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Mes: mayo 2016 (página 9 de 15)

Vida privada

Lady Di, princesa de la salsa rosa
Bianchi

Inspiradísimo y con encomiable lucidez, Rafael Sanchez Ferlosio escribió en su libro publicado ya hace tiempo “Vendran más años malos y nos harán más ciegos” estas líneas: “Me escandalizo cada vez que oigo hablar de respeto a la intimidad y de derecho a la vida privada”. ¿Porque, qué mosca le picó a nuestro buen hombre? Pues porque, dice: “el privatismo dominante ha lesionado la mirada misma, que ya sólo es capaz de adoptar el punto de vista del particular, compadeciéndose de la gran diva acechada y perseguida por el tenaz teleobjetivo de la prensa del corazón (…) Pero vistas las cosas socialmente -sigue-, ¿quién es realmente el invadido y quien el invasor? Basta pasar por un kiosco de periódicos para advertir el impudor y la osadía con que la vida privada ha tomado por asalto los medios de comunicación e invadido y ocupado con sus obscenas huestes el interés del público”. Y, más indignado que divertido, termina el clarividente autor: “la lente de una mentalidad privatizada ha invertido la imagen misma del fenómeno, pues la verdad social es que la vida publica es el agredido, y la vida privada el agresor”.

¿Exagera RSF? Tal vez (estas líneas las escribió cuando el ostión en coche que se dio Lady Di y sus acompañantes, pero no fue esta la causa de su cólera). Al igual que ocurre muchas veces en el mundo de la publicidad, que, en lugar de racionalizar y orientar el mercado y la clientela potencial, se aprovecha -si no fomenta- de la desorientación de ambos elementos para ofertar productos sin lógica ni sentido, la prensa “cardiaca” y la supuestamente “seria” alimenta aún más la estupidizacion de las masas haciendo circular -previamente creados- falsos mitos y fetiches de lo que antes se llamaba “cultura de masas”. Negocio, hipocresía y somatización (iba a poner otra palabra menos noble). Se habla de “princesa popular” (está pensando en Belén Esteban) y de “pueblo” contrito y atrito y no, en realidad, de “público” (enajenado). ¿Proteger la intimidad de esta escoria parasitaria? ¡Pero si no paran -cuando no se lucran o benefician- de agredir la mía! ¡Pero si siempre salen los mismos dando la vara! A esto lo llamamos en este blog “allanamiento mediático de hogares”. Debería constituir delito, señor juez; estúdielo el legislador. Hagan algo en favor el buen gusto, la teología y la geometría, como quería Ignatius.

Terminaremos con un “scherzzo”: ¿no viene a ser parecido o similar lo que decimos de la llamada “prensa rosa” la invasión constante en nuestras casas y tascas de la mal llamada “clase política” y la recua de tertulianos que viven del chismorreo político pretendidamente más “elevado”. ¿No es más cierto que, por ejemplo, lo que tiene “Podemos” no es “gente” ni menos “pueblo” sino “público” como invento nacido en un plato de televisión (aquí fuimos de los primeros en apuntar esto, no los primeros)? Y al “público” se le masajea a modo.

Buenas tardes.

El imperialismo estrecha el cerco sobre Hezbollah

La guerra de Siria no sólo tiene como objetivo el derrocamiento del gobierno de Damasco, sino el debilitamiento de su más fiel aliado, la poderosa milicia chiita libanesa de Hezbollah, el “Partido de Dios”. A pesar de que en número sus fuerzas no sean muy cuantiosas, proporcionalmente están pagando un precio exorbitante en bajas.

Este hecho indica que Hezbollah es una de las fuerzas de choque más importantes de la guerra de Siria y que está haciendo acto de presencia en primera línea de fuego.

Su determinación la puso de manifiesto Nasrallah, su máximo dirigente, cuando hace unas semanas los rusos anunciaron el repliegue de su fuerza aérea: ellos no están dispuestos a abandonar Siria bajo ninguna circunstancia, ni siquiera si Irán también abandona el campo de batalla.

El objetivo inmediato de Hezbollah es aplastar a lo que ellos califican como fuerzas “takfiríes”, esto es, tanto el Califato Islámico como Al-Qaeda / Frente Al-Nosra. El objetivo mediato es dotar a Hezbollah de un verdadero ejército capaz de hacer frente al imperialismo y al sionismo en Líbano, que es tanto como decir en la pieza maestra de Oriente Medio.

La guerra de Siria tiene, pues, ese aspecto estratégico de tal manera que, cualquiera que sea el desenlace de la misma, es un fenómeno irreversible que kurdos y chiítas saldrán de ella con sendos ejércitos experimentados y con una capacidad de combate demostrada.

Para hacer frente a Hezbollah, la Unión Europea la ha incluido en su listado de organizaciones terroristas, aunque de la manera estúpida en que se hacen las cosas en Bruselas: han inventado que Hezbollah tiene una rama política y otra militar, para ilegalizar sólo a esta última.

Lo mismo ha llevado a cabo este año, como un sarcasmo, Arabia saudí, seguida de los países del Golfo y de la Liga Árabe, por lo que Hezbollah podría correr la misma suerte que el Califato Islámico, padeciendo una campaña militar internacional encabezada por Israel.

Por su parte, en diciembre del pasado año Estados Unidos promulgó una ley para embargar los haberes de la organización en todo el mundo y para supervisar que sus leyes se cumplan en el mundo entero, el secretario del Tesoro Daniel Glaser viajará a Beirut a finales de este mes para entrevistarse con sus vasallos locales.

¿Quién dijo que Estados Unidos no lucha contra el terrorismo? Al más puro estilo gringo, disponen incluso de una política financiera, la OFAC (Oficina de Control de Haberes en el Extranjero), que el mes pasado dictó las órdenes oportunas sobre la manera en la que se debe llevar a cabo el embargo contra 99 personas y sociedades que en todo el mundo van a ser sancionadas por colaborar en la financiación de Hezbollah.

Dicho y hecho. El presidente del Banco de Líbano, Riad Salamé, se levantó de su sillón como un resorte para cumplir las órdenes que le llegan de Washington. El 3 de mayo aprobó una circular para hacer cumplir en Líbano el embargo ordenado por Estados Unidos, aunque matizó públicamente que los honorarios de los diputados de Hezbollah no están sometidos al embargo.

A pesar de ello, el bloque parlamentario “Fidelidad a la Resistencia” que encabeza Hezbollah ha pasado al ataque contra Salamé, e incluso ayer explotó un artefacto en una sucursal del Banco.

En Líbano los partidos políticos y la prensa se lamentan del atolladero en el que les ha metido Estados Unidos, pero a la hora de elegir un enemigo contra quien cargan es contra Hezbollah. El director del Banco se lamenta… No quiere embargar, pero “no tiene más remedio” porque tiene que proteger al sistema financiero libanés que “vive gracias a los intercambios con los bancos americanos”.

El yihadismo es necesario para el sistema capitalista en crisis

Richard Labévière
Al principio de los años 90, los estrategas del Pentágono inventaron el concepto de “caos constructivo”, aplicándolo a las zonas de crisis y especialmente a las del Próximo y Mediano Oriente.

Robert Satloff, director del Washington Institute for Near East Policy ha desarrollado ampliamente esta estrategia denominada de “caos” o de “inestabilidad constructiva”. Explica que la búsqueda de una estabilidad en los Estados árabes ha sido “históricamente” el rasgo dominante de una política medio-oriental de los Estados Unidos, que ha llevado a recurrentes callejones sin salida. Precisa que “George Bush ha sido el primer presidente en considerar que la estabilidad era en sí misma un obstáculo al avance de los intereses norteamericanos en Medio Oriente (…) Los Estados Unidos han empleado variadas medidas coercitivas, desde el uso de la fuerza militar para cambiar los regímenes en Afganistán y en Irak, pasando por la política de palo y zanahoria (…) para aislar a Yasser Arafat y apoyar una nueva dirigencia palestina pacífica, hasta los corteses ánimos a Egipto y Arabia saudí para que inicien una vía de reformas”.

Este cuestionamiento de una política exterior que privilegia la instauración de la “estabilidad” de los Estados del Próximo y Medio Oriente se impuso desde los inicios de la guerra de Irak en enero de 1991. Los expertos de los cuarteles neoconservadores como Paul Wolfowitz, que llegará a número dos del Pentágono, explicaban entonces que habría hecho falta “continuar la guerra de liberación de Kuwait hasta Bagdad, para desmantelar ese país, que continuará siendo una amenaza a nuestros intereses estratégicos y a la seguridad de Israel”. Los atentados contra el Pentágono y el World Trade Center aportaron un nuevo argumento a los partidarios de la “inestabilidad constructiva”, considerando que la amenaza terrorista está enraizada principalmente en ciertos Estados de la región, como Irak, Irán y Siria.

Desestabilizando estos tres Estados, la nueva política norteamericana pretendía la disminución o la erradicación de la amenaza terrorista y sus redes internacionales. Esto ha producido el fenómeno inverso: según numerosos informes de la administración norteamericana, la amenaza terrorista se ha visto multiplicada por seis desde el principio de la intervención anglo-norteamericana en Irak. Pero para bastantes analistas del Pentágono y del Departamento de Estado, estos reveses están lejos de ser una derrota. Por el contrario, se inscriben perfectamente en la puesta en marcha de la “inestabilidad constructiva”. Al decidir que la prioridad es la “guerra contra el terror” y la captura de Osama Ben Laden y sus cómplices, “los mandatarios norteamericanos dispondrán de la mejor coartada histórica a su disposición desde el final de la Guerra fría”, explicaba un agregado militar europeo destinado en Washington: “en nombre de la lucha antiterrorista se ha emprendido el despliegue militar norteamericano mas considerable desde el fin de la Segunda Guerra mundial”.

Incluyendo sus dimensiones militares y estratégicas, esta política constituye también una formidable oportunidad económica para el complejo militar-industrial norteamericano y las subcontratas que tendrán sus pedidos más importantes desde la guerra de Corea. Este inesperado relanzamiento de los gastos militares afecta a millones de empleos no solo en el sector militar, sino también la seguridad privada, la inteligencia económica y la comunicación. Como las “revoluciones de colores” en Serbia, Georgia y Ucrania, la “revolución de los cedros” en el Líbano fue apoyada por oenegés y fundaciones norteamericanas, ilustrando un modo inédito de ingerencia internacional que Gilles Dorronsoro calicó de “estrategia de desestabilización democrática”. Se trata “de apoyarse en sectores de la sociedad civil que reclaman cambios, impulsar sus acciones movilizando a su favor los medios locales e internacionales, inventarse un héroe que federe la protesta y reforzar la presión internacional sobre los poderes contra los que se protesta. En el Líbano, la puesta en marcha de esta estrategia, sin embargo, ha agravado el sentimiento de división entre comunidades, enfrentando entre sí a unas y otras”.

Para Robert Satloff, lo sucedido en el Líbano constituye “un auténtico caso de estudio, en el que habrá que inspirarse si se quiere provocar el cambio en otros países”. Según él, se pueden deducir tres enseñanzas del laboratorio libanés, como “pasos previos a todas las revoluciones futuras”: la primera consiste en llevar a las fuerzas de oposición a imponer mediante movilizaciones de calle masivas elecciones extraordinarias, destinadas a romper con el antiguo orden; la segunda consiste en preparar cuidadosamente el escrutinio en una primera fase mediante diversas acciones de marketing, como la adopción de un color, de un emblema, de un diario, y hacer que los observadores internacionales sean sus avalistas; la tercera es la continuidad de las presiones internacionales, a fin de erradicar los últimos apoyos al antiguo orden, tales como partidos políticos, grupos armados o servicios paralelos de seguridad y de investigación.

Como sigue indicando Robert Satloff, “los Estados Unidos no tienen interés en la supervivencia del régimen de Assad, régimen minoritario cuyos frágiles cimientos son el miedo y la intimidación. Los crujidos en el edifico del régimen pueden transformarse rápidamente en grietas, y luego en temblores de tierra”. Para concluir afirma que los Estados Unidos debieran concentrarse en tres prioridades:

– recoger el máximo de informaciones sobre las dinámicas políticas, económicas, sociales y étnicas internas de Siria

– una campaña en torno a temas como la democracia, los derechos de la persona y el Estado de Derecho

– no ofrecer ninguna salida de emergencia, salvo si el presidente Al-Assad se presta a rendirse en Israel en el marco de una iniciativa de paz, o si expulsa del territorio sirio a todas las organizaciones antiisraelíes y renuncia públicamente a la violencia, “lucha armada o resistencia nacional, para usar la jerga local”.

Estos diferentes puntos ilustran a la perfección que la mundialización económica genera un conjunto de guerras asimétricas intrínsecamente necesarias para sus “progresos” y despliegues sucesivos. A la inestabilidad constructiva corresponde un estado de guerra generalizada, en donde el terrorismo y la lucha antiterrorista constituyen justificaciones de efectos multiplicativos: la promoción de nuevos productos relacionados con la “uberización” de la seguridad. Desde enero de 2015, los atentados de Charlie y del Hyper-Casher habían incitado a las grandes compañías a proteger sus sedes e infraestructuras multiplicando de un día para otro el número de agentes de vigilancia. El filtrado y la video-vigilancia de los depósitos, en especial portuarios y aéreos, se han hecho mas densos.

