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Turquía estrechará sus relaciones con Rusia, Siria e Irán

El ministro turco de Economía Nihat Zeybekci acaba de anunciar que su gobierno se ha puesto de acuerdo con el ruso para el tendido del gasoducto Turkstream así como para la construcción de la central nuclear de Akkuyu, proyectos que fueron paralizados por el derribo de un bombardero ruso en noviembre del pasado año junto a la frontera con Siria.

Prosigue, pues, el deshielo de las relaciones entre ambos países, que comenzó hace un mes cuando Erdogan se disculpó por el incidente con el Sujoi-24 en una carta dirigida al presidente ruso.

El tendido del gasoducto Turkstream fue anunciado por Putin en noviembre de 2014, tras el fracaso de un proyecto parecido que transcurría por el Mar Negro y Bulgaria a causa de las presiones de Estados Unidos. Se trataba de suministrar gas ruso al sur de Europa, un equivalente al ya construido por el Mar Báltico que suministra gas a Alemania y los países del norte de Europa.

La central nuclear de Akkuyu es un proyecto conjunto turco-ruso diseñado en 2010 en la provincia de Mersin, al sur de Anatolia.

No obstante, el signo definitivo de los nuevos tiempos es el encuentro entre Erdogan y Putin, al que se le ha puesto fecha: se celebrará en San Petersburgo el 9 de agosto. Será la primera visita al extranjero de Erdogan tras el fallido golpe de Estado del 15 de julio.

Una de las medidas que saldrán aprobadas con la visita es el levantamiento de las sanciones impuestas por Rusia contra Turquía como consecuencia del derribo del bombardero Sujoi-24.

Ayer el ministro turco de Asuntos Exteriores, Mevlut Cavusoglu agradeció a Putin y a otros dirigentes rusos el apoyo que le prestaron al gobierno de Ankara durante el golpe de Estado.

No sólo Turquía se aleja definitivamente de la guerra de Siria, sino de los planes que el imperialismo tenía para Oriente Medio. En la misma línea, el gobierno de Erdogan se dispone a establecer relaciones amistosas con Irán, haciendo bascular el vínculo que hasta ahora mantenía con Arabia saudí y Emiratos Árabes Unidos.

El gobierno de Ankara ha manifestado su deseo de trabajar conjuntamente con Irán para estabilizar la región, a lo que Teherán se ha manifestado dispuesto. El presidente iraní Hassan Rouhani ha propuesto a Erdogan discutir las perspectivas de paz en la región y ha cargado las tintas contra “las superpotencias y los terroristas” a los que imputa la desastrosa situación de guerra y caos en Oriente Medio.

El portavoz parlamentario del HDP, el kurdo Idris Baluken, ha manifestado que Erdogan ha enviado una carta a Bashar Al-Assad por las acciones emprendidas por su gobierno durante la guerra de Siria y que ya se han entablado negociaciones secretas entre ambos países para firmar un acuerdo de paz.

La deuda exterior como instrumento de dominación (1)

En la segunda mitad del siglo XIX Túnez experimentó a su pesar el mecanismo de la deuda exterior como instrumento de dominación y de alienación de la soberanía de un Estado. Entregado a sus acreedores exteriores atado de pies y manos, la regencia de Túnez perdió su autonomía para convertirse en un protectorado francés.

Antes de 1881, fecha de su conquista por Francia que lo transformó en un protectorado, la regencia de Túnez, una provincia del imperio otomano, disponía de una importante autonomía bajo la autoridad de un bey. Hasta 1863 no se endeuda con el exterior, asegurando la producción agrícola más o menos la independencia alimentaria del país. Pero con el acceso al trono de Mohammed el-Sadik (Sadok Bey) en 1859, la influencia de las potencias europeas, especialmente de sus banqueros, aumenta. El primer préstamo de Túnez con el exterior aquel año constituirá una verdadera estafa que acabará 18 años mas tarde con la conquista de Túnez por Francia.

Los banqueros parisinos, como sus colegas londinenses, disponen de abundante liquidez, y buscan colocaciones en el extranjero mas remuneradoras que en su país. Cuando a principios de 1863 el bey hace saber que desea endeudarse en 25 millones de francos, muchos banqueros y corredores de Londres y de París le proponen sus servicios. Finalmente, fue Émile Erlanger que consigue el “contrato”. Según el cónsul británico, le habría ofrecido 500.000 francos a fin de obtener su apoyo. Erlanger, asociado con otros, obtuvo legalmente la autorización del gobierno francés para vender en la Bolsa de París títulos tunecinos.

Un fraude a gran escala

Según un informe de 1872-1873 de Victor Villet, inspector francés de finanzas, el préstamo era un puro fraude. Según el banquero Erlanger, 78.692 obligaciones fueron emitidas, cada por un valor nominal de 500 francos. El prestatario (Túnez) debía recibir unos 37,7 millones de francos (78.692 obligaciones vendidas a 480 francos, es decir 37,7 millones) y devolver al término 65,1 millones. Según la investigación de Villet, Erlanger retuvo algo mas de 5 millones de francos de comisión (alrededor del 13 por ciento del total) mas 2,7 millones desviados, para el primer ministro del bey y el banquero. Por tanto, para disponer de 30 millones el gobierno tunecino se comprometía a devolver más del doble, 65,1 millones de francos.

