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Mes: marzo 2022 (página 7 de 12)

Rusia obliga a un astronauta estadounidense a abandonar la estación espacial internacional

El espacio es el otro teatro de la guerra contra Rusia. Las misiones espaciales conjuntas se han acabado y quienes tienen problemas son los sancionadores. Rusia ha dicho a la Nasa que los astronautas que están a bordo de la Estación Espacial Internacional deben regresar a la Tierra, entre ellos el astronauta estadounidense Mark Vande Hei, que ha pasado casi un año en el espacio.

El plazo se acaba el 30 de marzo, pero Rusia ha decidido utilizar el acceso a la Soyuz como elemento de presión contra los sancionadores. Dmitry Rogozin, jefe de Roscosmos, la agencia espacial rusa, ha amenazado con poner fin a la colaboración rusa en la estación espacial.

Además de amenazar con retirarse de la estación espacial y dejarla caer sobre Estados Unidos, Europa o cualquier otro lugar, Rogozin tenía banderas de otros países cubiertas en un cohete Soyuz a la espera de despegar a principios de este mes. El lanzamiento se canceló después de que el cliente, la empresa londinense OneWeb, rechazara sus exigencias de que los satélites no se utilizaran con fines militares y el gobierno británico suspendiera el apoyo financiero.

El astronauta Mark Vande Hei podría encontrar una solución alternativa para regresar porque SpaceX enviará cuatro astronautas a la estación a mediados del mes que viene, pero no es seguro que eso sea posible.

Vande Hei, que el martes batirá el récord estadounidense de un solo vuelo espacial de 340 días, tiene previsto partir con dos rusos a bordo de una cápsula Soyuz para aterrizar en Kazajistán el 30 de marzo. Habrá estado 355 días en el espacio. El récord mundial de 438 días pertenece a Rusia.

Las lanzaderas rusas Soyuz han sido la única vía de acceso a la estación espacial durante una década, entre el final del programa de transbordadores espaciales estadounidenses en 2011 y los primeros vuelos tripulados de SpaceX en 2020.

La Guerra de Ucrania ha provocado la cancelación de lanzamientos y la ruptura de contratos. Se han tenido que cancelar varios lanzamientos, incluida la misión europea ExoMars, prevista para este año.

La Nasa quiere mantener la estación espacial en funcionamiento hasta 2030, al igual que las agencias espaciales europea, japonesa y canadiense. Los rusos no se han comprometido más allá de la fecha original de finalización, en torno a 2024.

Estados Unidos y Rusia son los principales operadores del puesto orbital, ocupado permanentemente durante 21 años. Hasta que SpaceX comenzó a lanzar astronautas en 2020, los estadounidenses viajaron en cápsulas rusas Soyuz, pagando decenas de millones de dólares por cada asiento.

Las agencias espaciales estadounidense y rusa siguen trabajando en un sistema en el que un ruso lanzaría en una cápsula SpaceX a partir de este otoño y un estadounidense volaría en la Soyuz, lo que ayudaría a garantizar la presencia de Estados Unidos y Rusia en la estación en todo momento.

Vande Hei, de 55 años y coronel retirado del ejército, se trasladó a la estación el pasado mes de abril, lanzando en una Soyuz desde Kazajstán con Piotr Dubrov y otro ruso. Él y Dubrov se quedaron el doble de tiempo de lo habitual para alojar a un equipo de rodaje ruso en octubre.

La Nasa y SpaceX se niegan a especular sobre si podría haber un asiento disponible para que Vande Hei pueda regresar. Dicen que un avión de la Nasa y un pequeño equipo estarán en Kazajstán, como es habitual, para llevarle de vuelta a Houston.

Mientras, la Agencia Espacial Europea se tambalea. Después de suspender el lanzamiento de su explorador de Marte en 2020, un proyecto europeo-ruso, había otro proyecto para despegar en septiembre desde Kazajstán. Ahora, lo más probable es que se retrase hasta 2024.

Rusia ha retirado el personal del centro de lanzamiento francés en Sudamérica, suspendiendo los lanzamientos de Soyuz de los satélites europeos.

—https://www.theguardian.com/science/2022/mar/14/mark-vande-hei-us-astronaut-return-russia-ukraine-war

Ucrania: un criminal al frente del Ministerio del Interior

Disimular la verdadera naturaleza fascista de un país es un ejemplo de colaboracionismo, típico de los grupos posmodernos. Ha ocurrido en España y ocurre también en Ucrania, aunque en este último caso aún les queda la excusa de que no tienen ni noción de lo que ocurre allá.

Después de reconocer que los neonazis ucranianos cometen crímenes de guerra, el Newsweek les lava la cara calificándolos de “voluntarios nacionalistas” (1). Pero hay relatos estremecedores, como el de la madre que recibió en una caja la cabeza de su hijo, capturado y decapitado cuando combatía en las filas de las milicias del Donbas.

