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El FBI incauta los nombres de dominio de la mayor librería digital de internet

La mayor biblioteca para la descarga de libros electrónicos, Z-Library, antes llamada BookFinder, sigue bajo la diana del FBI, que ha incautado los nombres de dominio.

La plataforma está acusada de piratería porque ofrece acceso gratuito a una vasta base de datos con millones de libros y artículos, lo que la convierte en uno de los sitios de difusión cultural y científica más socorridos en internet.

Además de b-ok.lat, booksc.me y b-ok.as, la lista de dominios retirados en esta nueva ronda de incautaciones también incluye singlelogin.me, que anteriormente eran los principales nombres de dominio utilizados para iniciar sesión y registrar nuevas cuentas.

“Desafortunadamente, uno de nuestros dominios principales de inicio de sesión ha sido incautado hoy. Por lo tanto, recomendamos utilizar el dominio singlelogin.re para iniciar sesión en su cuenta, así como para registrarse. Por favor, comparte este dominio con otros”, ha solicitado la librería.

“También puedes restaurar el acceso a tu cuenta o crear una nueva utilizando nuestra dirección de correo electrónico mágica. Sólo tienes que enviar cualquier carta de tu buzón al correo electrónico blackbox@zlib.se, y recibirás tu acceso personal a Z-Library en la carta autogenerada en 3-5 minutos”.

El panel de acceso principal del sitio desapareció, aunque han logrado rehabilitarlo. En cualquier caso sigue estando disponible en la red Tor, I2P y a través de una dirección alternativa.

Los dominios incautados de Z-Library muestran ahora un mensaje indicando que el FBI los incautó de conformidad con una orden emitida por el Tribunal de Distrito del este de Nueva York.

Z-Library se había enfrentado anteriormente a una serie de problemas legales, que culminaron el año pasado con la incautación de sus dominios y la detención de dos presuntos operadores en Argentina.

Las anteriores denuncias de derechos de autor contra la librería digital dieron lugar a pleitos que finalmente obligaron a incautar sus dominios en 2015 y a aplicar bloqueos de dominios y amenazas en 2021 en Estados Unidos y Francia por derechos de propiedad intelectual.

En noviembre del año pasado dos ciudadanos rusos fueron detenidos y acusados de administrar la librería digital, semanas después de que el FBI confiscara los dominios web.

Aunque el servicio siguió operando tras las retiradas de dominios en las redes Tor e I2P, la librería anunció a mediados de febrero varios sitios distintos, pero esta vez utilizando dominios personalizados registrados en diferentes lugares del mundo.

Como era de esperar, los dominios personales secretos para cada usuario no impidieron al FBI derribar el portal de acceso principal disponible en singlelogin.me.

Queda por ver si se producirán más incautaciones de dominios, dado que la librería digital sigue operando con múltiples dominios. Sin embargo, es obvio que el FBI está decidido a cerrarla y castigar a sus administradores.

Los ataques informáticos de la CIA contra China

En una rueda de prensa habitual del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, celebrada en 2020, el portavoz Zhao Lijian identificó a los piratas informáticos de la CIA como APT-C-39.

APT es la abreviatura de “amenaza avanzada prolongada” (advanced long-term threat), un nombre que procede de Qihoo 360, una empresa china de ciberseguridad. El número 39 significa que es el 39 equipo de piratas APT que ha descubierto la empresa china. La letra “C” indica que el objeto de los ataques es China, alcanzanndo tanto a las instituciones públicas como a las empresas privadas más relevantes.

En un informe publicado en marzo de aquel año, Qihoo 360 acusó a la CIA -sin mencionarla expresamente- de utilizar los programas informáticos Grasshopper y Fluxwire para piratear los ordenadores de las zonas económicamente desarrolladas de China, como Pekín, el delta del río Perla y el delta del río Yangtsé (*).

China es el principal país víctima de los ataques APT, una técnica que utiliza todos los métodos de piratería disponibles, no sólo ataques de red, sino también el espionaje “offline”, cuando los aparatos están apagados, que es el más perjudicial.

Los ataques informáticos de la CIA se habían prolongado durante años. Incluían los sectores de la energía y la aviación civil de China, proveedores de servicios de internet, universidades y organizaciones de investigación científica y diversos organismos gubernamentales, que no nombraba.

Uno de los objetivos de las operaciones de piratería contra objetivos del sector aéreo era acceder a los itinerarios de viaje de altas personalidades de los círculos políticos e industriales de China.

El informe de Qihoo 360 afirmaba que las horas durante las cuales los piratas estaban activos se corresponden con las horas de trabajo de la costa este de Estados Unidos. La sede de la CIA está en Virginia, que emplea el huso horario de la costa este de Estados Unidos.

En el campo de la investigación científica aeroespacial de China, la CIA ha llevado a cabo ataques selectivos de larga duración contra desarrolladores de sistemas de instituciones centrales relevantes. Por ejemplo, utilizando conferencias internacionales como tapadera, enviando correos electrónicos con troyanos a los investigadores, o regalando memorias USB con armas de ciberataque, al cabo de un tiempo, los dispositivos electrónicos que rodeaban a los investigadores formaron una red de piratas, y siguieron robando información de inteligencia durante años.

Las armas informáticas que utiliza la CIA para sus ataques son las de Vault 7 que ya denunció WikiLeaks en 2017, entre ellas Grasshopper y Fluxwire. WikiLeaks difundió 8.176 documentos de la CIA entregados por Joshua Adam Schulte, jefe de inteligencia científica de las operaciones encubiertas de la CIA en aquella época. No obstante, Schulte negó ser el responsable de la filtración Vault 7, por razones obvias.

Algunas de las armas de ataque utilizadas por APT-C-39 fueron desarrolladas por la Agencia de Seguridad Nacional, lo que demuestra que hay una coordinación tecnológica entre ambas instituciones.

El informe aseguraba que Qinglong 7 es la principal arma de la CIA contra China. Es capaz de convertir cualquier dispositivo electrónico en una herramienta de vigilancia, incluidos ordenadores, móviles, videoconsolas, enrutadores y televisores inteligentes, e incluso coches, camiones y aviones.

Estados Unidos ha compartido su armas de piratería con sus aliados de la OTAN, lo que explica que Qihoo 360 afirme que tres miembros de la OTAN (Estados Unidos, Países Bajos y Alemania) son los que más ordenadores controlan en China.

A pesar de ello, los aliados de la OTAN también están bajo la vigilancia de Estados Unidos, especialmente Alemania. Son cómplices y al miso tiempo víctimas del espionaje.

(*) http://blogs.360.cn/post/APT-C-39_CIA_EN.html

Nuevas acusaciones de piratería informática contra empresas israelíes

La semana pasada Microsoft y Citizen Lab, un organismo de vigilancia de internet, afirmaron que las herramientas de piratería informática de una empresa israelí se han utilizado contra periodistas, figuras de la oposición y organizaciones de defensa de los derechos en al menos diez países, entre ellos Estados Unidos y Europa (*).

La aplicación de vigilancia desarrollada por la empresa israelí QuaDream pirateó los móviles de personas pertenecientes a sociedades civiles.

Citizen Lab ha podido identificar a un puñado de víctimas de la sociedad civil cuyos móviles habían sido pirateados utilizando la aplicación.

QuaDream es un competidor de perfil más bajo de la empresa israelí de programas espía NSO Group, que ha sido incluida en la lista negra del gobierno estadounidense.

Al mismo tiempo, en su informe Microsoft asegura que la aplicación de espionaje estaba vinculada a QuaDream. En un comunicado, una directora de Microsoft, Amy Hogan-Burney, afirmó que las empresas de piratería informática, como QuaDream, prosperan en la sombra y que sacarlos a la luz pública es esencial para poner fin a la piratería.

El año pasado Reuters informó que QuaDream había desarrollado una herramienta de piratería sin necesidad de interacción similar a los programas desplegados por NSO Group. Este tipo de herramientas de vigilancia, conocidas como “zero click”, son especialmente apreciadas los policías y espías, ya que pueden comprometer dispositivos de forma remota sin que el propietario tenga que abrir un enlace o descargar un archivo adjunto contaminado.

Quadream es una empresa israelí de tecnología de vigilancia fundada en 2014 por un colectivo que incluye a dos antiguos empleados de NSO Group, Guy Geva y Nimrod Reznik. El correo electrónico de la abogada israelí Vibeke Dank figura en el formulario de registro de la empresa.

(*) http://citizenlab.ca/2023/04/spyware-vendor-quadream-exploits-victims-customers/

Rusia paraliza el 40 por cien de la infraestructura electrónica de la OTAN en Ucrania

Además de los combates sobre el terreno, entre Ucrania y Rusia tiene lugar una guerra en el ciberespacio. Tras casi un año de batallas, los ciberataques se intensifican y tienen como objetivo organizaciones energéticas, comerciales, financieras, de telecomunicaciones, informáticas y de seguridad. Según el Servicio de Respuesta a Emergencias Informáticas de Ucrania (CERT-UA), el año pasado se produjeron más de 2.000 ciberataques. Algunos se detuvieron, otros no.

“El más atacado por los piratas enemigos [rusos] es el sector público, que representa alrededor de una cuarta parte de todos los casos estudiados”, dice CERT-UA.

El 40 por cien de la infraestructura electrónica de la OTAN ha sido paralizada por el grupo de piratas informáticos rusos Killnet, según Mash.

Un ataque DDos ha paralizado el funcionamiento del Comando de Desarrollo de Combate, la Agencia de Abastecimiento, Apoyo y Adquisiciones de la OTAN y los centros de entrenamiento cibernético.

La agencia NCI, que proporciona el sistema de comunicaciones para los responsables de la toma de decisiones y los comandantes de la OTAN, también fue pirateada y se apoderaron de los datos personales de los funcionarios.

Si la Guerra de Ucrania comenzó el año pasado sobre el terreno, la ciberguerra empezó mucho antes. Los rusos ya habían atacado las redes de agua y electricidad, junto con operaciones para aislar al país neutralizando sus sistemas de comunicación.

Una hora antes de la invasión, Rusia lanzó un ciberataque contra la red de satélites KA-SAT, operada por Viasat. Según un comunicado de prensa de la Unión Europea, “el ataque causó importantes perturbaciones en las comunicaciones que afectan a los servicios públicos, las empresas y los ciudadanos usuarios de Ucrania, pero también a varios Estados miembros de la Unión Europea”.

En respuesta a esta ofensiva, la OTAN puso en marcha una estrategia cibernética con un ejército informático para lanzar ataques contra Rusia. Ucrania ha establecido alianzas con Estados Unidos y grandes empresas tecnológicas estadounidenses.

Microsoft ha sido muy activa en estas acciones, pero también Starlink (la red de SpaceX), que ha proporcionado operatividad al mando uraniano.

Ucrania ha reclutado a 400.000 piratas informáticos para atacar a Rusia

El gobierno de Kiev ha declarado abierta y oficialmente que está llevando a cabo un “reclutamiento masivo” de entusiastas de piratas informáticos para realizar ciberataques contra Rusia con la ayuda y supervisión de Estados Unidos. El Ejército Informático de Ucrania se ha formado para llevar a cabo ataques sin cuartel. La falta de denuncia de estas acciones hostiles aumenta el riesgo de impunidad y conducirá así a la legalización de la ciberdelincuencia.

Estados Unidos y sus aliados no ocultan su implicación en el entrenamiento de las divisiones cibernéticas ucranianas, a las que proporcionan equipos de última generación para sus acciones. El apoyo financiero y político directo de Occidente a los ciberdelincuentes refuerce a los piratas y aumente la amenaza de ciberataques en todo el mundo, lo que afectará a las infraestructuras sensibles de muchos Estados. Los países en desarrollo productores de petróleo y gas también pueden ser blanco de ataques. Utilizando a los piratas, Washington es capaz de atacar a cualquier Estado que no se pliegue a su política hegemónica.

“En pocos días, Ucrania ha creado un ejército informático de más de 400.000 voluntarios. Esta empresa corre el riesgo de una escalada que será difícil de contener”, informa Foreign Policy, mientras que el New York Times confirma que Estados Unidos y Gran Bretaña “han enviado discretamente expertos en ciberguerra a Ucrania”. “Los funcionarios dijeron que Estados Unidos estaba considerando un despliegue mayor, incluyendo recursos del Comando Cibernético de Estados Unidos”, revela el diario estadounidense.

La ciberguerra secreta coincide, además, con otra, la de los cables submarinos de internet que enfrenta a Washington y Pekín. “Entre Estados Unidos y China, la guerra de los cables de internet está declarada”, titula el sitio especializado 01net, según el cual el gobierno de Washington está “preocupado de que una empresa china se haga cargo de estos cables porque podrían ser utilizados para el espionaje a gran escala”.

Los canales submarinos, que transportan cerca del 95 por cien del tráfico de internet, transmiten los correos electrónicos, las transacciones bancarias, pero también información confidencial. Son auténticas minas de oro de vigilancia para las centrales de espionaje de todo el mundo.

“Cuando hablamos de la competencia tecnológica entre Estados Unidos y China, cuando hablamos de espionaje y captura de datos, los cables submarinos están implicados en todos los aspectos de estas crecientes tensiones geopolíticas”, detallan los funcionarios estadounidenses, ocultando que Estados Unidos está utilizando estas avanzadas tecnologías con fines hegemónicos.

Tras la guerra contra Huawei, la guerra contra TikTok

Desde hace semanas son ya varios los países que prohíben instalar la aplicación china TikTok en los móviles. Con más de 1.000 millones de usuarios activos, TikTok, propiedad de la empresa china ByteDance, es la sexta red social más utilizada en el mundo.

En Estados Unidos una ley prohíbe la descarga y el uso de TikTok en los dispositivos de los funcionarios del gobierno. Una veintena de estados han adoptado medidas similares a escala local para sus propios funcionarios. En el Congreso se está debatiendo, además, un proyecto de ley que prohibirá totalmente la aplicación en Estados Unidos.

TikTok forma parte de la guerra económica entre Estados Unidos y China. El objetivo es impedir el desarrollo de la tecnología china en el mundo. “TikTok es un moderno caballo de Troya del Partido Comunista Chino utilizado para vigilar a los estadounidenses y explotar su información personal”, dijo ayer Michael McCaul, presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.

La empresa matriz de TikTok, ByteDance, tiene su sede en Pekín y solo entró en el mercado occidental a través de la absorción de la empresa estadounidense Musical.ly a finales de 2017, que se transformó inmediatamente en TikTok.

La aplicación fue la más descargada el año pasado. Es la primera vez que los usuarios occidentales acuden en masa a una aplicación que no es estadounidense.

Ni bajándose los pantalones

Si Estados Unidos prohíbe TikTok, la empresa china perdería su mayor mercado, desde el que impulsa todo su negocio en Occidente. Para evitarlo, se ha bajado los pantalones. Ha presentado el Plan Texas, en el que se ha gastado 1.500 millones de dólares para ofrecer garantías sin precedentes a la Casa Blanca.

Pero la batalla está perdida de antemano porque los pretextos para prohibir la aplicación son falsos. Las prohibiciones se están imponiendo a pesar de que no se ha atribuido a la aplicación ningún incidente de seguridad a gran escala. A TikTok no le acusan de ningún hecho en concreto; sólo de “riesgos potenciales”.

A Washington la “información personal” le importa un bledo, como ha demostrado de forma característica en multitud de ocasiones. Lo que les preocupa es la influencia china entre los jóvenes.

A principios de diciembre, el director del FBI, Chris Wray, afirmó que China podría utilizar TikTok para hacer lo mismo que hacen ellos habitualmente, por ejemplo en Twitter: manipular contenidos y desatar “operaciones de influencia”. Como cualquier red social, la aplicacion destaca determinados contenidos, lo que preocupa a Estados Unidos. La cultura estadounidense se propaga por todo el mundo, pero la china no puede llegar a los jóvenes estadounidenses.

Los segundones hacen lo que les dicen

El Parlamento Europeo sigue el dictado que le marcan desde el otro lado de Atlántico. El martes informó a su personal que prohibía el uso de la red social china TikTok en los dispositivos de trabajo, con el mismo pretexto de siempre: la seguridad de los datos.

La semana pasada la Comisión Europea hizo lo mismo: prohibió el uso de TikTok en los dispositivos de trabajo de su personal con el pretexto de “proteger los datos de la institución”. Los funcionarios de la Comisión tienen de plazo hasta el 15 de marzo para desinstalar la aplicación de sus dispositivos de trabajo.

También tendrán que eliminar TikTok de sus dispositivos personales si contienen aplicaciones aprobadas para uso profesional (correo electrónico, videoconferencia). El Consejo Europeo, órgano de los Estados miembros adoptará medidas similares.

También recomiendan “encarecidamente” a los funcionarios que eliminen TikTok de sus dispositivos personales.

Habla de “amenazas de ciberseguridad” que podrían “explotarse en ciberataques contra el entorno de trabajo de la Comisión”. Pero se niega a decir si se ha producido un incidente concreto que apoye la decisión o si hay alguna forma de que TikTok solucione el problema.

Lo mismo ocurre en Canadá, que ha prohibido la aplicación en los móviles que proporciona a su personal a partir del martes. La presidenta del Departamento del Tesoro, Mona Fortier, asegura que la medida se ha tomado “como medida de precaución”.

“No tenemos motivos para creer en este momento que ninguna información gubernamental se haya visto comprometida”, añadió.

La inteligencia artificial será la Nueva Inquisición

Desde el 30 de noviembre, fecha en que se puso a disposición de los usuarios, la “revolución” ChatGPT ha sacudido el panorama informático, dando una pequeña noción de las aplicaciones posibles de la inteligencia artificial.

Entre otras cosas, ChatGPT es un motor conversacional basado en un modelo lingüístico que se ha entrenado con millones de documentos en línea. Es capaz de generar textos de forma fluida, simulando una conversación humana convincente.

Cuando salió al mercado, el número de usuarios creció rápidamente, hasta el punto de que en la actualidad la utilizan más de cien millones de internautas. Es la aplicación informática que ha atraído más atención en menos tiempo. Lo más sorprendente es la capacidad de la máquina para imitar un diálogo, para dar respuestas que son, si no exactas, al menos superficialmente coherentes.

Ante el éxito, OpenAI, la empresa emergente que ha desarrollado el chatbot, ha lanzado una versión de pago. Por 20 dólares al mes, los estadounidenses primero, y luego el resto del mundo, podrán interactuar con el robot y obtener respuestas sobre los temas que se le pregunten… si es capaz de ello.

Microsoft, que ya tenía una participación en OpenAI, ha invertido más dinero en el negocio: 10.000 millones de dólares. Dado el éxito y el interés de Microsoft, Google entró en pánico. La empresa es muy consciente de la importancia del robot conversacional y de su impacto en las búsquedas en internet, el negocio principal de Google.

También ha avanzado mucho con su propia versión, Bard, con la que pretende hacer la competencia a ChatGPT, ofreciendo la posibilidad de que los usuarios interactúen con el chatbot. Pero Bard decepcionó y los especuladores sacaron su dinero rápidamente. Las acciones de Alphabet cayeron hasta un 8,9 por cien el miércoles. Ha sido la mayor caída de las acciones de la empresa en los últimos tres meses.

Pero la inteligencia artificial ya es un negocio especulativo. Otras empresas del gremio se han subido rápidamente a la cresta de la ola. Incluso se ha creado un fondo cotizado en bolsa en torno a esta moda. Como las demás tecnologías, la fiebre puede durar tanto como la especulación.

ChatGPT ha sido entrenado con preguntas cuidadosamente seleccionadas y, por lo tanto, con el sesgo asociado a ellas. Un desliz podría ser costoso para la marca comercial, por lo que orienta las respuestas para evitar ser políticamente incorrecto. Es la robotización intelectual.

La inteligencia jamás puede ser artificial. Es lógico que en internet los robots se hagan pasar por personas. Para eso se han creado. Lo sorprendente no es eso, sino que las personas funcionen como robots.

Lo mismo que los buscadores, ChatGPT expresa la ideología dominante de manera mecánica. En internet no hay más que una pregunta y una respuesta relevantes:

— Pregunta: ¿A dónde va Vicente?
— Respuesta: A donde va la gente

La uniformidad y la corrección política de los buscadores son una forma de censura, de la misma naturaleza que la que ya existe en las redes sociales. Algunos malintencionados ya han empezado a medir el sesgo introducido en las bases de datos de las que ChatGPT extrae sus respuestas.

En un futuro próximo la inteligencia artificial será la Nueva Inquisición y el nuevo juez del decoro, lo mismo que la Wikipedia, las universidades, los colegios profesionales… y la Guardia Civil.

Google puede ser desmantelado en virtud de las leyes antimonopolio

El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha presentado una denuncia contra Google, al que acusa de monopolizar el mercado de la publicidad en línea. El gigante de las búsquedas en internet utilizó métodos ilegales para eliminar, o reducir drásticamente, cualquier amenaza a su dominio de las tecnologías de publicidad digital, declaró el martes el Departamento en una nota enviada a los medios.

El Ministerio y ocho Estados norteamericanos, entre ellos California y Nueva York, piden al tribunal que condene al grupo californiano por infringir la legislación sobre competencia, que obligue a la empresa a pagar daños y perjuicios y, por último, que ordene la venta de sus actividades relacionadas con la publicidad en línea.

Se trata de la segunda denuncia presentada por el ministerio contra el grupo californiano desde la toma de posesión de Biden hace dos años. El primero, relativo al dominio de su motor de búsqueda, irá a juicio este año.

Google ha sido multada en el pasado por infracciones de la legislación sobre competencia, incluso por la Unión Europea. En Estados Unidos, el monopolio ya se enfrenta a demandas iniciadas a finales de 2020 por una coalición de estados, encabezada por Texas. Acusan a Google de haber intentado expulsar a toda la competencia manipulando las subastas publicitarias.

El holding acapara más de una cuarta parte de todo el gasto en publicidad digital y más de la mitad de todos los ingresos publicitarios procedentes de las búsquedas en línea. Aunque Google se ha enfrentado a una competencia cada vez mayor en los últimos años, su cuota de mercado sigue siendo inigualable. Podría verse obligado a vender parte de su negocio publicitario.

A Google le puede pasar y le pasará lo mismo que a Microsoft en su momento: el desmantelamiento en virtud de las leyes antimonopolio que pretenden impedir la concentración de capital en muy pocas manos.

El abuso de una posición dominante tiene siempre como objetivo destruir todas las iniciativas de los demás capitales, que un día podrían convertirse en amenazas, y los monopolios matan evidentemente la creatividad y por tanto el progreso.

La OTAN consigue frenar los ciberataques rusos contra Ucrania

La OTAN ha conseguido contrarrestar los ciberataques rusos contra Ucrania. A partir del Golpe de Estado fascista de 2014 las potencias occidentales se volcaron en la preparación del ejército ucraniano para hacer frente a la ciberguerra de Rusia.

Durante ocho años Ucrania invirtió mucho en nuevas tecnologías, lo mismo que Polonia y los Estados bálticos. A principios de 2016 el Parlamento asignó un presupuesto a la ciberdefensa, el gobierno dio a conocer su primera estrategia y creó el Centro Nacional de Ciberseguridad.

Al año siguiente promulgó una ley sobre ciberseguridad que amplía las competencias de investigación e interceptación de los organismos ucranianos y creó una ciberpolicía.

Tras cada uno de esos pasos estaban las potencias occidentales. Las normas y procedimientos ucranianos se asimilaron a los modelos occidentales. Ucrania abrió una plataforma de intercambio de datos cibernéticos conforme a las normas de la OTAN y la Unión Europea, lo que ha permitido compartir rápidamente indicadores de ataques y las primeras herramientas técnicas para protegerse contra ellos.

Durante los dos primeros meses de guerra, el ejército ruso lanzó 350 ciberataques contra Ucrania. Los Estados vecinos prestaron a Ucrania soluciones digitales para reforzar su capacidad de resistencia y el alojamiento redundante de datos y servicios digitales en centros de datos situados en Polonia y los Países Bálticos.

La implicación directa de Estados Unidos, que sabía que una guerra iría acompañada de una ola de ciberataques, se intensificó significativamente a finales de 2021. El USCYBERCOM desplegó un equipo de expertos militares en Ucrania para averiguar si los atacantes rusos ya se habían infiltrado en los sistemas ucranianos. La llegada de los estadounidenses encargados de detectar posibles programas informáticos preposicionados fue crucial en las semanas previas a la guerra. En dos semanas, su misión se convirtió en uno de los mayores despliegues del Mando Cibernético de Estados Unidos, en el que participaron más de 40 miembros del ejército estadounidense.

Cuando Rusia intensificó sus operaciones en el ciberespacio en enero para poner a prueba los sistemas ucranianos como nunca antes se había hecho, el equipo estadounidense pudo calibrar la magnitud del ciberataque. Estos equipos participaron en una misión de “caza avanzada”, inspeccionando las redes informáticas de los socios en busca de indicios de preposicionamiento.

Las operaciones fueron dirigidas por Estados Unidos y asumidas por el general Paul M. Nakasone, Comandante del Mando Cibernético de Estados Unidos. Otras fueron encargadas a Microsoft y Google.

Los estadounidenses han publicado datos técnicos sobre los ataques rusos en Ucrania. Hasta ahora los países se guardaban la información sobre los ciberataques para sí mismos, pero ahora la política es publicar los datos lo antes posible para evitar la contaminación.

Hoy en día el intercambio de información es muy rápido cuando se ataca a un aliado, ya sea en el marco de la OTAN o en el europeo. Al publicar el tipo de virus y los datos correspondientes, es posible filtrarlos y encontrarlos.

La inteligencia artificial puede acabar con el monopolio de Google en internet

El 30 de noviembre la empresa OpenAI lanzó un chatbot basado en inteligencia artificial que transformará la forma en que los usuarios acceden a la información en internet, desafiando el monopolio hasta ahora incontestable de Google en las búsquedas en línea.

El chatbot, llamado ChatGPT, es capaz de sondear la red para responder a preguntas complejas. Google está en alerta roja. El cabecilla de la empresa, Sundar Pichai, quiere redefinir la estrategia del buscador en torno a la inteligencia artificial.

Microsoft ha anunciado que va a integrar ChatGPT en Bing, su motor de búsqueda, que tiene alrededor del 2,5 por cien del mercado mundial, frente al 92 por cien de Google. Bing genera la mayor parte de los ingresos de Microsoft: 11.600 millones de dólares anuales.

ChatGPT está a disposición de los usuarios de forma gratuita. Es capaz de generar varios párrafos de argumentos bien construidos y escritos a cualquier pregunta formulada por el usuario, que a menudo se parecen a lo que podría haber escrito un humano. Algunos usuarios la han utilizado para escribir cartas, entregar trabajos universitarios o responder al correo electrónico de manera automática.

Al presentar una respuesta argumentada y sintética sobre cualquier tema, resumiendo los conocimientos disponibles en la red, ChatGPT podría transformar la forma en que los usuarios acceden a la información en línea. En lugar de tener que teclear palabras clave para obtener una serie de enlaces relevantes para buscar la información, es posible formular una pregunta y obtener inmediatamente una respuesta exhaustiva.

A medida que aumenta la cantidad de contenidos disponibles en la web, a los usuarios les resulta más difícil encontrar la mejor respuesta a su consulta. Productos como ChatGPT permiten a la gente encontrar información inmediatamente sin tener que rebuscar en múltiples páginas web o navegar entre anuncios.

ChatGPT facilitará a las empresas más pequeñas la creación de motores de búsqueda competidores. Hasta ahora, los motores de búsqueda más sofisticados estaban reservados a los gigantes tecnológicos. Ahora, los mejores algoritmos de inteligencia artificial están a disposición de los desarrolladores, que pueden movilizar sus capacidades para competir con los mejores motores de búsqueda del mercado.

Naturalmente, la inteligencia artificial es como la natural. Se equivoca porque se nutre de ella. Los chatbots podrían fomentar la desinformación, aunque la mayor parte de las respuestas son tópicos y lugares comunes. En el futuro serán la mejor expresión de la ideología dominante.

Afortundamente, los buscadores convencionales no desaparecerán porque muchas veces los usuarios no buscan una información concreta, sino una lista de enlaces, como muestran actualmente la mayor parte de ellos.

Es probable que en el futuro coexistan las dos formas de buscar en la red y, lo que es más importante: el control de Google sobre la información será mucho menos omnipresente que en la actualidad.

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