Este préstamo exterior debía servir para reestructurar la deuda interna evaluada en 30 millones de francos franceses. Se trataba concretamente de reembolsar los bonos del tesoro del bey, o “teskerés”, lo que se hizo; pero las autoridades los emiten de nuevo por un importe equivalente. Victor Villet describe: “Al mismo tiempo que en las oficinas del representante de la casa Erlanger en Túnez se reembolsaba los antiguos títulos… un corredor del gobierno (M. Gutierrez) instalado en las cercanías recibía dinero público, a cambio de nuevos teskerés emitidos a un tipo del 91 por ciento. Tras esta comedia de reembolso, la deuda en encuentra simplemente… aumentada en 15 millones”.

En menos de un año el préstamo se dilapidó. Al mismo tiempo, el Estado se encuentra por primera vez en su historia endeudado frente al extranjero por una suma muy elevada. La deuda interna, que hubiera debido ser reembolsada por el préstamo exterior, ha sido multiplicada por dos. El bey decidió, presionado por sus acreedores, transferir la factura al pueblo, aumentando en un 100 por ciento la mejba, el impuesto personal.

Beneficios fructíferos gracias a los ‘valores con turbante’

La medida provoca en 1864 una rebelión general. Los rebeldes acusan al gobierno de haber vendido el país a los franceses. El bey intenta por la fuerza extraer el máximo de los impuestos y las multas a la población. Su fracaso le obliga a acordar con el banquero Erlanger un nuevo préstamo en marzo de 1865, por un importe de 36,78 millones de francos, en condiciones aún peores y más escandalosas que en 1863. Esta vez, un título de 500 francos vendido a 480 francos en 1863 solo se vende a 380 francos, apenas un 76 por ciento de su valor facial. Como resultado, el prestamista se endeuda por 36,78 millones; sin embargo no recibe mas que un poco menos de 20 millones. Los gastos de corretaje y las comisiones retenidas por el banquero Erlanger y sus asociados Morpurgo-Oppenheim se elevan al 18 por ciento, unos 3 millones deducidos directamente a partes iguales por los banqueros y por el primer ministro y sus asociados. La cantidad a reembolsar en 15 años se elevó a 75,4 millones de francos.

Los banqueros han realizado un buen negocio: deducen unos 6,5 millones de francos en forma de comisiones, de gastos de corretaje y de robo puro y simple. Todos los títulos se han vendido en pocos días. En París reina la euforia a propósito de los títulos de países musulmanes (Túnez, Imperio Otomano, Egipto), denominados como “valores con turbante”, mientras los banqueros pagan a la prensa para publicar informaciones tranquilizadoras sobre las realidades locales.

A merced de los financieros

Las nuevas deudas acumuladas en el curso de los años 1863-1865 ponen a Túnez a meced de sus acreedores exteriores y de Francia. Son totalmente imposibles de devolver en los plazos. El año 1867 es un mal año agrícola. Obligado a procurarse divisas, el bey favorece la exportación de productos agrícolas en perjuicio del mercado interior, produciendo hambruna en muchas provincias de la regencia, y luego una epidemia de cólera.

En abril de 1868, al dictado de los representantes de Francia, el bey establece la Comisión Internacional Financiera. El texto del decreto del 5 de julio de 1869 constituye un verdadero acto de sumisión a los acreedores. El artículo 9, especialmente importante, indica muy claramente que la Comisión percibirá todos los ingresos del Estado sin excepción. El artículo 10, decisivo para los banqueros, prevé que tendrán dos representantes. Una de las tareas principales de la Comisión, la más urgente, es la reestructuración de la deuda. Ninguna reducción de deuda se concedió a Túnez. Por el contrario, los banqueros obtienen que sea elevada a 125 millones de francos. Es una victoria total para éstos, representados por los delegados de Alphonse Pinard y Émile Erlanger, que recompran en bolsa obligaciones de 1863 o de de 1865 a 135 o 150 francos. Gracias a la reestructuración de 1870 obtienen un cambio de títulos casi al precio de 500 francos.

Las autoridades tunecinas son cómplices de este pillaje. El primer ministro Mustafa Jaznadar, otros dignatarios del régimen, sin olvidar a otros tunecinos afortunados que poseían igualmente títulos de la deuda interna, hicieron enormes fortunas mediante la reestructuración.

Indemnizados y ampliamente satisfechos, Pinard y Erlanger se retiran de Túnez. Émile Erlanger construyó un imperio financiero, especialmente gracias a sus operaciones tunecinas, entró en el Crédit Mobilier de Paris y, algunos años mas tarde, en la gran agencia de prensa Havas. Por su parte, Alphonse Pinard continuó sus actividades en Francia y en el mundo, participó en la creación de la Société Generale (uno de los tres principales bancos franceses hoy) así como en otra entidad, que con el tiempo se transformó en BMP Paribas (el principal banco francés actualmente).

Bajo tutela de la metrópli

Tras la conquista de Argelia a partir de 1839, París considera que Francia tiene más que un derecho de supervisión sobre Túnez. Pero hace falta encontrar el pretexto y el momento oportuno. En la región, Egipto tiene la prioridad por razones geoestratégicas: la posibilidad de tener un acceso directo a Asia con la apertura del Canal de Suez entre el Mediterráneo y el Mar Rojo en 1869; el acceso al África negra por el Nilo; la proximidad de Oriente por vía terrestre; el potencial agrícola de Egipto; la competencia entre el Reino Unido y Francia (aquel país que controle Egipto tendrá ventaja estratégica sobre el otro).

