La web más censurada en internet

Etiqueta: Libia (página 4 de 8)

Los refugiados pagan dinero en Libia para ser internados en centros de reclusión

Libia es el ejemplo más vivo de los crímenes de la OTAN y la ONU, un país humillado, destruido y reducido a la guerra y la esclavitud desde hace 8 años. Los canallas que acabaron con Libia, políticos significados del imperialismo todos ellos, merecerían un castigo muy ejemplar

Para los refugiados africanos la situación no puede ser más insostenible. Algunos de ellos se ven obligados a pagar dinero por su internamiento, según el (Acnur) Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.

Los refugiados viven peor en las calles que en los centros de internamiento. “A veces se sienten mejor protegidos en los centros de internamiento que en el exterior. Porque fuera de esos centros, algunos son blanco de los traficantes de seres humanos, son secuestrados y sometidos a extorsión y tortura. Así que algunas personas no se sienten seguras en muchos centros urbanos de Libia. Algunos prefieren ser detenidos, incluso si las condiciones no son buenas en estos centros de detención, otros tratan de sobornar para que entren en el centro de detención con la esperanza de que el Acnur los reubique”, explica Vincent Cochetel, portavoz del Acnur en el Mediterráneo.

El Acnur vigila a más de 5.000 detenidos en 19 centros de internamiento oficiales, algunos de ellos controlados por grupos armados. Eso les sirve de excusa: no podemos atender a todos; carecemos de recursos… Quizá si hubiera menos parásitos viviendo de sus presupuestos, a los refugiados les llegaría una pequeña parte del dinero que recaudan con sus campañas lacrimógenas por la televisión.

Para paliar el déficit, al Acnur se le ha ocurrido una soución más barata: atender a los refugiados en sus países de origen. No obstante, hay un problema: si viven en su país de origen ya no son refugiados y entonces el Acnur no pinta nada.

Por lo tanto, el Acnur no hace nada porque esa es su misión, la nada, salvo nutrir a una legión de burócratas y vagos que viven del cuento en todo el mundo.

“Nuestros programas carecen de recursos, alrededor de un 35 por ciento en esos países. Sin embargo, si pudiéramos satisfacer sus necesidades, principalmente en los ámbitos de la educación, la formación profesional y la colocación en estos países, estas personas, muchos de estos refugiados, no tendrían ganas de ir a Libia y tratar de tener un futuro mejor, principalmente a través de Libia”, dice Cochetel.

Haftar pone a Turquía en el punto de mira de sus tropas

El general Jalifa Haftar, el hombre fuerte del este de Libia, ha ordenado a sus fuerzas que apuntaen a los barcos e intereses turcos y que prohíban los vuelos hacia y desde Turquía.

Las tropas de Haftar, lanzadas hace casi tres meses a la conquista de Trípoli, acusan a Turquía de apoyar a sus rivales leales al Gobierno de Unidad Nacional (GNA), reconocido por la comunidad internacional y con sede en la capital libia.

“Haftar ha dado órdenes a las fuerzas aéreas para que ataquen a los barcos turcos en aguas territoriales libias”, dijo el general Ahmad Al-Mesmari, portavoz de Haftar. “Los sitios estratégicos, empresas y proyectos turcos propiedad del Estado turco [en Libia] se consideran objetivos legítimos para las fuerzas armadas”.

“Cualquier ciudadano turco en territorio libio será detenido” y “todos los vuelos hacia y desde Turquía están prohibidos”, añadió.

Las líneas aéreas libias operan vuelos a Turquía desde los aeropuertos de Trípoli y Misrata, en el oeste.

El general Mesmari no explicó cómo aplicarán la prohibición de vuelos a una zona que no está bajo el control de las fuerzas de Haftar.

El portavoz acusó a Turquía de ayudar a las fuerzas de la Autoridad Nacional Palestina a tomar la ciudad de Gharyan, la principal base de operaciones de las fuerzas de Haftar, a unos 100 kilómetros al suroeste de Trípoli.

El miércoles las tropas de Haftar perdieron esa ciudad, de la que habían hecho su centro de operaciones y de la que había salido el 4 de abril para conquistar la capital libia, a más de 1.000 kilómetros de su bastión en Bengasi, al este.

Las dos partes rivales se acusan mutuamente de utilizar mercenarios extranjeros y de beneficiarse del apoyo militar de potencias extranjeras.

Haftar cuenta con el apoyo de Emiratos Árabes Unidos y Egipto y acusa a Turquía y Qatar de apoyar a sus rivales.

Más información:




– Libia: una guerra que empezó asesinando a Gadafi y puede llevar a Haftar al poder

Libia: una guerra que empezó asesinando a Gadafi y puede llevar a Haftar al poder

El general Jalifa Haftar
En marzo de 2011 Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia destruyeron el Estado libio. Los terroristas de la Hermandad Musulmana y Al-Qaeda unieron sus fuerzas, equipadas por Qatar y apoyadas por Gran Bretaña, para tomar la ciudad de Bengasi. La aviación estadounidense y francesa destruyó las tropas de tierra del gobierno y ayudó a los terroristas a capturar y asesinar a Gadafi. El caos se produjo cuando varias fuerzas tribales, milicias locales e terroristas lucharon por el control de las ciudades y el saqueo.

El antiguo general Jalifa Haftar se ha movido en el caos como el nuevo dirigente de Libia. Había participado en el golpe de Estado que llevó a Gadafi al poder, pero se peleó con él y cambió de bando. La CIA lo patrocinó para lanzar un golpe de Estado contra Gadafi. El golpe fracasó y desde 1990 Haftar vivió en Virginia, donde le concedieron la ciudadanía estadounidense.

El intento de Haftar de tomar el poder en medio del caos de 2011 fracasó. Los terroristas de la Hermandad Musulmana lo consideraron un seguidor secular de Gadafi y lo repudiaron.

La situación cambió en 2014 cuando el ejército egipcio destituyó a Morsi, alineado con la Hermandad Musulmana, del poder. Con el general Sisi a las riendas, Egipto quiso eliminar a las bandas yihadistas. Llamaron a Haftar para tomar el control de Bengasi y Emiratos Árabes Unidos financió el proyecto. Con el dinero de Emiratos Árabes Unidos, el apoyo aéreo egipcio, los suministros rusos, el espionaje francés y el apoyo de fuerzas especiales, Haftar fue derrotando poco a poco a las diversas bandas yihadistas y tomó el control de Bengasi.

Le llevó más de tres años consolidar su control y crear un Ejército Nacional Libio (LNA) para hacerse cargo de la parte occidental de Libia, incluida la capital, Trípoli. Esa parte está controlada por varias familias, clanes y tribus rivales, cada una con su propia milicia.

Además, hay un gobierno nominal bajo la dirección de Fayez Al-Sarraj, reconocido por la ONU aunque carece de fuerzas propias. Depende del apoyo de la milicia local en Trípoli y del apoyo de la ciudad costera de Misrata. Esta ciudad tiene una fuerte milicia tribal que incluso explota una pequeña fuerza aérea.

Misrata impidió a Haftar mover sus tropas desde Bengasi a lo largo de la costa hasta Trípoli, en el oeste. Tuvo que hacer un rodeo por el sur, poco poblado. Un primer intento fracasó el año pasado cuando las milicias locales del sur, apoyadas por el ejército argelino, resistieron el ataque de Haftar.

Ahora Argelia tiene sus propios problemas, que han obligado al Presidente Bouteflika a dimitir. El ejército argelino está muy ocupado en casa, buscando un sustituto. De nuevo con el dinero de Emiratos Árabes Unidos, Haftar ha sobornado a las fuerzas del sur, logrado abrirse camino hacia Trípoli. También ha tomado el control de Sirte en el norte y de los campos petroleros de El Sharara cerca de Wasi Al-Hayaa en el sur. El yacimiento produce unos 300.000 barriles de petróleo al día que pueden ser exportados a través de los puertos de Sirte. El control de estos activos dio a Haftar un gran impulso.

El ejército de Haftar está ahora a unos 20 kilómetros de Trípoli, pero la resistencia de las milicias y fuerzas locales enviadas por Misrata se ha intensificado. Las tropas de Haftar tomaron brevemente el antiguo Aeropuerto Internacional de Trípoli, pero fueron desalojados rápidamente. Hoy, los aviones de combate de Misrata siguen atacando a sus fuerzas.

Si Haftar quiere tener éxito, tendrá que tomar el camino entre Trípoli y Misrata para separar a sus enemigos. Entonces podría capturar Trípoli y anunciar la formación de su propio gobierno. Hay rumores de que algunos señores de la guerra de Trípoli están dispuestos a cambiar de bando y unirse a Haftar.

El general cuenta con el apoyo abierto de Francia, Emiratos Árabes Unidos, Arabia saudí, Egipto y Rusia. Trump no ha dado muestras de interés por meterse en este avispero. Haftar es un viejo peón de la CIA y si toma el control sobre Trípoli, hay una buena posibilidad de que Estados Unidos tenga influencia sobre él. Mientras el petróleo libio fluya y mantenga bajo el precio mundial del petróleo, Trump estará contento. Rusia está tratando de permanecer en segundo plano para no dar a Washington una excusa para intervenir.

Los Hermanos Musulmanes, apoyados por Turquía y Qatar, siguen son las potencias que apoyan a Misrata, pero han perdido influencia sobre el terreno.

Haftar y sus tropas parecen tener el viento a su favor. Su ruta de suministro desde Bengasi a Trípoli a través del sur es demasiado larga, pero Francia está ayudando a protegerla manteniendo bajo control a los rebeldes de Chad y Malí en el sur de Libia. La Fuerza Aérea Egipcia podría ayudar de nuevo y destruir todos los aviones que Misrata dejó atrás.

No obstante, la guerra es impredecible y las milicias en Libia a menudo han cambiado de bando inesperadamente. Puede tardar 10 días en llegar a Trípoli sin matar a demasiada gente ó también cabe la posibilidad de que se estallen 100 días de combates intensos. El intento puede fracasar incluso.

Libia es un país tribal. Gadafi pudo controlarlo distribuyendo los ingresos de sus recursos petrolíferos y manteniendo a los yihadistas bajo mínimos. Haftar puede ser capaz de reproducir el modelo. Pero tiene 75 años. Hace un año le tuvieron que trasladar a Francia por una emergencia médica.

Desde la caída de Gadafi, en Bengasi los predicadores wahabíes, formados en Arabia saudí, han introducido un régimen del mismo estilo retrógrado.

https://www.moonofalabama.org/2019/04/libya-from-ghaddafi-to-hafter.html

El asesinato de Gadafi ha dejado un rastro de sangre que no se limpiará jamás

Sin los siete años que Siria lleva en guerra, la atención del mundo estaría puesta en otra parte, en la joya de aquellas “primaveras árabes” de 2011: la invasión y destrucción de Libia, seguida de la repulsiva matanza de su máximo dirigente, Muammar Gadafi.

A Libia no le faltó de nada: ni la OTAN, ni la ONU, ni los imperialistas, ni la intoxicación mediática, ni los yihadistas, ni los objetivos humanitarios de todos ellos. Había que acabar con un dictador que violaba los derechos humanos.

El destino de Gadafi demostró el verdadero significado de los derechos humanos, sin que las ONG humanitarias hayan levantado ni la más mínima protesta.

A Gadafi le ocurrió como a Libia, un país follado más que fallido. Desde mediados de octubre el espionaje imperialista sabía el escondite de Gadafi y fueron acompañados de sus sicarios, yihadistas jaleados por los medios de comunicación del mundo entero en lo que calificaron como una “revuelta popular” (tan popular o más que el Partido Popular).

El 20 de octubre los yihadistas capturaron vivo a Gadafi en medio de gritos de “Alah ajbar”. Hicieron lo que hacen siempre, lo que mejor saben hacer, descuartizar y grabarlo en un vídeo que luego difundió Global Post. Le golpearon con los pies, con las puños y con palos, le arrancaron el pelo y uno de ellos le metió un palo por el culo, mientras le sacaban del canal en el que se escondía.

Después le introdujeron en una ambulancia con el pretexto de llevarle a un hospital de Misrata, pero cuando estaba en el interior le dispararon en la cabeza. Según el periódico italiano “Il Corriere dela Sera” quien apretó el gatillo fue un espía francés enviado por Sarkozi, entonces Presidente de la República.

En junio el “nuevo” Presidente francés, Macron, admitió que la intervención del ejército y el espionaje francés en Libia fue un “error”, otro más de una gran potencia que se equivoca por el mundo mucho más de lo que debería. En las próxima elecciones los franceses deberían elegir a candidatos menos torpes.

Gadafi fue uno de los mayores promotores del panafricanismo, que forma parte de la lucha del Continente Negro por sacudirse de encima el peso de las grandes potencias imperialistas. De ahí que quince asociaciones africanas hayan presentado una querella contra Sarkozi por asesinato ante el Tribunal Penal Internacional.

Emiratos Árabes Unidos ayuda al general Haftar en el contrabando de petróleo libio

Se ha celebrado una reunión secreta entre funcionarios de Emiratos Árabes Unidos y el comandante en jefe del Ejército Nacional Libio, el general Khalifa Haftar, para organizar el contrabando ilegal del petróleo libio, según informó el viernes el Wall Street Journal.

“El general Haftar está tratando de tomar el control de las exportaciones de petróleo libio y obtener el apoyo de Emiratos Árabes Unidos para la venta ilegal del petróleo del país fuera de los canales aprobados por las Naciones Unidas”, escribió el Wall Street Journal.

“A través de sus propias empresas petroleras, Emiratos Árabes Unidos quiere facilitar la venta directa de petróleo libio a través del general Khalifa Haftar”, añade.

“En una operación militar sin precedentes, Emiratos Árabes Unidos ya ayudó a Haftar a apoderarse de la empresa petrolera nacional de Libia en las instalaciones petroleras del país”, asegura el periódico.

Según el Wall Street Journal, Emiratos Árabes Unidos actúan como si defendieran las resoluciones de la ONU mientras que, en realidad, apoyan a las fuerzas de Haftar.

El periódico norteamericano también anuncia que tiene documentos según los cuales la petrolera libia firmó contratos en 2016 para la venta de millones de barriles de petróleo con 18 empresas petroleras, algunas de las cuales son emiratíes.

La Guerra de Libia es el laboratorio para las tácticas de la próxima generación de drones de combate


Desde 2011 Estados Unidos ha llevado a cabo unos 550 ataques aéreos con drones en Libia, más que en Somalia, Yemen o Pakistán, según una investigación conjunta de la revista estadounidense The Intercept y el periódico italiano La Repubblica (1).

“Los informes indican que Libia ha sido uno de los países más atacados por los aviones estadounidenses que vuelan a distancia y están presionando para reconsiderar el número de ataques con vehículos aéreos no tripulados llevados a cabo bajo la administración de Obama, duplicando algunas estimaciones”, revela The Intercept.

“Por ejemplo, en 2016 durante un período de cuatro meses, hubo cerca de 300 ataques con aviones teledirigidos en Libia, según funcionarios estadounidenses. Esto es siete veces más que los 42 ataques confirmados por Estados Unidos en Somalia, Yemen y Pakistán juntos durante todo el año 2016, según datos recopilados por la Oficina de Periodismo de Investigación (2). Los ataques en Libia continuaron con Trump. El último ataque con aviones teledirigidos estadounidenses ocurrió el 5 de junio a unos 80 kilómetros al sureste de la ciudad de Bani Walid”, agrega The Intercept.

Los ataques de Estados Unidos comenzaron con la intervención de la OTAN que llevó al derrocamiento y eliminación de Gadafi en 2011. “Tras la caída de Gaddafi y su muerte el 20 de octubre de 2011, Libia se sumergió en el caos y la inseguridad debido a las milicias, lo que permitió que prosperaran los grupos terroristas y que el Califato Islámico capturara Sirte en la costa mediterránea”, dice la revista.

Como resume el semanario Courrier International, la investigación basada en datos de ONG y fuentes militares estadounidenses destaca dos aspectos de esta guerra secreta. En primer lugar, Libia “sirve de laboratorio para nuevas tácticas y para la próxima generación de UAV [drones] de combate”. En segundo lugar, “los ataques de los UAV [drones] y sus víctimas civiles son difíciles de contabilizar, por tres razones principales: las diferentes fuentes aportan cifras diferentes, estos ataques se producen en zonas de difícil acceso para la prensa y se llevan a cabo en un clima de secretismo”.

Debido a que se trata de aviones no tripulados que se lanzan a distancia desde bases en el extranjero, para Estados Unidos es muy fácil mantener en secreto estas operaciones. Fuera de las áreas reconocidas de guerra, como Irak y Siria, “Estados Unidos opera en secreto y ni siquiera comparte públicamente las reglas o el marco legal dentro del cual opera”, dijo a The Intercept Daphne Eviatar, directora de seguridad de derechos humanos de Amnistía Internacional en Estados Unidos.

Muy pocas personas fuera del gobierno de Estados Unidos saben que su fuyerza aérea está luchando en Libia, y mucho menos dirigiendo cientos de ataques aéreos no tripulados mortales. “Estados Unidos parece muy selectivo en cuanto a qué ataques se anuncian y cuáles no“, añadió Eviatar.

Desde 2012, tres facciones libias y cuatro países extranjeros han llevado a cabo al menos 2.158 ataques en Libia, escribe The Intercept y Courrier International (3). “Cientos de civiles han sido asesinados por todos los beligerantes en el conflicto extremadamente complejo de Libia, y nadie está asumiendo la responsabilidad”, dijo a la revista el director de Airwars, Chris Woods (4).

En un análisis publicado el mes pasado (5), el Departamento de Defensa de Estados Unidos afirmó no haber encontrado “ninguna información creíble sobre las víctimas civiles causadas por los ataques de Estados Unidos en Libia en 2017”.

(1) https://www.thebureauinvestigates.com/stories/2017-01-01/drone-wars-the-full-data
(2) https://www.courrierinternational.com/article/enquete-la-guerre-secrete-des-drones-americains-en-libye
(3) https://www.newamerica.org/international-security/reports/airstrikes-and-civilian-casualties-libya/key-findings/
(4) http://airwars.org/
(5) http://fas.org/man/eprint/civcas2018.pdf

El gobierno de Londres confiesa su apoyo a los yihadistas libios

Salman Abedi
El secretario de Asuntos Exteriores del Reino Unido para Oriente Medio, Alistair Burt, admitió que “es probable” que Londres se haya puesto en contacto con miembros del LIFG (Grupo de Combate Islámico Libio) y de la Brigada de Mártires del 17 de febrero durante la Guerra de Libia. La revelación aparece en una respuesta escrita a una pregunta parlamentaria del diputado Lloyd Russell-Moyle.

“Durante el conflicto libio de 2011, el gobierno británico se comunicó con una amplia gama de libios implicados en el conflicto contra las fuerzas del régimen de Gaddafi. Es probable que esto incluyera a antiguos miembros del Grupo de Combate Islámico Libio y de la Brigada de los Mártires del 17 de febrero, como parte de nuestro amplio compromiso durante este período”, dijo Alistair Burt.

El diputado que planteó la pregunta, Lloyd Russell-Moyle, dijo que la respuesta plantea “serias dudas” sobre si el gobierno británico facilitó la salida de Libia de Salman Abedi, que cometió un atentado suicida en el estadio de Manchester el 22 de mayo del pasado año. Otro miembro del Parlamento, Fabian Hamilton, dijo que el caso indica que el Reino Unido debería prestar más atención a quiénes apoya en Libia y en otros lugares.

Uno de los yihadistas que viajó desde Libia con “sus hombres del LIFG de la vieja escuela” confesó que lo pudo hacer sin ningún tipo de problemas, a pesar de que el LIFG está incluido en la lista de organizaciones terroristas del Reino Unido desde 2005 por sus vínculos con Al Qaeda.

Sin embargo, en 2011 el Primer Ministro británico David Cameron se dirigió al Parlamento para pedir que se retirara al grupo de la lista, alegando que había roto sus vínculos con Al-Qaeda.

Después de que en la década de 1990 el LIFG saliera de Libia hacia el Reino Unido, la policía británica inició en 2004 una importante campaña represiva contra el grupo, antes de que fuera incluido en la lista de grupos terroristas, durante el período de relaciones “calientes” entre los gobiernos de Reino Unido y Libia.

Según documentos de la agencia de inteligencia libia, los dos principales dirigentes del grupo fueron enviados a Trípoli, donde supuestamente fueron torturados.

Salman Abedi, miembro del LIFG, cometió un atentado suicida en el Manchester Arena el 22 de mayo de 2017, en el que murieron 22 personas y varios centenares resultaron heridas. Es el atentado terrorista más mortífero de Reino Unido desde los atentados de Londres en 2005.

Abedi fue a Siria para luchar con su padre, un espía británico, y el LIFG. Luego se unió a la Brigada de Mártires el 17 de febrero contra Gadafi. Los yihadistas contaban con el apoyo de los países de la OTAN, incluido Reino Unido, que estaba llevando a cabo ataques aéreos, uno de los cuales impactó en el convoy de Gadafi y provocó la muerte de Gadafi a manos de los espías franceses que dirigían a las hordas yihadistas.

https://sputniknews.com/europe/201804091063361877-uk-contacts-terrorists/

Más información:

– La historia del atentado de Manchester comenzó en la Guerra contra Libia iniciada en 2011
– El padre del autor de la matanza de Manchester era un agente doble del espionaje británico
– La Primera Ministra conocía muy de cerca a la familia del autor de la matanza de Manchester
– Un hermano del autor de la matanza de Manchester trató de matar al embajador de la ONU en Libia
– La matanza de Manchester encubre la profunda crisis del imperialismo en Europa

Libia: el general Haftar se encuentra en estado vegetativo

El comandante militar del este de Libia, Jalifa Haftar, se encuentra en un estado casi vegetativo y “nunca volverá a la normalidad” debido a sus problemas de salud, dijo una fuente al Middle East Eye (*).

Haftar padece un cáncer de pulmón que ha hecho metástasis en su cerebro, según un diplomático europeo.

“Es incapaz de hablar, o incluso de comprender plenamente. Ni siquiera puede sentarse o ponerse de pie”, dijo la fuente.

El médico que lo trata dice que aunque responda parcialmente al tratamiento, sólo será temporal y nunca volverá a su estado normal.

Los asistentes de Haftar habían intentado organizar una comparecencia ante los medios de comunicación para que disipar los rumores sobre su precaria salud, pero se había cancelado debido a su “muy mal estado de salud”.

Según un médico que deseaba permanecer en el anonimato, la condición de Haftar es similar a una apoplejía e irreversible.

Los aliados europeos y emiratíes de Haftar presionaron al enviado especial de la ONU para que confirmara que el comandante libio estaba vivo.

Haftar, de 75 años, ha tomado el control de la mayor parte de Libia oriental que estaba en manos de los yihadistas y participa en la guerra civil interna que ha destruido Libia desde la agresión de la OTAN en 2011.

Sus fuerzas están alineadas con las autoridades del este del país, opuestas al gobierno internacionalmente reconocido con sede en Trípoli.

Desde que se informó a principios de este mes que Haftar estaba recibiendo tratamiento en París por una enfermedad grave ha estado circulando información contradictoria sobre su salud.

Los oficiales del Ejército Nacional Libio (LNA) que dirige han insistido repetidamente en que gozaba de buena salud y sólo se sometía a exámenes médicos rutinarios en Francia.

Varios medios de comunicación libios informaron sobre la muerte de Haftar la semana pasada. No obstante, la Misión de Apoyo de la ONU en Libia negó los rumores al indicar que el enviado especial en Libia, Ghassan Salamé, había hablado por teléfono con el propio mariscal.

Pero Salame había recibido presiones de Italia, Francia y Emiratos Árabes Unidos para confirmar que Haftar estaba vivo.

Los partidarios extranjeros de ANL estaban preocupados por el inicio una “guerra de sucesión” en el este de Libia, donde mucha gente estaría en disputa para heredar el cargo de Haftar, incluyendo a su hijo.

Haftar se presentaba como la única respuesta a los grupos yihadistas y adoptó una posición intransigente contra la Hermandad Musulmana.

Los críticos de Haftar le acusan de ser un intermediario entre Egipto y Emiratos Árabes Unidos que alimenta la guerra civil. Según ellos, Haftar está dirigiendo una contrarrevolución contra el levantamiento respaldado por la OTAN que derrocó a Gadafi en 2011.

El miércoles Abdel-Razeq Nathuri, jefe del estado mayor de Haftar, sobrevivió a un intento de asesinato con coche bomba que mató a una persona en su convoy cerca de Bengasi.

(*) http://www.middleeasteye.net/news/exclusive-haftar-suffering-irreversible-brain-damage-688471036

Más información:

Los dirigentes de la Unión Europea asesinan a los africanos con el mismo estilo mafioso de siempre

Sarkozi: el gran padrino de la mafia
En una sociedad dividida en clases, hay dos tipos de personas, como no podía ser de otra forma. Por un lado, los que nos asombramos de que en 2011 los imperialistas destruyeran un país, como Libia, que desde entonces está en una guerra que no tiene un final cercano, ni mucho menos. Nos asombramos de que los franceses asesinaran a un Jefe de Estado, como Gadafi, de la manera más abominable que cabe imaginar, que los países miembros de la OTAN, como España, fueran sus cómplices y que todo ello estuviera bendecido por la ONU.

Por el otro lado está el punto de vista de los asesinos y criminales en masa, como los imperialistas franceses, que se asombran de que el jefe de la banda de asesinos, el Presidente de la República, Nicolas Sarkozi, aceptara unos sobornos por parte de Libia que falsearon las elecciones.

Los grandes asesinos son así. Se preocupan de que las elecciones y las urnas estén limpias, de que no intervengan terceros países en sus asuntos internos, sobre todo si son africanos, de que los políticos de alto nivel no se corrompan… En fin, sólo les preocupa lo suyo: que no se acabe nunca la rutina de las urnas, las elecciones y las votaciones. La guerra, los muertos, los refugiados, la destrucción… eso no son asuntos propios de una buena campaña electoral donde todo deben ser sonrisas.

Al menos ya no cabe ninguna duda de que la tragedia libia tiene un pie en Francia, en donde a Sarkozi le está ocurriendo como a Al Capone: los jueces no le han procesado por asesinato sino por soborno. La muerte de las personas no importa nada en una sociedad como ésta, que no tiene otra ley que el dinero, sobre todo si los muertos mueren en África.

Pero en Libia el hedor de los cadáveres es cada vez mayor, empezando por el de Gadafi. Todas las pistas del horrendo crimen conducen al mismo lugar, a París y a Sarkozi, por lo que las actuaciones judiciales contra el antiguo Presidente de la República tienen un gusto a cortina de humo: el delito menor (soborno) esconde el delito mayor (asesinato).

Jefe de Estado entre 2007 y 2012, Sarkozi ha cometido un magnicidio y ha matado a otro Jefe de Estado, el coronel Gaddafi, a través un pistolero del servicio secreto francés por orden directa suya, según relata el diario británico Daily Mail.

Sarkozy envió a sus pistoleros (léase “agentes de inteligencia”) a Libia para infiltrarse en las bandas yihadistas que intentaban localizar a Gadafi tras el derrumbe del Estado que siguió a la Primavera Árabe, orquestada por la OTAN.

El asesino le disparó a Gaddafi fríamente, de un tiro a bocajarro que le dio en la cabeza, dice el Daily Mail. El asesinato se llevó a cabo para impedir que Gadafi fuera interrogado y pudiera revelar su relación con Sarkozy y otros dirigentes imperialistas.

“Sarkozy tenía todos los motivos para tratar de silenciar al coronel lo más rápido posible”. Antes de que la OTAN lanzara una campaña de bombardeos aprobada por la ONU para derrocar a Gaddafi en 2011, el coronel libio parecía tener estrechos vínculos con varios dirigentes europeos, entre ellos el italiano Silvio Berlusconi y el británico Tony Blair.

En Europa el cínico escándalo mediático no comenzó en 2011 con los bombardeos de la OTAN, sino un año después, en marzo de 2012 cuando se supo que Gaddafi había entregado 50 millones de euros para la campaña presidencial de Sarkozy.

A los autores del magnicidio se les conoce desde el primer minuto. Mahmoud Jibril, que fue Primer Ministro en funciones después del derrocamiento de Gadafi, dijo a la televisión egipcia en 2012: “Un agente extranjero se mezcló con brigadas revolucionarias para matar a Gaddafi”.

En aquella época los medios de comunicación italianos también dijeron que un espía francés estaba detrás del asesinato del coronel libio: “Desde el comienzo del apoyo de la OTAN a la revolución -fuertemente apoyada por el gobierno de Nicolas Sarkozy- Gaddafi ha amenazado abiertamente con revelar detalles de su relación con el ex presidente de Francia, incluyendo millones de dólares pagados para financiar su candidatura a las elecciones de 2007”, dijo el periódico italiano Corriere della Serra, citando fuentes diplomáticas libias.

http://www.middleeasteye.net/news/french-secret-service-killed-gaddafi-sarkozy-s-orders-reports-1614795688



Más información:
– El coronel Gadafi fue asesinado por un espía francés

Por encima del suelo Libia es una ruina pero por debajo corren ríos de oro negro

El viernes la petrolera Total, de capital francés, anunció la compra de Marathon Oil Libya por 450 millones de dólares. Se trata de una filial de la matriz Marathon Oil con sede en Estados Unidos, lo que le abre a los franceses el camino hacia las concesiones de Waha, propiedad de Marathon Oil Libia, que tiene una participación por encima del 16 por ciento.

En un comunicado de prensa, el monopolio no esconde su objetivo: “Al acceso a reservas y recursos de más de 500 millones de barriles equivalentes de petróleo, una participación inmediata en la producción de alrededor de 50.000 barriles equivalentes de petróleo por día y un importante potencial de exploración en el área de concesión de más de 53.000 kilómetros cuadrados en la prolífica cuenca de Syrte”.

Las concesiones de Waha, que gestiona al 100 por cien la empresa petrolera nacional libia Noc, producen  actualmente alrededor de 300.000 barriles diarios de petróleo, pero la producción podría aumentar a 400.000 barriles en la próxima década con una mejora de las instalaciones existentes y la reanudación de la perforación de desarrollo.

Las concesiones Waha son ahora un 60 por ciento propiedad del Noc, un 16 por ciento de Total y otro 8 por ciento de American Hess Corporation.

Total ha estado presente en Libia desde 1954, donde produjo 31.500 barriles diarios el año pasado en los bloques “offshore” de Al-Jurf, propiedad de los franceses en un 37,5 por ciento y la zona de El Sharara, dos extensiones de tierra donde tiene el 15 y el 12 por ciento respectivamente.

Quizá ahora se entienda un poco mejor en papel estelar del imperialismo francés en la Primevera Árabe y el asesinato atroz de Gadafi en 2011.

¿Quienes fueron los primeros en llegar a Libia tras el asesinato de Gadafi? No fue la OTAN, ni el criminal de Sarkozy, ni Obama. Fueros los capataces de Total.

Los imperialistas quieren el petróleo libio, pero no quieren a sus refugiados. ¿A quién le importa que por encima del suelo Libia sea una ruina? Para algunos lo interesante es que por debajo corren ríos de oro negro.

En 2011 los sicarios de la OTAN anunciaron la creación AGOCO, una nueva empresa petrolera cuyo primer anuncio fue advertir que quienes no hubieran sostenido activamente el Golpe de Estado contra Gadafi, no tendrían su parte en el botín petrolero.

Rusia se quedó resignada. China perdió sus 50 proyectos y 36.000 puestos de trabajo. Lo mismo le ocurrió a Brasil.

Pero AGOCO prometió un pedazo del pastel a Total que hasta ese momento era marginal en Libia: un 3 por ciento del maná petrolero hasta 2011. Después del Golpe de Estado, los que mejor entendieron la nueva situación fueron las bolsas: las acciones de Total crecieron un 4 por ciento. Las del monopolio gasístico GDF-Suez, también francés, mejoraron un 5 por ciento…

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies