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Las deudas agobian a la población ucraniana (y 3)

Pierre Deffontaines

La Constitución y el Código Laboral ucraniano, oficialmente muy protectores del asalariado, son poco respetados en la práctica. Los trabajadores, muy a menudo contratados en negro no pueden confiar más que en la magnanimidad de su empleador para obtener primas, adelantos, vacaciones y ayudas en caso de accidentes. Finalmente, un proyecto de ley destinado a reformar el Código laboral, ha visto la luz. Se apoya en la idea de que una simplificación de las condiciones de contratación y despidos permitirá sacar a la luz una parte de las relaciones laborales sumergida. Prevé principalmente

– disminución de las cargas sociales a la mitad
– despido sin consulta a los sindicatos
– plazos de preaviso en caso de despido y reducción de salarios a la mitad para empresas de menos del 50 empleados
– libertad de constitución de empleo del tiempo entre asalariados y empleadores

Ejerciendo la disminución de derechos, este proyecto de ley contradice abiertamente los derechos constitucionales. Tiene como meta atraer inversores disminuyendo drásticamente los costes laborales. Va en el sentido de la “desregularización de la economía” demandada por el FMI.

Con las sucesivas crisis no solamente bajan los salarios, sino también las condiciones de empleo, y con las mismas todo el sistema de protección social que descansaba en las empresas estatales en la época soviética. Las necesidades de liquidez de los hogares aumentan; tienen que comprar servicios que antes eran gratuitos, mientras que sus ingresos disminuyen.

El descenso de las ayudas sociales (ayuda de urgencia, maternidad, familiar…) duplica las necesidades de los hogares más pobres, para quienes estos ingresos sociales constituían una parte importante de sus ingresos. En 2015 la reducción de ayudas a la maternidad por ejemplo constituye, para muchas mujeres, una reducción a la mitad de sus ingresos personales y una pérdida de ganancia importante para las necesidades familiares. Las mujeres, que están casi siempre a cargo de su hogar y de la producción doméstica, son las primeras en sufrir esa necesidad.

Para la familia Sharshuk, el acceso a los bancos y a los préstamos formales a un mejor interés no está disponible. En el verano de 2014, Pavel y Lyuba buscaron un préstamo para regularizar la deuda que se les hacia insoportable. Pero vieron rechazada esa posibilidad debido a la falta de ingresos declarados. Por otro lado nunca han tenido cuentas en bancos. Esto se acompaña de prácticas agresivas por parte de los bancos, sobre todo hacia los pequeños clientes, más pobres y con menos recursos para defenderse.

En Ucrania la confianza en el sistema bancario es muy débil, lo que se explica a la vez por la situación económica y por el funcionamiento del sistema bancario. Muchas personas perdieron sus ahorros durante la crisis inflacionista de principios de los años 90 y durante la crisis monetaria rusa de 1998.

Bajo la URSS el ahorro era obligatorio: una parte del salario se giraba a una libreta, a falta de poder ser entregada directamente a los trabajadores. A principios de los años 90 el aumento de los precios y la devaluación de la moneda redujeron a la nada los recursos acumulados en el transcurso de vidas enteras. El suceso es de tal amplitud que la compensación de estas pérdidas todavía es un argumento de campaña en los años 2000. Estos precedentes, y la inestabilidad de la moneda nacional ante el dólar, no contribuyen a estimular la confianza hacia el sistema bancario.

Si se ahorra es en dólares. Pero la mayoría de las veces los ingresos monetarios son almacenados en casa en forma de billetes verdes, comprados en el mercado negro. La compra de bienes de consumo duradero son el mejor medio de no perder el dinero ganado.

A ello se añade la dependencia de los capitales extranjeros y la débil regulación del sistema bancario ucraniano. La liberalización de los mercados financieros a partir de 2004 permitió un fuerte crecimiento del ese sistema, aprovechando la afluencia de capital exterior. Esta dependencia del exterior, especialmente notable en el periodo de crecimiento, se convirtió en una debilidad ante la crisis económica de 2008.

Esta crisis llevó a Ucrania a un nuevo endeudamiento con el FMI para salvar su sistema bancario. La primer ministro Julia Timochenko contrató un crédito de 16.000 millones de dólares en 2009 (a un tipo del 2 por ciento y a reembolsar antes de 2014) incluyendo un plan de restablecimiento del sistema bancario. Incluía una disminución de los gastos públicos y la congelación de salarios en la función pública para limitar la deuda del Estado. Para limitar la inflación también preveía la no revalorización de salario mínimo durante dos años. El sistema de regulación de las cuentas de los bancos comerciales depende del Banco Nacional de Ucrania, que suscita regularmente dudas en cuanto a su funcionamiento. Los débiles salarios de los empleados del BNU podrían explicar los esquemas de corrupción en torno al control de las cuentas.

Desde 2014 se han atenuado las reglas referentes a las reservas monetarias y la actividad financiera de los bancos. A finales de 2014 se estableció una moratoria de inspecciones de los establecimientos bancarios y renovada hasta 2015, lo que limita mucho la capacidad de control de las actividades bancarias por parte de los poderes públicos. Las reformas y las prácticas sobre las que se basa la regulación del sistema bancario no se atienen directamente a los programas y a las recomendaciones del FMI y de la Unión Europea. Se basan más bien en acuerdos privados en los poseedores de activos, en un sector casi totalmente en manos de los oligarcas y del que se retiraron numerosos grupos internacionales después de 2009.

Pero la desconfianza no se detiene en la mala salud económica del sistema bancario, sino también en su mala regulación y en las prácticas bancarias para con los clientes. Las relaciones comerciales entre bancos y clientes no surgen de la regulación del sistema bancario sino de la reglamentación de las relaciones mercantiles. Pero estas últimas están en realidad muy poco definidas en Ucrania y también están afectadas por la moratoria antes citada.

El desarrollo del mercado bancario depende esencialmente de la confianza de los potenciales ahorradores. Para desarrollar el sistema bancario y por ejemplo el mercado de la tarjeta de crédito, pese a la falta de confianza de los clientes, se han puesto en marcha diferentes estrategias: la colaboración entre empresas y bancos para el pago de los salarios, o el contrato con el Estado para que las asignaciones lleguen a una cuenta de la que la persona pueda disponer a voluntad. Estas medidas deberían animar a los ucranianos a hacerse clientes de los bancos. Pese a un importante aumento en los años 2000, el porcentaje de bancarización es relativamente débil con relación a los países vecinos. Varía entre el 35 y el 45 por ciento según las fuentes. Si la cooperación entre administraciones, empresas y bancos parece funcionar para que los nuevos clientes abran cuentas, no permite mantener a la clientela que, por la naturaleza de sus ingresos y sus modos de subsistencia se encuentra lejos del sistema bancario. La relación con estos nuevos pequeños clientes es particularmente tensa. En los pueblos son muchos los clientes que declaran haber sido engañados por los bancos.

En la familia Sharshuk, los jóvenes tienen o han tenido una tarjeta y una cuenta bancaria durante sus estudios para recibir las becas del Estado. Olya tuvo también una tarjeta de crédito en el nacimiento de su primera hija para recibir las ayudas del Estado. Según Olya, la posibilidad de recibir las ayudas de maternidad en una cuenta bancaria le permitía evitar el cobro a través de correo. Pasar por el correo tenía la desventaja de ser más lento.

Olya sospechaba también que los carteros se aprovechaban. Más verosímilmente, este uso de la tarjeta bancaria y la autonomía que proporcionaba sea más apreciado que el hecho de recibir ayudas es algo a menudo objeto de discusión sobre su valor y su empleo. Para Olya es un tema de prestigio en su hogar y en su grado de independencia respecto a las ayudas. Las carteras, mujeres del pueblo que no forman parte de su círculo de amistades, podían haber utilizado datos sobre las ayudas que recibía y sobre su alojamiento, en donde ellas se presentaban para hacer entrega del dinero.

Las cosas se complicaron para Olya y Viktor en el momento de ir a cerrar la cuenta tras el final de su baja maternal. Tres años después de este cierre recibieron un aviso, detallando que todavía mantienen una deuda a favor del banco de unos 500 uah con sus intereses por una supuesta suma inicial no pagada de algunos kopeks. Sorprendidos por esta petición, ya que pensaban haber cerrado la cuenta, Olya y Viktor aceptaron pagarla. Tienen miedo de las represalias (pérdida de su alojamiento, enrolamiento de Viktor en el ejército). Aparte del carácter realista o no de estos temores, esta experiencia refuerza su desconfianza respecto al sistema bancario.

La repetición de estas experiencias entre las personas con que me encuentro sugiere prácticas agresivas por parte de los bancos privados hacia una clientela que se les va y que puede ser asaltada. La ignorancia y la desconfianza de los arcanos jurídicos y administrativos de Olya y Viktor les impiden resistirse a esta demanda de pago por parte del banco. Están obligados a pedir prestado a un amigo cercano para pagar la deuda.

El conjunto de estos factores permite situar el endeudamiento de la familia Sharshuk en un contexto mucho más amplio: el de la deuda del Estado ucraniano y las exigencias de sus acreedores, poco adaptados al funcionamiento actual del sistema político y administrativo de Ucrania. Las reformas neoliberales que van unidas a las concesiones de crédito al gobierno (privatización, rebaja de las ayudas sociales, disminución de los gastos del Estado), gravitan sobre todo sobre los hogares mas precarios, los que no conocen más que raramente situaciones de empleo estable y declarado, los que a menudo recurrían a los servicios del estado, y para quienes las ayudas sociales por pequeñas que fueran eran una parte importante de los ingresos. Por otro lado estas personas son las más susceptibles de caer enfermas y tener gastos de salud importantes, por sus condiciones de vida y de trabajo.

Pese a la ausencia de ingresos, los Sharshuk se ven obligados a devolver los intereses cada mes. De ello depende la reputación de su propia familia. El acreedor es una amistad del hermano de Lyuba, que es el único que mantiene contacto con aquel, quien se encarga de la devolución, y a quien no se debe poner en una situación incómoda. El endeudamiento es mucho más que una cuestión material. Las circunstancias de la devolución, como las de la recepción de las ayudas para Olya, comprometen la reputación y la confianza concedidas a la familia y, en su seno, a cada uno de sus miembros. En ausencia de un marco legal, estas relaciones personales entre deudor y acreedores, a las que se añaden aquí relaciones de parentesco, aseguran al acreedor el reembolso y el pago de los vencimientos, pese a la suma exorbitante respecto a los recursos de la familia.

Hoy, Ucrania se ve comprometida en un conflicto militar. Eso implica una movilización de recursos a escala nacional y una rebaja de los gastos en otros sectores. También justifica las rebajas en los presupuestos locales y las reformas de los servicios administrativos. Localmente, esta movilización pesa especialmente los la mano de obra precaria. Se añade a los argumentos de la administración contra las personas que reciben ayudas.

En la familia Sharshuk, Viktor, retrasado en el pago de la pensión alimenticia que debe a su ex mujer, carente de medios, se ve contestado por los servicios sociales por el hecho de que el Estado tiene necesidad de dinero para “defender a la patria”. Ese discurso es más acusador en tanto que Viktor está en el paro, y podría, a los ojos de la administración, alistarse en el ejército. Corren rumores en el pueblo sobre hombres enrolados a la fuerza o a pesar de incapacidades físicas, y designados como voluntarios tras haber sido identificados, por estar sin empleo tras una visita a los servicios sociales (sería el caso del suegro de Olya) o en un control de carretera por una infracción. Aunque sea difícil probar estas relaciones entre los servicios de reclutamiento y los servicios sociales o de policía, las dificultades en encontrar un marco legal a esta movilización militar y los relatos de escándalos en las sucesivas tandas de movilización invitar a creer en lo que se dice en los pueblos.

El análisis de los orígenes de los soldados muertos en el frente sugiere un reclutamiento más intenso en áreas rurales, sobre personas con menor formación y más pobres. La guerra y la política militar llevan a su máximo la estigmatización de los trabajadores pobres y aprietan la presión financiera sobre los hogares más frágiles. Viktor, de nuevo, pide prestado dinero para pagar la pensión alimenticia que debe a su ex mujer, y poder pagar al policía a cargo de su expediente, para evitar otras consecuencias.

Fuente: http://www.mondialisation.ca/de-lendettement-de-letat-a-la-dette-des-menages-en-ukraine/5519783

La agencia Associated Press también colaboró con los nazis

La historiadora alemana Harriet Scharnberg ha descubierto que la agencia de noticias Associated Press colaboró con el III Reich suministrando a los periódicos estadounidenses material elaborado por el Ministerio nazi de Propaganda.

La historiadora de la Universidad Martin Luther de Halle ha publicado su descubrimiento en la revista “Studies in Contemporary History”, donde demuestra que la Associated Press se estableció en la Alemania nazi para difundir la propaganda hitleriana en Estados Unidos y el mundo entero.

El artículo destaca la estrecha relación entre la agencia estadounidense y el gobierno hitleriano, gracias al cual Louis P. Lochner, su corresponsal en Berlín, ganó el Premio Pulitzer en 1939.

La agencia estadounidense cedió el control sobre sus publicaciones al firmar la llamada “Schriftleitergesetz” (Ley del director de periódico) por la que se comprometía a no publicar ningún material cuyo propósito fuera debilitar la fortaleza del Reich en el extranjero o en el interior del país.

Cuando el partido nazi se hizo con el poder en Alemania en 1933 uno de sus primeros objetivos fue domesticar a la prensa, tanto la nacional como la internacional. En 1935 se obligó a otras agencias británicas y estadounidenses, como Keystone y Wide World Photos, a cerrar su oficinas tras ser atacadas.

La Associated Press fue la única a la que permitieron permanecer en la Alemania de Hitler, donde siguió trabajando hasta que Estados Unidos entró en la guerra en 1941. Por consiguiente, se encontró en la inmejorable situación de ser el principal canal informativo fuera del III Reich con apariencia “neutral”.

La agencia contrató a periodistas que, simultáneamente, trabajaban para la división de propaganda del partido nazi. Uno de los cuatro fotógrafos que trabajaba para AP en la década de 1930, Franz Roth, era miembro de la unidad de propaganda de la unidad militar de las SS, cuyas fotografías elegía personalmente Hitler.

Desde que Scharnberg publicó su descubrimiento, la Associated Press ha eliminado las fotos de Roth de su página web.

La agencia permitió a los nazis utilizar sus archivos fotográficos para su propaganda. Entre las publicaciones ilustradas con fotos de la Associated Press se incluye el panfleto de las SS que fue éxito de ventas “Der Untermensch” (Los infrahumanos) y el folleto “The Jews in the USA” (Los judíos en Estados Unidos) cuyo objetivo era demostrar la decadencia de los estadounidenses judíos.

Los nazis utilizaron las fotos de la agencia para dar una visión edulcorada, tanto de la guerra como de la invasión de la URSS en 1941. Según la historiadora, en vez de mostrar los crímenes contra la población soviética, la agencia publicó fotos de supuestos destrozos causados por el Ejército Rojo.

En una entrevista al diario alemán Die Zeit, la autora del estudio ha destacado que “la fotografías eran usadas como objetos comerciales” y que en aquella época hubo una relación comercial muy estrecha entre el III Reich y Estados Unidos, antes de que éste declarara la guerra en 1941.

Fuente: http://www.theguardian.com/world/2016/mar/30/associated-press-cooperation-nazis-revealed-germany-harriet-scharnberg

Las deudas agobian a la población ucraniana (2)

Pierre Deffontaines

La descripción de la situación de la familia Sharshuk permite mostrar los efectos concretos de estas decisiones sobre la forma de vida de aquellos que son sus prisioneros.

La familia Sharshuk vive en un pueblo del centro de Ucrania. Lyuba y Pavel tenían 25 años en 1991. Sus padres trabajaban en la granja estatal del pueblo que después fue privatizada y dejó de contratar. Pavel fue trabajador emigrante en la construcción, en Moscú y en Kiev. Pero desde 2009 se hace difícil encontrar trabajo. Lyuba se ha quedado en el pueblo para ocuparse de los hijos aunque, oficialmente, hace 25 años que no trabaja. Va a la temporada de recogida de manzanas en la nueva explotación agrícola privada. De sus hijos, solo uno se ha quedado en el pueblo, Viktor. Ocupa la casa de al lado con su segunda mujer, Olya, y dos niños pequeños.

Sus tres hermanos fueron a estudiar a la ciudad, en donde están empleados en trabajos temporales para pagar sus alquileres y han escogido carreras poco demandadas para no tener que pagar gastos de escolaridad demasiado importantes. Cuando la familia contrató un nuevo préstamo en 2013, no era su primer endeudamiento. Pero la crisis política y después la guerra y las reformas hicieron el peso de esta deuda insoportable.

En 2013 la familia Sharshuk solicitó 2.000 dólares a un exorbitante interés del 14 por ciento mensual a una amistad de un hermano de Lyuba, un comerciante afortunado y prestamista informal, ocasional. La crisis política estalla y la guerra comienza.

Desde el verano de 2014, para satisfacer las exigencias del acuerdo con el FMI, el curso del gryvnia (uah), la moneda ucraniana, hasta entonces fijado por el Banco Nacional de Ucrania, se libera. En condiciones de crisis económica y de lucha armada, el cambio del gryvnia se ha hundido con relación al dólar. Mientras un dólar valía 10 uah en diciembre de 2013, vale casi tres veces más un año mas tarde. La deuda de los Sharshuk se ha multiplicado automáticamente por tres, y para todos aquellos que solo ganan gryvnias, y eso cuando tienen un trabajo. En enero de 2015 se han visto obligados a pagar cada mes los intereses de la suma que les queda por devolver (700 dólares), es decir, 100 dólares. Más que el total del salario que Pavel gana en la ciudad. A título de comparación, el salario medio (declarado) en el cantón se acerca al salario mínimo de alrededor de 1.300 uah, algo mas de 50 dólares en enero de 2015.

¿Porque contratar ese préstamo, en tales condiciones y tales circunstancias?

En 2013, la familia Sharshuk necesitó dinero para financiar una operación quirúrgica para la nuera, Olya. Aunque la asistencia médica sea oficialmente gratuita, en la práctica la operación cuesta cara.

Primero hay que pagar el conjunto de medicamentos y de material, a la venta frente al hospital en una de las numerosas farmacias de la pequeña ciudad cercana a su pueblo (a 30 kilómetros)

Luego, para asegurar que todo vaya bien, y que el personal cuide de Olya, Lyuba ha dado también dinero bajo cuerda al anestesista, al cirujano y a las enfermeras. Se ha informado en los pasillos del hospital: existe un precio tácito para este tipo de operación, según el personal empleado. Hay historias de personas víctimas de errores médicos y de negligencias por no haber pagado.