Durante el Congreso de Berlín en junio de 1878 que reparte África, tanto Alemania como Inglaterra abandonan a Francia Túnez, que no presenta ningún atractivo para Alemania. Para el canciller alemán Otto von Bismarck, si Francia se concentra en la conquista de Túnez con su acuerdo, será menos proclive a recuperar Alsacia-Lorena. El Reino Unido, que da prioridad al Mediterráneo oriental (Chipre, Egipto, Siria…) ve también con buenos ojos que Francia esté ocupada en el Oeste con Túnez.

La diplomacia francesa no cesó de provocar incidente o buscar pretexto para justificar una intervención. El conflicto entre la tribu argelina de los Uled Nahd y los Krumirs tunecinos es la ocasión de lanzar una intervención militar francesa de gran alcance. Veinticuatro mil soldados son enviados contra los Krumirs, y el tratado del 12 de mayo de 1881 firmado entre el bey de Túnez y el gobierno francés instauró un protectorado francés en Túnez. La lección no debe olvidarse.

Éric Toussaint http://orientxxi.info/magazine/la-dette-l-arme-qui-a-permis-a-la-france-de-s-approprier-la-tunisie,1395

Continuación

La clave de los 10 votos fantasmas

Bianchi

Nos referimos al origen de esos diez votos fantasmas que hace unos días se encontró favorable y sorpresivamente el Partido Popular en el Congreso para apoyar a su candidata para presidir la Mesa de las Cortes españolas, o sea, votaron los suyos más otros diez que no se sabe de dónde provienen a día de hoy.

Se ha dicho que venían del PNV o del grupo catalán, entremezclados, para conseguir a cambio un grupo parlamentario con su consiguiente coima económica nada desdeñable. Sus portavoces, desde luego, lo han negado, no con mucha vehemencia, la verdad, pero, claro, ¿quién les va a creer donde hasta el gallo de Morón cacarea desplumado?

Pues bien, estamos en condiciones de afirmar -con perjuicio de nuestra fama conspiranoica- que no fueron votos del Partido Nacionalista Vasco (y menos cuota catalana), y bien podría ser pues la burguesía catalana y vasca han hecho sus componendas y trapicheos en sus autonomías con maría santísima y hasta con cristo que lo fundó. Pero no, amigos, esos misteriosos votos procedieron ¡de los disidentes de Pedro Sánchez!, una advertencia interior del Comité Federal -casi todos los llamados barones- al Comité Ejecutivo del PsoE. O sea, de sus propias filas. Por eso Sánchez está missing y no dice ni pamplona en días ni tuitea siquiera ¡¡¡porque está quemado!!!, porque sólo con su mujer estando de incógnito en Mojácar con gorra castiza madrileña se puede desahogar para cagarse en todos los muertos de su propia gente.

Y, especialmente, de los Felipe González, Alfonso Guerra, Jose Luis Corcuera, un patán con complejos que odia sus orígenes obreros, el machista y filofascista señorito Joaquín Leguina (que rivalizaba con los dos primeros en ver quién era más vago y ladrón, que eso son las “puertas giratorias”, entre otros pufos) y, últimamente, el criminal de guerra otánico (fue su Secretario General) Javier Solana y el tragaostias y chupacirios (va de católico y le creemos) amén de inefable José Bono, gran amigo de “El Pocero” y sus chanchullos, entre otras bagatelas y entretelas (los neumáticos incendiados en Seseña lo último).

No hay día en que no saquen a estos dinosaurios para decirle a Sánchez que se rinda, que, joder, que deje gobernar a Mariano, que es la lista más votada, que no vote que no a Rajoy en la investidura y se abstenga (técnicamente), que el país no está para unas terceras elecciones, que la abstención se saldría, que todos vivimos de este invento, incluido “El Coletas”, que con los yates y lo que cuestan las queridas y sus caprichos no se juega, que doble el brazo, que de qué vas, joder…

Y el bueno de Sánchez se pregunta (comiéndose los hígados y en voz baja desde su 1.90): “la puta que los parió, mecagondiós, ¿y esta gente ha sido alguna vez socialista?”

Con amigos como estos, ¿para qué quiero enemigos?, que reza el conocido refrán.

Buenas tardes.

La red Gülen: un Estado paralelo de la CIA en el interior del Estado turco

Las conclusiones sobre el fallido golpe del 15 de julio en Turquía no cambian ni un ápice si de lo “exterior” pasamos a lo “interior” e incluso a lo “más interior”, que no puede ser otra cosa que eso que Erdogan y los suyos han llamado el “Estado paralelo” y que, como todo lo que dice Erdogan, es mentira, otro montaje y otra excusa para reprimir más y mejor. Antes del golpe Erdogan tenía un serio problema para reprimir, ya que carecía de excusas y se las ha tenido que inventar. ¿Cómo se las ha apañado hasta ahora para matar, detener y torturar?, ¿qué excusas necesitó antes y qué excusas necesita ahora?

