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Día: 4 de diciembre de 2021 (página 1 de 1)

Más de mil cobayas humanas murieron durante los ensayos clínicos de la vacuna de Pfizer

Treinta científicos y profesionales de la salud de distintas universidades de Estados Unidos han comenzado a estudiar la documentación que Pfizer remitió a la FDA para lograr la autorización de su vacuna, un proceso que va con cuentagotas y, ni nadie lo impide, acabará dentro de 55 años. Es probable que para entonces queden pocos supervivientes y ya nadie se acuerde nada.

Aunque todos los estudios de Pfizer siguen siendo confidenciales, se han divulgado las primeras 30 páginas, que comienzan con un descargo de responsabilidad antitransparente: “La información contenida en este documento es de propiedad y confidencial. Queda estrictamente prohibida la divulgación, reproducción, duplicación, distribución u otra difusión de esta información fuera de Pfizer, sus filiales, licenciatarios o agencias reguladoras. Al aceptar o revisar estos documentos, usted se compromete a mantener la confidencialidad de esta información y a no divulgarla a terceros (salvo que lo exija la legislación aplicable) ni a utilizarla con fines no autorizados”.

Las vacunas son como los cuarteles militares: todo es secreto, y por eso Twitter ya ha censurado la cuenta @iGNORANTCHiMP que empezaba a publicar los trapos sucios de la vacuna.

El fraude de los ensayos clínicos queda confirmado desde el principio. Uno de los investigadores, Peter Doshi, ha declarado públicamente que “parece ser defectuosa” porque la FDA asignó sólo un revisor en cada una de las dos disciplinas científicas clave, clínica y estadística, “para hacer en tres semanas un trabajo que normalmente lleva meses”.

En la página 7 aparece que de los 42.086 conejillos de indias humanos, además de las hospitalizaciones con o sin secuelas, se habrían producido 1.223 muertes y de otras 9.400 personas Pfizer dejó de tener noticias. Se supone que hay más cobayas vivas que muertas, pero ¿cuántas? Se deja a los científicos la tarea de clasificar a los muertos, los vivos y los discapacitados.

En la página 16 aparecen las miocarditis y otras consecuencias graves: Taquicardia (1098), Arritmia (102), Infarto de miocardio (89), Insuficiencia cardíaca (80), Infarto agudo de miocardio (41), Insuficiencia cardíaca aguda (11), Shock cardiogénico y Taquicardia ortostática postural. Taquicardia ortostática postural (7 cada una) y enfermedad coronaria (6). Inicio del evento desde menos de 24 horas hasta 21 días, con una mediana de menos de 24 horas.

La lista de efectos adversos contiene afecciones respiratorias, eventos tromboembólicos, accidentes cerebrovasculares, eventos vasculares…

(*) https://phmpt.org/wp-content/uploads/2021/11/5.3.6-postmarketing-experience.pdf

El 80 por ciento de los fallecidos por coronavirus en Portugal en octubre estaban totalmente vacunados

El 80 por ciento de las personas que murieron por el coronavirus en Portugal en octubre estaban totalmente vacunadas, según las cifras oficiales. A pesar de ello, la Dirección General de Salud sigue afirmando que las cifras mostrarían la eficacia de las vacunas en términos de letalidad.

“En cuanto a las muertes por covid-19, teniendo en cuenta el estado de vacunación, se constató que en el mes de octubre (entre el 1 y el 31 de octubre de 2021) se produjeron 132 muertes (80 por ciento) en personas totalmente vacunadas contra el covid-19 y 33 muertes (20 por ciento) en personas no vacunadas o incompletamente vacunadas, dice el informe.

En colaboración con el Instituto Nacional de Salud Ricardo Jorge, la Dirección General de Salud ha publicado un informe semanal sobre la situación de la pandemia. El objetivo del seguimiento es controlar determinados indicadores oficiales que no deben superarse y, en caso necesario, alertar a los organismos de salud.

El número de nuevas infecciones muestra una fuerte tendencia al alza, asegura también la Dirección General de Salud portuguesa.

—https://rossaprimavera.ru/news/e4e4a070

Un tribunal de Singapur encarcela a un vagabundo por incumplir la orden de confinarse en su casa

El jueves un tribunal de Singapur condenó a un Rozman Abdul Rahman, de 40 años, a siete semanas de cárcel por incumplir la orden de confinarse en su casa, a pesar de que no tiene casa.

Cientos de personas han sido encarceladas o multadas en Singapur por infringir las restricciones sanitarias.

El condenado regresó de Indonesia el 20 de marzo del año pasado. Un funcionario de inmigración le hizo firmar un aviso de que debía permanecer en su vivienda e indicó la casa de su hermanastra como lugar de cuarentena, pero en realidad carecía de hogar.

Durante el tiempo que debía confinarse, vivió en la calle, durmiendo en un aparcamiento, y luego se trasladó a un albergue para personas sin vivienda. También siguió trabajando como guarda de seguridad en una empresa de logística alimentaria. Su gerente afirmó que no tenía conocimiento de que Rahman no tuviera domicilio.

Tras no poder localizarlo, la policía acabó encontrando a Rahman a través de su empresario y lo detuvo. El jueves fue condenado a siete semanas de prisión tras declararse culpable a principios de este año.

“En medio de una crisis mundial, Rozman se encontró con una crisis personal: la falta de hogar. No tenía un lugar donde vivir. Tuvo que valerse por sí mismo en las calles”, dijo su abogado, Azri Imran Tan, añadiendo que su sentencia era una “cruel ironía del destino”.

Argumentó que “debe haber una distinción entre los que violan frívolamente la ley de confinamiento y los que no tienen otra opción”.

Mientras que su abogado pedía una detención breve y una multa, los fiscales acusaron a Rahman de poner deliberadamente a otros en riesgo de contagiarse, lo que podría haberle llevado a una pena de prisión de hasta seis meses.

El fiscal adjunto Lai Yan calificó la infracción de 13 días como algo “casi sin precedentes”. Se espera que Rahman recurra la decisión.

—https://www.rt.com/news/542134-homeless-man-jail-covid-rules/

La policía australiana detiene a tres adolescentes fugados de un campo de internamiento para apestados

Tres adolescentes que se fugaron de un campo de internamiento para apestados en el norte de Australia, han sido detenidos por la policía.

Los tres adolescentes dieron resultado negativo en las pruebas de coronavirus, pero fueron internados en aislamiento en Howard Springs por ser “contactos cercanos de casos positivos”.

Los tres adolescentes eran de Binjari, cerca de Katherine, y tenían 15, 16 y 17 años. Escalaron una valla y se escaparon a las 4.30 horas del miércoles. Su huida desencadenó una persecución policial, con controles en las carreteras.

“No hay absolutamente ninguna excusa para las acciones de estas tres personas esta mañana”, afirma el comisario de policía, Jamie Chalker. La libertad no le parece una excusa suficiente.

El comisario dijo que los policías encontraron a los fugados en las afueras de Palmerston y los detuvieron tras una persecución a pie. Añadió que los jóvenes seguían siendo interrogados, pero los primeros indicios apuntan a que no entraron en contacto con miembros de la población cercana y que el riesgo para la salud era muy bajo

El centro de internamiento alberga a las personas apestadas y a sus contactos de la zona de Katherine, así como a los viajeros que regresan de los vuelos de repatriación, incluido un hombre que dio positivo en la variante ómicron el lunes.

Cada uno de los adolescentes se enfrenta a una multa de hasta 5.024 dólares. Chalker dijo que la policía aumentará la vigilancia por vídeo en el centro y considerará la posibilidad de establecer más contacto con los reclusos, cuyo aislamiento “puede haber sido un factor desencadenante” de la fuga.

“También me gustaría destacar el excelente índice de cumplimiento que hemos logrado, ya que varios cientos de personas han sido internados en el Centro Nacional de Resiliencia vinculado a los grupos de Robinson River, Katherine, Binjari y Rockhole”, añadió el comisario.

Por las redes sociales australianas está circulando una grabación realizada con cámara oculta que muestra una discusión entre una apestada y los guardas del campo de internamiento, vestidos como si estuvieran en un quirófano.

La pesadilla sigue en su pleno apogeo…

—https://www.abc.net.au/news/2021-12-01/multiple-people-escape-howard-springs-quarantine-facility-darwin/100663994

Reino Unido registra 290 muertes y 18.354 cardiopatías tras la vacunación

Por fin, el 29 de noviembre la Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido (UKHSA) reconoció que los problemas cardíacos constituyen un riesgo asociado a las vacunas contra el coronavirus.

Hasta el 17 de noviembre se habían notificado 686 miocarditis y 578 pericarditis tras la inyección de las vacunas en el sistema Tarjeta Amarilla de Reino Unido, que registra los efectos adversos.

Se notificaron 18.354 eventos cardíacos y se registraron 290 muertes. Hay que tener en cuenta que la mayor parte de los efectos adversos no se notifican al registro.

La UKHSA ha publicado una guía clínica (1) para apoyar la detección y el tratamiento de los casos clínicos de miocarditis y pericarditis asociados a las vacunas de coronavirus, en particular, en niños y menores de 40 años.

La primera sección de la guía, denominada “Contexto”, enumera algunos puntos importantes. La quinta que “la miocarditis… se ha descrito en un alto porcentaje de niños ingresados en los hospitales”.

La guía no menciona que las complicaciones atribuidas al “covid” en los grupos de edad más jóvenes son increíblemente extraordinarias.

“Casi 10.000 personas más de lo habitual han muerto en los últimos cuatro meses por razones distintas al covid, mientras que los expertos han pedido una investigación gubernamental urgente para saber si estas muertes eran evitables”, informaba The Telegraph a mediados del mes pasado (2). “Los datos de la Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido muestran que desde el verano se han producido miles de muertes más que la media de cinco años por insuficiencia cardíaca, enfermedades del corazón, problemas circulatorios y diabetes”, añadía.

El periódico señalaba también que el número de muertos en viviendas particulares es también un 41 por ciento superior a la media de cinco años.

A principios de octubre, un informe de la red de ambulancias descubrió que las llamadas a urgencias por pérdida de conocimiento, paradas cardíacas y paradas respiratorias estaban por encima de la media prevista y de los niveles previos al brote. Las muertes entre el 19 de junio y el 17 de septiembre de 2021 entre los adolescentes, de 15 años o más, aumentaron un 47 por cien en comparación con el mismo periodo del año pasado (3). El aumento de las muertes comenzó cuando los adolescentes empezaron a recibir las vacunas.

El aumento de las muertes de adolescentes también se correlaciona con un aumento significativo de las llamadas a emergencias por parada cardíaca.

“El exceso de muertes que estamos observando son muertes circulatorias -se trata de accidentes cerebrovasculares e infartos de miocardio- y son mucho más frecuentes en los jóvenes que en los grupos de mayor edad”, ha declarado la doctora Clare Craig, que ha pedido una investigación sobre la tendencia del exceso de mortalidad (4).

A principios de septiembre el JCVI (Comité Mixto de Vacunación e Inmunización) no se atrevió a justificar las inyecciones experimentales en niños.

El 19 de julio la Agencia Europea del Medicamento (EMA) envió una comunicación directa a los profesionales de la salud sobre el riesgo de miocarditis y pericarditis tras las vacunas (5). El documento no difiere del dictamen clínico de la UKHSA.

El 23 de agosto el PHE, el sistema británico de salud pública, publicó una declaración en el mismo sentido: “Basándose en el análisis de los datos del Reino Unido e internacionales, ha habido una señal de aumento de los casos de miocarditis y pericarditis tras la vacunación con las vacunas de Pfizer/BioNTech y Moderna […] Se han notificado casos de miocarditis y pericarditis en el Reino Unido tras la vacunación con las vacunas covid-19 […] Se cree que los casos notificados tras la vacuna AZ [AstraZeneca] reflejan la tasa de fondo esperada de estas afecciones” (5).

Según el informe de la UKHSA, hubo 533 casos de miocarditis y 389 de pericarditis tras las vacunaciones, pero no indica cuántos casos se produjeron tras las inyecciones de AstraZeneca, que ha sido la más utilizada en Reino Unido.

En 2017 el PHE calculó en 2.000 el número de ingresos hospitalarios por miocarditis. Cuatro años después las vacunas han multiplicado esa cifra: “En algunos casos de miocarditis no relacionados con la vacuna Covid-19, la enfermedad puede progresar a una miocardiopatía dilatada e insuficiencia cardíaca crónica, con evidencia que implica a la miocarditis en el 12% de las muertes súbitas en adultos menores de 40 años”.

(1) https://www.gov.uk/government/publications/myocarditis-and-pericarditis-after-covid-19-vaccination/myocarditis-and-pericarditis-after-covid-19-vaccination-guidance-for-healthcare-professionals
(2) https://www.telegraph.co.uk/news/2021/11/16/nhs-delays-height-pandemic-linked-thousands-extra-non-covid/
(3) https://assets.publishing.service.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/file/1021620/NASS_Bulletin_2021_38.pdf
(4) https://dailyexpose.uk/2021/11/14/dr-clare-craig-unusual-heart-disease-statistics-and-censorship/
(5) https://dailyexpose.uk/2021/10/08/less-than-10-percent-of-children-over-age-12-have-had-the-covid-vaccine/
(6) https://www.gov.uk/government/publications/covid-19-vaccination-myocarditis-and-pericarditis-information-for-healthcare-professionals/information-for-healthcare-professionals-on-myocarditis-and-pericarditis-following-covid-19-vaccination

El gobierno británico pretende criminalizar las manifestaciones

Las enmiendas de última hora introducidas por el gobierno de Boris Johnson en el proyecto de ley sobre policía, delitos, sentencias y tribunales son un intento descarado de reprimir las protestas. Priti Patel, la ministra del Interior, insertó 18 páginas adicionales en el proyecto de ley después de su paso por la Cámara de los Comunes y tras la segunda lectura en la Cámara de los Lores. Esto parece una táctica deliberada para evitar el control parlamentario efectivo. Sin embargo, hay un silencio ensordecedor en gran parte de los medios de comunicación británicos.

Entre las nuevas enmiendas hay medidas que prohibirían a los manifestantes encadenarse o sujetarse a otra persona, objeto o elemento en el suelo. Estas medidas están redactadas de forma tan vaga que podrían aplicarse a cualquier persona que se encadene en cualquier lugar, con el riesgo de una condena de 51 semanas de prisión.

Obstaculizar de cualquier manera las grandes obras de transporte también será delito, con una pena que puede llegar a las 51 semanas de cárcel. Es un intento de detener las grandes protestas contra la construcción de carreteras y la ampliación del aeropuerto.

Otras enmiendas amplían en gran medida las facultades de detención y registro de la policía. La policía tendrá derecho a detener y registrar a personas o vehículos si sospecha que llevan un instrumento que se pueda utilizar en las protestas prohibidas, lo que presumiblemente incluye pancartas, folletos y carteles.

Otras nuevas facultades darían a la policía el derecho a detener y registrar a las personas sin necesidad de sospechas, si creen que se va a celebrar una manifestación en esa zona. Cualquiera que se resista a la búsqueda podría ser encarcelado hasta 51 semanas.

Las actuales facultades de detención y registro se utilizan de forma desproporcionada contra los negros y mulatos, que tienen seis veces más probabilidades de ser detenidas que los blancos. Estas nuevos facultades disuadirían aún más a las minorías a protestar. Los medios de comunicación pueden seguir culpando a los movimientos de protesta por ser predominantemente blancos y poco representativos.

A partir de ahora será difícil participar en una manifestación sin cometer un delito. A una persona se le puede prohibir manifestarse si participa o contribuye a una manifestación que sea “susceptible de causar graves disturbios”.

No se puede manifestar quien ha cometido previamente “delitos relacionados con la protesta”. Quien publique algo en las redes sociales que anime a las personas a manifestarse también puede entrar en la lista negra.

Cualquiera que entre en uno de estos apartados de la ley -como un preso en libertad condicional- podría estar obligado a presentarse ante las autoridades a “determinadas horas y en determinados días”. También se le puede prohibir relacionarse con determinadas personas o “utilizar internet para facilitar o fomentar” un “delito relacionado con las protestas”.

Estas enmiendas se suman a otros ataques del gobierno de Boris Johnson a las libertades fundamentales, como las “órdenes civiles”, que podrían hacer que los periodistas sean tratados como espías y se les prohíba reunirse con ciertas personas y visitar ciertos lugares.

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