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Brutal agresión a un detenido por la policía de Los Ángeles

De nuevo la policía de Los Ángeles ha vuelto a agredir salvajemente a un detenido, lo que ha sido grabado por un testigo y difundido en las redes sociales.

Ocurrió el 27 de abril, frente a la iglesia God of Prophecy. Aparentemente la víctima es un mendigo que cumple con la orden de poner las manos atrás para ser esposado.

A pesar de ello el policía le golpea la cabeza, haciendo que el detenido se incline para adelante con la intención de protegerse. Al mismo tiempo los golpes e insultos se suceden, mientras la víctima ni siquiera ha ce ademán de defenderse. Nunca levanta los brazos. Nunca resiste.

De fondo se escuchan los ladridos de los perros como denunciando la infamia de la agresión, mientras otra otra policía se mantiene cercana, en posición de alerta, y no hace nada para detener la agresión que se está perpetrando. Luego llegan otros policías y el vídeo termina.

La filtración de un informe interno de la policía dejó al descubierto que en la policía de Los Ángeles practica detenciones falsas, manipula pruebas, ha un uso arbitrario e indiscriminado de la fuerza y se lucra con el narcotráfico.

También quedó claro que en la policía anidan las peores lacras: el racismo, la homofobia, el antisemitismo, el sexismo y todo tipo de actuaciones discriminatorias.

Las agresiones se reproducen gracias a la impunidad de que disfrutan. Los jueces dan carta blanca a este tipo de abusos, que se han convertido en algo cotidiano. Sólo un policía es condenado por cada 1.000 personas que asesinan.

En 1991 la policía asesinó a Rodney King, uno de los primeros crímenes policiales grabados y ampliamente difundidos. Las protestas terminaron en un estallido que ocasionó más de 2.000 heridos, 63 muertos y destrozos por valor de 1.000 millones de dólares.

El 6 de julio de 2016 la policía mató a tiros a Alton Sterling en Baton Rouge, levantado manifestaciones, protestas y enfrentamientos encabezados por los negros.

Lo mismo ocurrió en 2014 tras los asesinatos de Michael Brown y Eric Garner.

La esterilización de mujeres y las criminales politicas eugenésicas de los imperialistas

Darío Herchhoren

En la antigüedad, los espartanos estrellaban
contra la famosa roca tarpeya a los recién nacidos que tenían alguna
deformidad de nacimiento, con lo cual se aseguraban que no habría entre
los de su «raza» seres deformes, o que no sirvieran para la guerra.

Es
el único antecedente de lo que es la eugenesia, es decir la selección
no natural de quienes tienen que vivir y quienes no. Para aquellos que
seguimos la carrera de derecho siempre fue algo sabido que a este tipo
de actividad se le llamaba «homicidio eugenésico», y que debía ser
perseguido como un crimen de lesa humanidad, y contrario a los derechos
humanos. Entre esos derechos está sin duda el derecho a la vida, y para
las mujeres el derecho a ser madres en el momento en que lo decidan
ellas mismas.

Sin embargo desde hace muchos años se viene
aplicando como política de estado, la esterilización forzada de mujeres
con el fin último de exterminar a determinadas «razas», y especialmente a
determinadas clases sociales o etnias consideradas inferiores.

Siempre
se atribuyó a los nazis alemanes el haber esterilizado a personas que
eran consideradas retardadas, o de escasa inteligencia, y que se
consideraban peligrosas por su potencial capacidad para engendrar o
parir hijos que según el estado atentaban contra la pureza de la raza
germánica. En la película Juicio en Nuremberg hay una secuencia donde
aparece un testigo que fue víctima de esas prácticas. Efectivamente el
estado alemán desarrolló instituciones que se dedicaban a conseguir un
tipo humano que respondiera al patrón nazi del hombre perfecto. El
doctor Menguele, famoso criminal practicó todo tipo de experimentos
terribles con prisioneros de campos de concentración, a los cuales
sometía a sesiones con descargas eléctricas, e inyecciones de todo tipo
para probar sus resultados. Esos prisioneros fueron reducidos a la
categoría de ratones de laboratorio.