El “Estado paralelo” es otro asunto que es imprescindible guardar en la recámara porque es el caballo de Troya que tenían los imperialistas en Turquía y porque es tan islamista, por lo menos, como el propio Erdogan, es decir, que llegamos a la conclusión de que por todas partes aparecen islamistas e islamistas, incluso enfrentados, por lo que de nuevo los esquemas se nos caen al suelo:

a) el golpe no es sólo un choque de los laicos kemalistas con los islamistas haciendo bloque en torno al AKP
b) el golpe no tiene que ver con ninguna ideología, ni siquiera con el islamismo

En Turquía no hay uno sino varios “Estados paralelos”, uno de los cuales es Hizmet, el movimiento islamista de Fetullah Gülen que durante un tiempo fue aliado de Erdogan. La gota que colmó el vaso de Gülen fue el asalto de Erdogan contra el diario Zaman, uno de los más influyentes del país, dirigido por las huestes de Gülen (“hermanos” se llaman entre ellos), que los portavoces mediáticos del imperialismo presentaron como una de las típicas afrentas de Erdogan a la libertad de expresión, a sus enemigos políticos, como consecuencia de su personalidad dictatorial, etc.

No fue ese el motivo. El ataque contra Zaman no fue consecuencia de sus ataques a Erdogan, a su gobierno o a su política. Los periódicos más importantes de Turquía (Milliyet, Hurriyet) han mostrado su oposición al gobierno y no han sido atacados. El asalto a Zaman fue consecuencia de una denuncia sobre la corrupción financiera de la red Gülen. ¿O acaso es Erdogan el único corrupto que hay en Turquía?, ¿los demás están limpios?

Si en occidente la prensa imperialista presentó las cosas de otra manera es porque ya había hecho su apuesta por Gülen en contra de Erdogan. Éste es un personaje “autoritario”, un político, mientras que el otro es un intelectual, un pensador autor de varios libros filosóficos, pedagogo e islamista “moderado”, del mismo calibre que los “moderados” que en Siria combaten con las armas en la mano.

Gülen es un multimillonario cuya red desborda las fronteras de Turquía, extendiéndose a regiones tan golosas para el imperialismo, como Kazajistán y otras de Asia central que tienen fronteras con China y Rusia. La prensa es sólo es uno de los instrumentos de la red que, además, cuenta con editoriales y escuelas: 4.000 en Turquía y 500 en otros países.

A este “Estado paralelo” inexistente se le ha llamado de muchas maneras y se han puesto varios ejemplos para explicar su funcionamiento. Hay quien lo califica de secta, otros lo comparan con la Cienciología, otros con la masonería y otros con el Opus Dei para explicar la sumisión de sus fieles a la organización.

Oficialmente es apolítico, tan apolítico como el propio Opus Dei por lo menos, aunque sus tentáculos están en todos los aparatos del Estado, en los partidos políticos, en la prensa y en numerosas asociaciones de todo tipo. Especialmente están presentes en la policía, en el aparato judicial y en la administración civil, un respaldo que inicialmente el AKP aprovechó para asentarse en el gobierno y hacer frente al poderoso ejército kemalista.

Conocedores del importante papel que ejercía, la red Gülen quiso aprovechar la privilegiada situación para medrar, imponiendo condiciones cada vez más exigentes para seguir sosteniendo al AKP. De ahí la acusación de ser un “Estado paralelo” que les lanzaron sus enemigos políticos, cuyo propósito era el contrario: reducir la dependencia de Hizmet y cortarles las alas.

Al tiempo que Erdogan privilegiaba la educación privada, presentó una ley en el Parlamento para cerrar las de la red Gülen, un contrasentido al que Hizmet respondió con una labor de zapa, difundiendo grabaciones telefónicas de dirigentes del AKP registradas ilegalmente gracias a sus tentáculos dentro de la policía. Algunas de ellas eran aún más serias, ya que interceptaban conversaciones militares sujetas a la ley de secretos del Estado.

La suerte de la red estaba echada. Se abrió una investigación judicial y se produjeron detenciones entre las altas esferas políticas. Desde entonces, las sucesivas investigaciones no han hecho más que detapar el alcance de la red, los tentáculos e influencias en los aparatos del Estado, con revelaciones procedentes de antiguos miembros y arrepentidos, convenientemente aireadas por la prensa turca.

En 2006 un antiguo dirigente de la policía, Adil Serdar Sacan, dijo que Hizmet había llegdo a acaparar el 80 por ciento de los cargos de dirección de las fuerzas represivas. Si a alguien eso le parece una exageración no tiene más que leer uno de los cables enviados a Washington en 2009 por el embajador en Ankara, James Jeffrey (1).

Lo que en principio fue para Erdogan un apoyo a finales de 2013 se convirtió en su contrario, en una carga, en la dependencia de una red que se escapaba a su control y que, por momentos, se volvía en su contra. Es lo que ocurrió con las fugas de información que empezaron a aparecer en los medios y la apertura por la policía y los jueces de juicios por corrupción que pusieron al gobierno del AKP contra las cuerdas.

Pero en Turquía no sólo Erdogan era un corrupto, por lo que los unos empezaron a airear los trapos sucios de los otros, de los gülenistas y eso ya no les hizo ninguna gracia, por lo que quienes clamaban por la libertad de expresión empezaron a perseguir a los periodistas que denunciaban los chanchullos financieros de la red Gülen.

