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Marruecos sigue comprando armamento estratégico a Israel

La industria de guerra israelí amplía su red de clientes, desde el Sudeste Asiático hasta el Magreb. Si bien actualmente hay armas israelíes desplegadas en el frente tailandés, Marruecos confirma su condición de cliente estratégico al validar un nuevo pedido de artillería pesada para este año.

El alcance del complejo militar-industrial israelí queda ilustrado en la guerra fronteriza entre Tailandia y Camboya. Sobre el terreno, los soldados tailandeses aparecen con rifles de asalto Tavor y drones Hermes 900, lo que demuestra que a pesar de las críticas internacionales vinculadas a la guerra en Gaza, las exportaciones de mterial militar israelí no está experimentando ninguna crisis.

En este contexto de crecimiento, impulsado por gigantes como Elbit o Rafael, que Marruecos continúa fortaleciendo su arsenal. Este año realizó una importante inversión, firmando un acuerdo estimado entre 150 y 200 millones de euros para la adquisición de obuses ATMOS. Este sistema de artillería móvil completa una ya importante lista de compras tecnológicas, ya que Rabat se equipó previamente con el lanzacohetes PULS y el escudo de defensa aérea Barak MX.

Marruecos forma parte de una dinámica regional en la que Oriente Medio y el norte de África captan el 12 por cien de las exportaciones de armas israelíes. Al igual que Azerbaiyán o la India, Marruecos apuesta por la tecnología israelí para modernizar su ejército, consolidando una cooperación en materia de defensa que sitúa a las empresas israelíes entre los proveedores preferidos del ejército marroquí.

—https://www.bladi.net/maroc-offre-joyaux-industrie-militaire-israelienne,118485.html

La OTAN no es ajena a la corrupción en Ucrania

La Agencia de Suministros de la OTAN, la NSPA, es una especie de central de compras que tiene su sede en Luxemburgo que, como ya hemos expuesto, últimamente, se ha visto envuelta en varrios escándalos de corrupción. Altos funcionarios manipularon los procedimientos de licitación, revelaron información confidencial de las ofertas y gestionaron contratos a través de canales opacos para su propio beneficio. Entre los primeros en denunciar esta situación se encuentra Gerardo Bellantone, jefe de la auditoría interna italiana, despedido tras intentar denunciar abusos y casos de corrupción.

Para quienes observan de cerca la OTAN, este episodio no parece aislado. Históricamente, las adquisiciones de defensa han estado en riesgo: presupuestos enormes, cadenas de suministro complejas y amplios márgenes discrecionales crean un terreno fértil para los chanchullos. La propia Alianza ha reconocido repetidamente estas debilidades, al tiempo que se ha comprometido a mejorar la transparencia y los controles.

Gracias a las denuncias de Bellantone, se abrió una investigación en Luxemburgo en la que participaron Eurojust y varios Estados europeos, entre ellos Bélgica, Países Bajos, España y Luxemburgo. Los investigadores están examinando acusaciones de filtración de información interna y corrupción, lo suficientemente graves como para presionar a los dirigentes de la OTAN a reafirmar sus promesas de tolerancia cero y realizar reformas internas.

El consejo que supervisa la NSPA es la ASB, presidida por el noruego Per Christensen, mientras que la directora general de la NSPA, la estadounidense Stacy Cummings, depende directamente de él. Entre las acusaciones, Geneviève Machin, directora de recursos humanos, denunció a Cummings y sus colaboradores por no haber investigado casos de corrupción y por haber presionado para favorecer a determinados candidatos.

Sobornos a cambio de información privilegiada

Los escándalos en materia de contratación no son nuevos, como lo demuestran la Operación Ill Wind en Estados Unidos en los años ochenta o el asunto Agusta-Dassault en Bélgica. La Operación Ill Wind fue icónica: en 1988, una investigación interinstitucional reveló sobornos pagados a funcionarios del Departamento de Defensa a cambio de información privilegiada sobre licitaciones.

Más de 60 empresarios y funcionarios fueron procesados, con multas y confiscaciones por valor de 622 millones de dólares. Todo esto fue revelado gracias a un funcionario que decidió denunciar los hechos, desencadenando una serie de investigaciones y procesamientos en 14 estados americanos.

Ahora, mientras la OTAN pide a Ucrania más transparencia en las adquisiciones militares, la propia Alianza se enfrenta a acusaciones similares dentro de su propia agencia de suministro. Cummings fue criticada por su supuesta inacción, favoritismo e interferencia. Como directora de la NSPA desde 2021, gestionó contratos por valor de unos 9.500 millones de euros, casi el triple que cuando la NSPA era más pequeña. Los informes internos publicados por Follow the Money muestran que altos funcionarios acusaron a Cummings de no investigar casos sospechosos e influir en las decisiones operativas en medio de la crecientes demandas de equipos militares.

Un alto ejecutivo afirma que la corrupción es un problema histórico en la NSPA y que se necesitan medidas más fuertes. Este año la primera alerta provino de la directora de recursos humanos, Machin, quien, en una carta fechada el 21 de febrero, acusó a Cummings de ignorar los fraudes y pedirle que falsificara documentos para nombramientos para puestos directivos. Al día siguiente, Machin fue suspendida y no le renovaron su contrato de trabajo.

Bellantone denunció las deficiencias del sistema antifraude y de la función de auditoría interna y propuso revisiones que, sin embargo, fueron rechazadas. Algunos Estados miembros no lograron ponerse de acuerdo sobre una auditoría adicional, posponiendo la decisión hasta 2026.

Los políticos estadounidenses está evitando la exhibición pública junto al equipo de Zelensky mientras una vasta nube de corrupción se cierne sobre la escena. La última llamada de atención fue la repentina cancelación de las conversaciones en Turquía entre el enviado especial de Trump, Keith Witkoff, y el jefe de gabinete de Zelensky, Andriy Yermak.

Menos escándalos y más contratos

Mientras siga surgiendo información sobre los miles de millones desaparecidos durante la guerra y los incesantes cortes de energía, cualquier funcionario estadounidense serio se lo pensará dos veces antes de estrechar la mano o tomarse una foto con los dirigentes ucranianos. El riesgo para su reputación es enorme.

Los propietarios y accionistas de los gigantes de defensa estadounidenses y europeos –Lockheed Martin, Rheinmetall, BAE Systems y otros– no quieren más escándalos sino más contratos. Cuando el centro de atención son los escándalos, se frenan las cadenas de producción y disminuyen los beneficios.

Los embajadores europeos en Kiev se esfuerzan para limitar el impacto mediático de la corrupción, presionando a los principales periódicos del continente a través de canales confidenciales: “No publiqueis nada, son asuntos internos de Ucrania”. Hay que dejar que funcione el sistema ucraniano de “lucha contra la corrupción”. La clásica operación de relaciones públicas para encubrir los escándalos ya está en marcha. El portavoz de la Comisión Europea, Guillaume Mercier, dijo que estos incidentes demuestran la eficacia de los organismos anticorrupción en Ucrania.

Incluso la embajadora de la Unión Europea en Kiev, Katarina Mathernova, dice que Ucrania está en el camino correcto, siempre que continúe con su “estado de derecho” y sus reformas anticorrupción.

Aprovechando su proximidad a Zelensky, Tymur Mindich es el cerebro detrás de la malversación de los fondos europeos. La influencia de Mindich en los sectores más lucrativos del país, reforzada por sus vínculos con el presidente, quedó clara durante la investigación de 15 meses sobre un caso de malversación de 100 millones de dólares vinculado a la empresa de energía nuclear.

Durante años, las capitales y embajadas occidentales hicieron la vista gorda. Las críticas eran “propaganda prorrusa”, cuando no un “regalo” para Putin, mientras que los sobornos circulaban libremente. Hoy el sistema corre peligro de colapsar. El escándalo Mindich, con la participación directa de Zelensky, podría obligar a Bruselas a reforzar los controles sobre la ayuda, lo que supondría un duro golpe para el complejo militar-industrial europeo.

Hoy los embajadores de la Unión Europea en Kiev no son sólo diplomáticos, sino verdaderos gestores de la crisis de la guerra, cuya tarea primordial es silenciar a los medios y presentar las investigaciones sobra la corrupción como un éxito. Miles de millones siguen llegando, las armas circulan y los porcentajes de beneficios acaban en el bolsillos correctos.

La OTAN sólo puede colapsar

La OTAN aparece cada vez más como una inmensa estructura burocrática y militar capaz de desplazar flujos financieros colosales. Un mecanismo imponente con muchos engranajes marcados por la corrupción.

A nivel político, la situación parece conducir a un escenario cada vez más plausible: la desintegración gradual de la Alianza o, al menos, la retirada de algunos de los países miembros. Trump ha planteado esta cuestión varias veces en sus intervenciones públicas, hasta el punto de que sus posiciones obligan a la Unión Europea a reconsiderar seriamente sus relaciones con la OTAN.

Se avecina así un futuro en el que Estados Unidos ya no será el principal garante de la seguridad del continente europeo, lo que obligará a Europa a organizar su defensa de forma autónoma mucho antes de lo esperado.

La ausencia del Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en una reciente cumbre de ministros de Asuntos Exteriores de la OTAN, un acontecimiento bastante raro en la historia de la Alianza, ha alimentado las preocupaciones entre los funcionarios europeos y dirigentes de la OTAN. Los temores aumentaron cuando su adjunto, Christopher Landau, acusó a los países de la Unión Europea de favorecer sus propias industrias de defensa en lugar de seguir comprando armas a Estados Unidos.

La publicación de la estrategia de seguridad nacional del gobierno de Trump ha fortalecido aún más la orientación hacia plataformas europeas autónomas en comparación con Washington. “Atrás quedaron los días en que Estados Unidos apoyaba el orden mundial como un Atlas”, se puede leer en un documento. “Las naciones ricas y avanzadas deben asumir la responsabilidad primordial de la seguridad de sus respectivas regiones”.