Entre principios de los años 80 y 2015, el sector de la vigilancia humana en Francia ha pasado de 60.000 a más de 170.000 empleados en cerca de 4.000 empresas. En los cinco próximos años podría superar la suma de empleos de policías y gendarmes, es decir, más de 250.000 personas casi tantos como el sector de la industria automovilística. A caballo de la amenaza antiterrorista, la Unión de Empresas de Seguridad Privada estima que tendrá que contratar a unos 30.000 asalariados anuales…

Estas peripecias de la inestabilidad constructiva llevaban a declarar a L’Orient-Le-Jour, el 23 de junio de 2015, que “si el Daesh no existiera, habría que inventarlo”, porque “el terrorismo se inscribe en la lógica de la mundialización económica, porque la lucha contra el terrorismo genera millones de empleos en la industria de armamento, de seguridad y de comunicación. El terrorismo es necesario para la evolución del sistema capitalista en crisis, que reconfigura su permanencia generando nuevas crisis. Esta idea de gestión sin resolución es consustancial al infinito desarrollo del capital […] El terrorismo constituye esta parte de consumación, relacionada de forma orgánica con la evolución del capitalismo mundializado contemporáneo”.

Si el yihadismo no existiera, habría que inventarlo. Porque una amenaza de ese tipo permite mantener un crecimiento continuo de los gastos militares, mantener los millones de empleos del complejo militar-industrial norteamericano, sin enumerar los efectos de la contratación y la multiplicación de las empresas de seguridad privada, de inteligencia económica y de comunicación. La seguridad y sus nuevos mercenarios constituyen ahora un completo sector económico. Es la gestión de la inestabilidad constructiva. Hoy, grandes sociedades como Google, por ejemplo, sustituyen al Estado norteamericano y a las grandes empresas en términos de medios financieros para la investigación y las inversiones en el sector militar, financiando proyectos de robots y drones marítimos y aéreos. Todo ello transforma el complejo militar-industrial clásico y proporciona mucho, mucho dinero. Para justificar y acompañar estas transformaciones, el terrorismo es una necesidad absoluta. Inicialmente, el Califato Islámico no fue erradicado sino mantenido, porque servía a los intereses tanto de las grandes potencias como de las potencias regionales.

Esta afirmación corroborada por los mejores economistas, no surge de la obsesión por un gran complot ni de imaginaciones conspiracionistas, y puede fácilmente ser cuantificado, confirmado e identificado. El ejercicio supera nuestro propósito y nos traslada oportunamente a la polémica que opuso al islamólogo Gilles Kepel y al ensayista Olivier Roy, a continuación de los atentados del 13 de noviembre de 2015. El primero insistía en un Islam de Francia que durante los quince primeros años se ha radicalizado mediante la multiplicación de mezquitas salafistas, algo que difícilmente se puede discutir, y permite destacar la cuestión central de la responsabilidad de Arabia saudí y otras monarquías del Golfo en la financiación de esa evolución. El segundo respondía que el Islam y Arabia Saudita no tenían nada que ver con un fenómeno que se explica mejor por una “radicalización” inherente a la crisis de nuestras sociedades, que utiliza el Islam únicamente como pretexto y tapadera de un desconcierto mucho mas profundo.

Lejos de buscar en absoluto la conciliación de estas dos posturas contradictorias, hay que destacar, a favor de la segunda, que forma parte de la comprobación de la existencia de un terrorismo “estadio supremo de la mundialización”, y que, en último término, las dos posturas no estaban hablando de la misma cosa. La pertinencia de Gilles Kepel se sitúa en un nivel de análisis específico: el de la cartografía espacio-temporal de la crisis del Próximo y Medio Oriente, de sus interconexiones con las sociedades occidentales, principalmente las europeas y francesas. La propuesta de Olivier Roy, más abstracta, se sitúa en las consecuencias de la crisis global y permanente del mundializado capitalismo contemporáneo. Y en esta perspectiva tiene su lógica poner en relación las expresiones de “violencias extremas” del terrorismo actual con la desestructuración y la destrucción de los marcos económicos, políticos y culturales del mundo anterior a la mundialización.

Ciertamente, no todos los excluidos se hacen terroristas, pero ante la brutalidad salvaje de las lógicas económicas actuales no es sorprendente que una minoría de entre ellos bascule hacia los actos más violentos.