Al periodista Nedim Sener le detuvieron por denunciar las conexiones de Gülen y los suyos y en 2011 también detuvieron a otro periodista, Ahmet Sik, cuando estaba a punto de publicar un libro, titulado “El ejército del imán” sobre el asalto de la red Gulen a la dirección de la policía turca, un caso que no tuvo tanto eco mediático como otros. Aún está en la cárcel y lo más significativo es el empeño de la fiscalía por apoderarse de todos los ejemplares de la obra que el autor hubiera puesto en circulación, para que no quede ni rastro.

Hay un aspecto importante en ese libro que concierne al Caso Ergenekon que envenena la vida política turca desde hace varios años, otra demostración de las contradicciones internas que corroen los aparatos del Estado. Se pueden poner cuantos ejemplos sean necesarios, como la famosa intercepción en enero de 2014 de un camión del servicio secreto (MIT) en la frontera con Siria transportando armamento para los yihadistas. El incidente fue provocado por magistrados y policías de la red Gülen, quienes los grabaron en vídeo para difundir por todo el mundo la implicación de Turquía en la guerra de Siria.

Fue otra prueba de la capacidad del “Estado paralelo” para poner en jaque al gobierno turco ante el mundo entero, e incluso para desbaratar una operación secreta de la inteligencia militar.

La intervención de Gülen en el reciente golpe de Estado no es la primera, ya que también estuvo presente en los de 1980 y 1997, tramados contra gobiernos que no eran islamistas precisamente pero en los que concurre siempre la misma circunstancia: la de trabajar por encargo de la CIA, la bisagra que de lo “interno” nos vuelve a llevar a lo “externo”.

Tampoco es algo exclusivo de Turquía: en Asia central las escuelas de Hizmet se han utilizado en 130 ocasiones -nada menos- para llevar a cabo operaciones encubiertas de la CIA, especialmente en Kirguistán y Uzbekistán (2).

Menos mal que el “Estado paralelo” de Gülen no existe. Nos sentimos aliviados.

(1) http://www.turquieeuropeenne.eu/5319-le-monde-obscur-du-mouvement-islamiste-de-fethullah-gulen-2nde-partie.html
(2) http://www.opendemocracy.net/osman-softic/what-is-fethullah-gülen’s-real-mission

Atentado de Niza: ¿radicalización exprés o todo por la pasta?

El matarife de Niza, Mohamed Bouhlel Lahouaiej, era un humilde camionero que en los últimos días de su vida nadaba en la abundancia según ha revelado su hermano pequeño, Jaber Bouhlel, en declaraciones al diario británico Daily Mail (1). Antes de morir envió 240.000 dinares a su familia en Túnez, el equivalente a 100.000 euros.

Sin embargo, el presidente Hollande y su valido Valls prefirieron repetir el mantra que tienen preparado de antemano para estos casos: el islam, radicalización que, en este caso, resultó ser muy rápida. ¿Por qué? Ya nadie pregunta esas cosas, ni por qué, ni cómo, ni cuándo. Cuando se trata de matanzas el islam es más rentable que el dinero, que nunca ha radicalizado a nadie.

Ahora la pregunta es quién puso el dinero. La prensa francesa dice que en sus cuentas el saldo no llegaba a los 200 euros y que había vendido su coche.

La familia manifiesta su perplejidad: no se había puesto en contacto con ellos desde hacía cuatro años y, de repente, les envía una fortuna, alquila un camión de 19 toneladas, compra un arma… Para alquilar un camión hay que depositar una fianza que no está al alcance de cualquier y se paga con tarjeta de crédito.

El contrato de alquiler se extiende a nombre del fiador y se paga de la misma manera, mediante tarjeta de crédito. Cada día, el alquiler de un camión cuesta uos 200 euros. Para ello hay que tener un certificado de empadronamiento… Hay toda una tratamitación que ocupa bastante más tiempo que la radicalización exprés.

Cuando alguien se radicaliza, todo lo demás no importa, incluidos los demás, las otras personas, los familiares, las futuras víctimas… todo se lleva a cabo en el nombre de dios, que es lo importante, dice la periodista Estelle Nken en la cadena de televisión MamaAfrica (2), añadiendo que por contar este tipo de cosas a Allain Jules le han censurado su perfil de Facebook.

Afortunadamente en las redes sociales también hay grandes monopolios que velan para que nadie nos engañe. Debemos estarles agradecidos.

(1) http://www.dailymail.co.uk/news/article-3693227/Brother-reveals-violent-drug-crazed-ISIS-soldier-Mohamed-Lahouaiej-Bouhlel-smuggled-84-000-family-Tunisia-DAYS-murdering-84-Nice.html

(2) http://www.mamafrika.tv/blog/exclusif-attentat-de-nice-le-terroriste-ne-sest-pas-radicalise-il-a-ete-paye-pou

El cementerio de los traidores

No puede haber nada peor que ningún cementerio quiera dar sepultura a un difunto. Es lo que está ocurriendo en Ankara, según una noticia que publica el diario turco Hurriyet: nadie quiere que sus difuntos reposen junto a los golpistas fallecidos y, por lo tanto, ningún cementerio quiere acoger los cadáveres.

De ahí que el alcalde de Estambul, Kadir Topbaş, esté buscando un terreno para construir un nuevo cementerio, que ya tiene nombre: el cementerio de los traidores, que albergará a quienes murieron en el golpe de Estado y, en su caso, a aquellos a los que se les aplique la pena capital.

No habrá descanso, ni eterno ni temporal, para tales restos que ni siquiera han podido disfrutar de un funeral religioso.