Ucrania como Estado y, más en concreto, el gobierno actual de Zelensky y sus múltiples instituciones, como el ejército, son nazis o están bajo el control de los movimientos nazis, como el Batallón Azov, por poner un ejemplo bien conocido.

En un largo discurso parlamentario, el antiguo ministro de Asuntos Exteriores, Pavlo Klimkin, lo dejó bien claro: el Batallón Azov es “la base de la democracia ucraniana”.

Pero se pueden poner cuantos sean necesarios, uno detrás de otro, con el vano esfuerzo de que los más ignorantes se informen un poco. Es el caso de Arsen Avakov, que fue ministro de Interior después del Golpe de Estado fascista de 2014. Ocupó el cargo hasta el año pasado, es decir, durante 7 años. Con Avakov pusieron al zorro a cuidar de las gallinas. Un delincuente se ponía al frente de la policía.

Avakov es un mafioso que, como tantos otros, se hizo multimillonario con la disolución de la URSS. Estuvo buscado por la Interpol por varios crímenes y casos de corrupción. Fue detenido en Italia, donde logró su liberación gracias a su elección como diputado al Parlamento ucraniano.

El Golpe de Estado le puso al frente del Ministerio del Interior y una de sus primeras decisiones fue la de nombrar a Vadim Troyan, comandante del Batallón Azov, al frente de la policía (2). También puso a los matones de Pravy Sektor y el Batallón Azov a luchar contra los “enemigos de Ucrania”, es decir, las organizaciones antifascistas, sindicales, progresistas y, naturalmente, comunistas (3).

En 2018 los neonazis destruyeron varios campamentos gitanos, y los medios de comunicación que no lo silenciaron han eliminado la información de la vista pública (4).

El primer ministro Goncharuk reivindicó a bombo y platillo la eliminación de la Dirección de Lucha contra la Delincuencia Económica del Ministerio del Interior. Los negocios respiraron aliviados (5).

A pesar de la complicidad, las actividades del mafioso Avakov al frente del Ministerio no pasaron desapercibidas para Tranparency International, que le denunció públicamente, lo mismo que el Gran Rabino de Ucrania Yaakov Bleick.

Nada de ello disuadió a los paladines occidentales de los derechos humanos de que siguieran adiestrando y financiando a los nazis, bien directamente o través del Ministerio de Defensa o del Interior.

En 2015 el Batallón Azov creó campos de entrenamiento militar para niños, conocidos como “azovets”, a partir de los seis años para que una vez que sean adultos se acostumbren a la guerra y a las matanzas (6).

(1) https://www.newsweek.com/evidence-war-crimes-committed-ukrainian-nationalist-volunteers-grows-269604
(2) https://www.lefigaro.fr/international/2016/11/15/01003-20161115
(3) https://www.rbc.ua/ukr/dossier/avakov-14092015
(4) https://www.nouvelobs.com/videos/fp6uin3FAJQ.YTB/ukraine-une-milice-d-extreme-droite-detruit-un-camp-de-roms-a-la-hache.html
(5) https://www.stalkerzone.org/arsen-avakovs-azov/
(6) https://www.dailymail.co.uk/news/article-3195711/-Ukraine-s-neo-Nazi-military-camp-recruits-young-six-learn-fire-weapons-s-ceasefire.html

Una sensiblería de geometría variable

Una de las fotos que los medios han puesto en circulación para ilustrar los bombardeos rusos contra la población civil ucraniana es del año pasado y se tomó en Gaza.

Unos días antes, el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano se había quejado al embajador israelí en Kiev de que “nos tratáis como a Gaza”.

Estaba presionando para que Israel condenara la invasión rusa. Son unos desagradecidos porque Zelensky había apoyado el bombardeo de Gaza de mayo del año pasado: “La única tragedia de Gaza era la que sufrían los israelíes”, dijo entonces.

En Occidente el tratamiento público, político y mediático, de la Guerra de Ucrania, repleto de sensiblería, es sucio e hipócrita. También tiene un origen racista, donde el sufrimiento humano no importa, sino sólo el pasaporte de las víctimas y los verdugos.

Hay países, como Israel, que gozan de inmunidad para cometer cualquier clase de crímenes, una patente de corso que está ligada al silencio, imprescindible para que los crímenes pasen desapercibidos: Yenín arrasada en 2000, el barrio de Al-Dahaya de Beirut en 2006 y la ciudad de Gaza durante los últimos quince años.

Una de las primeras decisiones de Zelensky al llegar a la Presidencia en 2019 fue retirar a Ucrania del Comité de la ONU que analiza los crímenes cometidos contra el pueblo palestino.

Israel no comete sus crímenes con una fecha de caducidad; su propia existencia se basa en el crimen y en el apoyo de esos países que ahora se rasgan las vestiduras con el mayor de los cinismos.

Se pueden poner otros ejemplos, además de Palestina, para ilustrar la doble moral de Occidente, que se ha creído en posesión de todas y cada de las virtudes de la humanidad, pero para ejemplo sirve un botón.

Veamos:

Sólo son bienvenidos a Europa los refugiados rubios y de piel blanca

La decisión de la Unión Europea de abrir las fronteras a los refugiados ucranianos no tiene precedentes. Desde 2015 esas mismas fronteras están cerradas para quienes proceden del norte de África.

Algunos políticos europeos ni siquiera se avergüenzan de mostrar públicamente su racismo, como hace el Primer Ministro búlgaro Kiril Petkov: los refugiados ucranianos “no son los refugiados a los que estamos acostumbrados… Estas personas son europeas. Esta gente es inteligente, tiene educación… No es la ola de refugiados a la que estamos acostumbrados, gente de la que no estábamos seguros de su identidad, gente con antecedentes poco claros, que incluso podrían haber sido terroristas”.

Se puede invadir Irak, pero no Ucrania

Los medios de comunicación occidentales no situan la decisión rusa de invadir Ucrania en el contexto de un análisis más amplio -y evidente- de cómo en 2003 cambiaron las reglas del juego internacional.

Los neonazis ucranianos son moderados

Si en la Guerra de Siria se inventaron un tipo especial de yihadistas, diferentes a los que hasta entonces habían sido considerados como “terroristas”, en Ucrania hay neonazis tolerables y asumibles porque hacen el trabajo sucio. Son de los “nuestros”. Se puede recurrir a ellos cuando se los necesita. Para ello basta cambiarles el nombre y recalificarlos simplemente como “ultras”.

Hasta ahora los medios seudoprogres alarmaban a la población con el auge de la “ultraderecha”, una plaga en la que aparecía toda Europa excepto Ucrania. El problema ha desaparecido por arte de magia. Ya no hay ultraderecha, ni tampoco auge.

Los mercenarios extranjeros subcontratados por la OTAN huyen de Ucrania al primer ataque ruso

Tras el ataque del ejército ruso contra el campo de entrenamiento que la OTAN tiene en Yavorovsky, en la frontera de Ucrania con Polonia, los mercenarios extranjeros que viajaron hasta allá para “matar rusos” han huído a Polonia (1).

El ataque ruso contra la base de Yavorovsky ha acabado con la vida de unos 180 aventureros que se adiestraban en sus instalaciones. Los restos de la legión extranjera que sobrevivieron, han huído a Polonia.

El gobernador de Lviv, Maxim Kozitsky, informó de que el número de misiles lanzados por el ejército había sido de 30, pero que algunos habían sido abatidos en el aire por la defensa antiaérea ucraniana.

“Toda la legión extranjera ha sido eliminada”, cuenta uno de los mercenarios brasileños que ha escapado al ataque (2). “Para cada persona en Occidente que esté aburrida y piense que la aventura en Ucrania es un buen plan, por favor mira a tu madre a los ojos y dale un beso en la frente y promete que vivirás tu vida para ser un buen hijo para ella. No vale la pena hacerse matar en Ucrania”.

Hace poco, en una entrevista, Tiago Rossi, un francotirador de 28 años, había dicho que “dispararía a todos los invasores” que habían atacado a Ucrania y que no tenía miedo a la guerra. Ahora ha huido a Polonia, donde escribe historias en su cuenta de Instagram sobre cómo “un avión de combate ruso destruyó toda una base militar con un solo misil”.

Rossi publica fotos en las que aparecen otros mercenarios brasileños, como el empresario Christopher Mitiel, los brasileños de Francia Jefferson Claydian (un antiguo soldado de la policía militar de Río de Janeiro) y un tal J. Gómez.

Otro mercenario, Jefferson Kleidian escribe en las redes sociales: “Gracias a Dios por otro día de vida. Triste por los amigos que perdieron la vida en el ataque a nuestra base”.

En la base militar de Yavorovsky el ejército de Estados Unidos entrenaba a los ucrananos en técnicas de guerrilla urbana (3).

El New York Times ha confirmado que en el momento del ataque ruso también había mercenarios estadounidenses en el campo de entrenamiento. Uno de ellos, Nolan Petrson, se jactaba de ello en su cuenta de Twitter. “La comida, el agua y las municiones se están agotando. El ambiente es sombrío mientras los chicos envían sus últimos mensajes a sus amigos y familiares”, dice en uno de sus mensajes.

Peterson es un veterano de operaciones especiales que luchó en Afganistán. Llegó a Ucrania el 24 de febrero, antes de que comenzara la guerra.

(1) https://politikus.ru/events/141580-inostrannye-naemniki-posle-udara-po-yavorovskomu-poligonu-sbegayut-v-polshu.html
(2) https://twitter.com/MapsUkraine/status/1503080770423906304
(3) https://www.stalkerzone.org/us-instructors-train-ukrainian-militants-the-art-of-urban-combat-using-the-kill-house-simulator/

El ejército iraní elimina a nueve generales del Mossad israelí en un ataque con misiles en Irak

El ataque ejecutado el sábado por el ejército iraní con 12 misiles balísticos Fateh-110 ontra una base militar de Erbil, en el Kurdistán irakí, ha eliminado a nueve generales del Mossad israelí.

Los generales israelíes estaban celebrando una reunión en el cuartel general de Erbil en ese momento preciso.

“Nueve generales del Mossad murieron en un ataque con misiles contra una base en Erbil: Adam Butler, Mathis Datris, Melissa Robert, Gabriel Tucker, Mark Zall, Smith, Connie, Minusy, Saul”, informó el periodista iraní Hayal Muazzin.

Estas informaciones no coinciden con las del periódico israelí Haaretz, cuyos reportajes informan de la muerte de cuatro oficiales superiores y de las heridas de otros siete.

“Doce misiles fueron disparados el domingo contra el consulado de Estados Unidos en la ciudad de Erbil, en el norte de Irak”, dijeron funcionarios de seguridad iraquíes.

Ayer el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria iraní emitió un comunicado en el que reivindicaba la autoría de los ataques con misiles contra “centros estratégicos” israelíes en Erbil.

El comunicado asegura que dispararon misiles balísticos contra la sede del Mossad en Erbil y que cuatro oficiales israelíes murieron y siete resultaron heridos. También menciona que agentes de la inteligencia iraní destruyeron una red de espionaje israelí que operaba en Irak para reclutar agentes locales.

Aunque Estados Unidos niega haber tenido bajas, sólo unas horas después de los ataques, un avión médico de la Fuerza Aérea estadounidense aterrizó en Erbil, lo que indica que el bando estadounidense tuvo bajas, y probablemente también muertes.

—https://avia.pro/news/iran-unichtozhil-raketnym-udarom-9-izrailskih-generalov

Todo por la pasta: Ucrania y el Fondo Monetario Internacional

El Fondo Monetario Internacional (FMI) abre las economías del mundo a la penetración de capitales de las potencias occidentales mediante unas medidas que son siempre las mismas: recortes presupuestarios para gastos sociales, como la educación, la sanidad, la vivienda… Sólo hay dinero cuando los países hacen lo que dice el FMI, es decir, cuanado se supeditan a Estados Unidos y demás grandes potencias.

El FMI financia los objetivos militares del gobierno estadounidense. Quien no vote en la ONU condenando la invasión rusa de Ucrania, no le conceden préstamos.

Ucrania es otro de tantos ejemplos de esta forma de colonialismo bancario. Antes del Golpe de Estado de 2014 Ucrania había padecido tres recesiones económicas desde 2008 (1). El gobierno mantenía negociaciones con el FMI como parte de su integración comercial con la Unión Europea. El FMI había pedido a Ucrania que emprendiera las típicas reformas económicas: reducción de salarios, recortes de sanidad y la educación, que eran los principales sectores generadores de empleo en Ucrania, y reducir la subvención del gas natural que el Estado proporcionaba a todos los ciudadanos ucranianos para garantizar una energía asequible.

Al no aplicar estas reformas, que habrían impuesto una pesada carga para la población, el Presidente Yanukovich puso fin a las negociaciones con el FMI e inició conversacioes paralelas con Rusia. Por eso los mequetrefes de los medios le califican de “prorruso”.

Romper amarras con el FMI significa escapar de la hegemonía del capital financiero internacional y, en consecuencia, de las potencias imperialistas occidentales y de la OTAN, que es su brazo armado.

Estados Unidos derrocó al Presidente ucraniano con la ayuda de elementos nazis ucranianos, que fueron su fuerza de choque e hicieron el trabajo sucio. Los matones nazis se incorporaron formalmente a la Guardia Nacional con su propias unidades.

Tras el golpe, el gobierno de Kiev reanudó las negociaciones con la Unión Europea, a cambio de las cuales obtuvo un compromiso de préstamo de 27.000 millones de dólares del FMI, cambio de las consabidas reformas (2). Las subvenciones al gas se redujeron a la mitad. En 2001 Ucrania había prohibido la venta de tierras agrícolas y en 2015 el FMI obligó al Parlamento cambiar la ley.

El préstamo del FMI tenía varias características. En primer lugar, su cuantía. Era más de seis veces mayor de lo que el FMI entrega normalmente en una situación comparable. En segundo lugar, se dio a un país en plena guerra civil, lo que va en contra de las prácticas habituales del FMI. En tercer lugar, se sabía desde el principio que Ucrania jamás podría devolver el dinero.

La única forma de recuperar la inversión, al menos en parte, era el control de la tierra y de los recursos naturales (el más importante de los cuales es el gas natural) por parte del capital occidental.

Tras la invasión rusa, Ucrania ha vuelto a pedir ayuda al FMI, y la actual cabecilla del organismo, Kristalina Georgieva, ha recomendado que se la proporcionen. El importe exacto de la ayuda y la finalidad para la que se solicita aún no están claros, pero una cosa es segura: una vez que la actual crisis en la región haya terminado, sea cual sea la forma que adopte esta resolución, Ucrania se convertirá en la segunda Grecia en Europa.

