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Los espías británicos en Siria impulsaron al grupo yihadista HTS

En nombre de la construcción de una “oposición moderada”, Londres estableció una red de servicios sociales y medios de comunicación en las áreas controladas por HTS, en beneficio de un grupo afiliado a Al Qaeda. Los archivos de inteligencia británicos filtrados confirman que el gobierno de Londres ayudó al ascenso de HTS, un grupo yihadista que estuvo prohibido por los gobiernos occidentales hasta que tomó el poder en Siria a comienzos de este mes.

El primer ministro Keir Starmer dice que es demasiado pronto para eliminar a HTS de la lista británica de organizaciones terroristas prohibidas. Cuando se añadió el grupo en 2017, su entrada decía que se debía considerar como un “nombre alternativo” a Al Qaeda. Por lo tanto, era ilegal que funcionarios del gobierno británico se reunieran con representantes de HTS mientras continuara en la lista negra.

Sin embargo, el 16 de diciembre, diplomáticos británicos, incluida Ann Snow, representante especial de Londres para Siria, convocaron una cumbre con Jolani y otros cabecillas de HTS en Damasco.

El mismo día, el periódico Times concedió a Jolani una entrevista en la que pedía el fin de las sanciones occidentales contra el país, prometiendo que Siria no sería un “punto de partida para ataques contra Israel bajo su supervisión”. Esta entrevista siguió a un perfil de la BBC que se publicó para resaltar el “cambio de imagen” de HTS por parte de Jolani. Ahora parece que el escenario está preparado para revocar la prohibición de HTS y para que Londres reconozca al grupo como el representante legítimo de la Siria posterior a Al Assad.

El apoyo de Reino Unido a HTS es la culminación de un proceso largo y secreto que comenzó cuando la dirección del grupo todavía estaba estrechamente alineada con la rama siria de Al Qaeda, Jabhat Al Nusra, e incluso con el Califato Islámico. Si bien la inteligencia británica lanzó una vez una campaña para socavar a HTS en las áreas de Siria controladas por la oposición, mientras cultivaba las llamadas facciones “moderadas”, los archivos filtrados revelan que los esfuerzos clandestinos ayudaron a fortalecer a la organización de Jolani, ayudándole a preparar su camino hacia el poder. Aún más preocupante es el hecho de que los documentos sugieren que, contrariamente a lo que los principales medios de comunicación informan sobre la separación del grupo de Al Qaeda, ambos siguen siendo estrechos colaboradores en Siria.

Un expediente fechado en 2020 señala que los afiliados locales de Al Qaeda coexisten pacíficamente con los de HTS en el noroeste del país, lo que “proporciona espacio” para que el “grupo transnacional explícitamente salafista-yihadista […] mantenga un refugio seguro e inestable en Siria, desde donde podrán entrenarse y prepararse para una futura expansión” fuera del país. Sin embargo, con la caída de Al Assad los diplomáticos británicos lo desecharon y se apresuran a ir a Damasco para abrazar a Jolani.

La propaganda del MI6 ayuda a la ‘oposición siria’

Desde los primeros días de la crisis siria, el Estado británico empleó en secreto una constelación de contratistas, formada por antiguos militares y servicios de inteligencia, para llevar a cabo complejas operaciones de guerra sicológica con un coste de varios millones de libras. El objetivo era demonizar y desestabilizar al gobierno de Al Assad, y convencer a la población nacional, a los organismos internacionales y a los ciudadanos occidentales de que los yihadistas que saqueaban el país representaban una alternativa “moderada”, inundando los medios de comunicación con una cobertura favorable.

Por el camino, la red respaldada por Occidente impulsó numerosos medios de comunicación de oposición, al tiempo que entrenó a un pequeño ejército de los llamados “periodistas ciudadanos” para fabricar propaganda dirigida a audiencias nacionales e internacionales. Dos de los principales contratistas británicos fueron ARK y Global Strategy, ambos dirigidos por veteranos del MI6.

En una comunicación conjunta filtrada al Ministerio de Asuntos Exteriores, desde 2011 los empresarios se jactaban de que habían desarrollado “extensas redes que abarcan a partes interesadas en toda Siria, desde miembros clave de estructuras de gobierno civil, comandantes de brigada y miembros de noventa grupos MAO [Oposición Armada Moderada] hasta organizaciones de la sociedad civil, proveedores de servicios y militantes. Periódicamente ARK y TGSN informaban sobre el tema [al gobierno] y, a través del proyecto MAO, a la coalición internacional. Ambos tienen redes de investigación extensas y bien establecidas en regiones controladas por la oposición” siria.

De forma independiente y en conjunto KRG y Global Strategy tomaron la iniciativa de “socavar” a los grupos HTS a través de esfuerzos de “comunicación estratégica” de encubrimiento y proyectos de la sociedad civil. Los archivos filtrados sobre estos esfuerzos enfatizan que estas iniciativas no deberían “criticar directamente a HTS (o grupos relacionados)”. Por un lado, se creía que la censura abierta de HTS podría ser “polarizante” en áreas controladas por la oposición, “para muchas personas que lo ven como una fuerza de resistencia legítima, incluso si no es un actor deseable de gobierno”.

Además, “cualquier desafío percibido al control de HTS podría resultar en la paralización del personal del proyecto, socios y beneficiarios u otras sanciones contra el proyecto”.

Esta evaluación refleja la comprensión de los oficiales y agentes de inteligencia británicos en la Siria ocupada de que su seguridad dependía de la protección contra el HTS. Al evitar desafiar directamente al grupo extremista, ARK y Global Strategy esperaban poder llevar a cabo “actividades que indirectamente permitan a las comunidades desafiar el control de HTS”.

