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‘Muerte a la inteligencia’ (por qué los fascistas son gilipollas)

Juan Manuel Olarieta

En sus aspectos fundamentales, la anécdota histórica es conocida. En los inicios del golpe de Estado de 1936, los fascistas convocaron un acto en la Universidad de Salamanca que acabó en una trifulca, típicamente hispánica, en la que algún fascista gritó “¡Muerte a la inteligencia!”, lo cual se ha atribuido al general Millán Astray.

En una Universidad centenaria, como la de Salamanca, o en cualquier otra, incluidas las posmodernas del tipo “Rey Juan Carlos”, tales invocaciones no pueden ser más significativas. A los fascistas no les gusta la cultura, el conocimiento, la ciencia o el arte. La inteligencia les desnuda siempre.

Por experiencia propia, casi todos conocemos que donde hay un ignorante hay alguien que porta todos los estigmas propios del fascismo, todos sus “daños colaterales” como el racismo o el machismo, especialmente en España, donde históricamente se ha adherido a lo típicamente español, que es el cuartel, ese estilo militar zafio y burdo que se observa en los monárquicos, los taurinos o los cazadores.

“No somos fachas, somos españoles”, fue el grito más coreado en la manifestación del 8 de octubre de 2017 en Barcelona y el asunto tiene enjundia, sobre todo en la actualidad, después de que hayan inventado eso del “auge de la ultraderecha”. Vamos a ver: en este país, ¿cuándo no ha existido tal auge? La respuesta es: en la transición, cuando necesitaron disimular que eran algo diferente de lo que son. Ahora se han quitado la careta; todo vuelve a su “ser”. Los fascistas ya no encuentran sus pilares en la Constitución de 1978, que pretenden reformar, sino en el golpe de Estado del 18 de julio, que es donde siempre han estado.

En España se confunde “lo español” con lo fascista porque desde 1936 así se impuso a sangre y fuego. Por ejemplo, se confunde la bandera fascista con la bandera nacional (española) porque se cree que España es una nación y no un Estado.

A partir de ahí, una confusión impuesta sobre cientos de miles de cadáveres se contagia como la peste, es decir, que no es sólo algo propio de la reacción sino también de todos esos que se consideran a sí mismos como “de izquierdas”, como Cayo Lara o Paco Frutos, por poner dos ejemplos.

Es uno de los principales malentendidos ideológicos que prevalece porque “la ideología dominante es la de la clase dominante” o, en otras palabras, aquí el fascismo, que era una ideología muy minoritaria en 1936, se ha propagado gracias al terrorismo de Estado, que aún no ha acabado. En España el fascismo no es la ideología de tal o cual partido, sino la de un Estado que, en cuanto engranaje de dominación de una clase social, se ha diseminado entre amplias capas de la sociedad.

Es evidente, por ejemplo, que cuando en las nacionalidades oprimidas se cuidan mucho de matizar diciendo “Estado español” en lugar de España, es por influencia del fascismo, o sea, que a los independentistas también les han hecho creer en uno de los pilares del 18 de julio: que España es una nación. A partir de ahí los símbolos del Estado, como la bandera, se identifican con los de la nación, lo mismo que el ejército o la iglesia. De ahí que en Galicia, Euskadi o Catalunya algunos califiquen como “española” a la bandera fascista.

Sin embargo, las historias que cuentan los fascistas no son nacionales y, por lo tanto, no son españolas, porque no sólo dejan fuera a ilustres personajes que “han hecho historia” (historia de verdad), como Ferrer y Guardia, por poner un ejemplo, sino que los siguen tratando de terroristas. A partir de aquí, es normal esa afición tan extendida por el terrorismo. Es normal que frente a un fascismo atosigante, a muchos se les escape el enaltecimiento a la más minima oportunidad que tienen de soltarse la lengua en las redes sociales.

La frase es una muleta bien conocida: “Tú no sabes en qué país vives”. Habría que añadir que ni siquiera sabemos quiénes somos porque los fascistas se han preocupado de que así sea. Han propagado como la peste su propia ignorancia. Ni siquiera ellos saben quiénes son realmente, como gritaron bien claro en Barcelona. No saben que son fascistas y se creen simplemente españoles, lo mismo que ante el espejo las personas anoréxicas y bulímicas se ven gordas. Pues bien, de igual manera que a un anoréxico no le puedes dejar que haga su propio diagnóstico, lo mismo ocurre con un fascista.

En la medida en que es dominante y dilatado en el tiempo, el fascismo está muy extendido en la sociedad española y, como enemigo de la inteligencia, no razona por dos motivos: primero porque no lo necesita y segundo porque no sabe.

Los fascistas se hicieron con las riendas en 1939 gracias a una guerra y a la represión posterior, y eso es todo lo que saben hacer, eso es lo que les ha funcionado siempre, durante 80 años. ¿No ven a los del “procès” en el banquillo de los acusados?

Nadie ha enseñado nunca a los fascistas a proceder de otra manera diferente de lo que han hecho siempre, y esa experiencia es la que transmiten a los demás. Lo mismo que un cuartel, un Estado fascista, como el español, no puede funcionar si la infantería se pone a discutir las órdenes que han recibido del capitán (y el capital).

El estilo cuartelero y corrupto del fascismo español se ha propagado, pues, a instituciones como las escuelas y las universidades con la mayor naturalidad. Pensar es criticar y en este país todos los términos asociados al pensamiento, como “discusión”, por ejemplo, tienen una connotación peyorativa. No sabemos criticar porque nadie nos ha enseñado a discutir. Todo lo contrario. Nos han enseñado a obedecer.

“¡Niño no discutas!”, se oye a cada paso. Desde pequeños hemos aprendido a callar, sobre todo ante nuestros “mayores”, ante una autoridad cualquiera, a pesar de que sólo podemos aprender si discutimos y criticamos. El fascismo no podría durar ni un minuto más si fuéramos capaces de adquirir el hábito de aprender, de razonar, de discutir, de criticar y, por lo tanto, de rebelarnos.

Ahora bien, si los fascistas están equivocados por completo, incluso sobre sí mismos, “la izquierda” también tiene sus buenas dosis gregarias. Ayer alguien me dijo que iba a votar -a pesar de los pesares- porque le tenía miedo a “la derecha” y le respondí diciendo que yo no iba a votar porque a quien le tengo miedo es a “la izquierda”. Incluso en el lenguaje, tan corrompido como Gürtel, te obligan a hablar de esa manera absurda.

A cada paso “la izquierda” nos demuestra que sus orígenes también están en el 18 de julio. Lo escuchamos a diario. Recientemente Errejón, prototipo de la estupidez de esa “izquierda”, dejó bien claro que para combatir el auge de la ultraderecha (pongan las comillas), la izquierda (más comillas) debía enarbolar la bandera nacional (comillas), o sea, que debíamos convertir a la bandera fascista en algo que no es, una bandera por encima de todos, de unos y otros…

Que el fascismo mete miedo no es algo reciente; pero que se siga manteniendo gracias al miedo, es ya una definición del verdadero Estado que padecemos, por lo que la pregunta es inevitable: si el voto es -por definición- libre, ¿cómo es posible que en pleno siglo XXI se siga hablando del “voto del miedo”? Algo no cuadra aquí y esos que son “de izquierdas” tampoco lo quieren explicar porque se van a meter todas las papeletas miedosas en el zurrón.

Seamos claros: quien está jugando con el fantasma de la ultraderecha -y por lo tanto con el miedo- es precisamente “la izquierda”, lo cual es ilustrativo de que ellos no son la alternativa al fascismo sino más de lo mismo: el fascismo de rostro humano. Sacudirse de encima al fascismo no es, pues, cosa de urnas sino de la lucha antifascista organizada.

La superficie de hielo del Ártico ha crecido medio millón de kilómetros cuadrados

La banquisa es la capa de hielo flotante que se forma en las regiones oceánicas polares. Cada día se produce un goteo de noticias asegurando que, especialmente en el Ártico, dicha capa se reduce año tras año y, además, que es un proceso irreversible.

Los registros publicados por el NSIDC (National Snow and Ice Data Center) en enero indican (1) otra cosa diferente: la extensión de la banquisa del Ártico es medio millón de kilómetros cuadrados más grande que el año pasado. Es ahora mayor que en los cuatro años anteriores y que en seis de los últimos 14 años.

El hielo del Ártico ha resistido los años calurosos de 2015 a 2017 causados por la oscilación El Niño y, aunque no es posible asegurar que la tendencia continúe en los próximos años, no se debe descartar ninguna hipótesis.

Las conclusiones del NSIDC no son diferentes de las que vienen exponiendo los científicos noruegos del GWPF desde el año pasado: “El hielo del Mar Ártico se está acercando al nivel de 2014, que terminó con uno de los mínimos más altos de la última década. La extensión actual está muy por encima de los últimos tres años”(2).

En la Antártida el hielo marino también ha aumentando este año en comparación con el pasado, y los mejores pronósticos creen que seguirá aumentando significativamente.

Ahora comparen esa información con un titular típico de prensa como La Vanguardia en noviembre del año pasado: “El Ártico, un paraíso que se despide del hielo”(3).

Los campeones de la basura informativa, los farsantes de la BBC, pronosticaron que antes de 2013 el Ártico quedaría libre de hielo en verano (4). Han pasado ya seis años y desde entonces no paramos de reírnos un verano detrás de otro.

“La banquisa ártica podría desaparecer completamente en cuatro años” decía el periódico Le Monde en 2012 (5), por lo que “podría” haber desaparecido hace tres años, pero no ha sido así. Otra falsa alarma, de las que leemos varias cada día.

Después de errar una y otra vez, los agoreros son ahora mucho más prudentes. En enero National Geographic se daba un plazo de 100 años para la catástrofe: la banquisa ártica quedará reducida a una banda estrecha de hielo. ¿Qué podemos hacer para salvarla?, preguntaba.

Ese tipo de cábalas propician campañas ideológicas absurdas, como la de Greenpeace hace seis años para “Salvar el Ártico”, en las que no merece la pena ni entrar desde el momento en que el Ártico fue calificado como un “santuario”, o sea, algo así como La Meca del seudoecologismo.

Los pronósticos de la seudociencia son todos iguales. La bola de cristal les falla siempre.

(1) http://nsidc.org/arcticseaicenews/charctic-interactive-sea-ice-graph/
(2) https://www.thegwpf.com/global-temperatures-fall-back-to-2002-levels/
(3) https://www.lavanguardia.com/vida/20181117/452975416056/pasado-resente-polo-norte-artico.html
(4) http://news.bbc.co.uk/1/hi/sci/tech/7139797.stm

(5) https://www.lemonde.fr/planete/article/2012/09/18/la-banquise-arctique-pourrait-completement-disparaitre-d-ici-a-quatre-ans_1761703_3244.html

El fin de la ‘Doctrina Monroe’: Rusia, China e Irán han desembarcado en América

Aviones iraníes, rusos y chinos han aterrizado en las pistas del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, a pocos kilómetros de la capital venezolana.
Es un fenómeno que no había ocurrido ni siquiera durante la Guerra Fría, en tiempos de la URSS, cuando Estados Unidos impuso un bloqueo a Cuba.

Esta semana el asesor de seguridad de Estados Unidos, John Bolton, dijo que Rusia, Chia e Irán son otros tantos obstáculos para la influencia de Washington en América Latina.

El presentador de Newsweek, Hugh Hewitt, le preguntó a Bolton por la llegada de aviones rusos, chinos e iraníes para apoyar al gobierno de Maduro: “El presidente Trump está decidido a no ver a Venezuela bajo la influencia de potencias extranjeras”, respondió Bolton.

Bolton se refería a la “Doctrina Monroe”, impuesta por el quinto presidente de Estados Unidos, James Monroe, a principios del siglo XIX.

Originariamente la doctrina era anticolonialista. Se invocó para limitar la influencia europea en América, aunque luego Estados Unidos impuso un colonialismo de estilo propio que ha sido la base de la mayoría de las políticas de Washington en la región.

“Si la Doctrina Monroe fracasa, si China y Rusia, así como Cuba, establecen su dominio sobre Venezuela, creo que los intereses estratégicos estadounidenses se verán perjudicados”, admitió Bolton.

“El pueblo de Venezuela quedará atrapado por esta dictadura. Vemos aquí la prueba palpable de ocho años de errores en la política de la administración Obama”, añadió.

Boltón argumentó que prefiere una transición pacífica de poder en Venezuela, aunque reiteró una vez más que para Estados Unidos “todas las opciones están sobre la mesa”.

“Mira, nuestra meta es una transición pacífica del poder a Juan Guaidó y la oposición”, continuó Bolton. “Pero no olvidemos que tenemos entre 40.000 y 50.000 ciudadanos estadounidenses en Venezuela”.

“Tenemos países, como usted ha mencionado, Colombia y Brasil en la frontera con millones de refugiados venezolanos que han estado allí. Organizaciones terroristas como el ELN (Ejército de Liberación Nacional) y las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) amenazan a Colombia”, dijo.

“Protegeremos los intereses nacionales estadounidenses, y Maduro debe saber que el presidente Trump es muy serio cuando dice que todas las opciones están sobre la mesa”, amenazó Bolton.

Un millón de palestinos serán desplazados por el ‘Acuerdo del Siglo’ entre Israel y Estados Unidos

Rajan Solomon

Los gobiernos israelíes continúan confiscando cada vez más tierras palestinas desplazando a sus propietarios, arrancando los árboles y destruyendo los hogares. Para ganar las elecciones, Netanyahu prometió de nuevo a los dirigentes de los colonos que intensificaría las actividades de asentamiento y fortalecería la protección de los colonos, particularmente en la Jerusalén ocupada, el Valle del Jordán y las zonas al sur de Hebrón, en violación del derecho internacional.

La temeridad desenfrenada de Trump, primero reconociendo a Jerusalén como capital de Israel y trasladando su embajada a la ciudad, y luego firmando un decreto presidencial en la Casa Blanca en presencia del Primer Ministro israelí Netanyahu reconociendo la soberanía israelí sobre el Golán sirio (ocupado desde 1967), ilustra claramente la situación.

El plan de paz para Oriente Medio de la Administración Trump, llamado “Acuerdo del Siglo”, incluye el reasentamiento masivo de árabes palestinos en Jordania, la transferencia del territorio jordano a Israel y la formación de una confederación tripartita entre Jordania, la Autoridad Palestina e Israel para administrar Judea y Samaria en Cisjordania.

Otras informaciones indican que el plan incluiría un acuerdo regional amplio en el que varios Estados árabes desempeñarían un papel activo. Se invitará a Jordania a recibir permanentemente a un millón de árabes palestinos que figuran actualmente en la lista de refugiados. El plan prevé que Jordania naturalice a otros 300.000 palestinos y a los que ya viven en Jordania, lo que, según las cifras, no supera los 200.000.

Se instará al Líbano a que conceda la ciudadanía a todos los árabes palestinos que viven actualmente en el país. El gobierno libanés ha negado la ciudadanía a los aproximadamente 450.000 árabes palestinos que viven en el Líbano, lo que ha restringido sus derechos desde su llegada en 1948.

También se le pedirá a Jordania que ceda a Israel dos áreas que actualmente están arrendadas por el Estado de Israel. El rey Abdullah ya ha anunciado que no prorrogará el contrato de arrendamiento por otros 25 años, lo que crea incertidumbre entre los agricultores israelíes que utilizan estos lugares. Jordania recibirá unos 45.000 millones de dólares en subvenciones extranjeras. Arabia saudí daría a Jordania un territorio equivalente a lo largo de su frontera con el país.

Para que el plan sea viable, Jordania formará una confederación tripartita integrada por la Autoridad Palestina y la Administración Civil israelí.

Egipto también desempeña un papel importante en el acuerdo de paz y ya está promoviendo la península del Sinaí cerca de la Franja de Gaza para el establecimiento de zonas industriales para una población de Gaza en crecimiento. Egipto daría a los trabajadores de Gaza un mejor acceso a las zonas del noreste del Sinaí y recibiría unos 65.000 millones de dólares en subvenciones y pagos extranjeros para proyectos en el norte del Sinaí.

Una de las situaciones más predecibles después del “Acuerdo del Siglo” es que toda la región caerá en la inestabilidad y la indignación. La imposición unilateral en una región marcada por una profunda sensibilidad, agravada por la arrogancia y el desprecio racial de Israel por la realidad religiosa, cultural y política de la región, empeora las perspectivas de diálogo en torno a las premisas que el acuerdo podría proponer.

La colonización estratégica del territorio ocupado por Israel continúa e hipoteca físicamente a un Estado palestino. El plan Kushner ignora el vínculo religioso árabe y musulmán con Jerusalén. Kushner defiende la idea de una confederación entre Jordania y el patio trasero palestino de Cisjordania. Lejos de ser una propuesta original, recicla uno de los mantras más antiguos del irredentismo israelí: que los palestinos ya tienen un Estado, Jordania.

El “Acuerdo del Siglo” de Trump difícilmente será una solución al conflicto, ni para los palestinos e israelíes ni para otros países de la región. Israel, con el apoyo de los Estados Unidos, ha rechazado la idea de dos Estados. Se está precipitando hacia un Estado único, no consensual. Lo que nos espera es un Estado de apartheid. Israel tiene la piel dura y no permite que esta etiqueta le afecte. Con la adopción de la Ley de Identidad Nacional, Israel no sólo ha limitado el derecho a la autodeterminación a los judíos. Si bien el 20 por ciento de los ciudadanos árabes de Israel ya han sido reducidos a un estatus de segunda clase, los palestinos en los territorios ocupados serán, a todos los efectos, de tercera clase.

Con el “Acuerdo del Siglo” los sionistas reclamarán la victoria y los árabes la rechazarán. El acuerdo no traerá la paz. Trump ni siquiera se preocupa por una solución justa en absoluto y no le importa que no se le considere un cortesano honesto. En el lenguaje de los bienes inmuebles, no hay mediadores honestos y Trump no tiene intención de cambiar ese lenguaje. Con su yerno maquiavélico [Kushner], romperá la tierra en pedazos con la esperanza de crear la arquitectura de un nuevo Oriente Medio.

Pero considerar a Kushner como un mero agente inmobiliario es arriesgado. Por lo que sabemos, se unió al club de empresarios del armamento como nuevo miembro y está haciendo su parte vendiendo armas al régimen saudí, utilizado en la guerra actual en Yemen. Por lo tanto, Kushner necesita un Oriente Medio en crisis y conflicto para poder vender armas. No lo menciona en sus actividades; está escrito con tinta invisible.

Kushner no fue nombrado para encontrar soluciones justas y duraderas, sino para destruir la región y ampliar su mandato e intereses, y para ayudar a sus nuevos amigos a ganar territorio, petróleo y obras de construcción. Él y sus amigos/socios comerciales obtendrán enormes beneficios de la empresa y se reirán de todo mientras llenan sus arcas, después de arruinar la región. Parece que Dick Cheney, que está a la vanguardia de la línea de sus socios, fue el primero en ganar un contrato petrolero después de que Trump entregara los Altos del Golán a Israel.

¿Hasta dónde llegarán las maquinaciones de Trump? ¿Trabajará su arrogancia con los palestinos, Israel o cualquier otro agente regional? Trump ha adoptado una visión simplista y a corto plazo de las cosas y, sobre todo, una orientación racista que sólo persigue sus propios intereses. El acuerdo que ahora pretenden aplicar es una imposición de Israel y Estados Unidos a los árabes. También es preocupante que Estados Unidos haya cooptado a países árabes sumisos y oportunistas, principalmente Arabia saudí, Egipto y Emiratos Árabes Unidos, para que colaboren en este plan. Por el momento, es el peor plan de paz de la historia de Oriente Próximo, porque ignora por completo los derechos de los palestinos. Las decisiones de Trump sobre la región sólo traerán violencia, caos y extremismo. Hasta que los palestinos no lleguen a un acuerdo justo y plenamente viable, morirá.

Un acuerdo justo necesita personas que tengan visión y profundidad como mediadores. Estados Unidos son incapaces de mediar en una paz genuina en el Oriente Medio. Lo ha demostrado en las últimas décadas.

http://palestineupdates.com/us-deal-of-the-century-may-be-a-mere-real-estate-arrangement/

La intoxicación informativa desestabiliza Nigeria

La desinformación y las noticias falsas agravan las tensiones étnicas y religiosas en Nigeria, que se enfrenta a graves amenazas a la seguridad y tensiones comunitarias.

Para Simon Kolawole, que dirige el medio en línea The Cable, las noticias falsas “contribuyen a debilitar el precario equilibrio étnico-religioso en Nigeria y socavan la credibilidad de la prensa en el país”.

Los meses previos a las recientes elecciones presidenciales y legislativas estuvieron marcados por una serie de desinformaciones difundidas por los políticos, con el objetivo de influir en las elecciones.

El presidente saliente, Muhammadu Buhari, musulmán del norte del país, reelegido en febrero de 2019, fue acusado de querer aplicar la ley islámica en todo el país.

Su desafortunado oponente durante las elecciones presidenciales, Atiku Abubakar, también fue víctima de rumores, afirmando que contaba con el apoyo de la comunidad homosexual, una medida destinada a desacreditarlo entre el electorado del norte del país.

Nigeria se enfrenta a múltiples problemas de seguridad, incluida la insurgencia de yihadistas de Boko Haram en el noreste y la violencia mortal entre pastores musulmanes y agricultores cristianos en el centro.

Este conflicto, que se refiere principalmente al acceso a la tierra y al agua, ha adquirido en los últimos años una dimensión étnica y religiosa, agravada por la explosión demográfica en el país más poblado de África (190 millones de habitantes, más de 250 grupos étnicos) y por la instrumentalización que a menudo realizan los políticos locales.

La desinformación amenazan la paz, la unidad, la seguridad y la vida de los nigerianos, dice el Ministro de Información Lai Mohammed, a quien le preocupa especialmente la difusión de rumores o noticias falsas sobre la división del país, entre un norte musulmán y un sur cristiano.

“Cuando uno está en las redes sociales, tiene la impresión de que Nigeria está en guerra, que los musulmanes están matando a los cristianos”, dice.

En un país donde la gran mayoría de la población vive en la pobreza extrema y donde los niveles de alfabetización son muy bajos (59 por ciento), la información falsa se está extendiendo como un reguero de pólvora por los 140 millones de teléfonos móviles del país.

Es cierto que la desinformación se ha utilizado durante mucho tiempo en Nigeria. En noviembre de 1989, la cadena de televisión estatal NTA anunció la muerte de Nnamdi Azikwe, el primer presidente nigeriano, lo que llegó a las portadas de la mayoría de los periódicos. Mientras, Zik, como se le apodaba, estaba vivo: murió en 1996.

Treinta años después, han circulado rumores de que el Presidente en ejercicio Muhammadu Buhari, había muertó en 2017. Desde entonces ha sido clonado o reemplazado por un doble de Sudán, según dicen los rumores.

Las redes sociales se inflamaron tanto que Buhari tuvo que plantear el tema en una conferencia de prensa en Polonia en diciembre del año pasado. “Yo soy el verdadero yo”, dijo.

El hecho de que un presidente en ejercicio tenga que negar su propia muerte demuestra la magnitud del problema causado por la desinformación en Nigeria, y la tarea de los medios de comunicación y las organizaciones que luchan contra la desinformación.

A menudo la desinformación tiene su origen en los propios partidos políticos. Si los rumores sobre la muerte de Buhari fueron inicialmente difundidos por un grupo independentista, los dos principales partidos nigerianos han creado células mediáticas dedicadas a la intoxicación electoral.

El capital financiero utiliza la ‘realidad virtual’ para ganar dinero siempre (o casi)

El 6 de mayo de 2010 la bolsa de Wall Street colapsó de manera fulminante. En cuatro minutos y medio la capitalización bursátil estadounidense perdió una décima parte de su valor.

Una caída de casi el 10 por ciento en el índice Dow Jones en muy pocos minutos es un acontecimiento histórico sin precedentes, otra muestra del colapso del capitalismo estadounidense. En la jerga bursátil ha pasado a llamarse “flash crash” (hundimiento relámpago).

No se trataba de intercambios marginales en un mercado dormido a medianoche en vísperas de un día festivo, sino de volúmenes particularmente grandes de operaciones, todos en la misma dirección y a la baja.

La caída significaba que, por término medio, todas las empresas estadounidenses que cotizaban en bolsa habían perdido una décima parte de su valor, teniendo en cuenta las normas de valoración contable de Estados Unidos, lo que dista mucho de ser insignificante.

Sin embargo, lo inquietante no fue el colapso sino la manipulación posterior, porque el descenso de las cotizaciones hubiera continuado de no ser por la intervención de la SEC, el organismo que regula la bolsa en Estados Unidos.

Paralelamente a Wall Street, el Nasdaq también fue manipulado por los reguladores a pesar de que no había caído. La SEC puso las cotizaciones donde debían estar y todo ocurrió en un “flash”, un abrir y cerrar de ojos. En un mundo “matrix” no importa lo que ocurra porque siempre cabe la posibilidad de hacer como que no ha ocurrido nada. Tenemos la posibilidad de acabar con nuestros espejismos y nuestras pesadillas y crear el mundo que más nos guste.

Es algo de lo que deberían tomar buen nota todos esos pedantes que no paran de hablar del “neoliberalismo”: el gobierno de Estados Unidos intervino un mercado, la bolsa de valores, manipulando de manera oficial la cotización de las acciones para impedir su desplome, cancelando 21.000 operaciones de compraventa en firme, fijando una cotización arbitraria e introduciendo de nuevo todos los parámetros modificados en el sistema informático.

Más inquietante aún fue la catarata de explicaciones que dieron, tanto los funcionarios como los “expertos”, incluida la propia SEC, que publicó su informe oficial sobre la quiebra (1).

La culpa fue de los ordenadores, dice El Economista: “El problema vino porque la compañía [Waddell & Reed Financial] estrenó un nuevo programa de algoritmos que en lugar de efectuar esta masiva venta a largo plazo de cinco horas, tiempo medio para estas operaciones, consiguió despachar los contratos en 20 minutos”(2).

Al pobre desgraciado que utilizó aquel programa informático, Naviden Singh Sarao, le detuvieron cinco años después, porque en todo akelarre tiene que haber un chivo expiatorio siempre.

La alta política y los capos de las finanzas de todo el mundo aprobaron sin discusión tanto la manipulación como la explicación oficial posterior.

Nos toman por imbéciles. Es cierto que los programas informáticos permiten tomar decisiones mucho más rápidamente, casi de forma automática, pero eso ocurre todos los días desde hace ya bastantes años y siguió ocurriendo después, según reconoció la SEC. “Sarao estuvo manipulando el mercado durante cerca de 400 días entre los años 2010 y 2014” (3).

Los mercados no han vuelto a ser los mismos desde entonces, es decir, no son tales mercados. Los reguladores han impuesto los conocidos como “cortocircuitos” que interrumpen las operaciones de compraventa de acciones ante los “comportamientos inusuales” de las cotizaciones.

Es uno de los mejores ejemplos de eso que llaman “inteligencia artificial”: las cotizaciones se pueden disparar pero no se pueden hundir. El capital financiero es como los casinos: siempre tiene que ganar dinero. No cabe duda de que son “listos”.

Ya falta muy poco para el próximo “flash crash” y entonces no habrá ordenador que nos devuelva a este “matrix” en el que vivimos desde 2010.

(1) http://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/2492339/10/10/Las-causas-del-flash-crash-al-descubierto-la-SEC-publica-su-informe-oficial.html
(2) https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/2492281/10/10/La-culpa-del-desplome-del-Dow-flash-crash-en-mayo-fue-de-un-broker-de-futuros.html
(3) https://elpais.com/economia/2015/04/21/actualidad/1429638598_035906.html

La Iglesia Católica ha pedido perdón por la intervención de sus sacerdotes en el genocidio de Ruanda

En 2016 la Iglesia Católica de Ruanda pidió disculpas por su papel en el genocidio de 1994, diciendo que lamentaba las acciones de aquellos que participaron en las masacres.

“Nos disculpamos por todos los errores que cometió la iglesia. Pedimos disculpas en nombre de todos los cristianos por todas las formas de errores que cometimos. Lamentamos que los miembros de la iglesia violaran [su] juramento de lealtad a los mandamientos de Dios”, dijo la declaración de la Conferencia de Obispos Católicos, que fue leída en las parroquias de todo el país.

En la declaración se reconocía que los miembros de la Iglesia planificaron, ayudaron y llevaron a cabo el genocidio, en el que más de 800.000 personas de etnia tutsis y hutus moderados fueron asesinados por extremistas hutus.

En los años transcurridos desde el genocidio [de 1995] -que fue desencadenado por un polémico accidente de avión que mató al presidente, Juvenal Habyarimana, un hutu- la Iglesia local se resistió a los esfuerzos del gobierno y de grupos de supervivientes para reconocer la complicidad de la Iglesia en los asesinatos en masa, diciendo que los miembros de la iglesia que cometieron los crímenes actuaron de manera individual.

Muchas de las víctimas murieron a manos de sacerdotes, clérigos y monjas, según algunos relatos de supervivientes, y el gobierno ruandés dijo que muchos murieron en las iglesias donde buscaron refugio.

La declaración de los obispos es vista como un desarrollo positivo en los esfuerzos de reconciliación de Ruanda. “Perdónanos por el crimen de odio en el país hasta el punto de odiar también a nuestros colegas por su etnia. No demostramos que somos una familia, sino que nos matamos unos a otros”, dice la declaración.

El Obispo Phillipe Rukamba, portavoz de la Iglesia Católica de Ruanda, dijo que la declaración fue programada para que coincidiera con el final formal del domingo del año santo de misericordia declarado por el Papa Francisco para alentar una mayor reconciliación y perdón en su iglesia y en el mundo.

Tom Ndahiro, un investigador ruandés sobre el genocidio, dijo que esperaba que la declaración de la iglesia fomentara la unidad entre los ruandeses. “También me alegra saber que en su declaración, los obispos se disculpan por no haber podido evitar el genocidio”, dijo.

https://www.theguardian.com/world/2016/nov/21/rwanda-genocide-catholic-church-sorry-for-role-of-priests-and-nuns-in-killings

Más información:
— Un nuevo libro documenta el papel del imperialismo francés en el genocidio de Ruanda
— El imperialismo francés desató el genocidio de Ruanda en 1994
— El jefe del Estado Mayor del ejército francés fue uno de los defensores de los genocidas ruandeses
— Ruanda abre un investigación sobre la intervención de los imperialistas franceses en el genocidio
— 22 oficiales del ejército francés están acusados del genocidio cometido en Ruanda en 1994
— Acusan al banco BNP de participar en el genocidio de Ruanda
— Ruanda según la Audiencia Nacional: el mundo al revés
— Historia secreta del teléfono rojo en pleno genocidio ruandés

A la Inquisición no le gustan los informadores como Assange

Richard H. Black

Como oficial del ejército me entrenaron para observar estrictamente los protocolos de seguridad. Así que cuando oí hablar por primera vez de WikiLeaks y Julian Assange, fui instintivamente crítico. Pero al leer los documentos que publicó, vi cómo Julian daba a la gente una visión clara del funcionamiento interno de su propio gobierno.

Un gobierno “popular” no puede florecer bajo el sofocante velo del secreto. Y a menudo el secreto no es para protegernos de nuestros enemigos en el extranjero, sino engañarnos sobre las oscuras maquinaciones de nuestro propio gobierno.

Los secretos más importantes son los que se utilizan para ocultar las medidas tomadas para establecer los motivos de futuras guerras, conflictos injustificados que parecen surgir de una interminable línea de montaje. No hay zonas de vuelo, bombardeos, sanciones, banderas falsas, bloqueos, mercenarios, terroristas sedientos de sangre, todos ellos se han convertido en algo común. Las sanciones desestabilizan a los países objetivo a través del hambre y el sufrimiento. Aterrorizamos y sembramos partes del cuerpo humano en las calles como tarjetas de visita. Los cambios de régimen son un juego; los golpes de Estado y los asesinatos son prácticas cotidianas.

Antes de Assange, aquellos que no jugaban el juego y detectaron patrones de profunda mala conducta pública eran etiquetados como teóricos de la conspiración” o algo peor. Pero con el advenimiento de WikiLeaks, los documentos originales e indiscutibles han demostrado la verdad de nuestros argumentos y han revelado la verdad a los ciudadanos de todo el mundo.

La elección de Trump envió ondas de choque violentas al estado profundo. Se había advertido a la gente que no debían elegir a esta persona, pero ignoraron las instrucciones. Esto no debería ocurrir – y no se debería repetir de nuevo. La gente ha demostrado que los principales medios de comunicación han perdido el control del debate nacional. La información secreta fue revelada y compartida. Generaciones de censura se han derrumbado bajo la avalancha de comunicaciones sin censura entre familiares, amigos y grupos de interés. Los medios sociales -un nuevo y aterrador paradigma- han desafiado el control de la élite sobre las palancas del poder. Tras la inesperada elección de Trump, la restauración de los obstáculos a la libertad de expresión y comunicación se convirtió en un imperativo mundial.

Hoy en día, estamos siendo testigos de esfuerzos intensos y coordinados para reimponer un control efectivo de la información en Estados Unidos y en todo el mundo. Facebook, Twitter, Google, YouTube, PayPal y otros titanes de la alta tecnología contratan rápidamente censores y adoptan políticas restrictivas que impiden que las voces controvertidas lleguen a una audiencia global. El Gran Hermano ha vuelto.

Julian Assange y WikiLeaks se encuentran entre los principales objetivos de los censores. Han interrumpido la censura de los principales medios de comunicación. El asesinato de Assange no está excluido. Sí, es tan importante como eso.

Sé que Julian Assange es polémico, pero me alegraría que una nación valiente le concediera asilo permanente. Que siga dando a los ciudadanos una visión honesta del funcionamiento interno de su gobierno. Esta parece ser nuestra mejor esperanza de paz.

https://www.antiwar.com/blog/2018/07/31/why-the-censors-hate-assange/

Richard H. Black es coronel retirado del ejército de Estados Unidos y senador por el Partido Repúblicano

La Unión Europea se ha convertido en el principal socio comercial de China

La Unión Europea se ha convertido en el principal socio comercial de China, que es el segundo socio comercial del bloque después de Estados Unidos.

El comercio bilateral alcanzó un nuevo pico el año pasado, con un volumen total que superó los 680.000 millones de dólares, un aumento de más del 10 por ciento con respecto al año anterior.

Durante el mismo período, la inversión de la Unión Europea en China superó los 10.000 millones de dólares, lo que supone un aumento de casi el 26 por ciento. La inversión directa de China en la Unión Europea ascendió a unos 8.000 millones de dólares, lo que representa un aumento de más del 7 por ciento.

La Unión Europea es una de las principales fuentes de inversión extranjera de China, así como su segundo mayor destino de inversión. Según la Comisión Europea, el comercio entre ambas partes asciende a una media de 1.000 millones de euros al día. Las principales importaciones del bloque desde China son bienes industriales y de consumo, maquinaria y equipo, y ropa. China importa más maquinaria y equipos, vehículos de motor, aviones y productos químicos de la Unión Europea.

China y la Unión Europea están discutiendo actualmente un acuerdo de inversión. El objetivo es proporcionar a los inversores de ambas partes un acceso previsible y a largo plazo a los mercados de la otra parte y proteger sus inversiones.

El Presidente chino Xi Jinping realizó este año sus primeras visitas al extranjero a Italia, Mónaco y Francia y, durante su viaje, instó a ambas partes a acelerar las negociaciones con este fin.

Ejércitos privados, mercenarios legales

Marcelo Colussi
Con el surgimiento del mundo moderno que trae el capitalismo y el afianzamiento de los Estados nacionales, la defensa de la soberanía, o las guerras de conquista, cada vez más fueron confiándose a ejércitos regulares bien entrenados, profesionalizados y crecientemente especializados. De tal forma, los mercenarios figura histórica, legendaria, que existió desde la antigüedad en todos los contextos (psicópatas hubo siempre) fueron desapareciendo. La sistematización de los ejércitos modernos inspirados en el modelo prusiano decimonónico terminó definitivamente con los combatientes mercenarios (no así con los psicópatas). Pero el neoliberalismo de fines del siglo XX los trajo nuevamente.

Desde la última década del pasado siglo, la proliferación de estas empresas militares privadas, habitualmente conocidas como contratistas, ha tenido un aumento exponencial. Si bien muchas potencias las poseen, es en Estados Unidos donde se registra el mayor crecimiento. Entre otras pueden mencionarse: Academi (la más grande del mundo, anteriormente llamada Blackwater nombre que debió cambiar por cuestiones de imagen al haber sido denunciada por tremendos excesos en las operaciones en que participó, Una prolongación patriótica de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, según dijera uno de sus fundadores), DynCorp, Aegis Defense Services, G4S, CACI, Titan Corp, Triple Canopy, Unity Resources Group, Defion International. La gran mayoría de ellas son de origen estadounidense, pero el fenómeno se expandió por todo el mundo. Incluso Rusia, retornando al sistema capitalista, también presenta estos contratistas.

Varios son los motivos que explican este impresionante crecimiento: por un lado, el fabuloso negocio que representan. En la actualidad estos ejércitos privados mueven más de 100.000 millones de dólares al año. Como dice el epígrafe de Scahill: La guerra es un negocio y el negocio ha ido muy bien.

Las guerras de Irak y Afganistán, formalmente desplegadas por coaliciones multinacionales, pero en verdad lideradas por las fuerzas armadas de Estados Unidos, marcaron el uso abierto de ejércitos privados (mercenarios), pagados con dineros federales por Washington. Para inicios del 2008 había en Irak más contratistas privados (se calculan 190.000) que tropas regulares del ejército. Según un informe del Congreso de ese país, en la guerra del Golfo Pérsico se pagaron 85.000 millones de dólares en el período 2003-2007, lo cual representa el 20% de todo lo desembolsado por Estados Unidos en esa contienda.

Otro gran motivo que fundamenta este crecimiento es de orden político: resentida aún del síndrome de Vietnam (con alrededor de 60.000 muertos), la clase dirigente estadounidense y su administración federal prefieren ocultar el número de bajas en sus aventuras bélicas. Los contratistas, al no ser soldados regulares de sus fuerzas armadas, pasan más desapercibidos para lo opinión pública.

Existe otro motivo más, no muy explícito, pero de gran peso: los mercenarios, por no ser miembros de una fuerza regular sino personal independiente, no están sujetos a regulaciones internacionales que norman las guerras, como las Convenciones de Ginebra. Si bien Estados Unidos firmó esos tratados, no los ratificó, por lo que no se somete a ellos. De esa cuenta, los ejércitos privados están en un cierto limbo legal, lo cual les excluye del Derecho Internacional. Así, las tropelías y excesos que puedan cometer (y que de hecho cometen) quedan relativamente fuera de toda normativa. Ejemplos al respecto hay numerosos. La tristemente célebre empresa Blackwater, ahora rebautizada Academi para borrar su anterior mala imagen, está asociada a los peores crímenes de guerra, pero pese a ello, el gobierno federal de Estados Unidos sigue asignándole millonarios contratos. La corrupción y la impunidad, como se ve, no son patrimonio de los atrasados países del Sur. (A título complementario: Donald Trump insiste enfermizamente en la construcción del muro en la frontera con México ¡porque está ligado a empresas constructoras!).

Las empresas contratistas militares se especializan en todo tipo de servicio que tenga que ver con una avanzada bélica; se encargan de aspectos logísticos y aprovisionamiento de la tropa, de telecomunicaciones, tareas de enlace, vigilancia, adiestramiento de combatientes y, por supuesto, de combate abierto (las torturas o acciones oscuras no se declaran, pero también las hacen, como fue el caso de la famosa cárcel de Abu Ghraib, en Irak, o las operaciones encubiertas para provocar a Venezuela realizadas desde territorio colombiano, donde participan paramilitares de difusa procedencia). En lo tocante a lucha frontal, la experiencia de numerosas intervenciones en distintos puntos del globo muestra que efectivamente tienen una gran capacidad operativa, pues actúan
al lado de las fuerzas regulares, en muchos casos con vehículos blindados, helicópteros artillados y armamento de asalto de alta tecnología.

El personal que contratan está dado, en general, por ex miembros de ejércitos con alta capacitación y experiencia de combate; muchas veces son comandos especializados, soldados de élite (a tal punto, que muchos cuerpos de estas unidades regulares de lujo se han visto afectados, dado que sus integrantes prefieren la paga de una empresa privada a la recibida en su puesto estatal). Un mercenario en algunas de estas contratistas puede llegar a cobrar 1.000 dólares diarios. El negocio de la muerte paga bien, sin dudas. ¡Eso es el capitalismo!

Dentro de las fronteras estadounidenses, después de la fiebre paranoica desatada con la caída de las Torres Gemelas en el 2001, proliferaron estas empresas privadas ofreciendo seguridad. De ahí que hoy es común ver a contratistas custodiando puertos, aeropuertos, cárceles y centrales nucleares. Salvando las distancias, sucede lo mismo que en un pobre paisucho atrasado como Guatemala; allí, ante la proliferación fabulosa de agencias de seguridad privada (¡que no pagan 1.000 dólares diarios a sus agentes contratados!), es aleccionador lo dicho por un ex pandillero: “No soy sociólogo ni politólogo, pero me doy cuenta que hay una relación entre un chavo marero al que le dan la orden de cobrarle extorsión a todas las tiendas de una comunidad y el diputado que tiene una agencia de seguridad, y al día siguiente está ofreciendo sus servicios”.

El negocio de la guerra, o si se quiere, el negocio de la violencia que se alimenta del miedo de la gente da muy buenas ganancias. Palabras altisonantes como libertad, democracia, derechos humanos y otras preciosuras por el estilo, quedan perforadas por los disparos. Donde hay balas sobran las palabras, rezaba una pinta callejera en algún arrabal latinoamericano. Lamentablemente, es cierto.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=253282

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