Los nazis merecen el mayor
de los desprecios por sus crueldades, pero no fueron ni los primeros ni
los únicos en aplicar políticas eugenésicas similares. Ya el gobierno
inglés, aplicó en Australia y Nueva Zelanda políticas eugenésicas contra
la población aborigen  en los albores del siglo XX especialmente contra
los maoríes, a los cuales consideraban inferiores, y sobre todo por el
hecho de que eran de piel no blanca, y si no los hubieran sometido al
exterminio se hubieran convertido en la mayoría de la población, cosa
que el imperio inglés no podía soportar. Esas políticas se aplicaron
hasta no hace muchos años ya que estuvieron vigentes hasta los años 50
del pasado siglo. Hace escasamente 30 años el gobierno inglés pidió
perdón a la población maorí por estos crímenes. Aquí se aplicó en parte
la esterilización en hospitales de las mujeres maoríes, y como
reaseguro de esas políticas se consideraba a la población maorí como
incapaz de entender y aprender, y a las mujeres maoríes que parían se
les quitaban sus hijos. Se sabe que muchos de esos niños fueron
literalmente asesinados, y otros sometidos desde su infancia a trabajos
especialmente penosos, para que murieran pronto.

En la década de
1920, los democráticos Estados Unidos aprobaron leyes eugenésicas contra
la población mejicana en California, con el argumento de que los
mejicanos tenían una tendencia hacia el crimen, la vagancia y la mala
vida, y que era necesario controlar el crecimiento de los chicanos y
sobre todo impedir los matrimonios entre chicanos y anglosajones. Para
eso se llevó a cabo una campaña de esterilización de adolescentes de
entre 14 y 16 años con el objeto de que no trajeran al mundo más
miembros de esa raza inferior.

Pero en realidad donde se aplicó
la esterilización en masa fué en América Latina, donde los gobiernos
obsecuentes hacia los EEUU aplicaron las recetas que la famosa «Alianza
para el Progreso», lanzada por el presidente Kennedy tenía una serie de
propuestas en sanidad que aconsejaba achicar la población indígena para
lo cual se dispusieron caravanas de médicos norteamericanos que
esterilizaban a la fuerza a las indias, para que no pudieran parir.

Se
calcula que de esa manera fueron esterilizadas alrededor de dos
millones de adolescentes, sobre todo en Guatemala, Perú y Bolivia. En
tiempos de la dictadura del general Banzer en Bolivia, fueron
esterilizadas unas 400.000 adolescentes, y en Perú, en tiempos de
Fujimori, otras 400.000. Esas adolescentes, ahora mujeres mayores han
reclamado al estado boliviano indemnizaciones por los graves daños de
todo que sufrieron. El gobierno de Evo Morales comenzó a pagar esas
indemnizaciones, que ahora se han interrumpido, con la llegada de la
«democracia» a Bolivia

Esto demuestra que el imperialismo carece
de sentimientos, que carece de escrúpulos morales, y que no tiene
límites éticos a la hora de imponer sus políticas criminales. Los nazis
no fueron solo alemanes, sino que también fueron británicos y
norteamericanos, que son aquellos que ahora quieren llevar la libertad y
la democracia a Venezuela y a Cuba.

En Alabama los médicos emplearon a los negros como cobayas humanas en un experimento sobre la sífilis

Entre 1932 y 1972, es decir, durante cuarenta años, en el hospital público de Tuskegee, una localidad de Alabama, los médicos experimentaron con negros pobres y analfabetos enfermos de sífilis a los que no dieron tratamiento médico para poder estudiar la evolución de la enfermedad hasta su muerte, así como el contagio de sus familias y descendientes.En 1932 la sífilis se había convertido en una epidemia en la población rural del sur de Estados Unidos y los médicos decidieron crear un programa especial de no-tratamiento en el Hospital de Tuskegee, el único para negros que existía entonces en aquella localidad. Ocurrió muy poco después de la crisis económica de 1929.

Los matarifes, o sea, los médicos y científicos, seleccionaron a unos 400 varones negros sifilíticos y otro grupo similar de 200 no sifilíticos sirvió de control. Su objetivo era comparar la salud y longevidad de la población sifilítica no tratada en comparación con el grupo control. A las personas seleccionadas no se les informó de la naturaleza de su enfermedad y les dijeron que tenían “mala sangre”. Además, les ofrecieron algunas ventajas materiales, incluso sanitarias, que en ningún caso incluían el tratamiento de su enfermedad.

En 1936 comprobaron que las complicaciones eran mucho más frecuentes en los infectados que en el grupo control, y diez años después resultó claro que el número de muertes era dos veces superior en los sifilíticos. A pesar de que la penicilina estuvo disponible desde los años cuarenta, en ningún momento recibieron tratamiento; a los médicos nunca les importó que sin el antibiótico su esperanza de vida se redujera en un 20 por ciento.

