Bianchi (Nada más levantarse el telón vemos cruzar y subir unas escaleras fatigosamente al COBRADOR DE LA LUZ portando una grasienta cartera. Se detiene unos segundos para respirar y llama con los nudillos en cuatro puertas. Mientras, vuelve al piso inferior donde ya le espera en el quicio la SEÑORA GENEROSA, una pobre mujer de […]