El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha propuesto que el uso de la mascarilla sea obligatorio en las clases por parte del profesorado y alumnado a partir de los seis años. Leer más
La web más censurada en internet
El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha propuesto que el uso de la mascarilla sea obligatorio en las clases por parte del profesorado y alumnado a partir de los seis años. Leer más
En solo dos días el Sergas (Servizo Galego de Saúde) ha duplicado el número de pruebas de coronavirus realizadas, pasando de 1.678 tests el martes a 3.523 hoy.
Como consecuencia, el número de “casos” ha aumentado y aseguran que han encontrado 160 “nuevos positivos”.
El que busca acaba encontrando y se imagina que eso que busca acaba de aparecer ahora mismo, algo que ningún médico ni ninguna PCR puede asegurar. Es muy posible que si esas PCR las hubieran practicado hace tres años, también hubieran encontrado “casos” que no eran nada nuevos, sino más bien al contrario.
Pero si no contaran la historia como la cuentan, no habría ningún brote y la histeria se acabaría de un plumazo.
Como no se conforman con lo que ya tienen, siguen en sus trece y ayer mismo el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, dijo que en A Coruña harán pruebas PCR a más de 60.000 personas de entre 18 y 40 años de edad.
La tasa de positividad fue del 7,2 por ciento el lunes y el martes, y y hoy ha sido del 5,81 por ciento. El Sergas cree que la PCR es infalible, como el mismo Papa de Roma. Se han sacado de la manga que pueden dar de un 25 a un 30 por ciento de falsos negativos, pero que nunca se producen falsos positivos (1).
En toda la literatura científica se discute la fiabilidad de una prueba PCR; lo que a nadie se le ocurre decir, salvo al Sergas, es que no arroje falsos positivos, porque sería de risa. La fiabilidad del tests depende de muchas circunstancias, como por ejemplo, de la pericia de la persona que maneja el aparato y del aparato mismo, de los que se comercializan 278 tipos distintos.
La ciencia no opina como el Sergas. Un artículo califica a la PCR como una prueba muy poco fiable: “Los datos sobre las pruebas basadas en la PCR para virus similares muestran que las pruebas basadas en la PCR producen suficientes resultados positivos falsos como para hacer que los resultados positivos sean muy poco fiables en una amplia gama de escenarios del mundo real. Esto tiene implicaciones clínicas y de gestión de casos, y afecta a una serie de estadísticas epidemiológicas, incluida la proporción de asintomáticos, la prevalencia y las tasas de hospitalización y de mortalidad. Se deben adoptar medidas para aumentar la conciencia de los falsos positivos, reducir su frecuencia y mitigar sus efectos. Mientras tanto, los resultados positivos en personas asintomáticas que no hayan sido confirmados por una segunda prueba deben considerarse sospechosos” (2).
Pero si los médicos del Sergas no leen las revistas científicas, podrían leer las generalista que, cuando mantienen un mínimo de dignidad, reconocen un cierto porcentaje de errores, aunque discutan en dónde se sitúa. Por ejemplo, Milenio dice que los errores están entre un 15 y un 20 por ciento de falsos positivos (3).
Un estudio suizo asegura que el porcentaje de errores está comprendido entre el 56 y el 83 por ciento (4), lo que dicho de una manera menos fina significa que cuando una persona es declarada como “positivo”, lo más probable es que sea un error de la prueba.
Hay estudios chinos que también indican que el porcentaje de falsos positivos en pruebas PCR puede llegar al 80 por ciento (5), por lo que la jauría de lobos de la ciencia “auténtica” se les echen encima, poniendo en duda la validez de sus conclusiones.
Pero nadie se ha echado encima de los mequetrefes del Sergas por asegurar que no existen falsos positivos.
Más información:
– Dossier coronavirus
El ejército de ocupación vietnamita cesó la ocupación militar de Camboya en septiembre de 1989. Poco después el gobierno camboyano que encabezaba Hun Sen, apoyado por Vietnam, negoció con la oposición armada compuesta por tres grupos diferentes aliados para la ocasión, de los cuales el más importante eran los Jemeres Rojos, que aún dirigía Pol Pot.
El gobierno de Hun Sen sólo firmó un acuerdo de paz con dos de las organizaciones armadas. Los Jemeres Rojos, que por sí solos constituían más del 80 de la oposición armada, quedaron fuera, lo cual supuso la continuación de la guerra durante otros 10 años más.
El 17 de agosto de 1990 apareció en el New York Times un sorprendente artículo del periodista Richard Dudman que, desde su aparición, ha sufrido varios cambios, incluido el titular, que primero fue “Pol Pot: brutal sí, pero no un asesino de masas” (1) y luego “Pol Pot no es el asesino que nosotros creemos” (2).
El New York Times fue uno de los que rehabilitó, aunque sea parcialmente, el régimen de Pol Pot afirmando que no sólo no había cometido genocidio sino que era un nacionalista sincero que luchaba contra la ocupación vietnamita. Dudman, fallecido hace tres años, proponía que Estados Unidos siguiera apoyando a los Jemeres Rojos como lo han hecho desde 1979.
Por el contrario, Bush había resuelto apoyar el proceso de paz entre las partes, pero Dudman seguía unas consignas anticuadas: frente a Vietnam, el papel de peón del imperialismo en Indochina era Pol Pot: “El miedo y el odio ciego y desinformado hacia los Jemeres Rojos puede llevarnos a ignorar la principal amenaza para el futuro de Camboya y su pueblo, a saber, Vietnam”, sostenía Dudman.
En su artículo Dudman admitía que Estados Unidos había sostenido a los Jemeres Rojos hasta el inicio de las negociaciones de paz y que, a partir de entonces, abrió una ronda de conversaciones con Vietnam y proporcionó ayuda humanitaria a la Camboya dirigida por Hun Sen.
Durante décadas Pol Pot nunca tuvo más mejor apoyo propagandístico que New York Times. Según el periódico Pol Pot fue “un dirigente revolucionario montado en un tigre”. Los Jemeres Rojos tampoco fueron “fanáticos irracionales”, ni cometieron ningún genocidio, ni masacraron a más de un millón de camboyanos, ni destruyeron la economía del país. El New York Times los califica de “movimiento guerrillero”.
Las víctimas de los Jemeres Rojos eran las “clases medias” y altas de Camboya, no la población en general, mayoritariamente campesina, donde Dudman no vio señales de hambre o desnutrición.
“En cuatro o cinco comunidades, vi un impresionante programa nacional de viviendas para personas de bajos ingresos en marcha. Los agricultores construían casas de madera sencillas sobre pilotes para reemplazar las chozas tradicionales con techos de paja y paredes infestadas de escarabajos, ratones y serpientes”, escribió Dudman.
“¿Pero qué hay de los «campos de la muerte» y las pilas de cráneos? Los restos de unos pocos cientos de víctimas son una prueba innegable de ejecuciones en masa, pero no tienen ninguna relación con la cuestión de cuántos fueron asesinados y ciertamente no prueban que se haya producido un genocidio”, añade el periodista.
Pero lo más importante es que en 1990, decía el New York Times, los Jemeres Rojos seguían siendo la única fuerza de combate capaz de resistir a lo que calificaba como “expansionismo vietnamita”.
(1) http://www.paulbogdanor.com/deniers/cambodia/dudman.pdf
(2) https://www.nytimes.com/1990/08/17/opinion/pol-pot-not-the-killer-we-think-he-is.html
La subida salarial del 2% comprometida por el Gobierno a comienzos del año, en las primeras semanas de legislatura, para los funcionarios ya es un espejismo en Extremadura y Baleares, que acaban de suspenderla sine die. Leer más
Una protesta realizada ayer con alrededor de dos centenares de personas y retransmitida en directo por Telemadrid, ha servido para el desalojo forzoso de una familia que ocupaba una vivienda propiedad de una entidad financiera.
Ha sido en el municipio de El Casar, casi en la frontera norte de la provincia de Madrid, donde una protesta ha servido para expulsar a la familia que un banco intentó vender con ellos dentro.
Este tipo de ventas han proliferado en esta zona, donde viviendas adquiridas mediante ejecuciones hipotecarias y desahucios de familias que no pudieron pagar su hipoteca, quedaron vacías producto de la crisis económica.
Estas ventas se hacen con descuentos de en torno a un 40%. “Oportunidad para inversores y profesionales, se vende 1/2 indivisa nuda propiedad de casa pareada situada en el pueblo de Valdeaveruelo, finca de pocos años, la casa tiene 89 metros cuadrados, actualmente esta ‘okupada’.Solo para inversión a medio plazo”. Es uno de los anuncios que se pueden encontrar en portales de venta de segundamano.
En el reportaje de Telemadrid se refieren a la familia como «un clan», «que se ha instalado en la vivienda» que actualmente sigue siendo propiedad de una entidad financiera. En la concentración hubo vivas a la Guardia Civil y a la Policía, que intervinieron para que los manifestantes no accedieran al interior del chalet.
Al mismo tiempo, todos los grupos del Ayuntamiento, formado por PP, PSOE, VOX, C’s y Unidas Podemos suscribían un comunicado «en defensa del derecho constitucional» a la propiedad privada, asociando la necesidad de vivienda al crimen organizado.
Las primeras horas de vida de un bebé tras el parto son muy importantes, y por ello debería pasarlas con su madre. Nada debería ser más importante que ese momento de contacto, un periodo muy sensible, pues ayuda a que su organismo se estabilice y se forme un vínculo inquebrantable con multitud de efectos positivos. Bien, pues parece que esto no es tan importante para los lerdos del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), que han decidido separar a una madre de su bebé porque el padre de la criatura dio positivo en coronavirus antes de que diese a luz su mujer.
