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La huelga de ‘La Canadiense’ cumple 100 años y con ella la conquista de la jornada laboral de 8 horas

José Cobos Ruiz de Adana

La jornada laboral de ocho horas es una de las conquistas sociales más consolidadas. Desde que en 1866 la AIT fijara en su agenda dicha reivindicación, la lucha por la misma costó la vida a cientos de trabajadores; entre ellos, a los cinco mártires de Chicago a quienes honramos en la festividad del primero de mayo. En España el conflicto laboral de febrero de 1919, desatado en un primer momento en la compañía eléctrica Riegos y Fuerzas del Ebro, perteneciente a la empresa conocida como La Canadiense (cuyo capital procedía sobre todo de Canadá y Reino Unido), fue reprimido también con dureza. Se inició el día 2 tras el despido de ocho trabajadores, renuentes a aceptar una bajada de sueldo a cambio de transformar sus contratos temporales en indefinidos. Tres días después acaeció lo mismo a otros 117 empleados de la citada compañía, siendo asumida la dirección del conflicto por los comités de la anarquista CNT.

El 7 de febrero fueron ya 2.000 los trabajadores despedidos, en una huelga que se extendió a los encargados de la lectura de contadores, lo que dejaba a la empresa sin ingresos. Tan solo un operador siguió trabajando: fue muerto a tiros, sin que llegaran a ser descubiertos sus autores. La huelga se extendió a otras empresas, y al textil el 17 de febrero; el paro llegó al sector de los transportes, lo que colapsó la ciudad, así como al servicio de gas y aguas. Al Gobierno del conde de Romanones no le quedó otra salida que militarizar el conflicto: el capitán general Milans del Bosch sacó el ejército a la calle para que los soldados suplieran en sus puestos a los trabajadores, suspendiendo igualmente las garantías constitucionales en Lleida, a donde se había extendido la huelga, y deteniendo a los líderes de la revuelta mientras mandaba cerrar el periódico Solidaridad Obrera. Las movilizaciones se ampliaron a otros lugares y sectores, y los militares, a pesar de la declaración del estado de guerra el 12 de marzo, se toparon, al igual que la patronal, con la obstinada disciplina de los sindicalistas. En el castillo de Montjuic llegaron a internarse a casi tres millares de huelguistas. Además, La Canadiense despidió a todos los trabajadores que seguían apoyando la huelga.

En esta situación insostenible, el Gobierno, temiendo que el conflicto se extendiera aún más a otras zonas de España con el sostén de la CNT y la amenaza de la central socialista UGT de sumarse a ella, no tuvo otra salida que convencer a la patronal para que negociara en la sede del Instituto de Reformas Sociales, liberar a los presos, sustituir al gobernador civil por otro más moderado y comprometerse ante la clase trabajadora a instaurar por decreto las ocho horas de trabajo para todos los oficios, medida por la que se llevaba luchando cerca de seis lustros. En la plaza de toros una multitudinaria asamblea de huelguistas aceptaba el acuerdo. El día 3 de abril de 1919 el Boletín del Consejo de Ministros estableció la jornada máxima de ocho horas al día o cuarenta y ocho horas a la semana en todos los trabajos a partir del primero de octubre, decreto firmado por Romanones justo antes de su dimisión. Nuestro país se convertía así en uno de los pocos que daba soporte legal a tan legendaria reivindicación de los trabajadores de todo el mundo, tras una huelga de cuarenta y cuatro días que paralizó Barcelona y pasó a ser considerada como histórica. La huelga fue todo un éxito para la clase obrera y, sobre todo, para la CNT, que con su movilización consiguió ser reconocida por la patronal, convirtiéndose de este modo en una de las fuerzas sociales más importantes del territorio nacional.

La huelga, con pocos actos violentos de la filial de Barcelona de Traction, Light and Power Company limited, había concluido con éxito para los sindicatos, ya que fueron muchos los trabajadores de diferentes sectores que, gracias a ese esfuerzo, consiguieron mejoras en sus trabajos. A los pocos días de finalizar el conflicto de La Canadiense se declaró una huelga general en toda Cataluña, debido a que no habían salido todos los presos a la calle. En este caso el Gobierno reaccionó con mayor dureza, sacando el ejército a la calle y organizándose un somatén para abrir negocios cerrados y abastecer a la ciudad, con lo que la huelga fue decayendo en intensidad, y más aún a raíz de que se publicara, el 3 de abril, el decreto acordado. La huelga finalizaría el 14 de abril. La dura represión condujo a una espiral de radicalización, permitiendo que el pistolerismo renaciese en la ciudad de Barcelona, hasta llegar a hacerse endémico. Hoy, cien años después, las ocho horas de trabajo dependen de las negociaciones concretas en cada sector o empresa, superándose en algunos casos el citado límite hasta alcanzar jornadas laborales interminables.

https://www.diariocordoba.com/noticias/opinion/100-anos-huelga-la-canadiense_1280460.html

El movimiento obrero del norte de México rompe con las mafias sindicales y alcanza un gran éxito

Juan Mendoza

Hasta el momento, el movimiento obrero iniciado en Matamoros ha logrado incrementos salariales del 20 por ciento y un bono (anual) por 32.000 pesos con 22 de las 47 maquiladoras emplazadas a huelga; en 19 casos, la Junta de Conciliación y Arbitraje declaró inexistente el paro, mientras revisa otros tres expedientes; y cuatro más se discuten en la instancia federal.

Eso me hace suponer que la conquista obrera tiende a democratizar al sindicalismo fronterizo, pues según está visto sus dirigentes esquiroles han sido rebasados por sus propios representados en la revisión de contratos.

Por tanto, igual es previsible que la lucha obrera prenda la mecha para exterminar el “charrismo” en otras localidades fronterizas del estado (Nuevo Laredo, Reynosa, Río Bravo y Miguel Alemán) donde, por cierto, también la industria manufacturera se rehúsa a cubrir los aumentos requeridos, bajo el pretexto de que la disposición presidencial de duplicar el sueldo mínimo, no aplica cuando ese jornal es rebasado.

Hasta donde sé, las maquiladoras asentadas en Matamoros invirtieron inicialmente 60.000 millones de dólares, en conjunto, gozando de beneficios gubernamentales, como la exención de impuestos (en los primeros años de su actividad), servicios públicos de calidad y la “garantía” de contratar mano de obra buena y barata.

¡Ah!, pero sus dividendos son mayúsculos, considerando que también, en conjunto, cada minuto, los obreros producen alrededor de 500.000 pesos que, multiplicados por hora, día, semana y mes, arrojan cifras insultantes al conglomerado que apenas percibe jornales para mal alimentarse.

Dicen los representantes de las maquiladoras que, en tan sólo 20 días de paro y manifestaciones –antes de llegar a la huelga–, las pérdidas en el sector ascendieron a ¡más de 40.000 millones de dólares!, por lo que no hay dinero para cubrir las demandas obreras.

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) pide comprensión y entendimiento a los patronos, aduciendo que la demanda es desmedida, “porque los maquiladores no tienen dinero para cubrirla”.

¿Usted lo cree?

Yo tampoco.

Es aquí entonces cuando surge la necesidad de que los maquiladores hagan públicos sus libros de contabilidad, para que, en base a sus estados financieros, no “maquillados”, los alzados determinen si continúan la huelga (en donde no se ha levantado) o desisten en sus demandas.

Esta lucha obrera, iniciada en Matamoros, es histórica, tomando en cuenta que en Tamaulipas hay 48 parques industriales –Nuevo León, Querétaro y la Ciudad de México, son otros puntos importantes, aun cuando son ajenos al conflicto–, de los que cinco son públicos y 43 privados.

Pero hasta hoy, sólo en algunos los jornaleros han actuado para hacer efectivo su reclamo de mejoras salariales –con, sin y a pesar de la posición de sus dirigentes “charros”–, con pleno derecho constitucional, como ya en su oportunidad lo dijo la Secretaria (federal) del Trabajo y Previsión Social (STyPS), Luisa María Alcalde Luján, quien viniera a Tamaulipas hace días, a mediar en el conflicto.

Cierto es que este movimiento obrero irrita a los empresarios, quienes, por desconfianza hacia las autoridades locales (de la Junta de Conciliación y Arbitraje) han recomendado trasladar estas controversias a las instancias federales.

Antes que Luisa, se instaló allá en Matamoros el subsecretario Alfredo Domínguez Marrufo, solicitando una prórroga al paro anunciado, pero falló, como consta en los anales. Por ello, también sugirió a los empresarios que se inconformaran para buscar solución en la Ciudad de México.

Hasta hoy el trance está casi solucionado, pero deja en cierto que:

1) Hay cerca de 45.000 obreros, allá en Matamoros, que ya no se dejan mangonear por sus dirigentes
2) Existe la amenaza de que se imite la asonada en otros lugares de la geografía tamaulipeca, aunque igual podría reproducirse en toda la frontera norte del país; y
3) No asoma autoridad alguna (municipal, estatal ni federal), capaz de resolver el problema

Los maquiladores por su parte, arguyen que la disposición presidencial no los obliga al aumento salarial, más allá del índice inflacionario, mientras, en el caso del mínimo, garanticen el decretado. Es decir, doblarlo, para que cada obrero perciba más/menos diariamente 179 pesos por jornal.

En su inmensa mayoría ningún trabajador actualmente gana menos en las maquiladoras.

Y esto, precisamente, generó el conflicto, por la ambigüedad del plan.

Lamentablemente algunos inversionistas han retirado sus capitales por el gasto que les representarían los aumentos.

Con todo y ser, durante décadas, los saqueadores de divisas.

Así que no hay que irse con la finta…

En Matamoros, Juan Villafuerte Morales ya perdió el control del Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales de la Industria Maquiladora (Sjoiim) –incorporado a la Confederación de Trabajadores de México (CTM)–, como se advierte al ser rebasado por sus agremiados huelguistas.

Eso mismo me lleva a suponer que ya nada tiene que hacer, fuera de renunciar al cargo, como igual deben hacerlo sus homólogos cetemistas y de otros membretes.

Y más cuando han sido cómplices de la usura que arrastra a miles de obreros a transitar en la miseria cuando ellos (y sus séquitos) han recibido millonarios cañonazos económicos para beneficio propio, aparte de jinetear y malgastar las cuotas que puntualmente cobran.

El mote de “líderes charros” se otorga a los dirigentes sindicales que de una u otra forma suelen sucumbir al “embrujo del poder” –oficial o privado–, y abandonan las justas causas de sus representados a cambio de “platos de lentejas” (o como Judas, 30  monedas), que les arrojan las autoridades en turno y/o sus patrones para traicionar a los trabajadores.

Los investigadores que más han escudriñado al respecto -tanto como los especialistas en política laboral- coinciden en que ese mote surgió allá por el año 1948 –¡hace siete décadas!–, durante la presidencia de Miguel Alemán Valdés, cuando los trabajadores ferrocarrileros azuzados por sus dirigentes Luis Gómez Zepeda y Valentín Campa Salazar, hartos del maltrato patronal, aspiraron formar una organización independiente a la CTM –ésta ya para ese entonces corrompida por el Gobierno federal–, pero fueron traicionados por Jesús Díaz de León.

Él tenía como afición la charrería y hasta tuvo el desplante de acudir a reuniones sindicales ataviado con el traje representativo nacional, por lo que desde entonces a los dirigentes sindicales esquiroles se les ha dado en llamar “líderes charros”.

http://www.hoytamaulipas.net/notas/370415/Obreros-ganan&nbsp&nbsp&nbsp&nbsp&nbsp.html

Más información:
– La insurrección obrera provoca la bancarrota de los sindicatos ‘blancos’ en el norte de México
 

– Rebelión obrera en las maquildoras de la frontera de México con Estados Unidos
– La mayor mina subterránea de México ha permanecido cerrada 11 años a causa de una huelga

Nota: Las empresas maquiladoras se han tomado la revancha y han despedido a 500 huelguistas

– Los obreros ganan lucha… pero pierden el trabajo

En China los marxistas se toman muy en serio la unidad de la teoría y la práctica

La esquizofrenia política de China es aún más acusada que la de Rusia, porque se denomina a sí mismo como un país “socialista” y el Partido Comunista sigue en pie a pesar de los achaques propios, que no son los de su edad precisamente.

A ello hay que añadir la esquizofrenia de quienes dicen que este tipo de países han regresado al capitalismo como si dar la vuelta a la historia fuera lo mismo que dar la vuelta a un calcetín. O no saben lo que es la historia o no saben lo que es un calcetín.

Una larga experiencia muestra que la construcción del socialismo es un fenómeno extraordinariamente complejo, mientras que -por el contrario- su destrucción sería “coser y cantar”, según algunos “expertos”.

Algo está fallando aquí y es lo siguiente: el imperialismo es una época de la historia caracterizada por la transición del capitalismo al socialismo, de tal manera que cuando se da el fenómeno contrario -como se ha dado- hay que hilar muy fino porque entonces aparecen muchas paradojas.

Esas paradojas no sólo conciernen a la arena internacional, donde son muy llamativas, sino también en las cuestiones internas.

Por ejemplo, en China a los estudiantes les enseñan marxismo en las escuelas y universidades. Recientemente el Partido Comunista de China ha estrenado una serie de animación de siete capítulos sobre la biografía de Carlos Marx que se difunde a través de Bilibili, el canal más visitado del mundo en películas de animación.

El problema en China es que los estudiantes no sólo aprenden sino que ponen en práctica el marxismo y cuando salen de las aulas se van a las fábricas y a los tajos a conocer las condiciones laborales y vitales de los obreros, van a sus manifestaciones, asisten a sus reuniones, a sus protestas y a sus luchas.

El verano pasado muchos estudiantes viajaron hasta Guangdong para apoyar a los trabajadores de la empresa Jasic Technology, que fabrica de maquinaria de soldadura y tiene su sede en Shenzhen. Los trabajadores intentaban organizarse y unos y otros han encendido las alarmas dentro del Partido Comunista; una cosa es leer “El Capital” y otra tomárselo en serio.

Los estudiantes van a la cafetería de la fábrica, ayudan a los trabajadores a recoger las bandejas sucias y a limpiar las mesas, proyectan películas para los obreros, arreglan sus móviles, charlan, bailan, imparten cursos, pasan el tiempo con ellos en la cafetería o hacen “taichí” conjuntamente en las plazas públicas.

Los estudiantes se califican a sí mismos como “marxistas” y lo que ven en China es lo mismo que Marx vio en Inglaterra hace 150 años, o muy parecido, o lo que vieron sus abuelos en la vieja China, aquella contra se declararon en guerra.

Se han agrupado en torno a la Asociación para el Desarrollo Popular “Nueva Luz” y a través de una perseverante propaganda están consiguiendo que todos pongan el foco de atención sobre las condiciones laborales de la clase obrera, los despidos, los desahucios de las viviendas o la deficiente atención sanitaria.

En China los marxistas son fuertes en determinados aparatos del Partido Comunista, como la propaganda, y del Estado, y su influencia crece, por lo que se les empiezan a cortar las alas, de tal manera que la teoría no tenga nada que ver con la práctica exponer el marxismo de la misma manera que se expone a Wittgenstein en las aulas.

“Como marxistas, lo más importante es tener un vínculo emocional con los trabajadores, y considerar su sufrimiento como nuestro”, dice un estudiante de la Universidad de Nanjing dando en el clavo de lo que está ocurriendo en China ahora mismo.

En internet las publicaciones de estos estudiantes defienden al Partido Comunista de China al mismo tiempo que lo dejan en evidencia, lo mismo que al Estado, a los gobiernos regionales y a los ayuntamientos.

Cuando se la mira de frente, en una sociedad así todo son paradojas. A los universitarios que viajaron a Shenzhen el verano pasado les obligaron a marcharse y algunos fueron puestos en arresto domiciliario durante varias semanas, e incluso detenidos. La universidad les ha advertido de que no deben participar en las manifestaciones de los trabajadores. La propaganda de los marxistas también empieza a ser censurada por el rectorado de la propia universidad.

Es el duro camino del aprendizaje. “La letra con sangre entra”, decía un viejo refrán reaccionario. Los estudiantes están tan perplejos como el propio país. “Creo que lo que estamos haciendo debe ser apoyado por el gobierno”, dice una estudiante. “Crecimos en un país socialista. La Universidad Popular nos ha enseñado a apoyar a los trabajadores”, añade.

Como dirían los buenos marxistas, China es un país de contradicciones más que de contrastes. En 2015 la Asociación “Nueva Luz” fue muy elogiada por el Diario del Pueblo, el más oficial entre los medios oficiales chinos, por su tarea de apoyo a los trabajadores migrantes. Pero han dado un paso más: tratan de acercarse a esos mismos trabajadores, se reúnen con ellos, los atienden gratuitamente en clínicas, bailan en las plazas conjuntamente…

Ha sido como cruzar otra línea roja. Tanta cercanía con la clase obrera no gusta nada.

La insurrección obrera provoca la bancarrota de los sindicatos ‘blancos’ en el norte de México

Fernando Acuña Piñeiro

¿Qué hay atrás de la insurrección obrera en Matamoros, donde los viejos mecanismos del charrismo (*) y los sindicatos blancos favorecedores del amasiato entre empresarios y las cúpulas cetemistas (**) está en plena crisis? Se ha roto el tradicional control. ¿Hay nuevas reglas del juego?

Una ley aprobada, en septiembre del 2018, por la Cámara Alta del senado, parece ser la guillotina que marca el final de la monarquía de la corrupción laboral. Mejor dicho, de los cochupos entre líderes sindicales y empresarios maquiladores, en la frontera tamaulipeca.

Lo que ocurre actualmente en el conflicto obrero-patronal de Matamoros, es apenas la punta del iceberg, de un proceso irreversible, generado desde la propia Organización Internacional del Trabajo, misma que mediante el llamado Convenio 98, abre la puerta a la formación de sindicatos independientes que luchen por mejores salarios, ante la sobre explotación de los trabajadores de la maquila, a nivel global.

La nueva ley que cambia las reglas del juego en el tablero del capitalismo mexicano, fue aprobada por la nueva mayoría morenista de la LXIV legislatura, el pasado 20 de septiembre, apenas poco más de dos semanas de haber iniciado sesiones, provocando de inmediato la airada reacción de los organismos patronales en el país. Especialmente del Consejo Coordinador Empresarial.

Sin embargo, la vuelta de tuerca, mediante la cual, se estaría cerrando la puerta a los arreglos a trasmano, o por abajo del agua entre los lideres sindicales, no es un asunto que surge del obradorismo. Es más bien un instrumento legal de la Organización Internacional del Trabajo, (OIT), que busca poner freno a la competencia económica de países como Vietnam, cuyo alto nivel de desarrollo se da a costa de pagarle, sueldos miserables a sus obreros.

El mencionado Convenio 98, respiraba desde hace casi siete décadas, en la categoría del ya merito, y se traduce como un Convenio de Sindicalización y Negociación colectiva, encaminada a dotar a los trabajadores de protección legal. Todo ello ante los actos injustos y discriminatorios, especialmente por parte de los gremios cetemistas acostumbrados a sacar buenas tajadas económicas, a cambio de defender a las empresas y arrumbar los intereses obreros.

Hablamos ni más ni menos que de un instrumento legal, que liquida a los sindicatos blancos, y prohíbe tajantemente los llamados contratos de protección, mediante los cuales, los liderazgos sindicales firmaban convenios con los empresarios, para favorecer sus intereses, a cambio de sobornos, o como se dice coloquialmente, jugosas “mordidas”.

Otro de los compromisos de los países firmantes del Convenio 98 de la OIT, es el que ordena a sus respectivos gobiernos a garantizar la efectiva aplicación de las leyes laborales. Pero sin intervenir en la vida interna de los sindicatos.

Tal vez por ello, en su conferencia mañanera de ayer miércoles, y ante pregunta expresa, (sobre el caso Matamoros), el Presidente de la república Andrés Manuel López Obrador dijo que no le compete a su administración, meterse en la vida sindical, pero informó que se buscará, en el caso concreto, llegar al acuerdo y a la conciliación.

Suceda lo que suceda en el desenlace del tema obrero patronal de Matamoros, las cosas ya no serán las mismas. El cacicazgo cetemista de Juan Villafuerte Morales, está en declive, y bastaría la más leve intervención de las autoridades federales competentes, para que se destapara la cloaca de los cientos de millones obtenidos por la dirigencia cetemista, en sus pactos de complicidad con las empresas. Las masas obreras han rebasado los viejos esquemas del control sindical, y se han lanzado contra el desgastado cacicazgo de Villafuerte.

Todo lo anterior, a cambio de dejar hacer y dejas pasar, los bajos salarios y demás abusos contra los obreros. El sindicalismo blanco, ha sido colocado en el cadalso, por el movimiento proletario en el norte de Tamaulipas. Habrá que ver como evoluciona y concluye el conflicto, y cuales serán sus repercusiones.

Para concluir, no es ocioso analizar el factor de la Secretaría del Trabajo del gobierno estatal panista, cuya titular María Estela Chavira, llegó a dicho puesto por la vía del amiguismo y de las cuotas de poder, pero sin tener la más mínima noción sobre las relaciones obrero-patronales y su marco normativo correspondiente. Es una improvisada, comentan especialistas en el tema.

Esta es una de las causas, por las cuales la actual Secretaria del Trabajo, no ha intervenido, y se empeña en alegar que dicho conflicto no le corresponde. Se dice que, ella y sus funcionarios, muchos de ellos recomendados reynosenses, que solo llegaron a la Secretaría del Trabajo, para holgazanear, no saben que hacer, pues carecen de preparación en la materia.

Actualmente, la combinación de la inexperiencia e incapacidad de la Secretaría del Trabajo que preside María Estela Chavira, con la soberbia y oídos sordos de la dirigencia cetemista en Matamoros, a cargo de Juan Villafuerte, mantiene en vilo la industria maquiladora matamorense.

Desde ayer circularon versiones en el sentido de que, se le habría caído la candidatura a la diputación local a Arturo Soto, después de que, presuntamente trae un abultado expediente que lo volvería vulnerable ante el gobierno federal y sus adversarios  de MORENA. El plan B de Palacio, se dijo, podría ser el empresario que trabaja en la COMAPA, Miguel Mansur, aunque esto aun no se ha confirmado.

De ser ciertos los rumores, el Subsecretario de Finanzas tendría el hombro de su antigua protectora Margarita Zavala para llorar, y al mismo tiempo alejarse del PAN, para reagruparse en el nuevo partido LIBRE, franquicia política del matrimonio calderonista. A propósito, habrá que ver, si Soto reconoce que fue el matrimonio ex presidencial, quien lo sacó de su pobreza económica, para ponerlo en las aduanas, de donde emergió ya como un nuevo rico.

http://www.hoytamaulipas.net/notas/369780/Matamoros-y-el-derrumbe-de-los-sindicatos-blancos.html
(*) El
charrismo es un término que apareció en México a finales de los años
cuarenta del siglo pasado para aludir a una especie de corporativismo o
connivencia entre el gobierno, las empresas y los sindicatos.

El 21 de julio de 1948 el Secretario de Hacienda, Ramón Beteta canceló la paridad del peso con respecto al dólar, lo que provocó una fuerte devaluación del peso mexicano. Los dirigentes sindicales más importantes convocaron una huelga general, además de movilizaciones y una manifestación de protesta, en el Distrito Federal contra la política económica del gobierno.

Nunca se llevó a cabo. El 28 de septiembre Jesús Díaz de León, alias “El Charro”, con el apoyo del gobierno presentó ante la fiscalía una denuncia contra los dirigentes sindicales acusándolos de desfalco. Fueron inmediatamente detenidos y sometidos a un “juicio” plagado de irregularidades.

Los sindicatos relataron lo que había ocurrido y destituyeron al “Charro”. A su vez, éste asalta con cientos de policías los locales sindicales y el gobierno ordena la detención de los dirigentes sindcales. Así se inició la subordinación de los sindicatos mexicanos al gobierno y al capital.

(**) En
México se llama “cetemista” a lo relativo al sindicato CTM
(Confederación de Trabajadores de México), una mafia sindical podrida hasta la
médula.

Más información:
– Rebelión obrera en las maquildoras de la frontera de México con Estados Unidos
– La mayor mina subterránea de México ha permanecido cerrada 11 años a causa de una huelga

Rebelión obrera en las maquildoras de la frontera de México con Estados Unidos

Nada bien le cayó a los empresarios maquiladores de la frontera norte de México el acuerdo de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos de incrementar un 100 por cien más los salarios mínimos de la zona fronteriza, mucho menos la reacción de los trabajadores ante el retiro de bonos a cambio de ese aumento.

A esos empresarios mezquinos acostumbrados a pagar apenas unos pesos más arriba del salario mínimo, en cantidades de 120, 130 ó 140 pesos diarios tuvieron que incrementar a regañadientes a 176.72 pesos diarios (el nuevo salario mínimo de la zona) pero a cambio redujeron o eliminaron arbitrariamente prestaciones que formaban parte de sus salarios.

Los bonos de puntualidad y de productividad, vales de despensa y fondos de ahorro desaparecieron de la noche a la mañana de sus contratos colectivos con la complicidad de sus dirigentes sindicales, bajo el argumento que ninguna ley los obliga a mantener tales prestaciones.

Los empresarios maquiladores, descubrieron que eliminando (robando) prestaciones a los obreros y ajustándose al nuevo salario mínimo general podían pagar menos IVA y menos impuesto sobre la renta, y además de quedar como benefactores ¡negocio redondo!

Ellos dijeron: nosotros estamos cumpliendo con la ley mexicana, ¡que nos revisen!

Trabajadores de la maquila, en su mayoría mujeres, han acudido a diversas autoridades laborales para denunciar el atraco patronal, pero se han dado cuenta que aquellos gozan de impunidad de altos niveles. Nadie se atreve a inspeccionarlos porque de inmediato chantajean con cambiarse de ciudad. Las autoridades de la zona dicen: no los podemos presionar (mucho) porque lo importante es mantener las fuentes de trabajo (aunque despojen a los trabajadores).

Lo que preocupó no solo a los maquiladores del norte, sino a todos los empresarios del país, fue la respuesta que tuvieron cerca de 20.000 trabajadores de la maquila, que no aceptaron se les arrebataran sus bonos ni que se violaran sus contratos colectivos que obligan a otorgar un bono equivalente a un año de la diferencia del incremento del salario mínimo general que representan 32.251 pesos, el 40 por ciento en moneda nacional.

Sin que nadie se lo esperará pararon labores, sin emplazamiento a huelga, trabajadores de 45 de las 110 empresas maquiladoras. Fue un hecho sin precedentes que hizo se prendieran focos rojos y empresarios de la zona hicieron un llamado de alerta a las autoridades laborales para que intervinieran de inmediato.

Juan Villafuerte líder del Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales y de la Industria Maquiladora, afiliado a la CTM, que agrupa a 30.000 trabajadores, acostumbrado a vivir de la complicidad patronal, simplemente fue rebasado por sus agremiados.

Ellos (los obreros) reclaman el cumplimiento de la cláusula 47 de sus contratos colectivos para que los salarios contractuales se incrementen en la misma proporción que los salarios mínimos que ahora se pactó en 16,21 por cien, esta dice:

«A efecto de que los salarios tabulados conserven la diferencias salariales pactadas la empresa conviene con el Sindicato de incrementar dichos salarios tabulados en aquellas ocasiones en que se decrete el salario de emergencia o bien sean decretados por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos con el fin de que se conserven las diferencias salariales pactadas entre las diferentes categorías tabuladas y no permitir por ningún motivo que los salarios de los trabajadores continúen perdiendo su poder adquisitivo».

El líder obrero dice que él no es culpable de que se incumpla esa cláusula, porque las empresas no están obligadas a incrementar el mismo porcentaje del aumento de los mínimos al resto de los salarios. Dice que recibió una carta del presidente de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (cosa que nadie le cree) en el que avala, según él, que no se puede obligar a los patrones a otorgar ese 16,21 por cien, porque ese porcentaje aplica únicamente a los salarios mínimos generales o profesionales, no así a los contractuales. Que esa cláusula 47 no es obligatoria para los patrones para incrementar en ese porcentaje

Ante la rebelión obrera, que llegó a paralizar durante cinco días esa zona fabril los empresarios han empezado con los despidos por doquier y poner en la lista negra a los obreros y mucho más obreras, que solo defienden sus derechos y clausulas pactadas con anterioridad. Les han prometido que si desisten de sus demandas de aumento de salarios tomaran esas faltas como «permisos de trabajo».

Lo real del caso es que los incrementos en los salarios mínimos generales en un 100 por cien más no ha beneficiado al resto de los trabajadores de la zona fronteriza. Sus salarios siguen siendo de miseria y los precios tienen aumentos galopantes que no se reflejan en el raquítico incremento del 5 por cien a los salarios que se pretende darles. Los obreros de la maquila quieren que se les otorgue un 20 por cien al menos y un bono de 32.000 251 pesos 40 por cien en moneda nacional.

Los que han protestado se han enfrentado a una estructura institucional que no los auxilia, sino que avala la represión en contra de ellos. Tienen la esperanza que las autoridades federales del trabajo intervengan y pongan en su lugar a estos patrones que solo se aprovechan del pago miserable de salarios. Por lo pronto la inconformidad crece en la zona fronteriza.

https://lasillarota.com/opinion/columnas/rebelion-obrera-en-las-maquiladoras/267517

 

¡Viva la violencia!

Manifestación en Diyarbakir
Darío Herchhoren

No. No se asusten. Solo se trata de un título provocador. Pero lo que si es llamativo es que la violencia en sus diversas formas está presente en  nuestras vidas en forma permanente, y sin que a veces no seamos conscientes de ello. Basta un ejemplo: los cambios sociales en toda la historia de la humanidad, siempre se han producido con violencia.

Los grandes imperios que hubo durante toda la historia se formaron, se desarrollaron y cayeron gracias a la violencia. Las revoluciones del siglo XX, que cambiaron la historia como la bolchevique, la china y la cubana, lograron triunfar gracias a la violencia. Es que la historia no es otra cosa que la historia de la lucha de clases; y si hay lucha de clases esa lucha no puede ser otra cosa que una lucha violenta.
                                                                                                                             
Es así como llegamos a la conclusión de que los cambios sociales solo pueden resultar tales cambios con el uso de la violencia.
                                                                                                                                   
Personalmente no me gusta la violencia; pero el recurrir a la misma es a veces necesario por el simple hecho de que aquellos que detentan el poder, que manejan el dinero, la educación, la sanidad y hasta los valores morales, no están dispuestos a perder sus privilegios ni a compartirlos con otros que no sean de su clase, y muchas veces esos privilegiados quieren arrebatar esos privilegios a otros iguales a ellos y eso desata las guerras interimperiales. Veamos como ejemplo las dos guerras mundiales, donde se enfrentaron los privilegiados de unos paises contra los privilegiados de otros paises, y ambos contendientes pertenecían a la misma clase social.

Todo este prólogo viene a cuento de lo que está pasando en este momento en Siria, en Venezuela y en Francia.

En Siria, la OTAN, una organización militar al servicio de los intereses imperiales de los EEUU y de algunos de sus servidores ha desatado una terrible guerra con el propósito de hacerse con el petróleo de lo que llaman el «Medio Oriente ampliado», que llega hasta Irán, Pakistán y Afghanistán. Esos planes han fracasado estrepitosamente; y hoy el arrogante imperio norteamericano y sus comparsas (Francia, Inglaterra, Bélgica) se están retirando de alli, porque calcularon mal sus fuerzas.

Rusia que ya había sobrepasado a la OTAN en calidad y cantidad de armas convencionales, superó ampliamente a la misma en armamento no convencional (fuerzas aeroespaciales, misiles hipersónicos indetectables, buques de superficie y submarinos), y ello ha hecho que los militares norteamericanos evaluaran la situación, y llegaran a la conclusión de que era imposible ganar una guerra a Rusia, y si esta continuaba su alianza con China, no había más remedio que aceptar la pérdida de la hegemonía, y con ello, el próximo fin de la OTAN.

Basta con leer la revista National Interest, que se dedica a analizar temas militares, para llegar a esa conclusión. La dimisión del General James Mattis, ministro de defensa de los EEUU hace pocos días, se ha producido por discrepar con Donald Trump en la retirada de las tropas de Siria.

Esa decisión de Mattis, ha quedado explícita en los medios de prensa de los EEUU Washington Post y New York Times, que publicaron sendas notas citando fuentes del Pentágono, donde se exponía esa situación, y donde se alertaba sobre el pronto fin de la OTAN.

En Venezuela basta con observar como la clase adinerada está intentando evitar su seguro naufragio a manos de los sectores y clases sociales más desfavorecidas. El caso venezolano es muy peculiar, ya que el gobierno popular de Hugo Chaves y su continuación por parte de Nicolás Maduro, ha surgido utilizando las herramientas que brindaba el estado burgués capitalista. Es interesante estudiar como el sistema imperante en la Venezuela de la corrupción del gobierno de Carlos Andrés Pérez permitió celebrar elecciones democráticas, y con ello los gobiernos mencionados que fueron empujados por las masas a adoptar cada vez posturas y acciones que ponían en tela de juicio algo tan importante como es la propiedad de los medios de producción, la banca, el manejo del petróleo y el gas, principales productos de Venezuela que funcionan como el motor de su economía. La derecha venezolana ha utlizado a discreción la violencia de las «guarimbas», con cerca de cien muertos; el desabastecimiento, los atentados con bombas y explosivos; ha tentado a las FFAA a intentar un golpe militar, y ha recurrido a ofrecer al imperio norteamericano intervenir invadiendo su propio país, en un acto propio de traidores a su patria; y a pesar de todo ello, Venezuela Bolivariana permanece aunque con graves dificultades. Es decir que los facciosos y fascistas venezolaos que se llenan la boca de democracia y vociferan contra la dictadura de Maduro, recurren a la violencia.

Quiero recordar una frase de Eva Perón, que dijo que «la violencia en manos del pueblo no es violencia, sino que es justicia».

Y ahora le toca el turno  a la Francia del demócrata Macron. La prensa en su más amplia acepción viene «des» informando estos días de los disturbios que promueven los «chalecos  amarillos» que son llamados así porque se distinguen con el uso de esa prenda. Esas personas han puesto en valor las enseñanzas de las revoluciones de 1844 y 1848, la gran experiencia revolucionaria de la comuna de París de 1870, y esto parece ser la continuación de dichas acciones ya lejanas.

Se trata de un movimiento no solo de la clase obrera, sino que participan pequeños empresarios, taxistas, jóvenes estudiantes, agricultores y pequeños ganaderos, que ha cobrado fuerza y ha hecho retroceder a Macron, que ha intentado engañar a los chalecos amarillos convocando a un debate nacional, que sabe que es solo para entretener a incautos. Pero lo que la prensa «seria» no dice es que Macron, el demócrata, ha sacado a la calle a miles de policías y miembros de la gendarmería, con armas largas y tanquetas, y ha desatado una represión que recuerda a la comuna de París, cuando los ejérctos de Francia y Alemania que había sido contendientes hasta hacía unas horas se unen para reprimir a la clase trabajadora. Ambos sabían muy bien quien era su enemigo.
                                                                                                                                    
Como conclusión y mal que nos pese, hay que decir que sin violencia no hay cambios sociales.

30.000 maestros de Los Ángeles están en huelga en defensa de la educación pública

Los maestros de Los Ángeles están poniendo en jaque a la Administración estadounidense. Más de 30.000 profesores han arrancado esta semana una huelga en cerca de 900 escuelas de la ciudad exigiendo mejoras laborales y en defensa de la educación pública. Las negociaciones están paralizadas y el conflicto podría alargarse durante días o semanas.

“Estamos aquí luchando por el futuro de la educación pública”, aseguraba una madre que está saliendo a apoyar a los maestros. La atención se está centrando en el aumento salarial del 6,5 por ciento que está marcando el sindicato UTLA. Pero la huelga va más allá.

El sindicato UTLA ha reclamado una mejora en el sistema público en Los Ángeles. Y ahí aparecen varias exigencias: más plantilla tanto de profesores de apoyo como de bibliotecarios, enfermeros y consejeros en los campus; menos ratio de alumnos en las aulas… y que se empiece a poner coto a las “charters school”, es decir, a las escuelas concertadas.

Los dirigentes sindicales han puesto sobre la mesa de las instituciones que se comprometan a limitar y regular la proliferación de las escuelas concertadas. Especialmente en las zonas donde ya están asentadas las escuelas públicas tradicionales.

Al igual que en el sistema español, se trata de colegios financiados con fondos públicos, pero que son dirigidas por manos privadas e independientemente del sistema escolar público. Alex Caputo-Pearl, presidente del sindicato impulsor de la huelga, ya ha pedido una moratoria para este modelo en Los Ángeles.

Caputo-Pearl advirtió hace ya dos años de que el ascenso de la escuela concertada tiene explicación: detrás están financiadas por empresas fundadas por billionarios. “Este crecimiento descontrolado llevará a la desaparición de la educación pública”, concluyó el líder del sindicato UTLA.

David Goldberg, miembro de la Asociación de Maestros de California y exfuncionario del sindicato de maestros de Los Ángeles, lo resume: “Tienes que ver esta huelga en el contexto de una lucha más amplia por la financiación de la educación pública y la lucha por la supervivencia”.

Las 15 principales fundaciones del país aportaron en 2010 más de 844 millones de euros para potenciar a la concertada. Una cifra que es casi el doble de lo que se gastó una década atrás, en el 2000.

En la última década las inscripciones en la educación pública en Los Ángeles ha caído un 20 por ciento, mientras en las escuelas concertadas se duplicaron en ese mismo periodo. Caputo-Pearl ha contabilizado la aparición de un total de “charters school” en la ciudad en los últimos diez años.

“La enorme industria de las ‘charters school’ ahora socava y compite con las escuelas públicas del vecindario, desestabilizándolas financiera e infraestructuralmente”, aseveró en rueda de prensa el dirigente sindical.

En 2015, el periódico Los Ángeles Times tuvo acceso a un informe de 44 páginas donde se describe un plan de recaudación de fondos para conseguir un objetivo muy concreto: que en un futuro cercano el 50 por cien de los estudiantes de la ciudad vayan a escuelas concertadas.

Detrás del plan estaría el filántropo Eli Broad, que en 2015 ya invirtió 144 millones de dólares en esta idea. Y para ello, aparte de la recaudación de fondos, se diseñaría una estrategia para atraer el interés de los padres en este modelo educativo.

Respecto a la recaudación de fondos, el informe apuntaba a llamar a la puerta de grandes entidades como la de Bill y Melinda Gates, Bloomberg, Annenberg y Hewlett. Entre los personajes públicos citados como posibles objetivos, también se encontraban David Geffen y Elon Musk de Tesla.

“La oportunidad está madura”, llegaban a describir sobre la capacidad de expansión en el informe. “Gracias a la fuerza de los líderes y maestros de las ‘charters school’, así como a su amplio apoyo cívico y filantrópico, Los Ángeles se encuentra en una posición única para crear el sector de ‘charters school’ más grande y de mayor rendimiento de la nación”.

“Un ejemplo de este tipo serviría como modelo para todas las grandes ciudades a seguir”, completaban en el informe.

Por el momento, la huelga de profesores sigue adelante. Ya lleva dos días. El gobernador de California, Gavin Newsom, ha llamado a la negociación y ha prometido que presentará una mayor inversión para la educación pública. La Administración también ha ofrecido un aumento salarial del 3 por ciento% retroactivo al 2017 y otro 3 por ciento para 2018.

http://www.americaeconomica.com/eeuu/26358/maestros-angeles-huelga-concertada

Comienza la primera de tres jornadas de huelga general en Zimbawe

“Somos trabajadores, no siervos”
Los trabajadores de Zimbabwe han comenzado hoy la primera de tres jornadas de huelga general para protestar contra la subida del precio del combustible, que se ha incremento el doble, con duros enfrentamientos entre la policía y los manifestantes.

La huelga fue convocada por el Congreso de Sindicatos de Zimbabwe (ZCTU) como respuesta a la crisis económica que vive Zimbawe, empeorada en los últimos meses, y por la decisión del presidente Zimbawense, Emmerson Mnangagwa, de duplicar el precio del combustible para acabar con las colas en las gasolineras.

En los barrios de Epworth, Chitungwiza y Tafara, en la capital, Harare, los manifestantes bloquearon carreteras con piedras y la policía disparó gas lacrimógeno para dispersarlos.

En la segunda ciudad más grande del país, Bulawayo, los manifestantes volcaron un coche de policía en el suburbio de Pumula East, y tomaron las calles del centro.

Además, en esta ciudad un hombre que grababa las protestas fue atacado, y en varias escuelas públicas se envió de vuelta a casa a los alumnos.

Este sábado, el Gobierno de Mnangagwa subió el precio del litro de gasolina de 1,38 dólares a 3,31 dólares, y el del litro de diesel de alrededor de 1,45 dólares a 3,11 dólares, que se pueden pagar en pagarés que emite el gobierno por la escasez de dólares de Estados Unidos -la divisa utilizada en el país- y que se pueden canjear por esa moneda.

Los economistas defienden que ese incremento tiene sentido, aunque podría hacer que los precios de los productos básicos se incrementasen aún más.

No obstante, el principal sindicato de comerciantes del país alegó que esta decisión gubernamental va a ser un duro golpe para trabajadores y el zimbawense medio.

“Estamos ganando salarios bajos -de una media de 300 dólares al mes- y ahora con el incremento del precio del combustible y los productos básicos, va a ir todo a pagar el transporte”, explicó el secretario general del Congreso de Sindicatos de Zimbawe (ZCTU), Peter Mutasa, en un vídeo publicado en redes sociales.

Esta huelga se suma a las protestas llevadas a cabo en las últimas semanas por médicos y profesores del sector público para pedir que el gobierno les pagase en dólares y no en los citados pagarés.

El gobierno insiste en que el país no genera suficientes dólares estadounidenses -divisa adoptada como moneda oficial desde 2009- para pagar a todos los funcionarios y que los pagarés tienen el mismo valor.

Las tasas del mercado negro, sin embargo, muestran que la divisa de Zimbawe se cambia a un tercio del valor de un dólar, una devaluación no oficial que ha provocado una subida de precios en las tiendas.

En octubre pasado se desató una crisis, después de que el gobierno aplicará un nuevo impuesto sobre las transferencias electrónicas de dinero y el gobernador del Banco Central admitiera que el pagaré había perdido valor.

El acopio de productos básicos provocó grandes colas en supermercados, se volvió casi imposible encontrar pan y el precio de los medicamentos se disparó, mientras la deuda interna del país supera los 9.000 millones de dólares.

http://www.finanzas.com/noticias/empleo/20190114/Zimbawe-inicia-dias-huelga-3976790_age.html

Las mayores huelgas generales de la historia del movimiento obrero las protagoniza el proletariado indio

Esta semana los trabajadores de India han protagonizado dos días de huelga general contra la política económica del gobierno de Narendra Modi, como ya ha quedado expuesto aquí. Más de 180 millones de trabajadores indios han paralizado durante dos días el país por completo.

Desde que en 1991 el gobierno de Delhi inició una nueva política económica se han convocado 19 huelgas generales. La más importante comenzó el 2 de setiembre de 2016. Cuantitativamente son las mayores movilizaciones en la historia del movimiento obrero.

En India llaman “bandh” (cierre) a las huelgas, una palabra que, además de su simbolismo de clase, tiene resonancias de los tiempos de lucha contra el colonialismo británico.

Es una palabra que allá se emplea como amenaza porque está ligada a la fuerza y a los piquetes. Una huelga general es “Bharat bandh”, el cierre de India, la paralización de su economía, excluyendo de “Bharat” (la nación) a los capitalistas.

De las huelgas indias se obtienen importantes lecciones que, naturalmente, es imprescindible poner encima de la mesa.

La primera va dirigida a esos mequetrefes que ponen en tela de juicio que la lucha de clases es el motor de la historia o que el movimiento obrero ha desaparecido y otras tonterías parecidas de la posmodernidad.

La segunda es que los obreros son la vanguardia de los oprimidos, algo que en India es patente, empezando por algo que en los países imperialistas tratan de ocultar: en el movimiento obrero indio las mujeres desempeñan un papel protagonista que va a contrapelo de una sociedad que, además de capitalista, arrastra todas las lacras de un pasado feudal. Ahora que aquí estamos en vísperas de otra farsa de “huelga general” para el 8 de marzo, es necesario tenerlo muy presente porque es la diferencia entre una movilización de la mujer proletaria en India frente a la de la mujer burguesa en España.

En India la mitad de la población, 680 millones de parias, no tiene absolutamente nada: ni alimento, ni alojamiento, ni agua, ni electricidad, ni educación, ni sanidad… La mitad de ellos son trabajadores empleados en el “mercado negro” o sector informal, es decir, privados de toda clase de derechos, por no decir que en pleno siglo XXI trabajan en condiciones similares a la esclavitud.

Si alguien está pensando en descanso, vacaciones, salario mínimo, seguro, accidentes y cualquier otra condición laboral parecida, que se olvide. El sector informal en India es la mitad del Producto Interior Bruto y en 2002 la Comisión Nacional del Trabajo admitía que ese es el futuro para toda la clase obrera india: el mercado negro.

El dato fundamental para entender la situación es el siguiente: sólo un 4 por ciento de los trabajadores indios está afiliado a un sindicato, lo cual marca la diferencia con los sindicatos españoles, absolutamente podridos y domesticados. Si como hacen aquí, los sindicatos indios lucharan exclusivamente por los intereses propios o de una minoría privilegiada de trabajadores, las huelgas generales multitudiarias no hubieran sido posibles.

Es la diferencia entre un sindicato de clase y un sindicato amarillo. Los primeros defienden los intereses de toda una clase, no solamente de una parte de ella, y menos de una parte privilegiada. Una huelga no es para que paren los fijos mientras trabajan los eventuales. Tampoco para que paren los talleres mientras la administración sigue funcionando. En una huelga no hay servicios mínimos. Para todo el mundo, incluidos los parados, y para ello se hacen llamamientos dirigidos a los barrios, los vecinos, los jóvenes, los jubilados, los estudiantes…

Otra cosa distinta es que los sindicatos amarillos traten de que los trabajadores sean derrotados para que que cunda la desmoralización y seguir culpando a los trabajadores de algo que sólo es responsabilidad de los (des)organizadores, como viene ocurriendo en España.

Más información:
– Segundo día de huelga general contra la política económica del gobierno indio

– Una manifestación de 150 millones de trabajadores
– 2.000 trabajadores de la automoción que están en huelga han sido detenidos por la policía india
– Un tribunal prohibe la huelga de los 9.000 trabajadores del metro de Delhi
– La huelga de los obreros parias de la India paraliza varias ciudades 
– Unos 48.000 trabajadores pierden la vida cada año en India en sus puestos de trabajo
– Más 400.000 obreros del té se declaran en huelga en India 
– Los transgénicos conducen al suicidio a 300.000 campesinos en India
– El campesinado hindú contra Coca-Cola
– Los millonarios británicos compran niños en India para esclavizarlos

Un muerto en cinco días de huelga de las trabajadoras del textil de Bangladesh

Las trabajadoras del textil de Bangladesh llevan cinco días de huelgas y enfrentamientos con la policía en los suburbios del norte de Dhaka.
Según Reuters, varios miles de trabajadoras bloquearon las carreteras del norte de la capital, y los enfrentamientos con la policía han causado un muerto y varios heridos.

Bangladesh es el mayor fabricante mundial de textil, después de China. Unos 3,5 millones de obreros, en su gran mayoría mujeres, trabajan en las fábricas textiles del país.

Ayer el gobierno anunció que estudiará la posibilidad de aumentar el salario mínimo de las obreras del sector. El anuncio fue hecho por el Ministro de Comercio de Bangladesh, Tipu Munshi, quien espera poner fin a los enfrentamientos que comenzaron el viernes pasado.

El martes se anunció la formación de un comité tripartito, que reúne a los gerentes de planta, representantes sindicales y emisarios del gobierno. El comité formado para estudiar el aumento de los salarios podrá resolver este problema durante este mes, dijo el ministro a la prensa local.

El temor del gobierno es que la lucha de las obreras se sume a las protestas que se vienen produciendo tras las fraudulentas elecciones de diciembre pasado.

A principios de este año entra en vigor el aumento salarial anunciado el pasado mes de septiembre, que eleva el salario mínimo a 8.000 takas, unos 82,75 euros. Un aumento del 51 por ciento, que también es el primero desde el que siguió a la tragedia de Rana Plaza en 2013.

Sin embargo, la Central Sindical de la Confección señala que esta cantidad se aplica sólo a una pequeña fracción de las 3,5 millones de trabajadoras en los que se basa la industria textil.

Con 15.300 millones de euros de ropa exportados a Europa en 2017 y 8.000 millones de euros en el primer semestre de 2018, Bangladesh es el segundo mayor proveedor de ropa de la Unión Europea. El país está alcanzando gradualmente a China (10.500 millones en la primera mitad de 2018). Bangladesh fue el primer beneficiario del abandono por parte de China de una gran parte de la producción de prendas de vestir de nivel básico, inducido por los aumentos salariales de os trabajadores de aquel país.

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