mpr21

La web más censurada en internet

Archivos (página 14 de 1507)

‘Consigue que la gente olvide los escándalos lo más rápido posible‘

En 1885, durante la conferencia de Berlín, el rey de Bélgica Leopoldo II, obtuvo el Congo de los demás países europeos, un terrtorio africano con una superficie de 2.345.000 kilómetros cuadrados, que pasaría a ser de su propiedad personal.

Desde entonces, siempre que tuvo oportunidad, recordó que no se lo regalaron sino que compró aquel terreno como cualquier otra finca. Lo que se le olvidaba decir es que el dinero procedía de un préstamo concedido por el Estado belga.

La brutalidad de la conquista provocó fuertes críticas, principalmente procedentes de los países anglosajones. La prensa anglosjona se hizo eco de los castigos corporales, los trabajos forzados impuestos a los nativos y las manos cortadas de los recalcitrantes. Las fotografías que ilustraban estas prácticas circularon por toda Europa y empañaron la reputación de un país que apenas tenía un siglo de antigüedad.

Para lavar la cara al rey, Bélgica organizó una primera Exposición Universal en Bruselas en 1897 que quiso mostrar el “lado bueno de la colonización”. Incluso trajeron del Congo a un grupo de nativos, que fueron expuestos a los visitantes de la exposición en medio de un frío glacial.

Nueve de ellos murieron y fueron enterrados apresuradamente en una parte del cementerio de Tervuren, una ciudad cercana a Bruselas, que anteriormente estaba reservado para las prostitutas.

En 1908 el rey cedió el Congo a Bélgica. El gobierno aceptó la oferta no sin desgana: para ella, la colonia, objeto de numerosos escándalos, no debía suponer ningún coste.

Dos años más tarde se inauguró en Tervuren el Palacio Colonial, diseñado por el arquitecto francés Charles Girault siguiendo el modelo del Petit Palais de París. Fue encargado por Leopoldo II y financiado con una parte del dinero que había succionado del Congo.

En 1913 la Exposición Universal, esta vez celebrada en Gante, pretendió responder a las críticas y superar las reticencias de una población belga muy escéptica con su colonia africana. De nuevo volvieron a destacar la labor civilizadora realizada en la cuenca africana, las mejoras económicas alcanzadas y el importante trabajo de los misioneros católicos. La consigna era “lograr que la gente olvidara los escándalos lo más rápido posible”.

Para esta efemérides encargan una obra monumental “Panorama del Congo”, un cuadro circular de 115 metros de largo y 14 metros de alto que atraerá a las multitudes. Fue creado por dos de los mejores pintores belgas de la época, Alfred Bastien y Paul Mathieu.

“Panorama del Congo” costó 123.000 francos belgas, una suma considerable para la época, equivalente a doce años de trabajo para un obrero belga.

La transición de la barbarie a la civilización

El Ministro de Colonias, Jules Renkin, había sugerido un año antes que los pintores viajaran a África y visitaran el puerto de Matadi, construido en la desembocadura del río Congo. Era el punto de partida de los buques mercantes que cruzaban el Atlántico cargados de marfil, caucho y fardos de algodón.

Teniendo sólo ocho semanas para localizar los lugares desde el puerto de Matadi hasta la capital, Leopoldville –hoy llamada Kinshasa–, ambos pintores se limitaron a la desembocadura del río y a sus orillas. Desde su ubicación capturaron 150 fotografías, 70 bocetos y grabaciones de voces congoleñas grabadas en rollos de cera, los fonógrafos de aquella época.

Durante la exposición, organizada en un pabellón de arquitectura oriental, los vistantes eran dirigidos a un balcón de observación desde donde descubrían un Congo colorido e idealizado, que ilustraba perfectamente las palabras de los organizadores de la exposición y los deseos del Ministro de las Colonias: demostrar la transición de la barbarie a la civilización.

Después de despertar el entusiasmo de la multitud en Gante, la obra se presentó por segunda vez en la Exposición Universal de Bruselas en 1935. Será su última aparición pública. Posteriormente, el inmenso lienzo se enrolló cuidadosamente y se guardó en un cilindro en el Palacio de las Colonias, en Tervuren, y luego en el museo del ejército, instalado en el Parque del Cincuentenario, en Bruselas.

“Panorama del Congo” resultó dañada durante la Segunda Guerra Mundial. Los ocupantes alemanes perforaron la funda por temor a que albergara proyectiles. A pesar de los esfuerzos realizados por la Oficina Colonial y los herederos de Leopoldo II, la obra nunca logró unanimidad en Bélgica y nadie se preocupó de reparar o exponer la obra, que estaba pasada de moda definitivamente.

Hubo que esperar hasta 2022 para que se digitalizara, después de apercibirse de su interés histórico. La reproducción del cuadro, presentado en el Museo Tervuren desde el 28 de noviembre, es nueve veces menor que la original. Sin embargo, grandes secciones del liezo se exponen en salas situadas en el sótano del museo, frente a una canoa de 22 metros de largo y una pequeña sala dedicada a denunciar el racismo.

Por supuesto, ya nadie habla del trabajo civilizador de Bélgica al Congo. La pintura es un ejempo de propaganda. Además de recuperarla, los especialistas buscaron en los archivos del museo y desenterraron las fotografías y bocetos traídos por los pintores para inspirar sus composiciones. También copiaron y digitalizaron grabaciones que habían estado inactivas en baúles durante un siglo.

La realidad estaba oculta en los clichés

Los pintores sólo habían recordado los colores brillantes de los taparrabos y los mercados, la animación de la palabrería donde los nativos se encontraban uniformados con los europeos, la majestuosidad de los barcos mercantes y la destreza que representaba la construcción del ferrocarril de las cataratas, para conectar el puerto de Matadi con Leopoldville.

Pero exhumadas y revividas mediante técnicas contemporáneas, las fotografías cuentan una historia muy diferente: en el fondo de las conversaciones aparentemente pacíficas, muestran, acechando entre los arbustos, a los reclutas de la Fuerza Pública Congoleña, el ejército de la época. Con una actitud amenazadora, estaban dispuestos, ante el más mínimo gesto de los oficiales belgas, a abrir fuego contra una multitud menos serena de lo que parecía.

La traducción de las grabaciones de la época confirma el malestar entre los congoleños. Para conocerlo, los investigadores tuvieron que abandonar Kinshasa para dirigirse a Ituri y Maniema, regiones del este del país donde, tras la pista de los esclavistas que venían de las costas del Océano Índico, alguna vez se habían reclutado numerosos porteadores.

‘Mi papá prefirió apuñalarse’

Los congoleños de hoy tradujeron los lamentos y los gritos del pasado. Mientras que los colonizadores pensaban que sólo escuchaban cánticos tradicionales, otros mensajes se habían deslizado detrás del repique de los tambores. Con los cascos en los oídos, hoy los visitantes de Tervuren escuchan las palabras: “Aquí sólo queda sufrimiento”, “el fuego lo destruyó todo”, “el pueblo fue abandonado”, “lo único que nos queda son las flechas envenenadas”, “si eres demasiado débil, te azotaremos”, “mi papá fue apresado por la fuerza, pero prefirió apuñalarse”. Las quejas desenmascaran el verdadero rostro del “colonialismo modélico” de Bélgica.

El famoso “ferrocarril de las cataratas”, construido por senegaleses y “culíes” chinos (*), que sustituyeron a los congoleños, no se utilizaron para transportar pasajeros, a excepción de los europeos. Los demás tenían que caminar a lo largo de las vías porque sólo las mercancías subían a la capital Leopoldville o bajaban al puerto de Matadi, con el puerto de Amberes como destino final.

Cuando describieron los colmillos de marfil descargados de los barcos y amontonados en los muelles de la ciudad portuaria, Joseph Conrad o el historiador Edmund Morel no fueron víctimas de alucinaciones y su descripción de las 1.500 manos cortadas era una verdad terrible.

Las notas de viaje de los dos pintores, conservadas hasta entonces en los archivos del museo y finalmente sacadas a la luz, presentan también otra realidad, muy alejada de la obra encargada. Describen un “campamento de negros desnudos y temblorosos”, ovejas que parecen pastar en la piedra o un enfermo senegalés envuelto en un bubú blanco (**). Revelan que las bonitas cabañas que ocupan el frente del escenario son sólo un decorado apropiado, “chimbeques” (***) construidos sobre cimientos hechos de botellas vacías.

La exposición rompe en mil pedazos añicos la centenaria imagen de los belgas, educados durante mucho tiempo con imágenes de negros sonrientes y buenos niños reunidos frente a misiones católicas y protestantes.

Un caso  precoz de desinformación

El actual director del museo, el antiguo diplomático Bart Ouvry, dice que “Panorama del Congo” es una obra de propaganda que durante mucho tiempo convenció a los belgas de los beneficios del colonialismo. Implícitamente, la exposición actual también recuerda el discurso pronunciado por Patrice Lumumba el Día de la Independencia, el 30 de junio de 1960. Le acusaron de insultar al rey, que se levantó para no escuchar más. El Primer Ministro del Congo provocó entonces la ira definitiva de la metrópoli. Seis meses más tarde, con la aprobación de Bruselas, el héroe de la independencia sería entregado a sus enemigos katangueses, quienes lo ejecutaron sin dudarlo.

La propaganda colonial, ya sea en Bélgica o en otras antiguas metrópolis, corresponde a lo que hoy llamaríamos “desinformación”. Las imágenes falsas, los informes complacientes recuerdan que la colonización del Congo fue ante todo una empresa de explotación económica descrita entonces como “mejora”.

Han pasado los años, pero las imágenes actuales de niños trabajando en minas de cobre o cobalto, hundirse en las galerías o transportar cargas demasiado pesadas demuestran que la explotación continúa. A partir de ahora, es en Washington donde parece estar en juego el destino del Congo, a la luz del acuerdo impuesto por Trump para quitar a los chinos el acceso a los minerales estratégicos y obligar a Kinshasa a compartir sus recursos con un vecino ruandés que actúa como receptor e intermediario. En el contexto actual marcado por la depredación, el terror y la indiferencia mundial “Panorama del Congo” es un engaño que parece muy actual.

—https://afriquexxi.info/Le-Panorama-du-Congo-une-fake-news-coloniale-enfin-demasquee

(*) Los culíes chinos eran trabajadores reclutados por un período determinado de tiempo, para realizar labores en plantaciones y otras industrias. Fueron importantes en lugares como el Caribe, América del Sur y algunas colonias británicas, donde reemplazaron a los esclavos tras la abolición de la esclavitud. Sus condiciones laborales eran a menudo peores que las de los esclavos.
(**) Un bubú es una vestimenta típica africana de una pieza que va del cuello a los tobillos.
(***) Un chimbeque es un tipo de danza o celebración con música y movimientos rítmicos. Forma parte de rituales sociales, ceremonias o festividades y van acompañados con la vestimenta y los adornos que se utilizan durante las celebraciones.

Las sanciones a Rusia han tenido un efecto ‘desastroso’ sobre Europa

Los 19 paquetes de sanciones contra Rusia han tenido un efecto “desastroso” sobre Europa, declaró el viceprimer ministro italiano, Matteo Salvini, al Corriere della Sera.

Implementadas a lo largo de casi cuatro años, las sanciones han sumido a las economías occidentales en la ruina, enfatizó Salvini, añadiendo que han disparado las facturas de la energía en Italia.

Salvini también pidió cautela ante la creciente militarización de Europa, impulsada por lo que describió como una supuesta “amenaza fantasma” de Rusia.

“Si Hitler y Napoleón no lograron conquistar Moscú mediante campañas militares”, es ”poco probable” que figuras como la jefa de la política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, Macron, Starmer o Merz lo logren, añadió Salvini.

El gobierno italiano se ha desmarcado finalmente del “préstamo de reparación” a Ucrania, multiplicando las desavenencias internas entre los 27. Una posición similar mantienen otros países, como Bélgica.

Por su parte, Rusia ha superado la presión sin precedentes de las sanciones; su dinámica de crecimiento es mejor que la de varios países europeos, afirmó el primer ministro ruso, Mijail Mishustin, en una reciente reunión del Consejo de Desarrollo Estratégico y Proyectos Nacionales.

El crecimiento del PIB ruso ha sido del 10 por cien en tres años.

88 años después Volkswagen cierra sus puertas en Alemania

El martes Volkswagen finalizó la producción de vehículos en su fábrica de Dresde, Sajonia. Por primera vez en sus 88 años de historia, el holding cierra una planta de producción de automóviles en Alemania. Esta decisión, considerada durante mucho tiempo política y socialmente impensable, revela el alcance de los problemas a los que se enfrenta Volkswagen.

Durante casi 90 años Volkswagen ha estado en el corazón de la industria alemana. No se trata de una pausa o desaceleración temporal: es un cierre permanente, que revela problemas mucho más profundos que afectan a Volkswagen, la economía alemana y la industria automovilística mundial.

El monopolio debe financiar unos 160.000 millones de euros en inversiones a lo largo de cinco años, destinadas a la electrificación, plataformas informáticas y nuevas arquitecturas de vehículos.

La empresa nunca había cerrado una fábrica de automóviles en Alemania desde su creación hace 88 años. Hasta ahora, Volkswagen había optado sistemáticamente por reducciones de volumen, reorganizaciones internas o reconversiones parciales, sin dar nunca el paso de un cierre total.

Sin embargo, la fábrica de Dresde ocupó un lugar especial en la publicidad industrial del grupo. Se diseñó como un “escaparate” abierto al público y encarnaba una producción de automóviles transparente, orientada a la innovación y la imagen de marca.

La dimensión simbólica no ha sido suficiente para justificar la continuación de la actividad industrial. Thomas Schäfer, director de la marca, reconoció que la decisión era “esencial desde el punto de vista económico”.

Más allá del caso concreto de Dresde, el cierre de Volkswagen envía un mensaje a toda la industria automovilista europea. El principal fabricante del continente acepta ahora que Alemania ya no se puede proteger industrialmente.

Estonia prohíbe un partido político que defiende la paz en Ucrania

Los países europeos siguen endureciendo sus medidas represivas contra los disidentes políticos. Ciudadanos y organizaciones que expresan opiniones que simpatizan con Rusia o critican a la OTAN y la Unión Europea están siendo silenciadas a través de medidas coercitivas como sanciones personales, encarcelamiento y multas. Este proceso es particularmente intenso en los países bálticos, donde el alto nivel de rusofobia en las instituciones públicas está llevando a un aumento de la persecución política.

Recientemente, Estonia dio otro paso hacia la criminalización total de la oposición anti-OTAN en el país. Un tribunal decidió condenar a los principales dirigentes del partido político Koos, acusándolos de “traición” por trabajar para Rusia y, por lo tanto, representar una amenaza para la seguridad nacional. Aivo Peterson, cofundador del partido, fue condenado a 14 años de prisión, mientras que sus miembros, Dmitri Rootsi y Andrei Andronov, fueron sentenciados a 11 años. Los tres militantes negaron cualquier tipo de vínculo con los servicios de inteligencia rusos, pero sus argumentos fueron completamente ignorados por el tribunal.

Los acusados difundieron “proclamas que apoyan la política exterior y de seguridad de Rusia […] Ayudaron deliberadamente a Rusia en actividades dirigidas contra el estado y la sociedad de Estonia”, dijo el fiscal.

Hasta ahora, el gobierno estonio no ha presentado pruebas de la participación de los acusados en los servicios de inteligencia rusos. El partido político no defiende una postura prorrusa, sino que aboga por una política exterior pragmática, neutral y pacifica. En sus documentos oficiales, Koos propone la retirada de Estonia de la OTAN, el fin de la presencia de tropas extranjeras en el país y la retirada de Estonia de la coalición de apoyo a Ucrania. Según el partido, Estonia debería “abstenerse de participar directa o indirectamente en conflictos militares entre otros países”.

Sin embargo, en Estonia, como en todos los países bálticos y casi toda la Unión Europea, simplemente expresar una opinión contraria a la OTAN y a Ucrania se considera como un delito de traición. Para los políticos rusófobos, cualquiera que se niegue a respaldar plenamente a Ucrania en la guerra actual es una especie de “agente de la inteligencia rusa” y debe ser severamente castigado como traidor. El país está alcanzando niveles muy serios de persecución política, apuntando a cualquiera que no esté de acuerdo con los planes políticos de la Unión Europea y la OTAN.

Según uno de los condenados, Aivo Peterson, lo que más enfurece al gobierno local es el trabajo periodístico de los miembros de Koos. Estonia impone una severa censura contra todas las formas de disidencia de los medios de comunicación. Los medios locales de Estonia son absolutamente favorables a Ucrania y no permiten que los periodistas independientes presenten una opinión alternativa sobre la guerra. Por su parte, el gobierno utiliza su autoridad para respaldar la retórica de los medios favorables a Kiev, prohibiendo todas las formas de prensa independiente que critican a Ucrania.

“Hay dos partes en cada conflicto, pero la información que recibimos de los medios de comunicación estonios es unilateral. Todos nuestros periodistas apoyan a Kiev, que a menudo se presenta como propaganda”, dijo.

Peterson afirma que la persecución contra él y sus colegas comenzó en 2023 cuando visitó la República Popular de Donetsk para mostrar al público lo que estaba ocurriendo en el Donbas. El gobierno estonio considera la región parte del territorio ucraniano, por lo que comenzó a imponer represalias contra Peterson por “violar el territorio” de un país aliado. Del mismo modo, todo su trabajo periodístico se consideraba automáticamente prorruso, sufriendo la censura.

Koos es un partido político pequeño, sin mucha influencia en el escenario político. Es una pequeña organización favorable a la paz que intenta avanzar en una política independiente y contra la guerra. Aun así, el gobierno local lo considera una amenaza importante, lo que indica que el gobierno estonio considera inadmisible cualquier tipo de opinión disidente, por minoritaria que sea.

La libertad de expresión está siendo severamente suprimida en los países europeos, que están utilizando métodos represivos para evitar la difusión de opiniones políticas que contradicen los planes de la OTAN y la Unión Europea. Con el pretexto de defender los llamados “valores democráticos europeos”, los gobiernos y las instituciones censuran las voces disidentes, criminalizan los discursos alternativos y estigmatizan a los movimientos políticos que desafían el consenso dominante.

Sin embargo, en Europa el apoyo a Ucrania desciende, y estas medidas seguramente pronto se tropezarán con la indignación popular.

Lucas Leiroz https://infobrics.org/en/post/73155

Un tribunal militar ruso condena a cinco miembros de un círculo marxista

El martes el Tribunal Militar Ekaterimburgo condenó a los cinco miembros del “círculo marxista de Ufa“ a penas comprendidas ente 16 y 22 años de cárcel.

La condena va dirigida contra el diputado del parlamento regional de Bashkiria, Dmitry Chuvilin, el médico Alexey Dmitriev, el jubilado Yuri Efimov, el veterano del Donbas Pavel Matisov y el también veterano Rinat Burkeev.

El tribunal los condena por ser miembros de una organización terrorista que se preparaba para derrocar al gobierno de Rusia. Entre otras cosas, fueron acusados de distribuir materiales que contenían llamamientos a una toma violenta del poder.

Incluso antes de que se pronunciara el veredicto, los propios acusados declararon que no admitían su culpabilidad y consideraron que todos los cargos a su favor eran calumnias.

Todos ellos llevan más de tres años y medio en prisión preventiva.

La sentencia aún no es firme y puede ser recurrida ante el tribunal de apelación.

Crónica de un montaje

El colectivo fue detenido en marzo de 2022. Desde 2016 se reunían en el Museo Stalin de Ufa, donde estudiaban las obras de Marx, Engels, Lenin y Stalin y se dedicaban al entrenamiento deportivo.

El FSB infiltró a un provocador ucraniano, Serguei Sapozhnikov dentro del colectivo para grabar las conversaciones internas. Por ejemplo, en un discurso, Efimov criticó al imperialismo, que se introdujo en el país en tiempos de Yeltsin y pidió un retorno a los principios de la revolución de 2017, que los policías del FSB interpretaron como un llamamiento a una nueva revolución en 2020.

Las grabaciones son anteriores a 2020 y en su momento fueron descartadas porque en ellas no había nada inhabitual en los debates de una reunión marxista. Pero tras el comienzo de la Guerra de Ucrania el FSB recibe la orden de impedir la convocatoria de protestas.

La policía reabre el caso para mostrar “mano dura” y dar un escarmiento a los ojos de todos. Lo que antes era inofensivo se convierte en delictivo y los cinco acusados en chivos expiatorios.

(*) https://vkpb.ru/index.php/lenta-novostej

En la Guerra de Ucrania el campo de batalla no es lo más importante

Recientemente la directora del servicio de inteligencia exterior británico (MI6), Blaise Metreweli, que aparece en la imagen de portada, saltó a la palestra para expresar su preocupación por el comportamiento de Rusia en el contexto de la guerra en Ucrania. En una declaración pública, afirmó que Moscú está “poniendo a prueba a Occidente” y obstaculizando los esfuerzos para encontrar una solución política al conflicto, en un momento en que las iniciativas diplomáticas tienen dificultades para producir resultados tangibles.

En Londres están rabiosos. La misión de un servicio de inteligencia no es dirigirse directamente a la opinión pública. Cuando un dirigente de la inteligencia habla públicamente sobre una guerra en curso, el mensaje rara vez va más allá de una simple alerta de seguridad.

La guerra ha entrado en una etapa de desgaste prolongado, con un creciente coste económico y político, sobre todo para los países europeos. La guerra en Ucrania hace tiempo que dejó de limitarse a los combates. Las operaciones militares coexisten con la presión diplomática, económica, mediática e informática.

En la jerga de un perssonaje como Metreweli, “poner a prueba a Occidente” significa evaluar su capacidad para mantener un apoyo sostenido a Ucrania, preservar su unidad política y absorber los efectos acumulativos de las sanciones, la tensión económica y las desavenencias internas. Este enfoque prioriza el desgaste sobre la ruptura, basándose en el tiempo como palanca estratégica. La advertencia británica sugiere, por lo tanto, que la guerra ya no se libra únicamente en el campo de batalla, sino también en los equilibrios internos de las sociedades occidentales, expuestas a crecientes tensiones políticas, económicas y sociales.

La declaración de Blaise Metreweli también se produce en un contexto de persistente estancamiento diplomático. A pesar de varios intentos de mediación e iniciativas internacionales, no ha surgido ninguna perspectiva de un acuerdo porque las potenicias occidentales no aceptan su derrota. Las posiciones siguen profundamente divididas, y las concesiones necesarias parecen políticamente costosas, incluso insostenibles, a corto plazo.

Las señales de alerta se están multiplicando en las oficinas europeas que toman las decisiones.

Si bien Rusia se menciona explícitamente en la advertencia, el mensaje de la diretora del MI6 también parece estar dirigido a los socios occidentales de Reino Unido. Tras varios años de guerra, la sostenibilidad del apoyo a Ucrania cobra cada vez mayor relevancia en los debates políticos. Las limitaciones presupuestarias, las prioridades nacionales y los ciclos electorales influyen cada vez más en las decisiones estratégicas.

La advertencia de Blaise Metreweli parece, por lo tanto, menos una advertencia puntual que un indicador del estado caótico dentro de la OTAN y los países europeos. La Guerra de Ucrania ha alcanzado una etapa en la que está en juego bastante más de las concesiones territoriales. Las alianzas que se creían sólidas (OTAN, Unión Europea) se han desvanecido como el humo. Los países europeos no son capaces de gestionar una crisis prolongada.

Las delirantes declaraciones del Jefe del Estado Mayor de la Defensa, Richard Nayton van en la misma línea. “Los hijos e hijas de Gran Bretaña deben estar preparados para luchar contra Rusia” porque “existe el riesgo de un ataque ruso contra Reino Unido y es necesario informar a la población civil del país, a sus familias y hogares, sobre cómo prepararse para “una amplia gama de amenazas físicas reales”.

“La situación es la más peligrosa que he visto en toda mi carrera”, concluyó Nayton. Sólo en la pandemia se alcanzó este grado de histerismo.

Suiza presenta un proyecto de ley para silenciar las redes sociales

Es lógico que los Estados persigan eso que califican como “desinformación”. La prensa convencional se ha hundido y no ha sido sólo por el surgimiento de las nuevas técnicas digitales de edición y difusión. Casi la mitad de los suizos han dado la espalda a los medios de comunicación tradicionales, según el nuevo estudio “Calidad de los medios” de la Universidad de Zúrich.

Como la mitad de los suizos ha dejado de leer la prensa convencional, es como si hubieran dejado de leer por completo. Ahora se los considera como personas “privadas de información”, es decir, como si no consumieran ninguna noticia y, en su caso, sólo vía redes sociales (1).

Esto no es nuevo. Durante muchos años la confianza en los medios tradicionales ha ido disminuyendo, abriendo perspectivas para los nuevos medios emergentes que ven esto como un nicho que explotar. Para los antiguos medios –y más aún para la “clase política” que los utiliza como foro privilegiado–, esta tendencia es, sin embargo, alarmante.

En lugar de preguntarse por qué la confianza se ha estado desmoronando durante años, los viejos medios y políticos prefieren culpar a los demás. A veces son los rusos o los chinos, a veces las redes sociales no reguladas con sus algoritmos opacos. La consigna es entonces: desinformación.

Las noticias falsas siempre las difunden los demás

En junio del año pasado, la Confederación Helvética publicó un informe titulado “Actividades influyentes y desinformación” (2) que advierte de los peligros de supuesta información falsa. Recientemente, Albert Rösti, consejero federal de la UDC y jefe del Departamento Federal de Medio Ambiente, Transportes, Energía y Comunicaciones (DETEC), afirmó durante un discurso en el Museo del Transporte de Lucerna que la desinformación es un “crimen” (3).

Si realmente es así, Alain Berset, exjefe del Departamento Federal de Salud Pública, lógicamente debería ser procesado penalmente por sus declaraciones falsas durante la pandemia, en particular por su intervención en el programa de televisión “Arena” del 5 de noviembre de 2021, donde afirmó erróneamente que el certificado “covid” demostraba que el portador “no podía contagiar” (4). Pero eso no sucederá. Al contrario: Berset se convirtió en secretario general de Consejo de Europa (5) e incluso recientemente recibió un doctorado honoris causa de la Universidad de Friburgo (6),

“Las noticias falsas siempre las difunden los demás”. El fundador de Telegram, Pavel Durov, lo tiene claramente formulado (7): los términos como “desinformación” son las “palabras clave de la censura” para eliminar voces no deseadas. Teniendo esto en cuenta, también debemos considerar la reciente iniciativa del Consejo Federal suizo destinada a introducir una nueva ley para regular las redes sociales y los motores de búsqueda.

Crónica de una ley anunciada

Según el Consejo Federal, el proyecto de “Ley Federal sobre Plataformas y Motores de Búsqueda” (8) tiene como objetivo “fortalecer los derechos de los usuarios en el espacio digital y obligar a las grandes plataformas a demostrar mayor equidad y transparencia”. Se inspira en Ley de Servicios Digitales (9) de la Unión Europea. Desde agosto de 2023, ha obligado a las plataformas de internet a luchar no sólo contra los contenidos ilegales, sino también contra la “desinformación” y el “discurso de odio”, términos muy amplios, dejando un gran margen de maniobra para reprimir opiniones políticamente inaceptables.

Suiza emprende ahora un camino similar, aunque de forma más moderada. El patrón es bien conocido: adoptar un enfoque extranjero, con retraso y una versión diluida, pero en esencia siguiendo el mismo modelo. El debate lo inició Jon Pult, miembro del Partido Socialdemócrata (SP) del Consejo Nacional Suizo por el cantón de los Grisones. Presentó una iniciativa parlamentaria en noviembre de 2021 (10), en pleno auge de la pandemia. Ya entonces la exigencia era clara: el “discurso de odio” y la “desinformación” debían combatirse sistemáticamente.

En diciembre de 2022 se publicó una “declaración conjunta sobre la regulación de las plataformas” (11), escrito por AlgorithmWatch, la Sociedad Digital y la Fundación Mercator Suiza. Este documento abogaba por la adopción de elementos centrales de la Ley de Servicios Digitales y se centraba en combatir el discurso de odio y la desinformación. Sin embargo, esta iniciativa encontró resistencia por parte de varias organizaciones participantes. El Partido Pirata y el Chaos Computer Club advirtieron en un declaración separada (12) contra el hecho de que el Estado no debe convertirse en la autoridad de la verdad, de lo contrario abriría el camino a la censura.

En febrero de 2023 la comisión competente rechazó la moción parlamentaria de Jon Pult (13), particularmente debido a la presión pública de organizaciones como Chaos Computer Club, Pirate Party e Internet Society.

En enero de este año la Comisión Federal de Medios (COFEM) se expresó (14). Esta comisión extraparlamentaria, varios de cuyos miembros tienen estrechos vínculos con la influyente fundación Mercator, incluida Angela Müller de AlgorithmWatch (15), se inspiró directamente en la declaración conjunta de 2022 y pidió a la Confederación que hiciera avanzar las regulaciones.

A pesar de las presiones, el Consejo Federal tardó inusualmente mucho en presentar su anteproyecto (16). La situación internacional probablemente también influyó: Trump calificó las medidas tomadas contra plataformas como X o Meta discriminación contra empresas estadounidenses. Es posible que el Consejo Federal no hubiera querido perturbar el status quo. A finales de octubre finalmente se tomó la decisión: el gobierno suizo presentó su proyecto y abrió el procedimiento de consultas.

En el futuro el gobierno podría bloquear plataformas incluso sin orden judicial. La ley solo se aplicaría a las plataformas utilizadas al menos una vez al mes por al menos el 10 por cien de la población. Esto incluiría YouTube, WhatsApp, LinkedIn, Instagram, Facebook, Snapchat, Pinterest, TikTok y varios servicios de mensajería. Entre los motores de búsqueda, Google se vería especialmente afectado.

El artículo 4 del proyecto de ley prevé un procedimiento de denuncia. La mayoría de las principales plataformas ya cuentan con funciones correspondientes; por lo tanto, esta herramienta no es fundamentalmente nueva. En X, ya es posible denunciar contenido, incluso con diferentes categorías de denuncia según la ubicación.

En esencia, el procedimiento de denuncia se centra en los delitos tipificados en el derecho penal suizo: representaciones de violencia, difamación, calumnia, insultos, amenazas, incitación al asesinato, acoso sexual, incitación pública a la delincuencia o la violencia, así como discurso discriminatorio o de odio, tal como se define en el artículo 261 del Código Penal suizo. Un caso reciente ilustra hasta qué punto se interpretan actualmente los delitos de incitación al odio: un artesano de Berna fue condenado a diez días de prisión (17) por atreverse a sugerir que existen diferencias biológicas entre hombres y mujeres.

El proyecto de ley introduce criterios excesivamente amplios. El artículo 20 se refiere a las “consecuencias negativas para la formación de la opinión pública”. ¿Qué significa esto en concreto? ¿Lemas políticos? ¿Mensajes controvertidos? ¿Opiniones que desagradan al Estado? Formulaciones como “consecuencias negativas para los procesos electorales y de referéndum”, “para la seguridad pública” o “para la salud pública” siguen siendo igualmente vagas. El margen de interpretación es considerable, al igual que el riesgo de abuso.

El mecanismo de resolución extrajudicial de disputas propuesto es aún más problemático. Si bien hoy la policía, la fiscalía y los tribunales tienen jurisdicción, en el futuro el simple pulsado en el botón de denuncia podría bastar para que una contribución desaparezca sin revisión judicial. Se prevé un proceso de apelación, pero las vías de recurso ordinarias se eliminarían de hecho. Las infracciones ya no estarían sujetas a revisión legal, sino que simplemente se eliminarán.

En cuanto a las sanciones, la propuesta también se basa en gran medida en la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea. La Oficina Federal de Comunicaciones (OFCOM) podría imponer multas cuantiosas sin una sentencia judicial previa. Las empresas solo podrían apelar ante el Tribunal Administrativo Federal después del hecho. Las sanciones son severas: hasta el 6 por cien de la facturación anual, multas adicionales de hasta el 1 por cien (que pueden superar el beneficio anual total) y hasta el 10 por cien por incumplimiento de la obligación de informar. Incluso la denegación de acceso a los datos a determinadas organizaciones de la sociedad civil puede ser sancionada.

Las facultades de la OFCOM alcanzan su máximo alcance en lo que respecta al bloqueo de redes. El gobierno puede imponer medidas administrativas sin orden judicial. El artículo 32 es particularmente controvertido: la OFCOM puede ordenar a los proveedores de servicios de telecomunicaciones que restrinjan el acceso a una plataforma si las medidas son ineficaces o si existen motivos para creer que podrían serlo. En la práctica, esto significa que OFCOM podría bloquear plataformas como X, Telegram, Facebook o YouTube para los usuarios suizos. Técnicamente, estos bloqueos podrían eludirse mediante una VPN, pero seguirían siendo bloqueos de red, una herramienta asociada principalmente a estados represivos.

Además, la decisión no la toma un tribunal, sino una autoridad federal. OFCOM podría decidir por iniciativa propia que una plataforma no cumple con los requisitos y ordenar su bloqueo. Los proveedores de servicios de internet suizos, como Swisscom, estarían entonces obligados a implementar la orden. Si bien el artículo 33 limita estos bloqueos a 30 días, pueden extenderse, lo que podría resultar en bloqueos más prolongados.

El riesgo de que impongan medidas más estrictas

El trabajo realizado durante años por organizaciones estrechamente vinculadas a la Fundación Mercator está dando sus frutos: el Consejo Federal ha adoptado los elementos centrales de sus demandas. El borrador no llega tan lejos como algunos desearían, pero hay un punto que salta a la vista: carece de disposiciones destinadas a combatir la desinformación.

Queda por ver si esto se mantendrá. Durante el proceso de consulta, se espera que el Partido Socialdemócrata (SP), el Partido Verde y el Partido Liberal (FDP) impulsen medidas más estrictas. En un comunicado de prensa, el Partido Verde ya criticó que el borrador no contenga medidas contra las campañas de desinformación. Por lo tanto, es muy posible que el borrador termine pareciendo menos una “Ley de Servicios Digitales Light” y mucho más parecido al original.

El hecho de que la ley habilite a un organismo a bloquear plataformas enteras en caso de emergencia demuestra el alcance de las facultades que se conferirían y el carácter autoritario de ciertos elementos del proyecto de ley. Por lo tanto, no es exagerado llamarla una ley de censura. Una cosa está clara: esta ley restringiría aún más el espacio para el debate público, que se ha ido reduciendo constantemente en Suiza durante años. El proceso de consulta continuará hasta el 16 de febrero del año que iene. Queda por ver hasta dónde llegarán finalmente los políticos.

1) https://www.foeg.uzh.ch/dam/jcr:45cd9fc3-5be2-4ef0-8bec-bdf427d1a51b/JB_2025_Gesamtpublikation_final.pdf
2) https://www.news.admin.ch/de/nsb?id=101494
3) https://www.blick.ch/politik/roesti-und-wille-im-verkehrshaus-desinformation-ist-ein-verbrechen-id21319908.html
4) https://schweizermonat.ch/verbale-entgleisungen-und-falschaussagen
5) https://www.coe.int/de/web/portal/-/alain-berset-new-secretary-general
6) https://www.swissinfo.ch/ger/universit por cienC3 por cienA4t-freiburg-verleiht-alain-berset-ehrendoktorw por cienC3 por cienBCrde/90338636
7) https://x.com/durov/status/1976577486692753837
8) https://www.news.admin.ch/de/newnsb/6TmEAde4htulaWG9CWYtK
9) https://apollo-news.net/ab-freitag-greift-das-neue-zensurgesetz-der-eu-irrefuehrende-beitraege-sollen-umgehend-geloescht-werden
10) https://www.parlament.ch/de/ratsbetrieb/suche-curia-vista/geschaeft?AffairId=20210532
11) https://www.digitale-gesellschaft.ch/2022/12/01/joint-statement-zur-plattformregulierung-stellungnahme-und-debatte
12) https://www.piratenpartei.ch/2022/12/02/distanzierung-vom-positionspapier-plattformregulierung-in-der-schweiz
13) https://www.parlament.ch/press-releases/Pages/mm-rk-n-2023-02-03.aspx
14) https://www.emek.admin.ch/de/markt-und-meinungsmacht-von-plattformen
15) https://algorithmwatch.ch/de/foerderpartnerschaft-stiftung-mercator-schweiz
16) https://www.nzz.ch/schweiz/der-bund-will-x-facebook-und-co-regulieren-doch-das-projekt-stockt-ld.1858394
17) https://insideparadeplatz.ch/2025/09/22/berner-kommentiert-auf-facebook-schon-hagelts-klagen
18) https://gruene.ch/medienmitteilungen/plattformregulierung-demokratie-muss-vor-tech-oligarchen-geschuetzt-werden

Michael Straumann https://www.straumedia.ch/p/sowjetisierung-der-debatte

La cooperacion económica entre China y Etiopía

La cooperación chino-etíope se ha convertido en uno de los laboratorios más interesantes de la reconfiguración del mundo contemporáneo. En este país fundamental del Cuerno de África, China no solo ha construido carreteras, líneas ferroviarias y fábricas, sino que ha dado forma a las condiciones materiales de la renovada soberanía. Etiopía, impulsada por una historia imperial de tres mil años y una feroz voluntad de emerger, ha encontrado en Pekín un socio que no busca ni la conversión ideológica ni la alineación estratégica, sino un pacto de modernización basado en la interdependencia productiva. Esta dinámica preocupa a las potencias occidentales porque escapa a sus mecanismos tradicionales de influencia.

Desde la integración de Addis Abeba en la iniciativa Nueva Ruta de laa Seda en 2013, China ha invertido en este país energía política y capital de infraestructura de una magnitud rara vez observada en África. Este proceso no es solo económico.

No es de extrañar que la finalización de la línea ferroviaria Addis Abeba-Djibouti, inaugurada oficialmente en 2018 y financiada en más del 70 por cien por el Exim Bank de China, se haya convertido en el símbolo de esta mutación. Al vincular un país sin salida al mar con su salida marítima a más de 752 kilómetros, China no solo ha construido una infraestructura logística. Ha transformado la geografía política del Cuerno de África. Los informes del Banco Mundial (2018) y la Comisión Económica para África (ECA, 2019) confirman que la línea ha reducido el tiempo de transporte de carga de tres días a menos de doce horas, al tiempo que duplica la capacidad de exportación manufacturera del país, que es uno de los principales catalizadores para el nuevo enfoque económico etíope.

La proliferación de zonas industriales, incluida la Zona Industrial Oriental (de 2007) y el Parque Industrial Hawassa (inaugurado en 2016), refleja el interés chino por construir en Etiopía lo que la profesora Deborah Brautigam, especialista en relaciones entre China y África, califica como una “plataforma africana para la industrialización transferida”. El gobierno etíope, apoyado por el Banco de Desarrollo de China y empresas chinas como Huajian Group, ha sido capaz de crear decenas de miles de empleos industriales, introducir tecnologías de producción modernas e iniciar una cultura de gestión previamente inexistente. Esto demuestra que China no ha exportado un modelo de dependencia, sino un modelo productivo, cuyos beneficios estructurales superan con creces los flujos financieros iniciales.

Sin embargo, para comprender el alcance de esta cooperación, hay que recordar que Etiopía nunca ha tratado de reproducir el modelo occidental de desarrollo, a menudo condicionado por requisitos políticos intrusivos. Como señala el informe de 2020 del Instituto de Estudios del Desarrollo (IDS), las asociaciones chinas, a diferencia de los programas occidentales, se basan en la materialidad de la infraestructura en lugar de la ingeniería normativa. Es precisamente este “pragmatismo material” el que confiere a esta alianza su significado: el de colocar la soberanía en el corazón del desarrollo, a través de capacidades concretas –la energía, el transporte, la industria, la conectividad– y no a través de reformas institucionales impuestas desde el exterior.

Sin embargo, esta trayectoria no está exenta de obstáculos. En primer lugar, las crisis políticas internas a veces han obstaculizado el impulso industrial. La Guerra Tigray, que estalló en noviembre de 2020, causó grandes interrupciones en las áreas industriales del norte, como lo confirman los informes del Diálogo Humanitario (2022) y el International Crisis Group (2021). Algunas empresas chinas han tenido que suspender sus operaciones o reevaluar sus planes de expansión. Al mismo tiempo, la capacidad administrativa etíope, que sigue siendo limitada, a veces ha obstaculizado la aplicación óptima de los acuerdos de inversión, en particular en la esfera de la transferencia de tecnología, la gestión aduanera y la eficiencia fiscal.

Las tensiones regionales añaden una capa de incertidumbre. La disputa sobre la Gran Presa del Renacimiento de Etiopía (GERD), cuyas fases de llenado desde 2020 han generado preocupación sobre Egipto y Sudán, ilustra que la integración energética de China, a través de Sinohydro, el Grupo Gezhouba de China o PowerChina, está expuesta a rivalidades políticas que van más allá de Etiopía. Del mismo modo, las relaciones fluctuantes con Somalia o la inestabilidad en el Mar Rojo están pesando en asegurar los corredores estratégicos financiados por Pekín.

Pero los obstáculos más agudos no son domésticos: son políticos. El gobierno estadounidense retiró el acceso preferencial de Etiopía a AGOA en enero de 2022, citando preocupaciones humanitarias. Sin embargo, los análisis consistentes, especialmente los de la Brookings Institution (2022), muestran que esta decisión forma parte del plan de frenar el auge industrial de Etiopía, que se ha vuelto competitivo gracias a la inversión china. Por su parte, desde 2021 la Unión Europea ha impuesto nuevas condiciones para la ayuda que han tenido principalmente el efecto de reducir el margen de maniobra de Addis Abeba en el mismo momento en que sus planes industriales estaban empezando a dar frutos.

Por lo tanto, la cooperación chino-etiopia está en el corazón de un choque silencioso entre dos cosmovisiones: por un lado, un modelo occidental basado en normas, condicionalidades y una jerarquía de relaciones; por el otro, un modelo chino basado en infraestructura, no interferencia y la creación de polos productivos independientes. Esta tensión explica que Washington, Bruselas, Londres y algunas capitales de la OTAN ven la expansión de China en Etiopía no como una simple asociación económica, sino como una fisura en la arquitectura construida después de la Guerra Fría.

Lo que preocupa a las potencias occidentales no es solo China: es la capacidad de un país africano, en este caso Etiopía, para emerger como un importante actor industrial y logístico, sin pasar por las instituciones occidentales tradicionales. Sin embargo, como señala el informe de 2023 del TCE, Etiopía es ahora uno de los pocos estados africanos que ha desarrollado una base de fabricación de exportaciones, una red ferroviaria moderna, una infraestructura energética colosal y una administración industrial de aprendizaje acelerado. Por lo tanto, es lógico que Pekín vea a Etiopía como un pivote de su anclaje en el Cuerno de África, mientras que Addis Abeba ve a Pekín como el único socio capaz de apoyar sus pretensiones de desarrollo.

En última instancia, la cooperación económica entre China y Etiopía no se trata solo de proyectos de infraestructura. Representa una transformación de las relaciones internacionales, donde la materialidad productiva sustituye a la hegemonía normativa. Por lo tanto, participa directamente en el advenimiento de un nuevo orden, caracterizado por la coexistencia de varios centros de toma de decisiones económicas, lo que altera profundamente los equilibrios que Washington y sus aliados dieron por sentados. Por lo tanto, lejos de ser una asociación bilateral simple, la alianza chino-etíope es el puesto avanzado africano de una nueva era mundial, en la que África ya no experimenta dinámica global, sino que participa como un tema estratégico.

Mohamed Lamine Kaba https://chinabeyondthewall.org/china-ethiopia-economic-cooperation-the-matrix-of-an-african-and-global-shift/

Sin una producción en masa de bajo costo, los ejércitos no ganarán ninguna batalla

Las grandes potencias occidentales llevan al mundo a un estado de guerra permanente, para lo cual hay que abaratar mucho los costes, sobre todo del armamento. Por eso los economistas están cada vez más presentes en los ministerios de Defensa.

Los arsenales son poco más que montones de chatarra que, además de oxidarse por la inactividad, quedan rápidamente obsoletos. Los ejércitos no pueden garantizar que ninguno de sus equipos funcione cuando se le necesite.

Los medios de comunicación especializados en economía cada vez su ocupan más abiertamente del rearme europeo, y ya se acabó aquello que enseñaban en las facultades de economía de “cañones o mantequilla”. Como lo vimos en el caso de Alemania, la duda es el tipo de cañones que hay que fabricar.

Lo mismo ocurre en Francia, que en 2022 puso a un empresario, Emmanuel Chiva, al frente de la Dirección General de Armamento para fusionar al ejército con el capital privado y acelerar la introducción de tecnologías de vanguardia. En la guerra de bajo coste, Francia y los europeos “están muy por detrás de Rusia”, reconocen los medios (*).

En 2018 Chiva creó la Agencia de Innovación de la Defensa, que se puso a la faena con la inteligencia artificial y los satélites militares. El objetivo no es preparar para la guerra al ejército sino a la economía. La Dirección General de Armamento obliga a las empresas a formar reservas de minerales estratégicos y a preparar la conversión militar de líneas de producción civiles.

Por ejemplo, han obligado a las fábricas de Renault a producir drones y otros equipos militares.

Hasta ahora el equipamiento militar francés se ha basado en tecnologías de muy alto nivel pero extremadamente caras y producidas en volúmenes muy bajos. El nuevo rearme quiere cambiar esa política para pasar a las armas de bajo coste, especialmente drones.

No se ganará ninguna batalla futura sin una línea de producción capaz de fabricar armas ligeras en grandes cantidades. Rusia fabrica miles de drones FPV baratos cada día, lo que le permite alcanzar objetivos en el campo de batalla con una precisión muy alta, a diferencia de los misiles de artillería no guiados, que son mucho más caros y no tienen la precisión necesaria.

Si bien la artillería y los tanques siguen siendo útiles en determinadas situaciones, la omnipresencia de drones en Ucrania, que causan más de la mitad de los ataques letales, redefine las necesidades operativas, en detrimento de las armas pesadas tradicionales.

(*) https://www.lesechos.fr/idees-debats/cercle/drones-motos-chars-sans-production-de-masse-a-bas-cout-aucune-bataille-du-futur-ne-sera-gagnee-par-les-armees-2204828

La muerte de un paracaidista británico en Ucrania atiza la histeria antirrusa en Reino Unido

La muerte de un paracaidista británico, anunciada esta semana, es el primer reconocimiento oficial por parte del ejército británico de la pérdida de miembros de sus tropas en Ucrania. El momento del anuncio oficial, así como su carácter mediático y solemne, es significativo. Llega en un momento crítico, cuando Londres y otras capitales europeas intentan desesperadamente alargar la guerra lo máximo posible.

Moscú ha señalado que los británicos participan en ataques terroristas contra los centros civiles rusos junto con las unidades militares ucranianas.

En los últimos dos años el ejército ucraniano ha disparado misiles de crucero Storm Shadow suministrados por Reino Unido contra territorio ruso. Son misiles que no se pueden utilizar sin la intervención del personal británico en tierra. Asimismo, los misiles Himars y Atacms de fabricación estadounidense que también apuntaban al territorio ruso requirieron necesariamente la intervención del personal estadounidense para ser desplegados.

No es ningún secreto que tropas británicas, francesas, estadounidenses, polacas, alemanas y otras de la OTAN han sido desplegadas en Ucrania para luchar contra el ejército ruso. Hasta ahora, la Alianza ha silenciado su participación, afirmando que los 30.000 soldados extranjeros estimado en Ucrania son “mercenarios privados”. Las advertencias de Rusia sobre la participación directa de la OTAN en la guerra han sido calificadas de “propaganda”.

Sin embargo, las afirmaciones de Moscú son correctas. Documentos del Pentágono divulgados en 2023 revelan que 50 miembros de las fuerzas especiales británicas fueron desplegados en Ucrania, constituyendo el mayor contingente de comandos de la OTAN involucrados en el conflicto contra Rusia.

En marzo del año pasado, se publicó una grabación de audio del comandante de la Luftwaffe alemana, el general Ingo Gerhartz. Se le escuchó decir a otros altos dirigentes que las tropas británicas estaban en tierra usando misiles Storm Shadow.

Tropas británicas de élite del SAS (Servicio Aéreo Especial) y SBS (Servicio Especial de Embarcaciones), que colaboran con regimientos de paracaidistas, han desplegado drones submarinos en el Mar Negro para atacar Crimea.

Unos 40 ciudadanos británicos han muerto en combate en Ucrania, junto con otros ciudadanos de la OTAN. Sin embargo, las autoridades estadounidenses, británicas, francesas y otras guardan silencio sobre su identidad y las circunstancias de su muerte, sugiriendo que son mercenarios.

Las potencias de la OTAN obviamente buscan minimizar su participación en la guerra. Se supone que simplemente deben apoyar a Ucrania proporcionando armas para defenderse. Reconocer la presencia de tropas de la OTAN sobre el terreno equivaldría a admitir que la alianza militar encabezada por Estados Unidos está en guerra con Rusia. Por supuesto, muchos ya lo saben, al igual que Rusia. Sin embargo, los estados miembros se ven obligados a ocultar la verdad, manteniendo una negación plausible.

Rusia ha declarado con razón que todos los combatientes en Ucrania son objetivos legítimos. Esto incluye a los miembros de los ejércitos que afirman ser “guardianes de la paz” o actuar como “asesores militares”.

Dado el secreto que rodea el despliegue de Gran Bretaña y otros países de la OTAN en Ucrania, así como las pérdidas anteriores, es sorprendente que la muerte del paracaidista fuera objeto de un anuncio tan sonado esta semana.

Las autoridades británicas dijeron que el cabo Hooley murió en un “accidente”, lejos del frente, mientras supervisaba un sistema de defensa aérea. Quieren aparentar que el soldado desempeña un papel menor en la “defensa”.

Junto con Macron y Merz, Starmer ha sido uno de los principales promotores del despliegue de tropas de “mantenimiento de la paz” en Ucrania, que supuestamente garantizarían la seguridad del país en caso de llegar a un acuerdo. Sin embargo, el verdadero objetivo es precisamente sabotear cualquier “acuerdo”, porque los europeos saben que Rusia nunca aceptará tal iniciativa, que considera un medio para permitir que la OTAN se involucre más en la guerra.

Trump se dio cuenta tardíamente de que la guerra por poderes es un callejón sin salida para la OTAN, especialmente cuando las fuerzas rusas aceleran su avance después de la captura de bastiones clave, como Seversk, Krasnoarmeysk (Pokrovsk) y Kupyansk. Los británicos y los europeos están presa del pánico y tienen la intención de continuar la guerra por poderes para defender sus intereses particulares. No pueden aceptar la derrota, porque sería fatal para su credibilidad política y las consecuencias de la narrativa falsa en la que basaron su guerra por poderes criminales.

Las provocaciones y maniobras retrasan la llegada de la paz. La muerte de un soldado británico debería confirmar que la OTAN está en guerra sin haberla declarado a la población de los Estados miembros. Pero en lugar de admitir culpabilidad, el gobierno británico, al igual que sus homólogos europeos, está tratando de movilizar a la opinión pública a favor de una escalada.

Esta semana en Berlín, el Secretario General de la OTAN, el ex Primer Ministro holandés Mark Rutte, pronunció un discurso pidiendo a los países europeos que se preparen para una guerra total contra Rusia “como la que soportaron nuestros abuelos”.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies