La web más censurada en internet

Etiqueta: Represión (página 19 de 123)

La pandemia ha conducido a Australia al terrorismo de Estado

El Primer Ministro del estado australiano de Victoria, Daniel Andrews, ha pasado los dos últimos años convirtiendo Victoria en un estado policial. El daño que ha hecho ha sido colosal económica, social e incluso médicamente. Miles de empresas se han arruinado y el Estado se ha endeudado: de 29.000 millones en 2019 a unos 155.000 millones en 2023. Los problemas de salud mental se han disparado debido a los dos años de contención y a muchos se les ha impedido recibir el tratamiento médico que necesitan debido a la atención exclusiva prestada al coronavirus.

En 2020, más de 650 personas murieron en los asilos de ancianos. Las investigaciones oficiales han señalado a los gobiernos federal y estatal y a la dirección de los hogares por negligencia y mala administración. De las 915 personas que murieron con el virus desde enero del año pasado hasta julio de este año, 820 estaban en el estado de Victoria.

Ahora Andrews sigue adelante con su desvarío. Acaba de llevar al parlamento una legislación que le permite convertirse en un estado policial, como el que ha venido imperando desde hace un año y medio. No hubo debate público, ya que no se supo nada de la legislación fuera del gobierno hasta el día anterior a la presentación del documento de 121 páginas en el parlamento.

El proyecto de ley de salud pública, bienestar y gestión de pandemias permite al Primer Ministro declarar una pandemia aunque no la haya. Sólo tiene que pensar que puede haber una. En tal situación puede asumir el control personal total del Estado y de su población. Puede aislar partes del territorio o en su totalidad e impedir que la población entre o salga del mismo. Puede ampliar los cierres sin límite.

La aplicación de la ley estará en manos de la policía y de los “agentes autorizados”, es decir, milicias auxiliares de matones. Las personas pueden ser detenidas hasta dos años y tendrán que pagar el coste de su propia detención en el gigantesco campo de internamiento que se ha construido en Mickleham, en las afueras de Melbourne. La legislación permite a la policía hacer un “uso razonable de la fuerza” para ayudar a los “matones” cuando los detengan.

El campo de Mickleham tiene capacidad para albergar a miles de personas. Las víctimas probables de este campo de concentración australiano serán los disidentes, políticos o sanitarios, por los supuestos peligros para la salud. Maltratados por los políticos y los comentaristas de los medios de comunicación, excluidos de muchas de las actividades normales de la vida cotidiana, los disidentes sanitarios se han convertido ya en parias sociales que los que obedecen las órdenes sin duda pensarán que merecen ser encerrados en algún recinto, como el de Mickleham.

La legislación prevé un sistema de puntos para castigar el mal comportamiento, como en el caso de las multas de tráfico. Los particulares y empresarios que no obedezcan a un matón autorizado perderán puntos si la infracción se considera grave.

Las personas pueden ser detenidas en función de sus características, atributos y circunstancias evaluadas por un “funcionario autorizado”, es decit, no por un juez. De esa manra es posible la detención de cualquier persona por cualquier motivo.

Se puede exigir a los detenidos que se sometan a pruebas médicas y se puede prolongar su detención si se niegan a aceptarlas. Si no pueden pagar el coste de su detención durante algún tiempo, serán multados. Todas las órdenes pueden ser ampliadas o modificadas sin límite por el Primer Ministro o el por ministro de Sanidad.

La policía también puede entrar en las viviendas o en cualquier clase de instalaciones sin orden judicial. Se puede extraer información de las personas detenidas, no sólo nombres y direcciones, sino “cualquier otra información” que necesite un “funcionario autorizado”. No se explica cómo podría hacerse si la persona detenida no quiere dar esta información… pero lo podemos imaginar

Las reuniones públicas y privadas pueden ser prohibidas y los negocios cerrados por decisión de un funcionario.

El Primer Ministro, Scott Morrison, aisló a Australia del mundo durante casi dos años. Sus ciudadanos no han podido regresar y deben solicitar una excedencia, de las que se conceden pocas. Sus derechos según el derecho internacional han sido completamente violados. Hay decenas de miles de ciudadanos australianos varados en fronteras, puertos y aeropuertos, donde no tienen acceso a los servicios públicos.

