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La lucha del proletariado contra el feminismo burgués, el imperialismo y la guerra

A lo largo de su historia las organizaciones revolucionarias han sostenido una batalla sin cuartel contra el feminismo burgués en todos los frentes, entre ellos el internacionalismo, que une a una misma clase por encima de cualquier diferencia de origen nacional y, naturalmente, de condición sexual.

Ese principio capital condujo en 1914 a la ruptura del movimiento obrero porque una parte se puso del lado de su burguesía para luchar a favor del imperialismo. Si eso ocurrió dentro de los partidos obreros, con mucha mayor razón las distintas organizaciones de la burguesía, entre ellas, las de mujeres adoptaron la misma posición, favorable al imperialismo  y la guerra.

De ahí que la lucha contra la burguesía feminista sea una parte fundamental de la lucha de clases, entonces y ahora.

En  1914 la burguesía alemana había organizado un poderoso movimiento feminista en torno a la BDF (Bund Deutscher Frauenvereine, Federación de Organizaciones de Mujeres Alemanas) que, como es natural, desde el comienzo de la guerra mundial tomó una postura muy clara a favor del imperialismo alemán, del militarismo y del rearme.

La BDF no sostuvo una posición diferente de su clase social por el hecho de que sus miembros fueran feministas o fueran mujeres porque el motor de la historia es la lucha de clases, no la diferencia de sexos.

Las mujeres no fueron al frente, pero fueron movilizadas en la retaguardia para contribuir al esfuerzo de guerra, en sustitución de quienes combatían en las trincheras. Se llamó Servicio Civil de Mujeres (Nationaler Frauendienst), en el que la BDF llamó a participar activamente.

Para ello creó un anuario belicista, llamado “BDF Kriegsjahrbuch” para que las mujeres aceptaran dócilmente los trabajos extenuantes, la carestía y demás privaciones de la guerra imperialista. También organizaron reuniones y mítines en defensa de los objetivos del imperialismo alemán.

La presidenta de la BDF, Gertrud Bäumer, sostenía que para las mujeres burguesas la guerra imperialista “es la alegría de encontrar el equilibrio a través de la participación activa en una gran causa” (1). Hablar de alegría cuando del frente llegaban ataúdes llenos de cadáveres, resume exactamente la naturaleza del feminismo burgués.

Las biografías de una feminista burguesa como Bäumer y la de Zetkin, fundadora del Partido Comunista Alemán e impulsora del Día de la Mujer Trabajadora, chocan como dos trenes que se cruzan por la misma vía en direcciones opuestas.

Bäumer fue la primera mujer en formar parte del gobierno alemán, en el que permaneció incluso después de la llegada de los nazis al poder. La revista mensual que publicaba, Die Frau (La Mujer), siguió publicándose bajo el III Reich.

La burguesía feminista siempre siguió el recorrido de su clase social. Formó parte de la guerra como formó parte del III Reich.

Las revolucionarias, como Zetkin, no podían ser más opuestas. Fueron internacionalistas que se opusieron a la guerra y luego al fascismo. Estuvieron perseguidas y movilizaron sus energías contra el Servicio Civil de Mujeres.

Para predicar el chovinismo, la BDF trató de impedir cualquier clase de contacto de las mujeres alemanas con las de otros países, mientras que en 1915 Zetkin convocó en Berna  el Congreso Internacional de Mujeres por la Paz.

La BDF criticó expresamente el Congreso de Berna. Durante la guerra su lema fue “¡Puedes porque debes!” En 2015 la BDF llegó a difundir unas “Directrices para el Servicio Civil de Mujeres” (Die Dienstpflicht der Frau), reeditadas por Bäumer en 1933, bajo el III Reich.

Por su parte, aquel mismo año las internacionalistas como Zetkin difundieron clandestinamente desde Suiza un manifiesto titulado “¡A las mujeres de los trabajadores! ¿Dónde están nuestros maridos?”, que apareció en el periódico Berner Tagwacht.

Los llamamientos de la BDF al esfuerzo de guerra no sólo concernían al empleo de mujeres en las fábricas y en el campo, incluso gratuitamente, sino también a fomentar la natalidad para compensar las pérdidas humanas de la guerra. “La maternidad es un trabajo para la nación”, escribió la feminista alemana Marie-Elisabeth Lüders. “El trabajo lo condiciona todo, incluso la capacidad de un pueblo para defenderse” (2).

Por si aún cabían dudas, la guerra y el fascismo demostraron que en la lucha de clases no hay un terreno común y que las mujeres trabajadoras sólo pueden avanzar enfrentándose a la burguesía, cualquiera que sea el maquillaje con el pretenda disfrazar sus vergüenzas.

No se puede luchar contra el imperialismo, ni contra el fascismo, sin denunciar al mismo tiempo la naturaleza de clase del feminismo burgués.

(1) Gertrud Bäumer, Die Frauen und der Krieg, Kriegsjahrbuch des BDF, Berlin, 1916, pg. 10. 
(2) Marie-Elisabeth Lüders, Das unbekannte Heer, Berlin, 1935, pg. 63.

La masacre de Katyn: 80 años después el gobierno polaco prepara una campaña antisoviética

El mes que viene se cumplen 80 años de la matanza de Katyn y el gobierno polaco se prepara a marchas forzadas para desatar su campaña antisoviética (otra más).

Quizá para prevenirla, Vladislav Chved acaba de publicar un libro al respecto, seguido de una entrevista en la agencia rusa RIA Novosti (*).

Katyn es una localidad cercana a Smolensk, donde en 1943, en plena guerra mundial, los nazis prepararon un montaje para imputar a los soviéticos la ejecución de cientos de soldados del ejército polaco. Sería uno de tantos crímenes colectivos cometidos por Stalin, o por los bolcheviques, o por la URSS, que tanto monta.

La campaña fue preparada por el propio Hitler en persona, para lo cual se desplazó a Smolensk, donde se reunió con el coronel Hasso von Wedel, jefe del servicio de propaganda de la Wehrmacht, cuyos oficiales estaban preparando los materiales para montar el “Caso Katyn”, bajo la supervisión del ministro de Propaganda Imperial, Joseph Goebbels.

En aquel momento los nazis habían sufrido la derrota en Stalingrado y se habían dado cuenta de que la guerra con la URSS sería más larga de lo previsto. Su esperanza era dividir a los aliados, es decir, que Estados Unidos y Reino Unido participaran en la mascarada nazi.

El descubrimiento de 12.000 cadáveres fue anunciado por Radio Berĺín el 13 de abril de 1943 como algo “casual”, seguido por el periódico nazi Volkische Beobachter.

Después llegó el espectáculo de propaganda de la exhumación de los restos. Los nazis invitaron a numerosas delegaciones de varios países europeos para que vieran con sus propio ojos la barbarie bolchevique.

Los nazis estaban en contacto con el gobierno polaco en el exilio de Londres, según demuestran los informes de Rado Sandor, miembro del espionaje militar soviético. En consecuencia, los polacos jugaban a dos barajas.

A petición de los nazis, la embajada polaca en Berna redactó una solicitud sobre la masacre dirigida a la Media Luna Roja Internacional al mismo tiempo que a la embajada alemana.

La exhumación se llevó a cabo del 29 de marzo al 7 de junio. No obstante, como afirman los testigos, los nazis estuvieron en las fosas de Katyn desde febrero hasta agosto y contaron con la activa asistencia de especialistas de la Comisión Técnica de la Media Luna Roja polaca.

Los resultados de la exhumación e identificación de los cadáveres se consignan en el ”Documento Oficial sobre el Asesinato Masivo de Katyn” (Amtliches Material zum Massenmord von Katyn) publicado en 1943 en Berlín y conocido por el nombre de su autor Gerhard Buhtz.

El documento afirma que en marzo-junio de 1943 se exhumaron 4.143 cuerpos de la tumba de Katyn, de los cuales se identificaron 2.815, el 67,9 por ciento. Según la lista oficial de víctimas identificadas de Katyn publicada por los polacos en 1944 en Ginebra, de los 4.243 cadáveres exhumados se identificaron 2.636, es decir, el 62,1 por ciento.

Los polacos se vieron obligados a eliminar de sus listas los nombres de 179 oficiales polacos exhumados e identificados en el lugar porque estaban vivos. Eso confirma la falsificación por parte de los nazis de la identificación de los restos de las víctimas de Katyn.

En 1945, por orden de Berlín, los nazis quemaron los documentos que formaban parte del informe de Buhtz que confirmaban la responsabilidad soviética en el fusilamiento de Katyn. Según Josef Mackiewicz, un periodista polaco que fue uno de los primeros en investigar el crimen, la destrucción confirma que los documentos fueron falsificados y que la policía soviética no estaba de ninguna manera involucrada en la matanza.

En 1945, al acabar la guerra, el Fiscal de Cracovia, Roman Martini, inició una causa penal para esclarecer la muerte de los oficiales polacos, en la participaron los forenses más acreditados.

El informe se debía presentar al Tribunal de Nuremberg. “Se han demostrado suficientes defectos, errores e inexactitudes como para reconocer que las afirmaciones hechas por los alemanes en la publicación ‘Amtliches Material zum Massemmord von Katyn’ no superan la crítica científica y, por lo tanto, llamamos a este documento una pieza de propaganda”, concluían los forenses polacos.

Pero sucedió algo imprevisto. El 30 de marzo de 1946 el fiscal Martini fue asesinado y el informe de los profesores polacos no se presentó en Nuremberg. A pesar de ello, el Tribunal de Nuremberg acusó a Hermann Göring y a Alfred Jodl, comandante en Jefe de la Wehrmacht, por el crimen de Katyn.

Según Chved hay suficientes pistas para sostener la responsabilidad de los nazis en el fusilamiento de los oficiales polacos en Katyn.

En su informe, Buhtz afirma que la mayoría de los cadáveres exhumados iban vestidos con uniformes polacos. “Además de las condecoraciones y otros premios, objetos personales, documentos de identidad, recuerdos, cartas, cuadernos, había mucho equipo militar en los cuerpos”.

Es la mejor prueba de que fueron precisamente los nazis los que dispararon a los polacos, dice Chved, porque en la URSS se permitía llevar uniforme pero sin ningún signo distintivo que denotase el rango o la función militar.

En su informe Buhtz recuerda las numerosas municiones y cartuchos encontrados en la zanja. En los años 1994-1995 los expertos polacos encontraron 241 casquillos durante las excavaciones en Katyn, 79 de los cuales presentaban rastros de corrosión hasta el punto de que sus marcas no podían ser discernidas. Este es un rastro común dejado por los nazis.

Los cartuchos de las pistolas Geco 7.65 D (Gustav Genschow & Co) con casquillos de latón no oxidantes sólo se produjeron en Alemania hasta finales de 1940. En 1941, debido a la escasez de metales no ferrosos, los alemanes cambiaron a cartuchos de acero revestidos de cobre y luego a cartuchos de acero puro con pintura lacada gris-verde. En el suelo, las carcasas de cobre cubiertas de laca se oxidan rápidamente.

Además, se encontraron dos recortes de billetes polacos de dos zlotys impresos el 1 de marzo de 1940. Ese tipo de billetes eran anteriores a la guerra y fueron sustituidos por los de Cracovia entre el 8 y el 20 de mayo de 1940. El primer encarcelamiento de oficiales polacos en el campo de Kozelski de la policía soviética se llevó a cabo en Smolensk el 3 de abril de 1940 y el último se completó el 10 de mayo de 1940. Por lo tanto, si los prisioneros de guerra polacos fueron fusilados en abril-mayo de 1940, no podían poseer zlotys de Cracovia en los campamentos soviéticos.

Los forenses nazis tenían listas de los oficiales polacos que habían sido encarcelados por los soviéticos en Katyn. La administración del campo debía transferir los prisioneros polacos a la dirección de la policía soviética de Smolensk. Así lo comprobó el historiador Vladimir Sajarov en los archivos del Ministerio de Propaganda del III Reich.

Sajarov también descubrió otra importante falsificación: los nazis afirmaron haber encontrado 3.300 cartas y postales en los cuerpos y en las fosas, gracias a las cuales pudieron lograr una tasa tan alta de identificación de las víctimas. Analizando las direcciones a las que debían enviarse las cartas y tarjetas desde Katyn, Sajarov descubrió que la mayoría de las ciudades y calles polacas mencionadas en las direcciones ya habían sido germanizadas, a pesar de que la germanización de los territorios polacos ocupados por Alemania en septiembre de 1939 tuvo lugar en medio de grandes dificultades.

(*) https://ria.ru/20200305/1568164675.html

La crisis del capitalismo no encuentra vacuna que la remedie

Lo advertimos el miércoles en una entrada: van a decir que la crisis económica que ahora comienza está causada por el coronavirus y al día siguiente la OCDE lanzaba la cortina de humo, seguida por la prensa especializada, incluido El Boletín, con titulares insólitos como los siguientes:

“La Fed pasa al BCE la patata caliente  de la lucha contra la amenaza del coronavirus”

“Moody’s alerta de que Japón, Alemania e Italia podrían entrar en recesión por el impacto del coronavirus”

En efecto, es verdad: nos toman por idiotas; creen que los demás tienen la cabeza llena de su misma basura.

La crisis económica es tan mundial como la epidemia y las bolsas mundiales caen a causa de ella. El jueves Wall Street cayó un 3 por ciento. ¿Por qué? Por el coronavirus…

Los tipos de interés del mercado de bonos también cayeron. El rendimiento de los bonos del Tesoro a 30 años cayó a un mínimo histórico del 1,55 por ciento. ¿Por qué? Por el coronavirus, naturalmente.

Afortunadamente, el Financial Times tiene otro punto de vista y habla de una “espiral de deuda mundial”, lo cual es cierto. Pero a la espiral hay que ponerle cifras, que son espectaculares: hoy la deuda mundial asciende a 235 billones de dólares.

El Instituto de Finanzas Internacionales calcula que la relación entre la deuda mundial y el producto interno bruto mundial ha alcanzado un nivel sin precedentes de más del 332 por ciento.

La disminución de los rendimientos de los bonos del Tesoro indica que los especuladores están a la busca de un refugio que disminuya los estragos de la marejada inminente.

Desde 2008 la acumulación de deuda no se concentra en la banca sino en la industria. Pero cuando llegue la marejada, los Estados burgueses querrán rescatar a ambos (empresas y bancos) y no tendrán ninguna posibilidad de hacerlo.

Hoy la crisis es mucho más seria que hace 12 años. Entonces se originó en los mercados de la vivienda y las hipotecas y ahora se centra en los préstamos a las empresas o sea, en la industria y las finanzas simultáneamente.

Según la OCDE a finales del año pasado, los bonos de empresas no financieras alcanzaron un nivel récord de 13,5 billones de dólares, el doble que en 2008. El aumento fue más pronunciado en Estados Unidos, donde la Reserva Federal estima que la deuda de las empresas se duplicó. Pasó de 3,3 billones de dólares antes de la crisis financiera a 6,5 billones de dólares el año pasado.

La mayor parte de la deuda que han asumido las empresas no se ha utilizado para renovar el capital fijo, sino para financiar fusiones y adquisiciones, así como recompras de acciones para impulsar las cotizaciones del mercado de valores.

Los bancos no van a quedar inmunizados por el aumento de los impagos de los préstamos bancarios y una disminución del valor de las garantías en el sistema bancario.

Los especuladores van a empezar a soltar lastre, vendiendo en un mercado que está en declive.

Un resfriado, como el que causa el coronavirus, se cura muy fácilmente; la crisis del capitalismo no tiene remedio, por más que los laboratorios biomédicos se esfuercen.

Un caso típico de intoxicación mediática que pasó al olvido desde las primeras planas: los Skripal y el Novichok

Se ha cumplido el segundo aniversario de la intoxicación de los Skripal por Novichok y nos habíamos jurado a nosotros mismos que no volveríamos a hablar del asunto, porque ya nadie se acuerda de aquello.Los lavados de cerebro son así; van y vienen porque las grandes campañas de bulos hay que renovarlas periódicamente. Ahora es el momento del coronavirus y dentro de poco nadie se acordará tampoco de esta “epidemia” de imbecilidades.

Los Skripal han desaparecido, algo que si hubiera ocurrido en Rusia hubiera desatado la alarma de los plumíferos de la prensa, pero ha ocurrido en Inglaterra, cuna del Bill of Rights. El gobierno de Londres los mantiene a buen recaudo y les impide toda clase de contacto con la prensa. ¿Libertad de expresión?

El caso es que John Helmer ha escrito sobre el asunto varios libros para recordar una de las mayores fantasmadas orquestadas por el espionaje británico, naturalmente con la inestimable ayuda de sus cómplices de la BBC y otros medios. Incluso mantiene un blog sobre éste y otros casos, al que merece la pena echar un vistazo de vez en cuando.

Lo mismo cabe decir de Rob Slane y su “Blogmire” para seguir al corriente de uno de los mayores fraudes del periodismo de comienzos de este siglo XXI.

Parece ser (pero no es seguro) que Serguei Skripal fue envenenado porque trató de regresar a Rusia, pero el MI6 no le dejó por varias razones. El primero es que deja en mal lugar al lema principal de la intoxicación mediática: las URSS y Rusia son países de los que las personas huyen, no países a los que viajan.

El segundo es que antes y ahora los Skripal son una patata caliente que en cualquier momento se puede volver contra los patrocinadores de la intoxicación. Es probable que el MI6 impida su retorno a Rusia porque su caso está relacionado con el de Steel.

Como escribe Helmer, en el rocambolesco caso de un intento de envenenamiento de dos personas, lo más rocambolesco es que no hay ninguna investigación judicial abierta.

Ni siquiera hay una orden internacional de detención contra los dos rusos a los que todos los medios de comunicación del mundo acusaron de ser los autores del envenenamiento.

Recapitulando: hace dos años, el 4 de marzo de 2018, Serguei Skripal, un agente doble británico-ruso, y su hija Julia fueron envenenados en las calles de Salisbury, Inglaterra. El gobierno británico acusó a Rusia de tratar de matar a los Skripal con Novichok, una sustancia neurotóxica.

El montaje fue casi en paralelo con un incidente posterior en la cercana ciudad de Amesbury, en el que Dawn Strugess murió en contacto con una sustancia similar a la que envenenó a los Skripal, o al menos eso es lo que dijeron.

Recapitulando bis: Christopher Steele es el agente del MI6 involucrado en el caso de los vídeos sexuales grabados a Trump durante su estancia en un hotel de Moscú que sirvieron para intentar chantajearle y montar el caso del “candidato manchú”.

‘No a la agitación específicamente feminista, sí a la agitación socialista entre las mujeres’

Elena Linarez

“¡Preparémonos! ¡Calentemos nuestros músculos, pongámonos a trabajar en la lucha, para que el trabajo se convierta en espíritu y el espíritu se convierta en trabajo! ¡Espartaco, levanta tu bandera más alto! ¡Esclavos, adelante! ¡Todo por la revolución! ¡Todo por la revolución!” (Clara Zetkin)

Es un deber comunista recordar a la camarada Clara Zetkin, que nació en Alemania el 5 de julio de 1857 y murió en Arkhangelsk, cerca de Moscú, en 1933. Tenía 76 años, y su cuerpo fue enterrado con honores dentro de los muros del Kremlin. Esta gran mujer desarrolló, primero en el Partido Socialdemócrata Alemán y más tarde, como fundadora del Partido Comunista Alemán, un importante esfuerzo revolucionario con los proletarios, especialmente con las mujeres inmersas en los procesos de producción o reproducción material de la sociedad fundamentalmente europea.

En este sentido, sostuvo en su discurso político y en su práctica que “el principio rector debe ser: no una agitación específicamente feminista, sino una agitación socialista entre las mujeres”. No debemos poner en primer plano los intereses más estrechos de la mujer, nuestra tarea es la conquista de la mujer proletaria para la lucha de clases”; por lo tanto, la liberación y emancipación de la mujer está estrechamente ligada a la construcción del socialismo. En esta perspectiva, Clara Zetkin, como marxista, representaba a la trabajadora como inmersa en las relaciones sociales de la explotación capitalista, actualmente vigentes, precisando que las trabajadoras son doblemente explotadas, primero en las fábricas, al ceder su fuerza de trabajo a su patrón que la compra a cambio de un salario, para aumentar su capital con la venta de los bienes producidos por la trabajadora; y también en el hogar, donde realiza toda una serie de trabajos sin ningún tipo de remuneración económica como: limpiar la casa, planchar, lavar la ropa, cocinar, entre otros.

Clara Zetkin fue también organizadora del movimiento socialista feminista alemán e internacional, dirigió la lucha antirreformista e internacionalista durante la Primera Guerra Mundial, cofundadora y dirigente del Partido Comunista Alemán, figura destacada de la Internacional Comunista y amiga de Lenin (su famoso “Mis recuerdos con Lenin”), miembro del parlamento y propagandista. A pesar de su extraordinaria contribución, sus esfuerzos en la historia de la lucha por el socialismo son minimizados u olvidados. Para ella, el socialismo no era sólo una meta histórica, sino sobre todo una demanda inmediata. Sus actividades políticas militantes se extendieron desde los comienzos de la socialdemocracia alemana hasta 1932, un año antes de su muerte.

En opinión de Clara Zetkin, durante este período: “El desarrollo del imperialismo y la transición del capitalismo predominantemente competitivo al capitalismo monopolista, con la creación de monopolios nacionales y la agudización de las contradicciones imperialistas [que] causaron tan violentas tensiones en las relaciones entre el proletariado y la burguesía y en el seno del proletariado y sus organizaciones tradicionales -creación de la Segunda Internacional (1889), el surgimiento del revisionismo y la fundación de la Tercera Internacional (1919), la revolución en Rusia y la derrota de las revoluciones en Europa occidental” que la experiencia de la dirigente alemana nos presenta como extremadamente compleja y fragmentaria, difícil de sintetizar en un solo análisis.

En noviembre de 1882, Clara Zetkin fue perseguida por la policía y huyó como resultado, estableciéndose en París donde se casó con Ossip y permaneció allí durante ocho años sin dejar de cooperar con su partido. Durante este tiempo, Clara conoció y se hizo amiga de algunas de las figuras más notables del socialismo: Eugène Pottier, autor de las letras de la Internacional; Louise Michel, las hijas de Marx, Jenny y Laura; los líderes marxistas franceses Paul Lafargue y Jules Guesde, etc. A finales de la década, fue nombrada delegada de las Mujeres Socialistas de Berlín y participó en los preparativos del Congreso Constituyente de la Segunda Internacional en oposición a la Internacional Posibilista que también quería ser creada en París.

Al año siguiente, en 1890, tras la derogación de las “leyes antisocialistas”, volvió a Alemania para convertirse en uno de los cuadros más importantes del socialismo alemán, que hasta 1914 sería el espejo al que se dirigirían todos los ojos del socialismo internacional. En 1891, fundó y dirigió “Die Gleichheit” (La Igualdad), un organismo para mujeres socialdemócratas, que se convertiría quizás en el periódico feminista de mayor circulación y más influyente de todos los tiempos. Sus puntos de vista teóricos sobre los temas de la mujer se basan en dos obras clásicas del socialismo: El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado (Friedrich Engels), y La mujer y el socialismo (August Bebel).

En 1893 participó en el tercer congreso del Partido Socialdemócrata en Zurich, donde entabló amistad con Engels, quien murió dos años después. A partir de este Congreso, la presencia de Clara será inseparable de todos los Congresos Nacionales e Internacionales del Socialismo, lo mismo para todas las conferencias de los movimientos femeninos. En 1896, en el Congreso del SPD celebrado en Gotha, Clara presentó el primer informe importante del partido sobre la cuestión de la mujer y las tareas de la socialdemocracia, en el que se planteaba la exigencia del sufragio femenino, cuestión sobre la que muchos partidos socialistas no llegaron tan lejos. En 1899 enviudó y se casó por segunda vez, esta vez con el pintor George Friedrich Zundel, del que se separó poco después; unos años más tarde, se ocupó de los dos hijos que había tenido con Ossip a solas. Durante muchos años, su poderosa voz fue la de la izquierda revolucionaria y fue el martillo en los debates contra los oportunistas del partido y de la Internacional.

Durante el famoso Congreso de Stuttgart de 1907, en el que el trío Lenin-Rosa-Luxemburgo-Martov libró una dura batalla sobre la cuestión de la guerra, Clara Zetkin, por su parte, haría una violenta acusación en la Conferencia por el derecho al voto de las mujeres contra los austromarxistas, a los que acusó de haber abandonado la propaganda a favor de este derecho. En el Congreso de Copenhague (1910), propuso el establecimiento de un “Día de Mayo de la Mujer”. En los años anteriores al estallido de la Gran Guerra, Clara dedicó la mayor parte de sus esfuerzos a la lucha antimilitarista, por lo que en el Congreso de Basilea (1912) presentó un amplio y apasionado informe sobre la amenaza de la guerra y la necesidad de que la Internacional respondiera a ella con una huelga general y, si era posible, con la revolución.

Aunque no escribió ningún estudio específico sobre el tema, Clara demostró con el ejemplo indiscutible de la práctica que era posible organizar a miles de trabajadoras que engrosarían las filas del proletariado, dándoles una magnitud extraordinaria. La organización femenina de los socialistas alemanes sirvió de ejemplo para el movimiento socialista internacional. Extendió su horizonte al mundo colonial. Su conclusión práctica fue que no debería haber una organización autónoma de mujeres porque:

a) Sólo hay un movimiento, una organización de mujeres comunistas -antes socialistas- dentro del Partido Comunista junto a los hombres comunistas. Los fines de los hombres comunistas son nuestros fines, nuestras tareas, y esto se extiende a los otros niveles de organización tradicionales.

b) Tampoco hay exigencias específicas sobre cuestiones como la sexualidad y el matrimonio, y aunque no dejó de preguntarse a su manera, dijo con Lenin: “La preocupación de las mujeres comunistas, de las mujeres trabajadoras, debe centrarse en la revolución proletaria, que sentará las bases, entre otras cosas, para la modificación de las relaciones materiales y sexuales”.

c) No hay posibilidad de atraer a las mujeres de las clases explotadoras a las filas socialistas, ya que para ellas se trata de “el desarrollo moral y espiritual […] de su personalidad”, mientras que para la mujer trabajadora es algo más fundamental, derivado de “la necesidad de explotación del capital”, mientras que a ella le preocupa que para “su tarea de esposa, de madre […] sólo recoja las migajas que la producción capitalista derrumba”.

Bajo este prisma “clásico”, el objetivo principal de Clara Zetkin era extender el movimiento obrero a su otra mitad, que es más sumisa que la mitad masculina. Exigieron demandas fundamentales para las trabajadoras que, aunque parezcan moderadas, en realidad eran extremadamente radicales incluso para los sindicalistas que temían la competencia de las trabajadoras y querían que sus esposas se quedaran en casa para arreglar los calcetines. Tampoco dudó en ondear la bandera sufragista ya que era “no sólo un derecho natural, sino también un derecho social”, y por supuesto dio un contenido social a este derecho, pero rechazó demandas específicas como la de la protección materna. Cuando, después de haber sido una de las portavoces del internacionalismo contra la guerra, Clara Zetkin se puso del lado de la opción comunista, arrastró tras de sí a un importante número de mujeres socialistas, pero en la Internacional Comunista se encontró con un ambiente tan preocupado por la revolución inmediata que rechazó la idea de reproducir allí una organización similar a la existente en la socialista.

En uno de sus discursos ante el Komintern propuso la adopción de “soluciones concretas y organismos especiales para tratar la agitación, la organización y la formación de las mujeres […] teniendo en cuenta la especificidad cultural y moral de las mujeres”, y también “la agitación planificada y constante entre las mujeres que todavía están lejos del partido, mediante asambleas públicas, debates y asambleas de fábricas, asambleas de amas de casa, conferencias de delegados no partidistas y no políticos, agitación de puerta en puerta”.

Su último gran golpe de brillantez, que será recordado como sus mejores años, tuvo lugar el 30 de agosto de 1932, cuando estaba enferma y medio ciega, el día de la inauguración del Reichstag. Como decana, presidió la sesión.

En su memoria, el Movimiento de Mujeres Clara Zetkin no sólo toma su nombre como una forma de reivindicar su lucha y su inestimable contribución, sino también para mantener en su programa de lucha la necesidad de construir relaciones sociales en las que prevalezcan la igualdad y la equidad de género, defendiendo un espacio de organización de la mujer trabajadora y del pueblo, y continuando las indispensables luchas impulsadas por el revolucionario comunista.

Elena Linárez es presidenta del movimiento comunista ‘Clara Zetkin’ en Venezuela
el texto se publicó en 2010

17 años después de la masacre, los muertos de Bojayá vuelven envueltos en una mortaja

Laura Langa Martínez

Los cuerpos de las víctimas de la masacre de Bojayá regresaron a su territorio tras un largo proceso de identificación. Entre el 11 y el 18 de noviembre de 2019 fueron entregados 100 ataúdes. 17 años después, no están todos. Hoy Bojayá permanece como una tierra herida, en la que el horror la inundó y seguirá inundándola ante el inminente riesgo de una nueva masacre. La muerte no se fue, aún duele y dolerá.

Es horrible. Se ha dicho una vez tras otra. No hay duda. Esta es la tierra del dolor de unos y de la avaricia de otros, ¿cuántas veces lo habrán dicho en estos 17 años? ¿qué son 17 años? Una cifra. Ojalá fuera eso, sólo una cifra. Tras 17 años de la masacre, los muertos vuelven. Bojayá. Recorridos por la tierra herida

Domingo Chalá, quien siempre ejerció como sepulturero en Bellavista, cuenta como desde los años 90, a orillas del río Atrato los cuerpos flotaban, aparecían y nadie podía tocarlos, si no querían correr la misma suerte. De esta barbarie no hay ni siquiera cifras, no se habla de ella, solo queda el horror, su dolor y los recuerdos de cómo los paramilitares a quien montaban en su embarcación “rumbo al cielo”, jamás se le volvía a ver. Asesinatos. Torturas. Desapariciones. Desplazamientos forzados. Amenazas. Robos de motores, víveres y combustible. Bloqueo económico. La violencia no tiene fin y las comunidades lo denunciaron en la “Declaración por la vida y la paz” el 12 de septiembre de 1999. Hoy, febrero de 2020, la situación sigue siendo alarmante.

Por algo se dice, que algún día el Estado deberá reconocer esta larga memoria de la violencia en el Chocó.

Tratando de responder a la pregunta, ¿cuándo es el tiempo de enterrar a los muertos?, el 11 de noviembre del 2019, llegaron 100 ataúdes custodiados desde Medellín hasta el aeropuerto de Vigía del Fuerte (Antioquia), para ser entregados a la comunidad.

De esos 100 ataúdes, 78 contienen los restos óseos de las víctimas identificadas; 8 están vacíos pero con nombres, representan los que aún están desparecidos; 9 son de los bebés en gestación, y uno que se dice que nació en la iglesia, todos ellos, también murieron; 1 ataúd más contiene el cuerpo de un niño entre 4 y 8 años que no ha podido ser identificado; 2 más, son las 2 entregas simbólicas que se realizaron; y los 2 últimos contienen los restos óseos que no han podido ser identificados por el momento, es la fosa nº75.

En total, 100 ataúdes, a los que hay que sumar una cifra que nadie se ha atrevido a pronunciar. Que nadie se atreve a reconocer. ¿Cuántos son los muertos en Bojayá desde la década de los ochenta hasta hoy? Tendemos a olvidar los muertos de una masacre con la siguiente, como si el pasado se borrara y no reclamara justicia.

La identificación de urgencia de los cuerpos, realizada aquellos días de la masacre, y que llevó a enterrarlos como pudieron en fosas comunes, se fue complementando con las necropsias realizadas a partir de las exhumaciones que desde el 2002 y hasta el 2004 la Fiscalía realizó. Si bien, todo fue tomando su tiempo, y ya no hay dudas de que esos cuerpos no fueron bien identificados, ni estudiados, ni individualizados, ni siquiera tuvieron un digno entierro. Si la vida no importa, ¿cómo va a importar la muerte? Lo que quedó evidenciado, cuando en noviembre del 2016, la Fiscalía presentó su informe a la comunidad. ¿Cómo murieron sus familiares? y ¿dónde está cada parte de su cuerpo? no fue debidamente resuelto en todos los casos.

Dicen que la armonía es ese orden de la vida que vincula a cada quien a su tierra. Entonces, ¿qué sucede cuando no es tu tierra donde yace tu cuerpo?, ¿cuándo no hay tumba donde llorar?, ¿cuándo tu cuerpo se mezcló con el de otro, y otro, y otro?

El tiempo siguió pasando, mientras la comunidad exigía un trato digno a sus muertos, para al menos poder enterrarlos en tumbas con sus nombres y no en fosas comunes, mezclados. Pero, no fue hasta que el Comunicado 062 de los llamados Acuerdos de Paz de La Habana, habilitó el camino para que el CTI de la Fiscalía volviese a Bojayá.

Y así en el 2017 el mismo topógrafo que participó en las diligencias del 2002 marcó los cuatro puntos de cada una de las fosas para comenzar a exhumar y enviar los cuerpos encontrados para su identificación al Instituto Nacional de Medicina Legal (Inmlcf).

Dos largos años después, los muertos volvieron a su tierra en dos helicópteros de la ONU. Así fue como llegaron esos 100 ataúdes de ese tamaño en el que ningún cuerpo recién muerto cabría, pero sí nuestros huesos apilados, juntos, uno al lado del otro. En color blanco los ataúdes con los bebés, niños y niñas; y en marrón los jóvenes y adultos.

Respetando las tradiciones, los cofres recorrieron su territorio herido. La primera parada fue en Bellavista Viejo, donde explotó la pipeta. Allí, uno a uno de los ataúdes descendieron de la barca y fueron entregados a sus familias. El reencuentro se hizo tacto y reposaron sobre sus manos. En fila los fueron llevando hasta el interior de la iglesia. Coincidiendo en el dolor fueron caminando, dejando a su lado izquierdo y derecho las ruinas del pueblo donde la naturaleza es la única que rebosa de vida. Para 23 ataúdes la siguiente parada fue Pogue. Allí, en su tierra natal, fueron velados durante una noche.

Alabar es cantar a los muertos, despedirlos

Esa noche los ataúdes reposaron en el altar que la comunidad había construido para la ocasión, respetando con el cariño que todo muerto merece, su ansiada despedida. Porque alabar es acompañarlos en el paso del alma al mundo de los ancestros, para no condenarlos a deambular entre los vivos. Alabar es dolerse públicamente por el dolor del otro, por el dolor compartido.

Por ello, las alabadoras cantaron desde que estos cuerpos regresaron a Bojayá, y así transcurrió el viaje hasta Pogue. Llovió. Salió el sol. Y siguió lloviendo. Y ellas siguieron cantando.

Amanecer cantando. Velándolos. La comunidad preparó comida. Juegos de dominó y cartas. Conversaciones. Tinto a base de maíz. Dolor y mucha tristeza. Porque no importa que hayan pasado 17 años, el dolor está. Y ese dolor y miedo sigue presente porque la violencia de los grupos armados no ha cesado.

Por eso es que las comunidades emberas de los alrededores están confinadas, y desde el 31 de diciembre de 2019, con la llegada de más de 300 paramilitares a sus tierras, Pogue también. De hecho, actualmente, el ELN y los grupos paramilitares de las Agc son los que ejercen el control territorial en las cuencas de los ríos Opogadó, Napipi y Bojayá. Nadie lo desconoce.

Al día siguiente, tras la velación, navegando por el río Bojayá estos 23 cofres volvieron a Bellavista para ser enterrados.

Se dice que conversar es volver visible lo oculto, correr el velo del silencio, por eso, antes de proceder al entierro en Bellavista Nuevo, fue requerimiento cumplir con el protocolo de entrega, y durante cinco días los equipos de la Fiscalía y de Inmlcf dieron las explicaciones científico técnicas a cada uno de los familiares, acompañados por los y las sabedoras de la comunidad, quienes guiaron espiritualmente el proceso.

La noche del 17 al 18 fue la última velación. Un altar de madera recién construido fue el lugar de su última despedida. Allí, reposaron junto a la cruces de las fosas en las que permanecieron tantos años. Pero antes de la velación, en la mañana, tuvo lugar el acto político se esperaba al presidente Iván Duque, quien nunca llegó, pero llegaron otras instituciones y embajadas a emitir sus discursos. Sólo para la ocasión, justo para las palabras ante micrófono.

Y antes de que fuesen enterrados los muertos ya no estaban en Bellavista, igual que los grandes medios de comunicación. Curiosamente, o premeditadamente, ningún delegado de las instituciones oficiales nombró la palabra Justicia, parece ser que en entornos con tanta barbarie y violencia, uno debe acostumbrarse a que la justicia no se contemple ni a corto, ni a mediano plazo.

El Comité de Víctimas tomó la palabra, para expresar los desafíos que tienen por delante. Este no es el fin, insistieron. Y por su parte la Diócesis de Quibdó leyó la última Carta Abierta escrita al Presidente en la que alertó y denunció la situación actual de violencia, así como la inminente posibilidad de una nueva masacre.

Hoy los paramilitares exhiben su poderío militar en armas y hombres, siendo evidente que su abastecimiento lo hacen abiertamente por el río Atrato en embarcaciones tipo botes y pangas, en algunos casos centenares de combatientes.

Todo esto bajo la mirada impávida del control de la Fuerza Pública, en el Bajo y Medio Atrato. El 21 de abril del 2004 ya habían dirigido otra Carta Abierta al entonces presidente, Álvaro Uribe Vélez, denunciando la sistemática violación a los derechos humanos. Y días antes de que ocurriera la masacre también habían advertido del inminente peligro. Pero, nadie parece escucharles.

Por la noche, con la fuerza de la tradición, las alabadoras no dejaron de cantar. De compartir el dolor. E igual que en Pogue, se jugó a las cartas y al dominó. Pasadas las tres, las cuatro, las cinco de la mañana, el sentimiento se hizo cada vez más presente. Amaneció, y con la luz del día comenzó la eucaristía. Al terminar, cada familia recibió el ataúd de su ser querido para enterrarlo en el mausoleo.

Y en esos momentos fue cuando el dolor rasgó los cuerpos que lloraban por sus víctimas. Es el doloroso instante en el que la lápida reposa sobre el ataúd. Y sin haber terminado el novenario, asesinaron a dos personas, sus cuerpos aparecieron en el río Bojayá. Ojalá ahora puedan descansar en paz. Aunque sean los muertos, porque a los vivos, la muerte acecha.

Las masacres son irreparables, y pareciera que no van a dejar de suceder. Sin embargo, muchos titulares y consignas de aquellos días de noviembre aludían al cierre del duelo, al punto final. Pero, ¿se puede, cuando el riesgo de una nueva masacre es tan inminente? Pocos medios hicieron entonces eco de la última Carta Abierta en la que se alertaba de este riesgo, hasta que en diciembre saltó a la prensa la llegada de cientos de paramilitares a Pogue, Corazón de Jesús, la Loma de Bojayá y Cuía. Y ya hacía tiempo que los grupos paramilitares se habían tomado la región de Bahía Solano, Carmen del Darién, Domingodó, Riosucio o el Golfo de Urabá. Nadie lo desconoce. ¿Cuáles son los intereses territoriales en la región?

Mientras, la solución aportada por el Estado ha sido, por lo general, enviar más Ejército. A pesar de que las organizaciones en su Carta Abierta alertaron de la complicidad de las Fuerzas Armadas con el paramilitarismo. Y de hecho, el Tribunal Administrativo del Chocó en el 2019 profirió una sentencia condenatoria al Estado por omitir su función de proteger a la población el día de la masacre. Entonces, ¿cómo va a ser esta la solución?

Dicen que a la violencia uno se acostumbra, pero más bien se sobrevive a ella, porque está demasiado presente. Así, en Bojayá, los cortes de luz son frecuentes, dada la elevada corrupción y venta del Acpm que llega a las comunidades para sus plantas municipales. No hay buenas instalaciones hospitalarias y muchos pueblos no tienen acueducto que funcione. Moverse por el río es demasiado costoso. Estudiar, para los jóvenes, es un privilegio que requiere irse.

Apenas hay oportunidades de trabajo y vivir del campo es cada día más difícil. Los desplazamientos forzados son muy elevados y no dejan de suceder. La pesca se redujo y el nivel de contaminación de los ríos es alarmante por la presencia, entre otros, de la minería ilegal. La lista de violencias sigue en uno de los territorios más majestuosos en cuanto a naturaleza se conoce.

Y mientras tanto, entregaron 100 ataúdes. Cumplieron con el derecho de algunos familiares a enterrar a sus muertos. Solo de algunos. ¿Qué sucede con las otras víctimas, las de antes de la masacre?, y ¿con las que vendrán después?, ¿qué sucede con esos cuerpos que no podrán ser recuperados del río y con aquellos que nadie quiere exhumar?

De hecho, el mismo Domingo Chalá recuerda cada uno de los cuerpos recuperados del río que ha enterrado en ese mismo cementerio donde exhumaron a las víctimas de la masacre. Allí siguen. Sin identificar. Esperando ser exhumados y sus familiares esperando que lleguen. Al final diera la sensación que siempre hay desigualdad, hasta en el trato dado a nuestros muertos.

¿Cuáles son los intereses estatales que llevan a priorizar una entrega y no otra? Demasiadas preguntas ausentes del debate político y cuyas respuestas son una acusación a la impunidad que todo proceso, falsamente transicional arrastra, cuando la violencia no cesa.

https://www.desdeabajo.info/colombia/item/39017-tras-17-anos-de-la-masacre-los-muertos-vuelven-bojaya-recorrido

 

Aparecen intactos los hospitales de Idlib bombadeados por la aviación rusa

Desde el inicio de la ofensiva del ejército sirio contra los yihadistas en Idlib, la ONU ha difundido varios informes sobre los hospitales destruidos como consecuencia de los bombardeos, señalando especialmente a la aviación rusa como responsable.

Dichos informes han sido ampliamente divulgados por la prensa asquerosa de siempre, como El Salto Diario, con abundantes menciones al número de civiles muertos y a que Putin es “el emperador de Oriente Medio” (1).

El ejército ruso emprendió una investigación sobre las consecuencia de sus bombardeos. Los resultados de la misma han sido publicados parcialmente por la prensa turca y también por Komsomolskaya Pravda (2) y las fotografías tomadas demuestran que las instalaciones siguen intactas.

Naturalmente, las fotos corresponden a infraestructuras localizadas en las zonas liberadas, de manera que aún no se conocen los efectos de los bombardeos rusos sobre las que siguen bajo control yihadista.

1. Hospital de la ciudad de Al-Salam: no se encontraron daños en el edificio.

2. Hospital Nacional de la ciudad de Maarrat Al-Nouman: se registran múltiples daños como resultado de los bombardeos de artillería, no de los bombardeos aéreos, como se indica en el informe de la ONU.

3. Edificio de ambulancias y clínica de Maarrat Al-Nouman: no hay daños en el edificio. Ahora las instalaciones sanitarias acogen a los soldados del ejército sirio que resultaron heridos en los combates.

4. Policlínica en Kfar Rumania: no se detectaron daños.

5. Centro médico en Deir East: hay daños causados por el bombardeo de artillería, no por ataques aéreos.

(1) https://www.elsaltodiario.com/siria/putin-emperador-en-oriente-medio
(2) https://www.donetsk.kp.ru/daily/27100.4/4173616/

Turquía y Rusia alcanzan un acuerdo de alto el fuego en Idlib

Ayer se reunieron en Moscú Erdogan y Putin durante seis horas, alcanzando un acuerdo de alto el fuego en Idlib con efecto inmediato. Erdogan, que había hecho muchas demandas, no ha visto cumplida ninguna de ellas.

Toda acción militar cesará a lo largo de la línea de contacto en la zona de desescalada de Idlib desde la medianoche pasada.

Se establecerá un corredor de seguridad a una profundidad de 6 kilómetros al norte y al sur de la autopista M4. Los Ministerios de Defensa de Turquía y Rusia acordarán los parámetros específicos para el funcionamiento del corredor de seguridad en un plazo de 7 días.

A partir del 15 de marzo tropas turcas y rusas patrullarán conjuntamente a lo largo de la autopista M4.

El objetivo de la actual operación del ejército sirio se ha logrado en gran medida. Las autopistas M4 y M5 quedarán abiertas al tráfico y libres de yihadistas.

“Es poco probable que este alto el fuego se mantenga durante un largo período”, dice Moon of Alabama. “Pero sí proporciona un descanso útil al ejército sirio, permitiéndole recuperarse un poco y cuidar de sus hombres y equipo”.

El acuerdo pone fin, por el momento, al plan turco de atacar al ejército sirio y recuperar todas las zonas que había liberado en los últimos meses.

El acuerdo le costará caro a Erdogan, tanto dentro de su partido como en el Parlamento, donde se han visto peleas a puñetazos entre diputados de diferentes partidos a causa de la invasión de Siria.

En Turquía hay 3,6 millones de refugiados sirios que han huido de la guerra. Al abrir la frontera el 28 del mes pasado, Erdogan quiere presionar a la Unión Europea, como ya hizo en ocasiones anteriores.

La gran huelga de mujeres de 1918 en Barcelona

Edmundo Fayanas Escuer

La I Guerra Mundial había sumido a Europa
en una situación desoladora tanto económica como socialmente. Se
producen levantamientos populares continuos y una dura represión
policial y militar. Esta situación pone en crisis los regímenes
liberales preponderantes en esos momentos históricos.

La
situación española era terrible a pesar de no haber participado en la I
Guerra Mundial. Las fábricas estaban a todo rendimiento, lo que provocó
un fuerte enriquecimiento del sector empresarial mientras que al mundo
obrero lo mantenía en la más absoluta indigencia, con salarios de
miseria y con situaciones cercanas a la esclavitud.

Barcelona
era la zona de mayor desarrolló del país donde la burguesía catalana no
hacía más que enriquecerse, mientras que el movimiento obrero luchaba
por lograr unas condiciones de vida dignas. En este sentido, destacaba
el poderío del movimiento obrero anarquista y en menor medida, los
socialistas.

Fue en el barrio chino de Barcelona donde se produjo
un levantamiento popular exclusivamente de mujeres liderado por simples
vecinas hartas de los abusos de los comerciantes

Ante la amenaza
que suponía este movimiento obrero, amplios sectores del empresariado
catalán no dudaba en contratar a pistoleros a sueldo para eliminar a los
dirigentes anarquistas catalanes
y estos contaban con la pasividad y
aquiescencia de la policía. Estos a su vez respondían también con
asesinatos.

Sin embargo, es en el barrio chino de Barcelona donde
se produjo un hecho insólito, nada menos que un levantamiento popular
exclusivamente de mujeres y que fue liderado de forma espontánea por
simples vecinas, hartas de los abusos de los comerciantes.

Durante
los años que duró la I Guerra Mundial, los productos básicos de
consumo, pan, carbón, aceite, bacalao, habían subido por encima de los
sueldos de una población que ya se encontraba exhausta, mal alimentada y
explotada en el trabajo, en consecuencia, estaban al límite de la
supervivencia.

En el inicio de enero de 1918, pocos días antes de
la revuelta de las mujeres, la Junta de Subsistencia había establecido
un precio de venta tasado para el carbón, que los comerciantes no
estaban dispuestos a venderlo a dicho precio, por lo que tan sólo se
conseguía carbón a precios superiores al 30% del precio tasado por la
Junta. Esto provocó un gran malestar social contra los comerciantes y el
Gobierno.

Como vemos, fue el precio del carbón y el monopolio
que ejercían algunos comerciantes sobre productos básicos de la
alimentación de la población, lo que provoca el inicio de la revuelta de
las mujeres. Los comerciantes hacían que se pagaran a precios
demasiados elevados todos estos productos en relación a los jornales de
los trabajadores.

Eran muchos los
comerciantes que no respetaban los precios tasados por el Gobierno y los
subían indiscriminadamente para obtener pingues beneficios. De esta
forma, llegó el duro invierno y no tenían carbón para poder calentarse y
tampoco disponían de los alimentos suficientes por lo que se iba
extendiendo el hambre.

El carbón se convirtió entonces en un
producto de lujo
. Las mujeres barcelonesas no esperaron a que los
sindicatos obreros lucharan contra esta explotación por parte de los
comerciantes. Fueron las mujeres trabajadoras, que tenían entre trece y
treinta años quienes están en el origen de esta huelga.

El diario
barcelonés de esta época “El Diluvio” relata de esta manera el inicio
de dicha movilización: “Eran las diez de la mañana, Amalia Alegre, una
vecina de la calle el Olmo, cuelga en la calle un papel en donde convoca
a todas las mujeres a dirigirse en manifestación al Gobierno Civil para
protestar por la falta de subsistencias a precio tasado. Pronto se
reúnen unas 500 mujeres que desde la calle del Olmo se dirigen por el
Arco del Teatro hasta Cires y de ahí llegan a Conde del Asalto desde
donde acceden a las Ramblas. Por el Paseo de Colón llegan al Gobierno
Civil”.

De dicha manifestación surge una Comisión de cinco
mujeres, que está encabezada por Amalia Alegre y que será recibida por
el Gobernador Civil, Auñón. Dicha comisión solicita que se respeten por
parte de los comerciantes los precios estipulados por la Junta de
Subsistencia para los productos de consumo y que no se acaparen
alimentos en los almacenes a la espera de la subida de precios.

El
Gobernador Civil les promete que llegarán productos en cantidad a las
tiendas y que estos serán vendidos a los precios tasados.

A pesar
de esta promesa, por la tarde se produce otra manifestación y en esta
ocasión las mujeres van acompañadas por sus hijos, acudiendo nuevamente
frente al Gobierno Civil de Barcelona. Esa misma tarde se producen
fuertes incidentes enfrente de diversas carbonerías que vendían el
carbón por encima de los precios tasados.

Al día siguiente, a
media tarde se vuelven a concentrar un grupo numeroso de mujeres en el
Paralelo barcelonés y gritaban contra los acaparadores y la falta de
subsistencias en las tiendas.

Los sindicatos obreros acuden por
primera vez a dicha concentración para respaldar a las mujeres. Sin
embargo, las mujeres rechazan su presencia y les dicen que esta protesta
es únicamente de mujeres. Los sindicatos se retiran ante esta petición
de las mujeres y se niegan a la presencia de los hombres.

La policía hace acto de presencia, pero ellas seguían gritando:

¡Tenemos hambre!
¡Queremos el abaratamiento de las subsistencias!

A
su paso van cerrando todo y las mujeres se van uniendo a la marcha, se
enfrentan con los comerciantes que se niegan a cerrar y en las Ramblas
donde paran tranvías e invitan a las mujeres que iban en los mismos a
sumarse a la manifestación.

Entran en algún local de diversión
rompiendo los cristales y hacen salir a los ahí presentes y piden a los
artistas que se unan a la protesta, lo que consiguen en la mayoría de
los casos.

La zona donde vivían estas mujeres era una zona muy
pobre y deprimida en contraste con el Paralelo donde abundan los
cabarets y los cafés, era una zona cara de Barcelona. Los clientes que
se encontraban en sus terrazas huyen despavoridos. Muchos de los
artistas que había en esa zona de cabarets secundan la huelga de las
mujeres y se niegan a actuar.

Desde el Paralelo se dirigen por la
calle Conde del Asalto cerrando todos los locales abiertos. En el local
Edert Concert lo destruyen todo, lo mismo sucede en el Alcázar Español.

Este
potente movimiento de las mujeres debido al frío y al hambre que
sufrían en Barcelona enseguida contó con el apoyo y la simpatía de
amplios sectores de la clase trabajadora. Esto queda bien reflejado en
el periódico “El Diluvio” en su edición del doce de enero y dice:

“Como
prueba de solidaridad con las manifestantes y dar fuerza al acto,
habían abandonado el trabajo las obreras de las fábricas… y las
manifestaciones crecían al grito de ¡mujeres a la calle, a defenderse
del hambre y a poner remedio al mal! ¡Por la humanidad, a la calle
todas!”

Se manifiestan por las Ramblas y llegan a los almacenes
El Siglo donde una comisión de las manifestantes pide al dueño el cierre
de los almacenes y que se les unan las dependientas, pero el
propietario se niega y se produce rotura de cristales y de mobiliario
del almacén. Ante esta situación, el propietario decide cerrar el
almacén.

Los tranvías que circulan por la Rambla son detenidos y a
las pasajeras se les invita a manifestarse con ellas. Es una huelga sin
dirigentes y son las mujeres que tienen mayor arrojo y capacidad
oratoria las que dirigen la manifestación. Como vemos, es un movimiento
sin una dirección clara y sin una estrategia, pero sí sabían lo que
deseaban.

Se producen reuniones con el alcalde de Barcelona y también con el Gobernador Civil, a quien le dijeron: “Si
no se solucionaban las demandas de los trabajadores, harán parar a los
hombres, obligándoles a que se queden en casa, y las mujeres se echarán a
las calles seguras de imponerse, ya que toda la razón las asiste”.

Por
su parte, hasta los estudiantes acordaron en asambleas sumarse a las
manifestaciones en solidaridad. Ante el acuerdo tomado en asamblea por
los estudiantes de sumarse a las protestas, una comisión de mujeres se
dirige a los periódicos para que estos informen que no aceptarán la
incorporación de varones. Prefieren continuar ellas solas la revuelta.

El
lunes, 14 de enero amaneció con miles de mujeres en las calles, pasando
por todos los centros de trabajo, tiendas y fábricas a invitar a las
mujeres a que abandonen el trabajo y se unieran a la manifestación.

Llegaron
a hacer manifestaciones paralelas en diferentes puntos de la ciudad,
entre 3.000 y 4.000 mujeres. Si seguimos la información que aparece en
el diario El Diluvio, más de 14.000 habían hecho huelga en las fábricas,
sumándose a las manifestaciones
.

Los comerciantes barceloneses
asustados ante la potencia de la manifestación cierran sus tiendas. Las
mujeres están encolerizadas y disfrutan del éxito de su planteamiento,
pero son conscientes de que necesitan seguir la lucha y ampliarla, por
lo que al día siguiente plantean volver al Gobierno Civil al comprobar
que lo prometido por el gobernador no se ha cumplido y los precios
continúan igual.

Esa mañana ya habían cerrado varias fábricas del
distrito V con mayoría de trabajadoras. Estas trabajadoras se reúnen y
realizan una manifestación y lucen temas como:

¡Abajo las subsistencias!
¡Fuera los acaparadores!
¡Mujeres a la calle, a defenderse del hambre y a poner remedio al mal!
¡Por humanidad, a la calle todas!

Por la tarde vuelven a sucederse manifestaciones y se producen incidentes con la rotura de lunas y cierres de comercios. Aparecen las fuerzas de la guardia civil pero no intervienen, temiendo que su violencia genere una gran respuesta popular y se limita a vigilar y formar cordones de seguridad frente a los mercados.

Por la noche se repite la manifestación de mujeres que de nuevo obliga a cerrar las salas de espectáculos del Paralelo y Distrito V.

La guardia civil recorre las calles a caballo y se ha acuartelado a las tropas. Las fuerzas de seguridad custodian los mercados. Comisiones de mujeres recorren los barrios de Sans, Gracia y San Andrés pidiendo a las mujeres que trabajan que se les unan y a la vez rechazando el apoyo de los varones.

A los hombres se les dice que sigan trabajando pues ellas solas son capaces de lograr lo que se han propuesto. Una manifestación de unas 4.000 mujeres se dirige a la Plaza Real en donde se improvisa un mitin.

De pronto, en otras ciudades, como Málaga o Valencia, las mujeres imitan a las de Barcelona y convocan protestas. La rebelión femenina se extiende a Málaga, produciendo sangrientas consecuencias. Valencia sufre también la ira de las mujeres, que parecen enloquecidas, como accionadas por una extraña y poderosa fuerza con la finalidad de conseguir sus justas reivindicaciones.

La tarde de aquel lunes, catorce de enero, una manifestación de al menos 5.000 mujeres acude al Gobierno Civil donde tiene lugar una reunión de la Junta de Subsistencias que estudia la posibilidad de aumentar la llegada a Barcelona de artículos de primera necesidad.

El ímpetu de las mujeres consigue romper el cordón de los guardias de seguridad que se encuentran custodiando la entrada al edificio y en tropel suben las escaleras para hablar con el gobernador.

Viendo el cariz que toma el asunto, el gobernador manda desalojar la escalera repleta de mujeres y la presión entre las que temerosas de resultar heridas quieren bajar y el empuje que desde abajo aplica el resto de mujeres hace que se desprenda la baranda de hierro, cayendo un grupo de mujeres.

Dio como resultado 25 mujeres gravemente heridas cuando se desprendió la baranda de hierro de la escalera. Piernas fracturadas, conmociones cerebrales, varias de ellas heridas. Por suerte no muere ninguna.

Fuera del edificio las esperaban miles de mujeres. Mientras tanto en las calles de Barcelona, grupos de mujeres asaltan tahonas, paran carros de carbón y los vacían, entran en las carnicerías buscando alimentos.

Grupos de mujeres cierran tahonas y acuden a los centros de trabajo de las mujeres pidiendo solidaridad y que se unan a la huelga. Se producen los primeros robos y saqueos y los comerciantes empiezan a usar armas para defender sus negocios. La tensión social es máxima.

Las mujeres siguen negando el apoyo de los hombres, que no pueden ni tan siquiera entrar en los mítines que tienen lugar en varios locales del barrio, para así evitar que se infiltre la policía pues solo había hombres y ninguna mujer policía.

La situación es tan precaria que el Gobernador tiene que aceptar una limitación de los precios en los alimentos. Sin embargo, esta medida hace que se desconvoque la huelga y las protestas.

Posteriormente, las mujeres comprobarán que muchos comerciantes no acatan la medida, lo que provoca más incidentes y más robos. Por otro lado, hay un mitin en el cine Montaña en donde se rechaza el bando y se desautoriza a la comisión de mujeres que aprobó el bando del gobernador del día anterior, por entender que las medidas no son suficientes. El mitin finaliza llamando a continuar la huelga al día siguiente

El miércoles, el paro en las fábricas es masivo. En las calles, los establecimientos de alimentación no abren. Hay múltiples asaltos a carbonerías, así como a tahonas y carnicerías. En algunos establecimientos, los dueños se defienden nuevamente a tiros del intento de asalto.

El miércoles 23 de enero, el Gobierno Central destituye al gobernador civil de Barcelona, Sr. Auñón, y para que no haya un vacío de poder mientras se nombra al nuevo gobernador, se designa como gobernador interino a Prat, presidente de la Audiencia. Al día siguiente se celebra un mitin en la Font del Gat al que acuden 5.000 mujeres. Este mitin disuelto por la guardia civil, que se emplea con extrema dureza.

Al día siguiente el paro en las fábricas fue masivo, protagonizado tanto por mujeres como por hombres. Los centros de trabajo con mayoría de mujeres trabajadoras, como guarderías o perfumerías, cerraron todos. Los diarios barceloneses anuncian que “Puede decirse que el paro fue general”.

Tuvieron que cerrar los cines, los teatros y los mercados, frente al inminente asalto de las manifestantes, que en su paso bloqueaban tranvías y sustraían productos de las tiendas de alimentos y repartían el pan que sacaban de las tiendas. Mientras en las calles las manifestaciones no cesaban, con duros enfrentamientos con la guardia civil, cargas, corridas y detenciones.

El jueves, se celebra un mitin en El Globo Cautivo del Salón de San Juan. No se permite la entrada a los varones excepto periodistas acreditados. Se aprueban varias medidas como que las subsistencias tengan el mismo precio que antes de la guerra, la reducción del alquiler en un 20%, readmitir a los 6.000 trabajadores del transporte que habían sido despedidos por entender que una de las razones del aumento del precio de las subsistencias era el encarecimiento del transporte.

Acuden al gobierno civil y presentar los acuerdos del mitin, y recibidas por el gobernador les dice que algo harán para mejorar la situación. El viernes se calcula en 20.000 trabajadoras las que secundan el paro. Sagrera, San Martin, San Andrés. Pueblo Nuevo se suman al paro.

Empieza la tercera semana del conflicto sin visos de solución. Los comerciantes o no tienen género en las tiendas para no tener que venderlo al precio tasado o se niegan a venderlo por debajo de determinado precio. Para no colocar mercancía en sus tiendas han hecho desaparecer los carros que surtían a las tiendas desde los almacenes. Son detenidos varios comerciantes que se niegan a abrir la tienda o por no querer vender al precio tasado.

La casa de aceites Salat con una tienda importante en Rambla Canaletas es de las que no quiere vender el aceite al precio fijado y ante la irrupción de un grupo de mujeres que exige el precio convenido, las golpean y la fuerza pública detiene al encargado de la tienda.

Se suman las llamadas señoras al conflicto, la por entonces aún poco numerosa clase media. Todos las llaman señoras y así se identifican ellas. Hacen llegar una nota a la prensa expresando la necesidad de abaratar las subsistencias y los alquileres, sobre todo los alquileres, y convocando a su grupo al Salón de San Juan el siguiente jueves para dirigirse en manifestación al gobierno civil. En el resto de España hay disturbios por el mismo motivo en La Coruña, Alicante y Málaga.

Aumenta el número de fábricas en paro. En muchas de las fábricas con personal de ambos sexos, la falta de mujeres impide continuar la producción, por lo que han de parar a su vez los hombres. Se extiende el asalto a los comercios. Sobre todo a los de pesca salada, más refractarios a vender al precio tasado. Se asaltan los almacenes de aceites Salat en Wad Ras que se está distinguiendo por hacer caso omiso a las disposiciones del bando.

El viernes se declara el estado de guerra en la provincia ante el descontrol y la pérdida de poder por parte de las autoridades. Fuerzas del ejército se encargan de la custodia de mercados y establecimientos comerciales. Simultáneamente, el gobierno central emite un real decreto decretando la censura militar de prensa.

Se declara el Estado de Guerra y los soldados toman las calles y custodian los principales mercados. Los militares van pertrechados con armamento. Hay ametralladoras en cada esquina y la protesta finaliza con éxito pues los comerciantes acaban acatando las limitaciones de precios y, desde entonces, Barcelona comprueba la fuerza de la unidad de las mujeres proletarias.

El sábado se publica un bando del Gobierno Civil prohibiendo la exportación desde Barcelona de una serie de artículos de primera necesidad, dictando los precios para la venta al público de los alimentos y subsistencias más utilizadas por los trabajadores, y dando curso a una serie de decisiones para impedir que dichas subsistencias pudieran permanecer almacenadas a la espera de que subiese su precio.

Una comisión de mujeres, entre las que aparece Amalia Alegre, se reúne con el gobernador, aprueba el bando y toma la resolución de desconvocar la huelga.

El domingo los movimientos son varios; por un lado, comisiones de comerciantes, de abastecedores, de ultramarinos, acuden al gobierno civil en solicitud de que se anule el bando puesto que al precio al que se había fijado la venta de algunos productos, haría que vendiesen por debajo del precio de compra.

A partir de la salida de las tropas a la calle, desaparecen las manifestaciones y los asaltos a los comercios. Se instalan ametralladoras en varios enclaves y se disuelve todo conato de concentración. La prensa pasa a las últimas páginas la información del conflicto y aún con sordina.

Finalmente, el sábado asumió el nuevo gobernador civil González Rothwos, quien anunció una serie de medidas para aumentar el abastecimiento de productos de primera necesidad, enumerando una lista de precios para esos productos e informando las sanciones frente a la no aceptación por los tenderos de los precios tasados. Patrullas del ejército supervisarían que los establecimientos se abran y que el precio al que venderían los productos respete las instrucciones dadas.

Las valientes mujeres vuelven a las fábricas y centros de trabajo. Pero la revuelta acaba después de fuertes semanas de huelgas tras una revuelta intensa, paralizando la ciudad entera, ocupando la sede del Gobierno, haciendo caer un gobernador civil. Y, sobre todo, imponiendo sus demandas para mejorar el abastecimiento y bajar precios.

En pocos días volverán las mujeres al trabajo y se pone fin a la revuelta femenina por el derecho a unos precios justos y a tener calor en el invierno.

Durante dos semanas la lucha de las mujeres barcelonesas consiguieron paralizar la ciudad, que cesara el Gobernador Civil y un Bando donde se toman medida para mejorar el abastecimiento de alimentos y carbón y reducir sus precios. Se consigue una buena parte de lo que se pretendía.

https://www.nuevatribuna.es/articulo/cultura—ocio/8m-luchafeminista-huelga-mujeres-barcelona-1918/20200302183556171663.html

La tierra no se ha tragado a la guerrilla paraguaya; se ha replegado

Los autores del mayor ataque a las fuerzas de seguridad, con ocho militares ejecutados en 2016, y por un tiempo abocada al secuestro de miembros de comunidades menonitas, la tierra parece haberse tragado a la guerrilla del Ejército Paraguayo del Pueblo (EPP) tras años marcando con sus acciones armadas el norte del país.

Para las autoridades se trata de un repliegue que obedece al cerco de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), el combinado de militares y policías creado en 2013 para combatir a la guerrilla, fundada en 2008 como defensora de los campesinos de los deprimidos departamentos de Concepción y San Pedro.

Sin embargo, algunos estudiosos estiman que la guerrilla marxista-leninista se halla en uno de esos periodos de inactividad propios de un grupo pequeño, y con acciones esporádicas como las de semanas atrás con la quema de infraestructuras de estancias agroganaderas.

Y es que desde su fundación, el EPP alzó como bandera la lucha contra el uso de agrotóxicos por parte de los productores de soja.

En ese marco, uno de los blancos del EPP han sido los secuestros de granjeros de las comunidades menonitas del norte, también dedicados a ese cultivo.

Esa espiral de secuestros se ha reducido a la nada, casi como la presencia del EPP, que parece haberse borrado del mapa.

Al respecto, Juan Martens, experto en política criminal y autor de un estudio sobre el EPP, dijo que no se trata de algo extraño ya que la guerrilla nunca ha tenido “capacidad de acción o de intervención continúa al estar constituido por poca cantidad de personas y con infraestructura precaria”.

No obstante, subrayó que ello no significa que esté desarticulada. Recordó que en uno de esos periodos de letargo precedió al ataque a un camión militar el 30 de agosto de 2016 y a cuyo paso estalló una bomba que mató a ocho militares.

Por su parte, el portavoz de la FTC, el teniente coronel Luis Apesteguía, aseguró que la actual inactividad se debe a que el Estado “técnicamente está ganando la guerra”.

Se refirió a que los líderes históricos del EPP cumplen largas condenas de cárcel y otros murieron en enfrentamientos armados, y tras prometer “liberar” la región norte de Paraguay.

También al trabajo que realiza la FTC en la zona, lo que se traduce en que “no puedan realizar ninguna acción, algún secuestro o ataques de otras características”.

“Somos conscientes de que mientras no los tengamos tras las rejas o totalmente neutralizados siempre habrá amenaza, no decimos que no podrán hacer ningún ataque, pero cada vez se les dificulta más”, destacó el militar.

Para Martens, el que no se haya desmantelado totalmente al grupo se debe a que los diferentes gobiernos han abordado ese combate desde la militarización de la zona y la creencia errónea de que se “va a encontrar con un pelotón para combatir”.

El experto agregó además que la FTC no ha sido capaz de establecer vínculos con la población civil, como se pretendía para restar apoyo a la guerrilla, que acostumbraba a repartir alimentos comprados con los secuestros como propaganda política.

Por contra, en algunas comunidades se ha señalado a ese ente como autores de abusos y ejecuciones contra supuestos simpatizantes o integrantes de la retaguardia del EPP. Lo que a juicio de Martens contribuye a que la FTC “no reciba colaboración de la población para poder trabajar con mayor eficiencia”

Martens hizo alusión a un estudio publicado en junio de 2019 en el que tomó parte, y que revela que han habido “71 casos de violaciones de derechos, que van desde ejecución (asesinato), coacción, violencia sicológica, amenaza y robos” por parte de militares.

Un punto de vista que no coincide con el de Apesteguía, para quien la FTC ha logrado con el tiempo ser aceptada por la población del norte.

“Hemos avanzado muchísimo, en Arroyito, [que] era una zona donde nació [el EPP], ni siquiera nos saludaban. Hoy estamos trabajando con ellos [la gente], ayudando en agricultura familiar, atención médica, las fuerzas armadas cumple un rol social muy importante en la zona”, subrayó.

Uno de los misterios que rodean al EPP es el paradero del policía Edelio Morínigo, secuestrado en 2014 cuando participaba en una cacería. La única prueba de vida fue el vídeo divulgado dos meses después, en el que se le veía junto con otro rehén, un menonita de 17 años y liberado tras el pago de un rescate por sus padres.

Otro desaparecido es el empresario ganadero Félix Urbieta, secuestrado en octubre de 2016 por una escisión del EPP.

En ese sentido, Martens consideró “sumamente llamativo que se gasten 2 ó 3 millones de dólares al año por la permanencia de la FTC y que en todo este tiempo no haya podido al menos determinar si Edelio Morínigo sigue vivo o no”.

De acuerdo con su estudio, al EPP se atribuyen 61 homicidios (32 de ellos civiles, 18 policías y 11 militares), además de 114 ataques a haciendas ganaderas y bases policiales.

https://www.hoy.com.py/nacionales/que-paso-del-epp-la-tierra-parece-haberse-tragado-a-la-guerrilla

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