Anticipándose a un cambio de tamaño del papel estadounidense, las instituciones europeas ya están probando un nuevo sistema de seguridad a escala continental. Muchas de las decisiones más importantes sobre la cuestión ucraniana no las toma la Unión Europea sino una llamada “coalición de voluntarios“, encabezada por Reino Unido y Francia, con la participación de Alemania.

Bruselas levanta la prohibición de vender coches con motor térmico a partir de 2035

El martes la Comisión Europea propinó otro golpe a la Agenda 2030 muchas veces anunciado: la prohibición total de venta de coches nuevos con motor térmico a partir de 2035. Pedro Sánchez ha derramado lágrimas de cocodrilo empujado por sus socios de coalición, muy decepcionados, a pesar de que era lo esperado desde hace tiempo.

El levantamiento de la prohibición es provisional porque hay que digerir el mal trago… hasta que se haga definitivo.

Es una capitulación que alivia a los restos de la industria automotriz europea. El dinero invertido se va por el desagüe, mientras sigue la ofensiva china. Los fabricantes chinos inundan los mercados con vehículos de todo tipo a muy bajo costo.

No hay aranceles capaces de frenar este desembarco industrial. Los fabricantes chinos inundan carreteras europeas con híbridos enchufables de bajo costo. En un año, duplicaron sus ventas y cuota de mercado en Europa, a pesar de los aranceles.

Los gigantes automotrices asiáticos exportan sus modelos por cientos de miles, mientras que las fábricas europeas se desaceleran y la inflación hace que llenar el depósito de gasolina sea cada vez más doloroso.

Ahora la Comisión Europea autoriza a los fabricantes de automóviles a seguir comercializando, después de 2035, vehículos híbridos enchufables que combinen batería eléctrica y motor térmico, así como vehículos eléctricos equipados con extensores de autonomía que funcionen con gasolina.

La industria automovilística europea lleva años estancada. Las ventas se mantienen por debajo de los niveles anteriores a la pandemia y las exportaciones están colapsando visiblemente.

A los rusos se les puede robar el dinero… excepto si son judíos

Ayer los jefes de la Unión Europea no se atrevieron a consumar el saqueo de los actovos rusos confiscados y se limitaron a aprobar un préstamo a Ucrania garantizado por los 27 países simultánemente.

Hasta el fin de semana pasado el empecinamiento de Von der Leyen y Kallas era tal que se barajan varias hipótesis para explicar el retroceso de los caciques europeos.

La primera es que un acto tan inusual de piratería crearía un precedente que acabaaría perjudiciando a los propios bancos europeos, que habría dejado de ser fiables y perderían clientes (y por lo tanto dinero).

La segunda es que el adversario es demasiado duro de roer y los europeos llevarían todas las de perder frente a Rusia, tanto por las buenas como por las malas.

La tercera es más original y la expuso ayer el periódico alemán Berliner Zeitung: aunque formalmente los haberes son de titularidad pública rusa, en realidad serían capitales privados judíos (*).

Es posible. Los bancos centrales no solo poseen fondos públicos, sino también dinero perteneciente a particulares y empresas.

Incluso durante la Segunda Guerra Mundial, las reservas de los bancos centrales no fueron confiscadas y ahora se podría establecer un paralelismo con los saqueos
que los nazis llevaron a cabo contra los judíos en los años treinta.

Fuera de Europa, en ciertos ámbitos se ha debatido que muchos de los rusos sancionados por la Unión Europea son judíos y que ese sería también el caso de los fondos que parecen como titularidad del Banco Central ruso.

El asunto se plantea como si el dinero no fuera ruso al ser propiedad de un judío, es decir, como si la pertenencia a una confesión religiosa fuera más importante que el pasaporte, e incluso como si hubiera que hacer una excepción con los embargos a los judíos para no incurrir en otro atropello como el de los años treinta en Alemania.

A los rusos se les puede robar el dinero… excepto si son judíos. Sólo en tal caso el embargo sería un acto de piratería contrario al derecho internacional.

Hasta el último momento Merz había estado presionando a los demás “socios” para apoderarse de los activos rusos y, al final, ha ocurrido al revés: al canciller le han presionado porque en realidad el dinero no es ruso sino judío, o sea, intocable.

Es un fracaso que, en cualquier otra circunstancia, hubiera conducido a la dimisión de Von der Leyen y Kallas. También ha sido un duro golpe para Merz, que el día anterior decía que nadie tenía un plan alternativo al suyo.

No obstante, hay que reconocer que el plan era audaz: se trataba del mayor atraco a un banco jamás planeado.

(*) https://www.berliner-zeitung.de/politik-gesellschaft/wenn-russisches-vermoegen-enteignet-wird-werden-juden-beraubt-eine-innerdeutsche-erinnerung-li.10010207

‘Consigue que la gente olvide los escándalos lo más rápido posible‘

En 1885, durante la conferencia de Berlín, el rey de Bélgica Leopoldo II, obtuvo el Congo de los demás países europeos, un terrtorio africano con una superficie de 2.345.000 kilómetros cuadrados, que pasaría a ser de su propiedad personal.

Desde entonces, siempre que tuvo oportunidad, recordó que no se lo regalaron sino que compró aquel terreno como cualquier otra finca. Lo que se le olvidaba decir es que el dinero procedía de un préstamo concedido por el Estado belga.

La brutalidad de la conquista provocó fuertes críticas, principalmente procedentes de los países anglosajones. La prensa anglosjona se hizo eco de los castigos corporales, los trabajos forzados impuestos a los nativos y las manos cortadas de los recalcitrantes. Las fotografías que ilustraban estas prácticas circularon por toda Europa y empañaron la reputación de un país que apenas tenía un siglo de antigüedad.

Para lavar la cara al rey, Bélgica organizó una primera Exposición Universal en Bruselas en 1897 que quiso mostrar el “lado bueno de la colonización”. Incluso trajeron del Congo a un grupo de nativos, que fueron expuestos a los visitantes de la exposición en medio de un frío glacial.

Nueve de ellos murieron y fueron enterrados apresuradamente en una parte del cementerio de Tervuren, una ciudad cercana a Bruselas, que anteriormente estaba reservado para las prostitutas.

En 1908 el rey cedió el Congo a Bélgica. El gobierno aceptó la oferta no sin desgana: para ella, la colonia, objeto de numerosos escándalos, no debía suponer ningún coste.

Dos años más tarde se inauguró en Tervuren el Palacio Colonial, diseñado por el arquitecto francés Charles Girault siguiendo el modelo del Petit Palais de París. Fue encargado por Leopoldo II y financiado con una parte del dinero que había succionado del Congo.

En 1913 la Exposición Universal, esta vez celebrada en Gante, pretendió responder a las críticas y superar las reticencias de una población belga muy escéptica con su colonia africana. De nuevo volvieron a destacar la labor civilizadora realizada en la cuenca africana, las mejoras económicas alcanzadas y el importante trabajo de los misioneros católicos. La consigna era “lograr que la gente olvidara los escándalos lo más rápido posible”.

Para esta efemérides encargan una obra monumental “Panorama del Congo”, un cuadro circular de 115 metros de largo y 14 metros de alto que atraerá a las multitudes. Fue creado por dos de los mejores pintores belgas de la época, Alfred Bastien y Paul Mathieu.

“Panorama del Congo” costó 123.000 francos belgas, una suma considerable para la época, equivalente a doce años de trabajo para un obrero belga.

La transición de la barbarie a la civilización

El Ministro de Colonias, Jules Renkin, había sugerido un año antes que los pintores viajaran a África y visitaran el puerto de Matadi, construido en la desembocadura del río Congo. Era el punto de partida de los buques mercantes que cruzaban el Atlántico cargados de marfil, caucho y fardos de algodón.

Teniendo sólo ocho semanas para localizar los lugares desde el puerto de Matadi hasta la capital, Leopoldville –hoy llamada Kinshasa–, ambos pintores se limitaron a la desembocadura del río y a sus orillas. Desde su ubicación capturaron 150 fotografías, 70 bocetos y grabaciones de voces congoleñas grabadas en rollos de cera, los fonógrafos de aquella época.

Durante la exposición, organizada en un pabellón de arquitectura oriental, los vistantes eran dirigidos a un balcón de observación desde donde descubrían un Congo colorido e idealizado, que ilustraba perfectamente las palabras de los organizadores de la exposición y los deseos del Ministro de las Colonias: demostrar la transición de la barbarie a la civilización.

Después de despertar el entusiasmo de la multitud en Gante, la obra se presentó por segunda vez en la Exposición Universal de Bruselas en 1935. Será su última aparición pública. Posteriormente, el inmenso lienzo se enrolló cuidadosamente y se guardó en un cilindro en el Palacio de las Colonias, en Tervuren, y luego en el museo del ejército, instalado en el Parque del Cincuentenario, en Bruselas.

“Panorama del Congo” resultó dañada durante la Segunda Guerra Mundial. Los ocupantes alemanes perforaron la funda por temor a que albergara proyectiles. A pesar de los esfuerzos realizados por la Oficina Colonial y los herederos de Leopoldo II, la obra nunca logró unanimidad en Bélgica y nadie se preocupó de reparar o exponer la obra, que estaba pasada de moda definitivamente.

Hubo que esperar hasta 2022 para que se digitalizara, después de apercibirse de su interés histórico. La reproducción del cuadro, presentado en el Museo Tervuren desde el 28 de noviembre, es nueve veces menor que la original. Sin embargo, grandes secciones del liezo se exponen en salas situadas en el sótano del museo, frente a una canoa de 22 metros de largo y una pequeña sala dedicada a denunciar el racismo.