Fuente: http://prochetmoyen-orient.ch/lenvers-des-cartes-du-9-mai-2016/

Primer coloquio del Centro Internacional de Geopolítica y de Prospectiva Analítica, dedicado a un balance de las Primaveras Árabes, Universidad de la Sorbona, París, 7 de mayo.
Richard Labévière es experto en yihadismo. Fue redactor jefe de la televisión suiza y de Radio France International, de donde le despidieron en 2008 por presiones políticas.

El sueño de un cubano convertido en pesadilla española

Lennier Ramírez: desahuciado
¿Se imaginan que en Cuba un ciudadano español falleciera tras ser detenido por la policía? ¿Cuánto tardaría en derramarse la catarata mediática?

¿Cuántos ataques contra el Gobierno cubano escucharíamos en tertulias televisivas y radiales, cuántos editoriales en la gran prensa española? ¿Cuántas presiones diplomáticas habría, cuántas declaraciones de condena desde instituciones europeas?

¿Se lo imaginan? Pues ha ocurrido… al revés. Pero no ha habido ni campañas mediáticas, ni condenas internacionales.

Lennier Ramírez, un emigrado cubano de 28 años, moría hace unos días en la ciudad asturiana de Oviedo, tras resistirse a abandonar la vivienda que habitaba. La Policía Nacional lo desalojó por la fuerza, cumpliendo la orden judicial de desahucio por impago del alquiler. Posteriormente, fallecía en el Hospital Universitario Central de Asturias.

Ni en la prensa española, ni en las webs de la mediática “disidencia” cubana, hemos leído un solo artículo de opinión condenando esta muerte. Tampoco reportajes o editoriales que analicen cómo el drama de los desahucios, 448.000 en territorio español, desde 2008, afecta también a quienes un día emigraron desde Cuba –y desde otros países del Sur- buscando un futuro económico mejor.

Lennier Ramírez, cantante y bailarín, se había hecho famoso por su participación en tres concursos televisivos: «Adán y Eva», «Cámbiame» y «Got talent España». En uno de ellos, curiosamente, declaró que había dejado “todo en Cuba para intentar soñar mejor». Un sueño convertido, finalmente, en una terrible y triste paradoja.

Fuente: http://www.cubainformacion.tv/index.php/objetivo-falsimedia/68797-la-terrible-paradoja-de-un-emigrado-cubano-fallecido-en-un-desahucio-en-asturias

El acusado que murió dos veces (otro caso de guerra sicológica)

El viernes las agencias prensa anunciaron la muerte de Mustafá Badreddin, jefe militar de Hezbollah en la guerra de Siria. El libanés murió durante un brutal bombardeo del aeropuerto de Damasco.

Es la segunda vez que muere Badreddin porque el año pasado ya lo anunció el New York Times, que tiene la mala suerte de equivocarse casi siempre.

Ambas muertes se produjeron mientras en La Haya el Tribunal Internacional para Líbano le juzgaba por ser uno de los asesinos de Rafic Hariri diez años antes en Beirut.

El referido Tribunal creado por la ONU para investigar el asesinato de Hariri, como todos los demás tinglados de su especie, es una cortina de humo para ocultar a los verdaderos autores del crimen.

Inmediatamente después del asesinato de Hariri se puso en marcha la maquinaria propagandística en el mundo entero para culpar a Bashar Al-Assad (1), lo cual demuestra que la guerra contra Siria se preparó bastante antes de la Primavera Árabe y que nada se dejó a la improvisación.

Junto con Bashar Al-Assad, la propaganda no ha dejado de referirse a Irán y a Hezbollah que, como siempre en este tipo de asuntos, van en el mismo equipaje.

En una entrada anterior ya tuvimos ocasión de presentar a la familia Hariri (2), conocido caballo de Troya de Arabia saudí en Líbano y opositora al gobierno de Siria que en el momento del atentado ocupaba Líbano y que a raíz del mismo anuncia inmediatamente su retirada.

La investigación sobre el asesinato, iniciada por el fiscal alemán Detlev Mehlis, ha quedado en ridículo en múltiples ocasiones, consecuencia inevitable de seguir una pista amañada para imputar el crimen al gobierno de Damasco, a Irán y a Hezbollah.

El fiscal del Líbano Said Mirza mantuvo en la cárcel durante más de tres años a varias personas acusadas de participar en el atentado, para dejarlas finalmente en libertad sin ninguna clase de cargos inculpatorios.

