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Estados Unidos hunde tres barcos huthíes en el Mar Rojo

El ejército estadounidense afirma haber hundido tres barcos de los rebeldes huthíes, tras los ataques en el Mar Rojo a un portacontenedores de la naviera danesa Maersk.

Blancos del fuego huthí, los helicópteros estadounidenses “tomaron represalias en defensa propia, hundiendo tres de los cuatro pequeños barcos y matando a sus tripulaciones”, indicó el Comando militar estadounidense en Oriente Medio (Centcom) en un comunicado de prensa, precisando que el cuarto barco había “huido de la zona”.

La Marina estadounidense, afirmó el Centcom, estaba respondiendo a una petición de ayuda del portacontenedores Hangzhou, de la naviera danesa Marsk, aunque llevaba pabellón de Singapur.

El ataque hacía el número 23 de los hutíes contra barcos internacionales desde el inicio de la ofensiva marítima el 19 de octubre.

Según Centcom, el barco informó haber sido alcanzado por un misil. Cuando dos barcos estadounidenses respondieron a su solicitud de asistencia, nuevamente fueron atacados por dos misiles balísticos lanzados desde territorio yemení controlado por los huthíes, que el ejército estadounidense había derribado.

Según Maersk, el barco no sufrió daños.

La naviera ha suspendido la navegaciónde sus barcos por el Mar Rojo durante 48 horas.

Argentina es el laboratorio del ‘gran reseteo’ y de la Agenda 2030 que Milei había rechazado en campaña

La histórica elección de Javier Milei como presidente de Argentina es un punto de inflexión en el panorama mundial respecto a la gestión, por parte de gobiernos socialdemócratas, de las políticas de desindustrialización, control social y pobreza. Su bandera electoral fue precisamente el rechazo a esta agenda, que ahora va a aplicar al 200 por cien.

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El papel del ejército británico en la matanza de Srebrenica

Las fuerzas especiales británicas desempeñaron un papel crucial en una de las masacres más notorias y controvertidas del siglo XX: la de Srebrenica.

En julio de este año la agente de inteligencia británica convertida en parlamentaria, Alicia Kearns, hizo un llamamiento público para que la OTAN enviara tropas a la antigua Yugoslavia.

La sesión de la Cámara de los Comunes celebraba un debate parlamentario sobre la Semana Conmemorativa de Srebrenica, que conmemora la masacre. Allí se cometieron graves crímenes, muchos de los cuales siguen impunes. Sin embargo, tres décadas después, los detalles de lo que ocurrió ese fatídico mes, incluido el número total de personas asesinadas y la naturaleza exacta de sus muertes, siguen siendo inciertos.

Los dirigentes occidentales han invocado con frecuencia el evento para justificar intervenciones militares ilegales. Las campañas de bombardeos contra países problemáticos se presentan con frecuencia como acciones justas, preocupadas por prevenir “otra Srebrenica”. Se convirtió en la piedra angular de un tipo de intervencionismo que ha llegado a ser conocido como “Responsabilidad de Proteger” (R2P).

Los británicos son particularmente entusiastas promotores de este argumento, siendo Kearns el último ejemplo de ello. Hoy Gran Bretaña es el único país, además de Bosnia Herzegovina, que conmemora oficialmente las matanzas como un acto de genocidio. Desde finales de la década de 1990, Londres también ha sido sede de muchas ONG que han promovido la afirmación de que Srebrenica constituyó un acto de genocidio.

A pesar de toda la conmemoración de los trágicos acontecimientos de julio de 1995 por parte de periodistas, expertos y políticos británicos, la presencia del SAS en la zona en ese momento ha permanecido en secreto.

Los archivos desclasificados del Ministerio de Defensa británico plantean preguntas inquietantes sobre el papel clandestino de Londres en Srebrenica, por qué el MI6 supo que se avecinaba un ataque al enclave antes de que el VRS, el ejército de la República Srpska, lo planeara siquiera.

En Bosnia los británicos podrían provocar una guerra mundial

Siete años después el gobierno holandés publicó su investigación oficial sobre el fracaso de su fuerza de mantenimiento de la paz para proteger Srebrenica, que fue compilada por el Instituto Holandés de Documentación de Guerra (NIOD). Seis días después de la publicación de los resultados, el primer ministro Wim Kok dimitió. Países Bajos finalmente aceptó una responsabilidad política parcial por la masacre después de que el Tribunal Supremo del país declarara que el gobierno holandés asumía el 10 por cien de la responsabilidad.

A lo largo del informe hay pasajes notables que hacen referencia a la presencia de una “unidad británica que opera en secreto” en Srebrenica. El personal de las fuerzas especiales británicas alojado en el cuartel general del Batallón Holandés fue descrito como “Observadores de la Comisión Conjunta” (JCO), pero el informe del NIOD señala que “en realidad se trataba de unidades de los Servicios Aéreos Especiales (SAS) y del Servicio de Embarcaciones Especiales (SBS)”, que llevó a cabo “misiones de reconocimiento” y “asignaciones especiales” por orden del general Michael Rose, quien dirigió la fuerza británica de mantenimiento de la paz de la ONU en Bosnia durante la guerra.

La relación de los agentes británicos con el batallón holandés “no era buena”, concluyó el NIOD. Al parecer, el batallón holandés tenía poco conocimiento de las actividades de las JCO, cuyas operaciones en Srebrenica eran tan secretas que incluso el Centro de Gestión de Crisis de Defensa de Países Bajos, que supervisó las operaciones del país en Bosnia, “no sabía de la presencia de las JCO en el enclave”. Pero los holandeses sospechaban que la principal tarea de las JCO británicas era espiarles. “El principal objetivo subyacente de las JCO en Srebrenica era reunir información de inteligencia sobre el batallón holandés y descubrir si estaba ocurriendo algo ilegal entre las tropas holandesas y las fuerzas musulmanas”, señala el informe.

Los agentes del SAS fueron apostados en zonas de Srebrenica supervisadas por fuerzas de paz escandinavas, que no estaban autorizadas a dar órdenes a sus homólogos británicos. A los escandinavos también se les mantuvo en la ignorancia sobre la naturaleza de las actividades del JOC, y sólo se les permitió conocer los lugares de sus movimientos después de la negociación. El coronel noruego que supervisó el batallón dijo que los soldados británicos de élite se movían “de aquí para allá” por todo el este de Bosnia con impunidad, y “ocasionalmente quedaban atrapados en escaramuzas” a lo largo del camino, según el NIOD.

Si bien los detalles de las operaciones específicas del SAS son escasos, uno de los pocos ejemplos concretos de actividades de la JCO citados por investigadores holandeses deja claro que su mandato en Bosnia se extendía mucho más allá de la mera recopilación de inteligencia. En un momento dado, señalan los autores del informe, hubo una “operación especial del SAS en la que participaron ambulancias que transportaban equipos de comunicación en lugar de camillas”.

“Esas ‘ambulancias’ fueron donadas a Bosnia por [las autoridades sanitarias británicas] por consideraciones humanitarias, pero a menudo aparecían repentinamente en los lugares más sorprendentes”, señala el informe.

Según los Convenios de Ginebra, el uso de vehículos con marcas médicas con fines militares es un crimen de guerra. Pero tal engaño es normal para el Servicio Aéreo Especial, cuyo nombre en sí es un producto directo de un plan de la Segunda Guerra Mundial para engañar a las potencias del Eje haciéndoles creer que Reino Unido tenía un regimiento completo de paracaidistas a su disposición en la región. Y hay pocos indicios de que el equipo militar haya cambiado sus costumbres desde entonces. En 2015 surgieron informes sobre las incursiones del SAS en territorio ocupado por Califato Islámico en Irak y Siria, disfrazadas de combatientes del grupo.

Dos años más tarde, miembros armados del Ala de Guerra Contrarrevolucionaria del SAS supuestamente fueron apostados en las calles británicas, haciéndose pasar por barrenderos y vagabundos en un aparente esfuerzo por evitar ataques terroristas. Durante la ocupación de Afganistán por la OTAN, los escuadrones de la muerte del SAS ejecutaron rutinariamente a civiles inocentes y desarmados y luego falsificaron pruebas para condenar falsamente a sus víctimas como insurgentes armados.

En Bosnia, según un casco azul holandés anónimo consultado por NIOD, los miembros del Dutchbat “tenían miedo de los británicos y de que pudieran provocar la Tercera Guerra Mundial”. Si las JCO se ocuparon exclusivamente de la recopilación de inteligencia, parece una evaluación bastante peculiar.

El SAS simuló convocar ataques aéreos

Cuando Srebrenica cayó el 11 de julio, el informe del NIOD señala que dos JCO aparecieron en la sede local de Observadores Militares de la ONU temprano en la mañana. Afirmaron ser un “equipo de contacto aéreo”, encargado de identificar lugares para los ataques aéreos de la OTAN, lo que impediría que el VRS, el ejército de la República Srpska, capturara el área. Un enlace del ejército musulmán guió debidamente a los agentes del SAS hasta un punto estratégico en una colina que ofrecía vistas claras de Srebrenica, lo que creían que garantizaría “un contacto excelente con el avión”.

El enlace le dijo al NIOD que los JCO “estuvieron en contacto constante con alguien” durante todo este tiempo. Aproximadamente media hora después de su llegada a la colina, “vieron un claro alivio en los rostros de los británicos”, por razones que no están claras. Según los informes, los hombres del SAS afirmaron entonces que no podían solicitar ataques aéreos porque sus teléfonos satelitales se habían quedado sin batería.

Cuando su posición fue atacada por el VRS, los JCO se refugiaron en trincheras cercanas ocupadas por soldados musulmanes, “que no tenían idea de lo que estaban haciendo allí”. Según el informe, los británicos “se sintieron seguros y relajados” y se quitaron los cascos y los chalecos antibalas una vez dentro. Curiosamente, su enlace recuerda que “fingieron establecer contacto por radio, pero permanecieron sentados y no parecían estar planeando ninguna acción adicional”.

Los británicos tenían amplias razones para creer que se avecinaba un asalto a Srebrenica en las semanas anteriores. Como señala el informe del NIOD, el 8 de junio representantes musulmanes se reunieron con las JCO y les proporcionaron “planes detallados de un ataque inminente” al enclave. Sin embargo, “esto no hizo sonar ninguna alarma”, supuestamente debido a la frecuencia con la que durante los tres años anteriores habían circulado rumores infundados sobre una inminente invasión del VRS, el ejército de la República Srpska, a Srebrenica.

El informe del NIOD señala que los JCO también dudaron de un “ataque inminente”, ya que “no recibieron ninguna evidencia que confirmara el plan”. Los funcionarios holandeses argumentan que es un indicativo de que “los servicios de inteligencia británicos no conocían tales planes”. Sin embargo, los JCO consideraron que esta información era suficientemente significativa, informaron a los dirigentes del Dutchbat, el Batallón Alemán de cascos azules. Archivos desclasificados del Ministerio de Defensa británico indican que en ese momento el MI6 creía que “los serbios atacarían Srebrenica”.

No era la misma información proporcionada por los musulmanes a las JCO. Los archivos desclasificados muestran que el MI6 compartió su inteligencia con Amsterdam, y el NIOD solicitó permiso para citarlo en su informe sobre Srebrenica. Londres se negó, con la excusa de proteger sus fuentes y la prevención de que su “material” fuera utilizado en “procedimientos públicos/legales fuera de Reino Unido”.

Los mismos documentos advertían que los británicos que testificaron en una investigación de la ONU sobre Srebrenica debían guardar silencio sobre lo que sabían. “Si se les pregunta sobre la existencia de información de inteligencia relacionada con los acontecimientos en Srebrenica, deberían simplemente responder que no están autorizados a discutir tales asuntos”, afirman los archivos.

¿Podemos permitir que Srebrenica caiga?

El Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY), creado y financiado por la OTAN, concluyó que la planificación del asalto a Srebrenica no comenzó hasta el 30 de junio, una semana antes de su ejecución.

Esto plantea la pregunta obvia de cómo el MI6 y las fuerzas musulmanas supieron de forma independiente a principios de ese mes que era inminente un ataque, y qué previeron exactamente. Según el TPIY, inicialmente el VRS, el ejército de República Srpska, tenía simplemente la intención de ahuyentar a las unidades militares musulmanas que operaban alrededor de Srebrenica y luego rodearla para evitar nuevos ataques contra el territorio de los serbios de Bosnia. No se trataba de atacar el enclave mismo.

Con sólo 2.000 soldados del VRS involucrados en la operación y aproximadamente 6.000 soldados musulmanes esperándolos en Srebrenica y sus alrededores, no se esperaba que fuera una victoria fácil. La decisión de invadir el enclave se tomó el 9 ó 10 de julio, después de que el VRS prácticamente no encontrara oposición en el camino.

Un memorando del Ministerio de Defensa británico del 11 de julio señalaba que “el reciente ataque del BSA [ejército serbio de Bosnia] a Srebrenica fue provocado por constantes ataques [musulmanes] durante los tres meses anteriores a la ruta de suministro del BSA al sur del enclave”.

”La acción de los BSA es una respuesta directa a la presión [musulmana] sobre una línea de comunicación de los BSA y los BSA reaccionaron obligando a [los musulmanes] a retroceder hacia Srebrenica… Los serbios encontraron que había poca resistencia por lo que pudieron explotar más allá de su objetivo original”.

Esta falta de resistencia aparentemente dejó atónito a Dutchbat, el Batallón Alemán de cascos azules. El 6 de julio informaron a las fuerzas musulmanas que si el VRS entraba en Srebrenica, les entregarían las armas que la ONU tenía en la zona, que contenía un arsenal considerable, incluidas armas pesadas. Pero cuando llegó el VRS, los musulmanes “no aprovecharon la oportunidad”, según un informe del Dutchbat.

“Las ventajas militares parecen haber sido que los defensores al menos resistieron durante bastante más tiempo y han infligido al [VRS] mayores pérdidas de las que se creían”, concluyó un informe separado del Observador Militar de la ONU. Sin embargo, “los dirigentes [musulmanes] parecen haber actuado en realidad contra sus propios intereses para llevar a cabo una defensa exitosa, con poca coordinación… y ningún intento de apoderarse de las armas pesadas en poder de la ONU”.

Autorizaron al Dutchbat a solicitar ataques aéreos de la OTAN, lo que hicieron con creciente urgencia a medida que el VRS abrumaba a Srebrenica. Sin embargo, la alianza no aprobó la intervención hasta el 11 de julio, cuando se completó la captura total del enclave. Geoffrey Nice, un controvertido abogado británico que dirigió varios procesos ante el TPIY, ha desenterrado un acuerdo secreto alcanzado en mayo de 1995 entre Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos según el cual no habría ninguna campaña de bombardeos para defender la zona.

Las operaciones secretas del SAS durante la masacre

El acuerdo también podría explicar el extraño comportamiento de las JCO durante la caída de Srebrenica. Evidentemente, las fuerzas musulmanas locales esperaban ataques aéreos de la OTAN una vez que llegara el VRS y, aparentemente, los británicos les dieron amplias razones para creer que se producirían. Sus falsas promesas pueden explicar la falta de resistencia de los musulmanes contra las incursiones del VRS.

Una vez que el VRS tuvo el control total de Srebrenica, evacuaron a mujeres y niños musulmanes, mientras detenían a los varones en edad militar, aunque algunos de sus cautivos eran considerablemente más jóvenes y mayores. Su objetivo era identificar a los responsables de los ataques a zonas serbias. Al respecto el NIOD informa que entonces un alto oficial militar holandés “hizo varios intentos” de verificar las acusaciones de “crímenes de guerra” en el enclave, que incluyeron ordenar a “alguien” que preguntara a los JCO si habían descubierto pruebas en ese sentido.

Los agentes del SAS supuestamente informaron muy poco, a pesar de las prolongadas ausencias periódicas del cuartel general del Dutchbat durante y después de la captura de Srebrenica por el VRS. El NIOD señala que “poco después de la caída” del enclave, un representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y su intérprete presenciaron cómo uno de los soldados británicos regresaba a la base una noche, “completamente empapado de barro”, como si sólo hubiera estado arrastrándose”.

Tal actividad se vuelve aún más sospechosa, dado que los JCO aparentemente “como medida de precaución, destruyeron su equipo especial de comunicaciones” el 11 ó 12 de julio. Esto supuestamente resultó en una “ruptura de las comunicaciones” entre ellos y el curioso oficial militar holandés durante algún tiempo después, exactamente cuando supuestamente comenzó la masacre de la población masculina de Srebrenica.

Como las autoridades británicas prohibieron al NIOD hablar con los agentes del SAS, no hay información sobre sus actividades durante este período ni sobre si pudieron haber recibido órdenes. Otro oficial militar holandés que intentó rastrear a los agentes del SAS a través de la misión diplomática británica en La Haya fue rechazado, una decisión que sospechaban que se debía a “la sensibilidad política de la presencia de los británicos en Srebrenica en el momento de la caída”.

El NIOD se enteró de que tres de los JCO recibieron honores militares británicos por su servicio en Srebrenica. Desde su puesto de observación, el 11 de julio el SAS podía monitorear atentamente la situación en el terreno y notificar a sus controladores cuando se completara la toma del enclave. ¿Asegurarse de que esto se cumpliera era su misión real? ¿Sintieron “alivio” esa sombría mañana porque recibieron la confirmación de que los ataques aéreos ordenados por el batallón holandés no se materializarían hasta que fuera demasiado tarde?

La ‘trampa’ de Srebrenica

Cuando en abril de 1993 Srebrenica fue designada “zona segura” por la ONU, los dirigentes musulmanes advirtieron que su población estaba “amenazada de extinción” y que “miles de mujeres, niños y ancianos” serían masacrados si el VRS se apoderaba del enclave. Sin embargo, curiosamente, tanto el gobierno de Sarajevo como las fuerzas militares musulmanas locales bloquearon repetidamente los intentos de la ONU de evacuar la zona.

Ese mes, combatientes armados rodearon un enorme convoy de la ONU destinado a transportar a miles de habitantes de Srebrenica a un lugar seguro, lo que llevó al comandante musulmán Naser Oric a rechazarlo. Afirmó que no se podía permitir el rescate, ya que conduciría a la ocupación del enclave por parte del VRS.

El general Philippe Morillon, que comandó las fuerzas de paz de la ONU en Bosnia en 1992/93, ha planteado un razonamiento bastante diferente. Afirmó que el presidente de Sarajevo, respaldado por Occidente, Alija Izetbegovic, saboteó los esfuerzos de evacuación porque “no estaba en condiciones de ganar una batalla estratégicamente”:

“El objetivo de la Presidencia de Bosnia, desde el principio, fue asegurar la intervención de las fuerzas internacionales para su propio beneficio… es una de las razones por las que nunca estuvieron dispuestos a entablar conversaciones”.

En 1993, dijo Morillon, previó que “algo terrible” sucedería en Srebrenica debido al uso del enclave por parte de Oric () para atacar el territorio de los serbios de Bosnia. Con frecuencia atacaban pueblos indefensos y no tomaban prisioneros, incluso en días festivos religiosos, las tropas de Oric tenían una reputación temible de torturar, mutilar y asesinar brutalmente a sus víctimas. A pesar de mostrar alegremente imágenes de vídeo de esta espeluznante obra a periodistas occidentales, nunca fue procesado ni castigado por sus crímenes ().

Estas tácticas sumergieron a los musulmanes y serbios bosnios en un ciclo “infernal” de violencia, sostiene Morillon, lo que significa que cuando el VRS invadió Srebrenica, “querían vengarse de todo lo que atribuían a Naser Oric”. En las semanas previas al asalto, las fuerzas de Oric eludieron a las fuerzas de paz de la ONU para atacar áreas civiles serbias de Bosnia cerca del enclave en múltiples ocasiones, arrasando casas, robando ganado, matando a los vecinos y dejando a los supervivientes sin hogar.

El reconocimiento de que tales acciones provocarían inevitablemente una represalia brutal podría explicar por qué el ejército musulmán advirtió al Dutchbat que se avecinaba un ataque a Srebrenica. Según Morillon, la masacre que supuestamente se desarrolló era exactamente lo que querían las fuerzas occidentales y los dirigentes musulmanes.

El VRS “entró en una emboscada en Srebrenica, una trampa, de hecho”, y la población fue “víctima de un interés superior… ubicado en Sarajevo y Nueva York”, explicó. Mientras tanto, el jefe de policía de Srebrenica en tiempos de guerra ha afirmado repetidamente que Izetbegovic le dijo que si el VRS invadía el enclave y masacraba a 5.000 musulmanes, ello conduciría directamente a la intervención de la OTAN.

Esa versión está corroborada por el informe del Secretario General de la ONU sobre la captura de Srebrenica. Izetbegovic dijo abiertamente a los miembros de una delegación musulmana enviada a las conversaciones de paz en un buque de guerra británico en septiembre de 1993: “La intervención de la OTAN en Bosnia y Herzegovina era posible, pero sólo podría ocurrir si los serbios irrumpían en Srebrenica, matando al menos a 5.000 de su población”.

¿Qué esconden los británicos?

Como aparentemente predijo Izetbegovic, la intervención de la OTAN finalmente se produjo a finales de agosto de 1995, en forma de una campaña de bombardeos de un mes de duración contra el VRS, que mató a hasta 2.000 civiles. Tres meses después, se firmó el Acuerdo de Dayton y la guerra llegó a su fin.

Posteriormente, varios dirigentes serbios de Bosnia fueron condenados por genocidio por el TPIY, que los acusó de participar en una “empresa criminal conjunta” al capturar Srebrenica. Según esta extraordinaria y muy controvertida doctrina jurídica, un acusado puede ser declarado culpable de delitos que no cometió, aprobó ni conoció personalmente en el momento en que los cometió.

Ninguno de los juicios produjo pruebas de que alguna vez se hubiera dado una orden a ningún nivel de mando para masacrar a la población masculina de Srebrenica. Cuando el TPIY condenó al general Radislav Krstic por genocidio, el tribunal admitió que el comandante del cuerpo multiétnico del VRS que se apoderó de Srebrenica no sólo no estaba al tanto de los presuntos crímenes de guerra ni estaba involucrado en ellos, sino que ordenó explícitamente a sus soldados que no dañaran a los civiles.

Sólo una persona fue condenada por el TPIY por participación directa en Srebrenica: un soldado devastado por el trastorno de estrés postraumático llamado Drazen Erdemovic. A cambio de testificar en múltiples juicios ante el Tribunal (a pesar de que los expertos lo consideraron mentalmente incapaz de ser juzgado), cumplió sólo tres años y medio de prisión y luego ingresó en un programa de protección de testigos. Durante sus numerosas apariciones en el Tribunal, claramente preparadas, se le escapó la memoria sobre muchos hechos clave, incluido su propio rango militar, cuántas personas ejecutó personalmente, cuántas personas mató su unidad en total, cuándo ocurrió la masacre y quién dio la orden de llevarlo a cabo.

Erdemovic finalmente optó por el escenario inverosímil de que un soldado de bajo rango de su unidad le transmitió las instrucciones genocidas en nombre de un coronel cuya identidad afirmó desconocer y que nunca ha sido determinada. De manera igualmente inverosímil, afirmó que su unidad masacró hasta 1.200 personas en grupos de 10 a la vez, en sólo cinco horas. A pesar de implicar a ocho compañeros soldados en su testimonio, el TPIY nunca los procesó, ni siquiera los interrogó como testigos.

La inteligencia británica jugó un papel importante en la recopilación de pruebas de crímenes de guerra en Yugoslavia para el TPIY. Jueces y abogados británicos bien conectados fueron figuras centrales durante todo el proceso, que duró 23 años. Las autoridades británicas -incluido el SAS- tomaron la iniciativa en la captura de los serbios de Bosnia acusados por el Tribunal. Uno de los genocidas condenados, Radovan Karadzic, se encuentra actualmente encarcelado en Gran Bretaña. Sin embargo, en ningún momento durante los juicios se mencionó a la unidad secreta del SAS que operaba en Srebrenica, y mucho menos se la llamó a testificar.

Es difícil determinar si eso implica que su testimonio podría haber planteado problemas a los fiscales del TPIY, o si tienen algo siniestro que ocultar. Pero los británicos bloquearon sistemáticamente las propuestas para revocar un embargo de la ONU sobre los envíos de armas a las fuerzas musulmanas durante la guerra, aparentemente debido al gobierno estadounidense. El presidente Clinton describió el deseo de Londres de “una restauración dolorosa pero realista de la Europa cristiana”.

A pesar de los miles de musulmanes muertos, ese deseo no se ha cumplido. Sin embargo, para aquellos que esperaban balcanizar el último gran Estado multiétnico que quedaba en el continente, la guerra fue un éxito rotundo.

Kit Klarenberg https://strategic-culture.su/news/2023/12/30/mass-graves-grave-questions-britains-secret-srebrenica-role/

(*) Naser Oric dirigía las fuerzas del ejército bosnio en Srebrenica. En 2006 fue condenado a dos años de prisión por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia.

El número de cazas rusos interceptados por la OTAN se ha reducido a la mitad

En el momento de la anexión de Crimea en marzo de 2014, la actividad de las fuerzas aeroespaciales rusas cerca de los países miembros de la OTAN se intensificó, particularmente en la región del Báltico. Ese año se llevaron a cabo 400 interceptaciones, en particular como parte de la misión de Policía Aérea del Báltico, lo que representó un aumento del 50 por cien en comparación con 2013.

Posteriormente, la aviación militar rusa mantuvo más o menos su actividad a ese nivel. Pero en 2021 se registró un descenso, ya que los aviones de combate de la OTAN sólo tuvieron que realizar alrededor de 290 despegues en alerta para interceptar aviones que volaban cerca de las fronteras de la Alianza, con el transpondedor apagado y sin haber presentado previamente un plan de vuelo.

Con las tensiones generadas por la guerra en Ucrania y la mayor presencia de la OTAN en su flanco oriental, el número de interceptaciones de aviones rusos aumentó significativamente, con nada menos que 570 intervenciones, principalmente, de nuevo, en el Mar Báltico.

Este año, según las cifras que acaba de publicar el Mando Aéreo Aliado, las fuerzas aéreas de los miembros de la OTAN despegaron 300 veces en respuesta a la presencia de aviones militares rusos. Esto marca una disminución del 47 por cien en comparación con el año pasado.

Este año, en toda Europa, las fuerzas aéreas de la OTAN llevaron a cabo más de 300 incursiones de alerta para interceptar aviones militares rusos que se acercaban al espacio aéreo de la Alianza, la mayoría de ellos aviones que habían sido interceptados sobre el Mar Báltico.

Las violaciones del espacio aéreo de la OTAN por parte de aviones militares rusos han seguido siendo raras y generalmente de corta duración.

La caída en las intercepciones de aviones militares rusos se debe sin duda a un menor tráfico hacia el enclave -fuertemente militarizado- de Kaliningrado.

La OTAN también mantiene una importante actividad aérea alrededor de Rusia, particularmente con fines de inteligencia. En ocasiones, esto puede dar lugar a incidentes, como lo demuestra la colisión entre un dron estadounidense MQ-9 Reaper y un Su-27 Flanker ruso sobre el Mar Negro el pasado mes de marzo.

Liberación de 50 rehenes a cambio de la suspensión de las hostilidades en Gaza durante un mes

Qatar ha presentado una propuesta en dos etapas al gobierno israelí sobre el intercambio de prisioneros en Gaza.

El Canal 12 de televisión informó que la primera fase de la propuesta qatarí prevé la liberación de entre 40 y 50 prisioneros retenidos por la resistencia palestina, a cambio de una suspensión de las hostilidades en Gaza durante un mes.

La segunda fase, cuyos detalles aún no se han notificado y que se espera que sea más compleja, incluiría la retirada del ejército israelí de Gaza.

El periódico Yediot Ahronot confirmó la información proporcionada por el Canal 12 de televisión sobre la propuesta qatarí.

Qatar transmitió un mensaje a Israel de que “Hamás está dispuesto a liberar entre 40 y 50 prisioneros israelíes, entre ellos mujeres, adultos y enfermos, a cambio de una suspensión de las hostilidades durante 20 a 30 días y la liberación de los prisioneros palestinos”.

Yediot Ahronot informó anteriormente que el jefe del Mosad, David Barnea, había informado al gabinete de guerra israelí sobre el mensaje de Qatar.

Sin embargo, Hamas ya había exigido en repetidas ocasiones el cese total de los ataques en Gaza como requisito previo para un acuerdo de intercambio de prisioneros con Israel.

Qatar aún no se ha pronunciado sobre las informaciones de la prensa israelí.

Reunión en Beirut de las organizaciones de la resistencia palestina

Las organizaciones de la resistencia palestina se han reunido en Beirut para coordinar las acciones contra los sionistas que han invadido Gaza. Asistieron Hamas, la Yihad Islámica Palestina, el Frente Popular para la Liberación de Palestina y Frente Democrático, y el Frente Popular para la Liberación de Palestina Comando General.

Los asistentes discutieron la agresión sionista en curso contra Gaza, Cisjordania y Al-Quds, así como la respuesta para detenerla de manera sostenible.

En un comunicado conjunto los asistentes elogiaron la lucha del pueblo palestino, que ha frustrado los proyectos de limpieza etnica, a pesar de los ataques dirigidos contra las personas e instituciones civiles, sanitarias, educativas y religiosas.

También destacaron la importancia de romper el asedio a Gaza, introducir ayuda médica y combustible y suministrar a la población todo lo necesario para la vida y transferir los casos críticos de los heridos al extranjero para que reciban tratamiento.

En el comunicado los participantes aseguran que es necesaria una iniciativa internacional para la reconstrucción y la provisión inmediata de viviendas listas para usar hasta que se complete la reconstrucción.

Las ‘armas de destrucción masiva’ explotan en Londres con 20 años de retraso

Los británicos tienen suerte porque a los veinte años se levantan los secretos oficiales y, aunque con mucho retraso, pueden conocer los embustes de sus gobiernos. Lo malo es que, después de tanto tiempo ya nadie se acuerda de lo que pasó entonces y de lo que mintieron unos y otros.

Los últimos que se han destapado ahora conciernen a la Guerra de Irak, que vuelve a la polémica y los ajustes de cuentas. En 2003 Bush no logró formar una de sus ya famosas “coaliciones internacionales” y pidió voluntarios. Se presentaron dos, Aznar y Tony Blair. Juntos subieron al escenario como el Trío de las Azores.

La imposibilidad de formar una “coalición internacional” ya demostró que, entre bastidores, la oposición a la guerra iba a ser muy extensa, como se demostró en las calles de Europa y, singularmente, en España. La cortina de humo de las “armas de destrucción masiva” se destapó demasiado pronto.

Con los papeles en la mano, el antiguo portavoz del gobierno británico, Alastair Campbell, se ha querellado contra la BBC por la cobertura que el canal hizo de la guerra, denunciando que en Irak no había “armas de destrucción masiva”. El Partido Laborista había falsificado los informes sobre las armas irakíes.

Campbell fue uno de los asesores clave de Blair y en una carta que le dirigió entonces expresaba su descontento con la información. “Si la BBC continúa siendo beligerante, creo que la retórica se debe intensificar hasta el punto de amenazar con poner el asunto en manos de los abogados”, escribió.

Nunca se materializó la amenaza y, junto con Blair, envió mensajes para presionar a la cadena y sostener las mentiras del gobierno laborista.

La fuente de la BBC, David Kelly, un funcionario del Ministerio de Defensa, se suicidó. Campbell tuvo que dimitir. También dimitieron el director general de la BBC, Greg Dyke, y el presidente del canal, Gavyn Davies. Se abrió la típica investigación que no investiga nada.

Los documentos desclasificados muestran que a Blair le advirtiron de que la oficina de prensa del gobierno había perdido toda credibilidad debido a la actitud beligerante de Campbell. El secretario privado del Primer Ministro le manifestó que cada vez más Downing Street era percibida como una “maquinaria política de manipulación”.

Las tropas israelíes aprovechan una incursión en Cisjordania para robar bancos

El jueves las tropas israelíes aprovecharon una incursión a gran escala en Cisjordania para robar 2,76 millones de dólares de bancos y tiendas palestinos. La acción la ejecutaron contra varias ciudades a la vez y se llevaron el dinero en efectivo.

Una imagen de las redes sociales muestra a un soldado israelí llevando una caja con el dinero robado en una redada el 28 de diciembre.

Las fuerzas de ocupación israelíes atacaron simultáneamente varias ciudades de Cisjordania y asaltaron bancos y oficinas de cambio, apoderándose de grandes sumas de efectivo.

Según QNN, en Yenin los soldados israelíes irrumpieron en el Banco Árabe y el Banco Al-Quds, así como en la Bolsa de Valores Al Jalij y la empresa de cambios Fajr Al Diin, y se apoderaron de sus contenidos.

Un medio israelí de noticias, Ynet, asegura que las tropas israelíes confiscaron un botín perteneciente a Hamas que ascendía a 10 millones de shekels (2,76 millones de dólares) en Cisjordania durante la noche y que alrededor de 20 comerciantes palestinos fueron detenidos (*).

Se han publicado vídeos que muestran a los soldados invadiendo los comercios y viviendas y saqueando las pertenencias. Ha sucedido en varias ciudades. Uno de los vídeos publicados mostraba una escena de este tipo en Tulkarem.

El robo fue registrado y documentado por usuarios de las redes sociales en Cisjordania.

(*) https://www.i24news.tv/fr/actu/israel-en-guerre/1703754205-cisjordanie-des-millions-de-shekels-de-fonds-terroristes-du-hamas-saisis-21-personnes-arretees

La defensa antiaérea ucraniana da muestras de impotencia

Los brindis y sonrisas por el hundimiento del Novocherkask han durado muy poco. Hoy se han escuchado explosiones en Kiev, Odesa, Jarkov, Dnieper y Lvov. Las fábricas de reparación militar, los arsenales de defensa aérea y los depósitos de armas fueron alcanzados. Los ataques fueron muy precisos. No hay datos sobre víctimas civiles.

El comandante en jefe del ejército ucraniano, Valery Zaluzhny, ha confirmado que los rusos habían destruido numerosas instalaciones industriales y militares. Starokostiantyniv, en la región de Jmelnytsky, donde se encuentra el aeródromo militar, sufrió graves daños. Varios “aviones extranjeros” fueron destruidos, pero el ejército ucraniano no ha especificado el modelo.

Después del ataque, el ejército ucraniano experimentó interrupciones en las comunicaciones en el frente y en el suministro de energía a las bases militares en la retaguardia.

La defensa aérea ucraniana disparó unos 1.200 misiles antiaéreos por un valor de entre 70 y 200 millones de dólares. Pero no les ha ayudado en absoluto. “No se ha derribado ni un solo misil X-22”, reconoció Yuri Ignat, del Comando Aéreo de las Fuerzas Armadas de Ucrania en el canal Rada TV. Incluso los misiles viejos vuelan demasiado rápido para alcanzarlos.

Los sistemas de defensa aérea SAMP-T, Patriot, Iris-T, NASAMS y Crotale suministrados por la OTAN son insuficientes o su eficacia contra ataques masivos también se ha demostrado como extremadamente débil.

El único complejo Patriot, regalado a Kiev por los alemanes, probablemente fue destruido el día antes en Jerson. Los radares y lanzadores de misiles se basaron en un tren especial para una mayor movilidad, pero no fue suficiente contra el misil hipersónico Kinjal.

Es el segundo sistema de defensa aérea de ese modelo que ha sido destruido.

Zelensky intenta ocultar la desesperada situación del ejército ucraniano, pero en Occidente todos admiten que la derrota es inminente.

El armamento nuclear de Estados Unidos en Europa

Hoy en día se estima que hay alrededor de 200 armas nucleares tácticas estadounidenses desplegadas en Europa. Su presencia se admite oficialmente en los documentos de la OTAN, aunque las cifras, ubicaciones y otros datos que les conciernen son secretos. Se trata de bombas de tipo B61, llamadas “de gravedad”, es decir, diseñadas para ser transportadas en aviones de doble capacidad, es decir, aptas tanto para armas convencionales como nucleares, y lanzadas por encima de su objetivo.

Se encuentran almacenadas en Alemania (en la base aérea de Büchel), en Italia (Aviano y Ghedi Torre), en Bélgica (Kleine Brogel), en Holanda (Volkel) y en Turquía (Inçirlik), bajo el control de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

Hasta hace muy poco el número de bombas nucleares estacionadas en Europa ha ido disminuyendo drásticamente desde la década de los setenta. Al mismo tiempo el nivel de alerta de los aviones de doble capacidad también se ha debilitado considerablemente. Ahora se mide en meses, en lugar de semanas, días o minutos.

El papel de las bombas estadounidenses en Europa hoy sirve -sobre todo- para aparentar que el “vínculo atlántico” se mantiene, lo mismo que el “paraguas”, es decir, que Estados Unidos protege a los países europeos con sus armas nucleares. Según el manual estratégico de la OTAN, “las fuerzas nucleares con base en Europa y destinadas a la OTAN constituyen un vínculo político y militar esencial entre los miembros europeos y norteamericanos de la Alianza”.

En realidad tal vínculo no existe. Las bombas nucleares no son un asunto de la OTAN sino de Estados Unidos exclusivamente. Estados Unidos no comparte su armamento nuclear con Europa. Las que tiene almacenadas en el continente son una extensión de Estados Unidos fuera de su territorio. No sólo no añaden nada a la seguridad europea sino que son un imán que convierte a los países del Viejo Continente en un objetivo militar legítimo para terceras potencias, es decir, para Rusia. Europa es rehén de las bombas nucleares que Estados Unidos tiene en el continente.

Un componente esencial del armamento nuclear es la dispersión. Las bombas deben estar repartidas por lugares remotos para obligar al adversario a repartir sus fuerzas. En otras palabras, Estados Unidos instala bombas en Europa para garantizar su propia seguridad. Obviamente, prefiere que las bombas caigan sobre Europa que sobre su propio territorio.

Estados Unidos es el único país del mundo que tiene desplegadas armas nucleares fuera de sus fronteras. Sin embargo, la “no proliferación” es la piedra angular de la arquitectura internacional en materia nuclear. Tanto Estados Unidos como los países europeos infringen el derecho internacional al emplazar armas nucleares en el continente.

La URSS hizo algo parecido cuando en 1962 llevó armamento nuclear a Cuba, con una pequeña gran diferencia: que el Tratado de No Proliferación Nuclear aún no se había firmado. Su aprobación se selló, entre otras cosas, para que las potencias nucleares no pudieran instalar armas nucleares en otros países.

Las bombas de gravedad tácticas en Europa están desfasadas, desde el punto de vista de la técnica militar, incluidas las nucleares. ya no tienen prácticamente ningún uso militar. Los grandes bombarderos estadounidenses B61 tienen muy pocas posibilidades de acercarse a su objetivo, y menos para descar bombas de gravedad encima.

De ahí que este tipo de armamento se haya reducido en los últimos años, sin necesidad de firmar ningún acuerdo sobre desarme. Durante las elecciones presidenciales de 2008, un belicista consumado, John McCain, incluyó una novedad en su programa electoral para “explorar, en consulta con los aliados y en paralelo con Rusia, formas de reducir y, con suerte, eliminar los despliegues de armas nucleares tácticas en Europa”.

Aquel mismo año nombraron a Ivo Daalder como embajador estadounidense ante la OTAN. Escribió un artículo titulado “La lógica del cero. Hacia un mundo sin armas nucleares”, publicado en la revista Foreign Affairs.

También nombraron al general James L. Jones como asesor de seguridad nacional del Presidente de Estados Unidos. Había sido comandante supremo de las fuerzas aliadas en Europa y conocido opositor al estacionamiento de bombardeos B61 en el Viejo Continente.

En la OTAN cada vez se escuchan más claramente este tipo de declaraciones, incluso en nombre del “pacifismo”. En la cumbre de Estrasburgo se oyeron frases como las siguientes: “La disuasión, que se basa en una combinación adecuada de capacidades nucleares y convencionales, sigue siendo un elemento central de nuestra estrategia general. La OTAN seguirá desempeñando su papel en el fortalecimiento del control de armas y la promoción del desarme nuclear y convencional de conformidad con el Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares, así como los esfuerzos de no proliferación”.

El manoseado artículo 5 de los Estatutos de la OTAN, que establece la defensa mutua (“el ataque contra uno es el ataque contra todos”), desempeña el papel de cortina de humo. El arsenal nuclear de Estados Unidos y la OTAN es garantía suficiente para disuadir de un ataque contra cualquiera de los Estados miembros.

Es justamente al revés pero, en cualquier caso, sólo habría defensa mutua si así lo deciden todos los socios por unanimidad. En otras palabras, la OTAN sólo pone en marcha el artículo 5 si Estados Unidos es capaz de persuadir a sus socios para que se sumen a la “causa común”.

Cuando se redactó el artículo 5 la cuestión más polémica fue precisamente lo que, en su momento, se llamó “juramento”. Los europeos querían un compromiso automático de defensa por parte de Estados Unidos, algo que es imposible. Estados Unidos no se compromete nunca a nada y no defiende a nadie que no le interese defender. El artículo 5 lo que dice es que en caso de ataque, las partes “acuerdan que cada una de ellas ayudará a la parte o partes así atacadas tomando inmediatamente, individualmente y de acuerdo con las otras partes, las medidas que considere necesarias”.

Cada país miembro decide por su su cuenta si se une a la “defensa muta” o, lo que es lo mismo, la seguridad no es colectiva, salvo que así se decida por unanimidad. Por si se suscita alguna duda, se pueden reproducir las palabras del director de la MDA (Agencia de Defensa de Misiles) estadounidense durante una audiencia en el Congreso: la defensa antimisiles “fortalece nuestra capacidad de defender nuestros intereses en el extranjero”.

Hamas negocia un alto el fuego en la Franja de Gaza en nombre de la resistencia palestina

Esta mañana ha llegado a El Cairo una delegación de la oficina política de Hamas para discutir una propuesta egipcia de alto el fuego en tres etapas en la Franja de Gaza.

El plan fue presentado la semana pasada a los dirigentes de Hamas y la Yihad Islámica Palestina, cuando visitaron la capital egipcia.

El plan de tres etapas prevé un cese de las hostilidades prorrogable, una liberación escalonada de los rehenes israelíes retenidos por la resistencia palestina, a cambio de prisioneros palestinos en Israel y, finalmente, el alto el fuego para poner fin a la guerra.

También prevé el establecimiento de un gobierno “técnico” palestino tras conversaciones en las que participen todas las facciones de la resistencia palestina. El gabinete sería responsable de administrar y reconstruir la Franja de Gaza en la posguerra.

Los dirigentes de Hamas han llegado a El Cairo procedentes de Qatar y negociará con los intermediarios egipcios en nombre de todos los grupos de la resistencia palestina.

Inicialmente las conversaciones se van a centrar en las modalidades de intercambio de presos y el número de prisioneros palestinos que serán liberados, así como en la obtención de garantías para una retirada militar israelí completa de la Franja de Gaza.

Respaldado por Egipto y Estados Unidos, Qatar ayudó a negociar una primera semana de tregua el mes pasado en la que 80 rehenes israelíes fueron liberados a cambio de 240 prisioneros palestinos.

Diaa Rashwan, que dirige los servicios de inteligencia egipcios, confirmó ayer que El Cairo había propuesto “un marco destinado a reunir las opiniones de todas las partes involucradas, con el objetivo de poner fin al derramamiento de sangre palestina, detener la agresión contra la Franja de Gaza y para restaurar la paz y la seguridad en la región”.

“Esta propuesta incluye tres pasos sucesivos e interconectados que conducen a un alto el fuego”, confirmó Rashwan.

Egipto aún no ha recibido una respuesta a su iniciativa, que se hará pública “en detalle” una vez que El Cairo reciba comentarios de todas las partes involucradas.

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