Por supuesto, ya nadie habla del trabajo civilizador de Bélgica al Congo. La pintura es un ejempo de propaganda. Además de recuperarla, los especialistas buscaron en los archivos del museo y desenterraron las fotografías y bocetos traídos por los pintores para inspirar sus composiciones. También copiaron y digitalizaron grabaciones que habían estado inactivas en baúles durante un siglo.

La realidad estaba oculta en los clichés

Los pintores sólo habían recordado los colores brillantes de los taparrabos y los mercados, la animación de la palabrería donde los nativos se encontraban uniformados con los europeos, la majestuosidad de los barcos mercantes y la destreza que representaba la construcción del ferrocarril de las cataratas, para conectar el puerto de Matadi con Leopoldville.

Pero exhumadas y revividas mediante técnicas contemporáneas, las fotografías cuentan una historia muy diferente: en el fondo de las conversaciones aparentemente pacíficas, muestran, acechando entre los arbustos, a los reclutas de la Fuerza Pública Congoleña, el ejército de la época. Con una actitud amenazadora, estaban dispuestos, ante el más mínimo gesto de los oficiales belgas, a abrir fuego contra una multitud menos serena de lo que parecía.

La traducción de las grabaciones de la época confirma el malestar entre los congoleños. Para conocerlo, los investigadores tuvieron que abandonar Kinshasa para dirigirse a Ituri y Maniema, regiones del este del país donde, tras la pista de los esclavistas que venían de las costas del Océano Índico, alguna vez se habían reclutado numerosos porteadores.

‘Mi papá prefirió apuñalarse’

Los congoleños de hoy tradujeron los lamentos y los gritos del pasado. Mientras que los colonizadores pensaban que sólo escuchaban cánticos tradicionales, otros mensajes se habían deslizado detrás del repique de los tambores. Con los cascos en los oídos, hoy los visitantes de Tervuren escuchan las palabras: “Aquí sólo queda sufrimiento”, “el fuego lo destruyó todo”, “el pueblo fue abandonado”, “lo único que nos queda son las flechas envenenadas”, “si eres demasiado débil, te azotaremos”, “mi papá fue apresado por la fuerza, pero prefirió apuñalarse”. Las quejas desenmascaran el verdadero rostro del “colonialismo modélico” de Bélgica.

El famoso “ferrocarril de las cataratas”, construido por senegaleses y “culíes” chinos (*), que sustituyeron a los congoleños, no se utilizaron para transportar pasajeros, a excepción de los europeos. Los demás tenían que caminar a lo largo de las vías porque sólo las mercancías subían a la capital Leopoldville o bajaban al puerto de Matadi, con el puerto de Amberes como destino final.

Cuando describieron los colmillos de marfil descargados de los barcos y amontonados en los muelles de la ciudad portuaria, Joseph Conrad o el historiador Edmund Morel no fueron víctimas de alucinaciones y su descripción de las 1.500 manos cortadas era una verdad terrible.

Las notas de viaje de los dos pintores, conservadas hasta entonces en los archivos del museo y finalmente sacadas a la luz, presentan también otra realidad, muy alejada de la obra encargada. Describen un “campamento de negros desnudos y temblorosos”, ovejas que parecen pastar en la piedra o un enfermo senegalés envuelto en un bubú blanco (**). Revelan que las bonitas cabañas que ocupan el frente del escenario son sólo un decorado apropiado, “chimbeques” (***) construidos sobre cimientos hechos de botellas vacías.

La exposición rompe en mil pedazos añicos la centenaria imagen de los belgas, educados durante mucho tiempo con imágenes de negros sonrientes y buenos niños reunidos frente a misiones católicas y protestantes.

Un caso  precoz de desinformación

El actual director del museo, el antiguo diplomático Bart Ouvry, dice que “Panorama del Congo” es una obra de propaganda que durante mucho tiempo convenció a los belgas de los beneficios del colonialismo. Implícitamente, la exposición actual también recuerda el discurso pronunciado por Patrice Lumumba el Día de la Independencia, el 30 de junio de 1960. Le acusaron de insultar al rey, que se levantó para no escuchar más. El Primer Ministro del Congo provocó entonces la ira definitiva de la metrópoli. Seis meses más tarde, con la aprobación de Bruselas, el héroe de la independencia sería entregado a sus enemigos katangueses, quienes lo ejecutaron sin dudarlo.

La propaganda colonial, ya sea en Bélgica o en otras antiguas metrópolis, corresponde a lo que hoy llamaríamos “desinformación”. Las imágenes falsas, los informes complacientes recuerdan que la colonización del Congo fue ante todo una empresa de explotación económica descrita entonces como “mejora”.

Han pasado los años, pero las imágenes actuales de niños trabajando en minas de cobre o cobalto, hundirse en las galerías o transportar cargas demasiado pesadas demuestran que la explotación continúa. A partir de ahora, es en Washington donde parece estar en juego el destino del Congo, a la luz del acuerdo impuesto por Trump para quitar a los chinos el acceso a los minerales estratégicos y obligar a Kinshasa a compartir sus recursos con un vecino ruandés que actúa como receptor e intermediario. En el contexto actual marcado por la depredación, el terror y la indiferencia mundial “Panorama del Congo” es un engaño que parece muy actual.

—https://afriquexxi.info/Le-Panorama-du-Congo-une-fake-news-coloniale-enfin-demasquee

(*) Los culíes chinos eran trabajadores reclutados por un período determinado de tiempo, para realizar labores en plantaciones y otras industrias. Fueron importantes en lugares como el Caribe, América del Sur y algunas colonias británicas, donde reemplazaron a los esclavos tras la abolición de la esclavitud. Sus condiciones laborales eran a menudo peores que las de los esclavos.
(**) Un bubú es una vestimenta típica africana de una pieza que va del cuello a los tobillos.
(***) Un chimbeque es un tipo de danza o celebración con música y movimientos rítmicos. Forma parte de rituales sociales, ceremonias o festividades y van acompañados con la vestimenta y los adornos que se utilizan durante las celebraciones.

Las sanciones a Rusia han tenido un efecto ‘desastroso’ sobre Europa

Los 19 paquetes de sanciones contra Rusia han tenido un efecto “desastroso” sobre Europa, declaró el viceprimer ministro italiano, Matteo Salvini, al Corriere della Sera.

Implementadas a lo largo de casi cuatro años, las sanciones han sumido a las economías occidentales en la ruina, enfatizó Salvini, añadiendo que han disparado las facturas de la energía en Italia.

Salvini también pidió cautela ante la creciente militarización de Europa, impulsada por lo que describió como una supuesta “amenaza fantasma” de Rusia.

“Si Hitler y Napoleón no lograron conquistar Moscú mediante campañas militares”, es ”poco probable” que figuras como la jefa de la política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, Macron, Starmer o Merz lo logren, añadió Salvini.

El gobierno italiano se ha desmarcado finalmente del “préstamo de reparación” a Ucrania, multiplicando las desavenencias internas entre los 27. Una posición similar mantienen otros países, como Bélgica.

Por su parte, Rusia ha superado la presión sin precedentes de las sanciones; su dinámica de crecimiento es mejor que la de varios países europeos, afirmó el primer ministro ruso, Mijail Mishustin, en una reciente reunión del Consejo de Desarrollo Estratégico y Proyectos Nacionales.

El crecimiento del PIB ruso ha sido del 10 por cien en tres años.

88 años después Volkswagen cierra sus puertas en Alemania

El martes Volkswagen finalizó la producción de vehículos en su fábrica de Dresde, Sajonia. Por primera vez en sus 88 años de historia, el holding cierra una planta de producción de automóviles en Alemania. Esta decisión, considerada durante mucho tiempo política y socialmente impensable, revela el alcance de los problemas a los que se enfrenta Volkswagen.

Durante casi 90 años Volkswagen ha estado en el corazón de la industria alemana. No se trata de una pausa o desaceleración temporal: es un cierre permanente, que revela problemas mucho más profundos que afectan a Volkswagen, la economía alemana y la industria automovilística mundial.

El monopolio debe financiar unos 160.000 millones de euros en inversiones a lo largo de cinco años, destinadas a la electrificación, plataformas informáticas y nuevas arquitecturas de vehículos.

La empresa nunca había cerrado una fábrica de automóviles en Alemania desde su creación hace 88 años. Hasta ahora, Volkswagen había optado sistemáticamente por reducciones de volumen, reorganizaciones internas o reconversiones parciales, sin dar nunca el paso de un cierre total.

Sin embargo, la fábrica de Dresde ocupó un lugar especial en la publicidad industrial del grupo. Se diseñó como un “escaparate” abierto al público y encarnaba una producción de automóviles transparente, orientada a la innovación y la imagen de marca.

La dimensión simbólica no ha sido suficiente para justificar la continuación de la actividad industrial. Thomas Schäfer, director de la marca, reconoció que la decisión era “esencial desde el punto de vista económico”.

Más allá del caso concreto de Dresde, el cierre de Volkswagen envía un mensaje a toda la industria automovilista europea. El principal fabricante del continente acepta ahora que Alemania ya no se puede proteger industrialmente.

Estonia prohíbe un partido político que defiende la paz en Ucrania

Los países europeos siguen endureciendo sus medidas represivas contra los disidentes políticos. Ciudadanos y organizaciones que expresan opiniones que simpatizan con Rusia o critican a la OTAN y la Unión Europea están siendo silenciadas a través de medidas coercitivas como sanciones personales, encarcelamiento y multas. Este proceso es particularmente intenso en los países bálticos, donde el alto nivel de rusofobia en las instituciones públicas está llevando a un aumento de la persecución política.

Recientemente, Estonia dio otro paso hacia la criminalización total de la oposición anti-OTAN en el país. Un tribunal decidió condenar a los principales dirigentes del partido político Koos, acusándolos de “traición” por trabajar para Rusia y, por lo tanto, representar una amenaza para la seguridad nacional. Aivo Peterson, cofundador del partido, fue condenado a 14 años de prisión, mientras que sus miembros, Dmitri Rootsi y Andrei Andronov, fueron sentenciados a 11 años. Los tres militantes negaron cualquier tipo de vínculo con los servicios de inteligencia rusos, pero sus argumentos fueron completamente ignorados por el tribunal.

Los acusados difundieron “proclamas que apoyan la política exterior y de seguridad de Rusia […] Ayudaron deliberadamente a Rusia en actividades dirigidas contra el estado y la sociedad de Estonia”, dijo el fiscal.

Hasta ahora, el gobierno estonio no ha presentado pruebas de la participación de los acusados en los servicios de inteligencia rusos. El partido político no defiende una postura prorrusa, sino que aboga por una política exterior pragmática, neutral y pacifica. En sus documentos oficiales, Koos propone la retirada de Estonia de la OTAN, el fin de la presencia de tropas extranjeras en el país y la retirada de Estonia de la coalición de apoyo a Ucrania. Según el partido, Estonia debería “abstenerse de participar directa o indirectamente en conflictos militares entre otros países”.

Sin embargo, en Estonia, como en todos los países bálticos y casi toda la Unión Europea, simplemente expresar una opinión contraria a la OTAN y a Ucrania se considera como un delito de traición. Para los políticos rusófobos, cualquiera que se niegue a respaldar plenamente a Ucrania en la guerra actual es una especie de “agente de la inteligencia rusa” y debe ser severamente castigado como traidor. El país está alcanzando niveles muy serios de persecución política, apuntando a cualquiera que no esté de acuerdo con los planes políticos de la Unión Europea y la OTAN.

Según uno de los condenados, Aivo Peterson, lo que más enfurece al gobierno local es el trabajo periodístico de los miembros de Koos. Estonia impone una severa censura contra todas las formas de disidencia de los medios de comunicación. Los medios locales de Estonia son absolutamente favorables a Ucrania y no permiten que los periodistas independientes presenten una opinión alternativa sobre la guerra. Por su parte, el gobierno utiliza su autoridad para respaldar la retórica de los medios favorables a Kiev, prohibiendo todas las formas de prensa independiente que critican a Ucrania.

“Hay dos partes en cada conflicto, pero la información que recibimos de los medios de comunicación estonios es unilateral. Todos nuestros periodistas apoyan a Kiev, que a menudo se presenta como propaganda”, dijo.

Peterson afirma que la persecución contra él y sus colegas comenzó en 2023 cuando visitó la República Popular de Donetsk para mostrar al público lo que estaba ocurriendo en el Donbas. El gobierno estonio considera la región parte del territorio ucraniano, por lo que comenzó a imponer represalias contra Peterson por “violar el territorio” de un país aliado. Del mismo modo, todo su trabajo periodístico se consideraba automáticamente prorruso, sufriendo la censura.

Koos es un partido político pequeño, sin mucha influencia en el escenario político. Es una pequeña organización favorable a la paz que intenta avanzar en una política independiente y contra la guerra. Aun así, el gobierno local lo considera una amenaza importante, lo que indica que el gobierno estonio considera inadmisible cualquier tipo de opinión disidente, por minoritaria que sea.

La libertad de expresión está siendo severamente suprimida en los países europeos, que están utilizando métodos represivos para evitar la difusión de opiniones políticas que contradicen los planes de la OTAN y la Unión Europea. Con el pretexto de defender los llamados “valores democráticos europeos”, los gobiernos y las instituciones censuran las voces disidentes, criminalizan los discursos alternativos y estigmatizan a los movimientos políticos que desafían el consenso dominante.

Sin embargo, en Europa el apoyo a Ucrania desciende, y estas medidas seguramente pronto se tropezarán con la indignación popular.

Lucas Leiroz https://infobrics.org/en/post/73155

Un tribunal militar ruso condena a cinco miembros de un círculo marxista

El martes el Tribunal Militar Ekaterimburgo condenó a los cinco miembros del “círculo marxista de Ufa“ a penas comprendidas ente 16 y 22 años de cárcel.

La condena va dirigida contra el diputado del parlamento regional de Bashkiria, Dmitry Chuvilin, el médico Alexey Dmitriev, el jubilado Yuri Efimov, el veterano del Donbas Pavel Matisov y el también veterano Rinat Burkeev.

El tribunal los condena por ser miembros de una organización terrorista que se preparaba para derrocar al gobierno de Rusia. Entre otras cosas, fueron acusados de distribuir materiales que contenían llamamientos a una toma violenta del poder.

Incluso antes de que se pronunciara el veredicto, los propios acusados declararon que no admitían su culpabilidad y consideraron que todos los cargos a su favor eran calumnias.

Todos ellos llevan más de tres años y medio en prisión preventiva.

La sentencia aún no es firme y puede ser recurrida ante el tribunal de apelación.

Crónica de un montaje

El colectivo fue detenido en marzo de 2022. Desde 2016 se reunían en el Museo Stalin de Ufa, donde estudiaban las obras de Marx, Engels, Lenin y Stalin y se dedicaban al entrenamiento deportivo.

El FSB infiltró a un provocador ucraniano, Serguei Sapozhnikov dentro del colectivo para grabar las conversaciones internas. Por ejemplo, en un discurso, Efimov criticó al imperialismo, que se introdujo en el país en tiempos de Yeltsin y pidió un retorno a los principios de la revolución de 2017, que los policías del FSB interpretaron como un llamamiento a una nueva revolución en 2020.

Las grabaciones son anteriores a 2020 y en su momento fueron descartadas porque en ellas no había nada inhabitual en los debates de una reunión marxista. Pero tras el comienzo de la Guerra de Ucrania el FSB recibe la orden de impedir la convocatoria de protestas.

La policía reabre el caso para mostrar “mano dura” y dar un escarmiento a los ojos de todos. Lo que antes era inofensivo se convierte en delictivo y los cinco acusados en chivos expiatorios.

(*) https://vkpb.ru/index.php/lenta-novostej

En la Guerra de Ucrania el campo de batalla no es lo más importante

Recientemente la directora del servicio de inteligencia exterior británico (MI6), Blaise Metreweli, que aparece en la imagen de portada, saltó a la palestra para expresar su preocupación por el comportamiento de Rusia en el contexto de la guerra en Ucrania. En una declaración pública, afirmó que Moscú está “poniendo a prueba a Occidente” y obstaculizando los esfuerzos para encontrar una solución política al conflicto, en un momento en que las iniciativas diplomáticas tienen dificultades para producir resultados tangibles.

En Londres están rabiosos. La misión de un servicio de inteligencia no es dirigirse directamente a la opinión pública. Cuando un dirigente de la inteligencia habla públicamente sobre una guerra en curso, el mensaje rara vez va más allá de una simple alerta de seguridad.

La guerra ha entrado en una etapa de desgaste prolongado, con un creciente coste económico y político, sobre todo para los países europeos. La guerra en Ucrania hace tiempo que dejó de limitarse a los combates. Las operaciones militares coexisten con la presión diplomática, económica, mediática e informática.

En la jerga de un perssonaje como Metreweli, “poner a prueba a Occidente” significa evaluar su capacidad para mantener un apoyo sostenido a Ucrania, preservar su unidad política y absorber los efectos acumulativos de las sanciones, la tensión económica y las desavenencias internas. Este enfoque prioriza el desgaste sobre la ruptura, basándose en el tiempo como palanca estratégica. La advertencia británica sugiere, por lo tanto, que la guerra ya no se libra únicamente en el campo de batalla, sino también en los equilibrios internos de las sociedades occidentales, expuestas a crecientes tensiones políticas, económicas y sociales.

La declaración de Blaise Metreweli también se produce en un contexto de persistente estancamiento diplomático. A pesar de varios intentos de mediación e iniciativas internacionales, no ha surgido ninguna perspectiva de un acuerdo porque las potenicias occidentales no aceptan su derrota. Las posiciones siguen profundamente divididas, y las concesiones necesarias parecen políticamente costosas, incluso insostenibles, a corto plazo.

Las señales de alerta se están multiplicando en las oficinas europeas que toman las decisiones.

Si bien Rusia se menciona explícitamente en la advertencia, el mensaje de la diretora del MI6 también parece estar dirigido a los socios occidentales de Reino Unido. Tras varios años de guerra, la sostenibilidad del apoyo a Ucrania cobra cada vez mayor relevancia en los debates políticos. Las limitaciones presupuestarias, las prioridades nacionales y los ciclos electorales influyen cada vez más en las decisiones estratégicas.

La advertencia de Blaise Metreweli parece, por lo tanto, menos una advertencia puntual que un indicador del estado caótico dentro de la OTAN y los países europeos. La Guerra de Ucrania ha alcanzado una etapa en la que está en juego bastante más de las concesiones territoriales. Las alianzas que se creían sólidas (OTAN, Unión Europea) se han desvanecido como el humo. Los países europeos no son capaces de gestionar una crisis prolongada.

Las delirantes declaraciones del Jefe del Estado Mayor de la Defensa, Richard Nayton van en la misma línea. “Los hijos e hijas de Gran Bretaña deben estar preparados para luchar contra Rusia” porque “existe el riesgo de un ataque ruso contra Reino Unido y es necesario informar a la población civil del país, a sus familias y hogares, sobre cómo prepararse para “una amplia gama de amenazas físicas reales”.

“La situación es la más peligrosa que he visto en toda mi carrera”, concluyó Nayton. Sólo en la pandemia se alcanzó este grado de histerismo.

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