Si se examinan los puestos que los detenidos ocupaban en el Estado, es claro que la represión sirvió para depurar los aparatos de seguridad, poniendo al frente de los mismos a sujetos leales al imperialismo, a Estados Unidos y a Arabia saudí.

Para incriminar a Siria el primer informe del fiscal del Tribunal de la ONU se apoya sobre chapuzas, como la que cometió al entrevistarse con el general Jamil Al-Sayyed, jefe de la Seguridad General libanesa, pocos meses después del atentado: “Hariri ha sido asesinado por los sirios. O Usted encuentra una víctima, o la víctima será Usted mismo”, le amenazó.

El fiscal alemán estaba ligado a los servicios secretos alemanes y estadounidenses y su nombramiento tenía por objeto ocultar a los verdaderos autores del crimen. Se creía muy listo, pero el general libanés le ganó por la mano grabando la entrevista y llevándola a la prensa.

Los testigos eran anónimos. Uno de ellos, Hussam Taher Hussam, reconoció que había declarado en falso a cambio de una cantidad de dinero que le entregó el hijo de Hariri.

A otro testigo, Mohamed Zuheir Siddiq, el fiscal alemán le presenta como una pieza clave del servicio secreto sirio en Líbano, hasta que se demostró que era el chófer de un general sirio y que estaba perseguido por malversación de fondos.

Al chófer le detienen en Francia en 2005, pero para evitar que el montaje se venga abajo, no conceden su extradición a Líbano.

En 2008 el ministro francés de Asuntos Exteriores Bernard Kouchner riza el rizo del vodevil y dice que han “perdido” al testigo (3).

En 2010 Nasrallah, máximo dirigente de Hezbollah, acusa a Israel del atentado contra Hariri y afirma su desconfianza hacia la investigación de la ONU.

Por su parte, la revista rusa Odnako implica a Alemania en el atentado (4). El fiscal nombrado por la ONU hubiera debido investigar en su propio país tanto como en Líbano.

Al mismo tiempo el periodista francés Thierry Meyssan anuncia que la explosión que mató a Hariri procedió de un pequeño misil cargado con uranio empobrecido lanzado desde un dron fabricado por Alemania (5).

En 2011 el ministro libanés de Interior Marwan Charbel da los nombres de los cuatro militantes de Hezbollah a los que acusa de cometer el asesinato, entre ellos el de Badreddin.

El 16 de enero de 2014 comienza el juicio en rebeldía contra los cuatro en la ciudad holandesa de La Haya.

La farsa aún no ha terminado. En febrero de este año el testigo número 45, Ghaleb Al-Chamaa, amigo de Hariri revela que el fallecido le pagaba 67.000 dólares mensuales a Rostom Ghazaleh, jefe de la inteligencia siria en Líbano en el momento del atentado.

¿Mató a la mano que le estaba dando de comer?

(1) La ONU es juez y parte de la guerra imperialista contra Siria: https://movimientopoliticoderesistencia.blogspot.com.es/2016/02/la-onu-es-juez-y-parte-de-la-guerra.html
(2) La caída de la Casa Hariri: https://movimientopoliticoderesistencia.blogspot.com.es/2016/02/la-caida-de-la-casa-hariri.html
(3) http://www.marianne.net/ASSASSINAT-D-HARIRI-LA-FRANCE-A-PERDU-UN-TEMOIN_a87241.html
(4) http://www.almanar.com.lb/NewsSite/NewsDetails.aspx
(5) http://www.voltairenet.org/article167550.html

Una realidad penitenciaria a golpe de telediario

[…] En 1975 había 8.440 personas presas en España mientras que en 2015 hay 61.614 y proporcionalmente hemos pasado de 23 a 133 personas presas por cada 100.000 habitantes, según la Red de Organizaciones Sociales del Entorno Penitenciario (ROSEP).

El 76 por ciento de los delitos que se cometen son contra el patrimonio. Es decir, 3 de cada 4. Los delitos violentos representan una parte muy inferior del total, la mitad de la tasa europea.

El incremento de la población penitenciaria en España desde 1987 no se basa en el incremento de la criminalidad. Este activismo regulador demuestra que el Código Penal se ha modificado «en caliente», desde criterios sensacionalistas y necesidades electorales. En sus 20 años de historia el Código Penal ha sufrido más de 30 reformas, la mayoría de ellas han aumentado la duración de las penas, han extendido las conductas sancionables y han dificultado la aplicación de medidas alternativas reinsertadoras.

Siendo uno de los países de Europa occidental (UE-15) donde se comenten menos delitos, somos el tercer país con mayor proporción de población penitenciaria. El análisis de los tiempos de condena nos apunta en el mismo sentido ya que nos sitúa muy por encima de la media europea: un 154 por ciento por encima del promedio europeo.

Para que el hurto sea condenado con pena de prisión de hasta 18 meses el valor de lo sustraído ha de ser superior a 400 euros, en cambio, para que defraudar a Hacienda sea considerado delito hace falta defraudar más de 120.000 euros […]

Hemos pasado de un 25 por ciento de libertades condicionales en 1996 a un 16 por ciento en el año 2014, cuando está demostrado que las personas que pasan el último periodo de su condena en régimen abierto y en libertad condicional tienden a reincidir menos que aquellas personas que son directamente excarceladas. Las concesiones de tercer son la respuesta más adecuada para determinados tipos de delitos que no suponen un riesgo para la sociedad. Además, las personas que acaban su condena en esta modalidad reinciden mucho menos.

Además, la justicia no parece ser igual para todos: un 60  por ciento de las personas encarceladas en España lo están por delitos de mediana gravedad, hurtos, robos y venta de drogas que reciben penas privativas de libertad más elevadas que antes del Código Penal de 1995. En estos días por desgracia son noticia los delitos por evasión fiscal, corrupción de políticos, de empresarios, delincuencia de bánksters que muestran las diversas varas de medir.

Para que el hurto sea condenado con pena de prisión de hasta 18 meses el valor de lo sustraído ha de ser superior a 400 euros, en cambio, para que defraudar a Hacienda sea considerado delito hace falta defraudar más de 120.000 euros, y además si se paga la deuda, se retiran los cargos, algo que no sucede si el que roba un pantalón de una tienda lo devuelve […]

Fuente: http://www.revistafusion.com/201604283394/Firmas/J.-C.-Garcia-Fajardo/una-realidad-penitenciaria-a-golpe-de-telediario.htm

El universo y la biodiversidad

Darío Herchhoren

Continuando con lo expuesto sobre la biodiversidad, considero de especial necesidad explicar las leyes de la física y la química que rigen el funcionamiento del universo.

Para ello es necesario entender lo que significa el infinito. Todos aquellos que recibieron educación religiosa judeo cristiana fueron enseñados que el universo y la tierra que habitamos fue un acto de creación de un dios que nunca vieron ni verán. En la antigua mitología griega, no existe un creador, sino que hay diversos dioses, y por lo tanto no existen problemas para captar la idea de infinito.

En cambio en las religiones judeo cristianas, todo ha tenido un principio desde la nada, y todo es obra de un creador. Por lo tanto, lo que se introduce es la idea de finitud. Los antiguos pitagóricos y el propio Pitágoras, que son los creadores de la aritmética moderna, ya introducen la idea de infinito, y lo simbolizan con un ocho acostado.

Toda esta introducción nos sirve para explicar que el universo ha existido siempre, no tiene un principio ni un fin, y está en continua transformación y expansión. La mejora de los medios de investigación y los modernos telescopios que permiten explorar las distintas galaxias hasta las que están a años luz de la tierra corroboran esta afirmación.

Ahora bien; para explicar el por qué del universo es necesario hacer un símil, con un gigantesco juego de imanes, donde los distintos cuerpos celestes se atraen y se rechazan a la vez, manteniendo por ello un equilibrio que permite que el universo sea un todo armónico y que aplicando el axioma de Louis Lavoissier, hace que todo se transforme y nada se pierda.

En el universo sólo existen energía y materia, y ambas están en constante transformación y cambio. Si observamos el cielo en un noche oscura y sin nubes, veremos millones de estrellas, que son millones de soles, que pueden ser el centro de un sistema parecido al solar y con planetas parecidos a los de este sistema. Por ello, sería una necedad considerar que la tierra, es el único planeta habitado del universo. Aceptar eso significaría aceptar la teoría religiosa de la creación del género humano.

Pues bien; esto mismo pasa con lo que llamamos biodiversidad. El reino animal, no permanece quieto y también está en permanente cambio. Los grandes saurios han desaparecido, y ello ha dado lugar a la aparición de otros animales tanto sobre la tierra como en el agua. La fauna marina y terrestre se han ido transformando, y junto con la desaparición de algunas especies han aparecido otras.

Decía Marx, que la naturaleza odia el vacío. Y por ello cuando una especie desaparece aparece otra en su lugar. Veamos la evolución de las especies tanto animales como vegetales, y lo que tendremos ante nuestros ojos será algo sorprendente. Por ejemplo el caballo evolucionó desde un animal pequeño del tamaño de un perro hasta los hipariones que son los caballos primitivos hasta los caballos actuales que son animales de gran talla.

Para entender tanto el universo como la biodiversidad debemos echar mano de la dialéctica y sobre todo del materialismo dialéctico. Todo está en transformación y cambio, y todo es un proceso permanente de extinción y aparición.

Al-Qaeda quiere llevar la ‘Primavera Árabe’ hasta el final en Siria

Con ocasión del quinto aniversario de la muerte -supuesta- de Bin Laden, su sucesor Ayman Al-Zawahiri ha difundido un mensaje a través de internet.

El discurso no es tan largo como en otras ocasiones, apenas 10 minutos, para tratar casi exclusivamente sobre Siria, donde Al-Qaeda tiene como filial al Frente Al-Nosra, aliado a otros grupos yihadistas.

Al sur de Alepo Al-Nosra está llevando a cabo con gran éxito una ofensiva y en los últimos días se ha apoderado de Jan Tuman, causando importantes pérdidas a las fuerzas iraníes que combaten junto al ejército regular.

El objetivo del Frente Al-Nosra es imponer un califato islámico en Siria. Para Al-Zawahiri el “Levante” es la esperanza actual de la comunidad de los creyentes porque es “la única revolución popular de las Primaveras Árabes”. Es la que ha seguido el “buen camino”, de la prédica y la yihad para imponer “la sharia”.

En su discurso el sucesor de Bin Laden califica a los miembros del Califato Islámico de renegados y extremistas.

Al mismo tiempo llama a la unidad de los muyahidines del Cham (Levante, Siria), imprescindible para liberar a Siria de los rusos y los cruzados occidentales.

Este llamamiento podría indicar posibles divergencias en la dirección de Al-Qaeda en Siria, una parte de la cual sería partidaria de declarar inmediatamente el califato islámico en las regiones liberadas. Por el contrario, otra parte quiere esperar a la caída del gobierno de Bashar Al-Assad.

Hamza, el hijo de Bin Laden, también difundió un comunicado por internet llamando a la unidad: “La nación islámica se debe concentrar en la yigad en Siria y en la unificación allá de las filas muyahidines”.

Para el hijo de Bin Laden, Siria también es un objetivo prioritario porque es el campo de batalla para lograr la liberación de Jerusalén. “La vía para liberar Palestina es hoy más corta gracias a la revolución en Siria”, dice en su mensaje de audio.

La policía griega le hace un escrache a Syriza

El jueves de la semana pasada los sindicatos mayoritarios de Grecia convocaron una huelga general de 48 horas contra los recortes del gobierno de Tsipras.

Durante la misma un piquete de policías, guardacostas y bomberos griegos irrumpieron en la sede de Syriza en Atenas y ocuparon durante varias horas la entrada en protesta contra la reforma de pensiones y fiscal que se votaba en el Parlamento al día siguiente.

Tras dos horas salieron de la sede del partido y siguieron su protesta frente al edificio. “La reforma que se debate en el Parlamento elimina las pensiones para las viudas de policías que cayeron en acto de servicio”, dijo uno de ellos a un medio local.

Los representantes de los policías de las fuerzas de orden se pusieron en contacto con el ministro de Trabajo, Yorgos Katrúgalos, y con el ministro de Protección ciudadana, Nikos Toskas, quienes les ofrecieron garantías sobre la conservación de las pensiones de viudedad.

La portavoz de Syriza, Rania Svigu, dijo algo que no tiene desperdicio: “Los sindicalistas irrumpieron en la sede del partido y se quedaron durante dos horas. Se trata de un acto inadmisible. La presencia de fuerzas de policía en la sede de un partido de izquierdas recuerda periodos que nuestra democracia ha dejado atrás”.

A pesar de las protestas populares y las huelgas el gobierno de Syriza sigue haciendo lo que le mandaron los bancos europeos en el tercer rescate griego firmado a mediados del pasado año. Ha reducido las pensiones y ha aumentado los impuestos para rebajar el déficit en otros 5.400 millones de euros anuales.

En Grecia los policías, los guardacostas y los bomberos tienen derecho a afiliarse a un sindicato e incluso a manifestarse de uniforme, pero no tienen derecho hacer huelga.

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