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La medicina es la industria más rentable para el capital

Las empresas farmacéuticas no tienen nada que ver con lo que eran hace veinte años. Cada vez más grandes y cada vez más financiarizados, se han convertido en máquinas de desviar miles de millones de dólares para redistribuirlos entre los accionistas, en particular entre los fondos buitre de Wall Street.

En menos de medio siglo la industria farmacéutica ha cambiado profundamente. Los fabricantes de medicamentos se encuentran ahora entre las multinacionales más grandes del mundo, junto con las empresas petroleras y automotrices. También son las más lucrativos para las bolsas de valores.

Los medicamentos se ponen en el mercado a precios cada vez más caros. En 2015 Sovaldi, un tratamiento contra la hepatitis C del laboratorio Gilead, se vendió por 41.000 dólares por tres meses de tratamiento. Es el primer fármaco reservado por la burocracia sanitaria solo a una parte de los pacientes potenciales por su precio. Ahora los precios de ciertos medicamentos presentados como innovadores alcanzan el medio millón de dólares. Al mismo tiempo, los recortes de plantilla se suceden. Desde 2009 Sanofi ha tenido cuatro.

Es difícil seguir la evolución de las grandes empresas industriales a largo plazo. Alineadas con el ritmo de los mercados financieros, las multinacionales solo miran hacia atrás uno o dos años. Las sucesiones de fusiones, reventas de filiales o cambios de nombre hacen que las huellas se borren rápidamente cuando se pretende retroceder más en el tiempo. Los propios capitostes borran la memoria de empresas destinadas a reestructurarse permanentemente para cumplir con las reglas de la competitividad.

Muchos beneficios, pocos impuestos

Entre 1999 y 2017 la facturación de las once mayores empresas farmacéuticas (Sanofi, Novartis, AstraZeneca, GlaxoSmithKline, Merck, Eli Lilly, Roche, Abbott, Pfizer, Bristol Myers Squibb y Johnson & Johnson) se duplicó, alcanzando una suma récord de 395.000 millones de dólares. Al mismo tiempo, el valor de sus activos se multiplicó por 3,3 hasta alcanzar los 873.000 millones de dólares. Sin embargo, el récord lo alcanzaron en 2016: 988.000 millones. Los dividendos y las recompras de acciones, la parte de los beneficios que se devuelven directamente a los accionistas, se multiplicaron por 3,6 hasta los 71.500 millones de dólares en 2017, mientras que los beneficios netos aumentaron un 44 por cien durante el mismo período.

Desde 1990 la facturación acumulada de las farmcéuticas se ha multiplicado por más de seis, sus beneficios por cinco, sus dividendos por más de doce. Para los siete laboratorios que se pueden rastrear desde 1990, los aumentos son aún más espectaculares. Su volumen de negocios acumulado se ha multiplicado por más de seis, sus beneficios por cinco, sus activos por más de doce, así como sus dividendos y recompras de acciones.

Entre 1999 y 2017 las 11 grandes empresas farmacéuticas obtuvieron más de un billón de dólares de beneficios, de los cuales distribuyeron directamente 925.000 millones a sus accionistas en dividendos y recompra de acciones. Detrás de esta cifra principal hay un crecimiento de los dividendos a lo largo de los años. En 1999 los 11 laboratorios redistribuyeron el 57,4 por cien de sus beneficios entre los accionistas. En 2017 la tasa de redistribución fue del 142 por cien. Un récord histórico.

En cambio, el impuesto de sociedades pagado por esos laboratorios se ha mantenido estable, en general, desde 1999, salvo un pico repentino en 2017 debido a Johnson & Johnson, que trasladó parte de sus fondos de paraísos fiscales a Estados Unidos, después de que Trump reformara los impuestos. En 2016 estaba casi exactamente al mismo nivel que en 1999, con algo más de 13.000 millones de dólares. La tasa impositiva promedio de los once laboratorios estaba entre el 26 y el 28 por cien a principios de la década de 2000, cayendo al 19 por cien en 2015 y 2016 (y al 18 por cien en 2017, si excluimos a Johnson & Johnson).

Los sueldos estratosféricos de los directivos

Junto a los accionistas, los otros grandes ganadores del negocios son los directivos de las empresas, precisamente porque su remuneración está en gran medida alineada con las sumas devueltas a los mercados financieros. En 2014 la sucesión entre Christopher Viehbacher y Olivier Brandicourt al frente de Sanofi estuvo marcada por una polémica sobre el importe de las indemnizaciones concedidas al primero, un paracaídas dorado de 4,4 millones de dólares, y el bono de bienvenida de 4 millones concedido al segundo. Brandicourt sigue siendo hoy el directivo mejor pagado de la bolsa de París, con casi 10 millones de dólares de remuneración entre 2016 y 2017. El sueldo es significativamente inferior a sus contrapartes estadounidenses en Pfizer (26,2 millones de dólares), Johnson & Johnson (22,8 millones) o Bristol Myers Squibb (18,7 millones).

En el sector farmacéutico los directivos reciben los salarios más altos en Estados Unidos, por delante de todas las demás industrias. Las sumas pagadas a los cabecillas de los grandes laboratorios a menudo palidecen en comparación con las que pueden recibir los jefes de empresas biotecnológicas más pequeñas como Vertex, Incyte, BioMarin o United Therapeutics. Estas empresas se centran en una pequeña cantidad de moléculas de alto valor agregado destinadas a venderse a precio completo. Leonard S. Schleifer, director de Regeneron, socio histórico de Sanofi con apenas unos miles de empleados, recibió 26,5 millones de dólares en 2017 y más de 28 millones en 2016.

La industria farmacéutica es un monstruo financiero

Si hay una industria que ilustra la creciente influencia de los mercados financieros es, por tanto, la de la medicina. Su accionariado también está dominado en gran medida por los grandes gestores de fondos de Wall Street, con algunas excepciones como la participación de L’Oréal, y por tanto de la familia Bettencourt, en el capital de Sanofi. Estos inversores institucionales sin rostro imponen a las empresas la ley de hierro de los precios bursátiles. BlackRock posee así el 5,7 por cien del capital de Sanofi, el 8 por cien del de AstraZeneca, el 7 por cien del de GlaxoSmithKline, el 7,6 por cien de Pfizer, el 6,2 por cien de Johnson & Johnson, el 6,8 por cien de Merck/MSD, el 6,3 por cien de Abbott, el 6,4 por cien de Bristol Meyers Squibb y 5,8 por cien de Eli Lilly. Esto corresponde a 3.660 millones de dólares en dividendos en 2017. Otros fondos de inversión como Vanguard tienen una fuerte presencia en el capital de los gigantes farmacéuticos y también obtienen miles de millones de dólares de ellos cada año.

A pesar de su inagotable sed de dividendos, estos grandes inversores parecen sin embargo moderados si los comparamos con otros especuladores de Wall Street, también muy activos en el sector farmacéutico, los “hedge funds” (fondos de capital riesgo), que invierten en biotecnología para asegurar el control de patentes estratégicas e, inevitablemente, suben los precios. Son ellos los que están detrás de los escándalos más sonados de los últimos años, como el precio estratosférico de los tratamientos contra la hepatitis C comercializados por Gilead.

En 2015 Martin Shkreli, un joven especulador, provocó un escándalo al multiplicar de la noche a la mañana por 55 el precio de venta de Daraprim, de 13,50 a 750 dólares. Acababa de comprar los derechos exclusivos de este medicamento clasificado como esencial por la Organización Mundial de la Salud, utilizado para tratar la malaria o el sida. Acabó en prisión unos meses después, pero no por un delito contra la salud pública, sino por haber engañado a los especuladores.

De los 25 medicamentos cuyo precio más subió en Estados Unidos entre 2013 y 2015, 20 fueron comercializados por empresas con fondos de capital de riesgo entre sus accionistas. Con el énfasis actual en tratamientos “innovadores” y “dirigidos” para el cáncer, ahora son estos actores los que dan la pauta a toda la industria farmacéutica.

Ya no nay laboratorios sino multinacionales

Los laboratorios farmacéuticos se han convertido en multinacionales y ya no juegan con las mismas reglas. Sus decisiones comerciales están dictadas por los mercados financieros mucho más que por cualquier consideración de salud pública. Las patentes se han convertido en un apoyo para la especulación y un instrumento de chantaje frente a los gobiernos.

Hace diez años la crisis financiera mundial mostró que los bancos se aprovechan de una garantía pública implícita de los gobiernos. Seguros de que los Estados nunca permitirán que se hundan por completo y que si es necesario serán rescatados, como en 2008, por miles de millones de dinero público, no han dudado en dedicarse a actividades cada vez más especulativas, muy rentables, sabiendo que al final el riesgo real seguirá siendo limitado.

El sector farmacéutico también tiene su propia forma de garantía pública: sistemas de seguro de salud y apoyo gubernamental a la investigación. Gracias a esta garantía pública se han convertido en lo que son hoy: monstruos financiarizados que se ponen al servicio de los especuladores en lugar de los enfermos.

Pfizer: la historia de un imperio farmacéutico de corrupción

La historia de Pfizer comienza en Nueva York en 1849, cuando un par de inmigrantes alemanes, los primos Charles Pfizer y Charles F. Erhart, recibieron un préstamo de 2.500 dólares del padre del primero para comprar un edificio comercial en Williamsburg, Brooklyn, donde se embarcarían en una empresa conjunta en la incipiente industria de fabricación de productos químicos.

Charles Pfizer había sido aprendiz de farmacéutico en Alemania y poseía formación como químico. Charles Erhart era pastelero.

Originalmente la empresa se centró en la producción de compuestos químicos. Su primer producto fue un antiparasitario llamado Santonin que se utilizó para tratar gusanos.

Combinando sus talentos, los primos albergaron su producto dentro de dulces sabrosos como pastillas de caramelo y conos de crema de azúcar con sabor a caramelo. Esta estrategia demostró ser un éxito y sentó las bases para el desarrollo futuro de la empresa.

El Santonin se utilizó hasta la década de 1950, cuando cayó en desgracia debido a los efectos tóxicos señalados que planteaban graves riesgos para los pacientes.

Pfizer se expandió rápidamente y en 1862 Pfizer se convertiría en la primera empresa estadounidense en producir ácido tartárico y crémor tártaro en el país.

Con el estallido de la Guerra Civil surgió una necesidad masiva de analgésicos y antisépticos, lo que creó una buena oportunidad para ganar mucho dinero.

Pfizer amplió rápidamente su producción de ambos, así como de yodo, morfina, cloroformo, alcanfor y mercuriales. En 1868 los ingresos de Pfizer se habían duplicado y su línea de productos había aumentado sustancialmente.

El gran éxito para la empresa llegaría en 1880 con la producción de ácido cítrico de grado industrial, ampliamente utilizado en refrescos como Coca-Cola. Fue la pieza central de la empresa e impulsaría su crecimiento durante décadas.

La penicilina

Otro cambio llegó en 1919 cuando desarrollaron un proceso de fermentación en tanque profundo, cuyos principios se aplicarían más tarde a la producción de penicilina.

Esta destreza en la fermentación y la producción farmacéutica a gran escala colocó a Pfizer en una posición cabecera en la Segunda Guerra Mundial, cuando el gobierno solicitó apoyo a la industria farmacéutica para producir penicilina.

Trabajando con científicos del gobierno, Pfizer comenzó a buscar la producción en masa de penicilina utilizando su tecnología de fermentación en tanque profundo y en 1944 se convirtió en la primera empresa en producir penicilina en masa.

A medida que los precios y la penicilina disminuyeron después de la Segunda Guerra Mundial, Pfizer comenzó a buscar antibióticos más rentables. El paso a la producción comercial de antibióticos marcó un giro en el modelo comercial de Pfizer.

Las operaciones de la empresa pasaron de la fabricación de productos químicos finos a productos farmacéuticos basados en la investigación, lo que dio origen al nuevo programa de descubrimiento de fármacos de Pfizer, que se centró en la síntesis in vitro.

En 1950 Pfizer desarrolló su primer producto farmacéutico patentado, la terramicina, un antibiótico de amplio espectro.

La expansión multinacional

Para entonces Pfizer tenía oficinas en Bélgica, Brasil, Canadá, Cuba, Inglaterra, México, Panamá y Puerto Rico. A medida que su poder y sus ganancias aumentaron, Pfizer aumentó su negocio a través de varias adquisiciones y entradas en múltiples áreas de investigación y desarrollo, incluida una división de salud animal.

Sin embargo, a medida que el reino farmacéutico de Pfizer se expandía, comenzaron a surgir preguntas sobre sus prácticas comerciales.

En 1958 fue una de las seis empresas farmacéuticas acusadas por la Comisión Federal de Comercio de formar un cártel para la fijación de precios abusivos.

En 1961 el Departamento de Justicia presentó cargos penales antimonopolio contra Pfizer, American Cyanamid y Bristol-Myers, acusando a los directivos de cada empresa de cobrar precios escandalosamente altos y de monopolizar la producción y distribución de medicamentos desde 1953.

En 1963 la FTC dictaminó que las empresas acusadas en su denuncia de 1958 manipularon los precios de los antibióticos. La FTC también señaló que “las manos sucias y la mala fe jugaron un papel importante” en la concesión de la patente de tetraciclina a Pfizer.

En la década de los sesenta la empresa se encontraba en el punto más diversificado de su historia, con intereses que iban desde píldoras hasta perfumes, petroquímicos y productos para mascotas.

El cambio de la empresa hacia el lanzamiento de nuevos productos culminó con el establecimiento de la División Central de Investigación a principios de la década de 1970. Un 15 por cien completo de los ingresos de Pfizer se dirigió a este departamento de investigación.

Los medicamentos de los mil millones

El enfoque en la innovación permitió el desarrollo de medicamentos de gran éxito, que se definen como aquellos que generan al menos mil millones de dólares en ingresos al año para las empresas farmacéuticas que los producen.

Si bien estos medicamentos pueden ser extremadamente rentables para las empresas, el modelo comercial de los superventas presenta ciertos problemas a largo plazo. Más allá del tiempo y el dinero que se invierte en su desarrollo, están las exigencias de las patentes. Hay que venderlo todo en 20 años, algo muy difícil porque a menudo lleva toda una década lanzar un nuevo medicamento al mercado.

Debido a las patentes, el éxito de los medicamentos de gran éxito suele ser efímero. Además, confiar en los superventas significa que si un producto falla, las consecuencias para el fabricante pueden ser catastróficas.

Con este modelo de negocio, las farmacéuticas necesitan producir constantemente medicamentos de gran éxito. Acompañando a la serie de éxitos de Pfizer, hubo un aumento masivo en el tamaño de la empresa, junto con una procesión de productos controvertidos, delitos y múltiples multas, incluida la multa penal más grande en la historia de Estados Unidos.

El antiinflamatorio Feldene

Tomemos, por ejemplo, el primer fármaco de gran éxito de Pfizer, el antiinflamatorio Feldene, que también se convertiría en uno de sus productos polémicos iniciales.

En marzo de 1978 Pfizer presentó una solicitud a la FDA para Feldene y lo volvió a repetir en mayo de 1980. Las solicitudes fueron rechazadas debido a protocolos de prueba deficientes. En septiembre de 1981 Pfizer volvió a presentar una solicitud a la FDA utilizando datos antiguos.

Hay múltiples interrogantes en torno a Feldene, incluida la ruta tomada hasta su aprobación final, que convertirían al fármaco en una de las principales noticias censuradas en 2015.

Mientras la FDA aún estaba estudiando la solicitud, Pfizer patrocinó una recepción en la reunión de la Asociación Estadounidense de Reumatismo en Boston y mostró una película que promocionaba Feldene que la FDA dijo que era ilegal. Sin embargo, el 6 de abril de 1982, la FDA aprobó el Feldene para su uso en Estados Unidos.

Fue la mercancía más lucrativa de Pfizer, aunque pronto surgieron dudas sobre el medicamento. En 1986 se solicitó a la FDA que volviera a etiquetar el medicamento debido a serias preocupaciones sobre su larga vida media y su tendencia a acumularse en la sangre.

La organización de vigilancia Public Citizen Health Research Group (PCHRG) aseguró que este fármaco para la artritis, ampliamente recetado, creaba riesgos de hemorragia gastrointestinal entre los ancianos.

La organización recopiló informes de 2.621 eventos adversos y hasta 182 muertes entre pacientes que tomaban el medicamento y solicitó a la FDA que lo prohibiera para pacientes de 60 años o más, “como un peligro inminente para la salud pública”.

Según Sidney Wolfe, director de PCHRG, “al menos 1,75 millones de estadounidenses de edad avanzada que ahora reciben este medicamento corren el riesgo de desarrollar reacciones gastrointestinales potencialmente mortales”.

Mientras tanto, el Consejo Nacional de la Tercera Edad instó a la FDA a retirar completamente el medicamento del mercado.

Wolfe consiguió documentos internos de Pfizer que aumentaron la preocupación sobre el mewdicamento y en 1995 pidió una prohibición total de su ingesta para todas las edades.

Fue el comienzo de una serie de escándalos y problemas legales que han acabado definiendo a Pfizer.

Las válvulas tampoco funcionan

Los graves problemas relacionados con una válvula cardíaca producida por la división Shiley de Pfizer también comenzaron a afectar a la empresa. El problema daría lugar al cese de la producción de todos los modelos de las válvulas defectuosas en 1986.

En 1991 un grupo de trabajo de la FDA acusó a Shiley de ocultar información sobre problemas de seguridad a los reguladores para obtener la aprobación inicial de sus válvulas. Una investigación del 7 de noviembre de 1991 publicada por el Wall Street Journal afirmó que Shiley había falsificado deliberadamente registros de fabricación relacionados con fracturas de válvulas.

Las fracturas tuvieron consecuencias catastróficas para numerosos pacientes. Hasta 2012 habían muerto 663 pacientes como resultado de las válvulas defectuosas. Pfizer finalmente acordó pagar entre 165 millones y 215 millones de dólares para acabar con los juicios por el mal funcionamiento de las válvulas.

También acordó pagar 10,75 millones de dólares para resolver los cargos del Departamento de Justicia de Estados Unidos de que mintió a los reguladores al buscar la aprobación de las válvulas.

Un delinciente habitual en los banquillos

A partir de entonces una parte de la vida de Pfizer fueron los banquillos. Se había convertido en un delinciente habitual, con una variada gama de crímenes, como la fijación monopolista de precios, la falta de seguridad de los fármacos, sobornos, publicidad engañosa…

En 1999 Pfizer se declaró culpable de cargos penales antimonopolio y acordó pagar multas por un total de 20 millones de dólares. Habían acusado a la multinacional de “participar en una conspiración para aumentar y fijar precios y asignar cuotas de mercado en Estados Unidos para un conservante de alimentos llamado eritorbato de sodio, y para asignar clientes y territorios para un agente saborizante llamado maltol”.

Al año siguiente el Washington Post publicó seis reportajes acusando a Pfizer de probar un peligroso antibiótico experimental trovafloxacino (nombre comercial Trovan) en niños en Nigeria sin recibir el debido consentimiento de sus padres.

Trovan estaba programado para convertirse en el próximo superventas de Pfizer. Podría obtener mil millones de dólares al año si Trovan pudiera obtener la aprobación para todos sus usos potenciales. Pero cuando la empresa no pudo encontrar suficientes pacientes en Estados Unidos, sus investigadores fueron en busca de nuevos pacientes en Kano, Nigeria.

Este ensayo clínico no aprobado en 200 niños nigerianos resultó en la muerte de 11 niños. Muchos más niños sufrieron más tarde graves efectos secundarios que van desde insuficiencia orgánica hasta daño cerebral.

En 2001 Pfizer fue demandada por 30 familias nigerianas, que acusaron a la empresa de utilizar a sus hijos como “conejillos de indias humanos”. Las familias sostuvieron que “Pfizer violó el Código de Nuremberg, así como las normas de derechos humanos de la ONU y otras pautas éticas” y alegaron que Pfizer expuso a los niños a un “trato cruel, inhumano y degradante”.

Después de años de batallas legales, Pfizer acordó en 2009 pagar 75 millones de dólares para resolver algunas de las demandas que se habían presentado en los tribunales de Nigeria.

Trovan nunca se convirtió en el superventas que Pfizer había calculado. La empresa admitió ante los accionistas que había “sufrido una decepción” con este fármaco experimental contra la meningitis. Trovan nunca fue aprobado para su uso por niños en Estados Unidos, por lo que se detuvo la producción. La Unión Europea lo prohibió en 1999.

—https://healthfreedomdefense.org/the-story-of-pfizer-inc-a-case-study-in-pharmaceutical-empire-and-corporate-corruption

Estados Unidos aprueba la venta de carne de pollo cultivada en laboratorio

Después de Singapur, Estados Unidos es el segundo país en aprobar la venta de carne de pollo cultivada en laboratorio. Esta decisión podría cambiar la forma en que la carne llega a nuestros platos y representa un paso importante hacia un futuro alimentario de comida basura de última tecnología.

Las dos empresas de tecnología alimentaria con sede en California, Upside Foods y Good Meat, recibieron la aprobación del Departamento de Agricultura de Estados Unidos para vender carne de pollo cultivada en laboratorio. Esta aprobación sigue a la inspección y aprobación de los sistemas de seguridad sanitaria de sus infraestructuras. Anteriormente, en noviembre, estas empresas recibieron luz verde de la Agencia de Seguridad Alimentaria de Estados Unidos (FDA).

