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La profunda hipocresía tras el ‘escándalo’ de los ‘Papeles de Panamá’

En referencia a los “Papeles de Panamá” el periodista francés Thierry Meyssan habla de la “Doctrina Romer”, el intento de reconducir al capital financiero mundial hacia Estados Unidos y sus aliados más próximos.

Es algo extraordinariamente curioso porque en casi todos los comentarios sobre esos “papeles” lo que más destaca es la animadversión generalizada hacia el capital financiero, los bancos, los paraísos fiscales, las SICAV, las cuentas opacas, etc., a las que se asocia la ilegalidad, el crimen, el dinero negro y la corrupción. Quien oculta algo es porque está manchado por algún tipo de remordimiento.

Desde la Edad Media las religiones cristianas han condenado al capital bancario como usurario. El desprecio por los fondos buitre es ya milenario. Se trata de una teoría económica con un componente religioso que considera el interés del dinero como un pecado, mientras que no opina lo mismo de la plusvalía.

El mundo admite a los “emprendedores” pero no a los especuladores, aunque los usureros y los banqueros nunca han estado de acuerdo con estas teorías religiosas y económicas, por motivos que son más antropológicos que económicos. En un banquero vemos a un judío y en un judío a un banquero avaricioso, con su barba de chivo contando sus monedas en un rincón. Si los banqueros no son judíos, se parecen mucho a ellos.

Los usureros están en minoría y ven peligrar sus capitales. Ya les ocurrió en otras épocas, cuando prestaban dinero al Estado y el Estado no les podía devolver el capital principal ni los intereses. La solución era la expropiación. El Estado pinchaba la burbuja y la hacía desaparecer como por ensalmo, o hacía desaparecer a los prestamistas expulsándolos del país por ser “extranjeros” (judíos). Conducidos al destierro, es casi natural que los banqueros (y los judíos) busquen el cielo, y si no lo encuentran, por lo menos se conforman con un paraíso terrenal (fiscal) que les trate con un poco de consideración.

Es todo mentira. Nadie está contra los paraísos fiscales sino al revés: todos los países querrían ser un paraíso fiscal. Si los 40 billones de dólares que hay en los paraísos fiscales entraran en la bolsa española, nuestros políticos y periodistas hablarían en otro tono, bien diferente. A cada paso les escuchamos implorar la necesidad de preservar la “Marca España” para que los extranjeros (sólo los que tengan dinero, ojo) vengan a sacarnos de la crisis con sus divisas. El Banco de España y la CNMV nunca preguntan por el origen del dinero, que es de color negro si está en Panamá y se convierte en blanco si está en el Ibex-35.

No conviene, pues, generalizar. El dinero puede ser malo, pero también puede ser bueno. Es malo cuando se va y es bueno cuando viene. En el capitalismo el instrumento más preciso para medir la ética y la moral es la balanza de pagos.

Más información:
Acabar con el capitalismo acabando con los tipos de interés:
https://mpr21.info/2016/03/acabar-con-el-capitalismo-acabando-con.html

Las privatizaciones del gobierno ruso

Yegor Gaidar, ex ministro de Economía de Yeltsin
Karine Bechet- Golovko

Para ajustar el presupuesto, la idea de las privatizaciones se ha apoderado de nuevo del gobierno ruso. Sin gran originalidad, el mismo esquema se empleó en los años 90 por Yeltsin y su entorno, “demócrata”, “liberal” y “pro- europeo”. Fue la época en que las “élites” pusieron a Rusia a hacer la calle, prostituída en nombre de la democracia. No estoy hablando de Ucrania, sino de Rusia. La de los años 90, tan querida por Occidente. Y tan añorada. Y con motivos; veámoslo más en detalle.

La privatización no es un instrumento económico ni presupuestario. Es un instrumento ideológico. Se trata de sacar de la esfera estatal las empresas estratégicas o económicamente interesantes. Porque, por principio, una empresa que no presenta ningún interés, bien en el plan económico bien en el aspecto estratégico, nunca podrá encontrar comprador en el mercado interior o internacional.

Para protegerse, es cierto que es posible poner como condición la inversión interior. Pero, ¿qué impedirá la reventa? ¿Y al cabo de cuanto tiempo, aunque esté condicionada, será autorizada? No puede llevarse a cabo una prohibición eterna. Por consiguiente, la protección es solamente temporal.

La privatización, en tiempos de crisis, se supone que permite al Estado cumplir el presupuesto. Pero vendiendo empresas interesantes, pierde también los ingresos regulares. Y los pone a la venta en un mercado que no está en su mejor momento, lo que limita automáticamente las posibles ganancias inmediatas.

Por tanto, si se descarta la incompetencia, el objetivo es otro. Y en este caso, la privatización es un instrumento en primer término ideológico. Como lo declaraba A. Chubais, en su “juventud política”, las privatizaciones yeltsinianas se hicieron para poner punto final al comunismo. Poco importaba el precio. Poco importaba el comprador. Se trataba de matar el comunismo, y para ello, vaciarlo de su sangre. Matar el tejido económico comunista fundado sobre la producción industrial y la agricultura. Sobre la economía real de un modo real. Llevando  así a la gente al desempleo, gentes cuyas competencias son inútiles en una economía de servicios post moderna. Y, de esa manera, matar la fuerza vital de resistencia en la población.

La economía de rodillas, la población lo mismo. El país también. Todos haciendo cola ante el MacDonald. La democracia tiene un precio. Gaidar, padre espiritual de este “liberalismo”, hablaba de “terapia de choque”. Ni Ucrania ha inventado nada, ni tampoco hemos aprendido nada.

Sobre esta cuestión os aconsejo encarecidamente la excelente emisión de N. Mijalkov, quien se pregunta sobre el período Yeltsin, con ocasión de la apertura del enorme edificio a la gloria del “padrecito de la democracia rusa”. Una reflexión que da escalofríos, con la reescritura de la historia rusa como fondo. Ahí están, por lo que concierne a las privatizaciones, algunos elementos interesantes.

Lo esencial de la producción industrial fue privatizada por Yeltsin; 261 empresas militares. La compañía norteamericana Nick and Co. Corporation, por si sola, tomó el control de 19 de ellas.

No fue difícil adquirirlas, estando literalmente regaladas. Era necesario librarse de ellas, rápidamente y a cualquier precio. El más bajo posible, así el Estado pierde los beneficios de las empresas, no pudiendo compensar sus pérdidas por una entrada de dinero significativa.

De la venta de empresas, cuyo valor mercantil se estimaba en más de un billón de dólares, el Estado ruso percibió 7.200 millones de dólares.

Por ejemplo,

– la fábrica metalúrgica de Samarsky fue vendida por 2,2 millones de dólares
– la fábrica de automóviles Ljatcheva por 4 millones de dólares
– Uralmach, con sus 34.000 empleados por 3,72 millones de dólares
– la fábrica metalúrgica de Cheliabinsk, con 35.000 empleados, por 3,73 millones
– la fábrica mecánica de Kovrovsky (que producía armas para toda la policía, ejército y  servicios especiales) fue vendida por 2,7 millones de dólares
– o la fábrica de tractores de Cheliabinsk, con 54.000 empleados vendida por 2,2 millones

Ingleses, alemanes y norteamericanos, principalmente, obtuvieron minorías decisivas en las mayores empresas estratégicas de los sectores de la construcción de motores y aviones rusos (Tupolev, MIG). La empresa Siemens tomó el control de la fábrica que producía los equipamientos para los submarinos rusos nucleares.

Ni siquiera el Tribunal de Cuentas dejó sin destacar la amplitud del ataque a la seguridad nacional. Subrayaba que la privatización permitió poner bajo control extranjero las mayores empresas rusas militares estratégicas.

Si ese no era tal vez el fin perseguido, fue en cualquier caso el fin alcanzado.

El Estado permanecía presente. Conservaba alrededor del 14 por ciento de la participación, lo que no le permitía ni influir sobre la política de la empresa.

Por ello, cuando los grandes “liberales” del gobierno se ponen a hablar de privatizaciones, necesariamente surgen sospechas.

Debe aparecer una “lista” de empresas a privatizar en 2016, declara el ministro de Economía. En la cual debiera figurar, por ejemplo, las mayores empresas del sector petrolífero, como Rosneft o Bachneft. Esta vez son las materias primas las que están en el punto de mira. Pero, rápidamente, el portavoz del Kremlin calma el juego; no hay lista definitiva, todo se discutirá. Y el Presidente reenviará al Gobierno la tarea para proteger mejor los intereses nacionales.

Porque, efectivamente, ¿es este el momento? Los puntos de vista son compartidos, incluso en el Gobierno, entre el clan, de hecho neoliberal y los liberales. El vice primer ministro, Y. Trutnev cuestiona la bondad del enfoque del ministerio de Finanzas a propósito de la privatización de Alrosa, concretamente. Hay que decir que Alrosa es un grupo ruso muy interesante. Ocupa el primer lugar del mundo en la extracción de diamantes.


En cifras, Alrosa posee el 97 por ciento del mercado interior ruso, y el 27 por ciento de la producción mundial de diamantes. Es tentador. ¿Pero es del interés público? Me refiero al interés del país, el interés defendido por el Estado. Las dudas se formulan de forma expresa:

“Vender es posible. Pero vender ahora, en un mercado en descenso ¿Por qué, con que fin? ¿No puede esperar? ¿No tenemos medios para esperar? Esto no es verdad, podemos esperar”, ha declarado, denominando a esta iniciativa “extraña”. Según la estimación de Trutnev, el Estado puede recibir en dos años de la compañía los beneficios netos que obtendría de la privatización de sus acciones. “Los colegas del ministerio de Finanzas contemplan todas las posibilidades para cuadrar los presupuestos, causa de que esta discusión continúe. Ya veremos que decisión tomará la cabeza del país”.

Ciertamente, la historia es un eterno reinicio. Especialmente porque se olvida demasiado rápido.

Fuente: http://russiepolitics.blogspot.com.es/2016/03/les-privatisations-russes-un-instrument.html

Estados Unidos financia a los periodistas de los ‘Papeles de Panamá’

El portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Mark Toner, ha informado hoy en rueda de prensa que los periodistas que investigan el escándalo de las empresas “offshore” en Panamá han sido financiados “de varias fuentes, incluido el gobierno de Estados Unidos”.También ha admitido que el sobresueldo lo entregan a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).

Según Toner, el gobierno de Estados Unidos no financió a los periodistas “para perseguir ciertos objetivos o personas, sino para que realicen investigaciones periodísticas independientes”.

Es difícil de entender a qué llama el portavoz una investigación “independiente”. También es incomprensible que los periodistas se rasguen las vestiduras por la inmoralidad ajena, olvidándose de la suya. ¿No tienen bastante con el sueldo que les paga el periódico?

No es la única inmoralidad: en la mayor parte de los países del mundo, el pirateo de datos informáticos es un delito. ¿Creen los periodistas que tienen patente de corso para trabajar con datos de origen delictivo?

Los periodistas que manipulan los documentos de Panamá olvidan una de las normas deontológicas de su profesión, que no admite fuentes anónimas.

Pero lo más importante es que el periodista tiene la obligación de publicar la información en su integridad, sin recortes, mientras que el director del “Consorcio” ha dicho: “No tenemos intención de publicar todas las informaciones que podrían molestar la sensibilidad de individuos inocentes. No somos Wikileaks, nosotros hacemos periodismo responsable”.

En efecto, no son Wikileaks y tienen un morro que se lo pisan. A cribar la información lo llaman “periodismo responsable” y, sin necesidad de ningún juicio, ya han impuesto una barrera entre los “culpables” y los “inocentes”.

Permitan que seamos los lectores quienes, después de ver todas las pruebas, opinemos quién es culpable y quién inocente.

Los millonarios británicos compran niños en India para esclavizarlos

El año pasado unos 1000 niños fueron secuestrados y trasladados de India al Reino Unido, unos 600 más que en 2014. Los menores son destinados a las tareas domésticas, la explotación sexual o el comercio de órganos. El tráfico de esclavos a escala mundial mueve unos 30.000 millones de dólares anuales, siendo la India el país de origen de la mayor parte de personas esclavizadas. Otros países que son objetivo de los traficantes de niños son Albania, Vietnam y Nigeria.

Una banda organizada vende los hijos de los refugiados nepalíes y de familias indias pobres, como si fueran ganado. A un equipo encubierto del diario británico The Sun le ofrecieron niños y niñas de hasta diez años por 5.250 libras, unos 6.500 euros.

Un comerciante de esclavos ordenó a los niños alinearse ante el comprador y afirmó: “Hemos suministrado muchachos para el Reino Unido. LLévese un nepalí a Inglaterra. Son buenas personas. Son buenos para hacer las tareas del hogar y son muy buenos cocineros. Nadie lo va a perseguir por eso”.

El diario The Sun inició una investigación en Jalandhar (India, región del Punjab), una ciudad  de casi un millón de habitantes, cerca de la frontera con Nepal. Las bandas de esclavistas se aprovechan de las familias afectadas por el terremoto del pasado mes de abril en el que murieron 9.000 personas. Los que buscaron refugio en la India, ahora se encuentran sin hogar y sin medios de subsistencia.

Las bandas también se dirigen a las familias extremadamente pobres que se dirigen a la ciudad en busca de trabajo desde el estado indio de Bihar, pero terminan en las calles con demasiadas bocas que alimentar.

Los traficantes de esclavos venden los niños a familias burguesas. Luego los encierran en casas en la India durante el entrenamiento y la preparación de los documentos falsos para el viaje. El próspero negocio de los sobornos para conseguir documentos falsos, permite que puedan llevar esclavos al Reino Unido como huérfanos que han adoptado o familiares nacionales legítimos.

El periodista de The Sun se hizo pasar por un rico ciudadano residente en Gran Bretaña, en busca de una criada o criado, alegando que tenía una esposa enferma y una madre anciana.

El traficante le dijo: “Te voy a dar un consejo, llévate un nepalí. Tú decides, pero la mayoría de los que llevan a Inglaterra son de Nepal. Usted debe haberlos visto allí”. “Usted selecciona uno y me paga y luego volará con él. Después, usted no me conoce, yo no le conozco, nunca nos hemos visto, y no se aceptan devoluciones”.

Un día más tarde, llevó al investigador de The Sun al campo, donde se había dispuesto una desgarradora formación de niños esclavos: Amit, de diez años; una niña de 12 años de edad, llamada Pooja y Susti Ram, de 13. El vendedor Singh, ordenó a cada uno levantarse y decir su edad. Le garantizó que los tres estaban sanos y listos para trabajar. Explicó que tenía contactos que podían efectuar los trámites para ponerlos en el Reino Unido.

Singh presumía llevar ocho años en el negocio de la venta de niños y alardeaba de “tener una buena red” de falsificación de documentos para sacar los niños con destino al Reino Unido. Preguntado sobre si vendía a menores de 10 años, explicó: “No tiene sentido, van a estar llorando porque les faltan sus padres. No van a ser capaces de trabajar y entonces usted va a venir a quejarse. Lo que  se necesita son niños capaces de trabajar”.

Fuente: http://www.thesun.co.uk/sol/homepage/news/7047329/SUN-INVESTIGATION-Brit-families-buy-child-slaves.html

Damasco se opone a que los criminales de guerra acaben convertidos en jefes del gobierno

Mohamad Allouche, dirigente terrorista sirio
Richard Labévière

La liberación de Palmira constituye sin ninguna duda un duro revés para el Daesh. Rodeados por la aviación de Moscú, los “Halcones del Desierto”, grupo paramilitar sirio formado por las fuerzas especiales rusas y en alianza con tres grandes familias de la región, ha hundido literalmente a las unidades del Daesh, deshaciendo el mito de su excelencia militar. Los guerreros del Estado Islámico se desbandaron, lo mismo que la última de las milicias de barrio, sin previsión ni respuesta organizada. Pero esta liberación, coincidente con la celebración de la Pascua y sus fastuosas celebraciones damasquinas, reviste ciertamente una importancia simbólica más fuerte que un cambio real de situación estratégica.

En el aspecto militar, la reconquista de Palmira abre dos perspectivas importantes: hacia el sur la de Deraa, y hacia el este la de Deir Ez-Zor. Permite al ejército sirio retomar la iniciativa de las operaciones y reafirmar que el objetivo final sigue siendo la liberación total del territorio sirio en sus fronteras históricas, incluyendo la meseta del Golán, que sigue ocupada por Israel. Así mismo, reafirma la existencia de la vieja ruta Damasco-Bagdad-Teherán. Pero, en este nuevo contexto, la cuestión de Alepo sigue en toda su extensión. Desde el verano de 2012, la prioridad manifiesta del ejército sirio es el control del “país útil”: el gran Damasco, y el eje Homs-Hama-Alepo, siendo ésta última la capital económica del país, una doble puerta abierta al Kurdistán sirio y a Turquía.

El anuncio de la parcial retirada militar rusa ha sucedido antes de la reconquista total de Alepo que, según Damasco, constituye la prioridad estratégica del ejército sirio. Si este último controla ahora las tres cuartas partes del conjunto, aún quedan en manos de los salafo-yihadistas numerosas rutas vitales. Estas constituyen otros tantos cordones umbilicales hacia las bases de retaguardia en territorio turco, hacia las cuales los servicios especiales de Erdogan continúan dirigiendo armas y mercenarios chechenos, chinos, magrebíes y europeos… El mantenimiento ruso de este status quo en Alepo se dirige hacia tres objetivos que se insertan uno dentro de otros como muñecas rusas: evitar el hundimiento completo de la rebelión armada a fin de permitir su participación en las negociaciones de Ginebra, mantenidas de forma conjunta por Moscú y por Washington; torcer un poco el brazo de Damasco para llegar a algunas concesiones políticas; y, en fin, finalizar la reconfiguración de un ejército sirio bajo tutela rusa.

Moscú ya no esconde su irritación ante un gobierno sirio que continúa pensando que, una vez recuperada Alepo, la vida política podría desenvolverse como antes, como si nada hubiera pasado… Según Moscú, las autoridades sirias se retrasan en proponer las aperturas y reformas susceptibles de gestionar una salida de la crisis, mientras que Damasco considera todavía que esto no se contempla hasta que esté reconquistada y asegurada la totalidad de su territorio.

El anuncio de retirada parcial tiene como meta abrir esta cuadratura del círculo. A estas alturas (30 de marzo) el presidente Bachar Al Assad ha reiterado su llamada a la formación de un gobierno de unidad nacional que tendría la misión de preparar una nueva constitución, proposición también rechazada por la oposición. “Assad no debe permanecer ni una hora tras la formación de un órgano de transición, dotado de plenos poderes, incluyendo poderes presidenciales”, afirma Assad al-Zoabi, jefe de la delegación del Alto Comité de Negociaciones de Ginebra. Simultáneamente, la Casa Blanca excluiría toda posibilidad de un gobierno de unidad en Siria, que incluiría al presidente Assad.

La forma del órgano ejecutivo que debe dirigir el país, todavía en guerra, hasta las próximas elecciones (previstas por la ONU en el próximo año y medio) sigue siendo la principal manzana de la discordia entre las partes. En su resolución 2254, el Consejo de Seguridad de la ONU propone el establecimiento de una “gobernanza” a cargo de la “transición política”, pero permanece indefinido respecto a su materialización. El “proyecto de constitución” también reclamado por la hoja de ruta de la ONU, podría por el contrario estar dispuesto en las próximas semanas, ha añadido Bashar Al-Assad. Moscú y Washington esperan un primer proyecto de aquí al próximo mes de agosto.

Sobre el terreno, las tropas sirias prosiguen su ofensiva contra Al-Qaryatein, localidad de mayoría sunita a 120 kilómetros al oeste de Palmira. La aviación siria machaca también Sokhné, al este de la ciudad museo, a fin de abrir la carretera de Deir Ez-Zor bajo el control del Daesh, Al-Nosra, y otras facciones salafo-yihadistas. Al final, la reconquista de esta ciudad permitirá preparar la ofensiva sobre Raqqa, que alberga uno de los principales estados mayores del Daesh. Estos desarrollos sucesivos se acompañan de una profunda reorganización del ejército sirio.

En este plan los consejeros militares rusos juegan un papel esencial. La seguridad del gran Damasco está ahora encomendada a las unidades suplentes de proximidad, cuyos miembros se reclutan en el barrio del que ellos mismos se encargan, al haberse incorporado la famosa Guardia Nacional a la 4ª Brigada del ejército convencional. El conjunto de cuerpos de ejército se ha recolocado en las principales líneas del frente. Los consejeros iraníes y las fuerzas especiales del Hezbollah libanés conservan sus posiciones, a lo largo de la Bekaa y el ante-Líbano, principalmente en Qalamun, así como en el Golán frente a los yihadistas de Al-Nosra, apoyados por el servicio del ejército israelí. En este profundo movimiento de reestructuración que abarca a 60.000 hombres, Bashar Al-Assad no incluye el abandono del control político. Sus fieles, entre ellos el general Talal Makhluf (45 años), acaba de ser puesto a la cabeza del 3º cuerpo de ejército. Con el 4º cuerpo, esta fuerza de élite asegura sobre todo la seguridad del gran Damasco; el general Alí Aslan, jefe del 2º cuerpo, defiende el frente oeste de Damasco, en dirección a Homs.

En este nuevo marco, que promociona jóvenes y aguerridos generales con conocimiento del terreno y experiencia en el combate, se añaden los comandantes de las unidades militares de los diferentes servicios de inteligencia y seguridad. De forma paralela al ejército convencional, estos últimos constituyen otras fuerzas pequeñas y bien equipadas, con mucha movilidad y dependiendo únicamente del mando de la presidencia siria. Partiendo de la principal base aérea de Dumer (afueras de Damasco), que alberga la joya de la corona del ejército del aire (los aparatos Sujoi 24 y 25), se continúan efectuando prioritariamente las misiones marcadas por la Presidencia. En definitiva, el esfuerzo ruso de poner bajo tutela a las fuerzas convencionales sirias no puede abarcar a la totalidad de las unidades operativas, cuyo compromiso nacional y estatal es más decidido que nunca.

En este contexto, ahora más favorable a Damasco, la cuestión kurda suscita otros encajes. Por ahora, Moscú y Washington están de acuerdo en oponerse a las ofensivas unilaterales de Ankara que arman a las diferentes facciones kurdas, incluyendo a las del YPG, ala siria del PKK. Temiendo un contagio militar en las zonas kurdas de su territorio, Teherán ha multiplicado los intercambios de informaciones con Ankara, que considera que el PKK busca ahora movilizar el conjunto de regiones kurdas, en Irán, en Siria, y en Turquía, para arrancar si no la independencia si al menos estatutos de autonomía interna en nuevas entidades “federales”. Esta perspectiva federalista es rechazada claramente por Damasco, que defiende su total y completa territorialidad nacional, avanzando los diferentes decretos de “descentralización administrativa” de su Constitución.

Sobre esto mismo, el día de Pascua el presidente Bashar Al-Assad repitió que “esta solución, avanzada por muchas capitales regionales, y más lejanas, no contempla la instauración de un modelo helvético bajo control de Damasco, sino más bien el cuarteamiento territorial de la Siria histórica”. La opción, muy en boga también entre los representantes de la oposición invitados a Ginebra, es muy apoyada por Tel Aviv, que no quiere renunciar a su ocupación de la meseta del Golan. Según muchos informes del Departamento de Estado norteamericano, esta “federalización” no afectaría solamente a Siria, sino que también incluiría Irak y Líbano, que no consigue elegir a su presidente de la República. “Conseguida en Irak, esta cantonalización de Siria permitiría la partición de Líbano que está, de hecho, en gestación desde los acuerdos de Taef (1989-1990)”, explica un alto funcionario norteamericano destinado en Beirut. ¡Realmente, la balcanización de Oriente Próximo es un vasto proyecto!

Esta perspectiva sombría está con toda seguridad en el espíritu de los opositores invitados a las discusiones de Ginebra, y recuerda extrañamente la dinámica de los acuerdos de Dayton (14 de diciembre de 1995), que congelaron los conflictos inter-étnicos de Bosnia-Herzegovina. Además de la fragmentación de la región, con la creación de micro-Estados como Kosovo, esta dinámica eleva a los “señores de la guerra”, verdaderos criminales de guerra, al rango de responsables políticos, cuando no de jefes de Estado.

Se recuerda principalmente a Hashim Thaçi, (que sedujo limpiamente a la secretaria de Estado, en la época Madeleine Albright, y a Bernard Kuchner), antiguo jefe de la banda de asesinos de la UÇK, convertido en presidente de la República de Kosovo, micro-Estado mafioso dedicado al tráfico de órganos humanos y armas destinadas a las redes de la gran delincuencia europea. Estos mismos pasos están hoy implicados en el armamento de las redes islamistas belgas y francesas…

Uno de los negociadores de la oposición siria al mando, invitado a Ginebra, es Mohamed Allouche (45 años), miembro del buró político de Jaish Al-Islam, de obediencia salafista, que no es más que el ejército terrorista saudí destinado en Siria. Otros miembros de esta extraña delegación representan oficiosamente al Daesh, Al-Nosra y otros componentes salafo-yihadistas, que no conmueven mucho a los defensores profesionales de los derechos del hombre, siempre prestos a denunciar los abusos del ejército sirio.

Junto al proyecto federalista para el conjunto de la región, el blanqueo de una banda de criminales de altos vuelos, que se preparan para transformarse en responsables políticos, se añade al malestar del ajuste de muñecas rusas. Por la parte que está en juego en el bando sirio, ciertamente Moscú es cuidadoso al integrar otros componentes que sobrepasan el Oriente Próximo, como Ucrania, los países bálticos, el Ártico y Asia-Pacífico.


Simultáneamente, Rusia debe evitar un estancamiento militar a lo Afganistán, y negociar con los países de la OPEP, entre los que están Arabia saudí y Qatar, una rebaja en el precio del barril para mejorar una situación económica preocupante. Si el coste de su esfuerzo militar sirio no es desmesurado, y si su proyecto de disciplinar Siria se queda en una hipótesis de trabajo, Moscú busca conservar el control de un calendario militar y diplomático que ahora depende de las próximas elecciones presidenciales norteamericanas. Buscando combinar plazos cortos y más largos, Rusia tiene todo el interés en trabajar con Estados Unidos a fin de construir una salida pacífica a la crisis siria, consolidando su asociación estratégica con China. En este aspecto, está claro que el camino de Damasco no es la única vía…
Fuente: http://prochetmoyen-orient.ch/lenvers-des-cartes-du-4-avril-2016/

Panamá lava más blanco

El abogado panameño Ramón Fonseca Mora
En Panamá, los bufetes de abogados, de los que Mossack Fonseca no es más que uno de los varios ejemplos, son un poder fáctico como cualquier otro, una multinacional del chanchullo que emplea a cerca de 500 personas en Panamá y alrededor del mundo.

En su país forman parte del poder político y su actividad está íntimamente ligada a su historia, gangrenada por la corrupción y la dictadura de Noriega, de la que Mossack y Fonseca formaron parte.

En 2006 la aduana panameña interceptó un paquete que contenía 45 diamantes de contrabando procedentes de África del sur. Estaba destinado a una fundación, de esas benefactoras y caritativas, pero sus propietarios reales eran los abogados Mossack y Fonseca, cuyos nombres salieron a relucir ya entonces, aunque a nadie le importó nada.

La sangrienta dictadura de Noriega (1984-1990) demostró hasta qué punto Panamá ha sido y es un puesto avanzado del imperialismo, en el mismo centro de América y a caballo entre dos océanos. Aquello acabó en cuanto Washington movió un dedo de su mano y metió a su peón Noriega en una cárcel en Estados Unidos, donde aún continúa.

Si en algún momento a Putin, que conoce estos detalles mejor que nosotros, se le ocurrió guardar sus ahorros en un sitio como Panamá, no tengan ninguna duda: era rematadamente idiota. Es como poner al zorro a cuidar de las gallinas.

A la privilegiada situación del país no le bastó con el canal. En 1977 quiso crear una nueva Suiza, o un nuevo Singapur, o Hong Kong, o algo parecido, una plaza fuerte financiera basada en el secreto bancario y cero impuestos.

A partir de entonces Panamá no sólo lavó el dinero sucio del capitalismo, sino que lo centrifugó, lo secó, lo planchó y lo tendió al aire tropical. Durante 40 años nunca le importó a nadie lo más mínimo.

Cuando se sabía que las filtraciones estaban a punto de producirse, Bloomberg entrevistó a los abogados del bufete panameño, plenamente conscientes de que su lucrativo negocio había comenzado a desplomarse.

Jürgen Mossack, de 68 años, es un panameño de origen alemán. En la posguerra su padre, un oficial de la Waffen SS, fue uno de los que logró escapar a Latinoamérica.

Ramón Fonseca Mora es un panameño muy cercano al gobierno desde los tiempos de la dictadura de Torrijos. Es vicepresidente del Partido Panamista, un partido nacionalista que llegó al poder en 2014, vinculado al actual Jefe de Estado, Juan Carlos Varela, que le nombró su consejero, por lo que tenía un asiento en el Consejo de Ministros.

Todo fue bien, hasta la crisis económica de 2007 y la intensificación de la rivalidad entre las potencias imperialistas, a lo que Falciani ha denominado con absoluta precisión “guerra económica”, acentuada por la crisis y que, entre otras, se está expresando en las sanciones que impone Estados Unidos como gendarme mundial.

Como buenos abogados, en el bufete panameño se creyeron muy listos y se atrevieron a burlar al imperialismo: en los archivos aparece que ocultaban a 33 empresas que estaban burlando el embargo impuesto por Estados Unidos a determinados países y determinadas empresas.

Realmente intolerable. Fonseca tuvo que dimitir de su cargo de consejero del Jefe del Estado y, además, le salpicó otro ocultamiento en Brasil, donde Estados Unidos está empeñado en dar un golpe de Estado judicial que acabe con el gobierno de Dilma Rousseff.

¿Por qué no aparecen estadounidenses en los ‘Papeles de Panamá’?

Farhad Azima, agente de la CIA
Según el Senado, las arcas públicas de Estados Unidos pierden 150.000 millones de dólares de ingresos tributarios al año por fugas de capital hacia paraísos fiscales.

Entonces, ¿cómo es posible que no aparezcan ciudadanos de nacionalidad estadounidense en los “Papeles de Panamá”?

Son muchos los que se han hecho esta misma pregunta, entre ellos los periodistas de Fusión.net que han contactado con expertos en evasión fiscal para preguntarles por la ausencia de estadounidenses en los listados.

La respuestas son muy variadas.

El economista James Henry afirma a Fusión que “los norteamericanos usan ‘offshore’ todo el tiempo. Podría decirse que son los primeros usuarios. En la década del 70, hubo una financiera llamada Castle Blank & Trust Case en Bahamas que tenía a 200 personalidades estadounidenses que realizaban actividades de este tipo. Entre ellos había rockeros de la banda Creedence Clearwater Revival, dueños de la cadena de hoteles Hyatt y hasta la mafia de Cleveland”.

Según Don Semensky, antiguo jefe de la Oficina de Operaciones Financieras de la Agencia de Control de Drogas, es probable que aparezcan estadounidenses en las listas, pero con otros nombres y nacionalidades para cubrir de manera más efectiva sus actividades ilegales, incluso a través de empresas de distintos países.

¿Por qué a los amigos de Putin no se les ocurrió esta manera de tapar sus chanchullos?

La profesora de la Universidad de Utah Shima Baradaran Baughman sostiene que en los estados de Estados Unidos, como Wyoming, Delaware y Nevada también se pueden formar empresas “fantasma” y que por tal motivo para los norteamericanos no es necesario ir a Panamá para esconder sus actividades ilícitas.

La profesora Baughman dice que es posible “formar empresas fantasma en casi cualquier país del mundo, esas transacciones se hacen fácilmente de manera online” y que lo demostró en una investigación que llevó a cabo.

“Cada año, década a década, descubrimos variaciones en el mismo tema”, afirma el economista James Henry, quien cuenta que “los norteamericanos utilizan los grandes bancos suizos desde hace cuatro años” con movimientos constantes de miles de millones de dólares.


No obstante, en los “papeles” sí aparecen algunas personas domiciliadas en Estados Unidos. Concretamente han identificado a 211 de los que Fusión.net da algunos nombres (*). Entre ellos no está Farhad Azima, quizá porque no es precisamente estadounidense sino más bien iraní. Se trata de un ejecutivo de una empresa de aviación que donó enormes cantidades de dinero tanto al Partido Demócrata como al Republicano durante los años 80 y 90.

Pero la información no procede exactamente de los “papeles” incautados sino de datos obtenidos por otros medios.

La explicación es la siguiente: una parte de las empresas ficticias creadas por los abogados panameños tenía como objetivo ayudar a los espías y colaboradores de la CIA a pagar asesinatos, traficar con armas, promover el terrorismo, golpes y todo tipo de actividades sucias de los imperialistas a lo largo del mundo.

Los nombres usados para estas empresas criminales son tan poco ingeniosos como Octopussy, Goldfinger, SkyFall, GoldenEye o Moonraker. Esa información nunca la van a divulgar o, al menos, van a tratar de que permanezca en secreto, o nunca la van a relacionar con las actividades terroristas de Estados Unidos y sus organismos de inteligencia, especialmente la CIA.

Así, por ejemplo, el estadounidense descubierto por los papeles, al que ya hemos mencionado, el iraní Farhad Azima, es agente de la CIA.

Pero no todos los espías de la CIA tienen esa nacionalidad. Otro de los que ha quedado con el culo al aire es Loftur Johannesson, conectado con, al menos, cuatro empresas “offshore” en las Islas Vírgenes Británicas y Panamá.

El jefe de la inteligencia de Arabia saudí, Sheikh Kamal Adham, al quien el Senado de Estados Unidos describió como “la principal conexión con Oriente Medio desde mediados de la década de 1960 hasta 1979” y que “controló empresas ‘offshore’ que más tarde se vieron envueltas en un escándalo bancario en Estados Unidos”.

(*) http://fusion.net/story/287775/panama-papers-leak-american-lawsuits/

Los ‘Papeles de Panamá’ despiertan el fantasma de los GAL

Uno de los españoles que aparece en los “Papeles de Panamá” es el espía de los servicios secretos españoles y mercenario de los GAL Francisco Paesa Sánchez.

Paesa creó una empresa “offshore” a través del bufete panameño en el verano de 1998, dos semanas después de fingir su propia muerte.

En 1995 Paesa vendió a Luis Roldán, director de la Guardia Civil y prófugo por quedarse con dinero de los fondos reservados con los que el gobierno del PSOE financiaba el terrorismo de los GAL.

El espía se quedó con el dinero que Roldań había robado y, además, el gobierno del PSOE le recompensó con otros 300 millones de pesetas de la época.

Tras ello, en julio de 1998 fingió su muerte e incineración en Bangkok, la capital tailandesa. Incluso publicó su propia esquela y encargó 30 misas gregorianas por su alma en un convento de Burgos.

Dos semanas después de su muerte, a través de Mossack Fonseca, Paesa registró en las Islas Vírgenes Británicas la empresa Regus Assets, en la que figuraba como único director con el nombre de Francisco P. Sánchez.

En menos de un año y medio, el espía había convertido las islas en su centro de negocios y, además, creó otras seis empresas más para operar en los sectores inmobiliarios y de las comunicaciones en Marruecos.

Pero seis años después, en 2004, el periodista Antonio Rubio le “resucitó” por vez primera (*). En realidad, Paesa había residido durante todo ese tiempo en Luxemburgo junto a su sobrina Beatriz García Paesa, encargada de administrar las sociedades “offshore”. Utilizaba un pasaporte argentino a nombre de Francisco Pando Sánchez.

Paesa empezó su carrera en el espionaje en Guinea Ecuatorial, que entonces iniciaba su etapa neocolonial. Para eludir sospechas, el espionaje español, entonces en las manos del almirante Carrero, manejaba su dinero desde la antigua colonia africana.

En 1976 fue detenido por la Interpol en Bélgica, encarcelado en Suiza y a su salida le encargaron misiones de guerra sucia contra las organizaciones antifascistas, que luego el PSOE reconvirtió en los GAL.

Se hizo pasar por un traficante de armas para vender dos misiles antiaéreos a ETA. Era una trampa. Los misiles llevaban un geolocalizador y el vendedor era otro colaborador del
servicio secreto.

La operación sirvió para localizar, por primera vez, un importante zulo en Sokoa, el País Vasco francés, donde ETA almacenaba gran cantidad de armamento y documentación.

Para tapar aquella y otras turbias historias, el juez Garzón le dió una vuelta de 180 grados a la realidad y en 1988 procesó a Paesa por colaboración con… ETA, nada menos.

(*) http://www.elmundo.es/nacional/gal/investigacion/paesa.html

De los ‘Papeles del Pentágono’ a los ‘Papeles de Panamá’

Los “Papeles del Pentágono”, la primera filtración del periodismo moderno, se llevaron al New York Times en 1971. El entonces héroe del periodismo de investigación Daniel Ellsberg tuvo que fotocopiar 7.000 páginas clasificadas sobre la Guerra de Vietnam.

Desde entonces se saben dos cosas que sólo recordarlas resulta pueril: que lo que dicen los gobiernos es mentira y que quien filtra una noticia (“garganta profunda”) tiene una cuota de poder y algún conflicto con otro poder.

Los héroes de la película, los periodistas de investigación no existen desde hace años. Los reporteros como Ellsberg, Woodward, Bernstein y tantos otros, son instrumentos útiles en una lucha de camarillas que hay entablada en las alturas y las grandes instituciones.

En 1971 no había llegado aún la era digital y los “Papeles del Pentágono” eran papeles de verdad. A un promedio de un grueso libro de 700 páginas, la filtración equivalía a una pequeña biblioteca compuesta por sólo 10 libros.

La siguiente corresponde a la era digital. En 2010 WikiLeaks publicó una filtración de 1,73 GB (“gigas”) de documentos clasificados del Departamento de Estado. Este volumen de información era unas cien veces mayor que el de los “Papeles del Pentágono”.

La filtración de los “Papeles de Panamá” ocupa 2.600 GB en términos digitales, un tamaño mil veces mayor que el de WikiLeaks: equivalente a un millón de libros de los “Papeles del Pentágono”.

Ese volumen de información no se puede enviar por correo electrónico. Si, como promedio, el disco duro de un ordenador doméstico puede tener unos 200 GB, el supuesto pirata habrá utilizado unos 10 de ellos para guardar la información.

Antes habrá tenido que encontrar la clave y descifrar el contenido de los datos almacenados.

El periodista del Suddeutsche Zeitung Bastian Obermayer que recibió la información dice que la fuente nunca quiso revelar su identidad, aceptar llamadas telefónicas o encontrarse con él en persona.

Los medios dicen que para comunicarse utilizaron aplicaciones de chat cifradas, de las que borraban el historial cuando terminaban de hablar. Estas aplicaciones cambiaban de forma frecuente para dificultar el rastreo o que se rompiese el cifrado de las comunicaciones. Obermayer hace referencia a programas informáticos como Signal o Threema y a clientes de correo electrónico cifrados con PGP.

Pero si bien es posible que se comunicara con su fuente por correo electrónico, no aclara cómo le envió los documentos exactamente. ¿Dejó en la nube 2.600 GB de datos?, ¿cifrados?, ¿le envió los discos duros a través de un mensajero con moto?, ¿los troceó antes de enviarlos?, ¿por P2P?

Toda esta comedia es mentira desde el principio por una razón muy sencilla que, al mismo tiempo explica los motivos por los cuales en el listado no hay ciudadanos de nacionalidad estadounidense: en 2010 Estados Unidos firmó un acuerdo con Panamá por el cual los datos comerciales reservados no lo eran para Estados Unidos.

Pero aquello también fue otra comedia: Estados Unidos está al corriente de cada céntimo que se mueve en paraísos fiscales, cuentas opacas, testaferros, clientes “offshore” y demás chanchullos de ingeniería financiera.

Los abogados panameños no pueden contar nada a Estados Unidos que la Agencia Nacional de Seguridad no conociera de antemano. Son ellos quienes han filtrado las informaciones.

Del Canal de Panamá al Canal de Nicaragua

Es imposible desvincular los Papeles de Panamá de la protección del gobierno ruso a Edward Snowden, quien divulgó el espionaje masivo en el mundo de la Agencia de Seguridad Nacional, que es el golpe político más severo que haya recibido el gobierno de Estados Unidos.

¿Qué hay detrás de los Papeles de Panamá? Un trasfondo geopolítico. Dentro de esta línea de pensamiento se puede ubicar a México y Centroamérica. Hay un vaso comunicante en la región con Rusia y China. Los países de América Latina iniciaron hace poco más de un lustro un acercamiento a Rusia y China, enfocado últimamente en la financiación del Canal de Nicaragua, un proyecto de 40.000 millones de dólares que concesionó el gobierno de Daniel Ortega –cercano a Moscú– a China por 50 años, que uniría por mar y tierra a los océanos Pacífico y Atlántico, y tendría ferrocarril, oleoductos y dos aeropuertos, que aplastaría la infraestructura del Canal de Panamá.

El Canal de Nicaragua convertiría en realidad un viejo sueño americano que lo pensó originalmente en el Istmo de Tehuantepec. Estados Unidos acariciaba desde finales del siglo XIX controlar esa ruta y estuvo dispuesto a pagar 15  millones de dólares por la tierra entre los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos. Casi 80 años después, el presidente José López Portillo impulsó el Proyecto Alfa-Omega que los conectaría, pero nunca se inició la construcción del nuevo canal. En el gobierno de Vicente Fox hubo otro intento, pero varios gobiernos en el sur se opusieron porque, alegaron, de abrirse esa ruta marítima, el país quedaría partido, y los estados más pobres para siempre condenados al abandono.

Nicaragua fue la alternativa a Panamá, pero no bajo control estadounidense sino chino y con capitales rusos, prometidos por Putin a Ortega junto con armas y equipo militar para proteger la obra. Putin fue uno de los principales objetivos de la filtración de evasión fiscal, pero estuvo acompañado. Deng Jiagui, cuñado del presidente de China, Xi Jinping, y varios miembros de su familia fueron señalados de haber establecido empresas en paraísos fiscales vía Panamá, donde se han establecido los apalancamientos financieros para el Canal de Nicaragua, que ha sido visto negativamente por Estados Unidos, que ha venido reaccionando ante la expansión china y la creciente presencia rusa en la región.

Una expresión de su respuesta fue en México. Los únicos tres proyectos multimillonarios que no han podido cuajar en el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto por las presiones de Washington, fueron el macrodesarrollo turístico y de infraestructura en Cabo Pulmo, Baja California Sur; el megacentro comercial Dragon Mart en Cancún, y el tren rápido México-Querétaro, donde el dueño de la constructora Higa, Juan Armando Hinojosa, muy cercano al Presidente, armó un grupo con empresas chinas para construirlo. Hinojosa, de los mexicanos mencionados en la investigación, es a quien más atención pusieron.

En un artículo publicado en la edición de invierno en la revista Americas Quarterly, en diciembre de 2015, sobre el declive del poder de Estados Unidos, la experta en la Guerra Fría, Diana Villiers Negroponte, esposa del influyente exembajador John Negroponte, alertó sobre la presencia china y rusa en la región. “Diseñar sanciones estadounidenses sobre la banca rusa hará que las instituciones financieras en Sur y Centroamérica duden de entrar en inversiones conjuntas con bancos rusos por temor de ser sujetas a penalidades del Departamento del Tesoro”, sugirió. En el caso de China y el Canal de Nicaragua, afirmó: “Hacerle sombra al Canal de Panamá que construyó Estados Unidos, desafiaría significativamente la hegemonía estadounidense en Latinoamérica. También le darían a China una base militar de facto muy cerca de Estados Unidos”.

Eso no lo pueden permitir. El escándalo sobre inversiones en paraísos fiscales para evadir impuestos beneficia a Estados Unidos, al ser puestos sus rivales a la defensiva y poner a pensar a sus potenciales aliados. Esto, claro, dentro de una hipótesis de trabajo sobre la guerra por el control regional, que puede no ser bélico, pero sigue siendo muy violento.

Fuente: http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/detras-de-los-panama-papers.html

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