Rebeca M. Westphal En el mundo moderno occidental, declararse feminista no es una opción, es una obligación. Quien asome la cabeza a la cancha de la suspicacia corre el peligro de ser marcado con el calificativo de machista-misógino-falocéntrico. Y sale barato. Lo cierto es que cada vez se hace más difícil sostener la idea de […]