Además de los esfuerzos de guerra psicológica que exaltan una “descripción positiva en torno a las actividades moderadas de gobernanza de la oposición” y que se guían por “mensajes basados ​​en valores”, las excepciones de la inteligencia británica tenían como objetivo establecer “espacios seguros para reuniones comunitarias” en el territorio de la oposición. Según los archivos filtrados, allí los participantes pudieron disfrutar de películas de propaganda creadas en Reino Unido que ensalzan virtudes “moderadas”, “actividades compartidas como deportes y clases de arte” y presentaciones “informativas” sobre temas que van desde la “atención psicosocial [sobre] armas sin explotar hasta artillería”, en coordinación con la Defensa Civil Siria, más conocida como Cascos Blancos, creada por ARK.

Los espías británicos operan en Siria bajo la protección de Al Qaeda

Los Cascos Blancos fueron sólo una parte de un esfuerzo más amplio para establecer una serie de cuasi-estados controlados por extranjeros en toda la Siria ocupada, con estructuras de gobierno paralelas integradas por ciudadanos sirios adiestrados y financiados por Reino Unido, la Unión Europea y Estados Unidos. La propaganda y los medios de comunicación occidentales presentaron los asentamientos yihadistas como historias de éxito “moderadas”, cuando en realidad eran profundamente caóticos y peligrosos, gobernados con mano de hierro por elementos extremistas violentos como HTS, a menudo bajo interpretaciones erróneas de la sharia.

Como señaló un contratista británico en una comunicación filtrada al Ministerio de Asuntos Exteriores, “presentar un modelo consistente pero operativo en las áreas liberadas de Siria fortalecerá la oposición y proporcionará la base para una nueva arquitectura de seguridad pública responsable y encabezada por civiles”. Otra parte del mismo documento, fechado en 2016, diseñó estructuras y entidades de gobierno de Reino Unido como los Cascos Blancos y la Policía Siria Libre (FSP), que se exportarían “a territorios recién liberados” en el país.

A medida que los fondos occidentales fluían hacia el territorio controlado por la oposición, el poder de HTS creció exponencialmente. Un documento filtrado decía que HTS pudo “consolidar su posición, neutralizar a sus oponentes y posicionarse como un actor clave en el norte de Siria”. Esto fue particularmente marcado en Idlib, donde HTS “incrementó significativamente su influencia y control territorial en el gobierno”. A medida que Al Qaeda consolidaba su control, las estructuras de gobierno respaldadas por Reino Unido y los elementos de oposición operaban bajo su vigilancia con casi total libertad, a salvo de represalias violentas.

Otro expediente filtrado particularmente llamativo señala que “HTS y otros grupos armados extremistas tienen muchas menos probabilidades de atacar a entidades de oposición que reciben apoyo” del Fondo de Estabilidad, Seguridad y Conflictos (CSSF) del gobierno británico.

Según la evaluación británica, el trato amistoso de HTS hacia las “entidades de oposición” como los Cascos Blancos y la Policía Libre Siria se debe al hecho de que “obviamente proporcionan servicios clave” a los residentes del territorio ocupado. Al financiar una red de organizaciones de servicios sociales en el área inmediata de HTS, mientras generaban oleadas de cobertura mediática positiva sobre la vida en las áreas que controlaba, los empresarios británicos como ARK y Global Strategy fortalecían, sin saberlo, la credibilidad del grupo yihadista como entidad de cabecera.

La filtración de inteligencia se refiere repetidamente a la necesidad de crear “conciencia sobre la prestación de servicios de la oposición moderada” y de proporcionar a los oyentes “narrativas y demostraciones convincentes de una alternativa creíble al régimen” de Al Assad. La necesidad fue particularmente pronunciada entre los ciudadanos que antes habían apoyado el cambio de régimen pero que ahora creen que “la revolución está muerta”, y entre los vecinos de los territorios ocupados que “dan la bienvenida a los [yihadistas de] HTS, especialmente si [reciben] servicios del mismo”. En muchos casos, sin embargo, esos “servicios” fueron proporcionados por los representantes de la inteligencia británica.

Otro documento filtrado indicaba que, “para asegurar su dominio, HTS estaba dispuesto a trabajar con un conjunto de grupos más moderados”. Eso incluía a los mismos elementos “moderados” que la inteligencia británica buscaba promover. Por supuesto, ninguna de esas facciones se adhería a la definición de “moderada”, pero su falta de prohibición bajo las leyes antiterroristas de Reino Unido permitía una colaboración directa y una financiación que habría estado prohibida si HTS hubiera sido autorizado directamente.

‘Queremos ser amigos de Estados Unidos’

Mientras tanto, en 2018 en Washington comenzaron las presiones para permitir que HTS recibiera ayuda, pero “indirectamente”, a través de otros grupos que operaban en Idlib. James Jeffrey, un diplomático del gobierno de Trump que se convirtió en uno de los principales defensores del HTS, dijo entonces a los medios estadounidenses que Jolani le había dicho: “Queremos ser sus amigos. No somos terroristas. Simplemente estamos luchando contra Assad”.

Sin embargo, en evaluaciones secretas sobre el terreno, los contratistas británicos proporcionaban una visión mucho más preocupante de la dinámica en Idlib, controlada por HTS. “No podemos estimar el número de personas que […] no se han unido a ISIS [Califato Islámico] o HTS”.

En 2020 los servicios de inteligencia británicos inundaron Idlib con dinero para proyectos aparentemente destinados a “socavar” a HTS, al tiempo que se quejaban de la influencia cada vez mayor del grupo, cuyo “impacto”, según decían, probablemente sería sostenible.

Como resultado, los espías británicos advirtieron que “los actores salafistas y yihadistas serían vistos cada vez más como sinónimo de oposición a Assad”. En sus presentaciones ante el Ministerio de Asuntos Exteriores, la Estrategia Global efectivamente admitió la derrota, reconociendo que estaba “luchando” por proporcionar datos creíbles que proporcionen “causa y efecto” de sus operaciones anti-HTS, o cualquier resultado tangible en el mundo real: “No podemos estimar el número de personas que, debido al proyecto, no se han unido a ISIS [Califato Islámico] o HTS […] No hay una manera rigurosa de determinar con certeza el alcance de su resistencia colectiva al aumento de la propaganda de la OEA” [Organización Extremista Violenta].

La inteligencia británica entendió claramente que el ascenso de HTS al poder contrarrestaba los esfuerzos de Londres por neutralizar las operaciones y la atracción de otros grupos extremistas en Siria. Los afiliados de Al Qaeda en el territorio ocupado no sólo “coexisten con HTS”, sino que además de “dominar por HTS” el norte del país, “proporcionan activamente espacio para puedan existir grupos e individuos alineados con [Al Qaeda]”. Desde aquel “refugio seguro”, los elementos yihadistas tenían total libertad para centrarse en “objetivos y metas que se extienden más allá de las fronteras sirias”.

Además, concluyeron que la “consolidación de la influencia de HTS en Idlib” fomentó una “dinámica binaria” en la que HTS y Assad representaban los únicos candidatos potenciales serios para llenar el vacío de poder.

Como era de esperar, los archivos filtrados no contienen ninguna reflexión sobre si las extensas operaciones de guerra sicológica de Reino Unido en Siria para demonizar a Al Assad y promover una oposición de “prestación moderada de servicios” pueden haber contribuido a esa misma “dinámica binaria”.

No es la primera vez que la complacencia de Londres beneficiaba a los yihadistas desatados en Siria. En 2016 la inteligencia británica lanzó una operación para entrenar a combatientes rebeldes sirios “moderados” en una base secreta en Jordania. Los documentos filtrados indican que los contratistas que ofertaron por el proyecto concluyeron que los militantes inevitablemente canalizarían la ayuda de Londres hacia el Frente Al Nosra, el Califato Islámico y otros “actores extremistas”. En lugar de abandonar un proyecto condenado al fracaso, los empresarios decidieron “tolerar” el riesgo a una escala “razonable”.

Casi una década después, cuando se habían gastado decenas de millones de libras en construir una oposición supuestamente “moderada”, el Ministerio de Asuntos Exteriores británico ha salido de las sombras para abrazar al beneficiario final de su proyecto secreto sirio, Jolani, el fundador de la filial de Al Qaeda y antiguo segundo al mando del Califato Islámico, mientras tomaba el poder en Damasco. El historial de atroz violencia sectaria del nuevo dirigente está casi olvidado, mientras un Primer Ministro británico claramente entusiasmado, Keir Starmer, promete que su país ahora “desempeñará un papel más presente y coherente en toda la región”.

Kit Klarenberg https://thegrayzone.com/2024/12/26/leaked-files-uk-syria-jolanis-hts/

Los Brics dominan los mercados de materias primas agrícolas

Los países del grupo Brics dominan los mercados de materias primas agrícolas y representan casi el 40 por cien de la producción mundial de leche y más de la mitad de los cereales estratégicos.

Esta presencia altera la balanza del comercio internacional, relegando el dominio histórico de los países occidentales en esos sectores.

La fuerza es particularmente notable en el sector del maíz, donde la producción de los Brics ha aumentado un 220 por cien en 30 años, en comparación con sólo el 70 por cien de los países de la OCDE. Brasil y Rusia, que tienen las mayores reservas de tierra del mundo, podrían acelerar aún más ese crecimiento, fortaleciendo así el peso del bloque en los mercados mundiales.

La alimentación es un sector económico estratégico y una prioridad para los Brics, como lo demuestra su primera declaración conjunta en Sudáfrica. Recientemente Putin propuso la creación de una bolsa de cereales utilizando las monedas de los países miembros, lo que indica un deseo de liberarse del dólar y crear un sistema de alternativo de pagos internacionales.

La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia destinada a redefinir las reglas del comercio internacional establecidas en 1945. El creciente dominio de los Brics en el campo estratégico de la agricultura es una palanca importante, que les permite a esos países aflojar las presiones las potencias occidentales.

Ahora a los países occidentales les toca mover ficha para adaptarse al nuevo orden agrícola mundial, de lo contrario verán disminuir drásticamente su influencia en un sector que durante mucho tiempo han considerado como su dominio exclusivo.

Benin ha comprado drones para entregárselos a los terroristas que desestabilizan el Sahel

En numerosas ocasiones varios países del Sahel, especialmente Níger, Mali y Burkina Faso, han denunciado que Francia dirige los pasos de los terroristas, tanto si son yihadistas como si son tuaregs.

Ahora el presidente nigerino, el general Abdourahaman Tchiani, ha vuelto a realizar una acusación parecida, esta vez dirigida contra Benin, un país fronteriza que proporciona la salida natural al mar de las exportaciones nigerinas.

Aprovechando una entrevista que concedió el miércoles a TeleSahel, reiteró que los colonialistas franceses operan a través del gobierno de Benin, que sería cómplice tanto de los colonialistas como de los terroristas.

Tchiani se centró especialmente en la adquisición de varias decenas de drones por parte de Benin e invitó a sus dirigentes a responder del destino reservado a esos dispositivos.

“En Benín el ministro del Interior debería responder a la pregunta formulada a finales de septiembre sobre la petición de más de 100 drones realizada a través de otro canal nacional”, afirmó.

“Esos drones, del tipo DJI Matrix, tienen un alcance de 1.200 a 1.500 metros y pueden recorrer de 15 a 30 kilómetros, dependiendo de la señal. Están equipados con visión nocturna y fueron distribuidos a los terroristas presentes en Sokoto, Zamfara, Kebbi y en W Park, en colaboración con las fuerzas especiales francesas”, añadió.

Estas nuevas acusaciones se producen a pesar de que Benin y Níger han dado señales de normalizar sus relaciones. El 16 de octubre Benin aprobó el nombramiento del nuevo nuevo embajador de Níger. La solicitud de acreditación del diplomático Kadade Chaibou fue presentada el 4 de octubre.

Trump deja en suspenso la guerra comercial que emprendió contra TikTok

Desde 2020 la relación entre Trump y TikTok ha experimentado un viraje importante. Durante su primer mandato, intentó prohibir la aplicación china en territorio estadounidense, acusando a ByteDance, la empresa matriz de TikTok, de algo tópico: recopilar datos de los usuarios para el beneficio del gobierno chino.

Incluso firmó un decreto ordenando la venta del negocio a empresas estadounidenses, una iniciativa que finalmente terminó en un fracaso ante los tribunales.

El 27 de diciembre Trump hizo una intervención inesperada ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos. A través de sus abogados, pidió la suspensión de la ley aprobada en abril por el Congreso, que amenaza a TikTok con una prohibición si ByteDance no vende sus actividades americanas antes del 19 de enero.

La petición se produce cuando el Tribunal se disponía a examinar la constitucionalidad de esta legislación el 10 de enero, tras un recurso presentado por TikTok.

En su escrito al Tribunal, los abogados de Trump destacan su experiencia única en negociación y su legitimidad electoral para manejar este delicado tema. Trump quiere posponer cualquier decisión sobre TikTok hasta su regreso a la Casa Blanca, creyendo poder encontrar un compromiso con la empresa china.

La propuesta contrasta con la ley actual, aprobada por abrumadora mayoría por el Congreso, que pretende contrarrestar los supuestos riesgos de espionaje chino entre los 170 millones de usuarios estadounidenses de la aplicación.

Tanto el caso de TikTok como el de Huawei ponen de manifiesto que la tecnología china ha empezado a ponerse por delante de la estadounidense en un terreno donde los mercados son muy amplios y tienen mucho futuro.

Trump quiere que los europeos paguen las facturas

A principios de este mes los asesores de Trump en política exterior informaron a los dirigentes europeos que Estados Unidos tiene la intención de exigir a los miembros de la OTAN que aumenten su gasto en defensa al 5 por cien de su PIB, frente al objetivo actual del 2 por cien, que un tercio de los miembros de la Alianza no han sido capaces de alcanzar.

Los dos principales pilares del éxito económico que han experimentado los países de Europa occidental desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta hoy son los aranceles reducidos que Washington concedió en 1947 a la exportaciones a Estados Unidos desde los países europeos arruinados, así como al acceso al gas barato obtenido por Alemania a través del acuerdo firmado en 1970 con la URSS.

Las ventajas aduaneras concedidas a las exportaciones europeas se materializaron en 1947 en el GATT (Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio), firmado por 23 países, que en 1995 dio origen a la Organización Mundial de Comercio.

Los alemanes lograron un acceso barato al gas firmando un contrato a largo plazo con la URSS en 1970. La asociación tuvo éxito y fue llamada el “acuerdo del siglo” debido a que fue el más importante en la historia de las relaciones económicas ruso-europeas. Con los años Europa se hizo más fuerte económicamente y, al mismo tiempo, el principal competidor de los estadounidenses en los mercados mundiales, algo que inicialmente no se esperaba y que se ha vuelto poco agradable a los ojos de los sucesivos gobiernos estadounidenses.

Ahora Estados Unidos ha decidido que es hora de que el Viejo Continente pague la factura de la abundancia que le proporcionó Estados Unidos al final de la Segunda Guerra Mundial y lo primero que hace es volar el gasoducto Nord Stream. Lo segundo es sustituir el gas ruso por el suyo propio y ponerle un precio exhorbitante. Lo tercero es cerrar el mercado a las exportaciones europeas a golpe de subidas de aranceles. Los tiempos del GATT se han acabado y con ellos, la OMC toca a su fin, es decir, todo el comercio internacional tal y como fue concebido en 1945.

Europa no está en condiciones de aumentar los gastos militares

El pretexto es la Guerra de Ucrania, aunque muchos años antes, en 2018, Trump ya había sugerido a los miembros de la OTAN que debían duplicar su gasto militar incrementándolo hasta el 4 por cien de su PIB. En un mitin público el 10 de febrero de este año, Trump envió un mensaje claro a Europa: “Si no pagan y Rusia los ataca, no los protegeré. De hecho, alentaría [el ataque]. ¡Tienen que pagar sus facturas!”

Pero Bruselas tiene su propios planes, que no consisten en entregarle el dinero a Estados Unidos sino construir su propia industria de guerra. En cualquier caso, el principal destinatario de las inversiones bélicas europeas no puede ser otro que Estados Unidos. Por ejemplo, entre los principales accionistas de uno de los mayores monopolios europeos de defensa, el alemán Rheinmetall, se encuentran toda una serie de gigantes americanos, como BlackRock, Fidelity Investments, Capital Group, Goldman Sachs, Bank of America…

En consecuencia, las economías europeas van a tratar de resolver los graves problemas de la economía estadounidense… si desean seguir estando protegidas militarmente o, mejor dicho, supervisadas por el cabecilla de la OTAN.

Sin embargo, ese no es el único ni el principal motivo de las exigencias de Trump.

¿Pretende Trump el colapso del sistema político y social de la Unión Europea?

El PIB de la primera potencia económica europea, Alemania, supera los cuatro billones de euros, con un gasto militar de 90.000 millones, lo que supone menos del 2,5 por cien del PIB.

La única potencia nuclear dentro de la Unión Europea, Francia, tiene un PIB de unos tres billones de euros, y el presupuesto de defensa va a pasar a más de 50.000 millones de euros el año que viene, una cifra inferior al 2 por cien del PIB.

El PIB de España es la mitad de Francia, 1,4 billones, con un gasto militar que no llega a 20.000 millones, lo que en términos porcentuales supone un 1,2 por cien. Desde hace diez años los sucesivos gobiernos, tanto del PSOE como del PP, prometen que van a llegar al 2 por cien, pero están lejos de alcanzarlo, a pesar de que sistemáticamente siempre gastan mucho más de lo que prespuestan inicialmente.

Aparte de los países bálticos, Polonia y Grecia, que tradicionalmente tienen un gasto de defensa muy elevado, financiado principalmente con dinero europeo, los demás países europeos no pueden acercarse al 5 por cien del PIB sin drásticos recortes prepuestarios en sanidad, educación y servicios sociales. Lo que exige Trump supone el colapso del sistema político y social de la Unión Europea.

A mayor abundancia, si la Guerra de Ucrania acaba, los gobiernos europeos no van a poder justificar el aumento de los gastos militares, ni siquiera con una fuerte campaña de intoxicación acerca de la “amenaza rusa”. Estados Unidos lo sabe, por lo que pregunta sigue en pie: ¿cuál es el objetivo real de la exigencia del 5 por cien?

Europa nunca se sentará en una mesa internacional de negociaciones

Durante décadas a los europeos les han hecho creer que Europa seguía teniendo un cierto protagonismo en el mundo y que ese peso aumentaría a medida que la Unión Europea se fortaleciera. El objetivo de Trump es un golpe de realismo que acaba con esas ilusiones y muestra al Viejo Continente que su papel es subordinado. Ni siquiera va a poder hablar sobre el futuro de Ucrania, que es una cuestión de su máximo interés.

La exclusión de la Unión Europea es tanto política como económica y, desde luego, militar, o sea estratégica. Europa cree que tiene negociar “frente a” Rusia y China, cuando lo que debe hacer es sentarse a su lado frente a Estados Unidos. La única posibilidad del Viejo Continente es volver al gas ruso y cambiar el mercado estadounidense por el chino.

A partir del año que viene el programa de Estados Unidos cuenta con no humillar excesivamente a los europeos, para mantenerlos de su lado. La Unión Europea va a poder ejercer de seguidora y tendrá derecho a estar, pero con la boca cerrado, excepto para aprobar la política estadounidense. Es el estilo “cheerleader”, en el que los mequetrefes de Bruselas y demás capitales europeas han caído en su propio cebo: el de la intoxicación antirrusa, la amenaza militar, el peligro de guerra… En fin, nada que no conociéramos desde las campañas sobre el calentamiento del planeta o la pandemia.

Estados Unidos gana en cualquier caso. Es un negocio redondo. Mantiene sometidos a sus lacayos europeos y les hace pagar las facturas aumentando los aranceles y los gastos militares.

Trump va a disfrutar durante todo su mandato con los maquetrefes europes, que le han criticado burdamente hasta el último minuto. Es cierto que Trump es un bufón, pero sus colegas europeos no le van a la zaga. A nadie le debería extrañar que los “prorrusos” se estén poniendo de moda en Europa oriental.

El comisario europeo de ‘justicia’ compra lotería para blanquear dinero negro

El comisario europeo de “justicia”, el belga Didier Reynders, ha estado comprando billetes de lotería premiados durante diez años para blanquear dinero negro. No es la primera vez que surge un escándalo de este tipo, que oscurece el perfil impoluto de los comisarios europeos y remarca la responsabilidad de Ursula von der Leyen en el blanqueo de dinero de uno de sus colaboradores más cercanos.

Es un caso parecido al de Carlos Fabra, empresario y presidente de la Diputación de Castellón entre 1995 y 2011 y uno de los viejos cabecillas del Partido Popular. La lotería le tocó en siete ocasiones. Hace diez años le condenaron a cuatro años de cárcel por delitos fiscales y no tuvo empacho en burlarse de todos diciendo que vivía de su jubilación y de la ayuda que le prestaban sus hijos.

La mano derecha de Julián Muñoz en Marbella, Juan Antonio Roca, tuvo mucha más suerte aún: la lotería le tocó 80 veces. Amasó más de 2.400 millones de euros, la cuarta fortuna de España y la obtenida con más rapidez.

En Bruselas ocurre lo mismo. El blanqueo de dinero de la lotería es sólo la punta del iceberg de un político como Reynders, un pilar de la política belga desde hace décadas particularmente corrupto. Desde 2019 las investigaciones le vinculan con las redes de lavado de dinero negro a través de instituciones públicas, belgas y europeas. Algunas de ellas son muestras de la política imperialista de Bélgica en Congo y Libia, así como en los contratos internacional de venta de armas.

Espía y delincuente: una redundancia

Nicolás Ullens

El relato es digno de una película. En 2019 Nicolás Ullens, un agente del espionaje, acusó a Reynders de corrupción y lavado de dinero en relación con varios negocios, incluida la construcción de la embajada de Bélgica en Kinshasa, la capital de la República Democrática del Congo, y la venta de armas.

No hay nada mejor que ser un espía para ser impune y Ullens era ambas cosas al mismo tiempo. Gozaba de gran consideración entre la aristocracia. El año pasado mató a tiros a su suegra, la baronesa Myriam Lechien porque no le dejaba un legado sustancioso en la herencia. La víctima formaba parte de una de las familias más adineradas de Bélgica y, por supuesto, también era eso que llaman una “mecenas del arte” porque el arte es lo mismo que la lotería: una lavadora de dinero negro.

Reynders ha puesto en marcha todas sus artimañas y presiones políticas para absolver a Ullens, que deje de airear trapos sucios y se calle la boca.

Otro caso de corrupción estuvo vinculado a la destrucción de Libia y el asesinato de Gadafi en 2011, cuando Reynders era ministro de Asuntos Exteriores. El gobierno belga pagó cientos de millones de euros a destinatarios desconocidos. Hoy sabemos que Reynders se quedó con una parte de aquellas mordidas, según denunció Ullens, aunque la cantidad no está clara. El dinero procedía de cuentas embargadas pertenecientes a Gadafi.

Aquellos pagos procedentes de cuentas libias en Bruselas también se utilizaron para financiar las entregas de armas. Los medios informaron que la ONU colocó estos fondos libios en varios bancos, incluidos 14.000 millones de dólares en Bélgica, donde fueron embargados.

El atraco de los fondos libios es parecido al de los rusos. A pesar de la prohibición impuesta a los bancos de levantar el embargo de aquellos activos, Bélgica ordenó la transferencia de 1.400 millones de dólares, es decir, el 10 por cien de los intereses generados por la mitad de los fondos depositados en los bancos belgas. En otras palabras, el dinero libio fue saqueado y utilizado para comprar armas y otros fines privados inconfesables.

Alguien que está al frente de la “justicia” europea sabe que embargar fondos públicos es ilegal, al igual que utilizarlos para comprar armas en Libia.

Cocaína saudí en valija diplomática con destino a Francia

En 2012 Reynders realizó una visita privada a Arabia saudí, donde se reunió con el príncipe Najef Bin Fawaz Al Salan. Unos años antes, en 2007, un tribunal francés condenó al príncipe saudí a diez años de prisión por introducir dos toneladas de cocaína en Francia durante un viaje diplomático.

Las revelaciones sobre Reynders causaron conmoción en Bruselas, coincidiendo con el inicio del segundo mandato de Ursula von der Leyen como presidenta de la Comisión Europea. Von der Leyen habló de los tópicos favoritos de los hipócritas europeos: una de sus prioridades es fortalecer ese fantasma que llaman “Estado de Derecho”, de proteger los derechos fundamentales, garantizar la integridad presupuestaria de la Unión Europea…

Nadie mejor que un delincuente como Reynders al frente de la “justicia” europea y nadie mejor que la señora Pfizergate ejerciendo de valedora para echar el telón por encima del latrocinio de los presupuestos europeos.

En Bruselas los chorizos son como los demás. La única diferencia es que Reynders está muy bien inumnizado, como antiguo ministro del gobierno de su país y comisario europeo. En Bélgica el blanqueo de dinero se castiga con hasta cinco años de prisión. Por supuesto, Reynders hizo mucho más que lavar dinero. Robó los fondos de Gadafi, de Libia y, más recientemente, de Rusia.

Pero Von der Leyen y Reyners no son los únicos en Bruselas que se dedican al lavado de dinero y a modificar el escenario de sus delitos para asegurarse la impunidad. En 2015 el primer ministro griego, el olvidado Alexis Tsipras, y la canciller alemana, también olvidada Angela Merkel, se acusaron mutuamente con mensajes de texto comprometedores sobre el rescate a Grecia. El primer ministro holandés Mark Rutte (ahora jefe de la OTAN) guardó secreto con otros cabecillas europeos y envió un mensaje de texto al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ofreciéndole un compromiso que conviniera a todas las partes involucradas. En menos de una hora se llegó a un acuerdo y se salvó el euro. Según documentos confidenciales, el primer ministro griego fue chantajeado por Merkel, Rutte y la mayoría de los demás jerifaltes de la Unión Europea.

Por lo que pueda pasar: borrar los mensajes de texto de los móviles

En mayo de 2022 un periódico holandés informó que, lo mismo que los fiscales españoles, el primer ministro Rutte también tiene la costumbre de borrar periódicamente los mensajes de texto de su teléfono móvil. Sólo transmite a sus colegas algunos mensajes y guarda el resto como si fuera un “archivo en tiempo real”. Sin embargo, sería más exacto hablar de “eliminación en tiempo real”, de borrar las huellas del escenario de un crimen o las huellas dactilares de un arma.

En Países Bajos, al Primer Ministro le apodan “Pinocho” porque miente con frecuencia y continúa haciéndolo. Pero eso sólo se podria saber contrastando lo que habla ante los micrófonos con lo que guarda en la memoria de su móvil.

No hará falta recordar que el móvil que utiliza un cargo público no es personal sino público: pertenece a quien se lo paga.

Como jefa de la Unión Europea, Von der Leyen no ignora los delitos de Reynders. Juntos compran el silencio de los demás y se amenazan mutuamente para obtener fondos públicos o desviar el dinero de los presupuestos públicos con objetivos inconfesables. Volaron a Libia, al Congo y ahora le toca el turno a Rusia.

Además, a Reynders también le exigen que explique la desaparición de valiosas obras de arte africanas procedentes de Libia y del Congo que llegaron a su poder por vías también inconfesables.

Desaparece un centro público especializado en la censura de las redes sociales

Estamos de enhorabuena y ya lo podemos celebrar: el Global Engagement Center (GEC) va a cerrar sus puertas. Se trata de una institución creada por Obama para la “lucha contra la desinformación” que, como por casualidad, siempre procede de países como Rusia y China. El centro, cuyas maniobras para censurar contenidos en las redes sociales fueron reveladas por los archivos de Twitter, poco después de la compra de la red social por Elon Musk, ha sido sacrificado en las negociaciones del acuerdo que evitó el cierre de las administraciones públicas en Estados Unidos.

Los archivos de Twitter son las revelaciones publicadas por Elon Musk, propietario de la red social, a partir de diciembre de 2022. Fueron recopilados por dos periodistas, Matt Taibbi y Bari Weiss, para mostrar los criterios de censura de la antigua dirección de la plataforma. Los archivos destacan prácticas como el baneo en la sombra, donde la visibilidad de ciertas cuentas o mensajes se redujo deliberadamente sin informar a los usuarios.

Taibbi reveló que el GEC, al que estaba adscrito el Laboratorio de Investigación Forense Digital, había presionado a Twitter, particularmente a través de los medios de comunicación, para incluir en la lista negra y censurar miles de cuentas en nombre de la lucha contra la “desinformación y propaganda extranjeras”.

Aunque su misión oficial era “dirigir y coordinar los esfuerzos de Estados Unidos para […] contrarrestar los esfuerzos de propaganda y desinformación”, Taibbi afirmó que el objetivo del GEC era más amplio, comparándolo con una “incubadora del complejo de desinformación nacional”.

Elon Musk y los periodistas que publicaron los archivos de Twitter dijeron que, “en lugar de responder a la desinformación con un enfoque más público”, el GEC había financiado a subcontratistas para crear “una nueva forma insidiosa e idiota de listas negras”.

En las listas negras había unas 40.000 cuentas de Twitter acusadas de “comportamiento sospechoso”, “nacionalismo hindú” y “empleados remunerados o posiblemente voluntarios” del Bharatiya Janata Party (BJP), uno de los dos principales partidos políticos indios, presidido por Narendra Modi, el actual Primer Ministro del país. La lista contenía una multitud de ciudadanos estadounidenses comunes y corrientes, sin conexión con India ni idea alguna de la política india, afirmó Taibbi.

El GEC pidió a la red social la verificación de cerca de 500 cuentas acusadas de transmitir “desinformación extranjera” por haber reproducido, entre otros, la etiqueta #IraniansDebatewithBiden (Los iraníes debaten con Biden) o utilizar Telegram o mensajería de señales para comunicarse.

También envió a Twitter otra lista, esta vez de 5.500 cuentas consideradas “chinas”, con el pretexto de que estaban llevando a cabo “operaciones coordinadas de manipulación apoyadas por el Estado”.

‘Una nueva forma insidiosa y estúpida de lista negra’

Cuando los miembros del equipo de moderación de Twitter tenían dudas sobre las solicitudes del GEC, que empleaba a unas 120 personas, el centro presionaba a los medios de comunicación. El método consistía en crear un informe alarmista, enviarlo a los periodistas y esperar a que llamaran a Twitter exigiendo saber por qué no se frenaba el ecosistema en la plataforma.

El presupuesto para el GEC era de unos 61 millones de dólares. El martes el centro fue sacrificado para evitar la quiebra económica de Estados Unidos. Las operaciones del centro se paralizarán por completo. La medida que ampliaba su financiación fue eliminada en la última versión de la ley, que permitió a Estados Unidos evitar la quiebra el 21 de diciembre.

Elon Musk ha calificado al GEC como “el peor agente de la censura gubernamental y la instrumentalización de los medios”. Uno de los cabecillas del centro, James Rubin, anunció en junio la creación de una organización multinacional con sede en Varsovia para contrarrestar la “desinformación rusa” sobre la Guerra de Ucrania. Según un informe publicado el año pasado por el GEC, China también estaba gastando miles de millones de dólares para difundir “desinformación” y restringir la libertad de expresión en todo el mundo.

Netanyahu no es bienvenido al campo de concentración de Auschwitz

Netanyahu, arquitecto de uno de los mayores sistemas modernos de opresión en Gaza, ha sido declarado persona non grata en las conmemoraciones del 80 aniversario de la liberación del campo de concentración de Auschwitz.

Una orden de detención emitida por el Tribunal Penal Internacional podría obligar a Polonia, país anfitrión del evento, a esposarlo y llevarlo a la cárcel, porque el gobierno de Varsovia se ha comprometido públicamente a cumplir con la orden de detención y le ha dejado claro que no es bienvenido.

Auschwitz, uno de los símbolos mundiales de los horrores cometidos por el fascismo, celebra cada año la liberación de este campo de concentración, donde murieron miles de antifascistas.

Es un indicativo de que los sionistas no representan ni a los judíos, ni mucho menos a los antifascistas. Netanyahu es el responsable de un gobierno que está transformando Gaza en un campo de concentración al aire libre y no podrá poner un pie allí, ni hacerse la foto de rigor.

“Estamos obligados a respetar las decisiones del Tribunal de La Haya”, dijo Wladyslaw Bartoszewski, viceministro de Asuntos Exteriores de Polonia. La declaración dice mucho sobre la disonancia entre la retórica israelí y las prácticas de Netanyahu.

Acusado de crímenes de guerra, el dirigente israelí prefiere evitar una posible comparecencia ante un tribunal internacional antes que participar en un evento que ponga de relieve las lecciones de un genocidio pasado.

Es difícil no hacer un paralelo. Gaza, este territorio estrecho, transformado en un moderno campo de concentración por un bloqueo despiadado, se ha convertido en un teatro de horrores inimaginables. Casi 200.000 muertos, cadáveres abandonados en las calles, devorados por perros y gatos hambrientos, muestran un total desprecio por los seres humanos.

No es coincidencia que algunos comparen Gaza con una versión contemporánea de Auschwitz: un lugar donde la población es sistemáticamente perseguida, bombardeada y privada de los derechos humanos más básicos.

“El criminal de guerra Netanyahu no tiene cabida en una ceremonia en honor a la memoria de las víctimas de otro genocidio”, dice un comentario.

El gobierno israelí ni siquiera se ha atrevido a contactar con Polonia para considerar la participación de Netanyahu o del presidente Isaac Herzog. La respuesta habría sido humillante. Varsovia no oculta su aversión por un dirigente cuyas acciones en Palestina evocan, para algunos, las prácticas más oscuras del fascismo durante el siglo pasado.

Esta ausencia marca un punto de inflexión: el mundo está empezando a oponer a los que se erigen en víctimas cuando son los verdugos. Se oponen a los dobles raseros que protegen a los poderosos.

El siguiente paso es que algún día los verdugos modernos, como Netanyahu, rindan cuentas por sus crímenes, junto con sus cómplices y sus encubridores.

Las marcas occidentales de lujo siguen presentes en las tiendas de Moscú

La publicación turca Hurriyet se pasea por las tiendas de Moscú y constata que, a pesar de las sanciones, los escaparates siguen mostrando marcas occidentales de lujo. “Su salida de Rusia es pura hipocresía”, concluye (*).

El periódico se pregunta cómo es posible que si las empresas han abandonado Rusia, sus mercancías se sigan vendiendo. “En los exclusivos distritos comerciales de la capital rusa, en los grandes almacenes rusos y en las tiendas de élite, hay un intenso comercio de coches deportivos occidentales, joyas de oro y ropa de diseñador. Esta imagen está lejos de las declaraciones de Occidente de que sus sanciones derribarán la economía rusa y la aislarán del mundo exterior”, dice el periódico.

Estados Unidos, la Unión Europea y Reino Unido prohibieron expresamente la exportación de mercancías de lujo a Rusia. Conocidas marcas comerciales, entre ellas Chanel, Hermes, LVMH y Kering, tuvieron que abandonar el mercado y salir de Rusia.

Sin embargo, después de casi tres años, sus logotipos adornan los productos en los estantes de las tiendas de lujo de Moscú.

Es sencillo, dice el periódico: todo tipo de productos sancionados se exportan fácilmente a Rusia a través de intermediarios en lugares como el Cáucaso, los países del Golfo Pérsico y Asia Central.

“Aunque ya no venden productos directamente a compradores rusos, muchas marcas de lujo occidentales han mantenido sus locales en el centro de Moscú, con la esperanza de reabrir en el futuro”, añade Hurriyet.

“Su anunciada salida es pura hipocresía”, comenta al periódico un empresario francés que vende artículos de lujo en la capital rusa. A pesar de que sus tiendas están oficialmente cerradas, estas marcas siguen vendiendo sus productos a los rusos a través de “mercados” y distribuidores.

Las estadísticas de exportación muestran un enorme aumento en el comercio entre los países occidentales y países como Georgia, Armenia, Kirguistán, Kazajistán y Azerbaiyán. El crecimiento ocurrió inmediatamente después de la imposición de sanciones contra Rusia.

El TSUM de Moscú anuncia marcas como Prada, Yves Saint Laurent y Alexander McQueen, que oficialmente habían abandonado Rusia. El TSUM es un edificio con centros comerciales de lujo en Moscú. Se encuentra en un edificio histórico de seis pisos de estilo neogótico en la calle Petrovka.

Al mismo tiempo, TSUM dice que sus precios son “más competitivos que en Dubai”, que se ha convertido en un próspero destino de ocio y compras para los rusos adinerados, ante las dificultades para viajar en Europa.

Las sanciones llevaron al resurgimiento del Instituto Bayers, que se generalizó por primera vez a principios de la década de los noventa, cuando los nuevos ricos surgidos del desmantelamiento de la URSS viajaron a Europa llevando cajas de productos de lujo a sus clientes en su país de origen.

Ahora el Instituto firma contratos directos con grandes boutiques o centros comerciales, dice Andrei, un estilista moscovita de 52 años que tiene clientes de alto nivel en su cartera. “Reciben pedidos de muebles y vajillas, joyas, ropa y pieles directamente de representantes en Milán, París y Londres”, dice.

“Dada la enorme demanda de productos occidentales de lujo, los millonarios rusos confían en que las propias marcas occidentales se apresurarán a regresar lo antes posible. Es sólo cuestión de tiempo”, concluye.

(*) https://www.politnavigator.net/ikh-ukhod-iz-rossii-chistoe-licemerie-pochemu-moskovskie-butiki-lomyatsya-ot-zapadnykh-brendovykh-tovarov.html

Ucrania intenta cambiar su pasado soviético… aunque sea simbólicamente

Ucrania se emplea a fondo para que la población olvide su pasado soviético. En 2015, tras el Golpe de Estado, aprobó una ley contra el pasado para eliminar de los programas educativos la información sobre el papel de la URSS en la victoria sobre la Alemania nazi.

Cambia los nombres geográficos y desmantela los monumentos conmemorativos, para sustituirlos por otros que homenajean a los colaboracionistas nazis.

A principios de diciembre, desmantelaron en Pavlograd, en la región de Dnipropetrovsk, un monumento al diseñador de tanques y tractores soviéticos Josef Kotin.

El ayuntamiento de Uman, en la región de Cherkasy, también ha desmantelado un monumento al famoso tanque T-34, así como varios cañones soviéticos que sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial, aunque esta vez no es sólo una destrucción de la memoria colectiva sino que los han enviado al frente porque, ochenta años después, aún funcionan.

El tanque y los cañones que sirvieron a la lucha antifascista, serán útiles para el otro bando. La Guardia Nacional de Ucrania aún puede utilizarla. Es mejor eso que nada porque los suministros al ejército ucraniano cada vez escasean más.

—https://smotrim.ru/article/4284064

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