos en Gaza intentan -simbólicamente- romper el asedio, Abbas continúa reforzándolo. Ni Hamas ni Fatah tienen influencia alguna sobre lo que sucede después. La protesta es verdaderamente popular.

El tercer elemento de la táctica de protesta es que es contagiosa. Si esto continúa, habrá una reacción en Cisjordania. En la diáspora palestina en Jordania también se habla de organizar manifestaciones en la frontera del país con Israel.

Cuando llegue mayo, Israel podría encontrarse ante protestas a través de sus fronteras. Por eso Israel literalmente quiere acabar con esta forma de protesta ahora mismo.

Esta acción es una bofetada a los aliados árabes de Israel. Dos meses antes de la ofensiva de Israel, Abbas fue informado en Riad por el príncipe heredero Mohammed Bin Salman de que los palestinos no obtendrían Jerusalén Oriental como su capital y que no habría derecho de retorno para los refugiados palestinos ni para sus descendientes.

La consecuencia no deseada de esta estratagema para “relegar a los refugiados al olvido” es que la cuestión de los refugiados ha recuperado su lugar central en el conflicto.

Cuanto más intenten Arabia saudí, Emiratos Árabes Unidos y Egipto reforzar los planes de Israel y Estados Unidos para lo que Trump llamó el “acuerdo del siglo”, más dañarán la causa palestina y más se distanciarán de los sentimientos de los pueblos árabes.

La UNWRA es un testigo internacional de los crímenes cometidos contra el pueblo palestino durante décadas. Por eso quieren acabar con el testigo y enseñar a la próxima generación de palestinos que Jerusalén no es la capital de Palestina y que la Palestina ocupada no es su país.

Los campos de refugiados seguirán siendo símbolos de la cuestión palestina, del mantenimiento de su identidad nacional y de su regreso al retorno.

Israel no mata más porque su ejército se está quedando sin municiones

Israel ha dejado de bombardear masivamente porque se ha quedado sin municiones. En tres meses de guerra, ha padecido una drástica reducción de sus arsenales. Desde que comenzó la guerra en Gaza en octubre del año pasado, ha lanzado al menos 29.000 bombas.

Estados Unidos ha puesto en marcha toda una logística de guerra para ayudar a su aliado israelí en la matanza. Como resultado, ya ha distribuido 25.000 toneladas de armas. Pero los arsenales se vacían a medida que la guerra se prolonga.

Ante el riesgo de escasez, el Ministerio de Defensa israelí confirmó la compra, por varios cientos de millones de dólares, de proyectiles y misiles guiados (sistemas JDAM firmados por Boeing, con GPS integrado) para una mayor precisión.

Tres grandes empresas israelíes fabricantes de armamento, Rafael, Elbit Systems y Aerospace Industries, han tenido que suspender sus ventas de armas a Ucrania y al resto del mercado internacional para centrarse en la producción de armas para su propio ejército.

Se encuentran entre las 34 empresas más grandes del mundo por ventas y son las empresas militares más grandes de Israel. El año pasado Elbit superó a empresas mundialmente famosas como Rolls Royce y se acercó a los ingresos de Dassault, la empresa de aviación francesa. Entre las empresas que Rafael superó el año pasado se encuentra el gigante japonés Mitsubishi.

Israel se había acostumbrado a operaciones de castigo, incursiones rápidas. Su especialidad era matar y correr a esconderse en los cuarteles. Sin embargo, lo mismo que en Ucrania, las guerras prolongadas son otra cosa. Si, además, van estallando guerras en escenarios diferentes, la escasez de municiones puede convertirse en algo preocupante.

El ejército israelí parece enfrentarse a un riesgo de escasez de armamento que ni siquiera sus socios estadounidenses, mediante sus envíos, están en condiciones de cubrir. Sencillamente no alcanzan para abastecer tantos frentes simultáneamente.

Israel se nutre de su maquinaria de guerra

La Guerra de Ucrania fue una gran oportunidad para la industria de armamento israelí, cuando los suministros militares agotaron los arsenales europeos y los presupuestos de defensa se dispararon.

En abril Alemania compró el sistema de defensa aérea Arrow 3 de Israel, Finlandia el sistema de defensa antimisiles David’s Sling y Grecia misiles Spike y drones.

El sistema de protección activa Trophy ha estado funcionando en Israel desde 2011. Los vende Rafael. Estados Unidos y Alemania lo adquirieron para sus tanques Abrams y Leopard, respectivamente, y en Ucrania ha demostrado sus limitaciones. Especialmente el frente de Zaporiya parece un cementerio repleto de tanques Leopard.

Pero no hay otra cosa mejor, de manera que el año pasado Rafael creó una filial europea especializada, EuroTrophy, en asociación con la alemana Krauss-Maffei Wegmann y la española General Dynamics European Land Systems. Incluso ha trasladado la cadena de suministro de EuroTrophy y EuroSpike al Viejo Continente.

También Elbit ha creado una red de sucursales locales en toda Europa, incluidos Reino Unido, Suecia, Suiza y Alemania.

La industria de guerra israelí está cada vez más vinculada con la europea.

El llamativo silencio de Siria sobre la Guerra de Gaza

Desde el inicio de la Guerra de Gaza los dirigentes sirios guardan silencio. Bashar Al Assad, que siempre se presentó como el defensor de la causa árabe, encabezada por Palestina, ha hablado con discreción sobre la guerra y los comentarios de otros dirigentes son bastante más bien escasas.

Lo mismo ocurre con las decenas de ataques mortíferos llevados a cabo por los israelíes contra los aeropuertos de Damasco y Alepo –fuera de servicio en varias ocasiones– y contra objetivos en las inmediaciones o en dentro de la propia capital u otros sitios de las provincias.

La pasividad de Siria es aún más sorprendente teniendo en cuenta que los ataques israelíes ahora apuntan directamente al cuerpo de la Guardia Revolucionaria, su aliado más cercano, que desempeñó un papel destacado en la reconquista de gran parte del territorio arrebatado a los yihadistas.

El silencio de Siria sorprende porque es uno de los principales componentes del Eje de la Resistencia por una razón de peso: es el único Estado árabe miembro de una alianza cuyos miembros son -principalmente- milicias, como Hezbollah, Ansarollah y grupos irakíes parecidos.

Siria tiene un papel estratégico en el Eje. Garantiza a Irán un frente marítimo en el Mediterráneo y, sobre todo, asegura la continuidad terrestre entre la República Islámica y el Líbano, a través de Irak.

El corredor, protegido por la Guardia Revolucionaria y sus aliados irakíes y sirios es una línea de suministro vital para Hezbollah.

Una situación económica catastrófica

Siria no se considera parte en esta guerra porque enfrenta múltiples desafíos internos y externos. Su apoyo se limita a las posiciones adoptadas en el marco de la Liga Árabe. Bashar Al Assad y los medios de comunicación han subrayado la importancia de la Guerra de Gaza y han expresado su apoyo al pueblo palestino y la resistencia a través de actividades oficiales y populares.

Uno de los desafíos internos es la catastrófica situación económica causada por trece años de guerra destructiva, agravada por las implacables sanciones occidentales.

Las más severas de estas sanciones son las previstas por la Ley César estadounidense, que prohíbe cualquier transacción comercial o financiera con personas o entidades sirias vinculadas al gobierno. Las restricciones son lo suficientemente duras como para desalentar cualquier relación comercial con ciudadanos o empresas sirios.

Las dificultades económicas son inmensas. Las autoridades sirias, privadas de los principales pozos de petróleo y gas del este del país dominados por tropas estadounidenses y del granero de Hassakeh, en el noreste, controlado por las milicias kurdas, son incapaces de resolver los problemas.

Con un 90 por cien de la población viviendo por debajo del umbral de pobreza, una subalimentación crónica no declarada que afecta a determinadas categorías populares, una escasez recurrente de combustible, problemas para abastecer el mercado de bienes de primera necesidad mediante importaciones, la estabilidad social pende de un hilo que podría romperse rápidamente en caso de una guerra con Israel.

Una respuesta a gran escala a la agresión israelí provocaría una guerra total que podría tener graves repercusiones en Siria.

Un ejército disperso en seis frentes

El ejército sirio, debilitado por trece años de guerra, sigue hoy desplegado en seis frentes: Latakia, Idlib, en el noroeste del país, y Alepo, en el norte, frente a grupos yihadistas, kurdos y milicias proturcas. En el norte de las provincias de Alepo, Raqqa y Hassakeh hace frente al ejército turco y sus auxiliares. En las localidades de Qamichli y Hassakeh y la provincia homónima, en el noreste, se enfrenta a los kurdos; en el desierto central lucha contra el Califato Islámico. En Deir Ezzor, en el este, frente a los kurdos y estadounidenses. En Quneitra y Deraa, en el sur, está de cara con los israelíes.

La dispersión le impide concentrar tropas en número suficiente para afrontar eficazmente una posible ofensiva terrestre israelí desde el Golán, a 70 kilómetros al sur de Damasco.

La otra razón radica en los cambios experimentados por el ejército sirio tras años de guerra contra los yihadistas. Después de trece años de guerra de tipo irregular, el ejército sirio estaría en desventaja en una guerra clásica.

Ante las incursiones israelíes, el ejército sirio se contenta con activar su sistema de defensa antiaérea sin pretensiones de respuesta para evitar una escalada incontrolable.

Siria está saliendo del aislamiento

Tras largos años de aislamiento, Siria inició un proceso de normalización con los países árabes que comenzó, en 2018, con un restablecimiento de relaciones diplomáticas con Emiratos Árabes Unidos y que se coronó el año pasado con la reintegración a la Liga Árabe. Unas semanas antes, en abril, el ministro saudí de Asuntos Exteriores, Faisal Bin Farhan, anunció desde la capital siria el restablecimiento de las relaciones entre ambos países.

Al mostrar un fuerte apoyo a Hamas, que los saudíes no aprecian, el gobierno sirio temen comprometer el proceso de normalización.

La hostilidad de los saudíes hacia Hamas no tiene nada que envidiar a la desconfianza de los sirios hacia el movimiento palestino, acusado de haber apoyado a los yihadistas durante la guerra, incluso de haber luchado junto a ellos en el campo de Yarmouk, a 8 kilómetros al sur del centro de Damasco.

Tras una ruptura de diez años, el gobierno sirio y Hamas se reconciliaron tras una larga mediación emprendida por el dirigente de Hezbolah Hassan Nasrallah y el número 2 del movimiento palestino, Saleh Al Aruri, asesinado por Israel el 2 de enero en Beirut.

La reconciliación quedó sellada en octubre de 2022 cuando Bashar Al Assad recibió una delegación de Hamas. Se le permitió al movimiento reanudar algunas de sus actividades en Siria –incluido el reclutamiento en campos de refugiados palestinos–, pero se pospuso la apertura oficial de una oficina.

A pesar de la reconciliación, el gobierno sirio no oculta su desconfianza hacia Hamas, sobre el que tienen una visión ambivalente en su calidad de movimiento de resistencia pero también como rama palestina de la Hermandad Musulmana, su peor enemigo.

Está claro que, a los ojos de Siria, el pleno apoyo a Hamas en la guerra en curso sería contraproducente y perjudicaría sus intereses inmediatos.

Las armas suministradas a Ucrania no se pueden reparar

Varios países han creado un “grupo de contacto” para la defensa de Ucrania. Algunos países europeos, incluidos Reino Unido, Francia y Alemania, siguen apoyando al ejército ucraniano. Tanto la OTAN como la Comisión Europea han lanzado iniciativas para proporcionar municiones. El 1 de febrero los veintisiete miembros de la Unión Europea deberán llegar a un acuerdo sobre un fondo especial de 50.000 millones de euros para Kiev.

Estados Unidos ha agotado los fondos disponibles que hasta ahora le han permitido prestar ayuda militar a Ucrania. Un sobre de con.000 millones de dólares está encima de la mesa… Pero su entrega aún no ha sido aprobada por el Congreso. La ayuda a Ucrania está repleta de buenas intenciones… y poco más.

“Los ucranianos se están preparando para vivir meses críticos, ya que estamos en pleno invierno y se acerca la primavera. Y los rusos no han mostrado ninguna intención de cejar en sus ataques con drones y misiles”, ha advertido John Kirby, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional.

Estados Unidos no puede suministrar las municiones y los sistemas de armas que Ucrania necesita. Tampoco puede garantizar el mantenimiento en condiciones operativas de los numerosos equipos ya suministrados, como los lanzacohetes múltiples M142 HIMARS, la batería de defensa aérea Patriot, los vehículos blindados Bradley y los tanques Abrams.

Entregar equipos militares es una cosa; mantenerlos y repararlos es otra. Debido a la falta de fondos disponibles, el Pentágono actualmente no puede proporcionar los repuestos necesarios, ni siquiera ayudar a los talleres ucranianos de mantenimiento.

“La continua falta de financiación nos ha obligado a suspender la reducción de nuestras reservas, dadas las implicaciones para nuestra propia preparación militar. Por supuesto, eso nos impide satisfacer las necesidades más urgentes de Ucrania en el campo de batalla, incluida la artillería, las armas antitanques y los interceptores de defensa aérea”, ha explicado el general Pat Ryder, portavoz del Pentágono.

“Sin financiación adicional, no podemos […] ayudar a los ucranianos a mantener los sistemas que ya les hemos proporcionado”, añadió. “Por eso, una vez más, seguiremos trabajando estrechamente con el Congreso para conseguir financiación adicional lo antes posible”, concluyó.

Alemania tampoco puede mantener en condiciones operativas los tanques Leopard entregados a Kiev, debido a la falta de repuestos disponibles. Además, los técnicos ucranianos no han sido suficientemente preparados para llevar a cabo las reparaciones necesarias.

El general Martin Herem, comandante del ejército estonio, dice que la OTAN ha “subestimado considerablemente la capacidad de Rusia para reponer sus fuerzas y reservas de municiones”.

“Al contrario de lo que se estimaba anteriormente, Rusia ahora puede producir varios millones de proyectiles de artillería al año y reclutar cientos de miles de tropas […] Mucha gente pensaba que no podían ir más lejos. Hoy los hechos nos dicen lo contrario”, ha explicado el general Herem.

Israel se prepara para atacar Líbano

El ejército israelí “entrará en acción muy pronto” en el norte del país, en la frontera con el Líbano, donde se producen diariamente intercambios de disparos con Hezbolah, afirmó el lunes el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant.

El ministro informó a los soldados estacionados cerca de la frontera con Gaza que otros actualmente desplegados en territorio palestino abandonarían la zona hacia el norte del país.

“Las fuerzas cercanas a ustedes […] están abandonando el campo y avanzando hacia el norte y preparándose para lo que viene”, declaró Gallant.

Esas unidades se encuentran actualmente en Gaza “y entrarán en acción muy pronto. Estamos aumentando las fuerzas en el norte, y también liberaremos a los reservistas gradualmente según las unidades, para permitirles prepararse y estar listos para las próximas tácticas”.

Recientemente el jefe del Estado Mayor, Herzi Halevi, estimó que la probabilidad de una guerra “en los próximos meses” en el norte del país era hoy “mucho mayor que en el pasado”.

Desde los ataques de la resistencia palestina el 7 de octubre, se han producido constantes intercambios de disparos entre el ejército israelí y Hezbolah.

Ayer Israel llevó a cabo varias incursiones contra varias aldeas del sur del Líbano. Aviones israelíes bombardearon Hula, apuntando a una casa deshabitada, y Yaroun, donde tres casas fueron destruidas.

El ejército israelí dijo que había “atacado dos edificios militares pertenecientes a Hezbollah en la región de Yarun”. También anunció que dos de sus soldados habían resultado heridos tras un bombardeo perpetrado por Hezbollah contra el cuartel de Branit, en la Galilea occidental.

Los israelíes también bombardearon los bosques de pinos entre Al Habariya y Kfar Hamames, así como Taybeh, Houla y las afueras de Teir Harfa, Jebbain, Chihin, Aita El Chaab, Tallet Aziya, Kfar Kila, Deir Mimas y Maruahin. También cayeron tres proyectiles sobre Rachaya El Fujar y en los alrededores de Sara, cerca de una torre militar.

Proyectiles de fósforo cayeron sobre el sector de Al Dohr, en Kfar Kila.

Por su parte, Hezbollah anunció que había atacado varias concentraciones de soldados israelíes, incluidas Jarda Point, Samaka y los cuarteles de Branit y Zarit. Anteriormente, la milicia anunció que había atacado el sitio de Jal Al Alam, cerca de los cuarteles de Mitat y Zarit, y el castillo de Hunin.

Hezbollah también anunció la muerte de dos de sus combatientes, Hussein Fadel Awada, apodado “Abu Zainab”, y Hussein Khalil Hachem, apodado “Sajid”.

En tres meses más de 200 personas han muerto en el Líbano. Del lado israelí, quince personas murieron, entre ellas nueve soldados y seis civiles, según cifras del ejército israelí.

El ‘comité de los engaños’ que ganó la Guerra Fría

El gobierno de Estados Unidos es un organismo burocrático, casi laberíntico, repleto de oficinas y parásitos que acuden cada mañana a desempeñar sus siniestras funciones lo mejor que pueden. No falta de nada, y menos un tinglado que se llama “comité de los engaños”. Su tarea es exactamente esa: contar mentiras, que luego los medios de comunicación del mundo entero reproducen, lo mismo que las universidades y los “expertos”.

Una de esas mentiras es una toda una fábula de la Guerra Fría, en la que tampoco falta de nada, ni siquiera unos sinestros submarinos soviéticos que asediaban a un pobre país, Suecia, que ni siquiera pertenece a la OTAN… o eso ha parecido siempre.

Ocurría en los años ochenta con mucha frecuencia y la fábula alcanzó su climax en octubre de 1981, cuando un submarino soviético de la clase “whiskey” encalló en la base naval de Karlskrona.

Como toda historieta tiene que tener su gracieta para poner en los titulares de la primera portada, el submarino soviético fue llamado “Whiskey on the Rocks” y, a partir de ahí, los “expertos” y periodstas podían dar rienda suelta a su imaginación. O bien los marinos rusos eran unos torpes, incapaces de conducir un submarino, o bien se trataba de un acto de espionaje a un país neutral…

Lo más obvio no interesaba a nadie: Karlskrona es un fiordo estrecho y de poca produndidad en el que resulta difícil (por no decir imposible) entrar y dar la vuelta para salir.

Tampoco interesó a nadie preguntarse por qué los agregados navales estadounidenses llegaron hasta el submarino antes de que los suecos se enteraran siquiera del incidente.

La intoxicación publicitaria fue tan fuerte que Suecia cambió para siempre. Protestó oficialmente ante la embajada soviética y se convirtió en algo que nunca había sido hasta entonces: un país hostil a la URSS. En tres años el porcentaje de suecos que veían a la URSS como un país enemigo y amenazador aumentó del 25-30 por cien al 83 por cien.

Todo era un engaño, cuidadosamente mantenido y cultivado por los medios más sensacionalistas. El único que había dicho la verdad fue Yuri Andropov, el temible secretario general del PCUS: el submarino no era soviético, la marina soviética no estaba enviando a sus submarinos a las cosas suecas, el submarino era estadounidense.

Naturalmente nadie hizo caso. Era propaganda soviética.

El engaño se mantivo hasta el cambio de siglo, cuando el Secretario de Defensa de Estados Unidos de la época, Caspar Weinberger, reconoció ante la televisión sueca que Andropov había dicho la verdad: regularmente los submarinos de Estados Unidos navegaban por aguas suecas para probar sus defensas costeras.

En 2007 el Secretario de Marina de los tiempos de Weinberger, John Lehman, confesó que la decisión de navegar en aguas suecas había sido tomada por un “comité de operaciones de engaño” que presidía por el director de la Inteligencia Central (DCI), William Casey.

Ese tipo de movimientos no tenía ningún objetivo militar, ni de entrenamiento; sólo se trataba de engañar y, desde luego, Suecia colaboró en el engaño, a pesar de que no formaba parte de la OTAN.

También formaban parte del “comité de los engaños” Dick Allen, Asistente Especial del Presidente para Asuntos de Seguridad Nacional, así como un representante del Departamento de Estado y otro de Defensa. Entre las fábulas inventadas por aquel puñado de estafadores estaba la “guerra de las galaxias” de Reagan, que en los años ochenta llenó los titulares de los periódicos.

Según Lehman, el “comité de los engaños” jugó un papel tan importante para ganar la Guerra Fría como los 600 buques de la Armada. Sus embustes persuadieron a los dirigente políticos suecos y europeos para que no colaboraran con la URSS.

El ministro de Marina británico, Keith Speed, confirmó las declaraciones de Weinberger y Lehman. La presencia de submarinos occidentales en las costas suecas era muy frecuente. Se trataba de submarinos diésel-eléctricos de clase Oberon y Porpoise, que eran muy silenciosos. “Se suponía que las pruebas estadounidenses y británicas tendrían lugar en aguas profundas de Suecia, lo que haría que los suecos fueran conscientes del enemigo soviético”.

Durante la Guerra Fría en este tipo de operaciones no participaba la OTAN necesariamente. Se trataba de relaciones de Estado a Estado. Sin embargo, dos comités secretos de la OTAN responsables de Gladio también dirigieron operaciones submarinas encubiertas en aguas escandinavas: el Comité de Planes Clandestinos (CPC), presidido por el propio SACEUR (Comandante Supremo Aliado en Europa), y el Comité Clandestino Aliado (ACC), cuya presidencia se turnaba.

Entre estos últimos también se encontraban países neutrales como Suecia, afirmó Wolbert Smidt, antiguo director de inteligencia operativa del BND alemán. Este último es el único comité aliado que tiene un representante sueco, admitió. Sin embargo, las operaciones de provocación con submarinos con periscopios y velas que comenzaron en 1982 no fueron operaciones de Gladio. Las operaciones en las bases navales y puertos suecos en los años ochenta eran demasiado delicadas para llevarlas a cabo en el marco de la OTAN.

Sin embargo, las operaciones de prueba o engaño nacionales estadounidenses y británicas descritas arriba por Caspar Weinberger, John Lehman y Keith Speed ​​​​y por funcionarios de alto nivel de la CIA y la Marina a continuación podrían beneficiarse de las restricciones al uso de la fuerza desarrolladas para los submarinos bajo el mando de ACC-CPC. Se suponía que estos no serían visibles en la superficie.

El “comité de los engaños”, la CIA y la Marina aprovecharon las pruebas con submarinos en Suecia para engañar. Junto con el asesinato de Olof Palme, fue el instrumento ideal para cambiar la política exterior de Suecia.

La reunión con Weinberger obligó al primer ministro sueco, Göran Persson, a nombrar al embajador Rolf Ekeus para encabezar una comisión “de investigación” sobre las intrusiones soviéticas en aguas suecas. Como sabemos ahora, no había nada que investigar. Todo era una pantomima.

Ola Tunander https://olatunander.substack.com/p/the-deception-committee-part-i

Los países occidentales cortan la financiación de la UNRWA y se suman al genocidio en Gaza

Las cosas no ocurren por casualidad: el Tribunal Internacional de Justicia ordenó evitar el genocidio en Gaza y, acto seguido, las potencias occidentales cortan la financiación a la UNRWA para que el genocidio se consume lo más rápidamente posible.

Hay países, como los occidentales, que se creen por encima de todo y de todos, y no dudan en demoestrarlo en cuanto tienen la más mínima oportunidad. Israel asegura que 12 funcionarios de la UNRWA participaron en los ataques del 7 de octubre y a algunos países les ha faltado tiempo para cortar la financiación de la ayuda a los palestinos.

Es una forma de castigo colectivo que coloca a los palestinos en una situación aún más espantosa en el contexto del genocidio, asegura Francesca Albanese, Relatora Especial de la ONU sobre los Territorios Palestinos Ocupados.

Albanese critica a los países que han tomado represalias contra la UNRWA y los acusa de violar la Convención sobre Genocidio. “El día después de que el CIJ [Tribunal Internacional de Justicia] concluyera que Israel probablemente estaba cometiendo genocidio en Gaza, algunos estados decidieron dejar de financiar a la UNRWA, castigando colectivamente a millones de palestinos en el momento más crítico y muy probablemente violando sus obligaciones bajo la Convención sobre Genocidio”.

Philippe Lazzarini, Comisionado General de la ONU, también emitió un comunicado sobre la suspensión de la ayuda a la Agencia de Obras Públicas y Socorro de la ONU para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (UNRWA). “Me sorprende que tales decisiones se tomen basándose en el supuesto comportamiento de unos pocos individuos, mientras la guerra continúa, las necesidades empeoran y amenaza con morir de hambre”.

Varios países occidentales unieron fuerzas contra la UNRWA y recortaron los fondos asignados a la organización después de que Israel acusó a 12 empleados de la UNRWA de participar en los ataques del 7 de octubre.

El director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha negado las acusaciones israelíes. “Estas afirmaciones falsas son perjudiciales y pueden poner en riesgo a nuestro personal que arriesga sus vidas para ayudar a personas vulnerables”.

Hamas también condenó las represalias y prestó su apoyo a la UNRWA, afirmando que no debería desanimarse por estas acusaciones y “no ceder ante el chantaje y las amenazas de la ocupación israelí, ni ante sus esfuerzos por cortar suministros vitales al pueblo palestino”.

No sólo Israel participa en el genocidio contra los palestinos

Varios países occidentales han unido fuerzas contra la UNRWA en Gaza y han recortado los fondos asignados a la organización tras las acusaciones israelíes. Estados Unidos y Canadá tomaron la iniciativa, seguidos el sábado por Finlandia, Australia, Gran Bretaña, Francia e Italia, que anunciaron la suspensión de la financiación a la UNRWA.

Tras la querella sudafricana, Israel ha estado preparando una respuesta propagandística que incluye activamente en listas negras a organizaciones humanitarias para imponer peores sufrimientos a los palestinos.

La UNRWA ha sido blanco de los bombardeos israelíes desde el inicio del genocidio. Actualmente, sólo 4 de las 22 instalaciones de la UNRWA siguen funcionando en Gaza.

El portavoz del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, Abeer Etefa, ha declarado que Israel había impuesto restricciones a los programas del organismo en Gaza y había endurecido las restricciones, en particular a la entrada de ayuda en el norte de la Franja.

Etefa dijo que es difícil llegar a lugares que necesitan ayuda y señaló que cantidades muy pequeñas de alimentos y ayuda han llegado al norte del territorio. Las últimas misiones del Programa Mundial de Alimentos para asistencia alimentaria al norte de Gaza fueron el 11 y 13 de este mes de enero.

Destacó la existencia de “restricciones sistemáticas a la entrada al norte de Gaza, y no sólo para el Programa Mundial de Alimentos”.

El ejército israelí no sólo está matando de hambre a los palestinos en el norte de Gaza, sino que también están masacrando a decenas de personas que intentan recibir la poca ayuda que llega, completando así el genocidio.

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