Por cierto, ya que hablamos de traiciones… Wikileaks acaba de publicar la primera parte de una serie de 300.000 correos electrónicos internos del AKP, el partido islamista que dirige Erdogan, que están fechados de 2010 hasta una semana antes del golpe.

En un comunicado Wikileaks dice que la fuente de dichos mensajes no está conectada, de ninguna manera, a quienes están detrás de la tentativa de golpe de Estado en Turquía, o a un partido rival o al Estado.

Wikileaks calcula que antes de terminar el año podrá publicar los documentos, aunque cambiará la fecha de la difusión en función de la represión del gobierno sobre quienes están acusados de participar en el golpe.

Los correos que se han publicado versan sobre asuntos de interés público, dejando al margen aspectos organizativos internos, según dice Wikileaks en su comunicado.

Antes de la publicación Wikileaks sufrió un ciberataque, posiblemente para tratar de impedirlo, aunque afirman que no conocen el origen del mismo. No obstante, apuntan hacia “una facción del poder del Estado turco o sus aliados. Venceremos y publicaremos”, concluyen.

Allá donde las masacres se cometen cada día

El sábado explotó una bomba en Kabul, la capital de Afganistán, muriendo 80 personas y dejando a otras 231 heridas. A pesar de que el atentado ha sido reivindicado por el Califato Islámico, no ha habido comunicados de protesta, minutos de silencio, ni siquiera noticias, ni fotos, ni primeras planas… Nada.

De ninguna de las maneras la acción se puede calificar de indiscriminada. Lo mismo que el atentado de Bagdad unos días antes, en Kabul el objetivo fueron los chiítas, llamados “hazara” en Afganistán.

Desde que en 2009 empezaron los recuentos de crímenes en Afganistán, el primer semestre de este año ha batido un récord con 5.166 víctimas civiles, según cifras oficiales de la Unama, la Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán. ¿Qué hubiera ocurrido si ese número de víctimas se hubieran producido en Francia?

La estadística es más dramática si tenemos en cuenta detalles, como que un tercio de los muertos eran niños. ¿Qué hubiera ocurrido si hubiéramos visto en las noticias de la televisión a los niños franceses destrozados por las bombas?

Este año el número de víctimas ha subido un 4 por ciento con respecto al semestre anterior. Desde 2009 se han producido 64.000 víctimas civiles, una cifra que deja al margen a los muertos y heridos como consecuencia de la guerra, si es que para la ONU existe alguna diferencia entre una guerra y el reguero cotidiano de atentados, que no es más que otra guerra.

La ONU acusa a los talibanes y al Califato Islámico del 60 por ciento de los atentados, pero falta una buena parte de atentados, que imputa a las “fuerzas gubernamentales”, cuyos crímenes han aumentado un 47 por ciento con respecto al año anterior.

Hay que retener el dato: con la excusa de la guerra contra el terrorismo, en 2001 Estados Unidos invadió y destruyó Afganistán para poner en el gobierno a una banda de terroristas. Lo mismo que en Irak, en Libia y en todos los lugares a los que llegan los imperialistas, lo que siembran es terror y nada más que terror.

¿Que podemos esperar del imperialismo? Una especie muy concreta de terrorismo: el terrorismo de Estado. Si Ustedes quieren acabar con el terrorismo, ¿qué creen que deben hacer?

La noche de los cuchillos largos de Erdogan

Juan Manuel Olarieta

Como cualquier otra ciencia, el materialismo histórico dispone de un elenco de conceptos que expresan la realidad que tratan de explicar, uno de los cuales es el de “contradicción principal” que, como la vida misma, afirma que en todo proceso, por complejo que sea, hay determinados aspectos, y a veces uno solo, que explican todos los demás. Son como el meollo de la cuestión, el tronco de la merluza, que dicen los cocineros.

A su vez, en toda contradicción hay dos partes, como en la lucha de clases están la burguesía y el proletariado, de las que una de ellas tiene un peso superior a la otra, es decir, que es dominante y, por lo tanto, tiene una mayor capacidad para influir sobre los acontecimientos que la otra.

Si en un análisis cualquiera los aspectos más importantes del fenómeno ni se mencionan siquiera, como en el golpe de Estado de Turquía, estamos ante una chapuza. Es lo que está ocurriendo con esas exposiciones que se lamentan de la represión que a partir de ahora va a desencadenar el gobierno de Erdogan, que lleva la preocupación hacia un problema interior en el que el protagonismo descansa sobre los kurdos y, secundariamente, sobre los revolucionarios turcos.

Este tipo de planteamientos están desenfocados, por lo que no pueden resolver la marea que, en efecto, se les viene encima pero que en nada es diferente de la que ya tenían con anterioridad. Los revolucionarios turcos han sido masacrados desde la misma fundación del Estado kemalista hace 100 años, una de cuyas primeras matanzas fue la de los dirigentes del Partido Comunista de Turquía, que fueron exterminados implacablemente en el Mar Negro cuando regresaban de la URSS.

Ante una situación así los revolucionarios turcos se pueden seguir lamentando indefinidamente o pueden esforzarse por entender lo que está ocurriendo en su país y aprovechar la nueva situación para avanzar. Desde luego que jamás podrán hacerlo si su línea política no asimila el cambio en la correlación de fuerzas, por lo que su capacidad para hacer frente a esta “noche de los cuchillos largos” que se les viene encina será irrelevante.

Es absolutamente inaudito que en casi ninguno de los comentarios que se están difundiendo acerca del golpe de Estado del pasado 15 de julio se mencione lo más obvio, a saber, aspectos tales como los cinco años de guerra de Siria, como si Turquía hubiera sido ajena a la misma.

Es igualmente insólito que, en plena guerra en Oriente Medio, muy pocos de ellos aludan a las bases de la OTAN en Turquía, por lo que no sólo se rebaja su importancia estratégica sino que están encubriendo de una manera sistemática los verdaderos acontecimientos, algo en lo que no sólo participan los propios medios de propaganda de la OTAN sino esos otros que se consideran como “alternativos” y que en nada se diferencian de los anteriores, con el agravante de que, además, alardean de “internacionalismo”.

La memoria es tan corta que esos analistas que no analizan nada ya no se acuerdan de que hace sólo un mes se produjo un atentado en el aeropuerto de Estambul en el que murieron más de 40 personas, que fue atribuido al Estado Islámico. Pero si Turquía estaba apadrinando a dicha organización, ¿por qué la criatura se vuelve contra su creador?, ¿también aquello fue un autoatentado?, ¿otro montaje de Erdogan?

Hay determinadas explicaciones que no quieren explicar nada. Algo está pasando en Turquía que, por lo demás, no es propio sólo de aquel país sino de todo Oriente Medio. Los autores del atentado contra el aeropuerto de Estambul fueron tres yihadistas de nacionalidad rusa que trabajaban para la CIA. Fue el primero de los avisos dirigidos por el imperialismo contra Erdogan; el intento de golpe ha sido el segundo y habrá más en lo sucesivo.

Como se ve, las circunstancias “exteriores” a un país son también “interiores” y, desde luego, son uno de los factores explicativos fundamentales de una situación que está cambiado tan rápidamente que -si tenemos los ojos abiertos- podemos leer cosas tan impensables hace sólo unas pocas horas, como un tweet de Mohamad Yavad Zarif, el ministro iraní de Asuntos Exteriores en el que expresa su apoyo a la “valiente defensa de la democracia” en Turquía contra los golpistas, justamente cuando la corriente dominante, que es imperialista, no habla de otra cosa que de la falta de democracia en Turquía.

En Oriente Medio se están formando dos bloques y, en el último minuto, Turquía ha cambiado de bando. El más fuerte de ellos es el que encabeza Estados Unidos y aliados regionales suyos, como los del Golfo. En una situación así la ocultación de los hechos en los medios “alternativos” no es fruto de un error de perspectiva sino un intento de poner a los colectivos y grupos políticos bajo el ala del bloque más fuerte, es decir, de los imperialistas.

En lo sucesivo, en la medida en que la “noche de los cuchillos largos” se va a recrudecer, especialmente en Kurdistán, la campaña también va a continuar y lo que nunca ha importado a casi nadie, las matanzas de revolucionarios turcos y kurdos, se va a poner en primer plano como muestra del carácter fascista de Erdogan y de su gobierno.

Pero si se trata de cambiar esa situación, si se trata de luchar contra el fascismo, hay que luchar también contra el imperialismo, no ponerse bajo su sombra. Se me ocurre que si la OTAN está comprometida en el golpe de Estado, hoy es el mejor momento para que los revolucionarios turcos y kurdos exijan la salida de su país de dicha alianza militar y el cierre de las bases existentes sobre su territorio. Es sólo un ejemplo.

Fuente: http://www.marcha.org.ar/la-noche-de-los-cuchillos-largos-de-erdogan/

Asesinato en Moscú: la oscura muerte de un monopolista del petróleo

Refresquemos la memoria. En octubre de 2014 un avión Falcon 50 ocupado por el máximo dirigente de la petrolera francesa Total, Christophe de Margerie, se estrella, el magnate fallece junto con la tripulación de la aeronave y parece que se ha producido otro de los muchos “accidentes aéreos” y misteriosas “desapariciones” de aviones que tanto proliferan en los últimos tiempos.

Hace unos días la fiscalía de Mocú ha reabierto el caso (1), que apesta a un atentado, otro más, cometido por la CIA contra los intereses petroleros franceses que iniciaban entonces un acercamiento hacia el gobierno de Putin, algo que es intolerable a los ojos de Washington, sobre todo si se trata de petróleo.

El Caso Margerie ilustra también, de rebote, los intereses estratégicos de Rusia. El representante de Total tomaba el avión inmediatamente después de una discreta entrevista con Putin. Ambos se conocían y Margerie no ocultaba su oposición al bloqueo que Estados Unidos trataba de imponer contra Rusia, como consecuencia de la anexión de Crimea, ni tampoco al papel del dólar en el comercio internacional del petróleo.

Para completar el cuadro hay que añadir que el Estado francés forma parte del accionariado de Total, uno de los mayores monopolios del país galo y una empresa estratégica. Además, Margerie tenía lazos familiares con Jean-Pierre Jouyet, secretario general del Presidente de la República francesa, y acceso directo con Hollande.

Entra dentro de la cábalas posibles que Margerie ejerciera de intermediario entre Hollande y Putin, una manera discreta de relacionarse, fuera de los focos, de los micrófonos y de las ruedas de prensa embarazosas.

En el momento de la entrevista entre Margerie y Putin, el Caso Mistral estaba en su apogeo. El Mistral es un portahelicópteros ruso cuya construcción estaba a punto de encomendarse a unos astilleros navales franceses, lo que tampoco era del agrado de la Casa Blanca que, en plena ofensiva para imponer el bloqueo económico sobre Rusia, intentó por todos los medios boicotear el acuerdo.

Pocas semanas más tarde, el 6 de diciembre de 2014, cuando Estados Unidos logra sacar adelante el bloqueo y forzar a sus “aliados” para que se sumaran al mismo, Hollande regresaba de Kazajistán, donde Francia, Total y GDF/Suez (hoy Engine) tienen importantes intereses petrolíferos y antes de aterrizar en París hace una escala en Moscú, donde se entrevista con Putin en el mismo aeropuerto de la capital rusa, en medio del estupor general porque el Presidente francés, por esta vez, no se escondió.

Como bien asegura el canadiense Richard Le Hir (2), en contraposición a los mantras más repetidos, los acontecimientos ponen de manifiesto que, también en Europa, la capacidad de influencia de Estados Unidos está decreciendo de manera ostensible y se ve obligado a una actuación subterránea y draconiana para tratar de impedir el acercamiento de los países europeos con Rusia.

Por su parte, añade Le Hir, Rusia intenta por todos los medios mantener sus lazos con los países europeos, aunque se encuentra situada en una posición defensiva que podría resultar dramática, una vez más, como en la Segunda Guerra Mundial, en el caso de resultar atacada de nuevo.

En este contexto, la reapertura del proceso judicial sobre la muerte de Margerie sirve a la diplomacia rusa para poner de manifiesto las medidas extremas que está adoptando Estados Unidos para tener sometidos a los países europeos y que la opción no puede ser otra que romper los vínculos de dependencia hacia Estados Unidos y mejorar las relaciones con Rusia.

Cabe esperar que se produzcan revelaciones absolutamente inesperadas, aunque la periodista francesa Muriel Boselli acaba de publicar un libro (El enigma Margerie) sobre este oscuro suceso que aclara muy pocas dudas (3). La posición de Le Hier es mucho más contundente y califica el accidente como atentado, un mensaje de Estados Unidos a Francia al más puro estilo mafioso (4).

Le Hir establece un paralelismo revelador entre el atentado contra Margerie y el atentado contra Enrico Mattei (5), el dirigente del ENI, la gran petrolera italiana nacionalizada, que también fue asesinado por los imperialistas en 1962.

(1) http://www.france24.com/fr/20160714-margerie-deces-enquete-mort-petrole-total-russie-france
(2) http://www.comite-valmy.org/spip.php?article7403
(3) Véase una avance en http://leplus.nouvelobs.com/contribution/1507292-accident-ou-attentat-j-ai-enquete-sur-la-vie-et-la-mort-de-christophe-de-margerie.html
(4) http://vigile.quebec/Un-message-des-Etats-Unis-a-la
(5) http://vigile.quebec/Un-accident-bizarre-qui-en

Turquía acusa a la Unión Europea de ‘amistad’ con los golpistas

Federica Mogherini
Una serie de países, incluyendo los europeos, abandonaron a Turquía y la dejaron sola frente al golpe de estado de la noche del 15 al 16 de Julio, afirmó el vicepresidente del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), Aktay Yasin. En una entrevista a Sputnik dijo que el partido en el poder en Turquía estaba “profundamente decepcionado” por la falta de apoyo de los países occidentales frente al golpe lanzado en el país.

“Cuando la Unión Europea se preocupa de los derechos de los golpistas, comenzamos a preguntarnos si no son ellos los que se ocultan detrás de esta historia. Turquía fue abandonada. Los enemigos del estado turco se han convertido en los amigos de Europa”, afirmó.

“Nosotros estamos decepcionados porque la primera cuestión que se nos planea es la de saber cómo vamos a tratar a los golpistas que acabamos de detener. Eso es injurioso. Eso está dirigido contra la lucha que lleva a cabo Turquía. No se trata de una agresión insignificante. Podría haber puesto a Turquía de rodillas. Y en plena guerra se nos pregunta qué vamos a hacer con el enemigo”, indicó Yasin.

Yasin afirmó que el 98 por ciento de los turcos quieren que la pena de muerte sea restablecida en el país y que el 90 por ciento de los turcos exigen la pena más severa para los golpistas. “Ellos la piden en todas las concentraciones y es la presión del pueblo la que determina nuestra decisión”.

Acusa a Europa de mostrar dos varas de medir. “En Egipto 50.000 personas están encarceladas tras el último golpe y llevan así desde hace tres años, pero su suerte no preocupa a Europa”.

Como represalia, en septiembre el Parlamento Europeo no aprobará la exención de visados a Turquía.

La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, ha manifestado que “la reacción de las autoridades turcas a la intentona golpista en el país es inaceptable, debido a que socava las libertades fundamentales democráticas”, sobre todo “en el ámbito de las universidades, medios y del sistema judicial”.

Mogherini también comentó el plan de Turquía de introducir la pena de muerte. “Dimos a entender claramente que todos los intentos de recuperar la pena de muerte harán que el ingreso de Turquía en la Unión Europea sea imposible”, afirmó.

Fuente: http://spanish.almanar.com.lb/adetails.php?eid=133846&cid=23&fromval=1

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