En el caso de Grecia, el préstamo del FMI fue mucho mayor que los que suele conceder esta organización. La mayor parte de aquel préstamo era para garantizar que los bancos europeos que habían prestado a Grecia pudieran recuperar su dinero. Hoy en día, Grecia está atrapada en una deuda perpetua y la población sumida en la miseria.

Cuando se creó en Bretton Woods en 1944, el FMI formaba parte de un sistema internacional basado en estrategias intervencionistas, para reforzar el control del Estado sobre la economía. Eso ha cambiado desde entonces. Ahora se trata de liquidar la presencia pública en los mercados, para favorecer una intervención distinta: la de los capitales internacionales y sus países respectivos, es decir, las potencias occidentales dominantes.

(1) http://resistir.info/ucrania/fmi_28mar14.html
(2) https://www.24horas.cl/internacional/fmi-acuerda-rescate-economico-para-ucrania-1150199

450 yihadistas de Al-Qaeda han llegado a Ucrania procedentes de Siria

Cerca de 450 yihadistas de Al-Qaeda han llegado a Ucrania desde Idlib, Siria, para luchar contra las tropas rusas. Los terroristas salieron de Siria y tres días después llegaron a Ucrania a través de Turquía.

Los cabecillas del grupo terrorista Hayat Tahrir Al-Sham, la marca comercial de Al-Qaeda en Siria, mantuvieron varias reuniones con los dirigentes del llamado Partido Islámico del Turquestán y de los grupos Ansar Al-Tawhid y Hurras al-Din, y acordaron permitir que varios de sus mercenarios entraran en Ucrania a través de suelo turco.

La mayoría de los mercenarios son veteranos de la Guerra de Siria, que han sido premiados con la oportunidad de seguir luchando contra Rusia y obtener unos ingresos adicionales.

Hayat Tahrir Al-Sham también aseguró a estos mercenarios que sus familias podrían reunirse con ellos más adelante.

Unos 300 de estos mercenarios son de nacionalidad siria, procedentes de las regiones de Idlib y Alepo, mientras que los otros 150 son de nacionalidad belga, francesa, china, marroquí, tunecina, chechena y británica.

En cuanto al sueldo, los yihadistas sirios percibirán entre 1.200 y 1.500 dólares, pero no se sabe lo que cobrarán los extranjeros.

El Presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, había dicho anteriormente que 16.000 mercenarios extranjeros lucharían por Ucrania.

En una reunión celebrada la semana pasada, Putin advirtió al canciller alemán, Olaf Scholz, sobre el creciente número de mercenarios extranjeros que operan en Ucrania, entre ellos los procedentes de Albania y Croacia, y en particular los militantes y yihadistas de Kosovo para utilizar su experiencia en operaciones militares en Siria.

Dichos mercenarios no tienen la condición jurídica de “combatientes”, por lo que en caso de ser capturados, no se les aplicarán las leyes de la guerra. Pueden ser juzgados y condenados a muerte.

El ataque ruso a la maternidad de Mariupol: un rodaje digno de Hollywood

Las autoridades ucranianas se inventaron otra falsedad monstruosa. Esta vez, culparon a las fuerzas armadas rusas de un ataque aéreo contra una maternidad en Mariupol. Volodymyr Zelensky acusó a Moscú de una “atrocidad”, que fue retomada por los medios de comunicación y los políticos occidentales. ¿Qué ocurrió realmente en la sala de maternidad número 1 de Mariupol y por qué el sistema de generación de noticias falsas de Ucrania se parece a lo que Occidente hizo en Siria?

El miércoles por la noche, aparecieron en los medios de comunicación ucranianos imágenes de la devastación tras un supuesto ataque aéreo contra un hospital de maternidad y un hospital infantil en Mariupol. Las mujeres y los niños resultaron heridos. Las autoridades de Mariupol declararon que 17 mujeres que estaban dando a luz y el personal médico resultaron heridos “como consecuencia del ataque aéreo”.

El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, acusó posteriormente a Rusia de ser responsable del ataque aéreo, calificándolo de atrocidad, y volvió a pedir a la comunidad internacional que cerrara los cielos de Ucrania. “Mariupol. Un impacto directo de las tropas rusas en un hospital de maternidad. Gente bajo los escombros, niños bajo los escombros, esto es una atrocidad. ¿Hasta cuándo será el mundo cómplice de ignorar el terror? ¡Cierren los cielos de Ucrania inmediatamente! ¡Detengan los asesinatos inmediatamente! Tienes el poder, pero parece que estás perdiendo tu humanidad”, escribió Zelensky en Twitter.

Un poco más tarde, Zelensky hizo otro llamamiento, acusando a Rusia de inhumanidad. “El hospital infantil, la maternidad… ¿Con qué amenazaron a la Federación Rusa? ¿Qué clase de país es la Federación Rusa que teme a los hospitales, a las maternidades y los destruye? ¿Había allí secuaces de Bandera? ¿Las mujeres embarazadas iban a disparar a Rostov? ¿Había alguien en la sala de maternidad que humillaba a los hablantes de ruso? ¿Qué fue la desnazificación del hospital? Todo lo que los ocupantes están haciendo en Mariupol va más allá de la atrocidad”, dijo el Presidente ucraniano.

Todos los medios de comunicación occidentales publicaron titulares condenando a Rusia. Por ejemplo, el Financial Times británico publicó un artículo en el que se refería a la “atrocidad” de las tropas rusas en Ucrania. Y The Times dijo que Rusia “apuntaba a madres y niños ucranianos”.

El primer ministro británico, Boris Johnson, prometió ayudar a proteger a Ucrania de los ataques aéreos y hacer que Rusia rinda cuentas “por sus horribles crímenes”. El Secretario General de la ONU, António Guterres, también condenó “el ataque a un hospital en Mariopol”.

El primer enviado adjunto de Rusia a la ONU, Dmitriy Polyanskiy, reaccionó. “Así es como nacen las noticias falsas. En nuestra declaración del 7 de marzo, advertimos que el hospital había sido convertido en una instalación militar por los radicales. Es muy preocupante que la ONU difunda esta información sin comprobarla”, dijo Polyanskiy a RIA Novosti.

Recordamos que en la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU del 7 de marzo, el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasily Nebenzya, dijo que, según los informes de los residentes de Mariupol, las fuerzas armadas ucranianas, “después de expulsar a todo el personal del Hospital número 1 de Mariupol, establecieron allí una posición de fuego”.

Al mismo tiempo, los canales de Telegram rusos y ucranianos denunciaron el incidente. Por ejemplo, el autor del canal “War on Fakes” informa de que la maternidad no funciona desde el inicio de la operación especial de Rusia en Ucrania y que los médicos fueron dispersados por militantes del regimiento nacionalista Azov, prohibido en Rusia. El martes, en una entrevista con Lenta.ru, el hijo de una empleada del hospital de maternidad dijo que “en los últimos días de febrero, personas uniformadas llegaron al hospital de maternidad donde trabaja su madre, dispersaron al personal de la organización e instalaron puestos de tiro en el edificio”.

Esta información está confirmada por las imágenes publicadas por los canales ucranianos de Telegram desde el interior de la maternidad tras el bombardeo: se puede ver el mobiliario destruido y los cristales rotos, pero no hay cadáveres. Según el autor del canal, “si hubiera habido mujeres y niños en el interior, las brutales imágenes seguramente ya habrían dado la vuelta al mundo”. También cita fotos y vídeos relevantes.

A su vez, el canal de Telegram “Unofficial Bezsonov” señaló que “desde el comienzo de la operación militar rusa en Ucrania, este hospital de maternidad en Mariupol ha sido ocupado por dos compañías de la 36 Brigada de Marines”. “Muestran a dos mujeres embarazadas y a una mujer con bata blanca. Habría docenas de cadáveres allí”, escribió. Además, el canal Telegram Signal habría descubierto a la niña que los fotógrafos filmaron en las ruinas de una maternidad en Mariupol. Se parece a la popular modelo y bloguera de belleza Marianna Podgurska.

“La joven está efectivamente embarazada, pero es imposible que haya venido a dar a luz en una maternidad ocupada desde hace tiempo por los neonazis de Azov. Le dieron un ajuar, la maquillaron y la trajeron bajo las cámaras. Las “exclusivas” se confiaron al famoso fotógrafo Evgeny Maloletka, que ahora colabora estrechamente con las agencias de noticias occidentales y para Associated Press”, dicen los analistas. Sin embargo, los medios de comunicación social no descartan la posibilidad de que la chica haya sido llevada a la fuerza al lugar de los hechos.

Le recordamos que el periódico Vzglyad ha desmontado anteriormente la provocación de Ucrania en la central nuclear de Zaporizhzhya, en Energodar, que es la más grande de Europa. El 4 de marzo, los medios de comunicación ucranianos informaron de un incendio en el territorio de la planta, publicando imágenes de una cámara de circuito cerrado de televisión que mostraban el humo elevándose por encima de los edificios en el territorio de la planta. Se informó de la amenaza de una explosión nuclear diez veces mayor que el desastre de Chernóbil. Sin embargo, el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania (SES) desmintió posteriormente las informaciones sobre un incendio en la planta. Resultó que el fuego se había iniciado en un edificio de entrenamiento cercano.

Unos días antes, el periódico Vzglyad desmintió una noticia falsa aparecida en los medios de comunicación occidentales y ucranianos sobre un supuesto ataque de las fuerzas armadas rusas en el centro de Jarkov. Anteriormente, Moscú ya había desmentido un mito similar sobre el “aterrizaje de un misil ruso” en un edificio residencial de Kiev.

“El equipo de Zelensky ha estado produciendo y difundiendo falsificaciones desde los primeros días de la operación especial rusa, con el apoyo inquebrantable de Occidente, desde el primer ministro británico Johnson hasta el periódico más insignificante. Además, no sólo los medios de comunicación, los analistas políticos y el propio Zelensky, sino también su esposa, están involucrados en este asunto en Ucrania”, señala Vladimir Kornilov, director del Centro de Estudios Euroasiáticos.

Según él, el otro día Olena Zelenskiy publicó fotos de niños supuestamente asesinados durante una “agresión rusa”. Al hacerlo, varias de las fotos describen con precisión la tragedia ocurrida cuando los cazas de “terodefensa” de Kiev derribaron un jeep con una familia numerosa, confundiéndolo con un “grupo de sabotaje ruso”.

“Es interesante señalar que unas horas antes del ataque a la maternidad de Mariupol, el propio Zelensky dijo que no había agua ni electricidad en la ciudad, y que todas las instalaciones médicas estaban cerradas y evacuadas. Al mismo tiempo, se sabía de antemano que el cuartel general del Frente Nacional Ucraniano se encontraba en el hospital de maternidad”, dijo el interlocutor.

El experto recordó que lo mismo ocurrió con el supuesto “uso de armas químicas por parte de las tropas de Assad en Douma”. “Primero, todos los políticos y medios de comunicación occidentales difundieron el mensaje y se indignaron, y luego se callaron cuando el niño que había sido utilizado en todas las portadas como ‘avatar’ de las víctimas del atentado reveló el caso”, subrayó el analista.

El analista político expresó su esperanza de que, cuando las tropas rusas liberen Mariupol, se realicen varias entrevistas con los participantes en la “sesión de fotos” cerca del hospital de maternidad, y el mundo sepa la verdad. “Sin embargo, Occidente no se dará cuenta. El mismo Johnson, para quien todo está claro, no quiere ir en contra de la corriente, por lo que reacciona a las falsificaciones ucranianas como es debido”, subrayó Kornilov.

El experto añadió que las plataformas internacionales, incluida La Haya, tampoco investigarían las falsificaciones ucranianas. “Cuántas falsificaciones ha hecho Occidente en Siria, en Donbas y ahora en Ucrania, no recuerdo ni una sola refutación, y mucho menos una disculpa, ni de Washington, ni de Bruselas, ni de Kiev”, dijo el analista. Maxim Grigoryev, director de la Fundación de Investigación sobre la Democracia y miembro de la Cámara Pública Rusa, está de acuerdo.

Las falsificaciones actuales en Ucrania están hechas exactamente según el modelo sirio. Hemos estudiado seriamente este problema y lo hemos descrito en nuestro libro “The White Helmets: Facilitators of Terrorism and Sources of Disinformation”. Hoy vemos los mismos patrones, los mismos millones de dólares gastados en traer gente, en filmar, en materiales y su distribución”, dijo.

El analista político añadió que, en cuanto “el contenido está listo”, lo difunden los medios de comunicación occidentales, las organizaciones públicas y los políticos. “Ya está claro que ni Zelensky ni otras autoridades y organismos ucranianos serán responsables de la distribución de falsificaciones, ni de los disparos a personas que intentaban salir de Mariupol y otras ciudades”, señaló el interlocutor.

“Hemos recibido datos sobre las acciones maliciosas de la parte ucraniana y de Occidente al difundir información falsa incluso antes del hospital de Mariupol. Tras los incidentes de Zaporizhzhya y Chernóbil, la comunidad internacional y Zelensky empezaron a hablar de repente de un “peligro”. A pesar de que todos los expertos pertinentes, el OIEA y el Ministerio de Defensa ruso afirmaron claramente que la situación en las instalaciones era normal. Así que Zelensky se convirtió en el principal generador de falsedades en Ucrania”, concluye el analista.

—https://vz.ru/world/2022/3/10/1147840.html

Ucrania: ¿por qué lo llaman ‘nacionalismo’ cuando quieren decir fascismo?

Cuando Putin emitió el mesaje previo al ataque por televisión, en el que negaba a Ucrania como nación y decía que era una creación de los bolcheviques, artificiosa se podría decir, el New York Times salió en defensa de… los bolcheviques: Ucrania es una nación.

Las guerras tienen estas cosas y en medio de los bombardeos mediáticos los conceptos se difuminan porque estamos ante “la continuación de la política por otros medios”. Pero ocurre que algunos tampoco saben de qué política están hablando cuando se refieren al “nacionalismo ucraniano” para referirse al fascismo. Lo mismo que España, Ucrania tampoco es un Estado fascista.

Para eludir cualquier compromiso con la verdad, las peroratas se llenan de esos adjetivos sacados de las facultades de ciencias políticas. En Ucrania no hay fascismo sino “extrema derecha”, o quizá “ultranacionalistas”, que son una minoría… Son los recursos típicos de los charlatanes, tan en boga ahora mismo.

En Ucrania las organizaciones que se califican a sí mismas como “nacionalistas” surgen en los años veinte de la misma manera que todos los demás grupos fascistas: como una tropa de choque contra el movimiento obrero y contra la URSS. La OUN (Organización de Nacionalistas Ucranianos) no se funda en el interior de Ucrania sino en Praga y basta leer sus estatutos para encontrar términos como “caudillo” (vozhd).

Lenin tenía plena razón cuando sostuvo que Ucrania era una nación y que, como tal, tenía derecho a la autodeterminación. Como tantos otros países de centroeuropa, Ucrania consiguió su independencia gracias a la Revolución de Octubre. Los campesinos ucranianos combatieron en las filas del Ejército Rojo en la guerra civil y tras la victoria de 1919 pusieron fin a la “carcel de pueblos” que había sido el zarismo.

Al formarse la URSS, Ucrania se incorporó. Entonces era un país agrario muy atrasado, el terreno propicio para la colectivización agraria, previa a los planes quinquenales. Contra ella se levantaron los “kulaks”, los campesinos más acomodados que se pasaron a las filas de la reacción y el sabotaje. Muchos de ellos huyeron fuera de la URSS, creando organizaciones claramente fascistas como la OUN.

En tiempos de la URSS, a pesar de que ciertos sectores políticos han acusado al partido bolchevique de “rusificación”, Ucrania fue tratada con la más exquisita de las deferencias. Los planes quinquenales invirtieron cuantiosas sumas de dinero para industrializar al país, cuyas fronteras no cesaron de extenderse hacia regiones, como Crimea o Besarabia, que jamás tuvieron nada que ver con Ucrania.

El proceso culminó en 1945 cuando Ucrania se sentó con voz propia entre los países fundadores de la ONU. Se lo merecía porque fue uno de los territorios en los que la guerra mundial causó más estragos.

Bajo el III Reich los “nacionalistas” ucranianos pusieron de manifiesto su verdadera naturaleza política al inventar un estado títere y reclutar tropas para combatir contra el Ejército Rojo y ejecutar operaciones de castigo contra la guerrilla antifascista. Aquellos “nacionalistas” tan condecorados hoy procedieron a una limpieza étnica, asesinando masivamente a numerosas poblaciones. Por ejemplo, las matanzas entre los polacos se calculan entre 40.000 y 60.00 personas, y si el gobierno de Varsovia ahora necesita olvidarse de ellas, aún están calientes en la conciencia de las masas.

Los vínculos entre los nazis alemanes y los “nacionalistas” ucranianos son anteriores a la guerra. En 1933 dos dirigentes de la OUN, Yevhen Konovalets y Richard Yari, iniciaron las negociaciones con la Gestapo. Ese mismo año Stepan Bandera fue nombrado jefe de la zona occidental de la OUN en Berlín y al año siguiente se convirtió en agente de la Gestapo. Casi todos los dirigentes “nacionalistas” ucranianos, como Yari y Bandera, eran miembros de la Abwehr, la inteligencia militar del III Reich.

A partir de 1933 la OGPU soviética inició una caza implacable por Europa para localizar y ejecutar a los dirigentes de la OUN. En 1938 voló por lo aires con explosivos a Konovalets en Rotterdam.

Mark PaslawskyEn 1941 los nazis entregaron 2,5 millones de marcos a sus colegas ucranianos de la OUN, que crearon la Legión Ucraniana, compuesta por los batallones Nachtigall y Roland, una fuerza de choque de la Wehrmacht que capturó Lvov el 29 de junio, proclamando la “independencia” de Ucrania al día siguiente. Con ella llegaron los pogromos y las matanzas. En abril de 1943 se inició la limpieza étnica de Galicia para exterminar a los polacos, entre otras poblaciones.

Algunos creen que el “nacionalismo” consiste en venderse al mejor postor, así que cuando en 1945 tras el III Reich llegó Estados Unidos, comenzaron las diversas operaciones de sabotaje contra la URSS que ya hemos referido aquí en entradas anteriores.

Pero el falso nacionalismo ucraniano no sólo se retrata en sus organizaciones, sino también en sus personajes, del cual el más conocido es Stepan Bandera. Otros como Mykola Lebed no lo son tanto, a pesar de haber sido condenado a muerte en Polonia en 1934 por el asesinato del ministro del Interior, Bronislaw Pieracki.

En 1945 la CIA refugió a Lebed en Estados Unidos, donde murió en 1998, aunque la fecha no se conoce con exactitud porque su expediente sigue siendo confidencial. Pero de Lebed hablaré en otra ocasión. Ahora me conformaré con decir que un sobrino de Lebed, Mark Paslawsky, alias “Franko”, que aparece en la foto anexa, murió en 2014 cerca de Donetsk combatiendo contra las milicias del Donbas.

¿Les suena eso de “Franko”? La historia dibuja estos círculos curiosos, como un rizo que empieza y acaba en el mismo sitio.

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