Las fronteras estatales siguen cerradas. Miles de habitantes de Victoria que viajaron al norte para escapar del invierno, llevan tres meses varados en Nueva Gales del Sur porque Andrews cerró la frontera en julio antes de que pudieran regresar. Sobreviven en caravanas y hoteles.

A los diputados que se negaron a vacunarse no se les permitió entrar en el edificio del Parlamento, lo que permitió a Andrews derrotar por poco un intento de abrir una investigación sobre su gestión de la pandemia.

La vicepresidenta de la Comisión de Trabajo fue suspendida de su cargo tras calificar la vacunación obligatoria de violación de la ética médica y del derecho internacional. Se le ha ordenado someterse a una “formación profesional” para que no repita su “error”. La vacunación obligatoria viola las normas deotológicas de la Asociación Médica Australiana, pero ese tipo de normas profesionales son papel mojado.

Dar utilidad a la monarquía

Que nadie se alarme ni se alegren quienes nos quieren súbditos sumisos: el título no precede un blanqueo de parásitos para salir antes de prisión. Tampoco alude a la utilidad que podrían tener condenados a trabajar con las pésimas condiciones que nos imponen o con las aún peores que sufren en otros países gracias a sus socios oligarcas como Amancio Ortega.

Me refiero a la utilidad que podemos darles para debilitar más al régimen restándole apoyo popular. Hoy la monarquía es uno de sus pilares más deslegitimados, si no el que más, y provoca rechazo en una gran parte de la población. De ahí que los mismos medios mercenarios que durante décadas han tapado sus chanchullos y han pintado como un héroe a Juan Carlos, se empeñen en vender que su hijo no se ha beneficiado. Hicieron lo mismo para que la Infanta Cristina saliera de rositas en el caso Urdangarin. Por descarado que sea no se cortan, están acostumbrados a tomarnos por idiotas y a que los escándalos sean tan habituales que se normaliza lo que en otros lugares ha provocado serias protestas. Lo primero que cabe señalar -y que se dice poco- es que los cuantiosos fondos públicos que recibe la familia real ya constituyen un saqueo colosal. Con el agravante de la miseria cada día más generalizada que provoca su acumulación de capital. Por lo tanto, aunque no hubiera corruptelas extra seguiría siendo intolerable. Si añadimos que su poder es hereditario y que fue elegido por el fascismo, no pasan un mínimo filtro democrático.

Por todo ello y mucho más de lo que son culpables, resulta disparatado plantear que pueden tener legitimidad si son votados en un referéndum. Es como decir que el racismo es aceptable si se vota. Hablar en esos términos de la monarquía es aceptar su sangrante impunidad, cuando deben ser juzgados y condenados por tanto robo y opresión. Algo que organizaciones domesticadas omiten mientras ni señalan al Gobierno enemigo del progreso que ampara hasta la impunidad del emérito que pagamos bien caro. Denunciar alto y claro que viven a todo lujo a costa de la falta de derechos es útil para mostrar que este régimen no sirve a los intereses de la mayoría. Una evidencia para muchos de nosotros, pero no para millones de persones, por eso estamos como estamos. No podemos caer en el subjetivismo de dar por sabidas cosas poco interiorizadas e igual que ponen todos los medios a su alcance para manipular, necesitamos utilizar todos los que podamos para difundir la realidad. Que encarcelen por hacerlo demuestra como temen la conciencia que crea si va acompañado de un llamamiento a la lucha revolucionaria.

El descrédito de la monarquía facilita poner encima de la mesa que no nos vale un Estado idéntico o similar a este en forma de república. Además, en un momento dado pueden prescindir de esta en una operación de blanqueo ante estallidos sociales dejando intacto el resto del régimen. Si de algo sabe esta gentuza es de operaciones de maquillaje para engañar mejor. Ya hay sectores de sus voceros que apuntan en esa dirección. Una maniobra que están facilitando los oportunistas que hablan de monarquía como si fuera el único problema gordo y no la punta del iceberg. Cada vez se hablará más de república – como viene sucediendo en Catalunya – y es una buena oportunidad para extender la campaña por la República Popular. Explicando correctamente que esta representa el poder de los trabajadores con libertades y derechos plenos, solo los más reaccionarios que atenten contra sus propios intereses se opondrán a esta. Con semejantes condiciones objetivas existe una gran receptividad para ser apoyada comprendiendo que la negación de vidas dignas afectará masivamente mientras no arrebatemos el poder de la oligarquía.

