Ayer Trump ordenó el cese inmediato de todo el comercio con España, un antiguo aliado de la OTAN, en medio de la reunión de la Aianza en Ankara. Si Estados Unidos llega a ese punto con sus “aliados” no queremos ni pensar lo que hará con sus adversarios.
Trump también demuestra que las reglas de la Unión Europea, que requieren que las negociaciones comerciales se lleven a cabo como un solo bloque, le importan un bledo. Pasa de todo, como ya ha demostrado muchas veces.
Los pretextos son conocidos: los gasto militares y la guerra de Irán.
Durante la cumbre, los cabecillas europeos esperaban cerrar la brecha con Estados Unidos, pero la OTAN también le importa un bledo a Trump, que utiliza a España para reavivar las disputas con todos los “socios“ europeos.
A pesar de la sumisión demostrada por Pedro Sánchez, Trump volvió a calificar a España con un oxímoron: es un «socio terrible», dijo, y empezó a lanzar sus típicas diatribas sobre Groenlandia para echar más leña al fuego.
Más tarde cambió de rumbo y dijo que había habido amor y “mucha unidad”. Primero tira la piedra y luego esconde la mano.
Trump da instrucciones al secretario del Tesoro
Es la segunda vez que Trump da instrucciones al secretario del Tesoro, Scott Bessent, para que detenga el comercio con España por su negativa a aumentar el gasto militar hasta el 5 por cien del PIB. Sin embargo, después de su primera promesa de este tipo en marzo, el comercio entre los dos países se reanudó.
“España no está de acuerdo con nada, y no deberías llevarlos”, dijo Trump a su lacayo Rutte, quien trató de calmar la tensión diciendo que España “dio un gran paso el año pasado” al elevar su gasto al 2 pr cien, aunque agregó que “todavía hay problemas que tenemos que resolver”.
Trump ha expresado repetidamente su frustración con España después de que Sánchez se negara a permitir que Estados Unidos usara su espacio aéreo o bases para la guerra de Irán.
‘No quiero ningún intercambio con los españoles’
“No quiero hacer ningún intercambio con ellos, ¿de acuerdo?” dijo Trump, dirigiéndose a Bessent, quien respondió como el lacayo perfecto: “Sí, señor”. Luego Trump agregó: “Ni siquiera hablé con ellos. No tienen esperanza. Son gente mala… Ganan tanto dinero con nosotros, y vamos a ver que ganan mucho menos”.
Más tarde, Pedro Sánchez le dejó a Trump como un mentiroso. En una conferencia de prensa restó importancia a los incidentes y dijo que había tenido una conversación “muy cordial” con Trump durante la reunión. Discutieron la Copa Mundial de fútbol y el golf, pero no el gasto militar.
España, dijo Sánchez, es un aliado fiable de la OTAN, anunciando un nuevo despliegue no especificado de tropas españolas en Finlandia para unirse a la misión Arctic Sentry de la OTAN.
El gobierno de coalición PSOE/Sumar está aumentando el gasto militar más rápido que cualquier otro de la OTAN en los últimos dos años. Sánchez señaló que el fuerte crecimiento económico de España le estaba dando margen fiscal adicional para cumplir con sus compromisos de guerra.
Como socios comerciales, España y Estados Unidos tienen “lazos muy, muy fuertes que han soportado independientemente de las inclinaciones ideológicas de los gobiernos en el poder”, comentó Sánchez.
España tiene un déficit comercial con Estados Unidos y los lazos económicos fueron forjados por empresas privadas, y no por gobiernos, recordó Sánchez, agregando que las reglas aduaneras y comerciales de la Unión Europea impiden señalar a los países miembros individualmente.
Castigar a España individualmente sería posible pero desafiante, dijo en marzo Jennifer Hillman, antiguo miembro del Órgano de Apelación de la OMC. Trump tendría que declarar una emergencia nacional y proporcionar evidencia de que España constituyó una amenaza para la seguridad nacional, la política exterior o la economía.
Los especuladores estadounidenses están encantados con el gobierno de Madrid
A pesar de las amenazas comerciales de Trump, los principales fondos buitre estadounidenses han expresado su entusiasmo por España como destino de inversión.
BlackRock, el mayor gestor de activos del mundo, dijo en su informe de mitad de año que España era su “país preferido para la exposición a la renta variable” debido al crecimiento económico que ha superado a la mayoría de los países desarrollados.
BlackRock tiene más de 100.000 millones de dólares en acciones españolas, deuda y otros activos, y España es la principal apuesta de los buitres a nivel mundial durante los próximos seis meses, dijo un portavoz.
Aún así, la inversión total neta en Estados Unidos en España cayó en casi 2.000 millones en el primer trimestre, según el Ministerio español de Economía.
España es el mayor exportador mundial de aceite de oliva y también vende piezas de repuesto para automoviles, acero, productos químicos y vino a Estados Unidos. Está mucho menos expuesta al comercio de Estados Unidos que sus pares europeos.
Las exportaciones de vino de España, que ya se enfrentan a un mercado estadounidense más duro antes de la última amenaza de Trump, cayeron un 4,3 por cien en valor y un 2,6 por cien en volumen el año pasado.