En este caso la ideología anticolectivista imperante en Estados Unidos no fue obstáculo para que los derechos individuales de las personas fueran sacrificados en aras de un supuesto bien “común”, aunque en realidad los pobres debían sacrificarse en interés de una investigación cuyos beneficiarios serían los más privilegiados de la sociedad. En 1947 se aprobó el código de Nuremberg y en 1964 la Declaración de Helsinki que, además del consentimiento informado del paciente, dispone que en toda investigación con seres humanos el bienestar de la persona prevalezca siempre sobre los intereses de la ciencia y de la sociedad. El médico, antes que investigador, es el protector de la vida y la salud de su paciente, y la persona que participe en una investigación debe recibir el mejor tratamiento disponible.

A pesar de la promulgación de la normativa, la investigación continuó, publicándose 13 artículos en revistas médicas. Ningún científico protestó, hasta que en 1972 la prensa denunció los hechos. Para entonces 74 de los pacientes del estudio seguían vivos, 28 habían muerto directamente de sífilis, 100 habían muerto por complicaciones relacionadas, 40 de sus esposas se habían infectado y 19 de sus hijos habían nacido con sífilis congénita.

En 1997, en presencia de cinco de los ocho supervivientes presentes en la Casa Blanca, Bill Clinton pidió disculpas formalmente a las víctimas del experimento: “No se puede deshacer lo que ya está hecho, pero podemos acabar con el silencio […] Podemos dejar de mirar hacia otro lado. Podemos miraros a los ojos y finalmente decir de parte del pueblo americano, que lo que hizo el gobierno americano fue vergonzoso y que lo siento”. Las buenas palabras sustituyeron a los juicios y las cárceles. Aquellos médicos que utilizaron a los pobres como cobayas humanas, así como sus cómplices y colaboradores no resultaron sancionados por el crimen que habían cometido.

¿Por qué nos empeñamos en suponer que nuestra salud les importa algo a ellos?

Grecia construye campos de concentración con capacidad para 20.000 refugiados en las islas del Mar Egeo

El mes que viene comenzará la construcción de campos de concentración para refugiados en las islas griegas del Mar Egeo, anunció ayer el ministro de Migración, Notis Mitarachi, en una entrevista a la radio Skai.

Los campos podrán acoger a 20.000 refugiados durante un máximo de tres meses y se abrirán en las islas de Lesbos, Samos, Chios, Kos y Leros, dijo el ministro. Deberían estar operativos este verano.

Hasta ahora, los solicitantes de asilo han podido entrar y salir de sus campos y han sido libres de moverse por las islas. Tras los violentos incidentes ocurridos entre los migrantes y la policía, el gobierno del Primer Ministro Kyriakos Mitsotakis ha decidido reforzar los controles sobre los recién llegados a las islas del Egeo.

“A los que permanezcan en los centros cerrados se les permitirá salidas controladas con una tarjeta y por un período de tiempo limitado, y las estructuras permanecerán cerradas por las noches”, dijo el lunes el portavoz del gobierno griego Stelios Petsas.

Ante el aumento de las llegadas de refugiados, el gobierno de Mitsotakis, que asumió el gobierno el verano pasado, ha decidido acelerar el examen de los procedimientos de refugio a fin de devolver a los solicitantes no aptos o rechazados a su país de origen o a la vecina Turquía.

“Queremos aumentar las devoluciones a Turquía de unos 200 retornos por semana”, dijo Notis Mitarachi.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Grecia, Philippe Leclerc, está de acuerdo con los planes del gobierno griego, con el pretexto de que alrededor de 41.000 solicitantes de asilo están hacinados en campos insalubres en las islas griegas del Egeo, mientras que la capacidad es de sólo 6.200. 

“La creación de nuevos centros de internamiento llevará tiempo. Lo más importante es encontrar una rápida solución a las inaceptables condiciones de hacinamiento en las islas”, dijo el representante del ACNUR.

“Que los campos estén controlados, que la gente permanezca allí durante un corto período de tiempo y que, por ejemplo, por la noche se cierren, ya es el caso en muchos centros de Europa, pero sólo durante un corto período de tiempo”, subrayó. Para el representante del ACNUR, “la detención de los solicitantes de asilo, especialmente de los menores, debería ser la excepción absoluta”.

En los últimos meses han aumentado las manifestaciones de los refugiados y las autoridades locales contra la construcción de esos campos en las islas del Egeo. Los solicitantes de asilo, agotados por las condiciones de vida insalubres, también se manifestaron a principios de febrero. Se produjeron enfrentamientos entre los refugiados y la policía antidisturbios.

El grupo neonazi la Base planeaba desatar una guerra racista

El grupo neonazi la Base planeaba iniciar una guerra racista. Su máximo dirigente se las arregló para permanecer en el anonimato durante años. Recientemente su grupo fue objeto de redadas del FBI. Una investigación sobre terrorismo reveló que se estaban preparando para una guerra racista. Los miembros detenidos de la Base están acusados de crímenes racistas, de planear asesinatos, de posesión de armas y de dar refugio a fugitivos.

El dirigente del grupo operaba bajo los alias de «Lanza Normanda» y «Lobo Romano». Los miembros del grupo no conocen su verdadera identidad. Se sabe que el hombre es de Estados Unidos, se llama Rinaldo Nazzaro y tiene 46 años. También se sabe que alquila sus servicios como mercenario y afirma haber combatido en Rusia y Afganistán. Según la BBC operaba desde Rusia (*).

Su grupo, cuyo nombre recuerda a Al Qaeda, comenzó a reclutar mercenarios en 2018. Tienen células racistas por todo el mundo. Sus objetivos son iniciar una guerra específicamente dirigida contra negros y judíos. Los neonazis estaban lejos de ser el típico grupo de charlatanes de internet. Son responsables de los ataques a las sinagogas y otros ataques racistas. También organizaron campos de entrenamiento.

Rinaldo Nazzaro siempre quiso mantener un perfil bajo. No existe ninguna publicación a su nombre, ningún perfil en las redes sociales y ninguna aparición en ningún medio de comunicación. Su nombre aparece en muy pocos lugares, aparte de algunos papeles administrativos. Sin embargo, la información se obtuvo a través de una denuncia y una larga investigación. Nazzaro defendió la idea de los encuentros cara a cara, especialmente durante los campos de entrenamiento.

Un grupo antifascista de Oregón, Eugene Antifa, reveló que la Base estaba preparando un campo de entrenamiento. Afirman que Nazzaro había comprado tierras con ese propósito. La alerta siguió a una revelación de las discusiones internas del grupo. Como resultado, la policía y los medios de comunicación se interesaron en el caso. El comprador de la tierra, sin embargo, trató de ocultar su identidad por diversos medios. Sin embargo, una de las direcciones dadas pertenecía a un socio cercano de Nazzaro. Para muchos neonazis, el hombre es en realidad un policía infiltrado o un espía. Su trabajo estaba destinado a sacar a sus colegas de las sombras.

(*) https://www.bbc.com/news/world-51236915

Los refugiados centroamericanos denuncian torturas en los centros de internamiento de Estados Unidos

Centro Juvenil de Shenandoah, en Virginia
Muchos adolescentes de México y Centroamérica que en años recientes han llegado como refugiados a Estados Unidos han sido víctimas de castigos y torturas en los reformatorios en los que suelen internar a algunos de los menores no acompañados que son detenidos en la frontera, quienes en lugar de ser protegidos son encarcelados debido a las políticas impuestas por Trump.

En espera de que los casos de asilo de los menores no acompañados sean resueltos por los tribunales, la policía de inmigración entrega la custodia de muchos de ellos a la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR), una institución del gobierno federal que depende del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS).

Los menores transferidos a la ORR son internados en albergues o casas de crianza “foster care”, pero algunos otros en la etapa de la adolescencia son enviados a cárceles juveniles con las que el gobierno acuerda su encierro.

Uno de esos reformatorios es el Centro Juvenil del Valle de Shenandoah, ubicado en Virginia, donde han denunciado el maltrato físico y psicológico que sufrieron varios adolescentes citados en una demanda judicial.

Los testimonios inscritos en los documentos del tribunal describen el castigo al que eran sometidos y refieren los insultos que constantemente recibían los jóvenes inmigrantes, tanto de los otros internos estadounidenses como del propio personal del centro carcelario.

Uno de los adolescentes refugiados relata que en una ocasión se agarró a trompadas con un muchacho estadounidense porque ya estaba cansado de que lo llamaran “pendejo” y “onion head”. Los guardias del lugar lo amarraron a una silla, le cubrieron la cabeza con una bolsa y empezaron a golpearlo.

El castigo aplicado al estilo de la mafia lo recibió en cinco ocasiones, según cuenta el joven, además de que también eran sancionados con encierro en solitario y desnudos cuando no participaban en las clases o por golpear las paredes con el balón cuando jugaban al futbol o si se quejaban de alguna dolencia o malestar físico.

Los relatos de varios jóvenes refugiados citados en la demanda describen escenarios similares sobre el castigo que padecían cuando eran inmovilizados en una silla y con una bolsa en la cabeza que por momentos los asfixiaba.

La acusación por uso excesivo de la fuerza en contra del reformatorio juvenil fue presentada en 2017 pero, después de un largo proceso judicial en el que se escucharon los testimonios y se presentaron las pruebas, la demanda fue desestimada en julio de 2019.


Los abogados que representan a los demandantes han recurrido la resolución en apelación para tratar de evitar que más adolescentes que llegan al país en busca de protección como refugiados sigan siendo encarcelados en correccionales para delincuentes juveniles y expuestos al abuso.

La petición de los demandantes tuvo la semana pasada el apoyo de grandes aliados cuando un grupo de más de 50 fiscales y reconocidos abogados de todo el país enviaron una opinión a los magistrados para que las acusaciones sean llevadas a juicio, al considerar que los jóvenes inmigrantes no habían cometido delito alguno para ser enviados al reformatorio.

“El propósito de la detención es para protegerlos, no para castigarlos“, señalan los fiscales en el documento enviado al tribunal de apelaciones para expresar su preocupación por el trato que reciben los inmigrantes que buscan asilo, que en este caso incluye abuso físico y confinamiento en soledad.

https://cronio.sv/internacionales/adolescentes-centroamericanos-y-mexicanos-revelan-abuso-de-torturas-en-refugios-de-ee-uu/

La Academia Militar de West Point investiga a sus cadetes por racismo

El sábado se celebró un partido de rugby en la Academia Militar de West Point entre soldados de la Armada y el ejŕcito de Tierra, al que Trump asistió.

Algunas grabaciones difundidas muestran a los cadetes haciendo gestos racistas con las manos, por lo que la Academia ha abierto una investigación sobre sus alumnos.

No son casos aislados. Poco antes de la competición, al menos dos cadetes de la escuela militar y un aspirante a cadete de la academia naval fueron grabados con el gesto de “OK” detrás de un comentarista del canal ESPN que retransmitía el acto en directo.

“La Academia Militar está totalmente comprometida con la formación de dirigentes con el carácter que encarnan los valores de los militares”, dijo Darryl Williams, el general que dirige West Point.

“He nombrado a un oficial […] para llevar a cabo una investigación administrativa de los hechos, circunstancias e intenciones de los cadetes en cuestión”, dijo en un comunicado.

Una portavoz de la Academia Naval, con sede en Annapolis, Maryland, también informó a los medios sobre el incidente.

El signo ordinario de OK se ha hecho popular entre los racistas, según la Liga Antidifamación (ADL). 

Se ha extendido entre los fascistas y a veces lo utilizan los seguidores de Trump, según explica la ADL.

El fascista australiano Brenton Tarrant, que perpetró la matanza en dos mezquitas de Christchurch (Nueva Zelandia), lo exhibió cuando llegó al tribunal en marzo de este año.

El año pasado, un oficial de la guardia costera fue reprendido por hacer el gesto ante las cámaras de la televisión.

https://www.klfy.com/national/military-academies-investigating-cadets-use-of-possible-white-power-gesture-at-army-navy-game/

Grabación de vídeo:

Niños en jaulas: 13.000 menores de edad migrantes expulsados por Estados Unidos han sido torturados

La política de “tolerancia cero” que impuso Trump ha generado que más de 13.000 niños migrantes -menores de 18 años, incluidos más de 400 bebés- hayan sido expulsados de Estados Unidos y trasladados a “refugios” ubicados en la frontera de México, donde los mantienen privados de libertad para esperar que se resuelva su estatus migratorio y el de sus familiares.

La dura medida contra los menores de edad obliga a los niños a esperar en México las audiencias de los tribunales migratorios de Estados Unidos.

A lo largo de la frontera de México y Estados Unidos, los bebés y los niños pequeños los mantienen recluidos en lugares con altísimos niveles de criminalidad y en refugios y tiendas de campaña abarrotados de personas y ubicados en las calles, sin ningún tipo de control sanitario y ambiental.

La situación de estos pequeños puede durar en el mejor de los casos semanas y muchos otros sufren este tipo de tortura moderna por meses, hasta lograr obtener una audiencia de asilo en Estados Unidos. De hecho, muchos de estos niños deben acudir a tribunales sin sus padres y los obligan a testificar solos.

El riesgo de violencia y enfermedad es alto y es de especial preocupación para las familias con niños pequeños o que sufren condiciones de salud crónicas, según entrevistas con profesionales de la salud, migrantes, defensores de derechos humanos y abogados.

Los niños se encuentran entre decenas de miles de migrantes que regresaron a México bajo la política del gobierno de Trump conocida como los MPP (Protocolos de Protección a Migrantes). La mayoría son de El Salvador, Honduras y Guatemala.

Lo que alega el Departamento de Seguridad estadounidense sobre las decisiones si una persona es colocada en los MPP, es que éstas son tomadas por agentes fronterizos e incluyen consultas con profesionales médicos.
De acuerdo con lo establecido, los niños y adolescentes que no están acompañados por sus familiares no deben ser enviados de regreso a México, pero esto no es lo que ocurre en realidad. De hecho, muchos de estos niños, los que corren con la suerte de ser agrupados con sus padres y madres, terminan siendo expulsados de Estados Unidos.

Al menos un tercio de los casi 40.000 migrantes que fueron colocados bajo el programa MPP de “tolerancia cero” -hasta el pasado 1 de septiembre- eran menores de 18 años.

De esos más de 13.000 niños migrantes, más de 3.400 eran menores a cinco años y otros 418 son bebés menores de un año.

La tendencia al incremento de este tipo de casos es inminente, pues según la CBP (Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos), los números han crecido en las últimas semanas y ahora hay más de 51.000 personas en el programa MPP.

Las duras historias relacionadas con los niños migrantes que son privados de libertad, mientras Estados Unidos decide qué hacer con ellos, se han recrudecido durante la administración Trump.

Los infantes llegan a pasar días y noches con hambre mientras duermen en el suelo, con frío, con la luz siempre encendida, encerrados en una jaula, sin ver la luz del sol, desamparados, sólos, desorientados y sobre todo, sin sus padres.

Esta angustia se genera precisamente en los centros de reclusión que las autoridades migratorias estadounidenses tienen para literalmente enjaular a los niños, que viven en condiciones de tortura física y psicológica.

Todo este proceso de tortura y crueldad -marca Trump- se aplica injustamente contra menores de edad -niños inocentes e indefensos- que son separados de sus padres como parte de una política de “tolerancia cero” ordenada y administrada por el gobierno de Estados Unidos.

Esta política segregacionista es alimentada por el racismo, la supremacía y la xenofobia contra los migrantes, sobre todo los latinoamericanos, enfila todo su odio en los centros de reclusión de la policía fronteriza, donde miles de niños padecen de hambre, hacinamiento, frío, marginación, insalubridad, miedo y daño psicológico continuado, producto del desprendimiento forzado de sus padres y familiares, en un contexto repleto de amenazas que reciben día y noche.

Un trabajo de Jessica Washington titulado: “We Are Kept in a Cage” Heartbreaking stories from children in border patrol custody, (“Nos mantienen en una jaula”: Historias desgarradoras de niños bajo custodia de la patrulla fronteriza) y publicado el pasado 27 de junio en la web Motherjones, muestra una serie de testimonios de los menores de edad que han sido separados de sus padres, luego de que las autoridades estadounidenses los detuvieran mientras intentaban entrar como inmigrantes.

https://www.elciudadano.com/justicia/ninos-en-jaulas-informes-confirman-tortura-a-mas-de-13-mil-menores-migrantes-expulsados-por-trump/10/14/

‘Los indeseables’: la eugenesia esterilizó a 166.000 personas en Suecia

Entre 1934 y 1975 se llevaron a cabo en Suecia 63.000 esterilizaciones de “indeseables” por motivos de eugenesia o limpieza racial.

Todo esto tuvo su origen en 1921, cuando el parlamento sueco inventó una seudociencia y aprobó la fundación del Instituto Estatal para la Biología de las Razas. Dicho instituto clasificó a los suecos según los distintos tipos raciales.

Durante el primer año desde su creación, más de 100.000 personas, la mayoría laponas, fueron medidas y fotografiadas desnudas. Los médicos suecos de este perverso experimento racial, les medían el perímetro craneal así como la altura de la cabeza.

Los autores de esta muestra de racismo, mantenían que un lapón no debía casarse con un sueco, ya que el fruto de ese matrimonio sería un “indeseable”.

Toda la documentación que recoge este experimento, está guardada en la Biblioteca Universitaria Carolina Rediviva en la Ciudad de Uppsala. Aproximadamente 13.000 fotografías de personas desnudas se guardan entre sus paredes, fotografías que revelan uno de los mayores episodios de racismo de la historia.

Existen artículos que reflejan cuáles razas son menos “indeseables“, así como la recomendación de la esterilización de algunas razas como eugenesia o higiene racial. La mayor limpieza se centró en los lapones.

Científicos defensores de la eugenesia, con la argumentación de la pureza y superioridad racial, exigieron una Ley de esterilización cuyo único objetivo era preservar la “raza blanca” sobre las demás.

En 1934 se aprobó la ley que permitió la esterilización de “los indeseables” en el parlamento sueco bajo el consenso de todos los partidos políticos y, fue ratificada de nuevo en 1941.

Entre 1970 y 1996, 166.000 personas fueron esterilizadas siguiendo la seudociencia eugénica. El Instituto de Biología Racial de la Universidad de Uppsala llevó a cabo una política racial propia de los nazis, bajo el beneplácito de la sociedad sueca.

Los “demócratas suecos” llevaron a cabo una limpieza racial esterilizando a gitanos, judíos, lapones y personas de raza mixta. En 1997 se reconocieron solo 60.000 de todas las esterilizaciones. Se indemnizó a algunos de los afectados, lo que no ha podido deshacer nada de lo sucedido.

https://elestado.net/los-indeseables-eugenesia-suecia/

La clase obrera es el auténtico objetivo de la ‘caza contra los inmigrantes’ desatada por Trump

David L. Wilson

El 7 de agosto el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) llevó a cabo redadas coordinadas en siete fábricas agroalimentarias del Estado de Mississippi, deteniendo a 680 trabajadores inmigrantes. Los policias del ICE dijeron al Washington Post que la operación era “la medida de aplicación de la ley más importante en un solo Estado en la historia de Estados Unidos”.

La operación masiva sembró el terror entre unos inmigrantes ya traumatizados por una masacre contra personas de origen mexicano en El Paso, Texas, unos días antes. Una gran parte de la población nacida en Estados Unidos estaba indignada por las imágenes de los hijos de los trabajadores llorando.

Como ha sucedido en el pasado con las redadas en los lugares de trabajo, los medios de comunicación han señalado que los empresarios permanecen libres mientras sus trabajadores son llevados esposados a las cárceles para inmigrantes. Algunos reaccionaron pidiendo el detención de los empresarios que habían contratado a los trabajadores indocumentados; otros señalaron que el presidente Trump había utilizado a trabajadores indocumentados en sus propias empresas.

Las personas que quieren encarcelar a sus empresarios tienen buenas intenciones pero no entienden el problema. Más detenciones no ayudarán a los inmigrantes o a los trabajadores nacidos en Estados Unidos. Lo que estos trabajadores realmente necesitan es acabar con las redadas, derogar las leyes y políticas que hacen posibles las redadas policiales y rechazar las suposiciones en las que se basan estas leyes y políticas.

Las redadas en los centros de trabajo

Las redadas en los centros de trabajo tienen una larga historia en Estados Unidos, pero la práctica actual se justifica por las llamadas “sanciones contra el empresario” como se menciona en la Ley de Reforma y Control de la Inmigración de 1986. Esta ley requiere que las empresas verifiquen el estatuto migratorio de los nuevos trabajadores y si no lo hacen tienen que pagar una multa.

La razón de esta medida es que desalienta a los inmigrantes indocumentados que buscan trabajo en Estados Unidos. Según los partidarios de esta medida, los trabajadores nacidos en Estados Unidos se beneficiarían al limitar la competencia de los trabajadores extranjeros de bajos salarios.

La idea de que las sanciones impuestas a los empresarios reducirían la inmigración ilegal se puso a prueba en las dos décadas siguientes: la población indocumentada se triplicó, pasando de 4 millones a más de 12 millones. Desde entonces, la población indocumentada ha disminuido a unos 10,5 millones de personas.

Esto debería haber sido suficiente para convencer a los políticos de que las restricciones al trabajo legal en Estados Unidos no son suficientes para compensar los incentivos -como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN)- que podrían llevar a los trabajadores de países vecinos a trasladarse a Estados Unidos. La AFL-CIO tardó mucho tiempo en entenderlo. La Confederación de Sindicatos apoyó en primer lugar las sanciones impuestas a los empresarios, pero en 2000 pidió su derogación.

Por otra parte, los gobiernos reaccionaron al fracaso de las sanciones reforzando el procedimiento. A finales de la década de 1990, comenzaron a participar en la hiperverificación electrónica: el programa E-Verify. Este programa tiene por objeto hacer cumplir las sanciones exigiendo a los empresarios que comprueben los documentos de los nuevos trabajadores en una base de datos en línea del gobierno. Pero E-Verify también ha sido un fracaso rotundo. Es bastante fácil de eludir. Su principal efecto parece haber sido empujar a más inmigrantes indocumentados a la economía sumergida, donde se enfrentan a salarios más bajos y a una protección laboral aún menor.

Si las sanciones impuestas a los empresarios no impiden que los inmigrantes indocumentados se establezcan en Estados Unidos, ¿qué hacen?

En 1986 los trabajadores inmigrantes fueron los únicos que denunciaron los efectos de esa medida. Por ejemplo, un mexicano le dijo al New York Times que la policía no les iba a perseguir mientras cruzaban la frontera de California. “Los empresarios que estén dispuestos a contratarnos se beneficiarán de nosotros. Van a amenazar con exponernos. Querrán pagarnos menos porque dirán que se arriesgan dándonos trabajo”.

La patronal utilizó las amenazas de despido para mantener a los trabajadores indocumentados bajo control antes de 1986, pero la nueva ley les dio aún más influencia. Los trabajadores indocumentados ganan mucho menos que los trabajadores con calificaciones similares -entre un 6 y un 20 por ciento menos- y hay pruebas de que la actual “penalización salarial” (pérdida de salario) por ser indocumentados es en gran medida una consecuencia de las sanciones contra los empresarios.

Al reducir los salarios de los trabajadores indocumentados, las sanciones también reducen los salarios de los trabajadores nacidos en Estados Unidos que buscan trabajo en los mismos sectores, lo que es exactamente lo contrario de lo que la ley debería producir. Además, las redadas en los lugares de trabajo desempeñan un papel importante en el proceso de reducción de los salarios y aumento de los beneficios.

En 2000 un policía de inmigración admitió que rara vez detienen a los trabajadores indocumentados “a menos que el empresario denuncie a un trabajador, y los empresarios generalmente lo hacen sólo para romper un sindicato o para evitar una huelga o ese tipo de cosas”. Los policías de inmigración son más cautelosos ahora, pero hay indicios de que “ese tipo de cosas” aún podrían desencadenar la represión en los lugares de trabajo.

Una de las fábricas inspeccionadas el 7 de agosto de 2019 fue una fábrica en Morton, Mississippi, propiedad del gigante avícola de Illinois Koch Foods. El año anterior Koch Foods tuvo que pagar 3,75 millones de dólares para resolver una demanda ante la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el trabajo por acoso racial y sexual de trabajadores latinos.

A diferencia de muchas fábricas agroalimentarias, la fábrica de Morton tiene un sindicato, la United Food and Commercial Workers (UFCW), que también representa a trabajadores de otra fábrica de Koch que ha sido víctima de las redadas del ICE.

Acabar con el clima de miedo

No es la primera vez que el ICE ha atacado fábricas donde los trabajadores se han unido a los sindicatos y han luchado por mejores condiciones laborales. En junio del año pasado, la policía irrumpió en una planta de Fresh Mark en Salem, Ohio, donde los trabajadores están representados por el Sindicato de Minoristas, Mayoristas y Grandes Almacenes. La acción se inició una semana después de que la Oficina de Seguridad y Salud Ocupacional impusiera una multa de 211.194 dólares a Fresh Mark por condiciones de trabajo inseguras de sus trabajadores. Las redadas actuales siguen el modelo del gobierno de George W. Bush, donde las fábricas con representación sindical o en las que se estaban desarrollando campañas de sindicalización se convirtieron en objetivos prioritarios para las redadas en los centros de trabajo.

Si bien es cierto que las empresas individuales pueden verse perturbadas por las redadas del ICE, las actividades del ICE benefician a todos los empresarios. Las redadas en el lugar de trabajo están contribuyendo a una situación que el portavoz de UFCW Abraham White describió después de las redadas en el estado de Mississippi: “Los trabajadores de todo el país tienen demasiado miedo para defender sus derechos y denunciar el dumping de salarios, condiciones de trabajo peligrosas y otros asuntos relacionados con las condiciones de trabajo”. White pidió “el fin de este peligroso clima de miedo”.

Las solicitudes de detención de empresarios por contratar inmigrantes indocumentados no harán nada para combatir este temor, especialmente en el contexto de las redadas antisindicales en el lugar de trabajo. La forma en que los trabajadores pueden superar el miedo y obtener mejores salarios y condiciones de trabajo es -como siempre ha sido el caso- organizando y resistiendo firmemente los esfuerzos de la burguesía para crear divisiones mediante llamamientos al racismo y la xenofobia.

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