mpr21

La web más censurada en internet

Archivos (página 1382 de 1505)

De la esclavitud forzosa a la esclavitud asalariada

John Brown
Negros, esclavos y rebeldes (3)
La esclavitud fue uno de los caballos de batalla de la guerra civil en Estados Unidos (1861-1865), propiciado por la disparidad entre los bandos en liza. Como escribió Marx, se enfrentaron dos formas distintas de explotar. El norte era un país capitalista industrializado, con un poderoso sector financiero, mientras el sur se apoyaba en la agricultura y la la mano de obra esclava. Hasta la fecha el llamado “compromiso Clay” había amortiguado las diferencias, al permitir que cada Estado decidiera si debía aceptar al esclavitud o no.

Pero cuando en 1854 Kansas abolió la esclavitud, fue invadido por 3.000 soldados procedentes de Missouri, que quemaron las casas de los negros, hasta el punto de destruir por completo en 1856 la ciudad de Lawrence. Los partidos se dividieron; mientras los republicanos apoyaron al norte abolicionista, los demócratas se mostraron favorables al sur esclavista.

Un movimiento guerrillero compuesto de negros y blancos aplastó a las tropas intervencionistas. En la batalla de Osawatomie, uno de los dirigentes guerrilleros, John Brown, un blanco abolicionista, defendió la ciudad contra 400 hombres armados. En 1859 Brown trató de formar zonas liberadas en las colinas de la parte occidental de Virginia. Junto con otros 20 combatientes tomó un arsenal y se apoderó de la ciudad de Harpers Ferry.

Pero no logró que los esclavos se unieran al movimiento. La unidad fue rodeada por una compañía del ejército al mando del coronel Robert E. Lee. Diez guerrilleros, entre ellos dos de los hijos de Brown, murieron en la batalla y él fue herido y obligado a rendirse. Fue detenido y acusado de traición y asesinato, siendo ahorcado el 2 de diciembre de 1859 en Virginia. “Una parte de la luz humana se ha apagado”, comentó entonces el escritor francés Victor Hugo.

Eran los prolegómenos de la guerra civil, donde las fuerzas abolicionistas marcharon a la batalla cantando un himno en honor a John Brown:

“El cuerpo de John Brown yace en su tumba
“pero su alma desfila junto a nosotros”

Tras la victoria electoral de Lincoln en 1861, los Estados sudistas crearon la Confederación de Estados de América, cuyo gobierno fue reconocido como legítimo por Francia e Inglaterra. Los del norte les declararon la guerra. El norte industrial estaba habitado por 22 millones de personas, mientras el sur apenas contaba con unos 5 millones de blancos y 4 de negros. En el norte, de un total de 2,1 millones de soldados, 180.000 erean negros.

En los valles de Mississippi y Carolina del sur, los negros ocuparon las tierras y gestionaron su cultivo. Tras la guerra, la situación no se pudo mantener y el ejército expulsó a los negros de las tierras ocupadas.

La abolición fue un acto formal, papel mojado. En el sur los blancos no admitieron la derrota, ni el fin de la esclavitud, ni que los negros tuvieron el mismo derecho de voto que ellos. Surgió el Ku Klux Klan, bandas parapoliciales que mantenían a los negros sometidos por el terror.

Otros negros contrajeron deudas con sus antiguos amos que los mantenían en la misma situación de dependencia. Se mantuvieron situaciones similares por medio de contratos de arrendamiento de tierras en los que los dueños eran los antiguos esclavistas y los inquilinos los negros.

La esclavitud forzosa fue sustituida por la esclavitud asalariada y el apartheid. “Iguales pero separados”, fue la fórmula que acuñó el Tribunal Supremo para legalizar la nueva situación. “Hecha la ley, hecha la trampa”. En 1870 las leyes de Jim Crow sancionaron la segregación racial, la separación entre negros y blancos en los restaurantes, los teatros, los transportes…

Las escuelas aún eran un terreno prohibido para los negros, lo cual tenía sus consecuencias sobre el voto, que no sólo dependía de un nivel de ingresos al que los negros nunca llegaban, sino también del nivel de estudios. Todo había cambiado para que todo siguiera igual… o peor.

Los linchamientos, las violaciones y toda suerte de persecuciones brutales contra los negros no cesaron nunca. Cuando en 1893 se celebró la exposición universal de Chicago, los negros organizaron una campaña: “¿por qué la América negra no tiene representación?”

Tsipras utilizó a Rusia para presionar a la Unión Europea

La entrevista del diario francés “L’Humanité” a  Stathis Kuvelakis (*), dirigente de Unidad Popular, la organización escindida de Syriza, confirma las sospechas de que Tsipras utilizó a Rusia para presionar en sus negociaciones con la Unión Europea. Al mismo tiempo, los contactos con Rusia le proporcionaban a Syriza una imagen progresista o de izquierda ante sus electores.

En organizaciones como Syriza, que no son nada sino que viven del ejercicio permanente del postureo, tales cambalaches son muy importantes y se extendieron al tendido del gosoducto South Stream, cuya negociación trataron de mantener viva hasta el último minuto.

No obstante, a pesar de sus promesas electorales, Syriza nunca tuvo ninguna intención de abandonar el euro ni de admitir sobre su suelo la llegada del gosoducto ruso.

En la entrevista Kuvelakis cuenta otras cosas interesantes. Afirma que no es lo mismo desarrollar relaciones diplomáticas con Rusia que con China porque la estrategia de ambos es diferente. A China le interesa el comercio y los negocios. Quiere meter mano en las privatizaciones que Grecia está obligada a sacar al mercado y crear una sucursal del banco de los países Brics.

Pero la organización a la que pertenece Kuvelakis no admite las privatizaciones. Como Rusia, en cambio, es diferente porque tiene una perspectiva geopolítica. Para Rusia los intereses económicos están subordinados a los geopolíticos.

Desarrollar las relaciones con Rusia -confiesa Kuvelakis en su entrevista- no supone en absoluto que Putin esté cercano a nosotros, Unidad Popular, política o ideológicamente. “Es una cuestión de relaciones internacionales”, concluye.

Por su parte, Alexander Mercuris critica a ambos, a Syriza y a Unidad Popular en “Rusia Insider”. Afirma que es un error decir que Rusia subordina sus intereses económicos a sus objetivos geopolíticos.

Pero no tiene razón. Como bien dice Kuvelakis, uno de los puntos fuertes que Rusia ha recuperado de los tiempos soviéticos es ese precisamente: tiene una estrategia que va mucho más allá del corto plazo y de los vaivenes cotidianos de las bolsas.

(*) http://www.humanite.fr/grece-stathis-kouvelakis-aucune-illusion-sur-le-carcan-de-leuro-582336

La Reina Nanny (Negros, esclavos y rebeldes)

La parte más escondida de la historia de la esclavitud es la historia de las revueltas de esclavos. En los 300 años en los que los negros padecieron esclavitud protagonizaron 250 levantamientos, sin contar las fugas, los incendios, sabotajes, envenenamientos y otras formas de resistencia, entre las que hay que destacar los cursos clandestinos de lectura y escritura.

En 1598 los africanos crearon sobre el territorio actual de Brasil una república de Palmares sobre un territorio mayor que el de Bélgica. Los africanos tuvieron que defenderse de los ataques portugueses y holandeses hasta el siglo XVIII.

Desde 1642 existía en Florida, sometida entonces a la Corona española, una comunidad cimarrona (“maroon”) compuesta por negros fugados a la que un siglo después se unieron los indios seminolas que huían de las matanzas y el saqueo de las tierras de los colonos blancos. En 1816 la comunidad trató de convertirse en el Estado seminola afro-indio y lograron resistir la expansión de los colonos hasta 1842.

Como consecuencia de la resistencia en los asentamientos cimarrones, Jaimaica nunca pudo ser totalmente colonizada por los británicos. Una de las dirigentes de la lucha fue la Reina Nanny, más que una heroína, un personaje legendario y un símbolo nacional jamaicano. La mayor parte de lo que se conoce sobre su biografía procede de fuentes orales, transmitidas durante 300 años a través de generaciones.

Nanny nació en la tribu de los Ashanti, en el actual territorio de Ghana en 1686. Cuando era una niña los negreros la trasladaron a Jamaica y fue vendida como esclava en Saint Thomas Parish, una región próxima a Port Royal donde los esclavos trabajaban las plantaciones de caña de azúcar.

Sus hermanos Accompong, Cudjoe, Johnny y Quao pertenecían al mismo amo y se fugaron al mismo tiempo de la plantación. Nanny y Quao crearon una comunidad cimarrona en Portland Parish donde Nanny conoció a su marido, Adu.

Hacia 1720, Nanny y Quao llegaron a controlar la región de Blue Mountains, a la llamaron Nanny Town, un territorio de 2,4 kilómetros cuadrados que fueron ocupando los cimarrones que Nanny logró liberar de la esclavitud.

La comunidad cimarrona vivía de la agricultura, la ganadería y el trueque de alimentos por vestidos y armas. La zona, situada sobre un collado de 300 metros de altitud y junto aun precipicio, era estratégica y fácil de defender. Los centinelas avistaban la presencia de los negreros a distancia soplando un cuerno que cumplía las funciones de alarma. Hoy el soplo del cuerno, llamado “abeng”, es en Jamaica un símbolo de libertad en todas las fiestas.

Nanny fue una audaz estratega y dirigente militar de los cimarrones, precursora de la moderna guerra de guerrillas y de las emboscadas en la que los mercenarios de los esclavistas eran implacablemente aniquilados. En Jamaica se la conoce como la Reina Nanny.

Pero entre 1728 y 1734 la comunidad cimarrona fue atacada sistemáticamente por los negreros y las fuerzas británicas. En uno de esos combates cayó Nanny en 1733. El Diario de la Asamblea de Jamaica de 29 de marzo de aquel año mencionaba a un esclavo negro que combatió en la guerra contra los cimarrones, el Capitán Sambo, también conocido como William Cuffee, como modelo de esclavo leal: “Este buen negro ha matado a Nanny, la mujer rebelde”, dice la mención.

Tras la derrota, algunos cimarrones se suicidaron lanzándose por el acantilado. Otros fueron capturados vivos. Pero unos 300 pudieron huir y unirse a otra comunidades clandestinas, donde continuaron la lucha. El capitán Kojo (Cudjoe) se convirtió en el jefe militar de los clandestinos que, periódicamente, hacían incursiones por las plantaciones liberando a los esclavos, quemando los campos y ejecutando a los terratenientes, muchos de los cuales tuvieron que regresar a Inglaterra.

Lo mismo que Nanny, Kojo había sido capturado en la actual Ghana por negreros españoles, que le llevaron a Jamaica, donde nadie pudo nunca someterle. El gobernador Edward Trelawney tuvo que firmar un tratado de paz con él en 1793. Los negros se quedaron con sus tierras y crearon su propio gobierno. Desde entonces el 6 de enero los jamaicanos celebran una fiesta de homenaje a Kojo.

Los blancos nunca regalaron nada. Hasta 1833, después de grandes levantamientos de esclavos, no se abolió la esclavitud en Jamaica.

Haití fue el primer país en sacudirse la dominación colonial. De 1791 a 1804 Toussaint L’Ouverture dirigió una revuelta contra el colonialismo francés en la isla de Santo Domingo con Christophe y Dessalines. Su objetivo fue crear un Estado negro que fuera reconocido por los países del mundo. Toussaint L’Ouverture está considerado como el fundador del nacionalismo negro. Fue quien superó el aislacionismo característico de los negros cimarrones que trataron de refugiarse en quilombos o comunidades aisladas.

El movimiento fue aplastado en 1844 con la llegada de los españoles, que dividieron la isla en dos: Haití sometida los franceses y la República Dominicana a España y luego a Estados Unidos.

El movimiento de liberación se fue desarrollando en todo el mundo, incluso en Estados Unidos. El 7 de octubre de 1800 unos 1.000 africanos armados dirigidos por el general Gabriel Prosser marcharon hacia Richmond, en Virginia. Se convirtió en una fecha simbólica para el movimiento de los afro-americanos en Estados Unidos.

Los blancos respondieron de la manera acostumbrada, con la represión y la organización de milicias paralelas. Prohibieron a los negros salir entre las 6 horas de la tarde y las 6 de la madrugada. A su vez la represión condujo a que el movimiento negro adoptara la violencia como forma de respuesta. Los esclavos empezaron a apoderarse de las armas de fuego y aprender su manejo.

En 1831, durante una segunda oleada abolicionista, David Walker, un esclavo liberto, plantea una propuesta de la Sociedad Americana de Colonización, que quería devolver a los negros a un nuevo Estado, Liberia, que se crearía en el noroeste de África. El Estado estaría compuesto por negros que tendrían su propio gobierno negro. Es una “alternativa” que, sobre todo, mucho blancos no ven con malos ojos. En el fondo no es otra cosa que segregacionismo y dejar a Estados Unidos sólo con los blancos.

Jamaicano soplando el “abeng”

Negros, esclavos y rebeldes (1)

La primera vez que la monarquía española llevó esclavos negros a América del norte fue en 1518. Muchos de ellos se resistieron, huyeron y fundaron pequeños Estados independientes en las zonas que los europeos blancos no ocuparon.

El comercio basado en la trata de esclavos era triangular. Comenzaba en el oeste de África y llegaba hasta Bahía (actual Brasil), Santo Domingo, Haití Cuba y Virginia. Luego los barcos regresaban cagados con el azúcar, el tabaco y el algodón que producían los esclavos en las plantaciones americanas. Tras descargar en Europa los barcos volvían a África cargados textiles y de quincalla.

Inicialmente dicho comercio estuvo dirigido por españoles y portugueses. Luego les sustituyeron ingleses, franceses y holandeses. Fue un elemento fundamental de la acumulación originaria de capital que condujo a la industrialización en Europa.

A mediados del siglo XIX en los Estados del sur de Estados Unidos los esclavos producían el 75 por ciento del algodón, la mercancía de exportación esencial para el país y la materia prima fundamental para el desarrollo de la industria textil en Europa, que entonces era el motor del capitalismo.

En el siglo XVII los negros tenían la posibilidad de comprar su libertad por un determinado precio. Inicialmente sólo eran una minoría en una sociedad de blancos. Las mujeres negras eran especialmente codiciadas por su función en la reproducción del comercio. Se las obligaba a tener entre 10 y 20 hijos de manera que el negocio de la esclavitud creciera indefinidamente.

Las violaciones, tanto por los blancos como por los negros, eran moneda corriente porque las mujeres negras evitaban quedarse embarazadas. No querían tener hijos para impedir verles sometidos a la esclavitud, golpeados, explotados y maltratados. En muchas ocasiones mataban a sus hijos recién nacidos, perjudicando así el negocio de los esclavistas.

Como la descendencia no era suficiente para sostener la avaricia de los esclavistas, los españoles pensaron abrir para la esclavitud un mercado de blancos. Necesitaban más fuerza de trabajo. Algunos blancos se convirtieron en esclavos a tiempo parcial que trabajaban un promedio de 7 años en las plantaciones en condiciones parecidas a los negros. Según una ley de 1640, cualquier mujer blanca que trabajara al servicio de un patrón y le desobedeciera podían convertirse en esclava.

Pero la esclavitud de los blancos no se impuso, por lo que la esclavitud no sólo fue un negocio y una condición laboral sino un sistema de dominación político e ideológico, el racismo, que se propagó a partir del siglo XIX. Las leyes regulaban minuciosamente la condición civil de los negros, saturada de prohibiciones: no podían casarse con blancos, no podían comprar tierras, no podían votar, no podían acudir a la escuela, no podían reunirse, no podían organizarse, no podían ocupar cargos cualificados…

En las sociedades que compartían con los blancos, los negros fueron relegados al último escalón. A su vez esa situación se justificaba por la supremacía de los blancos: los negros estaban al final porque su raza era inferior a la de los blancos, un escalón intermedio en la evolución biológica antes de descender al mundo animal.

La condición esclava no sólo estaba ligada al color de la piel sino a un determinado sector de la producción: la agricultura. En el sur de Estados Unidos el 90 por ciento de los negros trabajaba en el campo a mediados del siglo XIX. El aprendizaje estaba estrechamente ligado a la sumisión y su herramienta más significativa era el látigo, una variante de la tortura.

A finales del siglo XVIII el 40 por ciento de la población del sur de Estados Unidos eran esclavos de origen africano, un porcentaje que en el norte sólo suponía un 10 por ciento. En 1830 eran 3.777 las personas que poseían esclavos en los Estados del sur. En 1860 una tercera parte de la población blanca, 1.733 familias, tenían al menos un centenar de esclavos.

A finales del siglo XVIII, la independencia de Estados Unidos en 1775-1783 no supuso ningún progreso. Los negros no aparecían en la nueva Constitución. Las declaraciones de derechos no tenían nada que ver con ellos, ni con la esclavitud, que no se prohibió en el mundo hasta 1807. Para entonces habían sido brutalmente asesinados unos 30 millones de negros.

La prohibición del comercio de esclavos fue -más que nada- simbólica. Los negros aún deberían conquistar sus derechos más básicos y no serían los blancos quienes se los regalarían generosamente. Necesitarían de la lucha, del esfuerzo y de la sangre.

La violación como arma de guerra

El gobierno de la República Democrática de Congo ha prohibido la distribución de una película sobre el doctor Denis Mukwege, que ha dedicado su vida a la lucha contra las violaciones, que en África se utilizan como arma de guerra.

La película, realizada por el director belga Thierry Michel y titulada “The Man Who Mends Women”, relata los esfuerzos del ginecólogo por ayudar a las mujeres que han sido víctimas de violaciones cometidas por los casos azules de la ONU, miembros de las fuerzas armadas y las milicias.

La guerra en la República Democrática del Congo terminó formalmente en 2003, pero el conflicto armado continúa, sobre todo al este del país. Un estudio de 2011 del American Journal of Public Health estima que 400.000 mujeres de entre 15 y 49 años fueron violadas en un periodo de 12 meses entre 2006 y 2007. Un millar al día. 45 cada hora.

El gobierno congoleño sostiene que la película perjudica la reputación del ejército y del país, que ya ha sido bautizado como “la capital mundial de las violaciones”.

En Bukavu, en la región de Kivu del Sur, Mukwege fundó hace 16 años el hospital Panzi, en el que han sido tratadas 42.000 mujeres y niñas que han sido violadas, muchas de ellas, por varios hombres a la vez.

“Esta es un arma de guerra aún peor que las convencionales. La mujer no solo es violada, sino que a menudo lo hacen varios hombres al mismo tiempo, delante de su comunidad y de su familia, de su marido y sus hijos. La deshumanizan. Y destruyen sus genitales. Disparándoles. Con productos químicos. Quemándolas. Usando plástico hirviendo”, cuenta el ginecólogo.

En 2012 pronunció un discurso ante la ONU en el que dijo: “Me encantaría decir que tengo el honor de representar a mi país, pero no puedo. De hecho, ¿cómo puede uno estar orgulloso de pertenecer a una nación sin defensa, abandonada a sí misma, completamente saqueada e impotente frente a 500.000 de sus niñas violadas durante 16 años; seis millones de sus hijos e hijas asesinados durante 16 años sin una solución duradera a la vista?”

Meses después, sobrevivió a un intento de asesinato. Su familia fue retenida a punta de pistola hasta que él llegó a casa. Le esperaban cuatro hombres. Aún no sabe cómo, pero logró esquivar los disparos que, sin embargo, alcanzaron a un trabajador. Decidió escapar a Bélgica. Tras unos meses, optó por volver. “Quiero que las mujeres dejen de ser un campo de batalla. Y quiero que la siguiente generación esté libre de esta lacra. Si no lucho hoy, todo esto será imposible”.

La represión y el control policial no padecen recortes presupuestarios

El 15 de mayo un decreto del actual gobierno aprobó una partida presupuestaria extraordinaria de 10 millones para la “potencialización tecnológica y de los sistemas de información y comunicación” de los servicios de Información.

De ellos 4 millones de euros están destinados a un sistema de geolocalización de teléfonos móviles y 1,09 para comprar dispositivos de seguimiento electrónico y de grabación de conversaciones “en ambientes hostiles”.

Se trata de herramientas informáticas sofisticadas capaces de ubicar a un individuo a través de su teléfono celular o de grabar de forma secreta conversaciones en lugares cuyo acceso es imposible para los policías.

En el preámbulo, el gobierno no es nada original. Justifica la necesidad del crédito al Ministerio del Interior con la excusa de moda: el aumento de atentados yihadistas dentro y fuera de Europa. Se trata de “combatir la amenaza [yihadista], neutralizar o minimizar los riesgos de acciones criminales terroristas contra nuestros ciudadanos y la atomización de los riesgos”.

Además de los sistemas de seguimiento y escucha, 1,1 millones de euros irán destinados a programas informáticos y equipos asociados a la implementación de una herramienta de inteligencia que integre todos los datos de las investigaciones contra el terrorismo y la “radicalización” que llevan a cabo los servicios centrales y los periféricos de la policía.

La Secta manipula la información sobre Siria

Juan Luís González Pérez

Estos días estamos asistiendo a un espectáculo mediático lamentable que se suma al drama humano de la inmigración de centenares de miles de personas hacia Centroeuropa. Los voceros de la guerra, los que la han estado atizando desde el primer día comprándole el discurso a la OTAN en Libia o en Siria, se apunta a la crisis de los refugiados, no ya para pedir a las autoridades el fin de la guerra, sino para abonarse a las tesis belicistas que la han creado y justificado. Es decir, para que siga la guerra.

La agresión a Siria no es una guerra civil, es una agresión exterior apoyada por quintacolumnistas pertenecientes al radicalismo islámico interno. Las pruebas son concluyentes, personalidades no sospechosas de radicalismo como el ex ministro francés de exteriores Roland Dumas, reconocieron públicamente que Reino Unido le pidió apoyo a Francia para el proyecto de desestabilización y destrucción de Siria mucho antes de las revueltas “espontáneas” que se produjeron en el país. Todo estaba cuidadosamente planificado.

Hace muy pocos días la propia ONU, en un informe de investigación de crímenes de guerra en la guerra contra Siria, reconocía que la crisis siria está manejada desde el exterior de acuerdo a los intereses de otras potencias, descolgándose también de las tesis de una guerra civil.

El papel que medios como La Sexta ha jugado en este conflicto ha sido y es absolutamente lamentable. Ya hemos denunciado en múltiples ocasiones las vinculaciones económicas de su grupo empresarial con los mayores patrocinadores de la contienda y con las divisiones mediáticas con Aljazeera a la cabeza. Ahora que está fagocitada por una entidad de filiación conservadora no podríamos esperar ningún cambio a mejor, todo lo contrario. Estos días aparecen en La Sexta testimonios de refugiados o de supuestas organizaciones que los tutelan que ahondan en la división interna del país, división artificial impuesta por los patrocinadores de la guerra.

Ya lo hizo A3Media con Venezuela, donde fue pillado in fraganti seleccionado testigos “por casualidad” en la calle para su documental de “investigación” que, en realidad, estaban seleccionados cuidadosamente por la oposición meses antes. Ahora distintos programas de la Sexta están haciendo lo propio con los refugiados sirios. Los resultados electorales en las últimas elecciones en los campos de fuera del país fueron abrumadoramente mayoritarios hacia su actual gobierno. No es creíble que los refugiados unánimemente digan que huyen de bombardeos del gobierno. Máxime cuando el informe mismo de la ONU de la pasada semana decía justamente lo contrario: que son los crímenes contra la Humanidad cometidos por el Estado Islámico los que han producido la mayoría de los desplazamientos recientes en el país; cita concretamente los “asesinatos, la tortura y la esclavitud sexual”.

En la guerra contra Siria no se dirime democracia frente a dictadura como quieren hacernos creer. Los levantamientos dirigidos desde el exterior han provenido del extremismo religioso, que quiere imponer un califato integrista excluyente en el país. En Siria se dirime civilización frente a barbarie, un estado laico frente a otro extremista, un gobierno —imperfecto, como todos— popular frente a un estado fallido regentado por clanes terroristas. No hay medias tintas, no hay puntos intermedios. Frente al estado sirio está al Qaeda y el Estado Islámico con todos países poderosos que les apoyan y financian.

Es hora de tomar partido de una vez por todas contra el terrorismo y acabar con esta masacre. Usar el chantaje del terrorismo para derrocar un gobierno es aberrante, usar a sus víctimas para hacer lo propio, lo es en igual medida. Y eso es lo que están haciendo por acción u omisión, nuestros democráticos medios de comunicación. Por algo son los menos creíbles de toda Europa y los segundos menos creíbles del mundo, tras los Estados Unidos, claro…

Fuente: http://www.bitsrojiverdes.org/wordpress/?p=12365

El FBI espió a García Márquez por su apoyo a la revolucion cubana

El escritor colombiano y premio Nobel de literatura en 1982, Gabriel García Márquez, fue espiado durante 24 años por el FBI, reveló este sábado el diario estadounidense The Washington Post.

Según indicó la publicación, el espionaje inició en 1961, por orden del entonces director del organismo estadounidense, Edgar Hoover.

Para esa época García Márquez, contaba con 33 años de edad y acababa de llegar a Nueva York y tenía entre sus fines trabajar para la agencia Prensa Latina. Algo que según el FBI podía traducirse como “ayudar a establecer un servicio de noticias del Gobierno cubano”.

La agencia federal publicó un total de 137 páginas de sus archivos relacionados con García Marquez, sin embargo, aún quedan 133 páginas cuyo contenido se desconoce.

Según el mismo FBI, más de nueve personas fungieron como “informantes confidenciales” que además vigilaban las actividades de García Márquez, quien vivía en el país del norte con su esposa Mercedes Barcha y su hijo.

Gabriel García Márquez falleció en abril del año pasado. Durante su vida logró consolidarse como el padre del Realismo Mágico y uno de los mayores exponentes de la literatura latinoamericana.

En su trayectoria destacó su amistad con el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro.

El espionaje a artistas y literatos no es una novedad en Estados Unidos. Escritores como James Baldwin (activista por los derechos civiles de los afroamericanos), Langston Hughes, Richard Wright, Amiri Baraka y Claude McKay forman parte de la lista de quienes también han sido víctimas de intromisiones.

Rodrigo García, hijo del Nobel y actualmente cineasta, señaló que su familia no tenían pistas de que su padre fuera objeto de una investigación por parte del FBI, aunque la noticia no le sorprende. “Considerando el hecho de que este colombiano estaba en Nueva York para abrir una agencia de prensa cubana, hubiera sido inusual que no lo espiaran”, expresó.

Fuente: http://www.telesurtv.net/news/El-FBI-espio-a-Gabriel-Garcia-Marquez-durante-24-anos-20150906-0018.html

China promulga una amnistía casi general

El 30 de agosto el presidente chino Xi Jinping aprobó un decreto de amnistía para determinadas categorías de presos políticos, entre los que hay tanto revolucionarios como contrarrevolucionarios. Se sabe que afectará fundamentalmente a los más viejos y a aquellos que padecen algún tipo de parálisis o enfermedad invalidante. Sin embargo no se sabe aún el número de ellos que serán liberados.

El decreto establece cuatro categorías de presos a liberar. En primer lugar están los veteranos de la guerra contra Japón (1937-1945) y de la guerra civil posterior (1945-1949).

Después afecta a los presos que participaron en la defensa de China tras el nacimiento de la República Popular en 1949 en el transcurso de las guerras contra Rusia, India y Vietnam.

En aquel periodo, es decir, entre la fundación de la República Popular en 1949 y los últimos días de Mao Zedong en 1976, los gobiernos de China aprobaron ocho leyes de amnistía para los criminales de guerra.

En virtud del reciente decreto gubernamental, serán liberados los presos que tengan más de 75 años de edad y los que hayan perdido una parte al menos de su movilidad física.

A la muerte de Mao, en la década de los años ochenta la contrarrevolución de Deng Xioping inició una ola de rehabilitaciones, especialmente de quienes habían sido encarcelados por la Revolución Cultural. Al mismo tiempo, encarceló a los dirigentes de la misma, cuyos máximos exponentes fueron Chen Boda, un estrecho colaborador de Lin Piao, y la llamada Banda de los Cuatro.

A muchos otros presos, con duras condenas desde los años cincuenta por crímenes contrarrevolucionarios, las medidas no les afectaron. Lo novedoso del decreto de Xi Jinping es que, por vez primera, va a poner en libertad a los presos más jóvenes, a quienes no tuvieran 18 años de edad en el momento de cometer el delito, a quienes estén condenados a penas inferiores a los tres años de cárcel por infracciones menores o a quienes les reste menos de un año para salir de la cárcel.

De manera muy significativa, el decreto no liberará a los políticos y funcionarios que hayan sido condenados por corrupción activa o pasiva, los traficantes de drogas, los culpables de crímenes violentos o “todos aquellos cuya liberación perjudique la seguridad del Estado”.

India acusa a Greenpeace de injerencia en los asuntos internos del país

Tras varios meses de batalla jurídica, la sucursal de Greenpeace en India ha perdido la autorización para utilizar financiación extranjera en sus actividades locales. En su edición del viernes el “Indian Express” indica que el gobierno ha resuelto que Greenpeace “viola la ley manteniendo la confusión en torno a su financiación interna e internacional”.

En la práctica la decisión ha sido aprobada por el Tribunal Supremo y supone la “congelación inmediata de las cuentas bancarias de la organización” en el país, que representan una tercera parte de sus recursos.

Desde comienzos de este año cerca de 17.000 ONG que actúan en India han tenido que parar sus actividades porque el gobierno de Modi les acusa de amenazar la seguridad económica y servir a los intereses de las potencias occidentales.

Lo mismo ha sucedido en otros países, como Rusia y China, que se habían convertido en el terreno propicio de las campañas de desestabilización política de las ONG. No deja de ser significativo que los tres países formen parte del bloque de países BRICS.

Según el “Economic Times”, tras la derrota Greenpeace prepara una campaña de desestabilización contra el gobierno hindú, a la que califica como meramente “informativa”.

Una larga trayectoria ha acreditado que Greenpeace es uno de los instrumentos que utiliza el imperialismo para impedir que los países del Tercer Mundo se liberen de sus ataduras y adquieran protagonismo económico y político. Pero los manejos del imperialismo no sólo conciernen al terreno de la ecología sino al médico, al caritativo y al humanitario, donde las ONG se han convertido en otros tantos Estados paralelos o caballos de Troya de las multinacionales y de las grandes potencias imperialistas.

En muchas ocasiones las ONG acompañan a las invasiones militares de los países del Tercer Mundo, las justifican e incluso las exigen “por razones humanitarias”, por lo que se las ha calificado como “soft power”, un poder suave. Pero ese tipo de poderes “suaves” son tan importantes como los “fuertes” para el imperialismo.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies