La propagación de vídeos que muestran actuaciones policiales violentas no está sirviendo, por sí sola, para frenar los abusos ni para garantizar condenas. Muy al contrario, el aval judicial a malos tratos o incluso homicidios está alimentando un descontento que, en diversas partes de Europa, ha estallado ya en forma de protestas masivas y disturbios. […]
