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Han encerrado a millones de ancianos en jaulas con el pretexto del coronavirus

Los ancianos no tienen nada excepto mascarillas

El confinamiento de los mayores de 70 años, decretado por casi seis meses, suscita controversias en Colombia. Algunos lo desafían en una reivindicación de libertad y otros por necesidad, como el viejo Eleodoro y sus compañeros de desgracia que sobreviven en una morada en ruinas.

Los zapatos desgastados de Eleodoro Quijano ya no lo conducen al atrio de las iglesias en los barrios ricos del norte de Bogotá a donde iba a mendigar antes de la pandemia.

“Eran cuatro misas. Me traían un billetico de diez o de cinco (mil pesos, entre 1,3 y 2,7 dólares), moneditas (…) Como están cerrados los templos (…) no puedo ir más”, dice este octogenario, quien “hace mucho tiempo” perdió sus papeles de identificación y olvidó su fecha de nacimiento.

Desde mediados de marzo 2,6 millones de personas mayores de 70 años deben permanecer enclaustradas para escapar del coronavirus en Colombia. En Bosnia, Serbia o Turquía rigen iniciativas similares.

Por eso este anciano larguirucho no debería abandonar la granja donde nació, ahora en ruinas y enclavada entre viviendas sociales en la localidad de San Cristóbal, al pie de las montañas del deprimido sureste bogotano.

La capital tiene más del 30 por ciento, de los cerca de 33.000 casos confirmados del nuevo coronavirus, incluidas un millar de muertes, en todo el país. El encierro se decretó allí el 20 de marzo y cinco días después se generalizó a los 48 millones de habitantes del país.

El presidente Iván Duque provocó revuelo en su llamado a proteger a los “abuelitos”, los más vulnerables ante la enfermedad. Varias personalidades lo consideraron una “infantilización” de los adultos mayores. Algunos llamaron a la desobediencia.

Aunque el mandatario se disculpó por el lenguaje, defiende la medida para mantener un control relativo sobre el virus y amplió el aislamiento obligatorio para los ancianos hasta finales de agosto.

De mirada triste y cara cincelada por las intemperies de la vida, Eleodoro está más preocupado por alimentar a sus cinco perros que a su cuerpo flaco. Como él, al menos 1,6 millones de viejos viven en pobreza extrema en una de las naciones más inequitativas de América.

Sin documentos de identidad no puede recibir mercados ni el subsidio de unos 22 dólares mensuales prometidos por la alcaldía a 50.000 ancianos durante tres meses de pandemia. Las quejas sobre las ayudas son recurrentes.

Confía más en la caridad del vecindario y sus “compañeros de casa”, que a veces traen algo para cocinar a fuego de leña en una olla maltrecha.

José Ávila (72 años) y María Eugenia Rodríguez (71) comparten una de las habitaciones de la casa de muros corroídos de Eleodoro. El tercer cuarto lo ocupa el “joven” del grupo: Pedro Soler, de 68.

Con confinamiento o sin él, a diario venden a los recicladores metal, cartón o papel que encuentran en la basura.

“Si no me muevo, ¿de qué como?”, señala José, que se protege con una mascarilla de papel en mal estado. Plomero y albañil, nunca sale sin herramientas por si puede ganarse unos pesos haciendo alguna reparación.

“No traigo la cédula (…) Bien afeitado, ni parezco ni (de) 50”, afirma entre risas que exponen sus arrugas, convencido de poder engañar a la policía.

Violar el confinamiento se castiga con una multa de unos 260 dólares, una cifra similar al salario mínimo en la cuarta economía latinoamericana.

En Ciudad Bolívar, una localidad pobre del sur de Bogotá, “los abuelos no pueden salir (…) A unos señores se los llevaron a un ancianato”, deplora Yaneth Montáñez, de 58 años, quien cuida a su suegra de 76.

Postrada en una silla en el patio de su humilde casa, la madre de su esposo, Ana Elvira Pineda, llora porque se siente “muy inútil” y reza para que el encierro “acabe pronto”.

“La tristeza también mata”, dice Florence Thomas, una profesora de psicología y reconocida feminista que ha criticado el confinamiento en la prensa local.

Está “harta” del encierro solitario en su apartamento “sin balcón” en el acomodado norte de la capital y reivindica su “desobediencia” para dar una vuelta a la manzana cuando brilla el sol.

Pero esta franco-colombiana de 77 años es consciente de que es una “privilegiada”: “Mi nevera está llena, escribo, leo, escucho música, tengo amigas con quien hablar por teléfono, mis dos hijos”.

Thomas está “molesta” con las palabras del presidente. “Lo de los abuelitos me pareció espantoso”, sostiene, atribuyendo el confinamiento de los ancianos a “un sistema de salud deficiente”.

Le parece “arbitrario” que los mayores puedan salir durante media hora tres veces a la semana desde el lunes, como los menores de cinco años: “¡Nos sentimos como niños!”.

“Es una exageración monumental de decir a los viejos, a las viejas, ‘quédense en casa, no jodan’ (…) como si fuéramos unos parias”, protesta indignada por su “arresto domiciliario”.

http://www.elnuevodia.com.co/nuevodia/index.php/especiales/sucesos/449675-la-rebelion-de-los-ancianos-colombianos-contra-el-encierro-del-coronavirus

Los asilos se llevan más del 80 por ciento de las muertes que en Canadá se imputan al coronavirus

Asilo de ancianos canadiense

Más del 80 por ciento de las muertes que en Canadá se imputan al coronavirus se produjeron en centros de atención a largo plazo y hogares de ancianos, reconocieron ayer funcionarios de salud.

“Trágicamente, más del 82 por ciento de las muertes se vinculan con los centros de atención a largo plazo y los hogares de personas mayores, donde se han producido brotes desde el principio”, dijo la jefa de salud pública, la doctora Theresa Tam, a los periodistas durante la rueda de prensa diaria sobre la pandemia.

Según los últimos datos del Instituto de Salud Pública, la gran mayoría, el 95 por ciento, de las muertes, son de personas mayores de 60 años.

El abandono de las casas de salud por sus responsables obligó a las provincias de Quebec y Ontario, en el este del país, a solicitar asistencia militar adicional del Gobierno federal.

Hasta ayer, el ejército canadiense había desplegado unos 1.316 miembros para ayudar a 18 hogares de cuidado a largo plazo en y alrededor del área de Montreal y 449 miembros a cinco casas de salud en la provincia de Ontario.

Funcionarios de salud canadienses dijeron que proyectan hasta 14.013 casos adicionales de la nueva enfermedad por coronavirus y más de 1.800 muertes por coronavirus para mediados de junio.

Hasta ayer el Instituto de Salud Pública de Canadá registraba 93.441 casos confirmados de la enfermedad respiratoria, incluyendo 7.543 muertes relacionadas con el virus.

http://www.elpais.cr/2020/06/04/mas-del-80-de-las-muertes-por-covid-19-en-canada-estan-vinculadas-a-hogares-de-ancianos/

Los datos oficiales de España sobre la pandemia son inverosímiles según el diario británico ‘Financial Times’

Simón hace magia con los números

El diario británico Financial Times, que elabora una de las series de gráficos más completa sobre la evolución de la pandemia en todo el mundo, ha dejado de utilizar los datos oficiales que proceden de España. “La situación es ridícula”, ha dicho el analista de datos del periódico, John Burn-Murdoch, que este jueves publica un artículo titulado “Los datos defectuosos ensombrecen la estrategia de España”.

Burn-Murdoch se refiere a las incomprensibles cifras de fallecidos que el ministerio de Sanidad reporta a diario, y que durante dos jornadas consecutivas no registraron ningún muerto en España, pese a que las comunidades autónomas informaban al mismo tiempo de decenas. El propio Pedro Sánchez utilizó esa afirmación este miércoles en el Congreso para celebrar su gestión. “Desgraciadamente, es un sinsentido”, denuncia el periodista.

Desde hace días, el ministerio de Sanidad ha cambiado la manera de actualizar sus datos a diario y sólo incluye muertes con fecha de defunción oficial del día anterior, sin hacer caso a todas las demás que reportan las Comunidades Autónomas. “Dado el tiempo que tardan en registrarse las muertes, especialmente en un sistema con Comunidades Autónomas, esto es absurdo”, critica el redactor del Financial Times.

Más allá de eso, el medio critica el aspecto más escandaloso de este cambio de cifras: Sanidad tampoco está incluyendo en el total de fallecidos los que las comunidades reportan de días anteriores. “Simplemente… no las añaden”, subraya Burn-Murdoch. Fernando Simón aseguró la semana pasada que probablemente este miércoles se actualizaría la cifra total, pero eso no ha sucedido todavía. La última actualización de Sanidad elevaba en casi 30 los fallecidos en la última semana, pero sólo en uno el total. También reflejaba una sola muerte en Madrid en los últimos siete días, aunque la Comunidad haya informado de más de 60.

El periodista hace visualizar esta evidente destrucción de la serie histórica con un gráfico. Mientras el 26 de mayo se añadieron al total de fallecidos 283 personas, desde entonces se han añadido uno, uno, dos, cuatro, dos, cero, cero y uno. “Adivinad cuándo introdujeron el cambio en el método de recuento”.

“Para daros una idea de lo que el ‘método’ español provoca: si Inglaterra hiciera lo mismo, ayer se habrían reportado 20 muertes y no 179. Una buena reducción del 90%”, continúa el analista, que no acusa al Gobierno de ocultar muertes, pero le ataca por la credibilidad de los datos: “No conocemos el número real, no tenemos ni idea”.

“No podemos decir que esto sea un movimiento deliberado del Gobierno para reducir las cifras en un momento crítico, pero sí sabemos dos cosas: los responsables conocen el problema con los números diarios y el Gobierno ha presumido de las cero muertes como un éxito”, asegura el periodista, que confirma que el periódico dejó de usar los datos de España hace una semana.

La OMS tampoco está de acuerdo con las cifras presentadas  por el gobierno español, aunque las ha tenido que rectificar para que el PSOE y Podemos no hagan el ridículo.

Los datos son como el escaparate de una pastelería. Los hay para todos los gustos.

https://www.elindependiente.com/politica/2020/06/04/el-financial-times-deja-de-usar-las-cifras-de-muertos-de-espana-la-situacion-es-ridicula/

Las publicaciones científicas se llenan de mierda hasta las cejas para sostener lo insostenible

Excepto en España, el país del trágala, en casi todos los países del mundo la pandemia ha animado un reguero de debates de muy diferente calado. En Francia, por ejemplo, un derivado de la quina y su promotor, el doctor Didier Raoult, han centrado buena parte de las discusiones.

Como Raoult no era dócil a las exigencias del gobierno, fue despedido y desde su feudo en el hospital de Marsella se dedicó a hacer la guerra por su cuenta y Macron se aferró a otros científicos más asequibles, con ganas de hacerse famosos a costa del virus.

La última ocurrencia del gobierno francés ha sido aferrarse a un artículo publicado por la revista de The Lancet el 22 de mayo (1) para aplastar a Raoult y sus partidarios: la hidroxicloroquina no sirve para nada e incluso es contraproducente para la salud.

Es ahora cuando el debate en Francia se pone realmente interesante porque ya no se trata de un virólogo, ni de un remedio médico, sino de uno de los ágoras de medicina moderna desde hace dos siglos: la revista The Lancet (El Bisturí).

A los mequetrefes que se llenan la boca con un fantasmal “consenso científico” hay que decirles que el artículo de The Lancet contra la cloroquina ha sido respondido en una carta abierta por un centenar de científicos de todo el mundo.

El consenso no existe ni siquiera en la ciencia, afortunadamente (cabe añadir).

Como suele ocurrir, los datos del estudio publicado por The Lancet fueron fabricados “ad hoc”, como un traje a medida, y las consecuencias políticas (porque estamos hablando de política, no lo olvidemos) fueron dos. La primera es que la OMS suspendió sus ensayos clínicos del compuesto y la segunda es que en Francia el decreto que autorizaba la hidroxicloroquina fue derogado el 27 de mayo.

La reacción de los médicos y profesores no se hizo esperar y su caballo de batalla pasó de la hidroxicoloroquina al artículo publicado por The Lancet, que fue sometido a una crítica feroz que, en buena parte, pone sobre el tapete algunas de las servidumbres de la investigación científica en la época actual.

De todas las críticas vertidas, nos interesa especialmente una que fue admitida y rectificada por The Lancet.

En la primera versión del estudio publicado, los críticos descubrieron que en los pocos hospitales australianos que participaron se produjeron más muertes que en toda Australia durante el período analizado, lo cual reúne todas las características de un fraude científico de grandes proporciones.

The Lancet se disculpó diciendo que era “una errata”. Un hospital asiático se había equivocado al rellenar los cuestionarios. Había indicado que era australiano en vez de asiático.

Como nosotros somos unos ingenuos y creemos en la buena fe de revistas científicas como The Lancet, aceptamos las disculpas y agradecemos a los críticos sus agudas observaciones.

Entonces queremos saber los datos que están en el origen de las conclusiones. La revista responde diciendo que están en poder de una empresa privada, Surgisphere, que no los puede compartir porque tiene acuerdos con diferentes gobiernos, países y hospitales.

Entonces, la desconfianza sube de grado y emerge nuestro Yo Conspiranoico: si no hay transparencia, no hay ciencia porque los estudios científicos deben ser reproducibles y revisables de la primera a la última línea.

Entra en escena Peter Ellis, un estadístico australiano especializado en el análisis de datos. En un largo artículo publicado el 30 de mayo pone de relieve que Surgisphere es demasiado pequeña para mantener programas en 671 hospitales del mundo (2). Es una empresa con 4 ó 5 trabajadores que no tiene ni los recursos financieros, ni los equipos necesarios para realizar el estudio publicado por The Lancet.

Si los hospitales confiaron sus datos clínicos a una empresa de esas características, añade Ellis, el asunto es aún más preocupante. “Es espantoso pensar que la explicación más probable de lo que estamos viendo es simplemente que los datos se fabrican, en lo que puede ser una conspiración criminal, y que el proceso de publicación científica se ha… quebrado”.

La empresa estadounidense Surgisphere está dirigida por Sapan Desai, un cirujano cardiovascular al que le han metido tres demandas por “mala praxis” (3).

Así está la ciencia y así están las publicaciones científicas en la que nos piden que confiemos en medio de una pandemia mundial de pura desvergüenza.

(1) https://www.thelancet.com/pdfs/journals/lancet/PIIS0140-6736(20)31180-6.pdf
(2) http://freerangestats.info/blog/2020/05/30/implausible-health-data-firm

(3) https://www.theguardian.com/world/2020/jun/03/covid-19-surgisphere-who-world-health-organization-hydroxychloroquine

Más información:
– Todo lo que Usted siempre quiso saber sobre la hidroxicloroquina, el brebaje favorito de Trump
– El remedio africano contra el coronavirus es un mal trago para la Organización Mundial de la Salud
– Una actriz porno y datos inexistentes: el lío del estudio que ‘enterró’ la hidroxicloroquina

En Turkmenistán multan a quien lleve mascarilla y guantes en público

Turkmenistán no autoriza la entrada a los representantes de la OMS y declara que en el país no hay coronavirus. Lo que parece preocuparles es que la entrada de la OMS pueda iniciar el brote de una epidemia.

El gobierno ha frenado la histeria, eludiendo el distanciamiento social, el uso de mascarillas y guantes, o incluso los debates en los medios de comunicación sobre el virus.

La delegación de la OMS, que debía visitar Turkmenistán hace un mes, nunca ha podido entrar. La visita aún está en fase de proyecto.

Pero parece ser un juego de espera por parte de Turkmenistán, que ha decidido no participar en la actuación en vivo del Evento 201. Por esta razón, no informará de las infecciones de coronavirus.

“Estamos en contacto permanente con los ministerios de este país, con los funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Salud. Dentro de unas semanas, nuestro grupo visitará Turkmenistán, todo está ya organizado”, dijo Hans Kluge, Director de la Oficina Regional de la OMS para Europa.

Turkmenistán sigue siendo uno de los pocos países del mundo en que todavía no se han detectado oficialmente casos de coronavirus. Según los informes de los medios de comunicación, se están produciendo grandes acontecimientos en el país, no se permite a los periodistas mencionar el virus y las personas que llevan máscaras y guantes son multadas.

Pero todo esto no impide que el gobierno acepte ayuda humanitaria contra una pandemia que no existe. Estados Unidos ya han proporcionado al país 1,4 millones de dólares.

El gobierno ha utilizado esta suma simbólica para difundir información sobre salud pública en la televisión, lo que probablemente hace por la obligación de utilizar el dinero de esta manera. Los mensajes de información pública instan a las mujeres embarazadas a seguir su dieta prenatal y se alienta a las personas a tomar vitaminas C y D, sin referencia al coronavirus.

Durante mucho tiempo la vecina Tayikistán también negó la presencia de personas infectadas de coronavirus. Después de que permitieran a la OMS entrar en el país, les pusieron a la cabeza de la región en cuanto al número de muertes debidas a la pandemia, lo que les ha permitido obtener importantes ayuda y fondos.

La autorización se llevó a cabo en medio de una importante controversia política.

‘El confinamiento es la estafa sanitaria del siglo XXI’, asegura Zelmat en un artículo científico

En un demoledor artículo científico el biólogo francés M. Zelmat pide que los funcionarios de la OMS y del Imperial College de Londres sean interrogados y, si es necesario, juzgados por imponer el confinamiento al mundo (*).

El confinamiento no es una medida apropiada para el tratamiento del coronavirus, añade.

El científico, que trabaja en el laboratorio de Biología Clínica del Hospital Center, ha publicado sus conclusiones en la revista “Evidence Based Medicine”, aunque también las ha presentado al British Medical Journal y está pendiente de revisión.

Según Zelmat, la tasa de mortalidad del coronavirus es cercana o incluso inferior a la de la gripe. Según la evidencia científica existente, el virus es benigno, el 99 por ciento de los pacientes se recupera y el 85 por ciento se ve afectado por una forma benigna, sin contar las formas asintomáticas, que alcanzan entre el 80 y el 85 por ciento de la población.

Zelmat añade que el sistema hospitalario de los países no está en absoluto desbordado porque la saturación “sólo concierne a muy pocos hospitales y esto puede evitarse adoptando medidas razonables para gestionar esta epidemia como hemos indicado y como ha hecho Suecia”.

El autor recomienda que la OMS sea investigada y se someta a una reforma radical, añadiendo que “el confinamiento es verdaderamente la estafa sanitaria del siglo XXI”.

En medicina, concluye Zelmat, el aislamiento, la cuarentena y el confinamiento de la población general no sólo son herejías (ya que no existen en la medicina, la epidemiología, la infectología o la salud pública) sino que no se basa en ninguna prueba científica.

“En medicina no podemos y no tenemos derecho a implementar un tratamiento o una medida preventiva si no se basa en pruebas”, afirma. El confinamiento es muy peligroso para la salud, la economía, la educación y la paz. Los gobiernos deben escuchar a los verdaderos expertos (que anteponen la salud pública a los intereses privados), detener inmediatamente todas las medidas de confinamiento y reabrirlo todo (economía, servicios médicos hospitalarios, educación, etc.), porque nada en este virus lo justifica.

En la población general, este virus es benigno y poco peligroso, ya que es tolerado. Causa el 85 por ciento de las formas benignas, el 99 por ciento de las personas infectadas se recuperan, no es un peligro para las mujeres embarazadas y los niños (a diferencia de la gripe), su tasa de mortalidad es similar a la de la gripe o incluso más baja y mucho más baja que la de los coronavirus que aparecieron en 2003 (10 por ciento) y 2012 (30 por ciento).

Cada año el virus de la gripe infecta a 1.000 millones de personas en todo el mundo y mata a 650.000, y la tuberculosis, que se encuentra entre las diez principales causas de muerte en todo el mundo y es mucho más contagiosa (un paciente no tratado puede infectar a 10 ó 15 personas), causa 10,4 millones de casos y mata a 1,8 millones de personas.

Casi todos los países del mundo han respondido al coronavirus utilizando una medida, desconocida hasta entonces en la medicina. Es la primera vez en la historia de la humanidad que ocurre un confinamiento de estas características.

(*) https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=3600511

Más información:

– Cómo se están falsificando los certificados de defunción en Estados Unidos sobre la marcha
– La OMS pone a Suecia como ejemplo de tratamiento modélico de la pandemia por no imponer el toque de queda
– La OMS reconoce, por fín, que los tests dan falsos negativos y también falsos positivos
– El término ‘pandemia’ fue sinónimo de corrupción hasta hace muy poco tiempo
– El coronavirus no se contagia por contacto con objetos, según el último informe de la OMS

‘El virus prácticamente ya no existe desde el punto de vista clínico’

El médico italiano Alberto Zangrillo

“Desde el punto de vista clínico el coronavirus ya no existe”, asegura Alberto Zangrillo, jefe de la unidad de cuidados intensivos de San Raffaele en Milán. Sus palabras han inflamado la controversia entre los expertos, con expresiones de desconcierto y condena especialmente de los científicos que asesoran al gobierno italiano.

Sobre la situación en la región de Lombardía Zangrillo dijo: ”Tengo muchas ganas de reír. Hoy es 31 de mayo y hace un mes escuchamos a los epidemiólogos decir que tenían mucho miedo de una nueva ola a finales del mes/principios de junio y quién sabe cuántos puestos de cuidados intensivos habría que llenar. En realidad, el virus prácticamente ya no existe desde el punto de vista clínico”.

“Eso dice la Universidad de la salud de la vida San Raffaele, eso dice un estudio realizado por el virólogo y director del Instituto de Virología, el profesor Clementi, junto con la Universidad Emory de Atlanta, el profesor Silvestri. Los hisopos realizados en los últimos 10 días tienen una carga viral absolutamente infinitesimal desde el punto de vista cuantitativo, en comparación con los realizados en los pacientes hace un mes, dos meses. Lo digo consciente del drama que viven los pacientes que no lo lograron, pero no se puede seguir llamando la atención, ni siquiera de manera ridícula, dando la palabra no a los clínicos, no a los verdaderos virólogos, sino a los que dicen ser profesores: el virus desde el punto de vista clínico ya no existe”.

El médico jefe de San Raffaele continuó: “Desde hace tres meses todo el mundo nos está diciendo una serie de números que tienen cero pruebas, que tienen valor cero: hemos pasado de Borrelli, de Brusaferro, al presidente del Consejo Superior de Salud. Todo esto ha llevado a confinar a Italia mientras trabajábamos y ahora nosotros, que hemos visto el drama, pedimos poder irnos rápidamente porque queremos curar a la gente que de otra manera no podemos curar. Nos importa un bledo el campeonato o dónde vayan los italianos de vacaciones, pero debemos volver a un país normal, porque está claro que este país puede volver a una vida normal a partir de hoy”.

Según el profesor “sólo hay un número que vale” y “es la evidencia: nosotros en este país escuchamos hace un mes a un profesor de Boston, que es un epidemiólogo-estadístico llamado Vespignani, que influyó en las decisiones del gobierno diciendo que se deberían construir 151.000 unidades de cuidados intensivos. Mañana habrá un editorial mío y del profesor Gattinoni en el que decimos oficialmente por qué esto no es bueno, porque es un frenesí, porque aterrorizar al país es algo de lo que alguien tiene que responsabilizarse, porque nuestras salas de urgencias y nuestras unidades de cuidados intensivos están vacías y porque los Mers y los Sars, las dos epidemias anteriores, han desaparecido para siempre y por lo tanto es deseable que ocurra también para la tercera epidemia de coronavirus. Tendremos que ser muy cuidadosos, prepararnos, pero no matarnos”.

En palabras de Zangrillo, el neumólogo Luca Richeldi, miembro del Comité Técnico Científico, respondió: “El virus sigue circulando y es erróneo dar mensajes engañosos que no inviten a la precaución. Es indudablemente cierto y tranquilizador que la presión sobre los hospitales se ha reducido drásticamente en las últimas semanas. Sin embargo, no hay que olvidar que esto es el resultado de las medidas igualmente drásticas adoptadas en nuestro país para contener la circulación viral”.

Por otra parte, añade Richeldi, “es bueno recordar que la circulación viral es un proceso dinámico, por lo que la recuperación gradual y cautelosa de las actividades económicas y sociales debe seguir siendo nuestra prioridad”, especialmente a la luz de la reapertura el 3 de junio. “Al fin y al cabo, basta con ver cómo desgraciadamente la situación es muy diferente en países como Rusia, México o la India, donde estas medidas no han podido ser tan eficaces y no han dado los resultados reconfortantes que vemos en nuestro país”.

El director del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas Spallanzani en Roma, Giuseppe Ippolito, está en esa misma línea: por el momento “no hay pruebas o estudios científicos publicados que demuestren que el nuevo coronavirus SarsCov2 haya cambiado. Afortunadamente, ahora en Italia tenemos menos casos graves y esto demuestra que las medidas de contención adoptadas han dado sus frutos”.

El presidente del Consejo Superior de Salud, Franco Locatelli, está desconcertado. “Sólo puedo expresar mi gran sorpresa y absoluta perplejidad ante las declaraciones del profesor Zangrillo con frases como ‘el virus clínicamente ya no existe’ y que ‘aterrorizar al país es algo de lo que alguien debe responsabilizarse’. Basta con mirar el número de nuevos casos positivos al SARS-CoV-2 que se confirman cada día para tener una demostración de la persistente circulación en Italia del nuevo coronavirus”.

https://www.repubblica.it/cronaca/2020/05/31/news/coronavirus_zangrillo_il_covid_clinicamente_non_esiste_piu_qualcuno_terrorizza_paese-258111004/

En España ha muerto menos gente este año que en los períodos similares de años anteriores

Un reportaje de Antonio Muro en la revista Discovery Salud, elaborado a partir de datos ofrecidos por el Instituto de Salud Carlos III y del Instituto Nacional de Estadística (INE), ha realizado una comparativa de los fallecidos que ha habido en España por todas las causas en los últimos años, y en qué meses se produjeron, y resulta que en abril de este año han sido 50.181 los fallecidos cuando en enero de 2017 -durante la época de gripe estacional- murieron 49.370. Además en enero de 2005 la cifra fue de 48.801 y en enero de 2018 de 47.911.

Asimismo, y lo que es más grave, «si lo que se compara es la mortalidad anual resulta que entre el 1 mayo de 2017 y el 30 de abril de 2018 murieron por ejemplo 431.127 personas y entre el 1 de mayo de 2019 y el 30 de abril de 2020 fallecieron 424.562«.  Es decir, el último año ha habido 6.565 muertes menos por todas las causas, a pesar de los mensajes que aseguran que las cifras de mortalidad de este año son cercanas al apocalipsis.

La utilización de ambas fuentes por parte de la revista no es un capricho, pues el Instituto de Salud Carlos III pertenece orgánicamente al Ministerio de Sanidad.

Según sus datos oficiales, en España había a mediados de mayo 231.606 «contagiados» por coronavirus y 27.709 fallecidos (fuentes no oficiales hablan incluso de más de 40.000, y que se basan en los datos de «causa de la muerte» que se anota en los Registros CIviles) lo que indicaría una tasa de mortalidad del 11,96%, cifra muy alta.

Pero el Instituto Carlos III lo que ha hecho ha sido extrapolar porcentajes datos a toda la población y calcula que el número de «contagiados» sería de 2.300.000.

Este es el nivel de «los expertos» (que todavía no sabemos quienes son) que manejan la guerra de cifras que ha dejado en shock a toda España.

Si bien el reportaje refleja que no se puede comparar el porcentaje global de letalidad del presunto coronavirus con el de la gripe estacional porque se ignora cuántas personas se contagian de gripe cada año a nivel nacional, ya que no hay datos, sí existen en cambio datos de la mortalidad entre las personas hospitalizadas, y según las cifras del Sistema de Vigilancia de la Gripe el SARS-CoV-2 es menos letal.

La tasa de letalidad del virus de la gripe fue del 15’6% en la temporada 2016-2017, del 17’4% en la 2017-2018 y del 17’5% en la 2018-2019, y la del coronavirus lo ha sido en un 11’9% ¡Luego el SARS-CoV-2 sería menos letal que el virus de la gripe!.

Les dicen que ha muerto de coronavirus, abren el atúd y se encuentran el cadáver esposado y torturado

La escena es dantesca. Una familia destrozada por la muerte de un familiar, según el informe de las autoridades a causa del nuevo coronavirus, se encuentra con un panorama macabro cuando, una vez que recuperaron el cuerpo, abren el ataúd y descubren que el cadáver estaba esposado y con claros signos de haber sido torturado.

La familia, que reside en Houston, en Estados Unidos, acusa ahora a las autoridades de El Salvador, donde ocurrió el episodio, de ocultar la verdadera razón de su muerte.

Los restos de Luis Iván Mejía Bonilla fueron entregados a la familia el pasado miércoles 6 de mayo y lo que descubrieron al abrir el ataúd contradice la versión de los médicos forenses.

“A mis familiares en El Salvador les dijeron que mi primo murió por sangramiento del tubo digestivo”, contó Laura Castro, prima de Luis que radica en Houston.

“Le dijeron a mi tía que había muerto de coronavirus y que no lo velaran ni abrieran la caja, pero en el papel que les dieron decía otra cosa; además creemos que si en verdad hubiera muerto de coronavirus ni se los lo hubieran entregado por la manera que tratan los cuerpos de personas que mueren del virus”, agregó Castro, quien ha estado en contacto con sus familiares en El Salvador.

Según contaron los familiares,  Mejía Bonilla se encontraba detenido, bajo la custodia de las bartolinas policiales de Zacatecoluca, departamento de La Paz.

Había sido capturado el 28 de abril en el cantón Santa Teresa, municipio de Santiago Nonualco, departamento de La Paz, junto a 10 personas más (dos menores entre estos), a quienes la Fiscalía General de la República (FGR) acusa de haber participado en el asesinato del soldado Jhonis Alexánder Delgado Canales, de 20 años, registrado el 26 de abril de 2019, en el cantón El Llano, siempre de Santiago Nonualco.

Los familiares aseguran que no era pandillero y que se ganaba la vida trabajando como payaso en fiestas y a veces en diferentes trabajos de jornalero.

En declaraciones a los medios locales, los familiares aseguraron que recibieron un aviso de que Mejía Bonilla sería trasladado al hospital Santa Teresa, de Zacatecoluca.

“Mis familiares fueron al hospital y cuando llegaron les dijeron que mi primo ya había muerto”, contó Castro.

Según los familiares, se les indicó que no lo velaran, que lo sepultaran inmediatamente porque había muerto de Covid-19.

“Mis familiares siguieron las instrucciones y ese mismo miércoles lo iba a enterrar, pero algunos sabían que Luis se encontraba bien de salud antes de caer a la cárcel y decidieron abrir el ataúd”, explicó Castro.

Los familiares de Luis le contaron a Castro que el cuerpo presentaba golpes, su rostro estaba ensangrentado y tenía los dientes saltados “como si se los hubiesen querido arrancar”. Además, todavía tenía las esposas (grilletes) puestas.

Por su parte, el comisionado Óscar Aguilar, jefe policial del departamento de La Paz, dijo que lo que él sabía del caso era que el privado de libertad había sido evaluado médicamente un día antes, es decir, el martes; presentó fiebre y dolor de cuerpo y se le dejó un tratamiento.

Según Aguilar, al siguiente día presentó vómito con sangre y fiebre alta como el día anterior, por lo que fue llevado al hospital de Zacatecoluca, pero al llegar ya había fallecido.

Junto con Mejía Bonilla fueron llevadas cuatro personas más que fueron tratados por dengue​. “A nosotros no nos dijeron si tenía coronavirus o si había sospechas o no”, afirmó el jefe policial.

Como el reo presentaba vómito con sangre y se vomitaba a sí mismo, “entonces es lógico que los familiares puedan pensar que algo le habían hecho, pero quien mejor puede decir es el personal de Medicina Legal”, añadió Aguilar.

En cuanto a por qué el cadáver estaba esposado, el comisionado dijo que tal vez los policías no se las quisieron quitar por sanidad para ellos debido a la coyuntura que se vive en el país con el coronavirus.

La familia de Luis en Houston quiere que el caso se conozca en todo el mundo porque consideran que las autoridades no están permitiendo que se difunda en medios internacionales.

“Queremos justicia para mi primo, esto es una clara violación de derechos humanos y los responsables merecen ser castigados”, concluyó Castro.
https://www.clarin.com/internacional/dijeron-murio-coronavirus-abrir-ataud-encuentran-cadaver-esposado-senales-tortura_0_flTTS2Ily.html

El fraude de la pandemia comienza a salir a la luz en varios países del mundo

Las pruebas de que los responsables de la ley marcial sabían desde el principio que la pandemia era una farsa, se acumulan un día tras otro en diferentes países del mundo.

Empiezan las filtraciones y con ellas empieza a llegar un poco de luz que confirma lo que venimos diciendo desde el principio.

El martes el doctor Alexander Myasnikov, responsable de la información sobre el coronavirus en Rusia, concedió una entrevista a la antigua candidata presidencial Xenia Sobchak y cuando creyó que la entrevista había terminado y que la cámara estaba apagada, exclamó:

“Todo esto es una chorrada […] Es exagerado. Es una enfermedad respiratoria aguda con una mortalidad mínima […] ¿Por qué se ha paralizado todo el mundo? No lo sé” (1).

En Dinamarca el fiasco es aún peor y posiblemente acabe con la carrera política de la Primera Ministra, Mette Frederiksen, a la que pueden procesar por engañar al Parlamento para aprobar el confinamiento y mentir en las ruedas de prensa.

El periódico danés “Politiken” ha obtenido los correos electrónicos de las instituciones sanitarias encargadas de la salud pública, en los que manifiestan su desacuerdo con las medidas del gobierno sobre el confinamiento (2). Por el contrario, Frederiksen dijo que lo había ordenado por recomendación de los científicos.

Primero el gobierno presionó a los científicos para inflar el peligro del coronavirus y justificar la cuarentena. Cuando fracasó dijo que actuaba siguiendo sus recomendaciones.

En un correo electrónico del 15 de marzo se lee: “La Autoridad Sanitaria danesa sigue considerando que el covid-19 no puede describirse como una enfermedad generalmente peligrosa, ya que no suele tener una evolución grave ni una alta tasa de mortalidad”.

A los científicos daneses los castigaron como a los niños por su indisciplina. El Parlamento danés aprobó una ley de emergencia que, entre otras cosas, redujo las facultades de la burocracia sanitaria danesa de una “autoridad reguladora” a una mera “autoridad consultiva”.

En Alemania la revista de medios alternativos “Tichys Einblick” publicó el 9 de mayo un informe titulado “Análisis de la gestión de la crisis” encargado por el Ministerio del Interior alemán (3).

Las conclusiones científicas fueron ignoradas por el gobierno, lo que llevó a uno de los autores a filtrarlo por los canales alternativos. El informe completo está disponible en internet, tanto en alemán como en inglés (4) y es una lectura muy recomendable. Las conclusiones fundamentales se pueden resumir en tres puntos:

1. Se ha sobrestimado la peligrosidad del coronavirus: probablemente en ningún momento el peligro que representa ha superado los niveles normales
2. El peligro no es obviamente mayor que el de muchos otros virus. No hay pruebas de que haya sido algo más que una falsa alarma
3. Durante la crisis, el gobierno alemán ha demostrado ser una de las mayores fuentes de noticias falsas

A partir de la filtración, el responsable de la misma ha comenzado a ser linchado por las cadenas de intoxicación implacablemente y le han suspendido de su cargo, pero junto con los demás autores del informe, han publicado una declaración conjunta en la que piden al gobierno que responda a sus conclusiones.

Estamos, pues, en ese punto en el cual algunos comienzan a darse cuenta de que el peligro se ha exagerado. El problema llegará después, cuando se den cuenta de que no había tal peligro.

(1) https://www.youtube.com/watch?v=6CpI22QJ07Q ttps://www.themoscowtimes.com/2020/05/27/its-all-bullsht-russias-coronavirus-information-chief-says-of-virus-fears-a70398
(2) https://politiken.dk/indland/politik/art7796276/Statsministeren-fastholder-at-myndigheder-anbefalede-nedlukning https://www.thelocal.dk/20200529/leaked-emails-show-how-denmarks-pm-steam-rollered-her-own-health-agency/amp
(3) https://www.tichyseinblick.de/daili-es-sentials/exklusiv-auf-te-ein-vorwurf-koennte-lauten-der-staat-hat-sich-in-der-coronakrise-als-einer-der-groessten-fake-news-prod
(4) https://off-guardian.org/wp-content/medialibrary/Dokument93.pdf?x10376 https://www.strategic-culture.org/news/2020/05/29/german-official-leaks-report-denouncing-corona-as-global-false-alarm/

Más información:

– Dossier coronavirus
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