El coste de esta operación se explica por esa liberalización al margen del sistema de salud. Ningún programa político hacía mención de esta liberalización por motivos electorales: tal anuncio garantizaría una derrota en las siguientes elecciones. Pero la ausencia de inversiones lleva a que, en la práctica, los poderes públicos se desentiendan y a un aumento en el coste de los cuidados médicos. La falta de medios en los hospitales, la no revalorización de los salarios del personal médico y la total liberalización de la farmacia hacen la asistencia tanto mas cara en cuanto las condiciones de vida y principalmente las condiciones de trabajo se han degradado en ese mismo período. Los servicios de salud suscitan casi sistemáticamente pagos informales entre los pacientes y el personal sanitario, y la situación es idéntica en la educación.

Los gastos relacionados con los estudios infantiles son parte de otros importantes gastos inevitables de la familia. El sistema educativo ucraniano funciona por méritos: hay plazas subvencionadas en cada curso en un número limitado, y otras plazas suplementarias están disponibles bajo la condición de pago de gastos de escolaridad. Este sistema de escasez de plazas subvencionadas, plazas no solamente gratuitas sino incluso asociadas a la obtención de una modesta bolsa, induce prácticas de corrupción para asegurar al estudiante una plaza en la universidad y protegerse del pago de los gastos de escolaridad. Incapaces de pagar y no queriendo correr el riesgo de un fracaso en la entrada, los hijos de Lyuba y Pavel se han orientado hacia carreras poco demandadas, en donde las plazas subvencionadas son accesibles por concurso.

Pero la beca no es suficiente para vivir y pagar el alquiler en la ciudad. En 2014, Vlad, el pequeño de la familia se matricula en una formación continúa para obtener el grado superior en su trayectoria de cocinero. Esta inscripción supone transferencias de 100 euros por trimestre, algo que no pueden asumir Lyuba y Pavel, que dedican una parte de la suma prestada a proporcionar a sus más allegados las legumbres y alimentos que consiguen.

La familia Sharshuk no tiene muchos recursos propios y ningún ahorro en bancos. Pavel continúa sus estancias de muchos meses en Kiev construyendo casas para familias más adineradas. Pero nada es como antes de 2008. Pavel ha estado trabajando lejos de su pueblo desde principios de los años 90, tras la disolución de su equipo de electricistas agrícolas del cantón. Siguió a un tío, y luego constituyó el mismo equipos de trabajadores para ir hasta Moscú. En los años 2000 obtuvo un empleo legal en una empresa de construcción en Kiev.

Pero fue despedido en 2009 y después fue muy difícil encontrar trabajo. Los empleos que encuentra son sistemáticamente en negro, y cada vez peor pagados: no es rentable alejarse tantos meses de casa para ganar un salario apenas suficiente para vivir en la ciudad.

Pavel está cansado de esta paga “de esclavo” (en sus palabras) y de idas y venidas inútiles a obras durante algunos días. Tiene una opinión desengañada sobre su situación: “de cualquier manera, si lo calculas todo mi dinero se ha ido en el hospital”. Lyuba y los niños han estado enfermos a menudo. Lyuba, que sigue en el pueblo, mantiene hoy una huerta que le permite satisfacer las necesidades alimentarias de su hogar y de Viktor. El salario de Pavel sirve en lo esencial a saldar todos los gastos externos: la escuela de los niños, los estudios, ir liquidando las deudas. De su capacidad para cumplir estas necesidades, el cuidado y los estudios de los hijos, depende el orgullo de Pavel. Hoy está obligado a prestar a su hija mayor una parte de las sumas necesarias para la devolución de su préstamo.

Pavel está avergonzado. Aborda el tema con recelo y siente como una ofensa personal su situación financiera. Los pocos gryvnias que Lyuba recoge del campo sirven para pagar el pan, los patés y el té, lo que no puede producir la huerta.

La situación del hogar está lejos de ser un caso aislado. En los años 90, con la ola de privatizaciones y la retirada de inversiones del Estado, la producción se hunde y con ella el número de empleos. Aumenta el paro. Un cuarto de la población activa desaparece de las estadísticas de empleo en los años 90, un testimonio de la gran emigración pero también del desarrollo de actividades no declaradas. El número de trabajadores declarados disminuye a la mitad entre 1985 y 2003.

En la agricultura, las granjas colectivas y estatales se desmantelaron progresivamente en beneficio de una élite local, antiguos directores de explotación y miembros bien situados del ex Partido comunista. El número de empleos disminuyó en la agricultura. En el punto álgido de la crisis, a finales de los años 90, los salarios no se pagaban. Si la situación mejora relativamente con el crecimiento de los años 2000, los derechos de los asalariados no han sido más respetados.

El crecimiento lo han permitido sobre todo las inversiones extranjeras y la política pro-occidental del presidente Yutchenko, que hizo carrera en el sistema bancario, como ex vicepresidente de JSC Banco Agroindustrial de Ucrania y ex dirigente del Banco Nacional de Ucrania. Este crecimiento reposa sobre el desarrollo del sector bancario y sobre todo de los bancos extranjeros. Afecta sobre todo a la esfera de los servicios en las ciudades, especialmente en la región de Kiev.

Beneficia los nuevos propietarios de los medios de producción y prioritariamente a un restringido número de empleados de grandes empresas extranjeras. Alrededor de las inversiones inmobiliarias de los primeros y los segundos, Pavel y Viktor encontraban trabajo en los años 2000 en las obras. Esos empleos fueron los afectados en primer término, cuando Ucrania comenzó a sufrir las consecuencias de la crisis financiera de 2008.

Fuente: http://www.mondialisation.ca/de-lendettement-de-letat-a-la-dette-des-menages-en-ukraine/5519783

Las deudas agobian a la población ucraniana (1)

Pierre Deffontaines

El endeudamiento estatal no es una novedad en la historia, y tampoco es nuevo que su peso se apoye en los habitantes del territorio. Todo depende de la forma escogida por el gobierno para solucionar esa deuda: reducir gastos, aumentar contribuciones, cambiar reglamentaciones… Estas decisiones influencian directamente el marco de las vidas, las oportunidades que se ofrecen y los límites que pesan sobre los actores en su vida cotidiana. La deuda de un Estado afecta pues desigualmente al conjunto de su población, según su situación social y económica, y según el carácter de sus ingresos. Su devolución no es solamente un momento difícil que hay que pasar antes de la vuelta a la normalidad, sino que es decisiva para comprender las condiciones de existencia, las formas de hacer y de pensar, y las formas de relacionarse entre las personas.

Lo que caracteriza el endeudamiento de los Estados durante los últimos cincuenta años es que está generalizado, y que depende de algunos acreedores situados en los países occidentales, en Europa y en los Estados Unidos. Estos acreedores, entre los que se sitúan preferentemente el FMI y el Banco Mundial, exigen de sus deudores medidas neoliberales como condición para la obtención de créditos. Estas políticas determinan cómo se distribuye el peso de la deuda sobre la población del Estado.

Concretamente, esos créditos están ligados a las medidas de reducción de gastos públicos (sanidad, educación, funcionamiento, intervención en la economía…) y a medidas de desregulación de los mercados. La reducción de gastos públicos, en términos de sanidad por ejemplo, implica gastos suplementarios en los hogares, generando así necesidades añadidas de liquidez. De esta manera, el endeudamiento de ciertos hogares está directamente ligado al endeudamiento estatal y a las medidas que los Estados han tomado para garantizar a los acreedores y asegurar el acceso a nuevos créditos.

Describo en este artículo la situación de una familia abocada a contratar préstamos a tasas usureras en el campo ucraniano. Muestro cómo esta práctica financiera se relaciona con las políticas del gobierno ucraniano durante los últimos veinte años. Así se ponen en evidencia las consecuencias concretas de elecciones políticas. El endeudamiento de un Estado no solamente es el signo pasajero de una crisis económica llevada a desaparecer, ni una etapa en la vía del desarrollo, sino que determina las condiciones de existencia de efectos duraderos para una parte de los hogares.

En Ucrania, tras el hundimiento de la Unión Soviética, ninguna línea clara de liberalización se ha adoptado. Si los programas de los partidos prevén en efecto una privatización de los medios de producción y el desarrollo del libre mercado, la privatización de las tierras agrícolas, por ejemplo, es solo progresiva y hace frente, localmente, a una fuerte oposición.

Además, los sistemas de sanidad y educación se ponen abiertamente en cuestión, y aún hoy son oficialmente gratuitos. La situación política y económica actual del país parece ser el resultado tanto de un programa neoliberal impuesto por la instancias internacionales, principalmente del FMI, como consecuencia de los funcionamientos propios del sistema local, sometido a nuevas restricciones. Las órdenes para las reformas y el desenganche del Estado se deforman según los acontecimientos electorales, según los discursos populistas y según acuerdos opacos entre las élites político-económicas.

El año 2014, con el derrocamiento del presidente Yanukovitch por las sangrientas manifestaciones, estuvo marcado por una orientación pro-capitalista del gobierno, que sería legitimado por sus pretensiones democráticas y la denuncia del régimen autoritario que había sido depuesto. Es elegido el presidente Poroshenko, director de una gran empresa industrial conocida sobre todo por su producción de confitería, pero también propietario de una fábrica automovilística. Hoy está presente en las revelaciones de muchos medios internacionales en los “Panama papers”, por su posesión de activos desde 2005 en una sociedad offshore, reforzada en 2014 en el momento más agudo de la crisis ucraniana.

Como su primer ministro, es miembro de la dirección del Banco Nacional de Ucrania. Se presenta sin embargo como un partidario de luchar contra la colusión entre los negocios y el mundo político. La publicidad dada a la lucha contra la corrupción en la justicia y en la policía se convierte en una cortina de humo, que esconde la complicidad sobre la riqueza acumulada por los oligarcas. Además, las reformas “liberalizadoras” ponen en la lista los servicios locales de control del Estado y sus prácticas supuestamente abusivas, sin contemplar cambios en las regulaciones del mercado de trabajo. Este programa, una hoja de ruta acordada con la Unión Europea, el Banco Mundial y el FMI, que supone nuevos créditos al gobierno, prolonga un ya antiguo endeudamiento.

Desde la llegada al poder del gobierno provisional en marzo de 2014, mientras que Ucrania estaba en plena crisis, las negociaciones con un gobierno no elegido dan como resultado un plan de reforma del cual depende la concesión de un crédito de 14 a 18.000 millones de dólares. En la gestión de la administración local, servicios sociales y salud, se prevé una reforma descentralizadora, que acentúa la anulación del compromiso del Estado con las colectividades locales. Así, el gobierno, legitimado por sus acreedores, bajo la bandera del desarrollo y de la modernización, fragiliza aún más las condiciones de vida de los trabajadores.

Todos estos factores limitan las elecciones económicas, los razonamientos, las maneras de actuar de los actores privados.

Fuente: http://www.mondialisation.ca/de-lendettement-de-letat-a-la-dette-des-menages-en-ukraine/5519783

Periodistos

Bianchi

Profesión tan mendaz y rastrera como el periodismo, bajo las condiciones del capitalismo en que se desenvuelve una empresa periodística, pocas. Ni existe la libertad de expresión ni el periodista es libre;la primera es una quimera, y el segundo es un ganapán que, si no le censuran directamente, que podría ser, es lo suficientemente espabilado para saber qué se espera de él en según qué medio trabaje (o le exploten de mala manera si es becario o, como se decía antes, está «haciendo prácticas»), es decir, se autocensura o se explaya conociendo la línea editorial del periódico que le paga y en el que medrará mintiendo para escalar puestos, como decía, y decía bien Iglesias, pero sin descubrir la pólvora precisamente. Con Franco, al principio, existía el llamado «sistema de consignas» al que se plegaban todas las redacciones sin mayor problema las más repletas de falangistas que lo hacían con convicción o sarna con gusto no pica si algún «disidente» hubiera; con Fraga Iribarne y su Ley de Prensa de 1966 desapareció, al menos oficialmente, la censura previa dando un aire «liberal» al régimen fascista pero sin obviar la evidencia de la autocensura o ¿para qué la censura si ya se autocensuran los plumillas como buenos chicos aplicados? No todos, claro.

En la actualidad se ha vuelto al «sistema de consignas» que ponen de acuerdo en sus editoriales a todos los mass media cuando se trata de «razones de Estado» -el «terrorismo», por ejemplo-, esto es, a los medios de propaganda del neorrégimen continuista tras la muerte del dictador, o condiciona, si no coacciona, al profesional que trabaja en un medio concreto con una línea política determinada: la libertad de expresión consiste en saber a qué atenerse, y, si no, puerta.

Lo que dijo Pablo Iglesias el otro día en la Universidad sobre el espíritu lacayuno de esta profesión -y lo es si te pagan un salario por ello- es más cierto que mandadiós. Todo el mundo lo sabe en este mundillo mediático lleno de hipócritas. Otra cosa es que Iglesias sea de los menos indicados para desautorizar a nadie pues él mismo es producto de un plató de televisión, y, por lo tanto, desde el corporativismo gremial típico del periodismo, es fácil atacarle recordándole quién le ha aupado lo que le inhabilita para desacreditar a un «compañero» de la profesión, o sea, cállate, porque esas verdades que dices y cantas, y todos sabemos, no son compatibles con el espejismo que vendemos a la chusma sobre la democracia y libertades de que gozamos los españoles, no vengas tú de listo a jodernos el invento y las piscinas que no te hemos «creado» para eso, sino para apuntalar este podrido sistema que se viene abajo. De hecho, Iglesias ya ha venido a pedir disculpas en un tuit, ¿se dice así?, y en la cadena SER,  por si alguien «se ha ofendido». Como cuando dijo la verdad de la «cal viva» en el Congreso a Sánchez recordando al criminal de guerra Felipe González y se le sublevan sus propias filas. Poco recorrido y aliento tiene esta gente que se achantan al mínimo amago de darles un cachete, mientras ellos, al revés,  amagan y no dan. Es muy típico del casticismo español eso de «sostenella y no enmendalla» cuando de error flagrante se trata; estos, ni eso, se rajan cagando ostias. Claro que no es este el quid de la cosa, pero sí un aspecto adyacente que queríamos señalar.

Lo que nos gustaría saber es -pues es el único que no ha dicho ni pamplona- qué opina el periodista de EL MUNDO aludido por Iglesias en la Uni madrileña: ¿se calla corrido de vergüenza por no tener que dar la razón al «Coletas» o deja hablar a sus «colegas» para que lo defiendan en aras de la libertad de expresión siendo cómplices de la Gran Mentira de esta vendida profesión siempre al servicio de la Voz de su Amo?

Buenas tardes.

El Servicio de Información de la Guardia Civil cumple 75 años

Ayer el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, presidió los actos del 75 aniversario de la creación del Servicio de Información de la Guardia Civil (SIGC), una estructura que opera hoy en día dentro del cuerpo militarizado de las fuerzas de seguridad del Estado. Su nacimiento se enmarca en la época más dura del franquismo y fue un elemento prioritario de la represión de la dictadura.

El ministro impuso la Cruz del Mérito de la Guardia Civil con distintivo rojo a Fermín Garcés Hualde, de 84 años, quien en 1968 se enfrentó a los miembros de ETA que asesinaron al agente José Antonio Pardines. Al acto también asistieron el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez; el director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, y la delegada del Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa, entre otras autoridades civiles y militares.

El Servicio de Información de la Guardia Civil (SIGC) fue creado en 1941 en los años más duros de la represión franquista y a día de hoy se encarga de la lucha antiterrorista. Los 75 años que el ministerio del Interior y su titular han celebrado hoy engloban también la represión política durante el franquismo y la persecución que este órgano de inteligencia realizó durante ese periodo. En el vídeo que la Guardia Civil ha difundido en homenaje al SIGC cita el 21 de febrero de 1941 como año de creación del servicio de información pero no cuenta a lo que se dedicó durante la dictadura de Francisco Franco, sino que pasa directamente a su lucha contra ETA a partir del año 1968.

La Circular de 24 de febrero de 1941 completada con la Orden Reservada de 1 de abril del mismo año formulan las primeras instrucciones detalladas que se dictan para el funcionamiento del SIGC. En su reglamento de concepción se le atribuye su cometido, ordenar la confección de Boletines Quincenales de Información. Estos constarán de tres bloques: el militar, el político-social y el dedicado al Cuerpo.

El SIGC fue el responsable de reprimir a los maquis en todos los montes españoles y de controlar las fronteras en los Pirineos para abatir cualquier elemento que luchara contra el nazismo e intentara cruzar la frontera por Francia. Además, el Servicio de Información de la Guardia Civil se encargaba de hacer informes político-sociales para reprimir a la disidencia y a la oposición antifranquista. Este servicio de inteligencia funcionaba de igual manera que la Brigada Político Social de la Policía Nacional. Se infiltraba en las asambleas de trabajadores y elevaba informes a los mandos operativos para que actuaran contra cualquier elemento subversivo.

Un elemento que formaba parte del SIGC eran las temidas “contrapartidas”. Estas patrullas de la Guardia Civil actuaban y se hacían pasar por verdaderos maquis realizando saqueos y buscando el enfrentamiento directo con los huidos. El SIGC se encargaba de realizar los informes que permitían a mandos como Manuel Gómez Cantós realizar sus masacres. En el mes de agosto del año 1942, este teniente coronel eligió al azar a 30 vecinos de Alía (Cáceres) a los que fusiló delante del resto de vecinos frente a la tapia del cementerio para hacer así entender su autoridad.

Fuente: http://www.lamarea.com/2016/04/23/el-ministro-del-interior-reivindica-el-aniversario-de-un-organo-represor-durante-el-franquismo/

Un capataz de Podemos que no sabe ni lo que es el Ártico

Ayer el diario “El Confidencial” abrió sus servidores para que Juan Carlos Barba, miembro del equipo de Podemos encargado de economía y ecología, publicara el típico y tópico artículo absurdo titulado “Por undécimo mes consecutivo, las temperaturas globales pulverizan récords” (1).

Barba se refiere a un supuesto ascenso de las temperaturas “globales” en el mes de marzo, cuando según la Agencia Española de Meteorología, hemos padecido el segundo mes más frío de lo que llevamos de siglo (2).

Como ocurre con ese tipo de noticias, se trata de cosas diferentes. Mientras Barba habla de temperaturas “globales”, que no sabe cuáles son, la Agencia española habla de algo un poco más concreto: de las de España.

Lo que no cambia nada es que “El Confidencial” abre sus páginas para un determinado tipo de noticias, mientras que no se hace eco de las contrarias, por lo que siempre ocurre lo mismo: cuentan la parte de la realidad que les da la gana.

El artículo está repleto del cúmulo de tópicos del seudoecologismo moderno (subida del nivel de las aguas, efecto invernadero) acompañadas de terribles pronósticos que se compadecen muy mal con el párrafo final, en el que Barba reconoce que “desconocemos la magnitud real de estos riesgos, ya que los modelos no son lo suficientemente precisos”.

Es siempre lo mismo: les gusta especular sobre lo que no saben. Entonces, lo que procede es tener un poco de precaución y no lanzar las campanas al vuelo.

Dejamos para el final la gilipollez de Barba con la que nos hemos reído a carcajadas. Barba está preocupado por “la subida de las temperaturas en las zonas árticas, ya que está acelerando la fusión del permafrost”.

El capataz de Podemos no sabe de lo que escribe: en el Ártico no hay permafrost y, por lo tanto, no se puede fundir. La ciencia llama permafrost a la capa superior de tierra que está congelada permanentemente, aunque no este cubierta de hielo o nieve.

Señores de “El Confidencial” y Podemos: exigimos que nos engañe alguien un poco más hábil que este sujeto, que no sabe ni lo que es el Ártico.

(1) http://blogs.elconfidencial.com/economia/grafico-de-la-semana/2016-04-22/por-undecimo-mes-consecutivo-las-temperaturas-globales-pulverizan-records_1187477/
(2) http://www.aemet.es/documentos/es/serviciosclimaticos/vigilancia_clima/resumenes_climat/mensuales/2016/res_mens_clim_2016_03.pdf

El yihadista detenido es otro espía del CNI

Mohammad Harrak, el yihadista detenido el martes en Mallorca, “declaró” el jueves por videoconferencia ante Carmen Lamela, jueza de la Audiencia Nacional.

En tiempos de paro, el yihadista, un marroquí de 26 años, está pluriempleado. Es árbitro de baloncesto, cocinero, jugador de airsoft, narcotraficante y… espía del CNI en los ratos libres.

Últimamente las “declaraciones” judiciales -por llamarlas de alguna manera- ya no se hacen como ordena la ley sino como ordenan las últimas tecnologías. Se hacen por videoconferencia y dentro de poco las acabarán haciendo por WhatsApp.

Fue la verbena típica en la Audiencia Nacional. Normalmente las declaraciones de verdad se realizan en los sótanos, pero hubo un “problema técnico” con la videoconferencia, por lo que tuvieron que subier a la biblioteca, en el primer piso.

Convirtieron al edificio en un fortín dentro de otro fortín. Con la tolerancia de la jueza, una decena de policías le estuvieron rodeando al detenido durante el tiempo que se prolongó el interrogatorio, cerca de dos horas.

Luego a Harrak lo sacaron con la cara cubierta por su capucha y lo metieron en los calabozos, hasta que la jueza lo envió a la cárcel de Palma de Mallorca, acusado de lo de siempre: de preparar un atentado en España, de tener planes, de proyectos… O sea, de nada.

El abogado que participó en el “show” contó luego a los periodistas que su defendido se declaró “inocente”, lo cual es extraño porque si no hay nada, no se puede ser inocente. Para ello es necesario que haya algo.

Harrak dijo que no está vinculado al Califato Islámico y, por el contrario, que sí está vinculado al CNI, añadiendo que se hacía pasar por terrorista para sacar información.

Es un ejemplo de cómo se fabrica un delito donde no lo hay, cómo se fabrica un terrorista donde no lo hay y el papel que juega el Estado en este espectáculo que acaba con un espía-yihadista en la cárcel.

Por supuesto, que también es otro ejemplo de lo cercanos que están los yihadistas a las cloacas, de las que tan pronto son amigos como enemigos. Todo depende.
Fuente: http://ultimahora.es/noticias/local/2016/04/22/188850/detenido-niega-ser-yihadista-sostiene-espia-del-cni.html

Breve homenaje a Suzanne de Brunhoff

El mes pasado se cumplió un año del fallecimiento de la economista francesa Suzanne de Brunhoff, militante comunista y renovadora del pensamiento marxista con una extensa obra científica publicada.

Después de Rosa Luxemburgo la suya es la aportación más importante de una revolucionaria a la economía marxista. En su primera obra, “Capitalismo financiero”, publicada en 1964, Brunhoff analizó el papel económico del Estado en Francia entre 1948 y 1958.

Sin embargo, se dio a conocer dos años después con otra obra magistral, “La moneda en Marx”, varias veces reeditada, que es una referencia obligada en la investigación científica sobre la política económica moderna.

Tras la obra de Hilferding no ha habido muchos marxistas que hayan profundizado y desarrollado la obra de Marx sobre el crédito, las distintas formas de capital financiero, la inflación, la política fiscal y el papel de los bancos centrales y del Estado en la economía actual.

Pero la comparación con Hilferding es odiosa; la obra de Brunhoff es mucho más amplia, más completa y no comete los errores del socialdemócrata austriaco.

En 1971 publicó “La oferta monetaria”, en 1973 “La política monetaria, Un ensayo de interpretación”, en colaboración con Paul Bruini y en 2010 “Estado y capital. Una investigación sobre la política económica” en el que describe de manera exahustiva la crisis del sistema de Bretton Woods en los años setenta del siglo pasado.

Brunhoff explicó claramente la originalidad de la teoría monetaria de Marx, tanto con referencia a los clásicos, especialmente a David Ricardo, como a sus epígonos, incluido Keynes y sus secuaces.

La economista francesa puso a Marx sobre sus propios cimientos, impidiendo cualquier clase confusión al respecto, en especial ese “velo” que puso Say entre la economía “real” y la “monetaria” y que se mantiene hasta el día de hoy, en medio de continuas y estériles polémicas.

Naturalmente que Brunhoff destacó el papel del Estado y de la política económica como parte integrante de la teoría económica y, en especial, de la política monetaria y financiera, así como otros aspectos que la burguesía y sus acólitos universitarios aborrecen discutir, como la especulación.

Suzanne de Brunhoff nació en 1929 con el nombre de Simone Blum en Estrasburgo, de familia judía alsaciana. Sus padres eran León Blum y Teresa Lion, promotores del Comité de Apoyo a Dreyfus.

Su padre era un médico muy conocido, introductor del tratamiento de los diabéticos con insulina en Francia. Su madre era una conocida feminista abogada defensora de las mujeres. Tras la invasión nazi, la familia se cambió los nombres para evitar la deportación y se unió a la resistencia y al Partido Comunista, que se había convertido en su máximo baluarte.

En 1950 se casó con el otro revolucionario francés conocido, el pediatra Mathieu de Brunhoff, miembro del MRAP, de la red “Educación sin Fronteras” y de numerosos colectivos y movimientos reivindicativos.

Cuando el Partido Comunista degeneró, el matrimonio lo abandonó y se unieron a Henri Curiel y la red “Solidaridad” de apoyo a los movimientos de liberación del Tercer Mundo, especialmente de Vietnam y Argelia.

Su lucha revolucionaria le acarreó toda clase de problemas en la universidad. El conocido filósofo de la ciencia, Georges Canguilhem, logró que la expulsaran de la Sorbona.

Pero eso no la detuvo. Además de economía, estudió filosofía y sociología, convirtiéndose en investigadora del CNRS, equivalente francés del CSIC español, en la que alcanzó el grado de directora de investigación, a pesar de las zancadillas de los caciques universitarios franceses.

El pensamiento de Suzanne de Brunhoff es un tesoro que aún está por descubrir.

Todo lo que Usted siempre quiso saber sobre el negocio ‘offshore’

Una empresa “offshore” es lo más opuesto a la noción que hasta ahora habíamos conocido de empresa. No hay instalaciones, ni maquinaria, ni trabajadores, ni actividad de ningún tipo. Todo es virtual, como los antiguos apartados de correos o una dirección electrónica de hoy.

Antes las sociedades se llamaban “anónimas” porque sus propietarios tenían un título al portador que se podía vender en cualquier momento. Podríamos decir que la relación de producción cambiaba pero la fuerza productiva seguía en su sitio. Ahora todo es ficticio, fantasmagórico más bien.

El origen de los paraísos fiscales se puede aclarar teniendo en cuenta que la palabra inglesa “offshore” se debería traducir como “extraterritorial”, una expresión jurídica vinculada al feudalismo y al colonialismo.

Es feudal porque antiguamente había potencias, como la Iglesia, que no estaban sujetas a las normas del Estado. Las Iglesias eran como el Vaticano, un Estado dentro de otro Estado. Por eso el Vaticano es el paraíso fiscal más importante del mundo… aunque nadie lo mencione.

Por eso también durante el franquismo los obreros se refugiaban en las iglesias. Era una especie de lugar “sagrado” en el que la policía no podía entrar. Lo mismo ocurría en las universidades. Para entrar en ellas la policía debía pedir autorización al rector.

Hoy las embajadas son extraterritoriales y por eso Julian Assange se ha podido refugiar en una de ellas de la persecución a la que está sometido.

En China, para huir de la policía, el Partido Comunista se fundó en una de las muchas zonas extraterritoriales que los imperialistas tenían repartidas por todo el país, en donde disponían de sus propias leyes, sus propios tribunales, sus propias cárceles, etc.

Los paraísos fiscales surgen en los años sesenta por cuatro motivos fundamentales. El primero de ellos es la descolonización, que creó numerosos países tan “soberanos” como ficticios. A partir de su “independencia” quedaron fuera de la jurisdicción metropolitana y, por lo tanto, de su régimen fiscal.

El segundo es que en aquellos años, las grandes potencias capitalistas tuvieron que hacer muchas concesiones al movimiento obrero y para financiar el “Estado de Bienestar” multiplicaron la presión fiscal.

El tercero es la gigantesca acumulación capitalista, que en muy pocos años concentró enormes masas de capital en muy pocas manos, en las de quienes ya no les gusta hacer ostentación tanto como antes. Prefieren un poco más de discreción.

El cuarto es la facilidad con la que se pudieron empezar a mover grandes masas de dinero en muy poco tiempo y sin apenas controles de salida ni de entrada.

Antes de deslocalizar el aparato productivo real en maquilas, las empresas comenzaron, pues, a deslocalizar su entramado formal societario, creando un verdadero laberinto en el que nada es lo que parece.


Aunque un paraíso fiscal tiene esas dos notas características, anonimato y baja presión fiscal, no hay un listado de ellos. Estados Unidos tiene su listado, la OCDE publica el suyo, la Unión Europea tiene uno y España otro, que lo redacta el Ministerio de Hacienda.

Que un país introduzca a otro en su listado de paraísos fiscales o le saque de él, depende de la competencia capitalista mutua entre ellos, de las relaciones diplomáticas y de numerosas intrigas y chanchullos, más o menos sucios.

Por ejemplo, Brasil considera que España es un paraíso fiscal por la competencia que le hace en materia fiscal.

El año pasado España consideraba como “paraísos” a 33 países, mientras que en 1991 la cifra era más elevada: 48 en total.

Como consecuencia de acuerdos comerciales entre los países, cada vez aparecen menos paraísos fiscales en los listados, pero cada vez mueven masas más grandes de capitales, es decir, que el mundo experimenta un proceso acelerado, tanto de concentración como de centralización del capital.

La concentración y centralización han llegado a tal extremo que los capitales resultan imposibles de manejar, por lo que se crean sociedades dedicadas especialmente a gestionar esos enormes flujos.

El aluvión mediático sobre los paraísos fiscales es absolutamente hipócrita. Los países no quieren que Panamá se homologue con cualquier otro Estado perteneciente a la OCDE, con elevadas tasas fiscales. Lo que quieren es convertirse ellos en Panamá para atraer a los capitales que ahora huyen.

La “amnistía fiscal” de Montoro es uno de esos intentos de convertir a España en un paraíso fiscal. Gracias a medidas de ese tipo más de la mitad de la inversión que entró en España entre 2012 y 2013 llegó procedente de paraísos fiscales.

Los periodistas hablan de las salidas pero no dicen nada de las entradas de capitales. Si se trata de “dinero negro”, como dicen, ¿a donde han ido a parar esas inversiones?

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