Así lo están viviendo Guillermo e Irene, una pareja que se acaba de convertir en padres de la pequeña Carla. Guillermo dio positivo antes del parto y se encuentra aislado, pero aunque su mujer dio negativo dos veces en sus PCR tras el contagio de su pareja, no puede tener acceso a su pequeña ni iniciar el proceso de lactancia materna, como tenía planeado. De momento, Irene está ingresada en la planta “precoronavirus”, mientras que Carla está sola en la planta de neonatos.
“Ire ha vuelto a dar negativo en coronavirus. Aún así, han decidido ingresarla en una planta ‘precoronavirus’ ante una posible evolución tardía de los síntomas. Carla no está con ella, desde la gerencia del hospital no les permiten estar juntas”, denuncia Guillermo desde la cuenta de Instagram de la pareja. “Es vergonzoso, y me atrevería a decir que ilegal. Permanece sola en neonatos hasta que a Ire le den el alta. Nadie puede verla y no sabemos de ella… solo presuponemos que está bien”.
Ninguna madre tendría que estar pasando lo que está pasando Irene, por muchos protocolos que se quieran estar siguiendo. Porque la situación es lamentable: el padre aislado y solo en casa, la madre sin síntomas de coronavirus en una planta “precoronavirus” y la niña, ingresada sola en neonatos.
“Carla tiene que estar con su madre”, dice Guillermo. “Da igual que de positivo, el bebé tiene que estar con su madre. No se puede justificar que separen a una madre de una hija. La principal recomendación de los expertos es que estén juntas y que Carla se pueda beneficiar de la lactancia materna, cosa que se les ha negado ya”.
Los tres están pasando por una auténtica pesadilla. Están intentando acelerar el proceso de alta de Irene, para que al menos se pueda reunir con su bebé. Pero los lerdos del hospital se niegan. En caso de que accedan a que la madre pueda reunirse con su bebé, las dos tendrán que aislarse y guardar cuarentena en un lugar distinto al del padre, que permanece aislado en el domicilio familiar y donde deberá estar hasta el próximo 29 de agosto.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste y recomienda que las madres inicien la lactancia durante la primera hora de vida del bebé. La lactancia materna tiene muchos beneficios para la salud de la madre y el niño. La leche materna contiene todos los nutrientes que el niño necesita durante los seis primeros meses de vida, protege contra las enfermedades comunes de la infancia y también tiene beneficios a largo plazo para la salud de la madre y el niño. Pero Carla está siendo alimentada con leche sustitutiva.
Los expertos recomiendan no separar a los recién nacidos de sus madres aunque éstas den positivo en una prueba de coronavirus, que no es el caso, porque tienen un riesgo bajo de contagiarse. El riesgo a corto plazo no es mayor si la madre y el bebé se están juntos usando medidas de protección e higiene en comparación con la separación física del bebé.
Más información:
– Dossier coronavirus
La Organización Mundial de la Salud (OMS) vuelve a dar otro giro a su recetario e insta a los países a no imponer más confinamientos debido a las repercusiones sanitarias, sociales y económicas.
Al principio pusieron como ejemplo el estricto confinamiento del gobierno chino en Wuhan, luego dieron marcha atrás, alabando a Suecia, y ahora la jefa de la unidad de enfermedades emergentes del organismo internacional, Maria Van Kerkhove, dice que los países deberían adoptar “estrategias localizadas”.
A fines de marzo más de 100 países impusieron un confinamiento total o parcial, que afectó negativamente a miles de millones de personas. Van Kerkhove describió estas medidas como un “instrumento contundente y de pura fuerza”. Pero los costes sanitarios, sociales y económicos del encierro han sido “masivos”.
“Los confinamientos no son algo que la OMS recomendara, pero debían usarse en varios países porque los brotes estaban creciendo muy rápidamente”, dijo Van Kerkhove. “Pero tenemos la esperanza de que los países no vuelvan a necesitar confinamientos nacionales”.
“En los próximos seis meses no tendremos una vacuna”, añadió. “Sé que hay mucho trabajo que se está acelerando en términos de tener una vacuna segura, pero no podemos esperar hasta [el año que viene] para que aparezca una”.
En cambio, Van Kerkhove instó a los países a utilizar las herramientas disponibles para adoptar un enfoque “adaptado, específico y localizado” para contener eso que califican como “nuevos brotes”.
Como siempre, la ciencia juega el papel de coartada: “La velocidad de la ciencia en esto ha sido extraordinaria… tenemos herramientas en este momento que pueden prevenir la transmisión y salvar vidas”, dijo Van Kerkhove, refiriéndose a medidas que incluyen el rastreo, las pruebas generalizadas, el equipamiento de instalaciones de salud, el distanciamiento físico y el uso de mascarillas.
“No es una sola medida, todas las medidas existentes deben usarse juntas. Y funciona. La razón por la que seguimos diciendo que funciona es porque hemos visto que esto sucede, hemos visto que los países controlan estos brotes”, advirtió.
Más información:
– Dossier coronavirus