Su insistencia en pintar al rey emérito como un cabo suelto pretende ocultar que está estrechamente ligado a todos los resortes del Estado que han facilitado que haya sido y sea su cortijo. Es tan escandaloso que hasta la fiscalía parece su abogado defensor para asegurar que como su padrino Franco fallezca entre lujosa impunidad. Todo lo que ha hecho no hubiera sido posible sin la ayuda de tribunales, cuerpos represivos, ejército, políticos, servicios de inteligencia, etc. Son quienes todo el día se llenan la boca de “España” y perjudican la vida de su población. Casos como el de la monarquía sirven para denunciar ese falso patriotismo con el que ganan tanto apoyo. Como falsa es la mal llamada izquierda cuyo Gobierno ni siquiera ha eliminado el delito de “injurias” a la Corona permitiendo que nos condenen por describirlo. Una vez más toca recordar lo obvio que se olvida demasiado a menudo: no hay rastro de antifascismo sin oponerse con firmeza a la monarquía que impuso el fascismo y que representa la falta de ruptura con este. UP no solo ayuda a la monarquía blanqueándola con buenas palabras hacia Felipe como ha sucedido en varias ocasiones o unido al PSOE abiertamente monárquico. También lo hace desmovilizando las calles y sobre todo ejecutando políticas que engordan los beneficios de la oligarquía que realmente dirige el Estado mano a mano con sus socios Borbones. Los presupuestos dictados para tal fin, el destino de la plusvalía de su explotación y las elevadas facturas de necesidades básicas corroboran que la mafia más poderosa encuentra en el Gobierno un fiel aliado.

Nos sobran argumentos de peso para a través de la monarquía mostrar la culpabilidad de sus satélites. Ni el crápula a cuerpo de rey en Abu Dhabi ni su numerosa familia de chupópteros son una manzana podrida en la cesta. La cesta que los sostiene está putrefacta. La corrupción es la base de este régimen sea legal o bajo manga, aunque en la práctica la legalidad sea lo que se ajusta a sus intereses y se la salten constantemente quienes presumen de constitucionalistas. Lo que permite que monarcas, políticos, jueces o policías con corruptelas probadas, en teoría ilegales, campen a sus anchas. Pero la corrupción más extendida y de la que menos se habla es la de quienes cobran de nosotros -y no poco- por servir a Borbones de turno y no al pueblo que pagamos a la fuerza en un claro atraco a mano armada. Por eso no necesitamos un cambio de Gobierno que perpetue las mismas lacras, nos hace falta un cambio de Estado en forma de República Popular. Donde el único espacio para la monarquía sea un juicio y los incontables billones que llevan robados junto a sus socios sean invertidos en vivienda, sanidad, sueldo y pensiones decentes, ciencia, educación, cultura, etc. Dar a conocer esta posibilidad la fortalecerá y por tanto acercará. Igual que el independentismo ha aumentado tanto en poco tiempo por las canalladas del Estado que ha sabido aprovechar en parte, también lo hará la reivindicación de la República Popular si damos una utilidad a los atropellos de la Corona y sus sostenes.

Fuente: Pablo Hasél desde prisión.

La policía suiza detiene a los dueños de un restaurante que no exigía los pasaportes de vacunas a sus clientes

El domingo la policía suiza detuvo a los tres propietarios del restaurante Walliserkanne, de Zermatt, por incumplir la orden de cierre emitida por el Consejo de Estado.

A su vez la orden de cierre es consecuencia de su negativa a comprobar los pasaportes de vacunas de sus clientes.

“A pesar de la prevención, el diálogo y los numerosos recordatorios, estos propietarios de restaurantes continuaron sus actividades, ignorando la decisión de cierre y las medidas de protección sanitaria contra la actual pandemia”, dijo la policía cantonal.

Desde que entró en vigor la prórroga del pasaporte de vacunas, la policía cantonal del Valais, en colaboración con la policía regional de Zermatt, inspeccionó el establecimiento en varias ocasiones. Ya lo habían denunciado a la fiscalía por infracción de la Ordenanza Covid.

El sábado la policía llegó a colocar bloques de hormigón frente al restaurante, como se ve en la foto de portada, para imponer el cierre del local a la fuerza. A las 16:00 horas se celebró una manifestación de apoyo a los dueños del restaurante. Participaron entre 20 y 30 personas, “sin cometer excesos ni actos de violencia”, dijo Steve Leger, portavoz de la policía cantonal.

Durante el fin de semana, la policía repitió sus controles fuera del restaurante, que volvió a abrir el domingo por la mañana haciendo caso omiso de la orden de cierre. Fue la gota que colmó el vaso para la policía, que procedió a la detención de los trabajadores que había en el establecimiento.

“Se arriesgan a que se les retire la licencia de explotación”, dijo Steve Leger. La fiscalía ha abierto una investigación penal en colaboración con la policía cantonal.

La difusión de ‘información falsa’ sobre las vacunas pronto será delito en Reino Unido

El proyecto de ley de seguridad en línea, descrito como una norma jurídica para “combatir el abuso y el odio en internet”, crea un nuevo delito de “comunicación falsa deliberada” que castiga a quienes envíen o publiquen un mensaje que sepan que es falso con la intención de causar daño emocional, psicológico o físico a la audiencia.

Las fuentes gubernamentales han puesto el ejemplo de los antivacunas, que difunden “información falsa, sabiendo que es falsa”, es decir, que pronto veremos juicios contra la conciencia.

Teniendo en cuenta que el gobierno ha considerado falsas todo tipo de informaciones sobre la pandemia, la restricciones y las vacunas que posteriormente se han demostrado ciertas, la perspectiva es escalofriante.

Por ejemplo, las afirmaciones de que las vacunas no son totalmente eficaces para detener la propagación del coronavirus se habrían considerado “falsas”, pero esta postura es ahora un hecho probado.

El proyecto de ley también prevé la sustitución de la actual norma más estricta de contenido “indecente” o “gravemente ofensivo” por la definición mucho más amplia de “efecto perjudicial” para determinar si la difusión de un mensaje es delictiva.

Este enfoque está más en consonancia con las leyes de incitación al odio de Reino Unido, un ariete para dar la puntilla a la libertad de expresión. Se comete una incitación al odio o un incidente de odio no sobre la base de la realidad objetiva del mismo, sino sobre la base de la sensación de la víctima.

“Los nuevos delitos incluirán los llamados ‘pile-ons’, en los que varias personas se unen a otras para enviar mensajes de acoso a una víctima en las redes sociales”, dice el periódico The Times.

—https://www.thetimes.co.uk/article/5cdadf7c-3a85-11ec-9bef-aa3112940013?shareToken=d54f3ae1c1335a35e680fb2322431dd7

Sabotaje contra un tren para protestar contra el estado de emergencia en Chile

Un descarrilamiento y quema de vagones de un ferrocarril de la empresa Fepasa se produjo en Victoria, Provincia de Malleco, en la región de la Araucanía durante la madrugada de hoy.

Un grupo de desconocidos arrancaron los rieles del ferrocarril cerca del cruce Queipul, a la altura de un servicentro Copec, en la comuna de Victoria.

Victoria es la segunda ciudad más poblada de la provincia de Malleco, que se encuentra bajo el estado de emergencia impuesto por el Presidente en funciones, Sebastián Piñera, quien extendió la medida que se inició el 12 de octubre pasado y que se extenderá hasta el 11 de noviembre, cuando será revisada por el Congreso.

El estado de emergencia ha supuesto la masiva presencia policial y militar en las zonas donde las comunidades mapuche se han levantado para recuperar sus tierras. Pese a esta masiva presencia policial, militar, armamento, maquinaria y tecnología de guerra, se produjo el hecho bajo las narices de la policía chilena.

Los enfrentamientos entre los mapuches y la policía chilena han aumentado en los últimos años. Proliferan los atentados incendiarios contra iglesias, quema de viviendas, ataques armados contra conductores en caminos rurales. Este año ha habido 1.475 sabotajes rurales, lo que representa un 46 por ciento más de los que se registraron en el mismo período del año pasado.

En lo que llevamos de año ha habido 462 detenidos, lo que corresponde al 53 por ciento de las detenciones de los últimos 4 años en la zona de conflicto.

Varios mapuches y campesinos, los mismo que policías, han muerto en los enfrentamientos, lo que ha conducido al gobierno a enviar al ejército para reforzar la actuación de los Carabineros.

Aparecen las primeras falsificaciones de pasaportes sanitarios en Europa

El Ministerio francés de Sanidad ha identificado a un sanitario que emitió las pasaportes sanitarios fraudulentos con una clave pública francesa. Se está llevando a cabo una investigación y el Ministerio ha presentado una denuncia ante los tribunales.

En algunas falsificaciones aparece identificado un Adolf Hitler, nacido en 1900, y un Mickey Mouse, nacido en 2001. Pero hay muchas otras, como Bob Esponja, que tienen plena validez, algunas de ellas en formato pdf. Los sitios que expiden tales pasaportes no verifican ningún dato de identificación.

Los detalles de los falsos pasaportes sanitarios europeos son cada vez más claros. Los fallos de seguridad habían permitido la creación gratuita de pasaportes sanitarios europeas perfectamente funcionales gracias a un sitio macedonio, que ya ha sido eliminado. Los pasaportes generados con el sitio también han quedado inutilizados al revocarse su clave privada.

Caben varias hipótesis: una fuga de claves privadas (pero esto era poco probable, ya que normalmente están muy bien protegidas), un acto aislado de un sanitario malintencionado o el pirateo de la cuenta de un sanitario con acceso a la herramienta para crear pasaportes sanitarios.

Es una de estas dos últimas hipótesis la que se ha confirmado. La Dirección General de la Sanidad francesa mencionó un fraude y explicó que había podido identificar una tarjeta eCPS, una tarjeta profesional asociada a un sanitario, que habría permitido el fraude.

El fraude, dice el Ministerio, se debe al comportamiento de individuos aislados. Por lo tanto, las claves privadas francesas no han sido robadas y no están comprometidas, insisten.

No obstante, la filtración de las claves privadas permite a los piratas informáticos crear pasaportes sanitarios válidos y compromete la legitimidad de todos los pases creados legítimamente con ellas.

Los pasaportes falsos de venden por 300 dálares

Algunos de los pasaportes falsos que circulan por internet no están vinculados a Macedonia, sino a otros países. Esto significa que hay varios puntos vulnerables, como Vietnam o Polonia.

Todo comenzó hace varios días, el 24 de octubre, en un foro especializado en la venta de datos robados, bien conocido por los piratas. El hilo se titula “Making EU Green Passes”, en referencia a la tarjeta sanitaria europea. Un usuario publicó un mensaje, que ya ha sido borrado: “Ofrezco pasaportes de la UE covid con entrada como vacunado en Polonia. El precio es de 300 dólares cada uno”. Un interesado le ofrece comprar 5 de ellos, pero antes le pide que haga uno llamado “Adolf Hitler”, para demostrar que no es una estafa. Lo cual hace el vendedor.

“Adolf Hitler” tiene un pasaporte sanitario válido. Nació en 1930 y fue vacunado en Polonia con una dosis de la vacuna Janssen.

En alguna plataforma de venta de datos robados, los piratas informáticos afirman haber obtenido una o varias claves privadas europeas, lo que les permitiría crear pasaportes sanitarios válidas a su antojo. Este compromiso pondría en peligro la legitimidad de todas las claves públicas vinculadas a estas claves privadas, y podría incluso obligar a las autoridades a anular y volver a emitir todos los pasaportes afectados.

No es posible saber cuántas personas están afectadas por la anulación. La dificultad técnica de una intrusión que permite acceder a las claves plantea serias dudas sobre esta posibilidad.

Es posible que los ordenadores con acceso a los formularios hayan sido pirateados. Es lo que afirmó un grupo de piratas en uno de los foros.

Austria confinará de manera forzosa a quienes no se vacunen

El viernes el canciller austrico, Alexander Schallenberg, y el ministro de Sanidad, Wolfgang Mückstein, anunciaron nuevas restricciones sanitarias, que se impondrán en cinco niveles.

No habrá un nuevo confinamiento a escala general para toda la población, como en otoño del año pasado, pero sí medidas más estrictas para las personas no vacunadas. Schallenberg, del Partido Popular Austriaco, lo explicó con una falsedad característica: “Debe quedar claro para todas las personas no vacunadas que no sólo son responsables de su propia salud, sino también de la de sus semejantes. El sistema sanitario está sobrecargado, porque todavía hay demasiados indecisos y procrastinadores que no quieren vacunarse”.

A partir del nivel tres, cuando la tasa de ocupación de las unidades de cuidados intensivos supere el 20 por ciento (400 camas), la prueba de antígenos pierde su validez en toda Austria. Eso significa que sólo podrán viajar a cualquier lugar las personas que se hayan vacunado, las que se hayan recuperado o las que tengan la prueba PCR en vigor. La novedad desde el viernes es que esta medida entra en vigor inmediatamente, cuando se supera el valor límite.

La cuarta fase del plan entrará en vigor cuando la tasa de ocupación sea del 25 por ciento o se ocupen 500 camas de cuidados intensivos. Las personas no vacunadas tendrán prohibida la entrada a restaurantes, hoteles, eventos, instituciones culturales, instalaciones de ocio o eventos deportivos. Esto también se aplica si se presenta una prueba negativa, ya sea una prueba de antígeno o una PCR.

La quinta etapa comienza cuando la ocupación de las unidades de cuidados intensivos supere las 600 camas (o el 30 por ciento). Esta etapa conlleva “restricciones de salida” para los no vacunados y el confinamiento conocido de las fases anteriores de la pandemia. No se permitirán salidas en su vida privada a los que no se vacunen, salvo en casos excepcionales. Sólo se les permite ir a hacer la compra a la tienda o de camino al trabajo.

Los niveles de alerta dependen, pues, de las camas existentes en los hospitales. Basta que los recortes presupuestarios amplíen o reduzcan dicho número, para que los recalcitrantes queden en arresto domiciliario, como los delincuentes.

—https://www.derstandard.at/story/2000130664530/stufen-der-pandemie-welche-schritte-zur-bekaempfung-gesetzt-werden

La Audiencia Nacional se pasa a la psiquiatría: la ‘conducta antisocial’ de Pablo Hasél que traerá nuevos trastornos al Estado

El “trastorno antisocial” diagnosticado por la Audiencia Nacional al rapero Pablo Hasél, actualmente en prisión por un delito de injurias a la Corona y a la Policía y la Guardia Civil, así como de enaltecimiento del terrorismo, es para el Estado la herramienta psicológica con la que aleccionar al resto de la sociedad, aunque hay un pero. Leer más

Los fascistas que asesinaron a Jimmy gozaron de impunidad porque el juez instructor ‘olvidó’ citar al principal testigo

El asesinato por parte del grupo fascista Frente Atlético del seguidor del Deportivo de la Coruña, Francisco Javier Romero Taboada «Jimmy», se cerró en junio de 2018 ante la ausencia de autor conocido, pero meses después la Audiencia Provincial de Madrid ordenó su reapertura, tras un recurso de la familia, ya que el juzgado instructor había «olvidado» interrogar al testigo que desde el principio había identificado a los autores. Leer más

‘La gente como nosotros nunca se rinde’ (la lucha de los estibadores de Trieste contra el pasaporte de vacunas)

El 15 de octubre entró en vigor en Italia la obligación de que los trabajadores presenten una prueba de vacunación o un test negativo de coronavirus, que deben repetir cada 48 horas, pagado de su bolsillo.

En Italia no se ha vacunado el 29 por ciento de la población, un porcentaje que entre los estibadores portuarios de Trieste sube al 40 por ciento.

Ante la amenaza de huelga, los sindicatos amarillos, como la CGIL, CISL y UIL, propusieron un compromiso, que fue aceptado por el gobierno: las pruebas de coronavirus que se deben realizar cada 48 horas serían gratuitas.

Los trabajadores rechazan la oferta: “Los estibadores reafirmamos y dejamos claro que nada de esto conducirá a un acuerdo, mientras no se levante la obligación de trabajar con el pase verde, no sólo para los trabajadores portuarios sino para todas las categorías de trabajadores”.

Entonces los sindicatos amarillos difunden una nota conjunta, poniendo de manifesto su política policial: exigen que “se libere el puerto”. Hay que garantizar las expresiones legítimas de disidencia, aunque con una condición: las huelgas no deben impedir que un puerto y una ciudad “sigan generando ingresos y perspectivas de futuro”.

Los estibadores en huelga no obedecen ni a la policía ni a los sindicatos. El sábado los trabajadores se reunen a la entrada del muelle del puerto de Trieste y a ellos se suman muchos vecinos de la ciudad, hasta alcanzar un multitud de miles de personas.

Hace seis años Stéfano Puzzer (“Ciccio” Stéfano, el Gordo Stéfano, que aparece en la foto de portada) y otros estibadores organizaron la Coordinadora de Trabajadores Portuarios. Su primera victoria fue transformar a Trieste en una zona franca, libre de derechos de aduana, gracias a la aplicación del Anexo VIII del Tratado de Paz de París de 1947.

A medida que avanza la jornada, muchas personas se van sumando a la manifestación contra el pasaporte de vacunas. También llegan trabajadores y vecinos de las regiones próximas, hasta llegar a 8.000 ó 15.000 personas, según las fuentes.

El sábado por la noche la Coordinadora publica un comunicado de prensa anunciando el fin de su huelga. La demostración de fuerza ha sido suficiente. Podría haber terminado con un éxito mediático y sin represalias judiciales, porque no se llegó a bloquear del puerto, ni en Trieste ni en otros centros de trabajo de Italia.

No todos aceptan el final de la lucha. Sobre la marcha salta una polémica y Puzzer se retracta. Dice que se había equivocado y que había leído un borrador. En las redes sociales publica un mensaje indicando que la manifestación continua y, además, dimite de su cargo al frente de la Coordinadora. Lo anuncia en Facebook: “Estaré en huelga hasta el día 20, pero sólo volveré a trabajar cuando se retire el pase verde”. También lanza la consigna: “La gente como nosotros nunca se rinde”.

El lunes la policía comienza a evacuar el puerto hacia las 10 de la mañana. Un muro de antidisturbios con dos camiones se interpuso entre una puerta y los manifestantes, que se sentaron en el suelo frente a la línea de policía. Corean “libertad, libertad”. Los estibadores portuarios, reconocibles por sus chalecos amarillos, forman un cordón entre la policía y los manifestantes para evitar enfrentamientos.

Al final la policía carga contra los manifestantes utilizando cañones de agua, pero también gases lacrimógenos. Puzzer, entre lágrimas, se sienta en el suelo. “Estoy triste”, dice, cogiendo la mano de un manifestante. “Tenemos que hacer que Italia entienda que esto no puede seguir así. No estoy desesperado, sino triste por toda esta gente, porque somos responsables de toda esta gente”. Ante las cámaras de los periodistas presentes, Puzzer siguió llorando y el vídeo ha dado la vuelta a Italia.

Tras una estampida generalizada, los manifestantes huyen de las cargas policiales y se trasladan hacia el centro de la ciudad. Algunos resultan heridos. Unos 150 estibadores permanecen frente a la puerta de entrada al puerto, bloqueando la vía de acceso.

Tras una marcha improvisada por las calles de la ciudad, vigilados por la policía, los manifestantes se detienen en la Plaza Unità d’Italia. Puzzer intervino: “Debemos seguir siendo pacíficos hasta el final, tenemos derechos que hay que respetar y no por la fuerza, como nos han demostrado esta mañana. Había niños, familias, nos atacaron y no tengo palabras, nunca lo hubiera esperado”.

Por la tarde el prefecto Valerio Valenti recibe a Puzzer y a otros dos miembros de la Coordinadora. Previamente había declarado que la huelga era delectiva: “Si no bloquean la entrada, se cometerá el delito de manifestación no autorizada, si bloquean, se cometerá el delito de interrupción de un servicio público, que es mucho más grave”.

Antes de entrar a la reunión, Puzzer se dirige a la multitud: “No podemos estar aquí sentados al sol todo el día”. Recelosos, algunos de los participantes en la concentración le replican: “Sí, podemos. Incluso toda la noche”.

La multitud espera en la calle el resultado de la reunión con el prefecto. Al salir Puzzer vuelve a coger el megáfono y transmite las reivindicaciones que ha expuesto: quieren ser recibidos por el gobierno para exponerle su exigencia de que el pasaporte sanitario sea derogado.

Por su parte, el prefecto se compromete a garantizar que la policía no atacará a los manifestantes en la plaza. El gobierno enviará a Trieste a un ministro. La reunión tendrá lugar el 23 de octubre.

“He comunicado nuestra intención de permanecer aquí hasta que el gobierno responda. Nunca nos rendiremos”, repitió Puzzer, pero había que evacuar la Plaza y los manifestantes podrían trasladarse al puerto viejo, donde casi no molestan.

Mientras, en sus despachos la policía repasa las fotos de los manifestantes para incriminarles por diversos delitos y engrosar sus ficheros.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies