La web más censurada en internet

Etiqueta: Lucha obrera (página 23 de 30)

El Ayuntamiento de Guadalajara denuncia a las huelguistas que se tomaron en serio el 8M

Resultado de imagen de huelga  dia de la mujer site:lacronica.net
Manifestación del 8M en Guadalajara
Es sabido que desde estas líneas hemos criticado duramente la supuesta convocatoria de huelga del redenominado «Día de la Mujer»; decimos redenominado porque en realidad el 8 de Marzo es el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. 
En una de las notas de la Comisión 8 de marzo comentábamos cómo el objetivo de esta huelga era tan difuso que hasta las propias convocantes ya advertían que no pretendían generar un problema económico a las empresas capitalistas.
Sin embargo, ha habido quien ha tomado en serio lo que significa una huelga y los objetivos que tiene en la lucha por la emancipación de la mujer. El pasado 8 de marzo, Guadalajara amaneció con al menos 15 establecimientos comerciales con las cerraduras selladas, con el objetivo de señalar a empresas como las principales instigadoras de las desigualdades que afectan a la mujer obrera, algo que ha irritado al Ayuntamiento de Guadalajara, que dice «estar junto a las mujeres» pero condena este tipo de acciones directas que en cualquier otro país del continente son expresión natural de una jornada de paro general.
En concreto, y según la concejal de seguridad de esta ciudad, Encarnación Jiménez (PP), «son muchas las empresarias afectadas por este tipo de comportamientos incívicos, delictivos…«, y parecía afirmarse que se abriría una investigación al respecto.
Rosa Parks, una de las referentes del movimiento contra la discriminación racial de los negros en Estados Unidos desobedeció la legislación que imponía el apartheid frente a la población blanca. En 1962, decenas de mujeres asturianas tomaban la lucha de la minería en sus manos contra la represión ejercida por el fundador del Partido Popular ex ministro franquista Manuel Fraga. En 1961, las mujeres de Laguna Paiva (Santa Fe, Argentina), protagonizaron una lucha consistente en la quema de vagones contra los despidos y la represión en los ferrocarriles argentinos. 
La opresión de la mujer es parte intrínseca del sistema capitalista. Por eso Susanna Griso o Letizia Ortiz son aplaudidas por los capitalistas, y las mujeres de Guadalajara son denunciadas. Griso, Letizia Ortiz o Ana Rosa Quintana cumplen el papel propagandístico de que se puede ser explotadora y mujer; mientras que las mujeres alcarreñas demuestran que el 8 de marzo no va de mujeres frente a hombres, sino de explotadores y explotadas; por eso son perseguidas.

La huelga docente de Virginia occidental recupera una histórica tradición de lucha

Amy Goodman y Denis Moynihan

Esta semana y tras una huelga histórica, los docentes y personal no docente de las escuelas públicas de Virginia occidental celebraron una victoria que inspiró a educadores de otros estados a tomar medidas para mejorar sus salarios y condiciones laborales. La huelga ilegal de nueve días –la más larga en la historia reciente de Virginia occidental– puso de relieve otro debate nacional sobre los docentes: el plan del presidente Donald Trump de armar a los maestros con armas de fuego ocultas tras la masacre escolar del Día de San Valentín en Parkland, Florida. Como señaló el superintendente de Escuelas Públicas del Condado de Broward, Robert Runcie, en un evento público organizado por la cadena CNN tras ese tiroteo en masa: “No tenemos que poner armas en manos de los docentes… Tenemos que poner más dinero en sus bolsillos”. Eso es exactamente por lo que los maestros y profesores de Virginia occidental se declararon en huelga, y por lo que otros docentes, de Inglaterra a Oklahoma, están haciendo lo mismo: organizarse, participar en negociaciones colectivas y, de ser necesario, hacer huelga por un salario digno, beneficios y un sistema educativo debidamente financiado que también sirva a sus estudiantes.

Virginia occidental es el ejemplo vivo del país de Trump: allí ganó con el 68% de los votos, superando a Hillary Clinton por más de 40 puntos porcentuales. Aun así, el estado montañés tiene una larga historia de activismo sindical militante, que se remonta a las guerras del carbón de principios del siglo XX. Jay O’Neal, profesor de secundaria de Charleston, Virginia occidental, relató en una entrevista para Democracy Now!: “Casi todos los habitantes de Virginia occidental conocen a alguien que ha estado en huelga: padres, abuelos, amigos, tíos, quien sea. La gente sabe lo que implica estar en huelga”.

La huelga no autorizada, ilegal bajo la ley de Virginia occidental, involucró a más de 20.000 docentes y 13.000 empleados escolares. A los huelguistas les preocupaba que muchos escolares de Virginia occidental, de los cuales uno de cada cuatro viven en la pobreza, dependen para alimentarse de las comidas que se brindan en la escuela. O’Neal explicó: “En mi escuela, enviamos a las casas de los niños y niñas unas 70 mochilas llenas de comida. También incluimos volantes con información de las iglesias y centros comunitarios que se iban a organizar para brindarles la comida, porque así es nuestro estado ¿saben? Estamos en un estado de alta pobreza. La mayoría de nuestros niños dependen del desayuno y el almuerzo que se sirven en la escuela”. La escritora Barbara Ehrenreich, conocida por su siempre vigente libro sobre la pobreza en Estados Unidos, “Por cuatro duros. Cómo (no) apañárselas en Estados Unidos” (“Nickel and Dimed: On [Not] Getting By in America”), escribió sobre las mochilas con comida. Sus palabras fueron: “Este es nuestro estado de bienestar distópico: docentes muy mal remunerados que intentan mantener a los niños pobres con vida”.

Tras nueve días de huelga, los docentes ganaron. La Cámara de Delegados y el Senado —ambos controlados por el Partido Republicano— y el gobernador, también republicano, acordaron un aumento del 5% y el congelamiento de los costos del seguro médico, mientras un grupo de trabajo que incluye a docentes y miembros del sindicato trabaja en un plan de financiación para este seguro. El aumento del 5% se aplica no solo a los docentes, sino a todos los empleados estatales de Virginia occidental. El gobernador James Justice también aceptó otra demanda de los huelguistas: prometió no recortar el presupuesto estatal del programa de salud Medicaid para pagar el aumento otorgado.

Desde Pittsburgh, el periodista especializado en temas laborales Mike Elk habló en una entrevista para Democracy Now! sobre el impacto de la huelga en otras partes: “La Federación de Docentes de Pittsburgh votó a favor de ir a la huelga el lunes pasado… Para este miércoles, el distrito escolar ya se había dado por vencido y les dio todo lo que querían”. Los estudiantes de posgrado de la Universidad de Illinois, Urbana-Champaign, están en su segunda semana de huelga. Al otro lado del Atlántico, decenas de miles de profesores y otros trabajadores universitarios están en huelga. Priya Gopal, profesora universitaria de Cambridge, Inglaterra, nos dijo: “Nos sentimos muy alentados al ver que los maestros en huelga de Virginia occidental publicaron una imagen de sí mismos con un cartel de solidaridad con nuestra lucha… Pienso que ahora hay una suerte de conciencia colectiva en Reino Unido y en Estados Unidos de que estas luchas son contra el deterioro del sector público, contra el deterioro de la idea de la educación como un bien público”.

La huelga de Virginia occidental inspiró a los maestros de Oklahoma, donde en gran medida los maestros ganan los salarios más bajos de los 50 estados del país. Teresa Danks, una maestra de primaria de Tulsa, fue noticia el año pasado por mendigar en las calles para recaudar dinero para las escuelas. Teresa afirmó en Democracy Now!: “Además de los salarios bajos, el elevado costo de nuestro seguro de salud y todos los demás problemas que ocurren en el aula, los docentes estamos pagando todo de nuestro bolsillo”. Un grupo de Facebook que convoca a una huelga docente estatal en Oklahoma reunió rápidamente 45.000 miembros. La huelga está programada para el 2 de abril. Acciones de lucha similares se están gestando también en Kentucky.

En los próximos meses también habrá varias huelgas estudiantiles en respuesta a la masacre en la secundaria Marjory Stoneman Douglas, en Parkland. Los docentes de todo el país ahora están armados; no como querría el presidente Trump, con armas de fuego ocultas, sino con el poder de la negociación colectiva y la voluntad de luchar por sus derechos.

http://radio.uchile.cl/2018/03/10/huelga-docente-de-virginia-occidental-recupera-historica-tradicion-de-lucha/

Recuperemos el Día Internacional de la Mujer Trabajadora de las manos de la burguesía

Con el Día Internacional de la Mujer ha ocurrido lo mismo que con otras fechas significativas del movimiento obrero: el capitalismo se ha apropiado de ellas, no sin antes vaciarlas de contenido y de cualquier objetivo socialista.

En el caso del 8 de marzo se han falsificados sus orígenes, se ha eliminado su carácter de clase y de ser un día de lucha y reivindicación de las trabajadoras de todo el mundo inscrito en la lucha por el socialismo se ha convertido en un día festivo donde las consignas giran en torno a la lucha entre los sexos y no entre las clases. Pues bien, como comunistas debemos recuperar la memoria de un pasado de lucha de las mujeres trabajadoras enterrado y falsificado por la burguesía.

Todos los años cuando llega la fecha del 8 de marzo nos cuentan la misma historia sobre su origen, que se eligió este día “en conmemoración del día 8 de marzo de 1908 en que las trabajadoras de la fábrica textil llamada Cotton declararon una huelga en protesta por las condiciones insoportables de trabajo. El dueño entonces cerró las puertas y prendió fuego muriendo abrasadas las 129 trabajadoras que había dentro” (1).

No hay pruebas documentales de que estos hechos existieran tal como se presentan. La verdadera historia es que fueron cogiendo acontecimientos reales de aquí y de allá, cambiaron fechas y los fueron amañando para presentar unos orígenes a la medida de los intereses de la burguesía. Esta versión aparece en torno a 1955, y el objetivo parece claro, eliminar el carácter comunista que tenía el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

No es extraño que la aparición de esta leyenda se produzca en la década de los años 50. Las vicisitudes que ha sufrido el Día Internacional de la Mujer Trabajadora están ligadas a las sufridas por el movimiento comunista. Será en esta década cuando se produzca la traición revisionista que supuso un abandono de los principios y objetivos revolucionarios de la mayoría de los partidos comunistas oficiales para pasarse con armas y bagajes a colaborar con el capitalismo y por este motivo, se reescribió la historia de muchos acontecimientos relevantes de la clase obrera para acomodarla a los nuevos tiempos.

El terreno estaba abonado para que el movimiento feminista de los años 60 se apropiara de esta fecha y borrara el término trabajadora para convertirla en el Día de la Mujer. Posteriormente se daría un nuevo paso hasta hacerla irreconocible: en 1975 la ONU declara el 8 de Marzo Día Internacional de la Mujer y de la Paz, y los gobiernos de la mayor parte de los países capitalistas organizan actos oficiales en este fecha. Así es como ha enterrado un pasado combativo de las mujeres trabajadoras y se ha falsificado uno nuevo que pueda ser asumido por todas las mujeres sin distinción de clase.

Los hechos históricos de la leyenda

No hay ningún dato que recoja un incendio en 1908. En la fábrica Triangle Shirtwaist Company de Nueva York se produjo un incendio, pero fue el 25 de marzo de 1911. Este suceso tuvo una gran repercusión en el movimiento obrero, no solo porque ocasionó la muerte de 148 trabajadores, de los cuales 129 eran mujeres, la mayoría emigrantes procedentes de Italia y Europa central y con edades comprendidas entre los 16 y los 24.

El hecho adquirió mayor relevancia porque en 1909 las trabajadoras de esa fábrica protagonizaron la primera huelga llevada exclusivamente por mujeres, cuyas demandas se resumían en un aumento de los salarios, mejoras en las condiciones laborales, la abolición del sistema de subcontratación y de las multas, la jornada laboral de 52 horas semanales, una igual carga de trabajo durante todo el año, la limitación de las horas extras y el reconocimiento de los derechos sindicales.

La huelga comenzó el 27 de septiembre de 1909 y se prolongó hasta el 15 de febrero de 1910. A las obreras de la Triangle se unieron otras fábricas no sólo de Nueva York sino también de las principales ciudades de Estados Unidos; se calcula que serían unas 40.000 las obreras en huelga, lo que paralizó por completo la industria textil norteamericana.

Cuando finalizó la huelga, la mayoría de los empresarios negociaron con sus trabajadoras parte de las reivindicaciones, solo 13 no lo hicieron, entre ellos los de la fábrica Triangle. Si hubieran aceptado las demandas de las trabajadoras, el incendio no habría tenido lugar, o al menos no habría tenido las consecuencias catastróficas que tuvo, ya que una de las reivindicaciones que venían exigiendo era que las puertas permanecieran abiertas y no cerradas como era habitual para mejor control de los trabajadores.

Las protestas por estos sucesos movilizaron a miles de trabajadores y tuvieron una gran repercusión en el movimiento obrero, pero no ocurrieron un 8 de marzo, ni en 1908. El incendio tuvo lugar un año después de celebrada la II Conferencia de Mujeres Socialistas en 1910, donde se toma el acuerdo de celebrar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora y seis días después de que en Europa se realizara la primera celebración.

Los antecedentes del 8 de Marzo

Mientras que los orígenes del 8 de Marzo son mucho más complejos que atribuir a esta fecha un acontecimiento concreto, su base ideológica hay que buscarla en el movimiento socialista de finales del siglo XIX. Tanto a nivel teórico como organizativo, fueron los socialistas los que dedicaron más esfuerzos teóricos y prácticos por el objetivo de la emancipación de la mujer. Marx y Engels tratan el tema de la mujer trabajadora, su papel en la producción industrial, haciendo un análisis científico del origen de la opresión y discriminación de la mujer. Obras como “La situación de la clase obrera en Inglaterra” o “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado” de Engels y “El Capital” de Marx, analizan la opresión de la mujer, ligando su emancipación a la de la clase obrera. En 1879, aparece el primer libro dedicado a tratar la cuestión femenina: “La mujer y el socialismo”. Su autor, August Bebel, era un destacado dirigente del movimiento socialista alemán. Esa obra tendrá una gran repercusión.

Esta labor teórica del movimiento comunista se verá acompañada de una labor organizativa. Serán los partidos socialistas los primeros que incluyan en sus programas las reivindicaciones del derecho al voto de las mujeres y los relativos a su igualdad.

Este proceso se produce en el contexto del desarrollo capitalista que empujaba a miles de mujeres a incorporarse al trabajo productivo, espoleadas por la miseria en que vivían sus familias, lo cual acarreará importantes cambios en su situación. Pasaron de permanecer aisladas en el hogar y de dedicarse a las tareas domésticas y al cuidado de los hijos, al trabajo fuera del hogar en la producción industrial. Aparece así una gran contradicción: por un lado su papel en la producción como un trabajador más, con una relativa independencia económica y, por otro, la falta de derechos políticos, la desigualdad en la familia y ante la ley, a lo que se sumaba la explotación bestial a que eran sometidas.

No es extraño pues que en la primera década del siglo XX se desarrollara un potente movimiento obrero y, a la par, un potente movimiento de mujeres socialistas. En Alemania el Partido Socialdemócrata contaba en 1914 con 175.000 afiliadas, lo que representaba el 16’1% de la militancia; entre ellas cabe destacar la figura de Clara Zetkin.

En 1907 se celebró la I Conferencia de Mujeres Socialistas en Stuttgart. Dos fueron los puntos principales sobre los que giraron las discusiones: lanzar la campaña por el derecho al sufragio de las mujeres y establecer unas relaciones permanentes entre las organizaciones de mujeres socialistas de todo el mundo.

Dos años más tarde, en 1909, las socialistas norteamericanas toman la iniciativa de celebrar el Woman’s Day el último domingo de febrero, con el propósito de unir fuerzas, propagar la lucha por el derecho al voto y las ideas socialistas entre las mujeres. Esta iniciativa será la precursora de la celebración internacional de un día dedicado a la mujer trabajadora.

Aunque tanto el movimiento feminista burgués como el movimiento de mujeres socialistas defendían la misma reivindicación, el derecho de las mujeres al voto, los objetivos eran completamente diferentes, lo que provocará desde el primer momento una línea divisoria entre los dos movimientos. Mientras el movimiento feminista consideraba esta reivindicación como un fin, a través del cual podían impulsar las reformas necesarias para lograr la igualdad en todos los terrenos con los hombres de su clase, pero sin cuestionar el sistema capitalista, para las mujeres socialistas la reivindicación del sufragio empieza a tomar un papel importante sólo desde el momento en que la táctica del proletariado consistía en utilizar las instituciones burguesas contra las instituciones mismas. Se consideraba el voto sólo como un medio para participar en la vida política, facilitando el trabajo de propaganda, concienciación y organización para la revolución socialista, su consecución no eliminaría la causa de su opresión que radicaba en la propiedad privada de los medios de producción. Así elaboraron un programa que recogía los siguientes puntos:

– la lucha contra la explotación capitalista, la igualdad de salarios
– la eliminación de la explotación de los niños y de la prostitución
– la reducción de la jornada laboral, el reconocimiento del derecho al voto de todas las mujeres
– acceso a un sistema educativo basado en la coeducación
– una reforma legal que facilitase la obtención del divorcio
– el reconocimiento del derecho de las mujeres a limitar el tamaño de su familia
– la socialización de las tareas domésticas con la creación de servicios como comedores, guarderías, lavanderías, etc.

La mayor parte de estas reivindicaciones no iban ser alcanzadas con reformas dentro del sistema. Por este motivo las socialistas no llevaron esta lucha por el sufragio en alianza con el movimiento feminista burgués, sino con los partidos socialistas y vieron que la verdadera liberación de la mujer está unida a la lucha por el socialismo.

Los orígenes del Día Internacional de la Mujer Trabajadora

En agosto de 1910 se celebró la II Conferencia de mujeres socialistas en Copenhague. Los puntos a tratar se centraron en el trabajo en torno al sufragio femenino universal, la protección social a las madres e hijos, la jornada laboral de 8 horas, la prohibición de utilizar fuerza de trabajo femenina en trabajos insalubres, dieciséis semanas de baja por maternidad y la aprobación de un seguro obligatorio por maternidad. Esta Conferencia también tomaría medidas para asegurar unas relaciones regulares entre las mujeres de todos los países.

En lo relativo a la celebración del Día de la Mujer Trabajadora, Clara Zetkin, en representación de las delegadas socialistas alemanas, presentó la siguiente moción: “De acuerdo con las organizaciones políticas y sindicales del proletariado, las mujeres socialistas de todos las nacionalidades organizarán en sus respectivos países un día de las mujeres especial, cuyo principal objetivo será promover el derecho al voto de las mujeres. Será necesario debatir esta proposición con relación a la cuestión de la mujer desde la perspectiva socialista. Esta celebración deberá revestir un carácter internacional y será necesario prepararla con mucho esmero” (2).

Clara Zetkin no propone ninguna fecha ni habla de ningún acontecimiento concreto. En un artículo que escribió unos días después de celebrada la Conferencia, hace referencia a que la idea parte del ejemplo de las socialistas americanas, que venían celebrando desde hacía dos años en las principales ciudades de Estados Unidos el Womans’s Day.

Por su parte, Alejandra Kolontai, delegada rusa, reflexionaba sobre los objetivos del Día Internacional de las Mujeres, dejando claro su carácter socialista desde sus inicios: “Ese día iba a ser un día de solidaridad internacional en la lucha por los objetivos comunes y un día para revisar la fuerza organizada de las mujeres obreras bajo la bandera del socialismo” (3). La primera celebración tiene lugar en 1911, pero no se concreta un día. Las fechas elegidas dependían del país. En Alemania, Dinamarca, Suecia y Austria y otros países europeos se eligió el día 19 de marzo.

Una muestra del cariz que tenía esta fecha en sus orígenes es la manifestación de las mujeres trabajadoras realizada en Viena ese primer año. Marcharon en torno al Reichstag portando banderas rojas y recordando a las luchadoras de la Comuna de París que habían sido masacradas. Ante el éxito de las movilizaciones, en 1914 las socialistas alemanas fijan por primera vez el día 8 de Marzo para unificar las diferentes movilizaciones a nivel internacional, pero en este año comienza la I Guerra Mundial y estas movilizaciones quedarían relegadas.

Para las mujeres socialistas la posición que toma la socialdemocracia de apoyo a la guerra imperialista va a tener importantes repercusiones. Muchas de ellas abandonan estos partidos y crean organizaciones para luchar contra la guerra imperialista, la vuelta de sus maridos e hijos del frente y contra el hambre y la carestía; otras participarán activamente en la formación de los partidos comunistas, como Rosa Luxemburgo y Clara Zetkin.

Sin embargo, serán las trabajadoras rusas las que recojan esta bandera. Desde tiempo atrás, el partido bolchevique venía desarrollando una importante labor de concienciación y organización entre las mujeres. Siguiendo los puntos aprobados en la II Conferencia de Mujeres Socialistas, empiezan a celebrar este día en 1913. La fecha elegida fue el 17 de febrero (2 de marzo del calendario occidental) bajo la denominación de Día Internacional de las Trabajadoras. Esta primera celebración realizada en las principales ciudades, se salda con la represión de los actos convocados y la detención de varias militantes bolcheviques que son deportadas a Siberia.

Ante el creciente movimiento de mujeres, comienza a publicarse una revista Rabotnitsa (Mujer Obrera), dedicada a la instrucción y movilización de las obreras y de las esposas de los obreros. El primer número se hizo coincidir con el 23 de febrero (8 de marzo) de 1914. Solo pudieron publicar los tres primeros números porque el grupo editorial fue detenido en pleno.

El Día Internacional de la Mujer Trabajadora se siguió celebrando en años sucesivos y, una vez iniciada la I Guerra Mundial, las protestas se centraron en la lucha contra la guerra imperialista, la vuelta de los soldados del frente y contra la carestía de los alimentos de subsistencia. A causa de la guerra, miles de mujeres se habían incorporado al trabajo en las grandes fábricas, ocupando los puestos de trabajo de los hombres que estaban en el frente.

La huelga de 8 de marzo de 1917 en San Petersburgo, Rusia

El día 8 de marzo de 1917 (23 de febrero en el calendario antiguo), tiene lugar un estallido revolucionario que acabaría con el régimen zarista. Al llegar al trabajo, los obreros de la fábrica Putilov se la encuentran cerrada. Las mujeres de Petrogrado, cansadas de la escasez de alimentos y de los precios de los mismos, se echaron a la calle. Pronto se unieron las esposas, hijas y hermanas de los soldados que se encontraban en el frente. Conforme recorrían las calles, se iban sumando las amas de casa que hacían cola para recoger su ración de pan, las obreras de los talleres y las factorías, hasta llegar al oeste de la ciudad donde se agruparon sobre los puentes del Neva. Al día siguiente el número de mujeres llegó a alcanzar 190.000, que se manifestaron bajo la consigna de “pan para nuestros hijos que se están muriendo de hambre”.

El día 10 de marzo la huelga era ya general. El día 12 se constituye el Soviet de Petrogrado. Dos días más tarde se crea el Gobierno Provisional y el día 17, con el ejército del lado de los revolucionarios, el zar Nicolás II dimite y Rusia se convirte en una República. Estos hechos desembocaran unos meses más tarde en la Revolución de Octubre y en sus inicios los protagonizan principalmente mujeres, lo que parece indicar que fueron esos acontecimientos los que hicieron que el Día Internacional de la Mujer Trabajadora se celebrara el día 8 de Marzo.

Tan solo unos meses más tarde tuvo lugar la revolución de Octubre, que tendrá una importancia decisiva en la situación de las mujeres. Alejandra Kolontai es nombrada Ministra de Bienestar Social. Durante los tres primeros años, se impulsó la incorporación de la mujer al trabajo, se aprobó el derecho a recibir igual salario por igual trabajo, la baja maternal pagada, se prohibió a las mujeres desarrollar trabajos pesados, los nocturnos y horas extras. Se legalizó el aborto en 1920, se declaró ilegal la prostitución, se decretaron leyes y reformas que aseguraban la igualdad de los sexos en todos los aspectos. Dentro del matrimonio las mujeres pasaron a gozar del mismo estatuto que sus maridos, incluyendo el derecho a conservar sus apellidos, a solicitar el divorcio, a poseer pasaporte y fijar su residencia. A partir de este momento las mujeres tuvieron acceso a todos los niveles de enseñanza. Se crearon servicios de lavandería, guardería y comedores para reducir el trabajo doméstico y se impulsó la participación de las mujeres en la vida social y política. En tres años de Revolución las mujeres consiguieron las reivindicaciones esenciales que les permitirán seguir avanzando en su emancipación.

En la II Conferencia de Mujeres Comunistas, celebrada en 1921, a instancias de las delegadas búlgaras, se aprobó la propuesta de celebrar de manera oficial el Día Internacional de la Mujer Trabajadora el 8 de Marzo, en recuerdo del 8 de Marzo de 1917 y de las trabajadoras de Petrogrado. Alejandra Kolontai escribió: “El Día de las Mujeres de 1917 se ha convertido en memorable para la historia. En ese día las mujeres encendieron la antorcha de la revolución proletaria e incendiaron todo el mundo. La revolución de febrero se inició ese día” (4).

Otras resoluciones aprobadas en esa Conferencia estaban relacionadas con los métodos que las mujeres debían adoptar en su lucha por el socialismo. Los objetivos principales eran la movilización y la propaganda entre las obreras, campesinas y amas de casa, tanto en la URSS como en los países capitalistas. Alejandra Kolontai señalaba los cambios en cuanto a objetivos, a raíz del triunfo de la Revolución de Octubre y de la III Internacional:

“Si la función del Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras era primero, ante la supremacía de los parlamentos burgueses, luchar por el derecho de las mujeres al voto, la clase trabajadora ahora tiene una nueva tarea al organizar a las mujeres trabajadoras alrededor de las consignas combativas de la III Internacional. En vez de demandar la participación en el trabajo de los parlamentos burgueses, oíd la llamada procedente de Rusia: ¡Mujeres trabajadoras de todos los países, organizad un frente unido en la lucha contra aquéllos que están saqueando el mundo!, ¡Abajo con el parlamentarismo burgués!, ¡Demos la bienvenida al poder soviético!, ¡Fuera con las desigualdades sufridas por los trabajadores y trabajadoras!, ¡Luchemos con los trabajadores por el triunfo del comunismo en el mundo!” (5).

En años posteriores, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora se siguió celebrando en la URSS y en otros muchos países, manteniendo el espíritu combativo y reivindicativo que tuvo en sus orígenes, hasta que en los años 60 la burguesía reescribió la historia.

Ha pasado más de un siglo desde que se celebrara la Conferencia de Copenhague, donde se tomó el acuerdo de celebrar un Día Internacional de la Mujer. En todos los países las mujeres tenemos el derecho al voto y en la mayoría de los países capitalistas se ha alcanzado la igualdad jurídica pero seguimos siendo doblemente explotadas y oprimidas. Muchas de las reivindicaciones planteadas por las mujeres socialistas en 1910 siguen pendientes, entre otras cosas porque la opresión de la mujer no reside simplemente en un problema de falta de derechos, sino que su origen está ligado a la propiedad privada y solo cuando ésta sea eliminada podremos empezar a hablar de emancipación de la mujer.

Como comunistas debemos recuperar la memoria del 8 de Marzo como el Día de la Mujer Trabajadora, debemos recuperar sus orígenes y el espíritu combativo y reivindicativo que tuvo en sus orígenes. Las comunistas en este día no tenemos nada que festejar y si una revolución que hacer y un largo camino por recorrer.

(1) Victoria Sau, Diccionario Ideológico Feminista, 1981
(2) Clara Zetkin: La cuestión femenina y la lucha contra el reformismo
(3) Alejandra Kolontai: El Día Internacional de la Mujer, 1921
(4) Ibidem
(5) Ibidem

La mujeres inician la huelga de 8 de marzo de 1917 en San Petersburgo

Los profesores de las 64 universidades británicas llevan tres semanas de huelga contra los recortes en las pensiones

Los profesores de las 64 universidades del Reino Unido inician el lunes su tercera semana de huelga en protesta contra los recortes en las pensiones, lo que ha llevado a 80.000 estudiantes a reclamar compensaciones por las clases perdidas.

El nuevo Plan de Jubilación Universitaria traslada todo el riesgo a los trabajadores, por lo que puedes cotizar durante 30 ó 40 años y al final no sabes con qué dinero vas a contar. “Es completamente inaceptable”, dijo Jeanette Findlay, profesora de Economía de la Universidad de Glasgow (Escocia).

Lo que tratan de hacer los irresponsables de las universidades es privatizar indirectamente las pensiones, según la profesora Findlay.

El sindicato University and College Union (UCU), que representa a los profesores y al resto de personal que trabaja en los centros universitarios, señala que la nueva regulación reduce en casi 10.000 libras (11.200 euros) la pensión de un profesor universitario normal.

El sindicato solo volverá a la mesa de negociación si se acepta su propuesta de incrementar un 2 por ciento las aportaciones al fondo de pensiones que realizan empresas y trabajadores. Los profesores están dispuestos a pagar más, si la universidad también lo hace, para asegurar así el futuro de las pensiones.

Por el momento, la huelga iniciará este lunes su tercera semana con paros que se extenderán hasta el jueves y que se alargarán durante toda la semana siguiente. Si no consiguen su objetivo, es posible que la protesta afecte a los exámenes de finales del semestre.

Se estima que más de un millón de estudiantes se verá afectado, lo que ha llevado a unos 80.000 a firmar peticiones de compensación. De media, los británicos pagan más de 10.000 euros, con excepción de Escocia, donde no hay tasas educativas.

A pesar de ello, una encuesta de la firma YouGov reveló que el 66 por ciento de los alumnos de los centros afectados apoya al personal docente.

Los obreros forman el comité de huelga de las maquilas de Ciudad Juárez

El jueves los trabajadores de la industria maquiladora de Ciudad Juárez anunciaron la creación del comité de huelga para negociar con las empresas instaladas en la ciudad fronteriza con Estados Unidos.

El comité luchará por la convocatoria de una huelga general. El objetivo del comité de huelga, es entablar una negociación con las empresas a fin de homologar el salario de los trabajadores con el sueldo de otros Estados, así como la presentación de un posicionamiento de 10 puntos.

Su formación ha posible tras meses de convocatoria y organización de los obreros. Lo componen profesionales, abogados, doctores y licenciados que representarán a los trabajadores, a fin de que la organización obrera no sea afectada por las represalias de los capitalistas.

La Abogada Susana Prieto Terrazas explicó que no existe precedente de una organización obrera, pues se busca convocar a una huelga general de toda la industria en la ciudad, ante la posible negativa de atender la exigencia obrera. El comité tiene su origen en la asociación civil “Obreros Maquileros de Ciudad Juárez”, que nació tras la negativa de las autoridades laborales de crear sindicatos independientes de la CTM y la CROC.

El programa del Comité de Huelga es el siguiente:

1. La instalación inmediata de mesas de diálogo y negociación con el sector empresarial en sus distintas cámaras de representación,  a fin de analizar de forma inmediata e improrrogable la necesidad de un aumento salarial digno, que corresponda al cumplimiento de las necesidades básicas del sector trabajador.

2. La homologación salarial con empresas radicadas en otros Estados de la República con sueldos superiores a los de Ciudad Juárez.

3. Reconocer que el salario digno y suficiente es un derecho humano que se relaciona íntimamente con otros derechos; como la alimentación, vivienda digna, educación, desarrollo y bienestar. El cual se encuentra plasmado en la constitución no como un mero deseo utópico, sino como una obligación improrrogable del estado y los sectores privados.

4. Que los derechos de las y los trabajadores sean sujetos a interpretaciones restrictivas o limitantes, deben ser interpretados y garantizados en su connotación mas amplia y que mejor proteja a los obreros y obreras.

5. La adhesión de todos los gremios, asociaciones y actores sociales  que decidan sumarse al esfuerzo de lograr las mejores condiciones laborales en esta frontera.

6. Establecer el diálogo firme y respetuoso con las instancias de gobierno cuya obligación es mantener las mejores condiciones de sus gobernados. Exigir a la par la eliminación inmediata de las listas negras, dado que es de explotado conocimiento que las juntas locales y federales han publicitado su sistema de cómputo y se niega a respetar la secrecía de los datos del trabajador, aunque se les solicite expresamente.

7. Abrir canales de comunicación inmediata con las instituciones encargadas de la salud y vivienda a fin de entablar las negociaciones pertinentes en beneficio de las y los trabajadores.

8. Erradicar efectivamente la discriminación en los centros de trabajo y procesos contratación, ya sea por razones de raza, edad, sexo, activismo, preferencias, condiciones médicas, corporalidad, estado civil, número de hijos, domicilio, antecedentes penales y los antecedentes laborales capturados en la base de datos mencionada en el numeral sexto, así como cualquier otra distinción que atente a la igualdad de las personas.

9. Utilizar todos los medios legales, académicos, dialécticos y políticos para construir las condiciones adecuadas para la percepción de un salario digno.

10. Entablar alianzas nacionales e internacionales con la diversidad de asociaciones de lucha común con el objetivo de obtener un salario justo para las y los trabajadores de Ciudad Juárez.

http://elpueblo.com/notas/Se-instala-comite-de-huelga-en-maquilas-1

¿En qué se diferencia la propaganda proletaria de la información burguesa?

La burguesía no sólo cultiva unos determinados canales de información y unos determinados periodistas, sino que crea además un determinado tipo de lectores, que aborrecen la propaganda y les gusta algo completamente distinto: la información.

La misma palabra “propaganda” es objeto de rechazo, lo mismo que “panfleto”, porque, con el tiempo, la burguesía ha educado pacientemente a los lectores en un determinado tipo de periodismo: el que ella fabrica.

Podríamos enumerar una serie de rasgos característicos que demandan los lectores y la burguesía oferta en sus medios: neutralidad, imparcialidad, objetividad, veracidad, independencia… Incluso los canales de la burguesía alardean de ello, con el típico subtitulo por debajo de la mancheta: diario independiente de la mañana, información veraz…

Aquí como en otros terrenos, en dos siglos la burguesía le ha dado un giro completo al periodismo que, además de tener un punto de vista de clase, siempre fue un instrumento partidista. Los periódicos nacen siendo panfletos, hojas sueltas y volantes de una u otra facción de la burguesía, y lo mismo se puede decir de la prensa obrera.

Con el tiempo la burguesía esconde la verdadera naturaleza de sus medios de propaganda y arrastra tras de sí a ciertos grupos de la clase obrera, que quieren imitarla y ponerse por encima de las clases, de la lucha de clases, de las contradicciones y de los intereses materiales que bullen en una sociedad.

La información, dicen, hay que contrastarla. Cuando unos obreros se declaran en huelga, también hay que mostrar la opinión del capitalista. Cuando los imperialistas agreden a un país, hay que exponer también las razones que tienen para hacerlo, cuidando siempre de no tomar partido.

El planteamiento burgués se fundamenta en una concepción, que es puramente ideológica, y que también ha logrado imponer de una manera aplastante: la diferencia entre la información y la opinión, donde la primera no es cuestionable, a diferencia de la segunda.

En fin, el prototipo de lo que la burguesía entiende por “información” es tan conocido como falso, empezando por la concepción de la noticia como mercancía y negocio, lo que han llevado a los canales a convertirse en una industria diferente: la de la publicidad, la imagen y las relaciones públicas.

Lo que no está tan claro es el planteamiento del proletariado, cuyos medios se rigen por los mismos principios de siempre, es decir, que están absolutamente “anticuados”: son los mismos ahora que en el origen de la prensa obrera; lo único que ha cambiado es el desarrollo de las nuevas tecnologías de la comunicación.

El proletariado no engaña ni -por su posición de clase- puede hacerlo, por un motivo muy fácil de entender: no podría hacerlo sin engañarse a sí mismo como clase social. La burguesía y sus medios no se dirigen a un lector determinado sino que tratan de influir en toda la sociedad, incluidos sus enemigos de clase. La prensa proletaria es abiertamente partidista y de clase: se dirige a sí misma. Los autores son al mismo tiempo lectores.

Es una redundancia asegurar que la prensa obrera es veraz; si no lo fuera se perjudicaría a sí misma, a su causa. Por eso decía Lenin que “la verdad es siempre revolucionaria”. Eso es algo que, además de la revolución socialista, se puede predicar igualmente de todas y cada una de las causas que defiende el proletariado: la lucha contra el imperialismo, el fascismo, la defensa de la mujer trabajadora, de la paz, de la ciencia o de la cultura progresista.

Lo que otorga veracidad a la prensa obrera es la propia posición del proletariado en la sociedad moderna con una tarea de naturaleza histórica: como clase el proletariado no tiene nada, no defiende intereses mezquinos. Su labor es la de encabezar una revolución socialista y no puede hacerlo si su comprensión del mundo no es correcta y científica.

No se puede cambiar el mundo sin conocerlo de manera precisa. En esa tarea la prensa desempeña un papel fundamental porque no se trata de un análisis de laboratorio sino de una tarea colectiva que concierne a miles de obreros y revolucionarios y se lleva a cabo sobre la marcha. La teoría va ligada a la práctica.

A través de sus diferentes medios de comunicación (octavillas, prensa, folletos, internet, redes sociales) el proletariado muestra uno de los rasgos característicos de siempre: la discusión, la polémica y el debate. Es la manera en que avanza el pensamiento revolucionario. En su prensa, pues, el proletariado habla en voz alta y dialoga consigo mismo. Ni engaña ni se engaña.

La policía revienta una huelga obrera en una maquiladora mexicana

730 trabajadores de una empresa maquiladora ubicada en el ejido Glorieta de Gómez Palacio, en México, realizaban una huelga desde el jueves que fue reventada por la policía, que se presentó en la empresa agrediendo a los obreros, a los que lanzó bombas lacrimógenas para desalojar el lugar (1).

Los trabajadores se encontraban en huelga por el traslado de la empresa y porque el nuevo capitalista no respeta su antigüedad laboral. Exigen que el nuevo propietario le indemnice al 100 por cien, ya que existen personas con una antigüedad de hasta 25 años.

El ataque policial terminó en un enfrentamiento mutuo y tres trabajadores necesitaron atención sanitaria por síntomas de intoxicación por los gases que les lanzaron.

La policía destruyó los cristales de las puertas para tener acceso a la maquila. Otra parte de la policía hizo dos boquetes por parte posterior de la fábrica para entrar.

Los trabajadores comentaron que cuando un grupo de ladrones entró a robar los cajeros automáticos y lesionaron con proyectil de arma de fuego a un obrero, la policía no se presentó en la fábrica.

Según los trabajadores, la policía no mostró ninguna orden judicial de desalojo, pero la Fiscalía General del Estado dice lo contrario: que actuaron conforme a ley, ya que el juez les dio una orden de entrada porque el capitalista había puesto una denuncia por daños, lo cual es falso. Los unicos daños son los que causó la policía al entrar en el recinto.

En algunos Estados de México, como Juárez, los obreros preparan una huelga general en las maquilas. Tras numerosas asambleas obreras, en Ciudad Juárez se ha formado
un comité para dirigir la lucha contra las maquiladoras (2).

Por su parte, el capital advierte y amenaza: “Si hay huelga en las maquilas, las empresas se irán del estado”(3), ha dicho secretaria de Innovación y Desarrollo Económico del Gobierno del Estado, Alejandra de la Vega Arizpe.

Una maquiladora es una empresa que importa materiales sin pagar aranceles; su producto se comercializa en el país de origen de la materia
prima. El término se originó en México, país donde el fenómeno de las maquiladoras está ampliamente extendido. En 2006 la fuerza de trabajo
ocupada por las maquilas era de 1.300.000 trabajadores.

(1) http://www.milenio.com/policia/desalojan-empleados-maquila-gomez_palacio-gas-huelga-milenio_noticias-laguna_0_1124287762.html

(2) http://elpueblo.com/notas/Avanza-conformacion-del-comite-de-huelg-1 
(3) http://www.elpueblo.com/notas/-Si-hay-huelga-en-maquilas-empresas-se

En el centenario de la huelga general los obreros suizos relanzan la lucha de clases

Vania Alleva, presidenta del sindicato UNIA
Suiza conmemora este año el centenario de la huelga general. Durante mucho tiempo olvidado, este instrumento de lucha de clases recupera su popularidad en el país de la paz laboral, afirma Vania Alleva, presidenta de UNIA, el sindicato más importante de Suiza.

En Suiza, la huelga no solo forma parte de los libros de historia. Desde comienzos de la década de 2000, los conflictos colectivos de trabajo han aumentado, afectando a sectores que hasta entonces nunca habían conocido paros laborales.

En noviembre de 1918, Suiza se vio afectada por una huelga general, punto culminante de los violentos conflictos sociales que se habían gestado hacia el final de la Primera Guerra Mundial en varios países europeos. El 12 de noviembre, cerca de 250.000 obreros, entre ellos muchos ferroviarios, respondieron a la llamada del Comité de Olten, compuesto por miembros del Partido Socialista y por sindicalistas.