El Servicio Federal de Inspección de Seguridad Alimentaria (FSIS) también emitió un aviso de cumplimiento a Joinn Biologics, una empresa que trabaja con Good Meat. La producción de esta carne de pollo se logra mediante el cultivo de células extraídas de animales o huevos de pollo fertilizados en biorreactores, donde se alimentan con nutrientes similares a los que consumirían los animales reales.

“Esta autorización cambiará fundamentalmente la forma en que la carne llega a nuestras mesas”, dijo Uma Valeti, fundadora de Upside Foods. Los productos de estas empresas pronto estarán disponibles en varios restaurantes. La chef francesa Dominique Crenn ya ha hecho un pedido a Upside Foods para su restaurante en San Francisco, mientras que se espera que el mequetrefe de José Andrés sea el primero en ofrecer Good Meat en uno de sus restaurantes en Washington, o quizá envíe la basura a Ucrania, junto con los demás paquetes de comida basura.

A pesar de la aprobación oficial, producir carne en el laboratorio sigue siendo costoso. A diferencia de las alternativas a la carne de origen vegetal, la carne cultivada en laboratorio requiere un proceso de producción intensivo en energía y recursos. Empresas como Bond Pet Foods se han pasado a la producción de alimentos para mascotas a partir de proteínas animales creadas a través de la fermentación microbiana, lo que representa un mercado potencialmente menos exigente.

Paradógicamente, los pretextos para autorizar la venta de la carne artificial son los mismos de siempre: supone un paso hacia un futuro sostenible. En realidad, es otro paso hacia el control de la alimentación por un puñado de países y grandes monopolios industriales.

La gran puesta al día (‘The big catch up’)

This year, during World Immunization Week 2023, WHO, along with its global partners, is launching a “The Big Catch-Up” campaign (OMS)
(Este año, durante la Semana Mundial de la Inmunización 2023, la OMS, junto con sus socios mundiales, está lanzando una campaña ”The Big Catch-Up”)

Cada vez más a través de un filantropismo pretendidamente dedicado a resolver “problemas de futuro del mundo”, utilizando la imagen de las criaturas, está interviniendo intensivamente no solo en áreas que potencian la capacidad de negocio de las oligarquías mundiales, sino que también altera las normas reguladoras de las conductas, salud y libertades de la población en todo el mundo. Hay que saber la naturaleza de la conducta de quien está delante de estas intenciones y denunciar sus propósitos que significan cambios estructurales en muchas esferas de la sociedad y que la convertirán en espacios más difíciles de vivir y de vivir con libertades.

En una información publicada el 4 mayo de 2023, Michael Nevradakis (1) realiza un recorrido por los vericuetos de la Fundación Clinton y de su vicepresidenta Chelsea Clinton (hija de la promotora de guerras de devastación: Hilary Clinton) -a través de la Iniciativa de Acceso a la Salud de Clinton (CHAI)- junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF y el Proyecto de Ley y la Fundación Melinda Gates han lanzado una iniciativa llamada “The Big Catch-up” (La gran puesta al día). Advirtiendo que el mundo está menos preparado para la próxima pandemia de lo que estaba antes del covid-19.

Chelsea Clinton presentó la iniciativa en la conferencia Brainstorm Health de Fortune en Marina del Rey, California (2). Durante su presentación calificó de “desafortunado” el aumento de la “renuencia a las vacunas” y el creciente rechazo a las mismas.

Seth Berkley, CEO de Gavi, que anteriormente estuvo afiliado a los CDC y la Fundación Rockefeller, intervino en la misma presentación, elogiando los esfuerzos para abordar la “desinformación” en internet y defendiendo la decisión de la OMS de extender la emergencia de salud internacional.

En el evento participó también Chris Elias, presidente de desarrollo global de la Fundación Gates, el cual había participado en marzo de 2021 en una simulación de una epidemia global de viruela del simio en las jornadas de la Iniciativa de Amenazas Nucleares (NTI) en la Conferencia de Seguridad de Munich (3). (El NTI, se autodefine como una organización sin fines de lucro con sede en Washington, financiada por Open Philanthropy Project y la Fundación Bill y Melinda Gates).

El informe incluye un práctico “escenario de ejercicio ficticio” sobre la pandemia de la viruela del simio que debería comenzar el 15 de mayo de 2022, que resultó ser el mes en que realmente se difundió por parte de la OMS la existencia de una epidemia global de viruela del simio. Un informe separado de 36 páginas producido al final de la simulación recomendó establecer un “Mecanismo de evaluación conjunta que operaría entre los mecanismos existentes, incluidas las capacidades de la Organización Mundial de la Salud y el Mecanismo del Secretario General de las Naciones Unidas” (4).

Otros participantes en la simulación fueron Margaret Hamburg, ex comisionada de la FDA en la Junta Directiva de Gavi, y George Fu Gao, ex director general del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de China, el cual es miembro de la OMS.

Cuatro páginas del informe anual de Iniciativa de Acceso a la Salud de Clinton (CHAI) de 2021 están dedicadas exclusivamente a las vacunas (5).

El 21 de abril de 2021, en una conferencia sobre vacunas organizada por Voices for Vaccines (6), Chelsea Clinton se refirió a una llamada “docena de desinformadores” que difunde información según ella “falsa” sobre las vacunas, denunciando expresamente a Robert F. Kennedy Jr, presidente de Children’s Health Defense (7).

Chelsea Clinton participó también en la V Conferencia Internacional del Vaticano (8) del 6 al 8 de mayo de 2021. En el segundo día de la conferencia sobre la relación de la mente, el cuerpo y el alma para la promoción de la salud, Chelsea Clinton pidió una regulación mundial en las redes sociales del “contenido anti-vacunas” contra el covid-19: “Personalmente, creo firmemente que tiene que haber una regulación global más intensiva, intencional y coordinada del contenido en las plataformas de redes sociales… Sabemos que a menudo el contenido anti-vacunas que se crea en Estados Unidos, florece en todo el mundo, a través de las rutas de WhatsApp, Facebook, Instagram. Y sabemos que, porque lo he intentado, apelar al liderazgo de estas empresas para que hagan lo correcto no ha funcionado, por lo que necesitamos regulación mundial” (9).

Chelsea Clinton tuvo sus inicios en la consultoría McKinsey y ahora es vicepresidenta de la Fundación Clinton (10) creada por su padre, que financia proyectos de salud pública en el mundo entre ellos la Iniciativa de Acceso a la Salud de Clinton (CHAI) (11).

Diversas fuentes documentadas acusan a la Fundación Clinton como un mecanismo mediante el cual los donantes, nacionales y extranjeros, recibieron favores del Departamento de Estado durante el período en que Hillary fue Secretaria de Estado, entre 2009 y 2013 (12).

Aunque, según publicaba el New York Times, el 7 de febrero de 2017 la Fundación Clinton enfrenta una caída en la recaudación de fondos. “El gran problema al que van a enfrentarse es hasta qué grado pueden recaudar fondos ahora que parece que la familia Clinton ya no ocupa ningún puesto de liderazgo nacional”, manifestó Leslie Lenkowsky, experta en filantropía de la Universidad de Indiana. CHAI ha sido acusada de usar la influencia del clan Clinton para presionar a los gobiernos a comprometerse con ciertas prácticas (13).

En fin, una aparente defensora de los pobres, niños y desvalidos del mundo, siguiendo los pasos de su padre y de su madre, no pretende matar niños con bombas sino con experimentos biotecnológicos a mayor gloria de la mafia farmacéutica.

Empecemos con el padre

William Jefferson Clinton (Bill Clinton), Presidente de Estados Unidos de 1993 a 2001, inventor de la llamada “Doctrina Clinton” que se aplicó a partir de la intervención “humanitaria” bombardeando Somalia en 1993.

Tal doctrina, llamada de las “Guerras Humanitarias”, fue descrita como el derecho de Estados Unidos de intervenir militarmente en otros estados con el fin de acabar con supuestos delitos de lesa humanidad según el criterio unilateral de los gobernantes de la Casa Blanca. De esta forma Estados Unidos se otorgaba el papel de “policía mundial” obteniendo el legítimo uso de la fuerza, tal como el Asesor de Seguridad Nacional de Clinton, Anthony Lake, definió el núcleo central de la política “humanitaria” de la Administración, durante una declaración en 1993 en la Universidad John Hopkins en Washington. Lake manifestó que las “intervenciones humanitarias” deberían contar con el apoyo de distintas ONG, otros países desarrollados y organismos internacionales, como la OTAN (14).

El 26 de junio de 1993 Clinton ordenó bombardear Bagdad con el subterfugio de la existencia de un complot de Irak, jamás probado, para atentar contra el ex-presidente George Bush.

Sus bombardeos de 1998 de Afganistán y del Sudán se adelantaron y sirvieron de referencia para las posteriores destrucciones y asesinatos en masa realizados por el presidente Bush. Se desconoce la cantidad de personas muertas en Afganistán, y la fábrica farmacéutica Al-Shifa destruida en el Sudán el 20 de agosto de 1998 era su mayor fuente de medicamentos. Su destrucción dejó al país sin suministros de cloroquina, el tratamiento estándar para la malaria, al mismo tiempo que el gobierno británico, de acuerdo con Clinton, rechazó las solicitudes de “reabastecimiento de cloroquina como ayuda de emergencia hasta que los sudaneses puedan reconstruir su producción farmacéutica” (15).

Arlen Specter, miembro del Comité de Defensa del Senado, se manifestó preocupado por la posibilidad de que los ataques ocurrieran tres días después de que Clinton admitió tener una relación “impropia” con Monica Lewinsky (16).

El 24 de marzo de 1999, de manera unilateral, Clinton ordenó a la OTAN el ataque contra la República Federal de Yugoslavia. Durante 78 días se dispararon 2.300 misiles contra 990 objetivos, en su inmensa mayoría civiles, bibliotecas, teatros, granjas, empresas, escuelas, hospitales, emisoras… (33 hospitales y 344 escuelas, así como 144 grandes plantas industriales y una gran planta petroquímica) (17).

Y dejó caer más de 14.000 bombas sobre territorio yugoslavo cuyos proyectiles contenían uranio empobrecido y plutonio, elementos que han provocado que Serbia se haya convertido en el país con más muertos a causa del cáncer en toda Europa. Según datos del Instituto de la Salud Pública, hasta 2012 en Serbia se incrementó en 80 por cien el número de pacientes con linfomas y leucemias. El mayor número de casos se registró en 2006, cuando finalizó el llamado periodo latente, el tiempo entre la exposición a la radiación y la aparición de tumores (18).

Los agentes de inteligencia estadounidenses han admitido que organizaron y entrenaron el Ejército de Liberación de Kosovo. Los oficiales de la Agencia Central de Inteligencia fueron monitores y financiadores del ELK (19).

Pero el mayor de los crímenes de guerra de Clinton fue su política de sanciones contra Irak, complementada por ataques regulares de bombardeo sobre la población civil. La UNICEF informó que en 1999 había más de 1 millón de niños iraquíes de menos de 5 años sufriendo desnutrición crónica y que entre 4.000 y 5.000 niños morían mensualmente, mucho más allá de los índices normales de mortalidad, debido a una combinación de bombardeos, desnutrición y enfermedad.

John & Karl Mueller afirman que las “sanciones de destrucción en masa” de Clinton han causado la muerte de más gente en Irak que las que han sido asesinadas por las “armas de destrucción en masa” (20).

Sigamos con la madre

Hilary Clinton, Secretaria de Estado de 2009 a 2013. Como responsable de la política exterior estadounidense Hilary ejecutó la mayor venta de armas de la historia de su país, con un récord de 66.300 millones de dólares en 2011, más de tres cuartos del mercado mundial de armamento. Los grandes contratos los cerró con los actores de primer orden en las guerras de Irak, Siria o Yemen (21).

El mayor receptor fue Arabia Saudí, con una venta de 30.000 millones de dólares en unos momentos en que estaba bombardeando Irak, Siria y Yemen. En un cable difundido por Wikileaks, fechado en 2009 (22), Hilary Clinton se refería a Arabia Saudí como “la fuente más significativa de financiación a los grupos terroristas suníes en todo el mundo”, pero justificó la venta de las armas diciendo que sería bueno para la seguridad mundial.

Como senadora, Hillary Clinton votó a favor de la resolución que permitió la invasión de Irak impulsada por George W. Bush (23).

En 2011 impulsó con entusiasmo la invasión de Libia y la entrega de armas a los mercenarios pro occidentales libios. La intervención no terminó hasta que se produjo el asesinato extrajudicial de Gadafi. Estados Unidos y Francia reivindicaron su rol en el bombardeo contra el convoy en el que viajaba Gadafi. Un dron estadounidense tripulado desde Las Vegas y dos jets franceses atacaron los vehículos (24).

En un descanso de una entrevista ante las cámaras de televisión, Hillary Clinton quiso celebrar con una amplia sonrisa el asesinato del dirigente libio:

“Hillary Clinton had a good ole time on Thursday finding out that Libyan dictator Col. Moammar Gaddafi died. In the second of two videos showing her reaction to different stages of reports, in this case the confirmation of Gaddafi’s death, Clinton proclaims «We came, we saw, he died. For those who have not recently brushed up on theirr Roman history, that is a reference to Julius Caesar‘s famous line ‘veni, vidi, vinci’, which means ‘I came, I saw, I conquered’. In a rare moment where the public can see the Secretary of State removed from her official, serious persona, Clinton then laughs heartily. Coincidentally, she had been sitting for a series of interviews on this momentous day in Libyan history, and this was the second time a camera captured her reaction to news of Gaddafi’s fate. The first time around, when unconfirmed reports first came in, Clinton said ‘wow’, but then immediately cautioned everyone that they were unconfirmed” (https://youtu.be/Fgcd1ghag5Y) (25).

Traducción: “Hillary Clinton pasó un buen rato el jueves al enterarse de que el dictador libio, el coronel Moammar Gaddafi, murió. En el segundo de dos videos que muestran su reacción a las diferentes etapas de los informes, en este caso la confirmación de la muerte de Gaddafi, Clinton proclama «Vinimos, vimos, él murió». Para aquellos que no han repasado recientemente su historia romana, esa es una referencia a la famosa frase de Julio César ‘veni, vidi, vinci’, que significa ‘Vine, vi, vencí’. En un momento en el que el público puede ver a la Secretaria de Estado apartada de su personalidad oficial y seria, Clinton se ríe con ganas. Coincidentemente, había estado sentada para una serie de entrevistas en este día trascendental en la historia de Libia, y esta fue la segunda vez que una cámara capturó su reacción ante la noticia del destino de Gaddafi. La primera vez, cuando llegaron por primera vez los informes no confirmados, Clinton dijo ‘wow‘, pero inmediatamente advirtió a todos que no estaban confirmados” (https://youtu.be/Fgcd1ghag5Y).

En América Latina su posición más gráfica fue la que adoptó ante el golpe de Estado en Honduras y la expulsión del presidente Manuel Zelaya de su propio país: Hilary Clinton negó llamar golpe de estado a un verdadero Golpe de Estado (26) y apostó por impulsar nuevas elecciones en vez de apoyar el regreso a Honduras del presidente derrocado. Así lo ha reconocido ella misma en su libro Hard Choices (27) y en varias entrevistas (28).

Que Hillary Clinton ha sido una candidata de Wall Street no lo duda nadie, y sus propios simpatizantes lo reconocen. No en vano, tres de las cinco entidades individuales que más donaciones han aportado a Clinton han sido bancos de Wall Street. Y no cualquier banco: Goldman Sachs, Citibank y JP Morgan (29). Wall Street no solo le ha entregado donaciones, sino que paga sus discursos, con una media de 225.000 dólares por conferencia (30).

Al menos 60 compañías por las que hizo lobby la Secretaría de Estado con Hilary Clinton al frente entregaron más de 26 millones de dólares a la Fundación Clinton a cambio de conferencias de Bill o Hillary (31). Casi la mitad del dinero recaudado en la campaña de Hillary procede de 158 familias, una concentración sin precedentes.

La venta de armas, la política terrorista a nivel mundial de la ex Secretaria de Estado con Obama favoreciendo los intereses de las grandes corporaciones del complejo químico-militar-industrial, representó una fuente importante de ingresos para la Fundación Clinton que ha recibido donaciones tanto de Arabia Saudí –entre 10 y 25 millones de dólares– como de Emiratos Árabes Unidos o Qatar, todos ellos involucrados en la Guerra de Siria a favor de los grupos terroristas pro-occidentales. Parte de esas cantidades fueron enviadas en el año 2014, cuando Estados Unidos entró ya de forma directa en Siria.

Hasta el año 2015 recaudó 492 millones de dólares. Figuran entre sus donantes más espléndidos Arabia Saudí, Estado de Israel, Kuwait, Qatar, Brunei, Omán, Italia y Noruega. Sin olvidar a la lotería nacional holandesa. Y Blackwater, la agencia de seguridad privada contratada por Hilary Clinton para cometer sus masacres por el mundo. “Lo cual demuestra que quizás algunos donantes no pensaban tanto en hacer caridad como en hacer méritos, cuando Hillary Clinton mantenía todavía sus aspiraciones presidenciales intactas” (32).

¿Cuidado de la salud mundial?

Volviendo al principio, al “The Big Catch-up” (La gran puesta al día), no queda otro remedio que cuestionar la intencionalidad de las supuestas acciones “humanitarias” de la Fundación Clinton, al lado de los otros brazos laicos del Imperialismo S.A., como la Fundación Gates o la Rockefeller, cuyos tentáculos, cual cabezas de la Hidra de Lerna de la mitología griega, penetran y corroen diversas instancias internacionales, con preferencia la Organización Mundial de la Salud (OMS). Así no es de extrañar la ofensiva para implementar el nuevo Reglamento Sanitario Internacional cuyo redactado previsto pretende imponer órdenes ejecutivas en todo el mundo, sea otra cada de la misma moneda, con las mismas pretensiones, que no quedan lejos de las “guerras o intervenciones humanitarias” derivadas de la Doctrina Clinton reseñada anteriormente.

Serán precisos varios Heracles para poder cortar las cabezas de esta moderna Hidra. No por deseo de Hera, sino para proteger a los hijos del proletariado mundial.

(1) https://childrenshealthdefense.org https://cyathens.academia.edu/MichaelNevradakis/CurriculumVitae
(2) https://fortune.com/conferences/fortune-brainstorm-health-2023/
(3) https://www.nti.org/
(4) https://es.news-front.info/2022/05/20/la-simulacion-de-pandemia-de-la-viruela-del-mono-de-la-conferencia-de-seguridad-de-munich-de-2021-resurge-a-medida-que-aumentan-los-casos-de-la-vida-real/
(5) https://www.clintonhealthaccess.org/wp-content/uploads/2023/01/CHAI-Annual-Report-2021-ES.pdf
(6) https://www.voicesforvaccines.org/its-chelsea-clinton/
(7) https://childrenshealthdefense.org/defender/le-grand-rattrapage-chelsea-clinton-sassocie-a-loms-et-a-la-fondation-gates-pour-le-plus-grand-effort-de-vaccination-des-enfants-jamais-entrepris/
(8) https://vaticanconference2021.org/
(9) https://www.aciprensa.com/noticias/chelsea-clinton-y-francis-collins-expusieron-en-conferencia-del-vaticano-sobre-salud-52698
(10) https://www.clintonfoundation.org/
(11) https://www.clintonhealthaccess.org/
(12) https://www.europapress.es/internacional/noticia-papel-chelsea-clinton-fundacion-clinton-decidira-despues-elecciones-20160906215329.html
(13) https://www.nytimes.com/es/2017/02/07/espanol/la-fundacion-clinton-discute-cuales-seran-sus-proximos-pasos-en-la-era-de-trump.html
(14) http://www.papelesdesociedad.info/IMG/pdf/La_doctrina_Clinton_Las_guerras_humanitarias.pdf
(15) Patrick Wintour, The Observer, 20 de diciembre de 1998, citado en Ahmed, Nafeez Mosaddeq, United States Terrorism in the Sudan
(16) https://www.jornada.com.mx/1998/08/21/ataque.html
(17) https://www.nodo50.org/mai/Martinete/EM-13/Los por cien20crImenes por cien20de por cien20Clinton.html
(18) https://sputniknews.lat/20150325/1035708880.html
(19) Tom Walker and Aidan Laverty: CIA Aided Kosovo Guerrilla Army All Along, Sunday Times, 12 de marzo, 2000 https://archive.globalpolicy.org/component/content/article/192-kosovo/38782.html
(20) Foreign Affairs 78 (3):43—53. 1999 https://philpapers.org/rec/MUESOM
(21) https://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/northamerica/usa/8000747/US-secures-record-60-billion-arms-sale-to-Saudi-Arabia.html
(22) https://www.theguardian.com/world/us-embassy-cables-documents/242073
(23) https://www.chicagotribune.com/nation-world/ct-hillary-clinton-iraq-war-vote-20160915-story.html
(24) http://minotauro.periodismohumano.com/2011/03/23/libia-la-legitimidad-y-el-monopolio-de-la-moral/
(25) https://www.thewrap.com/hillary-clinton-gaddafi-we-came-we-saw-he-died-video-32058/
(26) (https://www.democracynow.org/es/2016/4/13/hear_hillary_clinton_defend_her_role
(27) https://www.shopdullestowncenter.com/shopnow/product/hard-choices-booksamillion-3fb266
(28) https://www.theguardian.com/world/2016/aug/31/hillary-clinton-honduras-violence-manuel-zelaya-berta-caceres
(29) https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vinculos-hillary-clinton-wall-street_129_3747206.html
(30) https://theintercept.com/2016/10/11/behind-closed-doors-hillary-clinton-sympathized-with-goldman-sachs-over-financial-reform/
(31) https://www.washingtonpost.com/graphics/politics/clinton-money/
(32) https://www.abc.es/internacional/abci-arabia-saudi-blackwater-y-defensores-israel-entre-donantes-clinton-200812190300-911985295221_noticia.html

Una fábrica de enfermedades: la industria alimentaria y farmacéutica

Las grandes empresas farmacéuticas, las alimentarias, los médicos, los principales medios de comunicación y los gobiernos colaboran para enfermar a la población. Hacen falta más enfermos y, sobre todo, enfermos de larga duración, crónicos, como los diabéticos.

La obesidad en Estados Unidos es otro ejemplo. Era inexistente en los años cincuenta y ahora ha pasado a ser un problema para la mitad de la población. No es un fenómeno natural, sino fabricado. Es una destrucción sistemática de la salud porque está catalogada como una enfermedad, lo que conduce a la necesidad de tomar algún medicamento para adelgazar.

El niño medio de hoy en día come 100 veces más azúcar al día que hace cien años y se esconde en los alimentos procesados. El azúcar es más adictivo que la cocaína, por lo que se añade a la comida basura.

Por el contrario, la fibra ayuda a mantener un peso saludable y a reducir el riesgo de diabetes, enfermedades cardiacas y ciertos tipos de cáncer. Por eso ha desaparecido casi por completo de muchos de los alimentos que se compran en los supermercados. Según el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, sólo el 5 por cien de las personas consumen la cantidad recomendada de fibra al día.

Muchos alimentos procesados se deshacen inmediatamente en la boca. No tienen proteínas. No contienen agua. No hay fibra que los frene. Las papilas gustativas se ven afectadas y los centros de recompensa y motivación del cerebro se activan inmediatamente. Luego se produce un efecto secundario de dopamina cuando el cuerpo lo absorbe.

Han encontrado la forma de condicionar el cerebro para aumentar las ventas y las empresas alimentarias se han convertido en laboratorios de drogas.

El sistema sanitario interviene luego para tratar esas enfermedades y también obtiene enormes beneficios en el proceso. No se centra en la salud ni en la prevención. Sólo gana dinero cuando la gente enferma.

Un canal de televisión ha emitido un reportaje sobre la obesidad y todos los médicos que aparecen entrevistados reciben dinero de Novo Nordisk, el fabricante de los medicamentos que se anuncian en el programa. Ninguno de los médicos mencionó los graves efectos secundarios asociados a esos fármacos.

Las empresas farmacéuticas no sólo presiona a los espectadores sino también a las aseguradoras para que las pólizas cubran los medicamentos para adelgazar.

Por su parte, la industria alimentaria gana miles de millones de dólares vendiendo alimentos que se sabe que son tóxicos y venenosos, lo que hace que millones de personas enfermen y les receten más medicamentos.

Ni a la medicina moderna ni a nadie le interesa tratar las causas de ninguna enfermedad; sólo se ocupan de las consecuencias, de que haya una pócima milagrosa que la cure de una manera simple.

En Estados Unidos la mayor parte de las prestaciones del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria, comúnmente conocido como “cupones para alimentos”, subvenciona la compra de comida basura, que es la más barata.

La publicidad del tabaco está prohibida, mientras que la de los alimentos procesados está omnipresente en todas las cadenas de televisión, dia y noche. Si en los paquetes de tabaco pone “El tabaco mata”, deberían hacer lo mismo con los donuts y las chuches.

En estas condiciones es difícil saber de qué hablan algunos cuando defienden la “salud pública”. Es posible que sólo quieran que la atención médica y farmacéutica sea gratuita. Pero además de eso, la salud pública es una política sanitaria diferente de la actual, no volcada en la enfermedad, sino en su prevención.

Estados Unidos rechaza la solicitud de Neuralink para probar implantes cerebrales

Estados Unidos ha rechazado la solicitud de Neuralink, la empresa de implantes cerebrales de Elon Musk, para realizar pruebas con seres humanos.

A finales del año pasado Musk aseguró que los ensayos de Neuralink con humanos podrían tener lugar este mes de mayo. Por su parte, la empresa competidora de Neuralink, Synchron, ya recibió el año pasado luz verde para iniciar estos ensayos con seres humanos.

Introducir un dispositivo alimentado por pilas en el cerebro para estimular determinadas zonas es muy invasivo. Los posibles daños a los participantes en las pruebas podrían ser irreversibles.

Se trata de un revés para Neuralink. La empresa de Musk pretende crear implantes cerebrales para tratar enfermedades e integrar programas informáticos en el cerebro humano. Además de poder tratar enfermedades cerebrales como la epilepsia y el Parkinson, el dispositivo craneal actuaría también como una especie de “capa digital” que fusionaría la materia gris humana con herramientas tecnológicas avanzadas.

Ya se están probando sus prototipos en animales (monos y cerdos) y ha habido varios informes sobre un elevado número de muertes de los animales, pero Musk afirma que los implantes cerebrales son lo bastante seguros como para insertarlos en su cerebro y en el de niños.

La solicitud de Neuralink se presentó a la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos) a principios del año pasado. El rechazo se debió a que la FDA identificó docenas de problemas que debían resolverse primero, así como preocupaciones de seguridad sobre los planes de Musk de implantar baterías de litio dentro del cuerpo humano.

Musk nunca mencionó ese rechazo en sus numerosas declaraciones sobre lo inminente de los ensayos clínicos. Menos de un año después de la negativa, Musk renovó su promesa de que los ensayos con seres humanos serían cuestión de meses.

El magnate también lleva comunicando regularmente desde al menos 2015 la llegada inminente de la tecnología de conducción autónoma total para los coches Tesla, pero seguimos esperando. Su programa informático Autopilot no cumple los requisitos del nivel 2 de conducción autónoma.

Neuralink está siendo investigada por posibles infracciones de la Ley de Bienestar Animal estadounidense. Los ensayos con animales se realizan con demasiada rapidez, lo que provoca que los animales sufran innecesariamente y mueran. Neuralink habría matado a 1.500 animales en cuatro años y ha sido demandada por crueldad animal.

En febrero otro informe afirmó que Neuralink podría haber trasladado ilegalmente patógenos peligrosos, infringiendo la legislación.

Más de la mitad de los asalariados franceses sufre malestar sicológico a causa del trabajo

El 14 por cien de los trabajadores franceses presenta un alto índice de malestar sicológico, mientras que el 40 por cien afirma estar agotado por el trabajo, según una encuesta realizada por OpinionWay entre 2.000 asalariados.

Con la reforma de las pensiones en el centro de la batalla actual de los trabajadores franceses, el barómetro también indica que 7 de cada 10 asalariados temen no poder hacer frente al aumento de la edad de jubilación. La misma proporción afirma que la perspectiva de trabajar más tiempo les provoca ansiedad.

La salud mental de los asalariados franceses sigue siendo muy mala: más de la mitad sufre malestar psicológico, concepto que se superpone a síntomas tanto de depresión como de agotamiento. El número de trabajadores agotados se duplicó entre 2020 y 2021. Dos millones están “severamente quemados” por la explotación laboral.

La proporción de asalariados que experimentan malestar sicológico ha aumentado 3 puntos desde junio del año pasado, según la encuesta realizada para una empresa especializada en la prevención de riesgos sicosociales.

Entre los asalariados interrogados, el 14 por cien presenta una tasa elevada de malestar sicológico, prosigue el estudio, que señala 36 meses de malestar elevado. Más de siete de cada diez (74 por cien) de los encuestados afirma que su salud sicológica está parcial o totalmente vinculada al trabajo o, mejor dicho, al aumento de la explotación y a intensificación de los ritmos de trabajo.

Las poblaciones más afectadas por los riesgos sicosociales son los menores de 29 años (55 por cien de malestar sicológico), las mujeres (49 por cien) e incluso los jefes (44 por cien).

La tasa de agotamiento se reduce al 28 por cien (-6), pero se mantiene en niveles dos veces superiores a los de antes de la pandemia, añade el estudio.

Para un tercio de los asalariados, la pandemia sigue influyendo en su nivel de agotamiento. Una crónica de 2021 aseguraba que el confinamiento había dejado a muchos “emocionalmente exhaustos y el teletrabajo generalizado ha hecho que algunos se sientan deshumanizados” (*).

(*) https://www.fnath.org/actualites/sante-au-travail-le-nombre-de-burn-out-a-double-en-1-an/

‘Contagio Catastrófico’: la OMS ensaya otra gestión pandémica destinada a convencer a la población de la necesidad de ’decisiones drásticas’

El miedo funciona y es útil para hacer transformaciones económicas. Ha tardado un tiempo en solidificarse, pero las gestiones pandémicas se están transformando como un laboratorio viviente para un futuro permanente, y altamente rentable. Consultoras como Mckinsey, trístemente célebres, son las diseñadoras de estos “eventos” Leer más

El exceso de mortalidad se dispara un 13 por cien en Australia

En Australia se está produciendo un exceso de mortalidad increíblemente elevado del 13 por cien en este año, según la Oficina Australiana de Estadística. En los ocho primeros meses del año murieron 15.400 personas más.

Un 13 por cien es una cifra increíblemente alta para la mortalidad. La mortalidad no suele variar en más de un 1 ó 2 por cien, por lo que un 13 por cien es muy superior a los niveles normales.

Nunca ha habido nada comparable en el pasado reciente de Australia. El análisis del Instituto de Actuarios llega a un exceso de mortalidad en los ocho primeros meses del 13 por cien, 15.400 muertes adicionales, y del 10 por cien en agosto, 1.700 muertes.

Los últimos datos de mortalidad publicados por la Oficina Australiana de Estadística el mes pasado revelaron que se habían producido 128.797 muertes entre el 1 de enero y el 31 de agosto, un 17 por cien más que la media histórica. Eso equivale a 18.671 muertes más. De ellas, solo 7.727 se atribuyeron al “covid” (el 41 por cien), lo que deja un exceso de 10.944 muertes no causadas por el “covid”.

Las muertes en el mes de agosto superaron en un 12,4 por cien la media histórica, frente al 16,2 por cien de julio. En lo que va de este año, las muertes por demencia han aumentado un 18,9 por cien, las de diabetes un 20,8 por cien, las de cáncer un 6,1 por cien y las de cardiopatía isquémica un 3,3 por cien.

—https://www.news.com.au/lifestyle/health/health-problems/excess-deaths-in-2022-incredibly-high-at-13-per-cent/news-story/2a33dfeeb7476765da4e237c59f59bf7

Los lituanos se preparan para una alta mortalidad por frío este invierno

Este invierno está poniendo a prueba a Europa. Los costes medios reales de gas y electricidad de los hogares europeos son un 144 y un 78 por cien superiores a los del periodo 2000-2019.

Muchos países europeos han introducido sistemas de transferencia de efectivo para ayudar a la gente a pagar sus facturas de energía, lo que debería reducir los choques.

Lituania, como Estado europeo, se enfrenta a los mismos problemas. El gobierno lituano también ha intentado aliviar la situación ofreciendo compensaciones por el precio de la energía a grupos vulnerables de la población. Estas medidas se han convertido en una verdadera ayuda para quienes no pueden hacer frente por sí mismos a las facturas de electricidad.

Por su parte, la Comisión Europea sigue de cerca la situación y formula recomendaciones a los Estados miembros. A finales de noviembre, la Comisión Europea declaró que el presupuesto del Estado para 2023 aprobado por el Seimas lituano no se ajustaba plenamente a la recomendación formulada por el Consejo de la Unión Europea en 2022 para que Lituania limitara el crecimiento del gasto y aplicara una política fiscal neutra.

La Comisión Europea pidió al gobierno lituano que limitara el gasto, por ejemplo limitando la compensación del precio de la energía a los grupos más vulnerables.

“En opinión de la Comisión Europea, las medidas temporales para ayudar a los hogares y las empresas a hacer frente a los cambios en los precios de la energía no están bien diseñadas”, dijo la Comisión Europea en su comentario sobre los proyectos de ley de presupuestos para 2023 de Lituania y otros países de la eurozona. Lo más probable es que Lituania tenga que reducir las medidas de apoyo.

Desgraciadamente, la dependencia política de las recomendaciones de la Unión Europea agrava las consecuencias de la crisis energética para Lituania, que puede desembocar en una catástrofe. Los lituanos tendrán que ahorrar en la calefacción de sus hogares.

Es bien sabido que cuanto más frías son las temperaturas, más probabilidades hay de morir. Según The Economist, si se mantienen las relaciones históricas entre mortalidad, clima y coste de la energía -lo que puede no ser el caso, dados los actuales niveles de precios-, el número de muertos por la crisis energética podría superar al de soldados muertos en Ucrania hasta la fecha.

En el pasado, los cambios en los precios de la energía han tenido un pequeño efecto sobre las muertes. Pero este año el aumento de los costes es notablemente grande.

La relación entre los precios de la energía y las muertes invernales puede cambiar este año. Pero si se mantienen las tendencias del pasado, los precios actuales de la electricidad elevarían el número de muertes por encima de la media histórica, incluso en el invierno más suave. Un invierno severo en Europa podría costar un total de 335.000 vidas extra.

Con los precios de la electricidad cerca de sus niveles actuales, en un invierno típico morirían unas 147.000 personas más (un 4,8 por cien por encima de la media) que si estos costes volvieran a la media de 2015-19. Con temperaturas suaves -utilizando el invierno más cálido de los últimos 20 años para cada país- esta cifra descendería a 79.000, lo que supone un aumento del 2,7 por cien. Y con temperaturas bajo cero, tomando como referencia el invierno más frío para cada país desde 2000, ascendería a 185.000, lo que supone un aumento del 6,0 por cien.

Para el conjunto de Europa, las estimaciones del modelo sobre las muertes causadas por el aumento del precio de la energía superan el número de soldados que habrían muerto en Ucrania, entre 25.000 y 30.000 en cada bando.

Los lituanos deberían prepararse para morir si siguen las recomendaciones de la Unión Europea de limitar la subida de los precios de la energía para los grupos más vulnerables.

—Adomas Abromaitis https://world-defense.com/threads/lithuanians-should-be-ready-to-die-this-winter.8607/

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