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Transición 1974-1982: la CIA toma el control del PSOE

Sólo seis meses después de la Revolución de los Claveles, el 14 de octubre de 1974, se celebra en la ciudad de Suresnes, cercana a París, el XIII Congreso del PSOE, que va a llevar a un tal “Isidor”. hasta la cúpula de la organización. Desde el 14 de julio pasado, Franco sufre una complicada flebitis y se ha llegado a temer por su vida. La situación que se está creando en la península Ibérica resulta muy preocupante para los norteamericanos, se les ha ido de las manos el asunto portugués y van a impedir, a toda costa, que la historia se repita en España.Felipe González es el joven abogado sevillano, casi desconocido incluso para algunos de sus compañeros, que se enmascara tras el nombre de guerra de “Isidor”.. Consigue suceder como secretario general del partido al veterano militante socialista Rodolfo Llopis, que no reconoce las resoluciones adoptadas en Suresnes. El congreso ha sido convocado por un grupo de jóvenes militantes desgajados de lo que, en adelante, se conocerá como PSOE (Histórico). En realidad, Nicolás Redondo era la figura menos discutida para acceder a la Secretaría General, pero el sindicalista vasco se niega a presentarse a la elección, a pesar de ser propuesto mayoritariamente para ocupar el cargo que está en liza.

González y otros miembros de la nueva dirección del partido han conseguido llegar a Francia gracias al apoyo prestado por el propio Servicio Central de Presidencia de Gobierno. Los oficiales del organismo de inteligencia creado por el almirante Carrero Blanco son los encargados de proporcionarles los pasaportes.

“En un restaurante de la calle madrileña de Santa Engracia, hablamos con González, en presencia de Enrique Múgica, para garantizarle su viaje a Suresne”., señala el entonces capitán del SECED Manuel Fernández Monzón. “Otros compañeros se entrevistaron con Nicolás Redondo, y él entendió enseguida que debía ceder el puesto a un secretario general más joven y con otras características. Cuando Felipe González volvió de Francia, después de haber sido elegido, un comisario de Sevilla le detuvo, creyendo que había dado un pelotazo. Se llevó una bronca tremenda y tuvo que soltarle enseguida, claro”.

Otros dos miembros relevantes del SECED, Andrés Cassinello y José Faura, mantienen una larga entrevista con Felipe González y con Alfonso Guerra, inmediatamente después de que el clan sevillano se haga con los mandos del PSOE.

“Entre 1964 y 1975 estuve precisamente en la información del mundo universitario, muy estrechamente relacionado con la política entonces clandestina. Y lo que viví fue que, a partir de cierto momento, la dictadura propició el resurgir del PSOE, para ahogar al PCE”, declara el comisario Manuel Ballesteros a la periodista Pilar Urbano.

“A los socialistas no se les detenía, a los comunistas, sí. Estando yo en la Brigada Social, esa era una indicación de los mandos. Más aún: la policía no sólo miraba para otro lado, haciendo la vista gorda, sino que a veces ayudaba a pasar la valija con la propaganda y los documentos internos del partido que los de Rodolfo Llopis (el PSOE del exterior) enviaban de allá para acá”.

A finales de los setenta, con Adolfo Suárez como primer ministro, Ballesteros aparece detrás de algunas acciones criminales de guerra sucia contra ETA protagonizadas por el Batallón Vasco Español. Posteriormente, el Gobierno de Felipe González le recupera para nombrarle nada menos que jefe del MULC (Mando Unificado de Lucha Contraterrorista), durante la época de actuación de los GAL.

Meses antes de la celebración del Congreso de Suresnes —que se financia con fondos provenientes del Partido Socialdemócrata de Willy Brandt—, el comandante Miguel Paredes, del SECED, y el inspector Emi Mateos, destinado en la Jefatura Superior de Policía de Bilbao, ya han empezado a trabajar en lo que llaman Operación Primavera: una serie de contactos con algunos miembros del PSOE del interior, para ver cuáles son sus planteamientos políticos. Especialmente con Nicolás Redondo y Enrique Múgica.

“En el SECED nos propusimos empezar a reunimos con ellos —recuerda el entonces comandante Paredes—, para ver hasta dónde llegaba su izquierdismo, su ímpetu revolucionario, su afán izquierdista… y tratar de acercarlos hacia posiciones más templadas, menos radicales, más en la línea de la moderación pragmática que les recomendaba Willy Brandt”.

Los encuentros entre los agentes del SECED y los socialistas continúan, y a ellos se incorporan algunos militantes más.

“Después de cada encuentro redactábamos un informe para el Servicio”, continúa Paredes su relato. “Nuestra impresión entonces era que el líder ideológico, el que pensaba más largo, más rápido y con más calado era Pablo Castellano. El mayor peso moral lo tenía Nicolás Redondo. Felipe González nos pareció un conversador ágil, brillante, con “charme”… Pero, de pronto, sacó un largo cohiba, lo encendió con parsimonia y se lo fumó como un sibarita. A mí ese pequeño detalle me chocó, me extrañó. Era un trazo burgués que no encajaba con sus calzones vaqueros, ni con su camisa barata de cuadros, ni con su izquierdismo… En mi informe oficial no mencioné esa bobada del habano ni lo que me sugirió. Pero en mi agenda privada de notas sí que escribí: “Felipe González, el sevillano, parece apasionado pero es frío. Hay en él algo falso, engañador. No me ha parecido un hombre de ideales, sino de ambiciones”.

Y prosigue el antiguo agente del SECED: “El Ministerio de la Gobernación tenía entonces la facultad de conceder o denegar el pasaporte a un ciudadano. Ellos lo habían pedido muchas veces y siempre les habían dicho que no. Me dieron una lista en la que figuraban los nombres de Enrique Múgica, Eduardo López Albizu, Nicolás Redondo, Ramón Rubial, Alfonso Guerra, Pablo Castellano, Felipe González y otros dos militantes asturianos. El Gobierno lo dudó mucho, le dieron mil vueltas, que sí, que no… Al final se aceptó bajo la condición de que, al volver a España, devolvieran enseguida esos pasaportes.Y lo hicieron. Tardaron mucho pero los devolvieron. Aunque no todos: Felipe González se lo quedó. A Mugica, por el retraso, le hicimos pagar una “multa” especial: invitarnos a comer a base de bien. Y lo hizo. En la Panière Fleurie de Rentería”.

Los delegados que asisten al Congreso de Suresnes representan, oficialmente, a tres mil militantes del interior, pero, en realidad, esa cifra hay que rebajarla a menos de la mitad. Durante los últimos años del franquismo, el PSOE es poco más que una sigla. El mayor peso de la resistencia contra el régimen lo han llevado los comunistas. En definitiva, lo que se produce en 1974 es una refundación del partido creado por Pablo Iglesias, con el modelo portugués como telón de fondo. En el país vecino no existía ni siquiera un partido socialista histórico y hubo que inventar uno. Su primer secretario general, Mário Soares, tenía contacto con la CIA desde los años sesenta. “Exiliado, en 1973 recibiría ayuda para fundar bajo el patrocinio del Gobierno de Bonn un “partido socialista portugués”, escribe Joan Garcés en su excelente libro Soberanos e intervenidos. “Derrocada la dictadura en 1974 por el MFA (Movimento das Forças Armadas), Soares regresaba a Portugal, donde pronto pediría y recibiría ayuda clandestina directa del Gobierno de Estados Unidos y sus aliados europeos (RFA, Reino Unido y Francia), e indirecta a través de empresas y fundaciones alemanas y de otros países”.

La escasa incidencia del PSOE en la realidad política española de los primeros años setenta la reconoce el propio Francisco Bustelo, uno de los militantes elegidos como miembros de la Comisión Ejecutiva del partido en Suresnes. Sin embargo, todo cambia a partir de ese congreso:

Las embajadas en Madrid empezaron a recibir entonces instrucciones de que se pusieran en contacto con nosotros. Acompañé a González a visitar a algunos embajadores, entre ellos el estadounidense, y tuve que entrevistarme con otros funcionarios norteamericanos de menor categoría. A los norteamericanos les causé buena impresión. Durante los años siguientes me solía llamar el consejero político de esa embajada, persona muy enterada de lo que sucedía en España, para que comiésemos juntos.

En la dirección surgida de Suresnes hay tres grupos fundamentales: los vascos, con Redondo, López Albizu, Múgica y Benegas; los andaluces, con González, Guerra y Galeote, y los madrileños, con Castellano y Bustelo. “Los vascos, o mejor dicho, Redondo, que era su peso pesado, decidían, por tanto”, señala Francisco Bustelo. “Si apoyaban a los andaluces, como hicieron en Suresnes, González tenía el poder asegurado. Redondo sabrá por qué lo hizo”. Felipe González controla el partido a partir de ese momento e, inmediatamente, pasa a convertirse en un personaje público de primer orden, con un papel estelar en la gran maniobra de actualización controlada del régimen franquista. Joan Garcés escribe:

“Una campaña subsiguiente introduciría ante la opinión pública nombres hasta entonces desconocidos que, a poco andar (1975-1976), aislaron y marginaron a los militares de la Unión Militar Democrática y, en general, a quienes eran reacios a que en España entraran la CEE y la OTAN sin condiciones”.

Los servicios secretos norteamericanos y la socialdemocracia alemana se turnan celosamente en la dirección de la Transición española, con dos objetivos: impedir una revolución tras la muerte de Franco y aniquilar a la izquierda comunista. Este fino trabajo de construir un partido “de izquierda”, para impedir precisamente que la izquierda se haga con el poder en España, es obra de la CIA, en colaboración con la Internacional Socialista. El primer diseño de esta larga operación se remonta hasta la década de los sesenta, cuando el régimen empezaba ya a ceder, inevitablemente, bajo la presión de las luchas obreras y las reivindicaciones populares. El crecimiento espectacular del PCE y la desaparición de los sindicatos y partidos anteriores a la Guerra Civil, especialmente la UGT y el PSOE, hacen temer una supremacía comunista en la salida del franquismo. Los cerebros de la Transición comienzan a marcarse objetivos muy concretos.

En 1962 el PSOE y la UGT sólo cuentan con unos centenares de militantes en toda España, mientras que en el extranjero, un grupo de viejos socialistas, con Rodolfo Llopis al frente, intentan aparentar una presencia en escena que no va mucho más allá de la asistencia a “contubernios” como el de Munich. Convencidos de que este PSOE no logrará tener la suficiente implantación para competir con ventaja, frente a los comunistas españoles, al final del franquismo, los servicios de información norteamericanos y alemanes se ponen manos a la obra para construir un nuevo partido, más vistoso en lo externo y manejable en lo interno.

Algunos socialistas no esperan a que la CIA llame a su puerta y son ellos mismos los que ofrecen espontáneamente sus servicios a los norteamericanos. Es el caso de Carlos Zayas Mariátegui, desde la ASU (Agrupación Socialista Universitaria), quien, según documenta Joan Garcés, “aparece informando asiduamente a la Embajada sobre personas de sensibilidad socialista susceptibles de sumarse a combatir al Partido Comunista si recibieran los apoyos materiales que buscaban. Zayas señalaba, entre otros, a Joan Raventós Carner en Barcelona, a José Federico de Carvajal y a Mariano Rubio, al tiempo que desvelaba como principal agente del Partido Comunista en Madrid a Federico Sánchez”.

Zayas será diputado del PSOE por Huesca en 1977; Raventós, embajador en Francia, después de haber participado en la famosa comida de Lérida en la que el general Armada les cuenta a Enrique Múgica y a él sus planes golpistas; José Federico de Carvajal llegará a presidente del Senado y Mariano Rubio, a gobernador del Banco de España, cargo del que dimite tras ser condenado por sus prácticas delictivas. Federico Sánchez (alias de Jorge Semprún), convertido al anticomunismo, será ministro de Cultura con Felipe González entre 1988 y 1991.

Una de las claves de las operaciones secretas de la CIA para controlar los medios socialistas españoles en el exilio es la introducción en estos círculos de un antiguo dirigente del POUM, Julián Gorkin. A principios de los sesenta, Gorkin es uno de los personajes que impulsa el llamado “Congreso por la Libertad Cultura”. y aparece al frente de distintas publicaciones financiadas por la CIA, como las revistas Cuadernos, editada en París; Examen, en México, y Encounter, en Gran Bretaña, dentro de un amplio esquema propagandístico de matiz netamente anticomunista diseñado desde Langley. Más tarde, dirige también la revista Visión, en la que defiende los puntos de vista de las sucesivas Administraciones norteamericanas en relación con Latinoamérica. El 13 de mayo de 1967,1a propia Asamblea General del “Congreso por la Libertad Cultura”. reconoce los estrechos vínculos financieros y políticos de este organismo con la CIA. Según Francés Stonor Saunders, el principal impulsor del congreso es el agente de la CIA Michael Josselson.

Julián Gorkin aparece, además, al frente del llamado “Centro de Documentación y Estudio”., que tiene su sede en París. Ocupa el cargo de vicepresidente, mientras Salvador de Madariaga ostenta, a título honorario, la presidencia. Las líneas generales del Boletín Informativo del centro están caracterizadas por las directrices de acción política clandestina de la CIA en ese momento: se intenta potenciar a la inexistente ASO (Alianza Sindical Obrera) y a la oposición monárquica y socialdemócrata. Gorkin entra pomposamente en el PSOE en el año 1973, en plena campaña interna de renovación del partido, que terminará con la sustitución de Llopis por Felipe González. Incluso ofrece una conferencia, el 22 de diciembre de ese año, en los locales de la UGT en París, bajo el título “Motivos de mi afiliación al Partido Socialista Obrero Españo”.. En varios artículos del Boletín Informativo de Gorkin ya pueden verse los argumentos esenciales que serán utilizados por Felipe González y Alfonso Guerra en Suresnes. El primer número de ese boletín explica “la necesidad de una izquierda radical que compita, en el campo de la clase obrera, con el Partido Comunista de España, para restarle base y movilidad social”.

Hablamos después de las actividades de la CIA en el mundo occidental y, en especial, en relación con España. La prensa internacional, digo al Caudillo, comenta las actividades de ese organismo. Su obsesión es conseguir que nuestro Estado tolere primero y legalice después la acción de dos partidos, uno de carácter socialista y otro democrático, que deberán tener su expresión en dualidad similar en el campo universitario y sindical. Para conseguirlo no vacilarán en financiar sistemáticamente a grupos de activistas (que han creado la ASO y la FUDE). Por ahora no se proponen como objetivo derribar el Estado, sino importunarlo, preocuparlo, no dejarlo en paz para que se arranque al Partido el compromiso de una coexistencia entre lo legal y lo ilegal, con aspiraciones de suceder al Régimen una vez desaparezcan. Estas objeciones, según la información que doy al Caudillo, las expone la CIA con toda tranquilidad, a la luz del día, financiando las huelgas de Asturias o los.tumultos de Madrid y Barcelona. La CIA cree que con esas actividades cumple el deber de prever el futuro, pues, de lo contrario, al régimen débil sucedería el caos y a éste, el comunismo.

En el intento de creación de la ASO participa un personaje extraño: Josefina Arillaga, vinculada ya en ese momento a la Fundación Friedrich Ebert, del Partido Socialdemócrata alemán, y considerada, en los propios medios socialistas, como “buena amiga”. del entonces jefe del Sindicato Vertical franquista, el falangista José Solís Ruiz. Arillaga, representante oficiosa en Madrid de Rodolfo Llopis durante varios años, hasta 1973, mantiene estrecho contacto con José Federico de Carvajal, un personaje muy bien relacionado con los norteamericanos, que llegará a presidente del Senado con el PSOE.

La fase final del asalto al viejo y poco implantado Partido Socialista Obrero Español tiene lugar a partir de 1970, en una batalla en la que se combinan nombres como el de Willy Brandt, en ese momento secretario general del SPD; Max Diamant, asesor del Sindicato del Metal alemán; Enrique Múgica, y Hans Mattholfer, destacado sindicalista alemán que edita la revista Express Español en Alemania. El hombre de Hans Mattholfer en la UGT, Carlos Pardo, tiene también un interesante historial: en 1970 es detenido en Madrid por la Brigada Criminal, acusado de diversos delitos comunes, y se descubre que antes ya ha sido expulsado de Paraguay por estafa. Mattholfer tiene entonces que viajar personalmente a España y entrevistarse con el entonces director general de Seguridad, Carlos Arias Navarro, que pone en libertad a Pardo sin que se le incoe ningún procedimiento judicial. En una carta dirigida a un militante socialista madrileño, Rodolfo Llopis escribe: “Por si no lo sabes, Mattholfer protege y ayuda económicamente a los escisionistas del PSOE. Y ha encontrado en Pardo un lacayo a su medid”. Otro personaje turbio que actúa en ese entorno es Manuel Simón, dirigente de las Juventudes Socialistas de Toulouse, que más adelante será nombrado responsable de Relaciones Internacionales de UGT. Simón, que tendrá un papel clave en el defenestramiento de Llopis, es expulsado de Portugal tras la revolución del 25 de abril, acusado de ser agente de la CIA.

Dólares ‘fundacionales’

Una mujer clave en el complejo entramado financiero del renovado PSOE es Carmen García Bloise, que mantiene estrechos vínculos con los socialdemócratas germanos. Parte de los fondos que van llegando al partido se comienzan a canalizar a través de la recién creada Fundación Pablo Iglesias, sucursal de la alemana Friedrich Ebert, Pero los cauces de financiación son diversos. Por ejemplo, en 1979 se desvelará que la UGT ha recibido 200 millones de pesetas de los sindicatos amarillos de Estados Unidos para intentar ganar las elecciones sindicales.

El ex agente de la CIA Philip Agee declara a la revista Zona Cero, en marzo de 1987: “Dentro del “Programa Democracia”, elaborado por la Agencia, se cuida con especial atención a las fundaciones de los partidos políticos alemanes, principalmente a la Friedrich Ebert Stiftung, del Partido Socialdemócrata, y la Konrad Adenauer Stiftung, de los democristianos. Estas fundaciones habían sido establecidas por los partidos alemanes en los años cincuenta y se utilizaron para canalizar el dinero de la CIA hacia esas organizaciones, como parte de las operaciones de “construcción de la democracia”, tras la Segunda Guerra Mundial. Después, en los sesenta, las fundaciones alemanas empezaron a apoyar a los partidos hermanos y a otras organizaciones en el exterior y crearon nuevos canales para el dinero de la CIA. Hacia 1980, las fundaciones alemanas tienen programas en funcionamiento en unos sesenta países y están gastando cerca de 150 millones de dólares. Operan en un secreto casi tota”.. “Las operaciones de la Friedrich Ebert Stiftung (Fundación), del SPD, fascinan a los norteamericanos, especialmente sus programas de formación y las subvenciones que hicieron llegar a los socialdemócratas de Grecia, España y Portugal, poco antes de que cayeran las dictaduras en esos países e inmediatamente despué”, continúa Agee. “En Portugal, por ejemplo, cuando el régimen de Salazar, que había durado cincuenta años, fue derrocado en 1974, el Partido Socialista completo apenas habría bastado para una partida de poker y se localizaba en París, sin seguidores en Portugal. Pero con más de 10 millones de dólares de la Ebert Stiftung, y algunas otras remesas de la CIA, el Partido Socialista Portugués creció rápidamente y en poco tiempo se convirtió en el partido gobernante”.

Las fundaciones políticas germanooccidentales proporcionan el modelo que el “Programa Democracia” acaba adoptando para resolver uno de los principales dilemas de la política exterior norteamericana: cómo “ayuda” a los partidos e instituciones “democráticos y pluralistas” en países gobernados por dictadores que son aliados y clientes de Estados Unidos. “Resultaba a menudo muy obvio que la única oposición real a las dictaduras la representaban los comunistas y otros revolucionarios, las únicas fuerzas políticas organizadas, capaces y dispuestas a tomar el poder en un eventual colapso de las dictadura”, señala Agee. “La experiencia de la intervención germanooccidental en Portugal y en otros países resultaba llamativa para los norteamericanos e intentaron repetirla, estableciendo un sistema de instituciones privadas de apoyo a los “amigos en el exterior”. El apoyo de Estados Unidos a las dictaduras podría continuar mientras los “amigo”. se preparaban para la “transición del autoritarismo a la democracia”. Así, los norteamericanos podrían buscar de antemano el control de todas las fuerzas políticas y neutralizar todo lo que se sitúa a la izquierda de los socialdemócratas”.

El presidente Ronald Reagan es uno de los más entusiastas defensores del “Programa Democraci”.. En junio de 1982, ante el Parlamento británico, describe sus objetivos: “Este nuevo programa construirá una infraestructura de libertad y democracia que dejará al marxismo-leninismo en el estercolero de la Histori”..También alaba los “abierto”. programas germanooccidentales, que, en realidad, están envueltos en el mayor de los secretos y se les ocultan incluso a los propios miembros del SPD.

¿Cómo se utiliza el dinero de la CIA en estos programas? Cada uno de los principales destinatarios ha descrito previamente sus necesidades y tiene que actuar de acuerdo con las líneas centrales diseñadas en el programa correspondiente, que se resume en una consigna: “Contribuir al desarrollo de acciones políticas en el extranjero para enfrentar el ”desafío ideológico global soviético”. Las actividades proyectadas cubren todo el espectro de objetivos de las organizaciones “democráticas” en el exterior: gobiernos, partidos políticos, sociedades profesionales, medios de información, universidades, cooperativas, sindicatos, asociaciones de empleados, cámaras de comercio e industria, iglesias, organizaciones de mujeres y estudiantes… En suma, todos los blancos tradicionales de la CIA. Otro propósito establecido es el de promover la “disidencia”. en los países socialistas, siguiendo el ejemplo del apoyo de la CIA a Solidaridad, en Polonia.

El ejemplo de la Friedrich Ebert Stiftung también es seguido como modelo en Centroamérica y el Caribe durante los años setenta y ochenta. Constantine Menges, “oficial nacional de la CIA para Améric”., es quien teoriza la receta de Estados Unidos para esta región. Menges señala dos niveles de actividades gubernamentales y privadas “provechosa”., mediante las cuales Estados Unidos “puede socorrer a las fuerzas democráticas y debilitar aquellas que quieren polarizar el hemisferio en regímenes comunistas y regímenes autoritario”.

Dentro del primer nivel se entra en juego mediante medios “discreto”., como información, comunicación y programas de intercambio cultural, para formar sistemáticamente “grupos democrático”.. El segundo nivel de acción está previsto para concentrar la atención en países “de especial interé”., con los que hay que intentar “colabora”. a través de organismos semiautónomos, siguiendo el ejemplo de la Friedrich Ebert Stiftung y la Konrad Adenauer Stiftung germanoocidentales, manteniendo “una relación de total independencia con nuestra representación diplomática oficial”.

‘Goodby’ marxismo

El 17 de mayo de 1979, durante la celebración del XXVIII Congreso del PSOE, Felipe González impone que desaparezca el término “marxismo”. de los estatutos del partido. Los militares norteamericanos que tanto preguntaban por este asunto a los oficiales españoles, durante los cursos de formación realizados en Estados Unidos, ya pueden quedarse completamente tranquilos. Justo de la Cueva, miembro de la comisión mixta de reunificación del PSOE madrileño (proviene del sector histórico), desalentado, deja la militancia en ese momento y declara: “El PSOE va donde diga la CIA a través de Willy Brandt. Hasta en el propio Bundestag alemán se acaba de denunciar que la Fundación Friedrich Ebert del SPD recibe dinero directamente de la CIA”. Los jóvenes que dieron el golpe de Estado dentro del PSOE en Suresnes, comandados por González, van cumpliendo al pie de la letra el guión que les han preparado. El poder está cada vez más cerca.

El papel que el PSOE tiene que interpretar en la Transición está escrito desde bastante antes de la muerte de Franco, pero se termina de pulir en 1974. El giro a la izquierda de la Revolución de los Claveles coincide con los primeros pasos en público de la Junta Democrática, constituida por iniciativa de Antonio García Trevijano y auspiciada por el PCE. Desde el principio, Felipe González hace todo lo posible para hundir este organismo unitario que reclama amnistía total, la formación de un Gobierno provisional y la celebración de una consulta para elegir la forma de Estado: Monarquía o República. “Cuando se produce la hegemonía del Partido Comunista Portugués en el proceso político que se vive en el país vecino, el secretario de Estado norteamericano, Henry Kissinger, se alarma aún más y viaja a Alemania para entrevistarse primero con el canciller Helmut Schmidt, y después con Willy Brandt, que continúa teniendo una enorme influencia en la Internacional Socialista. Les insiste en que apoyen decididamente al PSOE”, señala García Trevijano.

Por eso Felipe González no entra en la Junta, porque se siente respaldado por una potencia superior, por los alemanes y los norteamericanos. Una vez que está seguro de ese apoyo, se traslada a Madrid, donde tiene una entrevista con el Rey y con altos mandos del Ejército, y ahí establecen la estrategia de que hay que ir gradualmente hacia las libertades en España para evitar una radicalización de la situación. Felipe González es el más interesado en mantener a los comunistas en la ilegalidad. A mí me advierte de esta operación nada menos que Claude Chaisson, que luego sería ministro de Exteriores con Mitterrand y entonces era comisario en Bruselas del Mercado Común. Teníamos mucha amistad. El era miembro del Partido Socialista Francés y estaba bien informado de todo esto. Ahí fue cuando cedimos y constituimos la Platajunta, a sabiendas de que se estaba haciendo para que entrara en ella el PSOE, que sería el traidor.

Pero más traidor sería si estaba fuera. Y me di cuenta de que Santiago Carrillo, que era muy listo para olfatear por dónde venían los aires políticos, quería seguir completamente la política del PSOE.

En octubre de 1982, Felipe González consigue su objetivo y gana las elecciones por mayoría absoluta. Un año después,José Mario Armero le dedica un elogioso artículo en el que repasa, de forma muy elocuente, los logros del Gobierno del PSOE. Armero era abogado en España de las más importantes multinacionales norteamericanas y un hombre con muchos contactos en el Departamento de Estado. También intervino, como mediador, en las conversaciones que condujeron a la legalización del PCE, después de negociar con Santiago Carrillo la aceptación de la Monarquía. El 20 de octubre de 1983 escribe:

La realidad demuestra que hoy en España gobierna un partido socialdemócrata, europeo, occidentalista, pronorteamericano y decididamente atlantista. En un año de gobierno, los hombres del PSOE han cumplido un papel realmente singular: la casi destrucción de la izquierda tradicional española, en buena parte marxista y revolucionaria, que seguía una tradición muy distinta a los nuevos derroteros que han tomado los jóvenes dirigentes socialistas. Realmente nada tienen que ver con Pablo Iglesias, ni con Francisco Largo Caballero, ni siquiera con Rodolfo Llopis.Y han conseguido sustituir lo que siempre se ha considerado como izquierda por una socialdemocracia, que es un amplio fenómeno donde cabe la libre empresa, la propiedad privada, los europeos, los norteamericanos y la OTAN.

Y efectivamente, del “OTAN, de entrada, no” se pasa al “Así, sí”, y enseguida, al ingreso en la Alianza “en interés de España”.

OTAN, de cabeza, sí

El programa aprobado en el XXVII Congreso del PSOE, celebrado en diciembre de 1976, cuando la “reforma polític”. está ya en marcha, propugna “la liquidación de todas las bases extranjeras en nuestro suelo”, y añade que “no cabe aceptar ningún tratado de alianza o relación militar que no cuente con la aprobación expresa del pueblo españo”. El programa preconiza, igualmente, la “independencia frente a los bloques militare”. y la adopción progresiva de “una política de neutralidad activa”. Durante algún tiempo, los representantes del PSOE han llegado incluso a postular un tipo de defensa neutralista, análoga a la de Suecia, Suiza o Yugoslavia. En la declaración de diciembre de 1976 se subraya que “el ingreso en la OTAN conllevaría el riesgo de vernos implicados en una guerra de efectos destructivos incalculables si uno de los países miembros entra en guerra”. También se llama la atención sobre el aumento de los gastos militares que se derivaría de la presencia española en la Alianza Atlántica.

Pero con el paso de los años, y en la medida que el PSOE se va configurando como una “alternativa gubernamenta”., los dirigentes del partido van puliendo las aristas más cortantes de su política. Hay que alejarse rápidamente del “OTAN, de entrada, no” y olvidar que votaron en contra del ingreso en la Alianza, enfrentados con el Gobierno de Calvo Sotelo, quien consiguió sacar adelante su propuesta en las Cortes. La radicalidad inicial del discurso de Felipe González resulta delirante si se observa el desarrollo posterior de su política internacional. Comienzan a aparecer frecuentemente a su lado mentores como Bettino Craxi, Carlos Andrés Pérez, e incluso el portugués Mário Soares.Los dos políticos europeos son atlantistas practicantes y el venezolano mantiene muy estrechos vínculos con Estados Unidos. La ruptura con el marxismo de 1979 es un guiño a Washington y Bruselas para que le permitan, de momento, mantener el rechazo a la OTAN como algo aún necesario para ganar las elecciones. Cuando González llega al Gobierno, sus propósitos reales se conocen enseguida.

Pero sólo un mes antes de las elecciones generales de octubre de 1982, González todavía declara a Interviú: “Yo creo que nosotros tendríamos que plantearnos seriamente el tema de la OTAN, sobre todo porque para España no hay ningún interés defensivo real e inmediato en la integración en el Pacto Atlántico, y lo veo desde el punto estrictamente nacional. Uno puede comprender que Alemania esté en la OTAN y le cuesta creer que un país que no tiene problemas de defensa en la misma dirección que Alemania esté en la OTAN y esté, además, integrado sin ninguna contrapartida, como han hecho los protagonistas españoles”.

Durante la dictadura franquista, el Gobierno de Estados Unidos presiona para que España se incorpore a la OTAN, pero tropieza con la oposición de los socios europeos, como consecuencia de la naturaleza autocrática del régímen. Y también cuando Calvo Sotelo hace aprobar la entrada de España en la OTAN, varios gobiernos socialistas europeos ofrecen a Felipe González, con especial interés, el veto a la adhesión, lo que habría producido el rechazo de España, al ser precisa la unanimidad de los socios. El secretario general del PSOE declina estos ofrecimientos, que habrían trascendido, lógicamente, de forma que se le consideraría el inspirador de esa maniobra. Se niega, pues, consciente de que ello le ocasionaría el rechazo de la mayoría del Ejército. Y del rey. “Cuando González nombra ministro de Asuntos Exteriores a Morán, y a Narcís Serra para la cartera de Defensa, tiene ya comprometido con la Corona la permanencia en la estructura de la OTAN”, señala Pablo Castellano.

La actitud de González en relación con la Alianza se hace explícita durante su primer viaje a Alemania, el 3 de mayo de 1983. El presidente de Gobierno socialista, sin contar con su ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Morán, que no está informado del viraje derechista que se ha dado, y rompiendo incluso con sus benefactores socíaldemócratas alemanes, presentes en el acto, afirma públicamente en Bonn su “consideración y solidaridad”. con la estrategia de Reagan, Margaret Thatcher y la derecha cristianodemócrata alemana de instalar en el teatro bélico europeo 572 misiles Pershing y Cruise.

Por fin, en 1986, González convoca y celebra un referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN, después de innumerables manifestaciones populares contra la Alianza. Pero no apoya la salida de esa estructura militar: reclama el voto a favor de la permanencia en ella. Ha mentido en la campaña electoral que le llevó al Gobierno, incumple el programa del PSOE, trampea las resoluciones del congreso de su partido y engaña a los ciudadanos. “Cuando Felipe González se lanza a la aventura del referéndum de la OTAN, y ante los sondeos que arrojaban un resultado favorable al “No”, el consejero político de la embajada estadounidense en Madrid me llamó para hablar de lo que ocurriría en el PSOE si González perdía la consulta”, relata Francisco Bustelo. “Me preguntó que, en el caso de que pasaran a dirigir otras personas el PSOE y, por lo tanto, a ocupar, aunque fuera provisionalmente el Gobierno, cuál sería la política exterior, en particular respecto a Estados Unidos”.

González y los suyos movilizan a los medios de comunicación, a intelectuales orgánicos y a adjuntos al poder de las más variadas especies para apoyar la permanencia en la OTAN. Con la idea de conseguir una atractiva imagen pública de la campaña, intenta atraer a su terreno también a personajes del mundo de la cultura y el espectáculo. Fernando Fernán Gómez relataba en cierta ocasión su visita a La Bodeguilla de La Moncloa, invitado por González, junto con otros profesionales del cine y la cultura, durante las fechas previas a la celebración de la consulta. En un determinado momento de la reunión, González les dijo: “He cambiado de opinión porque, cuando llegué a la Moncloa, Suárez me enseñó la “caja de los truenos” y había muchos misiles soviéticos apuntando a España”. Manuel Gutiérrez Aragón le llamó cínico.

Los servicios de inteligencia norteamericanos siguen muy de cerca toda la campaña a favor del “S”. y despliegan, en apoyo del Gobierno socialista, su compleja red de influencias. El propio Julio Feo, en ese momento secretario del presidente González, ilustra muy gráficamente la preocupación de la CIA, en 1986, con motivo de la consulta en las urnas: “En la embajada americana en Madrid cundía el nerviosismo. Enders se apresuró a solicitar una entrevista con el presidente, que lo recibió el 7 de febrero. Por su parte, “Sam”, el jefe de estación de la CIA, que había sustituido a “Walter”, incrementó sus llamadas y visitas, en las que me solicitaba información sobre la marcha del referéndu”.

“El referéndum fue un modelo antológico de pucherazo, pero a muy pocos políticos les interesaba cuestionar el resultado, conscientes de que la victoria del “No” habría repercutido no sólo en la adhesión europea, sino hasta en nuestro propio devenir político”, escribe Pablo Castellano, veterano militante socialista que hizo campaña contra la OTAN. “González echaba un pulso a la ciudadanía tras haber ganado todos los pulsos a su partido y salía otra vez vencedor y exultante de las urnas. Sin embargo, a partir de ese momento sería rehén de las políticas más derechistas que le exigían los que, ayudándole descaradamente a ganar el referéndum, le permitían gobernar en el estricto marco de actuación pactado para la ordenada alternancia de los partidos del sistema, no para abrir la puerta a imprevisibles sorpresas de un auténtico e incondicionado sistema de partidos. El Pentágono tomó nota de quiénes eran de verdad sus amigos. A buenas horas se le iba a escapar a la privilegiada mente conocedora de todos los entresijos del 23-F, del GAL y de Filesa un referéndum así”.

Pablo Castellano continúa: “El Estado español, de la mano de un Gobierno socialista, revalidó y reforzó su condición de socio del Imperio. El esfuerzo del PSOE en este terreno ha sido tan valorado que uno de los más destacados paladines en la defensa del “OTAN, de entrada no”, Javier Solana, en premio a su ejemplar rectificación, ha acabado siendo secretario general de la Alianza y, más tarde, encargado de las cuestiones de defensa europea. Siempre, en todo caso, embajador de los intereses castrenses estadounidenses… Más que caerse del caballo camino de Damasco, se subió tranquilamente al carro de combate o a la superfortaleza volante, medios más seguros y rápidos en la carrer”.

Después de ser uno de los dirigentes del PSOE que participa en mayor número de actos públicos en contra de la integración de España en la OTAN Javier Solana se convierte en 1995 en secretario general de la Alianza. Un buen ejemplo individual que sintetiza la trayectoria de su partido. Permanece en el cargo cuatro años y durante su mandato se producen los bombardeos norteamericanos sobre Yugoslavia, en marzo de 1999. A finales de ese año cesa en su cargo de máximo dirigente de la OTAN y toma posesión de un puesto recién creado: alto responsable de la Política Exterior y de Seguridad Común. Ya tenemos Mister PESC.

Alfredo Grimaldos, extractos del libro ‘La CIA en España’

Desarticulada una organización fascista francesa que planeaba atentados contra musulmanes

El sábado la policía francesa desarticuló la organizacion fascista “Acción de las Fuerzas Operativas (AFO)” que planeaba ataques contra musulmanes y símbolos islámicos.

Hay diez fascistas detenidos de edades comprendidas entre los 32 y los 69 años que promueven las agresiones violentas contra los musulmanes.

Entre los detenidos está el cabecilla de la organización, Guy S., un jubilado de la policía nacional. Las detenciones se practicaron en la región costera de Charente-Maritime, al sur de Bretaña, en París y en los alrededores de la capital, en Córcega, en Haute-Vienne y en la región de Cher en el centro de Francia.

En los registros domiciliarios la policía ha encontrado granadas caseras. Según la cadena francesa TF1-LCI, los objetivos eran imanes, presos islamistas que han cumplido su condena y mujeres con velo elegidas al azar en la calle.

En octubre del año pasado la policía también desmanteló otro grupo fascista estructurado alrededor de Logan Nisin, militante del movimiento monárquico Acción Francesa, que había sido detenido en junio de 2017.

Nisin reconoció haber fundado un grupo bautizado OAS, que retoma el nombre de una organización terrorista creada en la España franquista que realizó una campaña sanguinaria en contra de la independencia de Argelia en los años sesenta del pasado siglo.

El grupo tenía como objetivo al candidato presidencial del partido Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon y a Christophe Castaner, responsable de las relaciones entre el Gobierno Macron y el Parlamento. La organización también apuntaba a restaurantes kebab en la región de Marsella o la gran Mezquita de Vitrolles.

El reagrupamiento de los fascistas franceses tiene su origen en el asesinato el 5 de junio de 2013 en París del antifascista Clement Meric, que provocó la disolución de cuatro organizaciones fascistas por el gobierno.

A comienzos de este mes se abrió un juicio por el intento de reconstruir a dos de ellas, Obra Francesa y Juventudes Nacionalistas.

Los fascistas levantaron el vuelo en 2015 con la campaña islamofóbica desatada en Francia, tras los atentados contra la revista Cherlie Hebdo.

La tercera huelga general paraliza por completo Argentina

Ayer los sindicatos argentinos iniciaron la tercera huelga general contra la política económica del gobierno de Macri. El sector más afectado por la medida ha sido el transporte porque los piquetes obreros han estado especialmente activos en las carreteras, como la Panamericana, y los accesos a Buenos Aires.

Daniel Zovatto, director para América Latina y el Caribe de Idea Internacional, dijo que la huelga del lunes ha sido la más importante de la tres porque “paralizó por completo el país, pues incluyó un cese de actividades del transporte, que es donde está el corazón de un paro”.

La CGT, principal central sindical argentina, es la organizadora de esta protesta. Ademas de la CGT, participan en la huelga el Frente de izquierda, Nuevo MAS, MST, el Movimiento de Agrupaciones Clasistas y el PTS. Los sindicatos se oponen al programa de ajuste económico acordado por el gobierno argentino y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que ha aprobado un rescate por 50.000 millones de dólares.

“Se está desarrollando un paro en toda la República Argentina, con un altísimo nivel de acatamiento”, dijo en rueda de prensa Juan Carlos Schmid, uno de los miembros que conduce la Confederación General del Trabajo (CGT).

El dirigente ferroviario, Rubén Sobrero, dijo que “con la fuerza que vino de abajo y con la misma fuerza vamos a seguir empujando por las 36 horas, por un plan de lucha hasta que caiga el Gobierno”.

“Esto tiene que ser el inicio de un plan de lucha, no puede terminar acá. Hay que derrotar a Macri, echar al FMI. Es la única forma salida que tenemos los trabajadores para poder dar vuelta un poco a esta situación que nos está asfixiando”, decía el dirigente político Alejandro Bodart, del Movimiento Socialista de los Trabajadores.

La huelga general ha sigo seguida por entidades bancarias, oficinas y hospitales y ha tenido una fuerte repercusión en el espacio aéreo. Cerca de 600 vuelos fueron cancelados en todo el país lo que afectó a unos 71.000 pasajeros.

El gobierno ha reconocido que el 75 por ciento de los comercios abrieron, pero que no apenas registraron ventas.

La animadversión de los argentinos al FMI es muy profunda. Lo responsabilizan de las crisis del pasado. Pero esta vez, el organismo internacional fue lo suficientemente inteligente para dejar en claro que el programa de ajuste que va a implementar el Gobierno argentino no es lo que el FMI le está pidiendo, sino lo que el propio Gobierno le ha propuesto al fondo para conseguir el dinero.

Cuanto más dinero gasta Estados Unidos en la ‘lucha contra las drogas’, más drogas se fabrican

Los esfuerzos de Estados Unidos en la “lucha contra las drogas” son otra paradoja: al tiempo que son extremadamente costosos, van acompañados de un aumento masivo de la producción de drogas.

El informe del Inspector General Especial para la Reconstrucción de Afganistán, “Counternarcotics: Lessons from the U.S. Experience in Afghanistan” (1) asegura lo siguiente:

“Desde el año fiscal 2002 hasta el año fiscal 2017, el gobierno de Estados Unidos gastó aproximadamente 8.620 millones de dólares para combatir el narcotráfico en Afganistán […]

“Entre 2002 y 2017 el cultivo de adormidera en el Afganistán se disparó. En 2002 las estimaciones de las cosechas oscilaban entre 31.000 y 74.000 hectáreas, frente a 328.000 hectáreas en 2017. La producción de opio también ha alcanzado niveles históricos, pasando de unas 3.400 toneladas métricas en 2002 a unas 9.000 toneladas métricas en 2017. Ningún programa de fiscalización de drogas emprendido por Estados Unidos, sus asociados en la coalición o el gobierno del Afganistán ha dado lugar a una reducción sostenible del cultivo de adormidera o de la producción de opio”.

Por su parte, el Washington Post informa (2) sobre la reciente instalación de un pelele estadounidense en la Presidencia de Colombia:

“El conservador Iván Duque tomó posesión de la presidencia colombiana el domingo, llevando al poder a un hombre de 41 años educado en Estados Unidos, cuya victoria promete una nueva era agresiva en la guerra contra las drogas y podría poner fin a un histórico acuerdo de paz que puso fin a la insurgencia más larga de América Latina.

“La victoria de Duque podría anunciar un regreso a las tácticas más enérgicas. Estados Unidos ha gastado 10.000 millones de dólares en dos décadas para combatir el crecimiento de la coca aquí, sólo para encontrarla más alta hoy que cuando se lanzó la campaña”.

Desde su creación, la CIA ha estado involucrada en la producción y el tráfico de drogas. Fue un efecto secundario de otras operaciones, como el apoyo a los contras contra el gobierno sandinista en Nicaragua. La contra necesitaba el dinero procedente del contrabando de drogas. La CIA ayudó a lograr el objetivo principal: el derrocamiento del gobierno nicaragüense.

Con la “lucha contras las drogas” ocurre lo mismo que con la “lucha contra el terrorismo”: donde Estado Unidos “lucha” contra el terrorismo es donde más acciones terroristas ocurren. Por lo tanto, no es ninguna casualidad.

(1) https://www.sigar.mil/interactive-reports/counternarcotics/index.html
(2) https://www.washingtonpost.com/gdpr-consent/?destination=%2fworld%2fthe_americas%2fdc-colombian-squares-off-against-former-guerrilla-as-colombians-vote%2f2018%2f06%2f17%2fab8c213e-6d89-11e8-b4d8-eaf78d4c544c_story.html

El gobierno israelí se atribuye la derrota de Argentina en el Mundial de Rusia

Resultado de imagen de miri regevSegún el rotativo argentino La Política Online, la ministra de Cultura y Deportes israelí, Miri Regev, asoció el fracaso con la negativa de Argentina de jugar en Jerusalén. 
La funcionaria asoció la derrota humillante del equipo de Lionel Messi contra Croacia con la suspensión de ese partido, que fue tomada por Israel como un tema de Estado y una ofensa a su gobierno.
«La pelota es redonda«, tuiteó Regev y disparó: «Cuando se trata del pueblo de Israel, quien se mete con ellos, se estrella«.

Regev no es la primera autoridad de Israel que protesta por este tema, que ofendió a los israelíes en especial porque la suspensión del partido fue reivindicada por la organización palestina Hamas como un triunfo.
El primer ministro Benjamin Netanyahu, llamó a Mauricio Macri para que intercediera ante la AFA y evitara la suspensión. Macri le dijo que no podía hacer nada, lo que cayó mal en Israel, en donde están muy al tanto de sus nexos directos con la AFA de Claudio «Chiqui» Tapia y de su socio Daniel «Tano» Angelici. Del mismo modo, el presidente Reuvén Rivlin advirtió que «hay valores que son incluso más grandes que Messi«.
Luego del primer partido de la Selección en el Mundial, en el que el equipo de Sampaoli empató contra Islandia contra todos los pronósticos que lo daban favorito, un periodista de Israel le preguntó al técnico si no creía que la Argentina había caído en una maldición tras negarse a jugar en Jerusalén. Sampaoli esquivó la pregunta.

Estados Unidos se desentiende de sus sicarios en el sur de Siria

El 23 de junio la embajada de Estados Unidos en Ammán informó oficialmente a las milicias del llamado “ejército libre sirio” (ASL) presentes en el sur del país que en el futuro no deberán contar con la expectativa de una acción militar de Estados Unidos y sus aliados contra el ejército regular.

La embajada ha animado a los comandantes del referido grupo terrorista que operan en el sur de Siria a tomar decisiones basadas sólo en sus sus propias fuerzas y los de sus familias y grupos.

“La estimación y la decisión están sólo en vuestras manos”, les dijo la embajada en su mensaje, que ha sido revelado por Sam Heller, analista de Crisis Group (*).

El contenido del mensaje contradice la política declarada oficialmente por Estados Unidos. En los últimos dos meses, el Departamento de Estado ha advertido en tres ocasiones al ejército regular y a sus aliados contra el lanzamiento de una operación militar contra el ASL en el sur de Siria.

Estados Unidos ha amenazado incluso adoptar “algunas medidas firmes y apropiadas” en respuesta a cualquier ataque en la zona.

Los partidarios del gobierno de Damasco aseguran que muchos grupos de ASL en el sur de Siria han comenzado a negociar con Rusia para dejar las armas. El mensaje de la embajada de Estados Unidos en Amman probablemente los estimulará.

El c sao contrario, el ASL no podría contar con el apoyo extranjero que ha contado hasta ahora.

(*) https://twitter.com/AbuJamajem/status/1010610652430372868

Rusia desafía las amenazas de Estados Unidos y se lanza al asalto del suroeste de Siria

Los militares rusos participan en la ofensiva del suroeste de Siria, a pesar de las amenazas de Estados Unidos sobre una escalada bélica en la región emitidas 48 horas antes.

El viernes la aviación rusa lanzó un ataque masivo contra el noreste de Deraa, dirigido contra varias zonas controladas por los yihadistas.

Los aviones rusos lanzaron más de 20 ataques aéreos en el noreste de Deraa, especialmente sobre las ciudades de Masikah, Aeeb y Busra Al-Harir.

La mayoría de ellos tenía como diana la fortaleza yihadista de Busra Al-Harir, situada directamente al este de Izraa.

Este ataque de las fuerzas aeroespaciales rusas se produce sólo 48 horas después de que desde Washington el Departamento de Estado emitiera una severa advertencia a los gobiernos ruso y sirio.


https://www.almasdarnews.com/article/breaking-russia-officially-enters-southwest-syria-offensive-despite-us-warnings/

Los países de los Balcanes blindan sus fronteras para impedir las avalanchas de emigrantes

Desde el inicio de la crisis migratoria en los Balcanes en 2014, las rutas tomadas por los emigrantes que quieren viajar a Europa occidental han cambiado, dependiendo de los esfuerzos realizados por los países de tránsito para sellar sus fronteras.

El cierre en otoño de 2015 de las fronteras húngaro-serbias y luego húngaro-croatas por parte del gobierno húngaro de Viktor Orban llevó a los inmigrantes a dirigirse por Croacia y Eslovenia hacia Austria y Alemania.

Aunque duró poco tiempo, esta nueva ruta migratoria vio transitar a una cantidad considerable de personas: unas 600.000 personas en 4 meses.

La ruta dejó de funcionar en el invierno de 2016 cuando el gobierno austriaco dio un giro de 180 grados en su política migratoria. Los datos proporcionados por el Ministerio del Interior de Croacia dejaron de suministrarse el 26 de enero de 2016.

Desde entonces, la ruta migratoria de los Balcanes occidentales ha dejado de ser la principal vía hacia Europa, e Italia ha recuperado esa posición. Sin embargo, la ruta de migración de los Balcanes no ha dejado de existir por completo.

Entre 50.000 y 80.000 migrantes seguían en los países de tránsito, en particular en Serbia. Además, siguen llegando emigrantes, aunque no tantos como antes.

Serbia y Turquía son los países de entrada, cuyo acceso, en particular por vía aérea, es menos restrictivo que el de los países de la Unión Europea para los nacionales de terceros países.

Los emigrantes tratan de eludir la barrera húngara a través de Rumanía o Croacia y, en particular, de la frontera entre Croacia y Serbia.

Hasta ahora los controles fronterizos húngaro-rumanos y serbo-croatas han impedido a la mayoría de los migrantes continuar su viaje hacia Alemania. Por ello, ahora están probando suerte a través de Bosnia-Herzegovina.

La frontera entre Croacia y Bosnia está poco vigilada. Por los caminos se pueden ver cada vez más emigrantes, sobre todo en la región croata de Karlovac, no muy lejos de Eslovenia, donde la población denuncia la ocupación ilegal de viviendas.

Por el momento sólo se ven pequeños grupos emigrantes conectados al GPS a través de sus móviles, pero en los próximos meses Bosnia se puede convertir en una región de tránsito para decenas de miles de emigrantes, sobre todo teniendo en cuenta que las puertas de entrada a la ruta de los Balcanes (especialmente en Grecia) siguen siendo muy porosas.

Hace poco la policía croata disparó contra una furgoneta que cruzó la frontera procedente de Bosnia con inmigrantes a bordo. Montenegro planea reforzar su frontera con Albania para impedir el paso de inmigrantes.

Austria realizará maniobras a gran escala para cerrar la frontera con Eslovenia en Spielfeld, Estiria. Las maniobras movilizarán a unos 1.000 policías y soldados, incluida la recién formada unidad de guardia de fronteras “Puma”. Simulará el asalto a los puestos fronterizos por parte de inmigrantes, como ocurrió en 2015 en Röszke, en la frontera entre Hungría y Serbia.

El nuevo gobierno nazi austriaco ha aprobado una ley contra el islam, ha cerrado siete mezquitas, ha disuelto una asociación religiosa y ha expulsado a unos 60 imanes.

La larga historia de racismo y xenofobia antiinmigrante en Estados Unidos

Muchas de las principales figuras del partido Demócrata argumentan que la prohibición del ingreso a los inmigrantes es “antiamericano”, ignoran la larga historia de políticas xenófobas de Estados Unidos. El dirigente de la minoría demócrata del Senado Chuck Schumer (por Nueva York) dio una conferencia de prensa en la que habló en contra de la orden ejecutiva de Trump para bloquear la entrada de personas de siete países de mayoría musulmana. Con lágrimas en los ojos, dijo: “Esta orden ejecutiva fue mal intencionada y antiestadounidense”. Por supuesto, Schumer no mencionó que la lista de países se había creado por primera vez por un programa bipartidista de restricción de visados, la ley de prevención del terrorismo y el programa de exención de visas. Esta ley fue votada por ambos partidos en el Congreso y aprobada por Obama en 2015.

Schumer también olvidó mencionar que estos son los países que la administración Obama atacó a un ritmo de tres bombas por hora en 2016. En su declaración pública, Schumer sugirió que un grupo bipartidista de legisladores debería formular un plan de inmigración para contrarrestar la orden reaccionaria de Trump. “Las lágrimas corren por las mejillas de la estatua de la libertad esta noche como una gran tradición de América, la bienvenida a los inmigrantes, que ha existido desde la fundación de Estados Unidos, que hoy ha sido pisoteada”. Schumer argumenta que las acciones de Trump son contrarias a las tradiciones de Estados Unidos, pero esto es completamente falso. El gobierno de Estados Unidos siempre ha mantenido leyes y políticas antiinmigrantes. Los siguientes ejemplos ilustran cuatro de las principales.

Ley de Sedición y Extranjería

La Ley de Sedición y Extranjería fue aprobada por John Adams, el segundo presidente de Estados Unidos en 1798. Esta ley aumentó los requisitos de residencia para obtener la ciudadanía de cinco a catorce años. También prohibió que las personas de naciones consideradas “enemigas” se conviertan en ciudadanos de Estados Unidos. Los inmigrantes estaban sujetos a la deportación si eran considerados “peligrosos para la paz y la seguridad de Estados Unidos”. El hecho de que el segundo presidente de Estados Unidos haya firmado una ley con una clara política antiinmigrante revela cuán lejos llega el precedente histórico de la xenofobia que continúa hasta hoy.

La Ley de Exclusión China

La Ley de Exclusión China fue aprobada en 1882 y se mantuvo de diversas formas durante más de 100 años. La ley prohibía el ingreso de trabajadores chinos ingresen a Estados Unidos, al mismo tiempo que negaba la ciudadanía a cualquier residente chino que ya viviera en el país. En 1943 se les otorgó el derecho de naturalización y de migración desde China -aunque este derecho tenía un tope de 105 personas por año. En 1968 estos límites se volvieron más laxos, con un máximo anual que permitía el ingreso de 20.000 personas procedentes de países por fuera del hemisferio occidental. La Ley de Exclusión China era explícitamente racista, y es un claro ejemplo de la forma en que la xenofobia y la geopolítica han dominado la política estadounidense.

Campos de concentración japoneses

Durante la Segunda Guerra Mundial, de 110.000 a 120.000 personas de origen japonés fueron detenidas y encerradas en campos de concentración, solo por su origen y ascendencia, sin importar su nacionalidad. El concepto racista de que los japoneses eran enemigos nacionales y potenciales terroristas se repite hoy en las políticas antimusulmanas, chauvinistas y el discurso de la administración Trump. Estos campos de concentración para japoneses son una clara muestra del racismo y la xenofobia que se repite a lo largo de toda la historia de Estados Unidos.

Ley de Sedición y Extranjería

La Ley de Sedición y Extranjería fue aprobada por John Adams, el segundo presidente de Estados Unidos, en 1798. Esta ley aumentó los requisitos de residencia para obtener la ciudadanía de cinco a catorce años. También prohibió que las personas de naciones consideradas “enemigas” se conviertan en ciudadanos de Estados Unidos. Los inmigrantes estaban sujetos a la deportación si eran considerados “peligrosos para la paz y la seguridad de Estados Unidos”. El hecho de que el segundo presidente de Estados Unidos haya firmado una ley con una clara política antiinmigrante revela cuán lejos llega el precedente histórico de la xenofobia que continúa hasta hoy.

La Ley de Exclusión China

La Ley de Exclusión China fue aprobada en 1882 y se mantuvo de diversas formas durante más de 100 años. La ley prohibía el ingreso de trabajadores chinos ingresen a Estados Unidos, al mismo tiempo que negaba la ciudadanía a cualquier residente chino que ya viviera en el país. En 1943 se les otorgó el derecho de naturalización y de migración desde China -aunque este derecho tenía un tope de 105 personas por año. En 1968 estos límites se volvieron más laxos, con un máximo anual que permitía el ingreso de 20.000 personas procedentes de países por fuera del hemisferio occidental. La Ley de Exclusión China era explícitamente racista, y es un claro ejemplo de la forma en que la xenofobia y la geopolítica han dominado la política estadounidense.

Campos de concentración japoneses

Durante la Segunda Guerra Mundial, de 110.000 a 120.000 personas de origen japonés fueron detenidas y encerradas en campos de concentración, solo por su origen y ascendencia, sin importar su nacionalidad. El concepto racista de que los japoneses eran enemigos nacionales y potenciales terroristas se repite hoy en las políticas antimusulmanas, chauvinistas y el discurso de la administración Trump. Estos campos de concentración para japoneses son una clara muestra del racismo y la xenofobia que se repite a lo largo de toda la historia de Estados Unidos.

El Acta Patriótica

El Acta Patriótica de 2001, firmada por George W. Bush, y su renovación, firmada por Barack Obama, sentaron las bases para la prohibición de Trump con respecto a los inmigrantes de países musulmanes. Después de los ataques del 11S, el Acta Patriótica fue aprobada, ampliando el poder del gobierno para buscar e investigar a personas y empresas sin una orden judicial. También permitió la detención durante largos períodos y sin juicio a inmigrantes sospechosos de “terrorismo”, lo que dio como resultado la persecución y vigilancia a nivel nacional de las personas musulmanas por parte del gobierno de Estados Unidos.

Las políticas xenófobas son profundamente estadounidenses

Esta mentira, de que la política antiinmigración es nueva y contraria a toda la tradición de Estados Unidos, es difundida ampliamente por el partido Demócrata, y es totalmente funcional a su política: demonizar al partido Republicano con el argumento de que solo los demócratas pueden mantener la “grandeza de Estados Unidos”. Este discurso tiene el objetivo de desalentar el cuestionamiento del núcleo racista y xenófobo de toda la historia de Estados Unidos, responsabilizando a los republicanos por este “momento” de xenofobia y racismo. Una falsificación destinada a encubrir el rol y la responsabilidad de los demócratas en la formación reaccionaria y el racismo a lo largo de la historia de Estados Unidos.


La idea de Estados Unidos como una nación abierta a todos los inmigrantes es una farsa, se contradice con toda su historia. Las palabras escritas en la Estatua de la Liberad han sido negadas por la historia. Las lágrimas derramadas por Schumer y las palabras que pronunció el domingo esconden la hipocresía de alguien que pertenece al partido que aprobó el bombardeo continuo sobre la región donde se encuentran los siete países a cuyos ciudadanos se les prohíbe el ingreso hoy. También pertenece al partido de Obama, el presidente que ha deportado a más inmigrantes que cualquier otro, y que abrió la puerta a los actuales ataques de la administración Trump.

La fosa común en la que los fascistas asesinaron a 5 maestros de Soria

Carlos Olalla

Estamos en 1936. Caían las últimas horas del 25 de agosto. El calor había sido agobiante en la Fuente de la Vega pero aquella tarde, como todas las demás, los labriegos seguían trabajando en los campos. Las horas sin tiempo y las gotas de sudor son su única compañía. El ruido de un motor en la cercana carretera no llamó su atención. Era otro, uno más de los que aquel día se dirigían a Soria. Lo que sí les hizo detenerse y prestar atención fue el profundo silencio que lo inundó todo cuando, de repente, el ruido del motor se apagó. La vista de las casacas verdes, las camisas azules y la sotana negra les puso en alerta. Aquel silencio presagiaba lo peor. Uno a uno fueron sacando a los cinco maestros, hombres que, en silencio, se dijeron lo que no alcanzan a decir las palabras. Sabían que iban a morir, que les iban a matar. Habían oído que los fusilamientos eran moneda corriente en los pueblos que caían en manos de los sublevados. Por eso esperaban a que se formase un pelotón de fusilamiento. Pero allí no había soldados. Solo un puñado de falangistas, guardias civiles y un cura. Quizá se habían detenido a esperar que les alcanzase un camión lleno de soldados. El silencio, las miradas huidizas y las ahogadas sonrisas de los uniformados no auguraban nada bueno. En vano buscaron los ojos del cura. Estaba enfrascado en sus oraciones haciendo su buena obra del día perdonando para sus adentros las almas de los que iban a morir. Poco o nada le importaba que a algunos hubiera sido su propia delación la que les hubiera condenado. Iban a morir pero él, en un acto magnánimo largamente anhelado y ensayado, iba a salvar sus almas y a ocupar poco después el puesto de maestro de Cobertelada que aquel asesinato iba a dejar vacante. Había que acabar como fuera con aquellos maestros para poder ocupar su lugar en los estrados y hacer llegar a los oídos de los niños lo que no les llegaba desde los púlpitos. Tantos años de República, libre pensamiento y rojerío habían puesto en peligro la fe en la santa iglesia católica y la fidelidad a la sagrada unidad de la patria.
Lo que aquellos campesinos presenciaron aquella tarde les acompañaría el
resto de sus vidas. Desarmados, incapaces de oponer la más mínima
resistencia, vieron como uno a uno, aquellos hombres cansados y
desaliñados eran obligados a correr cuesta arriba para, por la espalda,
ser acribillados a balazos por aquellos héroes de la patria que llevaban
la cobardía por galón y la barbarie por bandera. Los cazaron como a
conejos, entre risas, aplausos y jaleos, mientras el cura, impertérrito,
seguía dando bendiciones y salvando almas. Cuando el último de aquellos
hombres cayó muerto, sus asesinos subieron al camión entre chanzas y
canciones. Se fueron a celebrarlo en una amarga celebración que todavía
hoy, más de ochenta años después, dura. Solo cuando estuvieron seguros
de que los asesinos no volverían, los campesinos se acercaron a los
cuerpos sin vida de los maestros. La tierra era demasiado dura para
cavar su tumba y era ya tarde, demasiado tarde. A la mañana siguiente
envueltos en silencio, los campesinos les enterraron.

Pasaron años, décadas de terror y silencio. En Cobertelada todos sabían lo que había ocurrido aquella lejana tarde de agosto, pero nadie se atrevía a hablar de ello. Fue un secreto que pasó de generación en generación hasta que, hace ocho años, la Asociación Soriana Recuerdo y Dignidad recibió la solicitud de recuperar los restos mortales de Eloy Serrano Forcén, uno de los maestros asesinados. Fue aquella solicitud la que nos ha permitido estar hoy aquí, rindiendo homenaje a Eloy, a Hipólito, a Elicio, a Victoriano y a Francisco. En Calatañazor, también fusilado en aquellos días por los falangistas por defender la justicia, la libertad y la democracia, estaba Abundio Andaluz Garrido que fue vicepresidente de la Diputación de Soria. Estar hoy delante de sus restos no es estar ante los huesos de los abuelitos como algunos despectivamente pretenden, sino ante el esqueleto de la España que debería haber sido, esa España marcada por la libertad, la cultura y el diálogo donde todos pudimos haber vivido en libertad y en igualdad.

Este pasado sábado 14 de abril, tuve el inmenso honor de presentar el acto en el que se entregaron los cuerpos de los cinco maestros y del expresidente de la Diputación de Soria a sus familiares. Fue un acto marcado por la profunda emoción de todos quienes estábamos allí, la única forma que tenemos de agradecer a aquellos antifascistas que hubieran dado la vida por defender los valores que os hacen ser seres humanos. Compartir ese momento con sus familiares y con quienes, desde la Asociación Soriana Recuerdo y Dignidad y la Fundación Aranzadi, han realizado los trabajos de exhumación de la fosa ha sido un momento que nunca olvidaré. La Fundación Aranzadi ha exhumado más de ocho mil cuerpos de víctimas del franquismo. A día de hoy todavía son más de cien mil los que esperan justicia en las cunetas.

Para vergüenza de sus asesinos y de quienes niegan el derecho de verdad, justicia y reparación a las víctimas del franquismo, estos son los cinco maestros asesinados la tarde del 25 de agosto de 1936. Su biografía, como la de tantos otros asesinados, nos habla de personas corrientes, personas como tú y como yo, personas que soñaban con un mundo mejor y que se entregaron a su trabajo con pasión para hacerlo posible.

Según su expediente de prisiones, Eloy Serrano Forcén había nacido en Rioseco de Soria y vivía en Cobertelada, donde ejercía de maestro. Era soltero y tenía instrucción religiosa. Tenía 22 años. Fue detenido el 5 de agosto de 1936. Veinte días después, el 25, fue oficialmente conducido a “práctica de diligencias”. Esa misma tarde fue asesinado por falangistas en Cobertelada. Una vez asesinado Eloy fue suspendido de empleo y sueldo por el rectorado de la Universidad de Zaragoza. Esta suspensión de empleo y sueldo era sistemática con las personas que los sublevados asesinaban. La razón era muy clara e ilustrativa de la crueldad de los golpistas: impedir que las viudas e hijos de los asesinados, si los tenían, pudieran tener derecho a cobrar pensión de viudedad y orfandad.

Eloy era un entusiasta de la enseñanza, un joven soñador sin remedio que dedicó su vida a hacer de este mundo algo mejor. El mismo cura al que un día había dicho que los niños debían ir antes a la escuela que a misa fue quien le delató y quien ocupó su puesto de maestro.

Solía escribir columnas en los periódicos locales. Pocas columnas como las suyas ha relatado el entusiasmo por lo que significa ser maestro: “Muchos pensaréis ‘¿Pero es que esto no tiene remedio alguno?’ Y yo os digo: Sí, trabajad, luchad jóvenes maestros para seguir el camino que vuestro ideal os marque. Despertad a los pueblos de su letargo arrancando de ellos la venenosa espina del odioso tradicionalismo y así trabajando con brío y tesón, sin temor a nada ni a nadie, llegará un día en que podamos ondear al viento nuestra bandera de progreso y libertad… y entonces nuestras ilusiones de hoy se convertirán en realidades”.

Sus palabras fueron premonitorias porque hoy, casi noventa años después, nos siguen animando a no rendirnos, a no desfallecer en la lucha por hacer de este mundo algo mejor… No solo los maestros están hoy llamados a dar lo mejor de sí mismos. Somos todos quienes debemos dar un paso al frente para sacar a este país de su letargo, de ese inmenso mar de indiferencia y olvido en el que nos quieren ahogar.

Hipólito Olmo Fernández acababa de cumplir 43 años en la cárcel de Almazán cuando aquella negra tarde del 25 de agosto de 1936 los falangistas le asesinaron. También era maestro. Hipólito era viudo. Había ido a pasar las vacaciones en compañía de sus dos hijas. En su ficha penitenciaria consta que tenía instrucción religiosa y que no tenía antecedentes. Le detuvieron por su ideología. Como aves de rapiña, le embargaron todos los bienes, hasta los vestidos de sus hijas, con la inestimable colaboración de la Guardia Civil. Como a Eloy y a los demás maestros hallados en la fosa, se le suspendió de empleo y sueldo tras ser fusilado. El delito de Hipólito fue ser maestro y ser de Izquierda Republicana aunque, como reconoció el propio responsable local de falange: “aunque se rozaba algo con las personas de izquierda, no se le notó que se mezclara en ningún asunto político o social”.

Elicio Gómez Borque era otro de los maestros. Tenía 23 años. Le detuvieron el 2 de agosto de 1936. Según consta oficialmente, el 25 de aquel mes salió de la cárcel de Almazán conducido a “practicar diligencias”. A pesar de que el alcalde y hasta el comandante de la Guardia Civil manifestaron que su conducta personal, social, política y profesional siempre fue buena, le asesinaron porque fue acusado de pertenecer a la FETE y de no ir a misa. Como Eloy, los jueves llevaba a sus alumnos al campo completando su educación con el contacto con la naturaleza. Cuando le asesinaron estaba preparando las oposiciones a profesor de la Escuela Normal.

Victoriano Tarancón Paredes también era muy joven. Tenía veintiseis años. Soltero. Maestro. Detenido el 3 de agosto y conducido a “práctica de diligencias” el 25. Fue acusado de indiferencia religiosa, de haber defendido el laicismo, simpatizar con el Frente Popular y haber inculcado en los niños “ideas disolventes”.

Junto a aquellos jóvenes maestros también fue asesinado un catedrático, Francisco Romero Carrasco. Tenía 57 años. Era profesor de la Escuela Normal de Guadalajara. Sin antecedentes. Fue detenido el 20 de agosto de 1936, solo 5 días después fue asesinado mientras era conducido a “práctica de diligencias judiciales”. Gran amigo de Machado y enamorado de la libertad y de la enseñanza como Machado. Soñador sin remedio, como Machado. Lo que les diferenciaba, o quizá complementaba, era que mientras Machado era de letras, Romero Carrasco fue hombre de ciencias. Juntos habían creado la Universidad Popular de Segovia para “exponer elementalmente aquellas enseñanzas que puedan ser inmediatamente aprendidas y utilizadas por los obreros”.

Francisco había sido director de las colonias de la Institución Libre de Enseñanza. Formado en Francia, Bélgica y Suiza, el golpe fascista le impidió seguir su formación en el extranjero con la beca que acababa de ganar. Que una eminencia como él siguiera empeñado en investigar y en formarse a los casi sesenta años nos habla de la calidad humana e intelectual de un hombre que dedicó su vida a mejorar la de los demás.

Quizá esa vocación viajera sea hereditaria pues quienes recogieron ayer su cuerpo fueron sus nietos, que vinieron expresamente desde Canadá, donde viven actualmente.

Y junto a estos maestros ayer también entregamos a sus familiares los restos mortales de Abundio Andaluz Garrido, músico, abogado y solidario donde los haya. Abrazó las causas perdidas, defendió a los nadies, a los ninguneados, a los que solo pueden hablar desde el silencio. Su labor humanitaria en el Burgo de Osma le llevó a la vicepresidencia de la Diputación. Sus profundos valores republicanos y haber sido legítimamente elegido por el pueblo fueron los delitos por los que le asesinaron. Petra, su fiel compañera, como tantas otras guardó silencio sobre el asesinato de su marido durante toda su vida. Fue la mejor forma que encontró de defender a su familia.

De Abundio hay reseñas de periódicos que nos hablan de su labor al frente de la banda de música, de sus conciertos de piano y de su carrera profesional como procurador de los tribunales. Le fusilaron en un traslado a la cárcel de Soria. Su cadáver apareció varios días después. Ante la imposibilidad de trasladar su cuerpo al cementerio de Calatañazor, un pastor le dio sepultura en el campo y marcó su tumba con una cruz de piedra. Gracias a aquella cruz y al testimonio de varios vecinos que vencieron el miedo a hablar, se pudo encontrar la tumba de un hombre que, como tantos de sus compañeros, fue la España que debería haber sido.

Que hoy, pasados más de cuarenta años de la muerte del dictador, más de cien mil personas asesinadas por los golpistas sigan enterradas en las cunetas sin que sus familiares tengan derecho a la verdad, justicia y reparación que toda víctima de una dictadura merece, debería avergonzar a todos los gobiernos que ha tenido nuestra democracia. Que el último de estos gobiernos se vanaglorie encima de haber inutilizado la ya insuficiente ley de memoria histórica al quitarle cualquier asignación presupuestaria indica bien a las claras los valores que defiende. España es el único país que no ha podido juzgar los crímenes de la dictadura que padeció y que sigue negando la posibilidad de que aquellos crímenes puedan siquiera investigarse. Ver a nuestros próceres y políticos llenarse la boca hablando de las víctimas del terrorismo cuando niegan verdad, justicia y reparación a las del franquismo es de un cinismo y una crueldad difícilmente superables. Pero la responsabilidad de este atropello de los derechos humanos y de que aquí no exista una comisión de la verdad no es exclusiva del Partido Popular. El Partido Socialista, en uno de los actos más vergonzosos que ha visto nuestra democracia, ha firmado de facto un pacto de silencio con el PP retrasando y dificultando en lo posible el libre acceso a los llamados secretos oficiales. Viendo esta ignominia, los militantes socialistas asesinados por las tropas franquistas sin duda se estarán revolviendo en sus fosas y en las cunetas en las que siguen enterrados por culpa de los actuales dirigentes del partido por el que dieron sus vidas.

Actos como el de el sábado 14 de abril, son necesarios para recordar que, pese a lo que nos intentan imponer, en la guerra de España nunca existieron dos bandos sino unos fascistas apoyados por Hitler y Mussolini que dieron un golpe de Estado contra un gobierno constitucional democráticamente elegido y unos demócratas que defendieron ese gobierno legítimo, y que no es verdad que se cometieran barbaridades por “ambos lados” ya que, mientras los crímenes cometidos por los defensores de la República fueron espontáneos e intentaron ser evitados por el gobierno republicano, las atrocidades franquistas obedecían a un plan minuciosamente calculado y llevado a cabo desde las más altas jerarquías para sembrar el terror en las zonas conquistadas. El derecho a la verdad es un derecho que todos tenemos aunque en este país los descendientes de quienes ganaron la guerra nos lo hayan negado y nos lo sigan negando desde las instancias políticas, económicas y desde unos medios de comunicación que, en su inmensa mayoría, están en sus manos. Por eso los cuerpos entregados ayer no son un simple montón de huesos, sino que son el esqueleto de toda sociedad que se pretenda justa, libre y democrática. Defender la memoria democrática es un tema de derechos humanos, un tema que debería ser apoyado por cualquier gobierno que se considere democrático. Sin embargo, en esta España que parece añorar los dorados años de sotanas, tricornios y mantillas, es la sociedad civil quien defiende el derecho a la verdad frente a un poder judicial anclado en el pasado que se parapeta en unas leyes que niegan la justicia. Un homenaje a los maestros represaliados del franquismo como el de ayer no podía cerrarse sin recordar los versos que escribió Hilda farfante, hija de maestros asesinados por la barbarie franquista cuando ella era una niña. En homenaje a ellos Hilda se dedicó al magisterio. En homenaje a todos los familiares de uno las víctimas del franquismo escribió su poema “El grito”:


A mis padres, y a tantos y tantos que, como ellos, aún están en las cunetas.
Grito, en primer lugar por ellos, por su injusta, y terrible y cobarde muerte.
Grito por su miedo, por su dolor, por su juventud truncada, por la vida que no vivieron.
Y grito por nosotros, que nos quedamos aquí sin ellos, pobres, huérfanas, y a merced de sus asesinos que se pasaron cuarenta años insultándoles,
pisoteándolos, y diciendo mentiras y más mentiras sobre su vida y su muerte.
Grito y vuelvo a gritar por todo lo que tuvimos que aguantar y que callar.
Y grito por las viudas, las madres y los familiares, que vivieron y murieron con la boca bien apretada para que no se les escapara este mismo grito nuestro.
Y grito por la verdad, su verdad, por la única verdad, “que os inmolaron en estos montes por amar causas justas.
Y grito por la justicia, por esa justicia que ellos tanto se merecen y nosotros tanto necesitamos.

Y con Miguel Hernández digo:

Que mi voz suba a los montes
Que baje a la tierra y truene
Eso pide mi garganta
Desde hoy y desde siempre

Entregar estos cuerpos a sus familiares es hacer un acto de justicia y reparación con unas personas a las que defender la libertad, la justicia y la dignidad les costó la vida. Ayer volvieron, por fin, a casa. Ver a los familiares alejarse del teatro donde celebramos el acto con la urna de su ser querido y su retrato es una imagen que no se puede olvidar. A la salida, uno de esos familiares, Víctor Illa, que fue quien inició todo este proceso al pedir a la Asociación Recuerdo y Dignidad los restos de Eloy Serrano, su tío abuelo, me comentó que le había pedido al alcalde de Cobertelada, donde Eloy había sido maestro, que colgasen su retrato en la escuela del pueblo, y que lo tuvieran allí al menos tantos años como había estado sepultado bajo tierra. Hoy ese retrato cuelga en el aula y los chavales de Cobertelada saben que hace años, muchos años, en su escuela hubo un maestro que dio su vida para que ellos pudieran ser libres.


http://loquesomos.org/la-fosa-de-los-maestros/

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