Todo el país estuvo paralizado por la huelga. Los disturbios más graves tuvieron lugar en Granges, en el cantón de Solothurn, donde el ejército dio muerte a tres huelguistas el 14 de noviembre. Frente a la intransigencia del Consejo Federal, que amenazaba con dar la orden al ejército de disparar a los huelguistas, el Comité de Olten cedió y la gente volvió a sus lugares de trabajo el 15 de noviembre. A pesar de haber durado solamente tres jornadas, la huelga general es considerada hoy como el conflicto social más importante en la historia de Suiza.

La obra “Huelgas en el siglo XXI” está coescrita por la presidenta de UNIA, Vania Alleva, de 49 años de edad, la primera mujer que preside el sindicato, la organización de defensa de los derechos de los trabajadores más importante del país, con 200.000 afiliados. El libro se publica con ocasión del primer centenario de la huelga general, que el sindicato UNIA rememora y preserva con sus emblemáticas huelgas de los últimos años en Suiza.

Con la capitulación de la izquierda se consideró durante mucho tiempo como un fracaso la huelga general de 1918. ¿También ha dejado una herencia positiva?

Vania Alleva: A pesar de haber sido brutalmente reprimido por el ejército, ese movimiento sindical, el más importante en la historia de Suiza, ha fructificado. En los años sucesivos fueron reconocidas numerosas reivindicaciones expresadas en la época: el Seguro de Vejez y Viudedad (AVS), los convenios colectivos de trabajo (CCT), la semana laboral de 48 horas, y también el voto de las mujeres. Se trata de avances importantes de los que, cien años más tarde, todavía se benefician las trabajadoras y los trabajadores en este país.

¿Serían los suizos aún capaces de hacer valer sus intereses en una acción colectiva de esta envergadura?

V.A.: Las condiciones para una movilización de estas características no se dan en la actualidad. No obstante, asistimos desde hace una veintena de años a un resurgimiento de los conflictos sociales en Suiza. Mientras la huelga había prácticamente desaparecido después de la Segunda Guerra Mundial, ha vuelto a encontrar su razón de ser como instrumento de lucha legítima en manos de los asalariados. Y no solamente entre los obreros del sector de la construcción o de la industria, que conocen una vigorosa tradición de movilización: cada vez más alcanza también a los trabajadores de cuello blanco, poco acostumbrados a luchar colectivamente por sus derechos.

¿Por qué?

V.A.: Durante las décadas de la posguerra, con una buena coyuntura, fue posible lograr avances en la mesa de negociación. Pero desde la crisis económica y el giro neoliberal de los años 1990, la colaboración social se ha visto muy lastrada. La patronal se ha debilitado, se mantiene firme en posiciones más ideológicas y muchas veces ya no está arraigada en la cultura de la cooperación social suiza.

Por eso, muchos empresarios ya no reconocen a las trabajadoras y a los trabajadores como socios con quienes negociar en condiciones de igualdad. Esta situación aumenta las tensiones y a veces es necesario recurrir a la huelga para obligar a los patronos a sentarse a dialogar.

https://www.swissinfo.ch/spa/100-a%C3%B1os-desde-la-huelga-general-suiza/43871816

Los manejos de la CIA en el movimiento sindical internacional

Lech Walesa, el caniche polaco y gran idiota útil de Occidente, era un aliado de la CIA. Sigue siendo la gran figura de la traición al sindicalismo de la posguerra. La CIA es la infame agencia de inteligencia criminal que ha llevado a una larga serie de ataques contra dirigentes políticos electos e intervenciones masivas para crear el caos en países que están en la lista negra de Estados Unidos. Al crear conflictos con la ayuda de agentes pagados y asesinar a dirigentes políticos, han fomentado cambios violentos de régimen en muchos países. La agencia tiene la reputación de ser una organización violenta que sirve a los dirigentes políticos estadounidenses. La lista de sus actividades criminales es larga, pero por razones obvias, nadie ha sido castigado por estos crímenes.

La CIA está y siempre ha estado fuertemente involucrada en el campo del trabajo organizado. Su objetivo es sabotear a los sindicatos y obstaculizar su lucha contra la mundialización negativa y los abusos de las multinacionales e instituciones financieras internacionales. El principal sindicato de Estados Unidos, la AFL-CIO, es el apoyo de AIFLD, una organización que ha apoyado a los sindicatos y organizaciones políticas de derechas, particularmente en América Latina. Entre otras cosas, AFL-CIO cooperó con la CIA y AIFLD para derrocar a Salvador Allende, el presidente elegido democráticamente en Chile y su gobierno de izquierda.

AFL-CIO apoya los “Centros de Solidaridad” internacionales que existen en 60 países de todo el mundo. Mi experiencia con Macedonia fue la de un intérprete agresivo que malinterpretó e interrumpió constantemente mi conferencia antes de una reunión del Sindicato de Trabajadores Culturales. Mi conferencia fue una orientación sobre el liberalismo de mercado en la Unión Europea y la mundialización, donde mi opinión fue que era muy perjudicial para la lucha del movimiento sindical por los derechos políticos y profesionales. El intérprete fue contratado por el Centro de Solidaridad en Skopje, la capital de Macedonia, después de sus estudios en Florida. Afirmó que personas como yo eran comunistas y destruyeron el movimiento sindical. Estas alegaciones se debatieron en la asamblea, pero el público pidió un nuevo intérprete. Los Centros de Solidaridad adquieren confianza en los sindicatos con, entre otras cosas, ordenadores gratuitos y subsidios. Aquí podemos ver la infiltración de AFL-CIO, o AFL-CIA, como algunos los llaman con razón.

Durante la presidencia de Ronald Reagan, la AFL-CIO recibió un apoyo económico sustancial de la NED, la National Endowment for Democracy, una de las organizaciones del frente de la CIA. En el Tercer Mundo eran más conocidos por debilitar a los sindicatos militantes que por su apoyo a la lucha profesional y política del movimiento obrero.

Un ejemplo es el apoyo del movimiento Solidaridad de Lech Walesa en Polonia. Organizaciones de derechos humanos, tanto dentro como fuera de Estados Unidos, han acusado a la NED de “interferir en los asuntos internos de otros países”. También ha habido acusaciones de que crearon organizaciones enteras para buscar el apoyo de la CIA a protagonistas políticos en países donde la agencia estaba prohibida, y que por lo tanto era el “heredero” del trabajo secreto de la CIA.

Como resultado de mi trabajo en el movimiento sindical internacional, he sido contactado varias veces por personas que, directa o indirectamente, han tratado de reclutarme para sus actividades negativas. Me refiero a los agentes de la CIA entre los dirigentes sindicales de la CSI con sede en Bruselas, y los alemanes de la Fundación Friedrich Ebert (FES), que sabemos que han sido y quizás siguen siendo financiados por la CIA.

También podemos observar el caso Ola Teigen a finales de los años 60, cuando la CIA dio dinero a la Unión Internacional de Jóvenes Socialistas, la organización internacional a la que pertenece la mayor organización política juvenil de Noruega, la Workers’ Youth League. Por supuesto, el dinero se canalizó a través de la Fundación Friedrich Ebert. Es comúnmente aceptado que la Fundación Open Society de George Soros está en el mismo negocio, con el gran daño de todos los sindicatos comunistas y socialistas.

Tras la llamada Revolución de los Claveles en Portugal, a mediados de la década de los setenta, cuando los militantes de izquierda tomaron el poder del gobierno fascista, fui contratado por la Asociación Educativa Obrera AOF para organizar seminarios en cooperación con los sindicatos portugueses. Viví en Portugal durante varios meses, organicé seminarios y reuniones, y luego seleccionamos a personas para continuar sus estudios en la escuela de la Confederación Sindical Noruega en Sørmarka. En un seminario en Oporto, me di cuenta de que dos chicos estaban sentados en la parte trasera de la sala. No eran participantes, y durante el descanso les pregunté quiénes eran. Representaban a la Fundación Friedrich Ebert de Alemania (FES) y tuvieron la misma misión que yo de formar a dirigentes sindicales.

Cuando llegué a Lisboa unos días después, un representante de la Embajada de Noruega se puso en contacto conmigo y me informó de que me habían retirado de la misión y que tenía que volver a casa. Más tarde descubrí por qué. En la reunión de Oporto, un obrero de la construcción me preguntó si deberían organizar un gran movimiento sindical para todos los grupos políticos, similar a los países nórdicos, o si deberían tener una división ideológica como en España, donde socialistas, comunistas y católicos tenían sus propios sindicatos. Mi respuesta fue que era preferible un amplio movimiento obrero. A los chicos de la Fundación Friedrich Ebert no les gustaba oír eso, ya que estaban en Portugal luchando contra los comunistas y los socialistas radicales.

Después de la guerra en Bosnia-Herzegovina, fui enviado a Sarajevo, como secretario de la Unión Gráfica Nórdica, para fortalecer la unión del diseño gráfico en este país devastado por la guerra. La Fundación Friedrich Ebert (nombrada así por el dirigente socialdemócrata que traicionó a los socialistas y comunistas, aplastó a los espartaquistas y se alió con la extrema derecha de aquella época en Alemania, como los Freikorps), también estuvo allí, por supuesto, para asumir la dirección política de los sindicatos bosnios. No se trataba de una cuestión de cooperación, sino más bien de una imposición de la FES y del sindicato mundial de la CSI. Tenían un agente de la CIA, Rudy Porter, en su sede en Bruselas, que iba a representar a los sindicatos estadounidenses. El representante de la FES en Sarajevo, que estaba bajo la dirección de Porter, criticó enérgicamente mi actitud negativa hacia la mundialización y el liberalismo en los mercados de la UE, que he debatido libremente con mis colegas bosnios. Afirmó que estaba completamente equivocado y quiso que me uniera a su equipo para impedir que los comunistas y socialistas ganaran poder en el movimiento sindical de la antigua Yugoslavia. A petición de los sindicatos de diseñadores gráficos de los países nórdicos, continué nuestro trabajo positivo para reconstruir la Organización de la Unión Gráfica en Bosnia.

En diciembre de 1999, recibí una llamada telefónica del jefe de la LO, la Confederación Noruega de Sindicatos, que me preguntó si quería aceptar una misión en Montenegro. Fue en nombre del Secretario General de la CSI Bill Jordan, un brillante sindicalista británico que conocí antes como Secretario General de la Unión Gráfica Internacional IGF. Quería que trabajara con el sindicato de Montenegro. Pedí un tiempo para reflexionar sobre la oferta y llamé a un amigo americano de la CSI. Fue a una cabina de teléfono público en la calle para recordarme que yo trabajaría para la CIA y para el mismo Rudy Porter que conocí en Sarajevo. Ahora era responsable de todo el trabajo de la CSI en los Balcanes y siempre ha recibido su nómina de la CIA, según mi colega. Hablé con el dirigente sindical noruego sobre este vínculo y me negué a aceptar la oferta de trabajar con el sindicato de Montenegro en esas condiciones.

La CIA y sus organizaciones colaboradoras organizan operaciones políticas criminales en varios países, entre ellos Noruega. El movimiento sindical es un objetivo importante para la CIA y sus dirigentes políticos.

Su objetivo es que los sindicatos no luchen contra las multinacionales, las instituciones financieras mundiales, los grupos de presión poderosos y otros opositores de los sindicatos. No cabe duda de que la CIA está trabajando sistemáticamente para derrocar a los sindicatos y partidos políticos de izquierda, como muchos otros pueden atestiguar. Han tenido un gran éxito, a nivel mundial, en Europa y Noruega.

Olav Boye http://www.greanvillepost.com/2018/02/03/how-the-cia-infiltrates-trade-unions/

Tres campesinos muertos durante una huelga masiva en Perú

Ayer tres campesinos al menos murieron durante una huelga masiva de trabajadores de la papa en el centro y sur de Perú que generó enfrentamientos con la policía y bloqueos de carreteras.

En el segundo día de las protestas de miles de campesinos, algunas carreteras permanecían bloqueadas por camiones, piedras y llantas en las regiones andinas de Junín, Huánuco, Ayacucho, Apurímac, Pasco y Huancavelica, en el centro y sur del país.

El Ministerio del Interior reconoció en un comunicado que murieron dos campesinos en las ciudades de Cerro de Pasco y Huancavelica. Sin embargo, el secretario de la Comisión Nacional de Productores de Papa, David Lazo, dijo que eran tres los fallecidos, incluyendo a una campesina que murió en la localidad de Concepción, en Junín.

Los trabajadores de papa piden al gobierno que el Estado compre la superproducción local del tubérculo -que generó que el precio cayera abruptamente el año pasado-, además de un mayor acceso a mercados, apoyo técnico y barreras a la importación de papa precocida importada de Europa.

Según Lazo, ayer  dirigentes campesinos seguían manteniendo reuniones con representantes del gobierno en Lima pero aún no habían logrado un acuerdo.

Esta es la segunda huelga que realizan en el mes. La primera paralización de los productores de papa a inicios de enero afectó la oferta del tubérculo y elevó sus precios en los mercados, impactando en la inflación mensual.

Los campesinos exigen que se declare en emergencia el sector y que el gobierno peruano cumpla con sus compromisos para que se permita vender los productos al Estado y a un mayor precio.

“Este problema no es de ahora, es por falta de una planificación agraria, un sistema de información, órganos de comercialización. Hay cero medidas de protección del gobierno”, dijo Lazo.

En enero el gobierno aprobó un decreto de urgencia que facultaba a cinco regiones a comprar la superproducción de papa blanca para programas sociales hasta por un millón y medio de soles (468.750 dólares) por región, pero Lazo dijo que aún no habían transferido los fondos para concretar las compras.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies