mpr21

La web más censurada en internet

Archivos (página 974 de 1513)

El plan de ataque nuclear contra la URSS elaborado por los imperialistas en 1945

En 1945 Estados Unidos preparó un plan de ataque nuclear contra la URSS. Planificaron lanzar seis bombas atómicas sobre Moscú y Leningrado.

La información aparece en el último libro de Daniel Ellsberg, conocido por la publicación en 1971 de los “Papeles del Pentágono” sobre la Guerra de Vietnam. El libro se titula “The Doomsday Machine: Confessions of a Nuclear Planner” y pendiente de publicarse en los próximos días.

Sólo dos semanas después de la rendición de Japón, el 30 de agosto de 1945 el general Loris Norstad, Jefe Adjunto del Estado Mayor del Aire para la Planificación, envió un documento al general Groves con 15 grandes ciudades soviéticas clave que había que bombardear con bombas nucleares, así como el número de bombas atómicas necesarias para destruir cada una de ellas.

El plan detallaba el número de bombas que serían necesarias para aniquilar cada una de las ciudades, incluidas Moscú y Leningrado, para cuya destrucción serían necesarias seis bombas atómicas, según Ellsberg.

En aquel momento el ejército de Estados Unidos no tenían ese número de bombas atómicas. Según Ellsberg, a finales de 1945 sólo tenían dos. Pero el 30 de junio del año siguiente ya tenían nueve en su arsenal.

El plan de guerra contra la Unión Soviética, fechado en noviembre de 1947, era atacar 24 ciudades soviéticas con 34 bombas. Sin embargo, en ese momento sólo había 13 bombas en el arsenal estadounidense, tal vez sólo siete de las cuales estaban preparadas para el combate.

https://www.fort-russ.com/2018/08/drop-six-atomic-bombs-on-moscow-details-of-a-planned-1945-us-strike-revealed/

Más información:

– Dropshot: el siniestro plan de Estados Unidos para acabar con la URSS
– Dropshot: el plan de ataque nuclear contra la URSS
 

El paso que no quiere dar Erdogan

Darío Herchhoren

La situación de Turquía es realmente paradógica si tenemos  en cuenta los bandazos que viene dando el gobierno turco de Erdogan. Veamos: Turquía ha pasado de robar el petróleo sirio comprándolo a precio de saldo y llevándolo a territorio turco a través de una flota de camiones cisterna, propiedad de una empresa a cuyo frente estaba su hijo, el actual ministro de finanzas turco, a ser garante del proceso de paz en Siria junto a Rusia e Irán. Esto ocurrió hasta la intervención de la aviación rusa en la guerra contra Siria, orquestada por los USA, Gran Bretaña y Francia.

Como consecuencia de la intervención de la potente aviación rusa, la guerra en Siria sufrió un cambio de dirección y el ejército sirio pasó de defenderse del terrorismo yihadista a perseguirlo y está a punto de acabar con él.

El gobierno turco estuvo albergando y armando al movimiento yihadista con la intención de acabar con el gobierno sirio de Bachar Al-Assad con el objetivo de apoderarse de su petróleo. Baste decir que en los territorios ocupados por el «estado islámico», operaban camiones cisterna que compraban el petróleo sirio a los yihadistas y lo transportaban a territorio turco, mediante camiones propiedad de una empresa turca cuya titularidad pertenecía a un hijo de Erdogan, que es actualmente ministro de economía y gestiona la maltrecha economía turca y la caída de la lira.

La aviación turca en su intervención en Siria derribó un caza ruso Sujoi, dentro del espacio aéreo sirio, ocasionando la muerte de uno de sus pilotos, lo cual llevó al gobierno ruso a cerrar la entrada de alimentos turcos, especialmente frutas, verduras y pollo a territorio ruso, provocando graves quebrantos a la economía turca, muy dependiente de la exportación de esos productos.

Ese quebranto llevó a que nueve meses después, Erdogan pidiera disculpas públicas a Rusia, y viajó a Moscú a presentar sus pésames. Pero Turquía ocupa el norte de Siria diciendo que lo hace persiguiendo a las milicias kurdas que encuentran refugio y apoyo en Siria, pero en realidad con la intención de pintar algo en el futuro de Siria, y ello muestra a las claras que Turquía tiene una política exterior aventurerista y errática, y que pretende nadar y guardar la ropa a la vez, que es una pretensión muy dificil.

Paralelo con ello, la moneda turca que es la lira turca se desploma como consecuencia de los nuevos aranceles que aplica el imperio USA al acero y al aluminio turcos, y ello implica una herida mortal a su economía basada en un solo cliente.

Pero en realidad, Erdogan, quiere estar en todos lados a la vez. Se encuetra con que su aliado y protector norteamericano no es tal. Más bien es su enemigo que intenta sacarlo de en medio, y ello está confirmado con la participación de la CIA en el intento fallido de golpe de estado contra él, que por cierto le fue alertado por los servicios de seguridad rusos.

Turquía es un socio de la OTAN, y tiene el ejército más poderoso de la alianza después del USA, y por lo tanto es muy importante. Pero a la par de todo ello, ese ejército gracias a la política errática de Erdogan es muy poco fiable para la OTAN, y Erdogan si quiere mantener su gobierno más temprano que tarde deberá dar el paso y sacar a Turquía de la OTAN, con lo cual el flanco este de la OTAN quedará al descubierto.

Para ello deberá cerrar la base de Incirlik que alberga la mayor concentración de fuerzas aéreas de la alianza, y acercarse a Rusia y a Irán. Pero Erdogan es y ha sido siempre un peón de occidente y ello le causa unas angustias enormes. ¿Cómo es posible con los favores que le ha hecho a la OTAN y a USA que lo traten así? Es posible que Erdogan caiga víctima de su propio ejército que con un golpe de estado lo elimine, pero si eso no ocurre no tiene más camino a seguir que abandonar a sus viejos amigos, y cambiar el rumbo si no quiere desaparecer.

Nuevos ejércitos de mercenarios chinos protegen las inversiones de la Ruta de la Seda

A partir de 2009 se está desarrollando en China, como los demás países capitalistas, el floreciente negocio de seguridad privada, los subcontratistas militares y lo que siempre se calificó como ejércitos mercenarios.

Las empresas de seguridad se han impulsado por las inversiones ligadas a la Ruta de la Seda. En 2013 había 4.000 empresas de ese tipo que empleaban a más de cuatro millones de mercenarios. El año pasado la cifra aumentó a 5.000, con un número de mercenarios en torno a los cinco millones.

Como en los demás países, la mayor parte de los mercenarios son veteranos del Ejército Popular de Liberación, reclutados por las multinacionales chinas con negocios repartidos por los cinco continentes. Al menos 20 subcontratistas prestan servicios internacionales, empleando a 3.200 mercenarios en países como Irak, Sudán y Pakistán.

Una de esas empresas es COSG (Chinese Overseas Security Group), un consorcio que desde 2016 opera en Pakistán, Turquía, Mozambique, Camboya, Camboya, Malasia y Tailandia, pero con pretensiones de desplegarse en 50 ó 60 países.

Aunque la legislación china y muchos de los países en los que operan prohíbe oficialmente a los mercenarios llevar o usar armas, la realidad es bien distinta porque operan en zonas de guerra, más o menos encubiertas. En 2012 mercenarios chinos armados tuvieron que prestar asistencia al personal de rescate del ejército sudanés en Al-Abbasiya.

Dos años después 1.000 empresarios chinos se vieron obligados a huir de Samarra a Irak, tras los choques del gobierno de Bagdad con el Califato Islámico y en 2016 evacuaron a más de 300 trabajadores del sur de Sudán.

En el CPEC, un corredor económico entre Pakistán y China, han invertido 62.000 millones de dólares. Es una red de carreteras, ferrocarriles y oleoductos de 3.000 kilómetros para que China pueda salir directamente al Mar Arábigo por el puerto de Gwadar. En total unos 30.000 trabajadores chinos están empleados en diversos proyectos en Pakistán.

Los chinos han sido blanco de agresiones en Quetta y Karachi. En diciembre del año pasado el gobierno de Pekín advirtió a los ciudadanos que trabajan en Pakistán de ataques inminentes.

http://www.atimes.com/article/chinas-private-army-prowls-the-new-silk-road/

Rusia ha puesto en órbita satélites capaces de aniquilar a los que Estados Unidos mantiene en el espacio

Yleem Poblete, Subsecretaria de Estado para el Control, la Verificación y el Cumplimiento de Armas de Estados Unidos, ha acusado a Rusia de desplegar en órbita un pequeño satélite especializado que podría utilizar como arma antisatélites. Se trata del cuarto sistema -por lo menos- de ese tipo puesto en marcha por el Kremlin desde 2013.

La diplomática -perteneciente a la gusanería cubana- expresó su preocupación el 14 de agosto en una reunión de la Conferencia de Desarme de Ginebra. El año pasado Rusia anunció públicamente el lanzamiento del satélite, pero dijo que su única función es la de inspeccionar los propios sistemas espaciales rusos en busca de daños y con el fin de repararlos.

Sin embargo, el comportamiento en órbita del satélite ruso es incompatible con todo lo que se había observado anteriormente sobre las inspecciones en órbita, dijo Poblete en la reunión. “No sabemos con seguridad qué es y no hay forma de verificarlo”, añadió.

Poblete se refería a otros tres satélites de inspección lanzados por los rusos entre 2013 y 2015. Estos sistemas espaciales, también conocidos como Kosmos-2491, Kosmos-2499 y Kosmos-2504, llevaron a cabo una serie de pruebas, acercándose a varios desechos espaciales, antes de hibernar en 2016. Al año siguiente, Rusia reinició uno de ellos y lo envió cerca de un pedazo de un viejo satélite meteorológico chino, que había destruido durante una prueba terrestre antisatélite en 2007.

Los satélites de inspección y reparación no son nuevos. El envío de misiones tripuladas para analizar otros satélites y hacer reparaciones o modificaciones ha sido siempre costoso y complicado.

La modificación de un satélite en el espacio evita tener que construir otro de sustitución y para ponerlo en órbita. Estados Unidos envió astronautas para reparar el Telescopio Espacial Hubble en 1993 cuando la NASA descubrió un defecto en el espejo principal del sistema.

Mantener un equipo de reparación semiautónomo en el espacio simplifica enormemente las cosas.

El problema es que un satélite robotizado capaz de mueverse muy cerca de otro, equipado con sondas o armas pequeñas para interactuar físicamente con él, no es más que un arma, porque lo mismo puede repararlo que destruirlo. Puede quebrar la óptica u otros componentes, o simplemente chocar contra el objetivo. Su pequeño tamaño supone que desde tierra los operadores pueden camuflarlo cerca de otros satélites en órbita, especialmente los desechos espaciales que orbitan alrededor de la Tierra.

También pueden llevar inhibidores electrónicos para impedir que los satélites comuniquen información, o para interceptarla, o para enviar señales falsas con mensajes erróneos o coordenadas de navegación también erróneas.

Rusia ha denunciado los comentarios de Poblete como calumnias. Sin embargo, las explicaciones técnicas del Ministerio ruso de Defensa sobre el Kosmos-2519 indican que tiene capacidades con aplicaciones militares secundarias.

El concepto de “doble uso” tecnólógico sigue, pues, tan vigente como en los años más crudos de la Guerra Fría o, por decirlo de otra manera, la carrera espacial no es más que una parte de la carrera armamentista. Tanto Rusia, como Estados Unidos y China están enviado pequeños satélites “de inspección” al espacio capaces de atacar y defenderse entre sí.

A pasos agigantados, Estados Unidos desarrolla naves espaciales hipersónicas reutilizables y de bajo costo, como la X-37B, capaz de desplegar rápidamente pequeños satélites para varias funciones o realizar sus propias misiones ofensivas en el espacio.

No obstante, hay que destacar que Estados Unidos va muy por detrás de Rusia, e incluso de China, en este tipo de armamento espacial y que, a pesar de ello, se opone obstinadamente a todas las propuestas que tanto Rusia como China le han ofrecido para frenar la militarización del espacio, denominados acuerdos PWTT.

La excusa es que ellos quieren un control más estricto que, en otros terminos, significa que quieren que Rusia y China les informen pormenorizadamente de los detalles técnicos de sus satélites espaciales, que es tanto como regalarles los secretos militares.

Los Mossos d’Esquadra se incorporan al Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado

Con la transición se creó en Catalunya una policía autonómica, los Mossos d’Esquadra, que ahora vuelve al redil, al Estado centralista del que surgió. Son los pequeños detalles de cierto autonomismo que quiere alardear de independentista, pero “según y cómo”.

Esta mañana el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) ha acordado iniciar los trámites para la incorporación de los Mossos d’Esquadra como miembro de pleno derecho del organismo que, como su nombre indica, es “central”, o “centralizador”, o “centralista”.

Lo ha anunciado el director de los Mossos d’Esquadra, Andreu Joan Martínez, después de la reunión que este organismo ha mantenido en Madrid y del ataque que sufrió el lunes una comisaría de los Mossos d’Esquadra en Cornellà de Llobregat (Barcelona), al que le oportunamente le han dado un carácter terrorista, que es una etiqueta de “quita y pon” según las necesidades del momento.

La integración de los Mossos como miembros de pleno derecho del CITCO era una reivindicación histórica de la policía autonómica catalana que se había pactado en la reunión de la Junta de Seguridad celebrada en julio de 2017, poco antes de los atentados de Barcelona, pero que no se había materializado.

No obstante, el director Martínez ha dicho que aún no tienen una fecha exacta para la incorporación plena de los Mossos al CITCO y qyue ambas partes han acordado mantener una reunión diaria, para lo cual le ha venido muy bien aludir al asalto de la comisaría de Cornellà.

Así funcionan las cosas: para poner en marcha un CITCO necesitan terrorismo y crimen organizado, y si no hay tendrán que inventárselo porque el asaltante de Cornellà escribió un último SMS de despedida en el que dice que se disponía a actuar por “motivos personales”, en busca de la “redención”.

Para cosas así no hace falta tanto CITCO. Más les vale dejar el asunto de Cornellá en manos de cualquier especialista de eso que llaman “violencia de género”.

Estados Unidos afronta la mayor huelga de presos de su historia

“Para algunos de nosotros es como si ya hubiésemos muerto, entonces, ¿qué tenemos a perder?”. Así se presentan los presos en Estados Unidos en una declaración firmada por Jailhouse Lawyers Speak que están planeado hacer la mayor huelga de la historia del país. Piensan en hacer 19 días de protestas pacíficas en toda la nación, organizadas en gran parte por los propios reclusos.

Las primeras afectaciones en las cárceles serían en las cocinas, donde las estufas permanecerán apagadas y los desayunos no se cocinarán. Después la ropa se quedará sin lavar y el césped no se cortará. La huelga que están ideando podría tener el riesgo de una trascendental represalia penal.

“Fundamentalmente, es un problema de derechos humanos. Los prisioneros entienden que están siendo tratados como animales. Las cárceles en Estados Unidos son una zona de guerra. Todos los días se daña a los reclusos a causa de las condiciones de confinamiento”, explican en la declaración.

Los presos han elaborado una lista de 10 demandas nacionales. En ella incluyen mejores condiciones en las cárceles, un fin a la cadena perpetua sin sentencias de libertad condicional, mayor financiación para servicios de rehabilitación y el fin de la privación del derecho a voto de unos 6 millones de estadounidenses que tienen delitos graves que les prohibe votar.

Una de las demandas que ponen más énfasis es que se ponga fin al trabajo impuesto a cambio de “salarios miserables” y que los presos llaman una forma moderna de esclavitud. Más de 800.000 reclusos trabajan diáriamente, en algunas localidades de manera obligatoria, en tareas de limpieza y cocina. La remuneración llega al punto de ser de 4 céntimos la hora en estados como el de Luisiana.

https://www.lavanguardia.com/internacional/20180821/451398365114/estados-unidos-prisiones-presos-huelga-historia.html

Más información:
– Los presos en las cárceles de Estados Unidos harán huelga para 

protestar contra sus condiciones de reclusión

Del capitalismo liberal al capitalismo monopolista y financiero en la era del endeudamiento masivo

En 1933 Roosevelt tomó posesión de su cargo como Presidente de Estados Unidos en medio de la Gran Depresión. Nada más sentarse en su despacho oval tuvo que cerrar los bancos durante varios días.

La crisis sacaba el oro del país y, como tantos otros países capitalistas, Roosvelt tuvo que adoptar una medida típica de la transición del capitalismo liberal al monopolista: tanto las personas como las empresas estaban obligadas a vender su oro a la Reserva Federal a un precio tasado de 20,67 dólares la onza, bajo penas de multas y cárcel.

El 20 de abril, finalmente, Estados Unidos abandonó el patrón oro, lo que provocó una caída en la cotización del dólar.

En aquella época el mundo no era tan ingenuo como ahora y la mayoría de los contratos de deuda incluían una cláusula de oro, que preveía un reembolso en oro que protegía al inversor de la caída en la cotización del dólar.

Una cantidad considerable de deuda, 120.000 millones de dólares (el 180 por ciento del PIB) tenía esa cláusula que, en definitiva, obligaba a pagar las deudas en la única moneda de verdad, el oro, lo cual era imposible.

Había que anular dichas cláusulas para que las deudas se pagaran en dólares y, por lo tanto, se pagara menos dinero, es decir, una declaración generalizada de quiebra, un verdadero “corralito” que, como veremos, no es típico de los países tercermundistas sino de las grandes potencias imperialistas.

Eso suponía acabar con uno de los pilares del capitalismo y del derecho civil: “pacta sunt servanda” (los compromisos están para cumplirlos).

Es lo que hizo el Congreso el 5 de junio de 1933: anular con carácter retroactivo todas las cláusulas oro de todos los contratos.

Además hubo un segundo reconocimiento de la quiebra: el 31 de enero de 1934 Roosevelt devaluó el dólar en un 69 por ciento: el precio del oro pasaba a 35 dólares.

Acostumbrados al viejo liberalismo del siglo XIX, los capitalistas recurren al Tribunal Supremo porque la declaración de quiebra era contraria a la sacrosanta Constitución. Roosvelt tenía perdida la partida porque, sin ningún género de dudas, el Tribunal Supremo revocaría la anulación de las cláusulas en oro de los contratos.

Entonces se puso en marcha eso que llaman “independencia judicial”, es decir, una campaña de presiones dirigida desde la Casa Blanca, que logró los frutos deseados: el 18 de febrero de 1935 los jueces fallaron a favor de Roosvelt por cinco votos contra cuatro.

Gracias a la magia legal y judicial, a partir de entonces en Estados Unidos hubo un 69 por ciento menos de deudas, lo cual era algo más fácil de digerir.

La sentencia del Tribunal Supremo era pintoresca porque dictaminó que la anulación de la cláusula oro era contraria a la Constitución, pero que a pesar de ello el demandante, John Perry, no había sufrido perjuicio en términos de poder adquisitivo.

“Para nosotros la Constitución ha muerto”, protestó James Clark McReynolds, uno de los magistrados del Tribunal Supremo que votó a favor de la minoría. Con la Constitución lo que había muerto era el viejo capitalismo del siglo XIX.

Así fue como coló la aprobación de una norma anticonstitucional, porque las leyes y decretos, lo mismo que las resoluciones judicial, no regulan nada sino que son reguladas, en este caso por otras leyes más importantes, que son las del capital monopolista y financiero.

Hay que refrescar de nuevo la memoría histórica porque estamos a las puertas de una bancarrota mucho mayor que la que padeció Estados Unidos a partir de 1929. La diferencia es que ahora ya no queda nada del patrón oro. La crisis no se va a ceñir a Estados Unidos, sino al mundo entero, que querrá salir otra vez del apuro con una triquiñuela como la del Tribunal Supremo en 1935, es decir, haciendo que su quiebra la paguen los demás.

El espionaje alemán durante la guerra 1939-1945 en Argentina

Dario Herchhoren

El estudio del espionaje alemán en Argentina, requiere una reflexión previa sin la cual no es posible entender como actuaba dicho espionaje; y para ello hay un dato insoslayable, y es que Argentina que se había independizado del imperio español en 1810, en realidad gozaba de una independencia puramente formal, ya que el imperio británico era en realidad quien movía los hilos de la economía y de la política argentinas, convirtiendo a la Argentina en una semicolonia.

Dicho esto es necesario indagar en la situación de la clase obrera tanto rural como industrial en Argentina durante ese período.

Todos los paises dependientes, y Argentina sin duda lo era, crecen a merced de los aflojamientos que los imperios coloniales ejercen sobre ellos, y el comienzo de la guerra en 1939 era una ocasión de oro para romper los violentos vínculos que ataban a la nación argentina al imperio inglés, y el movimiento obrero no desaprovechó esa magnífica oportunidad.

Durante toda la década de 1930, se sucedieron en Argentina gobiernos espúreos surgidos del golpe militar de 1930 contra el gobierno de Hipólito Yrigoyen, lo que abrió un período espantoso de la historia argentina conocido como «la década infame», y que culminaría con un nuevo golpe de estado el 4 de junio de 1943, que acabó con ese período ominoso.

Según palabras de Winston Churchill, Inglaterra sería el taller del mundo y Argentina su granja. Esta terrible sentencia se venía cumpliendo en forma inexorable, hasta que el nazismo alemán desata la guerra atacando a Polonia y poniendo en alerta al imperio británico que siente en su pescuezo el aliento alemán que le acecha.

Este período produce importantes transformaciones económicas, ya que al no poderse importar productos europeos a raíz del conflicto mundial hay que suplirlos con productos nacionales y ello hace que florezcan infinidad de fábricas y talleres argentinos que comienzan a surtir las necesiades del país.

Ello a su vez hace que crezca la calse obrera, y que los sindicatos se hagan más fuertes, y puedan defender mejor a sus afiliados, y se constituyan en un auténtico poder.

En Argentina, hay una gran cantidad de empresas alemanas, entre las cuales estaban Hanomag, y Otto Deutz, fabricantes de tractores; Pelikan, fabricante de tintas y tinturas para la industria textil; Shultz, fabricante de motores marinos, Borgward, fabricante de piezas para la industria automotriz, Daimler Benz, fabricante de automóviles y piezas de repuesto; dos periódicos diarios en alemán, el Fraie Presse de tendencia filonazi, y el Argentinische Tageblatt de clara orientación izquierdista.

Hay además una gran colonia alemana que se traduce en varias iglesias luteranas; y muy especialmente hay un gran banco alemán, que es el Banco Alemán Transatlántico, antecesor del actual Detsche Bank, que financia a las empresas alemanas. Y por encima de todo ello, el embajador alemán Conde Luxburg, que cumplía fielmenter las instrucciones del ministro de AAEE alemán Joachim Von Ribbentrop. ¿Cuáles eran esas instrucciones? Pues consistían en informar diariamente al alto mando militar alemán que buques ingleses  partían  de los puertos argentinos cargados con mercancías de primera necesidad, especialmente alimentos para saciar las necesidades de las cocinas del imperio de Su Graciosa Majestad, para que los U Bote (Submarinos alemanes) los hundieran.

Por aquello de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo, había en los sectores populares argentinos un profundo odio hacia el imperio británico y una enorme simpatía hacia los alemanes, que estaban atacando a ese imperio. Esto no significa que el pueblo argentino sea nazi ni que simpatizara con los campos de exterminio, ni con la invasión de la URSS que  gozaba de las simpatías de la clase obrera; nada de eso. Simplemente las clases populares argentinas que eran víctimas de la sobreexplotación de las empresas inglesas que se habían apropiado de la industria de la carne y de los granos, estaba recibiendo una paliza a manos de los alemanes.

Pero todo esto cambia a raiz del golpe de estado del 4 de junio de 1943, en el que militares nacionalistas separan de la presidencia a Ramón Castillo, un profesor de derecho mercantil de la Universidad de Buenos Aires y abogado de las grandes compañías inglesas de la industria de la carne, siendo reemplazado por el General Edelmiro Farrell, que expulsa al embajador alemán conde Luxburg, expropia la propiedad alemana, italiana y japonesa declarando la guerra a esos paises; y formando con ese grupo empresrial  de vital importancia, un nuevo grupo llamado «Grupo Dinie» (Grupo de empresas del estado) que fueron un puntal importantísimo para la transformación de Argentina de un país con una economía rural a un país de economía industrial.

Esto es el inicio de la etapa más fascinante de la historia argentina moderna. Pero eso será para otra entrega.

Decenas de espías de la CIA han sido ejecutados en China en 2010, uno de sus mayores fracasos

El fracaso de la CIA en China es uno de los más estrepitosos del espionaje en décadas. Entre 2010 y 2012, unos 30 espías estadounidenses (o más, según algunas fuentes) fueron detenidos y ejecutados, y la red que la CIA había construido durante décadas en el país asiático fue desmantelada prácticamente por completo.

Las razones fueron investigadas por una comisión especial de la CIA en colaboración con el FBI, que logró identificar tres causas potenciales del histórico fracaso: una traición, un trabajo incorrecto de los propios espías que permitió que los chinos los detectaran y una infracción en el sistema de comunicaciones. Como resultado, los investigadores llegaron a la conclusión de que fue una combinación de los tres factores lo que facilitó que China destruyera la red de espionaje.

Cuando los espías de la CIA comienzan a trabajar con uno nuevo, a menudo recurren al uso de un sistema de comunicación cifrado temporal que es totalmente independiente de la red principal de la CIA, algo que permite garantizar la seguridad en caso de que la persona resulte ser un espía doble.

Durante la investigación se descubrió que el sistema temporal de la CIA contenía un error técnico, a causa del cual se conectaba a la plataforma de comunicaciones principal. La CIA rompió el cortafuegos entre los dos sistemas y los expertos chinos pudieron penetrar en el sistema temporal a través de un espía doble, o del ordenador de una de las fuentes reveladas por un traidor o tras detectar patrones de actividades sospechosas en la red. Desde allí entraron en la base común y descubrir toda la red de espionaje.

Estados Unidos empleó por primera vez el sistema de comunicaciones encubiertas que utilizó en China en zonas de guerra de Oriente Medio, donde los desafíos de seguridad y los objetivos tácticos son diferentes. El sistema no fue diseñado para afrontar un servicio de inteligencia altamente sofisticado como el de China y un entorno digital completamente diferente.

En el desmantelamiento de la red de espionaje estadounidense también influyeron otros factores, incluido el supuesto reclutamiento por parte de China del espía Jerry Chun Shing Lee. Los fiscales federales han acusado a Lee a principios de este año de este asunto.

Lee fue el posible informante de China y estuvo en contacto con el Ministerio de Seguridad del Estado del país por lo menos hasta 2011. China le pagó cientos de miles de dólares por su trabajo.

La CIA cree que China compartió sus hallazgos con Rusia, donde algunas fuentes de la CIA estaban usando un sistema similar de comunicaciones encubiertas. Varias de esas fuentes en Rusia repentinamente cortaron su relación con sus mentores de la CIA en el mismo período en que tuvo lugar el desmantelamiento de la red en el país asiático.

El fracaso del sistema de comunicaciones ha reavivado un debate dentro del espionaje acerca de la conveniencia de recurrir a métodos más antiguos y menos tecnológicos para llevar a cabo interacciones encubiertas con las fuentes.

Los espías de la CIA que operan en China desde aquel fracaso han vuelto a los viejos métodos de comunicación, incluida la interacción subrepticia en persona con las fuentes, pese a que dichos métodos pueden consumir mucho tiempo y conllevan sus propios riesgos.

https://foreignpolicy.com/2018/08/15/botched-cia-communications-system-helped-blow-cover-chinese-agents-intelligence/

La policía dispersa a los manifestantes que intentaban impedir una marcha de homenaje al nazi Rudolf Hess

Son muchos los que se preguntan por los motivos del ascenso del fascismo en Europa, un fenómeno que parece hoy tan espontáneo como hace 80 años, para lo cual sería necesario pasar por alto el apoyo que tiene desde todos los aparatos del Estado.

Este fin de semana ha ocurrido lo mismo, tanto en Varsovia como en Berlín, por lo que no se trata de ninguna casualidad.

El sábado en Berlín la policía dispersó a los manifestantes que intentaban impedir la marcha anual en homenaje al nazi Rudolf Hess en el aniversario de su muerte y detuvo a varios antifascistas, mientras los neonazis desfilaban por el barrio de Friedrichshain.

Primero los nazis intentaron agruparse en uno de los dos puntos de reunión que tenían preparados, la estación de Spandau, donde estaba la prisión en la que Hess estuvo preso. Pero como apenas lograron juntar a 50 de ellos, cancelaron la reunión y se unieron a una segunda cita en el barrio de Friedrichshain.

Una vez más, los antifascistas les superaron ampliamente en número. En Spandau se concentraron varios cientos de antifascistas con pancartas con lemas como “No hay sitio para los nazis” convocados por partidos políticos, sindicatos y grupos progresistas.

El segundo punto de encuentro era en Friedrichshain, un barrio famoso por su actividad bohemia y noctura y donde la policía intervino para garantizar que los neonazis pudieran desfilar impunemente.

El desfile se celebra cuando se cumple el 31 aniversario de la muerte de Hess, considerado la mano derecha de Adolf Hitler durante el III Reich. Hess fue detenido en 1941 después de volar en solitario de Alemania a Escocia con la intención de negociar un acuerdo con Gran Bretaña para repartirse las esferas de influencia.

Hess fue condenado a cadena perpetua en el juicio de Nuremberg, en el que sostuvo que no se arrepentía de nada. La antigua mano derecha de Hitler y vicepresidente del Partido Nacionalsocialista se suicidó en la prisión de Spandau en agosto de 1987 al colgarse de un cable eléctrico a los 93 años y es venerado por los neonazis como uno de los sus más grandes bandidos.

La prisión que alojó a Hess durante 40 años fue demolida por temor a que se convirtiese en sitio de peregrinación para neonazis. En ese lugar fue erigido un centro comercial.

http://www.europapress.es/internacional/noticia-policia-dispersa-manifestantes-intentaban-impedir-marcha-homenaje-nazi-rudolf-hess-20180818182918.html

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies