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Mes: abril 2022 (página 6 de 10)

Los soldados del ejército israelí se unen a los nazis en las filas del ejército ucraniano

Vasyl MarushchynetsEn 2019 Israel protestó cuando el gobierno ucraniano restituyó en su puesto a Vasyl Marushchynets, un diplomático que había sido depurado por insertar comentarios fascistas y antisemitas en su página de Facebook.

Marushchynets había estado sirviendo como cónsul en Hamburgo antes de ser despedido del servicio diplomático por ser un fascista. Culpaba a los judíos de la Segunda Guerra Mundial y deseaba la muerte de los antifascistas.

En su página de Facebook Marushchynets también incluyó una foto celebrando su cumpleaños a junto a un pastel alusivo al “Mein Kampf” de Hitler. Ya ven que en Ucrania no sólo son fascistas los del Batallón Azov.

Pero el tiempo cura todas las heridas, algunas muy rápidamente. Los sionistas se han olvidado del tipo de gentuza que prolifera por los despachos de Kiev y los signos de divorcio entre Israel y Rusia se han multiplicado. Parece el fin de una era. Después de acusar a Rusia de crímenes de guerra en Bucha y de votar a favor de la expulsión de Rusia del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, con el telón de fondo de las masacres en Palestina, Jerusalén, Jenin y Gaza, los sionistas han dado un paso más.

Desde los tiempos soviéticos, Moscú siempre ha mantenido un compromiso con los gobiernos de Tel Aviv, pero ahora todo ha cambiado. Israel se ha implicado a fondo y hace todo lo posible para que Ucrania derrote a Rusia.

El embajador de Israel en Washington, Michael Herzog, dijo que no creía que hubiera una solución diplomática a la guerra en Ucrania en un futuro próximo. Añadió que Israel había adoptado una posición muy clara contra la operación rusa en Ucrania: “A pesar de nuestros esfuerzos diplomáticos, no veo ninguna solución diplomática a la guerra en Ucrania en un futuro próximo”, dijo. “Hemos sobrestimado la eficacia del ejército ruso. Su rendimiento no es muy impresionante. Siguen siendo una superpotencia, pero es probable que estos acontecimientos debiliten la capacidad de disuasión de Rusia”.

Israel ya no disimula y apuesta claramente por los frentes financiero y militar para que Zelensky, erigido como presidente por los grupos de presión israelíes, gane su apuesta y derrote a Rusia. El jueves, un episodio revelador de esta creciente tensión se tradujo en el ataque con misiles antibuque desde Odessa, un puerto poblado por “sionistas ucranianos” cercanos a Israel, contra el barco ruso Moskva, que acabó hundiéndose el viernes por la mañana.

El periódico israelí Yediot Aharonot ha revelado que una unidad secreta de entrenamiento, compuesta por antiguos oficiales de las unidades especiales del ejército israelí, entre ellas Sayeret Matkal, había sido desplegada en Ucrania para proporcionar entrenamiento militar a los ucranianos. Se trata de la misma unidad que mata a los palestinos en las calles de Jenin, Jerusalén y Gaza. El embajador ucraniano en la Palestina ocupada, Yevgen Korniychuk, declaró recientemente que tropas israelíes habían viajado a Ucrania para luchar contra Rusia.

Preguntado por la participación de colonos israelíes/ucranianos en la guerra contra Rusia, el embajador ucraniano en Tel Aviv respondió: “Cualquiera que tenga pasaporte ucraniano y quiera luchar en la guerra, podrá hacerlo”. También se refirió a varios residentes de los territorios ocupados con pasaporte ucraniano que querían luchar junto al ejército ucraniano. “No sabemos cuántos soldados israelíes fueron a luchar junto al ejército ucraniano”, añadió Yevgen Korniychuk.

Por primera vez desde 1948 Rusia ha reaccionado y acaba de condenar la ocupación sionista de los territorios ocupados de Palestina. Sensible a los acontecimientos que se están produciendo en Jerusalén, Rusia ha exigido el fin de los mismos, al tiempo que ha denunciado la ocupación israelí en los términos más enérgicos.

Rusia ha criticado a Israel por violar las resoluciones del Consejo de Seguridad al continuar su ocupación de los territorios palestinos. La brutal incursión de un grupo de soldados israelíes en la mezquita de Al-Aqsa, donde los fieles palestinos realizaban los rituales del mes de Ramadán, provocó intensos enfrentamientos que dejaron varios heridos y provocaron la reacción del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso.

“Israel sigue pisoteando numerosas resoluciones del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General de la ONU al continuar su ocupación ilegal de tierras palestinas”, dijo el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso en un comunicado.

La nueva posición rusa, ¿es el preludio de un apoyo más abierto a Palestina? No se puede descartar una escalada de intercambios de cohetes entre Israel y Gaza. En mayo del año pasado, la Kornet rusa en Gaza echó por tierra los primeros intentos de incursión del ejército sionista en la Franja, que perdió tres tanques en tres días.

La destrucción de los tanques rusos por misiles israelíes en el frente ucraniano puede cambiar las coordinadas de Oriente Medio. Después de su clamoroso fracaso en Siria, Israel lo tiene cada vez más complicado. Por un lado, se va a estrechar la alianza de Rusia con el eje de la resistencia. Por el otro, Moscú también puede apoyar a los palestinos en Yenín, Cisjordania y Gaza contra la ocupación sionista.

Los países de Europa oriental dependen del uranio que sólo Rusia les puede suministrar

Aunque Austria nunca ha tenido una central nuclear en funcionamiento y Alemania tiene previsto cerrar sus tres últimas a finales de año, la electricidad procedente de centrales nucleares diseñadas por Rusia es una fuente de energía indispensable para 100 millones de personas en los países del este de Europa.

En los países del antiguo bloque oriental, pero también en Finlandia, los reactores nucleares de agua a presión de la serie VVER, desarrollados en la época soviética, proporcionan alrededor del 40 por cien de la electricidad necesaria en esos países. Pero también en otros lugares, como en China, Turquía, India, Irán y pronto en Bangladesh, los reactores VVER rusos son los que producen la energía eléctrica.

Pero a diferencia de una central de carbón convencional, a la que le da igual que el combustible llegue a la caldera desde Polonia, Rusia o Australia, los reactores nucleares requieren barras de combustible de uranio adaptadas con todo detalle a cada tipo de reactor. Estas barras de combustible son componentes mecánicos de precisión en los que se colocan pastillas cerámicas de uranio ligeramente enriquecido en conjuntos de barras de circonio, con tolerancias de una centésima de milímetro.

La producción debe cumplir normas reglamentarias muy estrictas, en particular para garantizar que el material fisionable no pueda reutilizarse posteriormente con fines militares. En general, el proceso de obtención de una licencia internacional para un fabricante de barras de combustible dura unos cinco años, y pocos países del mundo disponen de la infraestructura y la tecnología necesarias.

Los reactores VVER actualmente en funcionamiento, de entre 440 y 1.200 megavatios, sólo pueden funcionar con barras de combustible fabricadas por TVEL, filial de Rosatom, en sus plantas de Elektrostal, cerca de Moscú, y Novosibirsk. Es cierto que el grupo estadounidense Westinghouse fabrica ahora barras de combustible compatibles, que también se utilizan en algunas centrales VVER de Ucrania. Pero incluso dentro de una gama de modelos, las barras de combustible no pueden intercambiarse a voluntad, y las réplicas estadounidenses son mucho más caras que las originales de Rosatom.

Así que no hay alternativa para los operadores de las plantas de Europa oruental si no quieren quedarse a oscuras. Incluso los políticos responsables lo han reconocido y por eso no han incluido la tecnología nuclear rusa en la lista de prohibiciones y sanciones.

La subida generalizada del precio de las materias primas energéticas no ha eximido al mineral de uranio en bruto. El precio del mineral de uranio en la Bolsa de Chicago se ha triplicado en los dos últimos años hasta alcanzar los 63,5 dólares por libra estadounidense (unos 0,45 kg), después de haber fluctuado entre 20 y 25 dólares durante una década. La mitad de este aumento se ha producido en las pocas semanas transcurridas desde el inicio del conflicto ucraniano.

—https://zurzeit.at/index.php/uranbrennstaebe-russlands-verdecktes-energiemonopol/

El Departamento de Estado crea una unidad para censurar la información en internet

El Departamento de Estado de Estados Unidos ha creado la Oficina de Política Cibernética y Digital, una unidad dedicada a vigilar y controlar los flujos de información que circulan por las vías digitales.

La Oficina se ocupará de asuntos relacionados con la seguridad nacional, las oportunidades económicas y el impacto del ciberespacio, las tecnologías digitales y las políticas sobre los valores de Estados Unidos.

El lugar de esta unidad en el organigrama del Departamento de Estado no se ha especificado definitivamente. Se habló de poner esta oficina directamente bajo la autoridad de la Subsecretaria de Estado Wendy Sherman en lugar del Departamento de Seguridad Nacional debido a la naturaleza amplia y horizontal de la Oficina. Pero la elección no parece ser unánime dentro del Departamento de Estado, aunque cuenta con el apoyo de los miembros del Congreso y de los grupos de presión que representan intereses privados.

La Oficina del Ciberespacio consta de tres depertamentos. El primero es la Política Internacional de la Información y las Comunicaciones, bajo la dirección de Steven Anderson, que dirigió la Oficina de Asuntos Económicos y Empresariales, centrándose en la dirección de internet y las negociaciones sobre la intimidad digital.

El segundo es la Ciberseguridad Internacional, dirigido por Michelle Markof, veterana de las negociaciones sobre ciberseguridad en la ONU.

El tercero es Libertad digital, dirigida por el coordinador Blake Peterson, especialista en derechos humanos y dirección digital.

La Oficina estará dirigida por un diplomático con rango de embajador aprobado por el Senado. Hasta que se produzca el nombramiento, actualmente está dirigida por Jennifer Bacchus, diplomática de carrera que fue ministra consejera en la embajada de Estados Unidos en Praga.

El despliegue demuestra la voluntad de Washington de recuperar el control del ciberespacio reforzando el dominio que ya ostanta Estados Unidos sobre internet, pero ampliando la guerra de la información a los ámbitos jurídicos relacionados con la protección y la confidencialidad de los datos digitales, un verdadero campo de batalla en el que la lucha es encarnizada por tratarse de un asunto de seguridad de primer orden.

La iniciativa confirma los esfuerzos de Washington en materia de guerra de la información e influencia en el ciberespacio, un campo sacudido tanto por la aparición de sistemas de información de actores públicos como por individuos impermeables a los discursos oficiales o a la propaganda orientada de los medios de comunicación bajo el control de grupos de interés privados que influyen en los procesos de elaboración y concepción de las políticas públicas.

La desafección masiva y el aumento del discurso disidente en las redes preocupan en Estados Unidos, que intenta controlar cualquier discurso alternativo incorporando a los grandes monopolios digitales (Google, Apple, Facebook, Microsoft, Twitter) en lo que se considera un esfuerzo de guerra para silenciar cualquier narrativa que no sea la impuesta o dictada por los imperialistas y sus altavoces del estilo Maldita, Newtral y demás censores.

El cierre de cuentas de medios de comunicación de países considerados rivales u hostiles por Washington es sólo el comienzo de una larga campaña que incluirá tanto a particulares de todo el mundo como a la opinión interna de Estados Unidos con el objetivo de imponer una única narrativa, sin posibilidad de fisuras ni críticas.

Los últimos descubrimientos sobre el asesinato del secretario general de la ONU en 1961

En unos archivos franceses desclasificados ha aparecido una carta de la OAS (Organización del Ejército Secreto) de 1961 amenazando de muerte al Secretario General de la ONU, Dag Hammarskjöld, seis semanas antes de que muriera en un “accidente” de avión en el norte de Rodesia, la actual Zambia.

El diplomático sueco murió el 18 de septiembre de 1961, junto con otras quince personas, en un DC-6 que le llevaba a Ndola, Rodesia del Norte, para poner fin a los combates en la provincia secesionista de Katanga, en el Congo, donde luchaban muchos mercenarios franceses.

La OAS fue un grupo terrorista partidario del colonialismo francés en Argelia. Se fundó en Madrid en febrero de 1961 y, a partir de esa fecha, los atentados se multiplicaron en Argelia y en Francia. Entre 1961 y 1962 la OAS asesinó a unas 2.000 personas, en su mayoría civiles, en atentados en Francia y Argelia, e incluso intentó asesinar a De Gaulle en dos ocasiones. Tras desaparecer, volvió a Madrid, donde por encargo de los gobiernos, cometió algunos de los atentados de la transición política.

Más de sesenta años después de que su avión se estrellara en el norte de Rodesia, la muerte de Hammarskjöld sigue siendo un misterio. Las circunstancias de aquella “catástrofe aérea” nunca se han aclarado. Durante sus ocho años al frente de la ONU, de 1953 a 1961, se había ganado muchos enemigos entre las potencias coloniales. Se había distanciado de Francia y Gran Bretaña al interferir en la crisis del Canal de Suez en 1956 para conseguir un alto el fuego entre las tropas egipcias y las británicas y francesas. También fue condenado por Francia por pedir la remisión de la guerra de Argelia al Consejo de Seguridad. Estados Unidos y Reino Unido también cuestionaron su futuro al frente de la ONU.

ONU: 60 años mirando para otro lado

Desde París la OAS envió una carta a la sede de la ONU en Nueva York, a la atención de Hammarskjöld. Era una sentencia de muerte. Un facsímil de la carta estaba latente en el fondo documental del antiguo Secretario de Asuntos Africanos y Malgaches del Elíseo, Jacques Foccart. El expediente contiene la correspondencia del Servicio de Documentación Exterior y de Contraespionaje (SDECE), la antigua denominación de los servicios de inteligencia franceses de 1944 a 1982.

La primera página de la carta dice lo siguiente: “París, Sr. D. Hammarskjoeld, Sus actividades en Oriente, en el norte de África, en el Congo y en todas partes nos han demostrado más de una vez su parcialidad y su falta de objetividad. Hace poco, su forma de actuar en Túnez, tomando la causa del gángster Bourguiba, como lo hizo con el asunto de Suez, con Nasser, suscitó la indignación de toda Francia, y de todo el mundo civilizado. En el Congo el miedo que tenías a los rusos te hizo cambiar de opinión y apoyarlos. Por supuesto que tienes una deuda de gratitud con los árabes por su depravada moral, y todo el mundo sabe que te joden cada vez que estás en los países árabes. Tus fiestas de pederastia en El Cairo y Beirut y Badgad son conocidas por todos y eres una vergüenza para la raza humana. Su posición hacia los rusos está dictada por el miedo, ¿y esto es notorio? Sin embargo, si usted tiene derecho a disponer de su cu, eso es asunto suyo, pero no tiene derecho a faltar a la verdad. En consecuencia, aplicando la sentencia que se aplicó a uno de sus predecesores (el conde Berdanotte, creo) la comisión de la OEA le ha juzgado y condenado a muerte. Se adjunta la sentencia. Se aplicará pase lo que pase. De profundis”.

La segunda página ofrece la sentencia: “O.A.S. El comité directivo reunido hoy en París tras haber escuchado el informe […] sobre la actuación del Sr. Hammarskjoeld en Túnez apoyando las tesis del gángster Bourguiba, como había apoyado los principios del otro gángster Nasser durante el asunto de Suez, constatando que es urgente poner fin a su nefasta intromisión, decide: el Sr. Dag Hammarskjoeld, Secretario General de las Naciones Unidas, es condenado a muerte en el día de hoy”.

Una investigación local, empañada por las anomalías, concluyó que el accidente fue causado por un error del piloto. Al año siguiente, una segunda investigación, encargada por la ONU, se negó a emitir un dictamen. La investigación fue relanzada en 2016 por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, tras las declaraciones de testigos africanos que siempre fueron ignoradas. Encargado de llevar a cabo la investigación, el ex juez del Tribunal Supremo de Tanzania, Mohamed Chande Othman, instó a algunos Estados miembros a “realizar una inspección exhaustiva de sus archivos, en particular los de sus servicios de inteligencia”. En su informe, publicado en 2019, concluye que hay pruebas que sugieren que el avión fue atacado por “elementos externos”.

Sin embargo, varios países clave, Estados Unidos, Reino Unido y Sudáfrica, siguen reteniendo información, afirmando que han revisado sus archivos pero que no han encontrado nada concluyente. Francia también dio largas, antes de designar a Maurice Vaisse para llevar a cabo una investigación que no investigó nada.

Los mercenarios franceses de la OAS en Katanga

Si la sentencia de muerte de la OEA estaba en poder de la inteligencia francesa, la pregunta es obvia: ¿informó el gobierno francés a la ONU y al Secretario General de las amenazas que pesaban sobre ella? Pero hay otras dudas, también de calado, relacionadas con la intervención de mercenarios franceses en la Guerra del Congo. En 1961 la OEA estaba presente en Katanga entre la veintena de soldados y ex militares enviados al país centroafricano.

En junio de 1961 la inteligencia militar de la misión de la ONU en el Congo, la ONUC, alertó sobre esa presencia de “elementos peligrosos”. El teniente coronel noruego Björn Egge, jefe de la inteligencia militar de la ONU, y Conor Cruise O’Brien, representante de la ONU en Katanga, los enumeraron en un telegrama del 20 de junio: Roger Faulques, Yves de la Bourdonnaye, Léon Egé, Edgard Tupet-Thomé, Bob Denard, Roger Emeyriat y André Bousquet.

El comandante Faulques participó en la guerra de Indochina y la batalla de Argel. Le acusaron de las torturas a los prisioneros del FLN, el movimiento independentista argelino. Volvió a ser reclutado en febrero de 1961 por el ministro de Defensa Pierre Messmer y el coronel Roger Trinquier para participar en la guerra contra el Congo.

Yves de la Bourdonnaye, paracaidista que testificó en el juicio de los insurgentes por la sangrienta “semana de las barricadas” en Argel, el 30 de enero de 1960, asumió la dirección de la célula G5 (guerra psicológica) del ejército katangés y apareció como asesor oficioso del ministro del Interior katangés, Godefroid Munongo, al que Roger Faulques estaba muy unido.

Edgard Tupet-Thomé también fue asesor del ministro de Defensa katangués, Joseph Yav, y miembro de la OAS en Francia. Antes de abandonar Katanga, los testigos le oyeron decir en voz alta en el vestíbulo del hotel Leopold II de Elisabethville, actual Lubumbashi: “¿La ONU? No hay problema. 20 kilos de plástico y yo me encargo”.

Léon Egé era un veterano del BCRA, la Oficina Central de Inteligencia y Acción que asistía a De Gaulle en Londres, que luego participó en la guerra de Indochina. Le amenazó al coronel Egge en el consulado francés en Katanga, junto con Tupet-Thomé y La Bourdonnaye. Le llamaron “el último bastión de la influencia blanca en África”. Según el telegrama que envió Egge, los tres mercenarios consideraban “a todos los blancos de la ONU como traidores a su raza. Pronto entrará un cuchillo aquí”.

Dos días después del accidente que costó la vida a Hammarskjöld, Egé escribió desde Salisbury, ahora llamada Harare, la capital de Zimbabue, a un representante de Katanga en París informándole de la muerte del secretario general de la ONU. Era miembro de la OAS y reclutaba de mercenarios en Portugal.

Liquidar a los dirigentes de la ONU

El 30 de agosto de 1961, Conor Cruise O’Brien advirtió a sus superiores que su adjunto, el francés Michel Tombelaine, un antiguo periodista con fama de ser muy izquierdista, había recibido amenazas. “El siguiente mensaje acaba de llegar en un sobre, con matasellos de Elizabethville», escribió Cruise O’Brien. La carta decía: «28 de agosto de 1961 – Tombelaine UN Elisabethville. Ultimátum de 48 horas para abandonar Katanga o de lo contrario. O.A.S./Katanga”.

La amenaza se agravó unos días después. Ello precipitó una intervención armada de la ONU, preludio de 18 meses de violentos combates ocasionales entre las fuerzas de paz y los mercenarios katangueses. El 6 de septiembre de 1961, una secretaria local con la cara hinchada, Therese Erfield, se refugió en la sede local de la ONU y denunció que su amante, un mercenario francés llamado Henri-Maurice Lasimone, la había golpeado y amenazado con matarla, y que formaba parte de un grupo mercenario recién formado dirigido por el comandante Roger Faulques. Su intención, dice Therese Erfield, era colocar bombas de explosivo plástico contra los edificios de la ONU.

Según un relato de los servicios de inteligencia de la ONU, el grupo elaboró una lista de dirigentes de la ONU que debían ser asesinados, entre los que se encontraban Cruise O’Brien y Tombelaine. No se menciona al jefe militar de la ONU, el general irlandés Sean Mac Eoin, pero en la mañana del 17 de septiembre, su DC-6, el mismo que iba a transportar a Hammarskjöld esa misma tarde, fue blanco de disparos de ametralladora cuando despegaba de Elisabethville.

La conexión con el gobierno racista sudafricano

Las circunstancias del accidente apoyan la hipótesis de que la OAS fue responsable, aunque sea parcialmente. En la noche del 17 al 18 de septiembre de 1961, cuando el avión se estrelló en la selva, un joven sudafricano que pasaba por allí en moto, Wren Mast-Ingle, se acercó a los restos, para ser inmediatamente tiroteado por los mercenarios blancos que le precedían. Se fijó en los vistosos uniformes de los individuos y sus extrañas gorras con solapas. Confrontado 58 años más tarde con diversos tipos de uniformes camuflados, identificaría sin lugar a dudas las vestimentas que llevaban los paracaidistas franceses en Argelia y sus típicas gorras Bigeard.

Un veterano belga de Katanga, Victor Rosez, también vio esas vestimentas en la comisaría de Ndola unos días después del accidente. Media docena de mercenarios vestidos de civil los habrían entregado, de forma hilarante, a los complacientes agentes de policía de Rodesia del Norte.

Más tarde, una serie de testimonios enterrados durante mucho tiempo en los archivos belgas, británicos, suecos y de la ONU mencionarían también a un pequeño grupo de mercenarios franceses vistos en los alrededores de Ndola en el momento del accidente.

El 5 de abril de 1962, el antiguo Director de Información Pública de la ONU, el australiano George Ivan Smith, asesor de Hammarskjöld, escribió a Conor Cruise O’Brien: “Estoy cada vez más convencido de que hubo un vínculo directo con la OAS”. En diciembre siguiente, el diario escocés The Scotsman, al reseñar las memorias de Cruise O’Brien, recientemente publicadas, escribió sobre él que “sigue considerando posible que Hammarskjöld y su escolta fueran asesinados por miembros franceses de la OAS”.

“Ahora entiendo que durante todo este tiempo un comando de guerra psicológica dirigido por el notorio comandante francés Faulques estaba estacionado en Ndola”, escribió Knut Hammarskjöld, sobrino de Dag, al diplomático George Ivan Smith el 5 de febrero de 1963, en una carta.

Muchos años después, el 19 de agosto de 1998, en Sudáfrica, el arzobispo Desmond Tutu, reveló el descubrimiento en los archivos de los servicios secretos sudafricanos, de un complot en 1961 contra el avión de Hammarskjöld en el que participaron el MI5 británico, la CIA estadounidense y el director de esta última, Allen Dulles. El complot incluía una empresa de fachada, el Instituto Sudafricano de Investigación Marítima, una bomba escondida en el avión y un grupo de mercenarios en tierra comandados por un hombre conocido como “Congo Red”.

La comisión sudafricana entregó los documentos al Ministerio de Justicia, donde desaparecieron.

En 1961 Francia y el régimen sudafricano de apartheid adoptaron la misma posición ante la descolonización del Continente Negro y apoyaron militarmente a Katanga. Los mercrenarios franceses pasaron por Johannesburgo de camino a Elisabethville, donde se encontraron con sus homólogos afrikáners. El 9 de abril de 1962, George Ivan Smith escribió a Conor Cruise O’Brien: “Este mercenario francés, Lasimone, hablaba de un plan a largo plazo de Faulques para obtener apoyo a gran escala del extremo sur del continente. Por todo lo que pude corroborar, probablemente estaba en contacto con los estrategas de Salan y preveía las dificultades que se avecinaban para la OAS, cuando se agotaran las armas y las municiones”.

Maurin Picard https://afriquexxi.info/article4967.html

Elon Musk lanza un órdago de 43.000 millones de dólares para hacerse con Twitter

La acumulación de capital ha llegado a adquirir tal magnitud que las multinacionales tienen un peso mayor en el mundo que la inmensa mayoría de los países. En algunos casos no es necesario referirse siquiera a las empresas sino a sus dueños, que se mueven por el mundo como los grandes jefes de Estado. Son los príncipes modernos de las finanzas y ostentan nombres conocidos, como Rockefeller, Rosthschild, Soros, Bill Gates, Zuckerberg…

Cada paso que dan pone al mundo con la mosca detrás de la oreja. Jeff Bezos, el cacique de Amazon, se ha apoderado del Washington Post, Soros y Bill Gates financia a cadenas de periódicos en todo el mundo y Elon Musk quiere hincarle el diente a Twitter. Ha comprado un 9 por ciento del capital, se ha convertido en su principal accionista y ahora ha lanzado un órdago por la totalidad. Ofrece 43.000 millones de dólares, lo cual supone pagar un precio un 38 por ciento más caro de la cotización de mercado.

Musk es un magnate singular en una multinacional también singular. Es propietario de Tesla, la empresa fabricante de vehículos eléctricos, y Starlink, la que proporciona conexión a internet por vía satélite. En Wall Street cuando un accionista supera el umbral del 5 por cien del capital, tiene que presentarse ante la SEC, el regular del mercado, para aclarar si es pasivo, es decir, si ha comprado sólo para cobrar dividendos, o si es activo y quiere participar en la dirección política de la empresa. Musk dijo que era pasivo, pero es mentira.

Su plan es sacar a Twitter de la bolsa y los gestores de la red social se oponen. Otros accionistas, como el príncipe saudí Al-Walid ben Talal también están en contra. El capital de la empresa está muy repartido y los accionistas no saben su precio real porque nunca ha sido rentable y el número de usuarios crece muy despacio. Ahora bien, si la empresa no reparte beneficios y crece despacio, ¿a qué viene ese interés de Musk por adueñarse de ella?

Evidentemente, a Musk le interesa apoderarse de Twitter por motivos políticos, porque hoy el control de los flujos de información se lleva a cabo a través de las redes sociales. Un canal de información, como Twitter, no sólo suministra información a unos lectores pasivos, sino que transforma en activos a los lectores, que reproducen y amplifican determinadas informaciones, en detrimento de otras.

Los buscadores y las redes sociales condicionan las elecciones y, por ello, ponen y quitan a los cargos públicos, sometidos cada minuto a la presión de los “trending topic”. Da lo mismo que la información sea cierta, o falsa, o dudosa. Lo importante es que es ella, y no la realidad, la que condiciona las decisiones que se aprueban en toda clase de instituciones políticas.

La pesadilla de los niños palestinos encarcelados en las prisiones israelíes

Ahmad Al-Manasra es un palestino encarcelado en una prisión israelí desde los 13 años. Ahora tiene 21 años y padece una enfermedad mental causada por su prolongado encarcelamiento. Hace unos días se celebró un juicio para revisar su situación.

En 2015 los tribunales israelíes le condenaron a 12 años de cárcel por acompañar a su primo Hassan Manasra, que apuñaló a dos colonos israelíes cerca del asentamiento ilegal de Pisgat Zeev, en la parte oriental de Jerusalén, militarmente ocupada por Israel.

Su primo, que tenía 15 años en aquel momento, murió por los disparos de un civil israelí, mientras que a Ahmad le propinaron una brutal paliza y luego le atropellaron con un vehículo. Sufrió fracturas en el cráneo y hemorragias internas.

La policía israelí se cruzó de brazos mientras los colonos linchaban al niño.

Los tribunales israelíes le acusaron de intento de asesinato. Dado que la legislación israelí de aquella época no permitía condenar a niños menores de 14 años, los ocupantes esperaron a que Ahmad cumpliera 14 años para condenarlo y le impusieron una pena de 12 años. La condena se redujo posteriormente a 9 años y medio de cárcel.

Hoy la legislación israelí es mucho peor, ya que permite encarcelar a un menor condenado por delitos graves como asesinato, intento de asesinato u homicidio.

Estando en prisión circuló un vídeo en el que un policía israelí le interroga violentamente y le grita. El niño le repite al policía que no recuerda nada.

La cuestión de los presos afecta a todas las familias palestinas, ya que desde 1967 hay casi un millón de palestinos detenidos por Israel. A finales de febrero de este año, Israel había detenido a 4.400 palestinos, entre ellos 160 niños y 33 mujeres, y 490 habían sido puestos en detención administrativa sin acusación ni juicio.

Los ocupantes israelíes disponen de un sistema de tribunales militares para condenar a los palestinos a penas absolutamente exhorbitantes.

La salud mental del niño se deterioró considerablemente en prisión, como consecuencia de los numerosos abusos y del régumen de aislamiento en el que le recluyeron desde noviembre del año pasado, alegando que su salud mental no es estable y que colocarlo con otros presos podría causarles daño.

Ahmad no recuerda el día en que los colonos israelíes le lincharon en Jerusalén. En diciembre el gobierno permitió a un médico externo visitarle por primera vez desde su encarcelamiento. El médico emitió un dictamen de esquizofrenia. “Está sufriendo, es un enfermo mental crónico y hay un peligro real para su vida. La última vez que lo visité, hace tres semanas, me preguntó si estaba seguro de que era ilegal en el Islam que la gente se suicide”, dice un médico.

Huelgas de hambre en las cárceles israelíes

Las condiciones de encarcelamiento de los presos palestinos, especialmente de los niños, son deplorables. Tres de cada cuatro presos políticos palestinos son sometidos a abusos y torturas a manos de las tropas israelíes desde el momento de su detención. Estas condiciones llevan a los presos palestinos a organizar huelgas de hambre individuales o colectivas e indefinidas para mejorar sus condiciones de vida.

El deterioro de la salud mental de Ahmad es consecuencia de las condiciones de reclusión en las cárceles israelíes, en las que los presos son retenidos sin las normas mínimas que exige la dignidad humana. En una reciente declaración, la madre del niño exigió su liberación inmediata, subrayando que el estado de su hijo “haría llorar a las piedras”. Añadió que Ahmad la necesita.

Se ha lanzado una campaña internacional de solidaridad para presionar al gobierno israelí a fin de que mejore sus condiciones de reclusión y lo trasladen a los módulos normales de la prisión. “Queremos dar fe de que Ahmad ha sido sometido a continuos castigos y malos tratos, a múltiples torturas físicas, psicológicas y sociales, incluida la privación de la conexión familiar, de las visitas y de la comunicación con sus padres y hermanos, y el reciente aislamiento”, afirma la Red Palestina de Salud Mental en un comunicado.

El American Friends Service Committee, una organización de la Iglesia Cuáquera de Estados Unidos inició la campaña de denuncia “No Way to Treat a Child”, contra el encarcelamiento de los niños palestinos.

El caso de los cinco niños de la aldea cisjordana de Hares es un testimonio del trato de Israel hacia los niños palestinos. En 2013 cinco de ellos fueron apartados de sus familias y condenados a 15 años de prisión tras ser acusados de lanzar piedras a un camionero israelí que había perdido el control del volante, acusación que negaron y que algunos de ellos confesaron posteriormente bajo tortura.

El conductor del camión israelí, que chocó contra otro coche de colonos israelíes y mató a un colono israelí, afirmó inicialmente que el incidente se debió a un neumático pinchado, pero luego cambió su versión, que los tribunales israelíes adoptaron. Los chicos de Hares tuvieron que firmar confesiones en hebreo, un idioma que no entienden.

La cuestión de los niños palestinos presos es generacional. En 1991 Tariq Barguthi, el abogado de Ahmad, fuera él mismo un niño prisionero. Las tropas israelíes lo detuvieron para presionar a sus hermanos para que se entregaran.

Barguthi volvió a ser detenido en 2019 tras defender a Ahmad y fue condenado a 13 años de cárcel por el tribunal militar de Ofer, el mismo en el que en su día defendió varios casos de niños palestinos presos. Muchos vieron en esta sentencia un intento de silenciar a los abogados que defienden a los niños palestinos presos.

—https://israelpalestinenews.org/ahmad-al-manasra-a-palestinian-child-who-grew-up-behind-israeli-bars/

Alemania quiere sustituir el gas ruso por el qatarí

El Ministro alemán de Economía, Robert Habeck, miembro de Los Verdes, ha viajado a Qatar, pero no para impulsar la transición ecológica, sino para buscar la manera de sustituir el gas ruso por el qatarí.

Los Verdes rechazan el gas por principios, pero mucho más si procede de Rusia. Su colega de partido y actual ministra de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, ya se pronunció en contra de la puesta en marcha del Nord Stream 2 antes de la elección del nuevo Bundestag.

El proyecto se detuvo por presiones de Estados Unidos. Ahora la cuestión es si el gas ruso seguirá fluyendo en el futuro por el viejo Nord Stream 1. Al expropiar la filial alemana de Gazprom, Alemania deja de tener una base comercial para comprar gas a Rusia.

A Los Verdes alemanes la ecología les importa un bledo, o por lo menos, les preocupa mucho más Rusia que el calentamiento planetario. Desde la Guerra de los Balcanes los ecologistas alemanes son los que más han demostrado su fidelidad a las instrucciones de Washington. ¿Por qué no sancionan  a Qatar?

El gas qatarí es un mal menor porque nadie ha impuesto nunca sanciones contra los sátrapas del Golfo, que protegen mejor los derechos humanos que Putin. Qatar no invade países, como Rusia. Lo de Yemen no cuenta, porque sólo lo bombardean de vez en cuando.

La ONU no opina igual y asegura que la Guerra de Yemen es la mayor catástrofe humanitaria del mundo. Hasta la fecha, 300.000 civiles han sido asesinados, pero los cadáveres no aparecen en las televisiones europeas. Es posible que, a diferencia de Bucha, no sean noticia de impacto.

Qatar participó en los ataques ataques contra Libia y Siria, pero eso tampoco es noticia. Ponen la lupa en ciertos cadáveres y cierran los ojos ante todos los demás.

Durante las elecciones Los Verdes hicieron campaña a favor de una política exterior basada en valores feministas. La verborrea ecologista no da para más. Debe ser muy feminista optar por el gas qatarí frente al ruso.

La política europea se ha llenado de cínicos e hipócritas sin escrúpulos, como Los Verdes alemanes.

Parte de guerra

De cómo va la operación militar especial en Ucrania o guerra o invasión, según terminología occidental, lo sabemos, o no lo sabemos, según los medios de comunicación, o de desinformación, y, sobre todo, de opinadores y tertulianos obedientes con la línea impuesta por sus amos de las empresas informativas y sus Gobiernos. Con la pandemia, de la que ya apenas se habla, pasaba tres cuartos de lo mismo.

Nosotros mismos, en este blog, ya no dedicamos tanto espacio a denunciar el timo de la plandemia y lo dedicamos a racionalizar el conflicto que enfrenta a Rusia con el imperialismo yanqui yaciente y sus aliados de la OTAN. Nos hacemos eco de la realidad, pero no la reflejamos según el discurso dominante e imperante intoxicador y manipulador. Por hacerlo te pueden llamar “negacionista” o “prorruso”.

Como decíamos, el “parte de guerra” lo dan “expertos” -tambien en este campo- que nos cuentan no solo cómo va la batalla, sino las intenciones del, digámoslo ya, enemigo: sus objetivos, moral, planes, etc. Todo en función de la propaganda, y así se nos dice que la “guerra-relámpago” (blitzkrieg) rusa ha fracasado, por lo tanto, el músculo ruso no era para tanto, unos abusones, eso sí, unos matones, (ocultando que no se están empleando a fondo) que recuerdan a los nazis que casualmente somos nosotros, pero ahí está el “heroico” pueblo ucraniano -compatible con hablar de refugiados a manta- resistiendo la barbarie imperialista rusa que quiere recobrar el antiguo mapa soviético o, peor aún, zarista. Y para ello se informa de bombardeos a hospitales, panaderías, centrales nucleares, población civil, infraestructura, etc., amén de un nutrido surtido de sufridos y dolientes “fichajes” ucranianos que nos dicen lo que pasa de verdad en Kiev u Odesa desde las pantallas de las televisiones. Ya estén en Chernobyl, Madrid o la frontera polaco-ucraniana.

Lo malo, que no lo peor porque hay que señalar lo malo, de este maelstrom, de esta corriente, es que se tiende a denunciar la propaganda de una parte dando por consabida la propaganda de la otra parte, es decir, que hay dos propagandas, igual de malas, dirán los “ni-nis” y equidistantes. Cuando, en realidad, solo se ve “contrapropaganda” de una sola parte, la de los “buenos”. De la otra ni se sabe, y si se sabe algo, se la prohíbe (Sputnik, RToday).

La OTAN hunde el crucero ruso Moskva en el Mar Negro

El buque insignia de la flota rusa en el mar Negro, el crucero Moskva, fue alcanzado el 14 de abril por dos misiles. Después de evacuar a los más de 500 miembros de la tripulación, el Moskva se hundió cuando era remolcado hacia Sebastopol.

El gobierno de Ucrania se atribuyó el ataque, mientras los rusos aseguraron que se propagó un incendio que hizo explotar las municiones.

La destrucción del Moskva es obra de la OTAN y, más en concreto, de los británicos. Sólo la OTAN es capaz de determinar la posición exacta en tiempo real del buque. Sólo la OTAN puede transmitir esa información a la defensa costera en Odessa, que también está manejada por especialistas de la OTAN.

De ahí las similitudes con el hundimiento del buque General Belgrano en 1982, durante la Guerra de las Malvinas, torpedeado por un submarino británico. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial no hay muchos más precedentes de ataques anfibios contra cruceros de la envergadura del Moskva.

La OTAN lanzó los misiles desde más de 260 kilómetros de distancia. Se trata de misiles antibuque subsónicos RS-360 Neptune, que entraron en servicio el año pasado y están diseñados para destruir buques de superficie de más de 5.000 toneladas. Sus carácterísticas son secretas, aunque se basan en el misil antibuque soviético Kh-35.

El ataque se llevó a cabo a larga distancia porque la flota rusa no se acerca a la costa del Mar Negro, debido los sistemas de defensa costera de la OTAN y las minas navales.

El crucero Moskva entró en servicio en 1983 en la Armada soviética. Fue construido en Nikolayev, Ucrania, entre 1976 y 1979. Participó en la Guerra de Georgia en 2008 y en la de Siria a partir de 2015.

Sólo ‘por las malas’ Rusia ha podido impedir que Ucrania se incorpore a la OTAN

El pasado mes de marzo John Mearsheimer, profesor de la Universidad de Chicago, publicó un esclarecedor artículo en The Economist que contradice el canon dominante que atribuye la responsabilidad de la Guerra de Ucrania a un supuesto “expansionismo ruso”, no al de la OTAN. Según Mearsheimer, los hechos contradicen ese planteamiento (*).

Ni Putin ni su predecesor hablaron nunca de conquistar nuevos territorios para restaurar la antigua Unión Soviética o crear una Gran Rusia. En su opinión, los dirigentes rusos no tienen ambiciones imperialistas, sino que quieren responder a una amenaza para su futuro. En cambio, ven la expansión de la OTAN como una amenaza existencial y, por tanto, quieren una garantía de que no se producirá.

“La clave de todo es la garantía de que la OTAN no se expandirá hacia el este”, dijo Serguei Lavrov, el ministro de Asuntos Exteriores ruso.

Profesor de política internacional, Mearsheimer forma parte de una corriente que, incluso dentro de Estados Unidos, lleva advirtiendo contra la expansión de la OTAN desde finales de los años noventa.

La Guerra de Ucrania se gestó en la cumbre de la OTAN celebrada en Bucarest en abril de 2008. El entonces Presidente, George W. Bush, presionó a la alianza y anunció que Ucrania y Georgia se convertirían en miembros. Los dirigentes rusos lo vieron como una amenaza existencial.

Robert Gates, Secretario de Defensa en el momento de la cumbre de Bucarest de 2008, dijo que “los intentos de incorporar a Georgia y Ucrania a la OTAN han ido realmente demasiado lejos”. En aquel momento, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, también se opusieron a la entrada de Ucrania en la OTAN.

“Sin embargo, Estados Unidos ignoró la línea roja de Moscú y siguió haciendo de Ucrania un bastión occidental en la frontera con Rusia”, escribe Mearsheimer.

La estrategia de Bush tenía dos aspectos: un acercamiento a la Unión Europea y la instalación de un gobierno títere en Kiev. Este último aspecto pasó a primer plano con el levantamiento de Maidan en 2014. Apoyado por Estados Unidos, este levantamiento hizo caer al gobierno elegido democráticamente.

La reacción de Rusia fue inmediata. Se anexionó Crimea apoyó la sublevación en la región de Donbás, en el este de Ucrania.

El segundo gran enfrentamiento tuvo lugar a finales del año pasado: el intento de convertir a Ucrania en miembro de la OTAN. Según Mearsheimer, eso fue lo que condujo a la guerra actual.

Ocurrió poco a poco. En 2017 el gobierno de Trump vendió armas a Ucrania y otros países de la OTAN Le siguieron. El ejército ucraniano también recibió formación y entrenamiento de la OTAN y se le permitió participar en ejercicios militares conjuntos en el mar y en el aire.

Biden fue más allá. El 10 de noviembre del año pasado, Ucrania y Estados Unidos firmaron una “Carta de Asociación Estratégica” según la cual Ucrania “está comprometida con las profundas y amplias reformas necesarias para su plena integración en las instituciones europeas y euroatlánticas”.

Rusia comenzó a movilizar su ejército en la frontera ucraniana “para hacer saber su determinación a Washington”. El Kremlin exigió una garantía por escrito de que Ucrania nunca formaría parte de la OTAN, pero Washington no cedió. El 26 de enero el secretario de Estado, Anthony Blinken, declaró que “no hay ningún cambio, no habrá ningún cambio”.

Quería decir “por las buenas”. Ya veremos si por las malas hay algún cambio o no.

(*) https://www.economist.com/by-invitation/2022/03/11/john-mearsheimer-on-why-the-west-is-principally-responsible-for-the-ukrainian-crisis

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