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Un lavado de cerebro desde la más tierna infancia: Rusia es mala, miente y engaña

En un programa para los niños, la cadena 4 de la televisión pública francesa trata de inculcar a la infancia que toda la información que procede de Rusia está controlada por Putin, al que llama el “zar de la infox”, es decir, de la intoxicación.

El programa asegura a los niños que las “fábricas rusas de trolls” publican “cientos de artículos sobre la política rusa para decir sólo cosas buenas”. Rusia pretende “inundar internet” con información “falsa”.

Uno de los participantes en el programa, Alexander, un adolescente de 15 años con triple nacionalidad francesa, moldava y ucraniana, asegura que en Rusia “los opositores son enviados a prisión” y que “la Rusia de hoy no es realmente diferente de la Rusia soviética”.

Los niños tienen que comparar los artículos de Le Monde con los de Russia Today para llegar a la conclusión de que la cadena rusa proporciona una información incompleta porque está “financiada por el gobierno ruso”, mientras Le Monde presenta un información completa, porque no está controlado por Putin.

Finalmente, los niños deben crear un perfil del presidente ruso en Twitter con la consigna “Me gustan las noticias falsas” (I love fake news), tras lo cual llega después una entrevista sobre las “fábricas de trolls que intentan influir y manipular a la opinión pública para cambiar votos”.

El plató rebosa una alegría desbordante. A los pequeños niños concursantes se les recompensa cuando emiten la respuesta políticamente correcta sobre la libertad de prensa en Rusia.

Así son los programas de educación infantil en las cadenas públicas de la televisión francesa, los mismos que acusan de “adoctrinamiento” a los demás.

El mundo nunca se había mostrado más preocupado por la verdad y la transparencia. Es maravilloso.

Rebelión obrera en las maquildoras de la frontera de México con Estados Unidos

Nada bien le cayó a los empresarios maquiladores de la frontera norte de México el acuerdo de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos de incrementar un 100 por cien más los salarios mínimos de la zona fronteriza, mucho menos la reacción de los trabajadores ante el retiro de bonos a cambio de ese aumento.

A esos empresarios mezquinos acostumbrados a pagar apenas unos pesos más arriba del salario mínimo, en cantidades de 120, 130 ó 140 pesos diarios tuvieron que incrementar a regañadientes a 176.72 pesos diarios (el nuevo salario mínimo de la zona) pero a cambio redujeron o eliminaron arbitrariamente prestaciones que formaban parte de sus salarios.

Los bonos de puntualidad y de productividad, vales de despensa y fondos de ahorro desaparecieron de la noche a la mañana de sus contratos colectivos con la complicidad de sus dirigentes sindicales, bajo el argumento que ninguna ley los obliga a mantener tales prestaciones.

Los empresarios maquiladores, descubrieron que eliminando (robando) prestaciones a los obreros y ajustándose al nuevo salario mínimo general podían pagar menos IVA y menos impuesto sobre la renta, y además de quedar como benefactores ¡negocio redondo!

Ellos dijeron: nosotros estamos cumpliendo con la ley mexicana, ¡que nos revisen!

Trabajadores de la maquila, en su mayoría mujeres, han acudido a diversas autoridades laborales para denunciar el atraco patronal, pero se han dado cuenta que aquellos gozan de impunidad de altos niveles. Nadie se atreve a inspeccionarlos porque de inmediato chantajean con cambiarse de ciudad. Las autoridades de la zona dicen: no los podemos presionar (mucho) porque lo importante es mantener las fuentes de trabajo (aunque despojen a los trabajadores).

Lo que preocupó no solo a los maquiladores del norte, sino a todos los empresarios del país, fue la respuesta que tuvieron cerca de 20.000 trabajadores de la maquila, que no aceptaron se les arrebataran sus bonos ni que se violaran sus contratos colectivos que obligan a otorgar un bono equivalente a un año de la diferencia del incremento del salario mínimo general que representan 32.251 pesos, el 40 por ciento en moneda nacional.

Sin que nadie se lo esperará pararon labores, sin emplazamiento a huelga, trabajadores de 45 de las 110 empresas maquiladoras. Fue un hecho sin precedentes que hizo se prendieran focos rojos y empresarios de la zona hicieron un llamado de alerta a las autoridades laborales para que intervinieran de inmediato.

Juan Villafuerte líder del Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales y de la Industria Maquiladora, afiliado a la CTM, que agrupa a 30.000 trabajadores, acostumbrado a vivir de la complicidad patronal, simplemente fue rebasado por sus agremiados.

Ellos (los obreros) reclaman el cumplimiento de la cláusula 47 de sus contratos colectivos para que los salarios contractuales se incrementen en la misma proporción que los salarios mínimos que ahora se pactó en 16,21 por cien, esta dice:

«A efecto de que los salarios tabulados conserven la diferencias salariales pactadas la empresa conviene con el Sindicato de incrementar dichos salarios tabulados en aquellas ocasiones en que se decrete el salario de emergencia o bien sean decretados por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos con el fin de que se conserven las diferencias salariales pactadas entre las diferentes categorías tabuladas y no permitir por ningún motivo que los salarios de los trabajadores continúen perdiendo su poder adquisitivo».

El líder obrero dice que él no es culpable de que se incumpla esa cláusula, porque las empresas no están obligadas a incrementar el mismo porcentaje del aumento de los mínimos al resto de los salarios. Dice que recibió una carta del presidente de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (cosa que nadie le cree) en el que avala, según él, que no se puede obligar a los patrones a otorgar ese 16,21 por cien, porque ese porcentaje aplica únicamente a los salarios mínimos generales o profesionales, no así a los contractuales. Que esa cláusula 47 no es obligatoria para los patrones para incrementar en ese porcentaje

Ante la rebelión obrera, que llegó a paralizar durante cinco días esa zona fabril los empresarios han empezado con los despidos por doquier y poner en la lista negra a los obreros y mucho más obreras, que solo defienden sus derechos y clausulas pactadas con anterioridad. Les han prometido que si desisten de sus demandas de aumento de salarios tomaran esas faltas como «permisos de trabajo».

Lo real del caso es que los incrementos en los salarios mínimos generales en un 100 por cien más no ha beneficiado al resto de los trabajadores de la zona fronteriza. Sus salarios siguen siendo de miseria y los precios tienen aumentos galopantes que no se reflejan en el raquítico incremento del 5 por cien a los salarios que se pretende darles. Los obreros de la maquila quieren que se les otorgue un 20 por cien al menos y un bono de 32.000 251 pesos 40 por cien en moneda nacional.

Los que han protestado se han enfrentado a una estructura institucional que no los auxilia, sino que avala la represión en contra de ellos. Tienen la esperanza que las autoridades federales del trabajo intervengan y pongan en su lugar a estos patrones que solo se aprovechan del pago miserable de salarios. Por lo pronto la inconformidad crece en la zona fronteriza.

https://lasillarota.com/opinion/columnas/rebelion-obrera-en-las-maquiladoras/267517

 

¡Viva la violencia!

Manifestación en Diyarbakir
Darío Herchhoren

No. No se asusten. Solo se trata de un título provocador. Pero lo que si es llamativo es que la violencia en sus diversas formas está presente en  nuestras vidas en forma permanente, y sin que a veces no seamos conscientes de ello. Basta un ejemplo: los cambios sociales en toda la historia de la humanidad, siempre se han producido con violencia.

Los grandes imperios que hubo durante toda la historia se formaron, se desarrollaron y cayeron gracias a la violencia. Las revoluciones del siglo XX, que cambiaron la historia como la bolchevique, la china y la cubana, lograron triunfar gracias a la violencia. Es que la historia no es otra cosa que la historia de la lucha de clases; y si hay lucha de clases esa lucha no puede ser otra cosa que una lucha violenta.
                                                                                                                             
Es así como llegamos a la conclusión de que los cambios sociales solo pueden resultar tales cambios con el uso de la violencia.
                                                                                                                                   
Personalmente no me gusta la violencia; pero el recurrir a la misma es a veces necesario por el simple hecho de que aquellos que detentan el poder, que manejan el dinero, la educación, la sanidad y hasta los valores morales, no están dispuestos a perder sus privilegios ni a compartirlos con otros que no sean de su clase, y muchas veces esos privilegiados quieren arrebatar esos privilegios a otros iguales a ellos y eso desata las guerras interimperiales. Veamos como ejemplo las dos guerras mundiales, donde se enfrentaron los privilegiados de unos paises contra los privilegiados de otros paises, y ambos contendientes pertenecían a la misma clase social.

Todo este prólogo viene a cuento de lo que está pasando en este momento en Siria, en Venezuela y en Francia.

En Siria, la OTAN, una organización militar al servicio de los intereses imperiales de los EEUU y de algunos de sus servidores ha desatado una terrible guerra con el propósito de hacerse con el petróleo de lo que llaman el «Medio Oriente ampliado», que llega hasta Irán, Pakistán y Afghanistán. Esos planes han fracasado estrepitosamente; y hoy el arrogante imperio norteamericano y sus comparsas (Francia, Inglaterra, Bélgica) se están retirando de alli, porque calcularon mal sus fuerzas.

Rusia que ya había sobrepasado a la OTAN en calidad y cantidad de armas convencionales, superó ampliamente a la misma en armamento no convencional (fuerzas aeroespaciales, misiles hipersónicos indetectables, buques de superficie y submarinos), y ello ha hecho que los militares norteamericanos evaluaran la situación, y llegaran a la conclusión de que era imposible ganar una guerra a Rusia, y si esta continuaba su alianza con China, no había más remedio que aceptar la pérdida de la hegemonía, y con ello, el próximo fin de la OTAN.

Basta con leer la revista National Interest, que se dedica a analizar temas militares, para llegar a esa conclusión. La dimisión del General James Mattis, ministro de defensa de los EEUU hace pocos días, se ha producido por discrepar con Donald Trump en la retirada de las tropas de Siria.

Esa decisión de Mattis, ha quedado explícita en los medios de prensa de los EEUU Washington Post y New York Times, que publicaron sendas notas citando fuentes del Pentágono, donde se exponía esa situación, y donde se alertaba sobre el pronto fin de la OTAN.

En Venezuela basta con observar como la clase adinerada está intentando evitar su seguro naufragio a manos de los sectores y clases sociales más desfavorecidas. El caso venezolano es muy peculiar, ya que el gobierno popular de Hugo Chaves y su continuación por parte de Nicolás Maduro, ha surgido utilizando las herramientas que brindaba el estado burgués capitalista. Es interesante estudiar como el sistema imperante en la Venezuela de la corrupción del gobierno de Carlos Andrés Pérez permitió celebrar elecciones democráticas, y con ello los gobiernos mencionados que fueron empujados por las masas a adoptar cada vez posturas y acciones que ponían en tela de juicio algo tan importante como es la propiedad de los medios de producción, la banca, el manejo del petróleo y el gas, principales productos de Venezuela que funcionan como el motor de su economía. La derecha venezolana ha utlizado a discreción la violencia de las «guarimbas», con cerca de cien muertos; el desabastecimiento, los atentados con bombas y explosivos; ha tentado a las FFAA a intentar un golpe militar, y ha recurrido a ofrecer al imperio norteamericano intervenir invadiendo su propio país, en un acto propio de traidores a su patria; y a pesar de todo ello, Venezuela Bolivariana permanece aunque con graves dificultades. Es decir que los facciosos y fascistas venezolaos que se llenan la boca de democracia y vociferan contra la dictadura de Maduro, recurren a la violencia.

Quiero recordar una frase de Eva Perón, que dijo que «la violencia en manos del pueblo no es violencia, sino que es justicia».

Y ahora le toca el turno  a la Francia del demócrata Macron. La prensa en su más amplia acepción viene «des» informando estos días de los disturbios que promueven los «chalecos  amarillos» que son llamados así porque se distinguen con el uso de esa prenda. Esas personas han puesto en valor las enseñanzas de las revoluciones de 1844 y 1848, la gran experiencia revolucionaria de la comuna de París de 1870, y esto parece ser la continuación de dichas acciones ya lejanas.

Se trata de un movimiento no solo de la clase obrera, sino que participan pequeños empresarios, taxistas, jóvenes estudiantes, agricultores y pequeños ganaderos, que ha cobrado fuerza y ha hecho retroceder a Macron, que ha intentado engañar a los chalecos amarillos convocando a un debate nacional, que sabe que es solo para entretener a incautos. Pero lo que la prensa «seria» no dice es que Macron, el demócrata, ha sacado a la calle a miles de policías y miembros de la gendarmería, con armas largas y tanquetas, y ha desatado una represión que recuerda a la comuna de París, cuando los ejérctos de Francia y Alemania que había sido contendientes hasta hacía unas horas se unen para reprimir a la clase trabajadora. Ambos sabían muy bien quien era su enemigo.
                                                                                                                                    
Como conclusión y mal que nos pese, hay que decir que sin violencia no hay cambios sociales.

Una cuenta falsa de VOX consigue trollear al alcalde de Guadalajara, PSOE y C’s, revelando que es un cascarón vacío

Una cuenta falsa de Twitter (@VOXHenares),
ha conseguido engañar al alcalde de Guadalajara, Antonio Román, así
como a varios portavoces del PP, PSOE y C’s, que han reaccionado de
manera dispar pero con buenas palabras hacia el partido fascista, y que
ha revelado el carácter de burbuja de la formación de Santiago Abascal.

VOX no es un partido, sino una marca del fascismo

La
cuenta, actualmente suspendida a la espera de que Twitter resuelva
sobre las quejas de otros usuarios, era un evidente fake que se
reivindicaba como la cuenta de VOX «del Río Henares, transparentes como su agua«, en referencia a las aguas cloacales que recoge este caudal a su paso por Guadalajara.
Todo comenzó el sábado 19 de enero, donde el alcalde de la capital respondía con palabras elogiosas a las reclamaciones de VOX Henares y confiando en «representar el sentir de sus potenciales votantes«, haciendo suya la necesidad de «más procesiones, protección de la caza y la tauromaquia, así como la regulación de la inmigración«. El cariño y el afecto hacia el partido fascista eran evidentes, y parecían formar parte de su agenda. 
Todo esto mientras otros mensajes en línea protestaban contra las personas migrantes porque, según VOX Henares,
traen enfermedades erradicadas o, comentando una noticia del diario ABC
sobre las abejas chinas en la producción de miel española, éstas son un
ejemplo de por qué hay que cerrar las fronteras, incluso a las abejas.

C’s indignados por enterarse de una reunión por Twitter

Pero el siguiente en caer sería el portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento alcarreño, Alejandro Ruiz, molesto porque VOX Henares había organizado una reunión con C’s sin consultarle, afirmando que «Ah, pues que bien eso de enterarme de las reuniones por twitter…«.
Una vez aclarado por varias cuentas vinculadas a los miembros de VOX en
Guadalajara que la cuenta no era oficial, el Coordinador de C’s Israel
Marco acepta las disculpas afectuosamente contestando que «Gracias por la aclaración y disculpas totalmente aceptadas«. 
Resultado de imagen de respeto ripoll jusapol guadalajaraEsta
aproximación de C’s a un partido fascista no es nueva. Los concejales
del partido de Albert Rivera ya se habían fotografiado meses atrás en la
cabecera de la manifestación de Jusapol con el concejal de España 2000
en Alcalá de Henares sin que les temblara el pulso.
Parece
que el consenso de Estado para normalizar a la formación fascista es
total. Pero más llamativa es la reacción del secretario provincial de
organización del PSOE, Rafael Esteban, y alcalde de la antigua villa de
Marchamalo (un ex municipio pedáneo con más de mil años de historia),
que tampoco recabó en que VOX Henares era un anzuelo para ver cuanto
respeto iban a tener con la formación de Abascal. 

El PSOE, respetuoso con el partido fascista

Uno
de sus tuits se quejaba por las fiestas municipales en homenaje a los
20 años de independencia del municipio, tras su anterior condición de
«barrio anexionado» de Guadalajara.»La vergüenza de celebrar 20 años de despilfarro creando una nueva administración inútil. En las #MedidasDeVOX reivindicamos la supresión de este tipo de municipios artificiales como el de @AytoMarchamalo celebrando ahora su «independencia«.
La
reacción no se hizo esperar. Rafael Esteban anticipaba su respeto por
VOX, a su manera, pero sin recabar que estaba siendo objeto de una
burla. 
Entre tanto, otros
tantos mensajes en defensa del torrezno, pidiendo suprimir bibliotecas y
sustituirlas por plazas de toros o abominando contra las «feminazis«

pasaban a tener me gustas y retuiteos de otros tantos fascistas de toda
España, y en particular de sus cuentas oficiales, que a pesar de los
avisos de «cuenta falsa» retuiteaban sin parar las ocurrencias de
Escopeta Nacional que publicaba «el coordinador», lo que pone en
evidencia que no existe organización ni partido alguno, sino un fenómeno
viral al estilo Bolsonaro en Brasil, trabajado desde un algoritmo que
permite difundir noticias falsas -como las que publicaba VOX Henares– y generar las peores reacciones entre la población.
Asimismo, el «coordinador» de VOX Henares
ya se preparaba para una reunión con agrupaciones de VOX de Madrid y
Guadalajara, que cuentas como la de VOX_Valdemoro parecían estar de
acuerdo en celebrarla.

El vicealcalde de Guadalajara, con titulación estilo Casado

Pero
también aparecía el fuego amigo. Uno de los mensajes se dirigía al
teniente alcalde de Guadalajara, Jaime Carnicero. Una vulgar casualidad a
la hora de consultar su currículum en Twitter reflejaba una titulación
que daba que pensar a VOX Henares, y le enviaron un dardo. «@jaicarnicero
Esperamos que esto no sea otro engaño más de la vieja política. ¿Nos
puedes explicar por qué en tu CV oficial no aparece nada de tu Máster
Compliance Officer?. Entenderás que la sombra de duda es lógica. Tu CV
oficial: https://t.co/4fqkTaKXMF»

En
él se resaltaba un supuesto Máster del dirigente del PP provincial que
luego no aparecía en su CV oficial publicado en la web del Ayuntamiento
de Guadalajara. Obviamente nadie del PP contestó y todo sigue igual.


Que VOX sea capaz de movilizar a algunos miles de fascistas no es el producto de su agitación callejera, sino de la millonaria inversión que actores de poder han desembolsado.

Detrás de todas estas cuentas de Twitter diseminadas por toda España están adictos a las redes sociales que son sólo generadores de opinión a través de las mismas.

Los dirigentes de VOX no son «un peligro fascista» -solo saben difundir bulos y hablar tonterías- sino que VOX es otra marca del fascismo que permite desnudar a quienes tienen ganas de reivindicarse abiertamente como tal o, como dice Antonio Román, «representar el sentir de sus potenciales votantes».

 

Martin Luther King: primero tuvo un sueño y luego una pesadilla

Ya saben aquel famoso discurso de Martin Luther King en Washington al final de la marcha por los derechos civiles: “Tengo un sueño”. El sueño de King ha dado la vuelta al mundo mil veces, pero eso no ocurrió inmediatamente; antes tuvieron que asesinarle.

Ya saben: los muertos son inofensivos. Tras ellos llegan los héroes y los mitos, que los crea la ideología dominante para consumo de los gregarios… siempre y cuando sean funcionales, es decir, una vez desprendidos del filo.

Desde 1983 Martin Luther King tiene su día, ayer, en el que se le recuerda y homenajea como lo que fue: alguien que se enfrentó al racismo en su país, Estados Unidos, y por eso le asesinaron. Hoy Martin Luther King está en los altares junto George Washington, Thomas Payne, John Adams, Abraham Lincoln, John Kennedy…

Quizá alguien crea que eso siempre fue así y que el sueño de King, acabar con el racismo, era el mismo de todos los estadounidenses. Pues no; más bien al contrario. Antes de ser asesinado King fue perseguido y vigilado por el FBI por orden del Presidente Kennedy y de su hermano Robert, ministro de Justica, entre otros. Llevó el nombre en clave de Operación Colina Escarpada (Steep Hill). Siguieron cada uno de sus pasos. Su vivienda, sus oficinas, sus teléfonos, sus habitaciones de hotel, así como las de sus asociados, estaban sometidas a escucha de la policía.

No tienen más que leer la prensa de la época para enterarse de que King no era un héroe sino un peligro, un comunista, un extremista, un rojo y un terrorista y que casi todos se oponían al movimiento por los derechos civiles, empezando por los políticos. El 72 por ciento de los estadounidenses tenía una visión negativa de King. En 1961 una encuesta de Gallup mostraba que sólo el 22 por ciento de los estadounidenses estaban de acuerdo con el movimiento por los derechos civiles y el 57 por ciento se oponía a sus protestas, aunque se trataran de gestos tan inocentes como las sentadas.

No eran sólo los sureños. Un año antes de la aprobación de la Ley de Derecho al Voto, una encuesta del New York Times mostró que un 57 por ciento de neoyorquinos opinaba que el movimiento por los derechos civiles había ido demasiado lejos y demasiado rápido. Los negros tenían más de lo que se merecían. Un gran número de encuestados hablaba de “discriminación inversa” contra los blancos y consideraba que los negros habían recibido todo en bandeja de plata. El 80 por ciento se oponía a la eliminación de la segregación racial en las escuelas públicas de Nueva York.

No eran sólo los blancos. Aproximadamente una tercera parte de la población negra estaba en contra de sí misma o, por lo menos, del movimiento que defendía sus derechos.

Los mítines, tanto de Rosa Parks como de King, eran saboteados e interrumpidos con gritos, insultos y agresiones de los racistas. Cuando 15 años después de su asesinato se trató de institucionalizar un día para su recuerdo, el Congreso se opuso. Hasta 1999 Nueva Hampshire no lo aprobó como día festivo.

Ahora los babosos le han convertido en un “activista” e incuso en un “reverendo”. Hasta Trump visitó ayer su monumento en Washington. Tanto los Presidentes como los políticos de todo el mundo repiten alguna de sus frases más melifluas, esas que se refieren a la “no violencia”.

La historia que escribe la burguesía da ganas de vomitar.

A Vox no lo financió la ‘oposición iraní’ sino la CIA

Los medios españoles al servicio del PSOE llevan semanas mareando la perdiz acerca de la creación y financiación de Vox (“la ultraderecha”) por un grupo de la oposición a la República Islámica de Irán, los muyaidines, al que no quieren definir como lo que es y que utiliza varios nombres: Consejo Nacional de Resistencia Iraní, Muyahidin-e Jalq (MEK), PMOI…

No puede extrañar tratándose de una noticia que tiene su origen nada menos que en El País y que, en principio, adopta tintes más suaves: no fueron exactamente los muyaidines sino “simpatizantes” de dicha organización.

Hasta el más torpe entenderá que a los muyaidines España ni les va ni le viene, así que no cabe duda de que aquí hay gato encerrado, no sólo en la financiación de Vox sino en el ocultamiento de las fuentes financieras.

También entenderá que a una organización de exiliados, clandestina, como los muyaidines no le sobra el dinero. Quien conozca el exilio sabe que en tales situaciones todo son gastos y todos son cuantiosos.

Tampoco hay quien se trague que, para sacar a la organización de la primera plana, los medios hablen de “millonarios” iraníes. ¿Acaso los millonarios iraníes son diferentes de los demás?, ¿regalan su dinero para obras de caridad con organizaciones políticas extranjeras?

En las informaciones todo es manipulación. Un artículo de Público la lleva hasta el punto de calificar de “yihadistas” a los muyaidines, así como de “secta de la extrema derecha”, es decir, utilizando tópicos tan falsos como de plena moda.

Otros medios destacan la naturaleza musulmana del grupo, para poner de manifiesto las contradicciones de “la ultraderecha” que son patriotas, xenófobos e islamófobos pero no le hacen ascos al dinero, aunque sea “negro”.

La información poco a poco va soltando pistas a regañadientes cuando
también en España relacionan a la famosa “ultraderecha” con el no menos
famoso “terrorismo”.

“Los musulmanes que financiaron a Vox fueron un grupo terrorista”, titula El Plural de una manera característica porque los muyaidines fueron terroristas pero ya no lo son y no sabemos ni una cosa ni la otra: ni por qué los metieron en el ajo del “terrorismo”, ni por qué los sacaron, ni quién pone y quita tales etiquetas.

“A pesar de haber asesinado a unos 17.000 iraníes” en 2012 la CIA les sacó de su lista negra de organizaciones terroristas y luego le tocó el turno a los que van al rebufo del espionaje, a saber, el Departamento de Estado, la Unión Europea y demás.

Los muyaidines no tienen fuentes de financiación propias sino que, a su vez, son financiados exactamente de la misma manera que el resto de la oposición iraní, en una cadena de lazos que empieza en la CIA; es la CIA quien maneja los hilos de los muyaidines y es la CIA quien ordena los pagos.

Por eso los financieros de este tipo de organizaciones son siempre los mismos: Estados Unidos, Israel y Arabia saudí, además de países de la Unión Europea, como Francia, donde siempre se han movido con plena libertad, tanto cuando eran “terroristas” como ahora.

Naturalmente que dichos países no aparecen como pagadores directos sino a través de bancos, instituciones, fundaciones y una intrincada red de dinero negro.

Como los yihadistas, los muyaidines son pistoleros que cometen los crímenes por encargo de terceros, normalmente Israel, es decir, que junto a la CIA aparece el Mosad como uno de sus grandes padrinos.

La cadena estadounidense NBC ha conectado directamente la financiación de este grupo con la obtención de su armamento directamente de Israel, lo cual pone de manifiesto, por si no estaba claro, los vínculos de “la ultraderecha” con el sionismo que datan del III Reich.

Los muyaidines nunca fueron musulmanes, por más que ellos se definieran como tales en la época de la Revolución iraní de 1979. Más bien todo lo contrario. Son un grupo de renegados que ha acabado al servicio del imperialismo.

Lo que explica que un grupo iraní financie a una organización fascista española a la que ni siquiera conocen es la CIA. Desde el momento en el que Irán se convierte en la “bestia negra” del imperialismo, la oposición política adquiere una importancia creciente, lo mismo que en Siria. Dejan de ser “terroristas” y tienen que aparecer en sociedad como “moderados” porque de lo contrario la prensa no los puede utilizar como fuente, no los puede llevar a los platós, no pueden mantener una infraestructura en muchos paises…

Es la CIA quien cambia el estatuto internacional de los muyaidines para darles respetabilidad y fuerza a sus socios a que hagan lo mismo. Para ello utiliza a los intermediarios que han ido apareciendo, que son otros tantos mercenarios que, a cambio de dinero, llevaron a los muyaidines al Parlamento europeo para que denostaran a la República de Irán. Se trata de Alejo Vidal Quadras, Aznar y Zapatero, entre otros.

Para hacer su trabajo en Europa, la CIA ha utilizado a algunos figurines de la politiquería hispana, siempre por lo mismo; no por convicciones políticas que no tienen, ni saben, ni les interesa, sino por dinero. El dinero entregado a Vox por los muyaidines es dinero de la CIA y, además, de financiar a Vox, la CIA ha llenado los bolsillos, del PP, del PSOE y de sus figurines.

Más información:
– ¿Qué sicarios utilizará el Pentágono en el ataque contra Irán?
De la revolución a la traición: los Muyahidines del Pueblo de Irán
– Los muyahidines iraníes han colaborado con los yihadistas en los atentados de Teherán
– En Washington están preparados para implementar en Irán el modelo sirio de desestabilización

Abdul Wali: una muerte por torturas que jamás ha merecido ni una sola línea de la prensa española

Abdul Wali
En 2003 Abdul Wali tenía 28 años y vivía al sur de Asadabad, en la provincia de Kunar, Afganistán, no muy lejos de una base militar que tenía Estados Unidos y que fue atacada con lanzagranadas a mediados de junio de aquel año.

Wali viajó hasta la base acompañado de su amigo Hyder Akbar, cuyo padre era el gobernador de la provincia, y se entregó voluntariamente a las tropas estadounidenses. Creyó que la presencia de su amigo, además de testigo, era el mejor aval que podía presentar.

Un criminal de la CIA, David A.Passaro, se encargó de los “interrogatorios reforzados” y le estuvo golpeando durante dos noches seguidas, causándole heridas graves, incluyendo una fractura de la pelvis.

Una vez fallecido, a los torturadores les siguieron los periodistas con las correspondientes cortinas de humo, las mentiras y la intoxicación: la versión oficial era que Wali había muerto de una ataque cardiaco.

El relato se torció cuando tres miembros de la 82 División Aerotransportada se presentaron para testificar que Passaro había torturado al detenido, no le había dejado dormir, no le dio de comer, tampoco le dio agua y le rompió la pelvis de una patada en la ingle con sus botas de combate con tal fuerza que lo levantó del suelo; en otras palabras: una brutal patada en los cojones.

Una vez en el suelo, el criminal siguió golpeando al detenido con una linterna pesada en los brazos, en las piernas y en el abdomen, de manera que Wali no era capaz ni siquiera de orinar.

El detenido suplicaba a los esbirros a gritos que le mataran; no fue necesario porque al cuarto día de detención había fallecido y en ningún momento admitió haber participado en el ataque a la base militar.

A Passaro un tribunal estadounidense le condenó a ocho años y cuatro meses de cárcel; es el primer y único esbirro de la CIA condenado por hechos posteriores al 11 de septiembre de 2001.

También fue el primer estadounidense condenado en virtud de la Ley Patriótica, que amplió la jurisdicción de los tribunales federales de Estados Unidos para incluir ciertas violaciones de la ley cometidas por su chusma.

El gobernador de la provincia de Kunar, donde sucedieron los hechos, Said Fazal Akbar, ha asegurado que la muerte de Wali se convirtió en una formidable arma de propaganda para que quienes querían luchar contra Estados Unidos, se unieran a los talibanes.

La prensa española jamás ha pubicado ni una sola línea ni sobre a muerte de Wali, ni sobre la condena a Passaro.

El torturador de la CIA: David A.Passaro

Y, si no, nos enfadamos…

Bianchi

Que dos consumados vendedores de crecepelos en el «far west» celtibérico como Iñigo Errejón y Pablo Iglesias acaben clavándose puñales, el primero buscándose nuevo amo, en este caso ama, Manuela Carmena, con su cara de cordero degollado, y el segundo mostrándose digno y hasta solemne por la traición y felonía de su hasta ayer compañero y amigo, no se debe, desde luego, como cabría esperar de una formación que se dice de «izquierdas», a que haya unas líneas políticas claramente enfrentadas y antagónicas desde un punto de vista, digamos, «revolucionario», del tipo de, por ejemplo, ¿participamos en este engendro que llaman democracia y no lo es o les desenmascaramos sin desmayo ni descanso? Tampoco vale decir que uno, Errejón, es más «socialdemócrata» ergo: afín al PsoE, y que el otro, Iglesias, es más «ortodoxo», ergo: rojillo y esas vainas y jeribeques. Y no vale porque el PsoE de Pedro Sánchez, su Gobierno, le debe a «Podemos» su apoyo.

No van por aquí los tiros. ¿Por dónde, entonces? A mi juicio, por algo más prosaico, telúrico y hasta pedestre que casi nunca se sospecha, y menos se dice, a saber dos motivos: uno, y principal, vivir «de la política» y su invento vendiendo humo y sin hincarla, o sea, parasitando, incluso como un «profesional» de ella, como denunciara el sociólogo burgués de mediados del XIX Max Weber (con sus recompensas en forma de casoplones, que manda cojones la cosa), y dos, aparentando discordias o diferencias político-ideológicas en lo que no es más que un problema de egos y vanidades personales con piques de patio de colegio en el ambigú de la escuela. Y protagonizado por niñatos de pantalón corto que no se han pringado las manos de cola poniendo carteles en las calles, o tirar una octavilla, en su puta vida. O correr delante (o detrás) de los «grises» o una asamblea de universidad verdaderamente eléctrica.

Y es que, a poco que se escarbe y rasque, no se ve diferencia ninguna entre estos personajillos porque, en el fondo, primero, no tienen ideología ni falta que les hace y ni ganas salvo estafadores que van de «marxistas» tipo Ernesto Laclau (y otros «renovadores» eternos del marxismo) y su «significante vacío», que es su gurú de cabecera, y segundo, están de acuerdo en no tenerla, pero, ojo, aparentar que se tiene, ya saben, tácticas, estrategias, transversalidades, alianzas y demás politiquerías de baja estofa.

Por lo tanto, lo dicho: pelea de gallitos. Lo dijo Echenique (abonando mi tesis pelín simplista), no sabemos si medio beodo o en lapsus freudiano: «Errejón debría irse, pero, claro, si se va, igual no llega hasta mayo» (con pasta gansa, se supone).

Buenas tardes.

No más fraudes

Jon Iurrebaso Atutxa

Después de la firma del preámbulo del nuevo estatus o estatuto político para vascongadas, emanado y sustentado en la partición de Euskal Herria, no podía venir sino otro movimiento de deriva. Y no olvidemos que aquel estatuto (rechazado en Euskal Herria) transformó la dictadura española en una dictadura burguesa (en clave monárquica y parlamentaria) servil a los dictados del capital peninsular, continental e internacional.

Mirando un poco hacia atrás, algunos aceptaron la ley de partidos de nuestro enemigo español. Aceptaron seguir el juego post-conflicto (aún sin resolver) en base a las ideas fuerza de nuestros enemigos. Esto es, “consecuencias del conflicto” (irresuelto, repetimos), “victimas” (obviando que la primera victima es Euskal Herria, y estando sin resolver el futuro y supervivencia del PTV), “no tenía que haber ocurrido…” (Sólo hemos defendido, defendemos y defenderemos a nuestro pueblo trabajador y a nuestros semejantes), etc. Es terrible cuando se dice perseguir… en verdad, no sabemos qué, pero se supone que la “liberación” de Euskal Herria.    
   
Y ese hilo de inserción en los sistemas español y francés del conjunto de la actual Izquierda Abertzale Oficial, nos conduce a la última idea, propuesta, iniciativa, postureo proclamada por el portavoz de EHBildu. De entrada decimos que es funesta para Euskal Herria y, sobre todo, para su Pueblo Trabajador Vasco.

Seremos breves. EHBildu pide una gran alianza electoral que incluya desde PNV a la CUP de cara a las próximas elecciones generales, para hacer frente al PP, Cs y Vox… y reclamando lo que sabe que España y Francia (y sus socios aliados no pelearán) negarán a Euskal Herria. Articula un galimatías reformista y siervo de los Estados español y francés con respecto al futuro de Euskal Herria, basado en la ley del que nos ocupa y explota y nos niega como nación, como sujeto diferenciado y nos promete represión secula seculoron no, lo siguiente.

Es decir, a estas alturas de la vida, articulamos como paso cualitativo estratégico para Euskal Herria, asociarnos con la social democracia vasco española, catalana, gallega, burguesía vasca, progresía españolista, alguna sensibilidad independentista y de izquierda (¿)… y el lema de fondo es algo así como “democracia” sí o derecha española no. Esto es, el PSOE, por ejemplo y por ser breves, es un buen compañero de fatigas…

Es evidente que ese movimiento interclasista y abanderado por la burguesía y por la socialdemocracia no puede ni siquiera arañar una pared enemiga por muchas impurezas y avatares que tenga en su composición. Es otro movimiento más que el gran capital y la burguesía española, francesa y vasco-española pueden aceptar pues al fin y al cabo, y en la práctica, nada de ello socava su sistema y estatus-quo.

No hay camino de liberación nacional y social fuera de los intereses actuales y futuros del Pueblo Trabajador Vasco. Jamás la socialdemocracia ni la burguesía vascas (aún menos otras) lucharán sino es por sus intereses.

Convenimos en que la madre del cordero es qué hacer, cómo hacer, con quién hacer y cuándo. Pongámonos manos a la obra y, modestamente, una sugerencia, no juguemos a la lotería pues sólo les toca a cuatro y, con los pies en el suelo, pensemos que entre todos y todas lo haremos. No mañana, pero lo conseguiremos. Por la construcción del Movimiento socialista revolucionario vasco de liberación nacional y social, adelante.

‘Perro ladrador poco mordedor’: hay que preocuparse de los fascistas que muerden más que de los que sólo ladran

Juan Manuel Olarieta
Para que los oportunistas le pongan a alguien la etiqueta de “fascista” tiene que ser uno de esos bocazas típico al que no le gustan las mujeres ni los homosexuales, aunque estos últimos cuando son hombres sobre todo y por el mero hecho de que, en realidad, no son tales sino “afeminados”, es decir, “casi mujeres”.

Por el contrario, cuando un fascista es un poco discreto y disimula, pasa la prueba; entonces sólo es “de derechas”. Así son los oportunistas; toda su doctrina política e ideológica no se sale del recetario de la posmodernidad, ni va más allá del seudoecologismo, el feminismo burgués, la marejada LGTB…

El pragmatismo es la seña de identidad de la política posmoderna. Los políticos se callan la bocaza en función de los sondeos, de las afirmaciones que dan o quitan votos, no en función de que tengan una opinión al respecto. Los demás, los que tienen una opinión propia, son dogmáticos, doctrinarios, como ha repetido Rajoy este fin de semana en una fiesta del PP y no se refería a sí mismo, sino a “la casta”.

Entonces Bolsonaro es un fascista, pero Macron no. En el francés todo es políticamente impecable porque su lenguaje está a la altura de la vara de medir que se utiliza en las grandes metrópolis mundiales. Lo que está ocurriendo con los “chalecos amarillos” no importa nada o, en el caso de que importe, se la califica como una crisis “ecosocial”(*) porque los oportunistas siempre llevan las cuestiones al mismo terreno pantanoso de la posmodernidad.

Sin embargo, la protesta de los “chalecos amarillos” se inicia contra una medida justificada por Macron con propósitos “ecologistas”. El auténtico “verde” es el Presidente francés y quienes protestan no cuidan el medio ambiente o no quieren hacerlo a costa de su bolsillo.

Una movilización que empieza de esa manera tiene un evidente carácter social, a partir del cual Macron ha iniciado una abierta deriva fascista que no tiene nada que ver con la posmodernidad y que, a causa de ello, los oportunistas siguen sin querer destapar por razones que son evidentes.

La primera es que los “chalecos amarillos” han iniciado la movilización más importante en Europa desde hace muchas décadas.

La segunda es que dicha movilización tiene un claro contenido político y social, que es una de las razones por las cuales ha alcanzado una dimensión que los posmodernos nunca fueron capaces de soñar.

La tercera es que, lo mismo que en Catalunya, la represión del movimiento popular no está en manos de ningún partido “ultraderechista” sino del Estado porque el fascismo es algo que concierne fundamentalmente al Estado burgués contemporáneo.

Los oportunistas se callan sobre este aspecto de lo que está ocurriendo en Francia porque intentan ocultar la verdadera naturaleza del Estado con la cortina de humo de la “ultraderecha”. Se trata, pues, de poner de manifiesto lo que el Estado hace, no lo que dicen tales o cuales bocazas fascistas.

Los 4.700 detenidos, las 1.000 condenas a penas de prisión y las 5.600 órdenes de libertad vigilada no las ha dictado ningún “ultraderechista” sino jueces, fiscales y policías, es decir funcionarios del Estado que cumplen leyes y órdenes dictadas desde arriba.

Conclusión: Francia ya tiene un buen puñado de presos políticos. Ayer en Dijon unos 50 “chalecos amarillos” lograron entrar en la cárcel donde algunos cumplen condena para exigir su liberación. Desde el asalto a la Bastilla en 1789, todo movimiento popular empieza siempre de esa manera: por exigir la salida de sus presos políticos.

Desde el inicio de las movilizaciones de los “chalecos amarillos” hay entre 2.000 y 3.000 manifestantes heridos, mutilados y apaleados. Las nuevas armas que lanzan proyectiles de caucho (“flashball”) permiten a la policía disparar a discreción causando lesiones gravísimas. A 4 manifestantes les han arrancado la mano y 14 han perdido un ojo.

De facto Francia ha decretado la ley marcial, ha puesto 80.000 policías en las calles con armamento de guerra, carros blindados, helicópteros y fusiles de asalto HK G36. Los francotiradores de la policía se apostan en los tejados con rifles de mira telescópica para disparar contra la multitud, contra los manifestantes, contra los mirones y contra los periodistas.

Jamás los periodistas habían tenido tantas bajas en sus filas; ni en la peor de las guerras han caído tantos. Los reporteros acuden a cubrir las manifestaciones vestidos al mismo estilo de los antidisturbios: con casco, gafas antigases, la nariz cubierta e incluso algunos de ellos acompañados de guardias de seguridad.

Sin embargo, a pesar de que todos los medios franceses lamentan que sus reporteros hayan sido heridos y apaleados por la policía, de lo único que hablan es de lo mismo de siempre: de la violencia de los “chalecos amarillos”.

Los oportunistas están empeñados en mantener la ficción de un “cuarto poder”, de las cadenas de intoxicación (privadas) como algo distinto del Estado (lo público) y se olvidan de datos como el siguiente: en medio de las movilizaciones de los “chalecos amarillos”, el 27 de noviembre Macron suprimió tres impuestos que pesaban sobre las cadenas de radio y televisión para convertir a los medios en complices de la represión policial.

A un diputado de LREM, el partido de Macron, se le escapó en una entrevista cuando calificó a la cadena BFMTV como “la nuestra”. Todos los medios son “los suyos”.

El moderno Estado burgués está en una guerra abierta con su propia población y se prepara para futuras guerras, siempre con la excusa de la “lucha contra el terrorismo”. Por ejemplo, tras los atentados de 2015, la policía impuso el Protocolo SIVIC que le permite acceder a los informes médicos de los pacientes hospitalizados que, según la ley, deberían ser confidenciales.

Hasta hace muy poco eso sólo era posible en casos de “terrorismo”. Ahora lo están haciendo con los “chalecos amarillos” porque el mantra del “terrorismo” es como todo: primero se justifica “en caliente” para determinados casos excepcionales y luego resulta que los “terroristas” no eran los “lobos solitarios” que creíamos, sino todos nosotros.

“El personal sanitario se está convirtiendo progresivamente en auxiliar de policía”, lamentan los médicos franceses. El moderno Estado burgués es fascista porque funciona exactamente así: todo lo convierte en un auxiliar de la policía, todos se ponen al servicio de la policía.

En un Estado, como Francia, que hace años que mete de cabeza de lleno en el fascismo, es posible escuchar con la mayor naturalidad declaraciones, como las del antiguo ministro Luc Ferry, un catedrático de filosofía de pacotilla, pidiendo a la policía que dispare sus armas de fuego contra quien se está manifestando en la calle. No quiero ni pensar en lo que habría ocurrido si alguien hubiera dicho lo mismo de los “chalecos amarillos”: que hicieran uso de sus armas contra la policía…

La represión de los “chalecos amarillos” está siendo un entrenamiento. Un Estado fascista sabe lo que le espera; es esencialmente preventivo. No sólo reacciona haciendo uso de toda la fuerza de la que se dispone, sino que se prepara para algo mucho peor y no lo oculta.

Va a crear un fichero de “violentos” a los que privará de su derecho constitucional a manifestarse. No es tan difícil de entender que basta con que el listado sea un poco extenso para que nadie pueda protestar en la calle.

Los policias podrán acudir encapuchados a las manifestaciones, pero los manifestantes no. Ni siquiera podrán taparse la nariz para no aspirar los gases lacrimógenos.

Quedan prohibidas las manifestaciones que no se anuncien previamente con la suficiente antelación…

Etcétera.

Si alguien preguntaba por lo que es el fascismo, ahí lo tiene y, como puede ver, no son palabras, ni amenazas, ni proceden de charlatanes “ultraderechistas” sino que son actos de políticos y funcionarios del Estado que cumplen cabalmente con las tareas que tienen encomendadas. “Perro ladrador poco mordedor”. Preocupémonos de quienes, como Macron, ladran poco y muerden mucho.

(*) https://dedona.wordpress.com/2019/01/19/chalecos-amarillos-preambulo-de-una-crisis-ecosocial-global-jose-bautista/

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